Síndrome de Fatiga Crónica (CFS)/ Encefalopatía Miálgica (ME)
La definición
Síndrome
de Fatiga Crónica (CFS) se definió originalmente en el año 1988
cuando el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de los EE.UU.
reunió a varios investigadores que habían estado investigando un
extraño síndrome caracterizado por una fatiga abrumadora. Esta
definición, sin embargo fue revisado por un panel de expertos
internacionales en 1994 y revisado posteriormente.
El SFC es muy difícil de diagnosticar
debido a que el principal síntoma de la fatiga está presente en
muchas otras enfermedades. Sin embargo, una vez que otras
enfermedades se han descartado mediante pruebas de laboratorio y el
examen físico, el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica puede
dar si se cumplen los siguientes requisitos:
- 1. Clínicamente evaluada, inexplicada y persistente o recurrente fatiga crónica que es de nueva aparición o definitiva (es decir, no toda la vida), no es el resultado de un esfuerzo continuo, no se alivia sustancialmente con el reposo, y resulta en la reducción sustancial de los niveles previos de educación ocupacional, actividades sociales o personales.
- 2. La presencia simultánea de cuatro o más de los siguientes síntomas: alteración sustancial de la memoria a corto plazo o concentración, dolor de garganta, nódulos linfáticos sensibles, dolor muscular, dolor de articulaciones múltiples sin hinchazón o enrojecimiento, dolores de cabeza de un nuevo tipo, patrón o severidad, sueño no reparador, malestar y post-esfuerzo que dura más de 24 horas. Estos síntomas deben haber persistido o recurrido durante seis o más meses consecutivos de enfermedad y no debe haber precedido la fatiga.
El
texto completo de la definición revisada se puede encontrar en el
sitio web de los CDC: http://www.cdc.gov/ncidod/diseases/cfs/about/definition/index.htm
Chronic Fatigue Syndrome es también conocido por otros nombres, sobre todo:
- Miálgica Encefalomielitis / Encefalopatía (ME)
- Síndrome de Fatiga Crónica Disfunción Inmune (CFIDS)
- Publica Síndrome de Fatiga viral (PVFS)
Estos nombres fueron dados como ellos
describen ciertas causas y los mecanismos propuestos para ser
implicado en la enfermedad. SFC y ME son, con mucho, los nombres más
utilizados. Con el SFC y ME como sinónimos para referirse a la misma
enfermedad es controversial en algunos sectores, sin embargo, con ME
visto por algunos como una enfermedad más grave con un factor
desencadenante identificable (enfermedad viral, por ejemplo),
mientras que el SFC se diagnostica en ausencia de tal disparador
basado solamente en los síntomas. En efecto ME ha sido catalogado
como una enfermedad neurológica físico por la Organización Mundial
de la Salud (ICDG93.3) (34) desde 1969, mientras que CFS ha recibido
sólo una breve mención en las versiones más recientes.Sin embargo,
no se ve que es una superposición significativa en los síntomas y
enfoques de tratamiento para la mayoría de la gente, tanto los
médicos como los pacientes, tienden a utilizar el SFC y ME para
significar la misma cosa. Los esfuerzos recientes, sobre todo en los
EE.UU. han tratado de resolver el asunto mediante la introducción
del término 'ME / CFS y el uso de este nombre combinado ha ganado
gran popularidad en un corto período de tiempo y por lo tanto se
utilizará para el resto de este resumen.
Síntomas e Información General
Obviamente, como está implícito en
los diversos nombres, la fatiga es el síntoma principal en EM / SFC.
A menudo la gente tiene la idea errónea de que este es el único
síntoma y por lo tanto asumir que las víctimas simplemente les
gusta quejarse del cansancio normal que todo el mundo experimenta
después de un día en el trabajo, etc EM / SFC es en realidad mucho
más que la fatiga y el cansancio experimentado es mucho más grave
que cansancio simple. La siguiente es una lista de los principales
síntomas de EM / SFC.
- Fatiga - Esto puede ser a la vez físico y la fatiga mental. Se trata de una fatiga pronunciada que conduce a una reducción significativa de la capacidad de realizar tareas normales y vivir su estilo de vida habitual. La fatiga suele ser siempre presente hasta cierto punto y no se alivia con el sueño, de hecho, puede ser mucho peor al despertar, sobre todo después de un montón de la actividad del día anterior.
- Intolerancia al ejercicio - Una de las principales características compartidas por EM / SFC pacientes es la falta de tolerancia al ejercicio. Aunque pueden sentirse razonablemente bien antes de hacer ejercicio, poco después de comenzar se sienten absolutamente agotado y no puede continuar. Es lo mismo que un corredor de maratón experimenta y se conoce comúnmente como "golpear la pared". Este fenómeno se debe a la necesidad del cuerpo las células de oxígeno superior a la oferta por lo que cambia a anaeróbica (sin oxígeno) la respiración y el ácido láctico se acumula en los músculos.
- Malestar Severo - Una sensación general de estar enfermo. Esto puede ser descrito como una "flu-like" o sensación de "resaca".
- Dolores musculares y articulares - Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero los sitios más comunes son la espalda baja y piernas. El dolor puede ser intenso y se agrava sustancialmente por cualquier esfuerzo, físico o mental. Hay una superposición significativa aquí con fibromialgia y muchos pacientes son diagnosticados con EM / SFC y Fibromialgia.
- Disfunción Cognitiva - Los síntomas de disfunción cognitiva son un problema importante en EM / SFC. Estos incluyen la falta de concentración, pérdida de memoria (constantemente olvidando simple información como nombres y números), incapacidad para asimilar información (tener que leer la misma cosa una y otra vez) y una reducción general en la capacidad cognitiva y la inteligencia.
- Dolor de cabeza crónico - Como era de esperar en alguien que se siente "mal de todo" y adolorido en general, dolores de cabeza son una queja común en EM / SFC. Son diferentes a los dolores de cabeza experimentados antes de la aparición de EM / SFC y su gravedad varía generalmente en línea con otros dolores y síntomas.
- Saldo Disturbance - Un síntoma inusual pero común es la pérdida del equilibrio o la sensación de mareo.Esto ocurre con mayor frecuencia al ponerse de pie y la víctima puede sentirse débil e incluso fuera negro. Esto se refiere a menudo como "hipotensión neuralmente mediada (NMH) 'o' La intolerancia ortostática 'y es más probable debido a la presión arterial baja o flujo anormal de sangre al cerebro.
- Dolor de garganta recurrente - Un dolor de garganta persistente y / o inflamación de las glándulas comúnmente precede a la aparición de EM / SFC y puede continuar medida que la enfermedad progresa. Esto se percibe como un indicador de que una infección viral juega un papel importante en la causa de la enfermedad.
- Las alteraciones del estado de ánimo y del sueño - La depresión, la ansiedad y la irritabilidad son a menudo presente que a menudo conduce a un mal diagnóstico por los médicos. Las alteraciones del sueño son frecuentes y pueden presentarse como hipersomnolencia (dormir más de lo normal), es decir, el sueño inversión dormir todo el día y despierto en la noche, o el insomnio (dificultad para dormir). La apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas (SPI) también son comunes ..
- Dolor Abdominal / Trastornos Digestivos - Estos son síntomas similares al síndrome de intestino irritable y, como con Fibromialgia, con EM / SFC pacientes a menudo son diagnosticados con IBS.
- Náusea ? Particularmente evidente cuando otros síntomas sentir especialmente mal en general.
- Sensibilidad a la luz y / o sonido - Los niveles normales de todos los días de luz y sonido puede parecer abrumador para una persona que sufre de EM / SFC. Un lugar muy concurrido como una tienda grande deja una víctima totalmente agotado muy rápidamente.
- Alteraciones Visuales - Estos pueden incluir una visión borrosa, especialmente cuando se lee, y dolor en los ojos.
- Sensibilidad de la Piel - Este es otro síntoma inusual. Algunos enfermos con EM / SFC experimentan una sensación de que los parches de piel se vuelven muy sensibles al tacto y pueden sentir que están ardiendo. Algunas personas lo describen como un "hormigueo".
El número y la severidad de los
síntomas varía drásticamente entre los individuos, sino los
síntomas de fatiga, malestar, disfunción cognitiva y, posiblemente,
dolores musculares, son los síntomas principales de la enfermedad.
Una cosa importante a tener en cuenta
es que todos los síntomas se hacen generalmente mucho peor por el
esfuerzo físico o mental de cualquier tipo. Es común que la
gravedad de la enfermedad y decreciendo día a día, así como
durante largos períodos de semanas o meses. Los pacientes suelen
experimentar períodos de remisión y recaída.
Los
subtipos de EM / SFC
En
el primer semestre de 2008, un equipo dirigido por el destacado ME /
CFS investigador Dr. Jonathan Kerr publicó los resultados de un
estudio genético que identifica siete diferentes subtipos de la
enfermedad. En el estudio participaron 55 EM / SFC
pacientes
de los EE.UU. y el Reino Unido, junto con 75 controles sanos. Las
muestras de sangre fueron tomadas de todos los participantes y los
análisis genéticos realizados. Los resultados de los cuales, junto
con la información acerca de los síntomas proporcionada por los
pacientes, llevaron al descubrimiento de los siguientes subtipos de
EM / SFC:
Tipo
1
-
altos niveles de depresión y ansiedad, así como la falta de sueño
y altos grados de dolor. Tipo
2 - severa
fatiga post-esfuerzo, articulares y dolores musculares. Tipo
3
-
forma más leve de la enfermedad. Tipo
4
-
niveles moderados de cuerpo el dolor y los problemas de sueño Tipo
5
-
Debilidad muscular más severa y el predominio de problemas
intestinales Tipo
6
-
Asociado con una importante fatiga Tipo
7
-
forma más grave, con altos niveles de dolor, inflamación de los
ganglios y dolor de cabeza.
Se encontró que los tipos de cuatro y
seis fueron las formas más comunes de la condición.
Posibles
causas
La
causa o causas de la EM / SFC todavía no están claros. Hay una
serie de teorías que se han propuesto, las principales proponen los
siguientes factores como la causa o causas de la enfermedad:
- Infección viral
- La infección por Mycoplasma
- Disfunción Inmune o endocrino
- La disfunción del sistema nervioso autónomo
- Las toxinas ambientales
- Factores Genéticos
- Candida sobrecrecimiento / Gut Disbiosis
- Sensibilidad Heavy Metal
- El estrés emocional o trauma
Infección
Viral
Durante
mucho tiempo se pensó que la crónica Epstein Barr (VEB) fue la
única causa de la EM / SFC, pero esta teoría ha perdido el apoyo a
la investigación ha demostrado ME / CFS es una enfermedad mucho más
compleja. Estudios recientes todavía están encontrando un enlace al
VEB sin embargo, al menos en un subconjunto de pacientes (1). Hay
estudios en curso sobre otras posibles causas virales, Virus del
herpes humano 6 (HHV-6) a menudo ha sido detectado en la sangre de
pacientes con EM / SFC y ha atraído mucha atención en el pasado,
pero algunos estudios recientes no han logrado encontrar una enlace
(2, 3). Más recientemente dos documentos separados de los
investigadores fueron publicados en el Journal of Clinical Pathology
en septiembre de 2007 que indica que EM / SFC está asociado con
enfermedades crónicas
enterovirus
infección
del
estómago (32, 33). Los investigadores creen que esto puede explicar
muchos de los síntomas gastrointestinales que experimentan los
enfermos de EM / SFC.
A pesar de los resultados de
investigación concluyentes con respecto a determinadas causas
virales para EM / SFC, aún se cree por muchos que una respuesta
inmune disfuncional a los virus y las infecciones virales crónicas
están en el corazón de la condición. Una pieza clave de evidencia
para esta posición proviene de la constatación de que EM / SFC
pacientes tienen anormalidades de RNasa L. RNasa L es una enzima que
se encuentra en todas las células del cuerpo que se activa dentro de
una celda en particular cuando se trata bajo el ataque de virus, y a
una bacteria, en menor medida y toxinas algunos. El trabajo de la
RNasa L es cuidar de la amenaza de los virus invasores destruyendo su
ARN o por la señalización de una célula ya infectada a morir
(apoptosis), teniendo el virus de la misma. Se ha comprobado en
numerosos estudios que EM / SFC pacientes han fragmentado RNasa L y
el sistema de RNasa L en su conjunto es disfuncional. Como resultado,
el paciente ha comprometido defensas contra la infección viral. Las
anomalías RNasa L son vistos como lo más parecido a un biomarcador
para EM / SFC actualmente disponibles como los resultados son tan
consistentes (31).
Otra pieza de evidencia que vincula con
EM / SFC a una causa viral, o al menos la participación de un virus,
es el descubrimiento de que el 67% de los pacientes evaluados por el
Instituto Whittemore Peterson (WPI) en Nevada, EE.UU., dio positivo
por un retrovirus (un virus similar al VIH) conocida como leucemia
murina xenotropic virus relacionado con el virus (XMRV) (35). El
descubrimiento de un número tan elevado de pacientes ME / CFS son
XMRV positivo se ha visto como un hallazgo importante y ha generado
gran atención de la prensa y las organizaciones médicas. En el
momento de escribir furthr estudios son necesarios para dilucidar el
papel (si lo hay) del XMRV en EM / SFC.
La
infección por Mycoplasma
Hay evidencia sustancial para la
infección por micoplasma jugar un papel en la EM / SFC. Mycoplasma
puede ser definido como los organismos más pequeños que carecen de
paredes celulares que son capaces de autorreplicación y pueden
causar diversas enfermedades en seres humanos. Aunque por lo general
asociado con enfermedades respiratorias y urinarias, micoplasma se
cree por un número creciente de profesionales de la medicina para
ser responsable de una serie de síntomas inexplicables,
especialmente los estados de fatiga crónica, Fermentans Mycoplasma
ha encontrado en la sangre de EM / SFC pacientes a un ritmo mucho
mayor que en la población general.
En un artículo titulado "Consenso
Científico versus ficción sobre Mycoplasma', Vojdani Aristo,
Ph.D., MT (30) se describen los hallazgos recientes sobre fermentans
Mycoplasma:
"Aunque micoplasmas se reconocen
principalmente como parásitos extracelulares o patógenos de las
superficies mucosas, la evidencia reciente sugiere que ciertas
especies pueden invadir las células huésped.
Las bases moleculares y celulares de la
invasión de fermentans M. de células de la mucosa al torrente
sanguíneo y su colonización de sangre siguen siendo desconocidos.
Además, no queda claro si la infección
por M. fermentans de las células blancas de la sangre es
transitoria, intermitente o persistente. No está claro cómo estas
etapas influyen en cualquier progresión de la enfermedad. La
invasión de células de la sangre de acogida por M. fermentans es
debido a la inhibición de la fagocitosis por una variedad de
mecanismos, incluyendo proteínas antiphagocytic tales como
proteasas, fosfolipasas y por los radicales de oxígeno producidos
por micoplasmas."
Disfunción
inmune
ME / CFS ha sido considerado como una
enfermedad de la disfunción inmune y hay una amplia evidencia de que
la disfunción inmune considerable está presente en los pacientes.
Activación inmune es un hallazgo global con una serie de
anormalidades específicas presentes en un número significativo de
pacientes. El más común de estos incluyen números elevados de
linfocitos T y elevación de citoquinas inmunes circulantes
(productos químicos de señalización). A pesar de ello la función
celular, inmune de pacientes con EM / SFC es pobre, con baja
citotoxicidad de las células natural killer (NKCC), mala respuesta
de linfocitos a mitógenos en cultivo, y las deficiencias de
inmunoglobulinas frecuentes, con mayor frecuencia IgG1 e IgG3 (4).
Otro hallazgo es que el sistema inmune de pacientes con EM / SFC está
desequilibrada, con las células T auxiliares de tipo 2 fuertemente
superando en número a las de tipo 1 (5). Las células Th1 estimulan
la inmunidad dirigida a los organismos que invaden las células,
tales como virus, mientras que las células Th2 estimulan la
inmunidad dirigida hacia invasores que se encuentran fuera de las
células, tales como bacterias, parásitos, toxinas y alergenos. Este
hallazgo sin duda podría explicar el hecho de que EM / SFC pacientes
tienen una mayor incidencia de alergias que la población sana.
También proporciona una razón por la EM / SFC pacientes pueden
tener infecciones virales crónicas como la inmunidad se dirige fuera
de la protección contra ellos.
Disfunción
endocrina
Muchas
investigaciones se han centrado en el sistema endocrino de los
pacientes con EM / SFC. Especial interés se ha prestado al eje
hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA), que es responsable de la
respuesta al estrés. Una serie de anomalías se han observado en EM
/ SFC pacientes con respecto a este cortisol incluyendo baja y DHEA
niveles de sulfato, así como el metabolismo de la melatonina
alterada (6). Cortisol y DHEA-S trabajan en sinergia para controlar
la forma en que el cuerpo reacciona al estrés. Los bajos niveles
afectar su capacidad para lidiar con el estrés y puede causar
fatiga, presión arterial baja, la hipoglucemia, la función cerebral
pobres y una serie de otros problemas comunes a los enfermos de EM /
SFC. La melatonina es una hormona cuya principal acción parece ser
para inducir el sueño. Durante el día, la glándula pineal,
estimuladas por señales de luz que el cuerpo produzca serotonina y
otras sustancias químicas para "despertar el cuerpo hacia
arriba. Cuando caen los niveles de luz de la glándula pineal señala
la producción de la melatonina en lugar de la serotonina, preparando
el cuerpo para el sueño. Si la producción de melatonina se altera
ya que se ha visto como en EM / SFC, entonces esto puede causar
trastornos para dormir, ya se ve comúnmente en pacientes ME / CFS.
Añadir peso a esta hipótesis es el hecho de que las dosis bajas de
hidrocortisona (cortisol), han demostrado mejorar los síntomas en un
número de estudios (7, 8). Muchos médicos también prescriben DHEA
y la
melatonina
en dosis bajas para sus pacientes y muchos encuentran que son de gran
beneficio.
La
disfunción del sistema nervioso autónomo
Un problema común en EM / SFC que a
menudo se pasa por alto es una sensación de mareo, debilidad y
sensación de mareo al ponerse de pie. Los estudios han confirmado
que la mayoría de los pacientes con EM / SFC tienen lo que se conoce
como hipotensión mediada neuralmente (NMH) (9,10). Esto significa
que cuando los pacientes con SFC / ME defender o ejercer ellos mismos
(especialmente el caminar cuesta arriba o subir escaleras), su
presión arterial puede caer dramáticamente. Cuando una persona sana
lleva a cabo estas actividades del sistema nervioso autónomo
automáticamente aumenta la producción de hormonas adrenales
(corticosteroides, etc adrenalina) que a su vez hacen que el corazón
bombea con más fuerza y la presión arterial a aumentar. En ME / CFS
esto a menudo no ocurre correctamente lo que existe una falta de
flujo sanguíneo a la cabeza y los sintomas descritos anteriormente
resultado. Los investigadores y los médicos están tratando de
tratar NMH en EM / SFC pacientes en los que se identifica. La
investigación se ha centrado en la administración de pequeñas
dosis de corticosteroides para proporcionar el cuerpo con la cantidad
que se debe producir por sí mismo. Los resultados hasta ahora no han
sido favorables, pero la investigación en esta área es permanente
(11, 12). A pesar del fracaso de estos estudios para ver una mejora
con corticoides a dosis bajas de un número de médicos
especializados en EM / SFC son adament que este tratamiento beneficia
a un subgrupo de pacientes en los que sus definate NMH está
presente. Muchos médicos que tratan a EM / SFC también recomiendan
aumentar dramáticamente sal y la ingesta de agua para ayudar a
aumentar presion arterial y reducir NMH síntomas relacionados.
Tanto EM / SFC y pacientes con
fibromialgia sufren extrañas dificultades cognitivas. A menudo
siente abrumado por sonidos, olores e información sensorial, sobre
todo cuando en lugares públicos concurridos, como un centro
comercial o en la oficina. La piel se siente a menudo muy sensible al
tacto también. Dr. Jay Goldstein cree que estos y los otros síntomas
de la EM / SFC puede ser explicado por la disfunción neurológica.
Cuando el cerebro recibe información sensorial tal como esta, la
corteza prefrontal decide sobre la importancia de la información
antes de transmitirla al resto del cerebro para su procesamiento. En
ME / CFS información sensorial que debe ser clasificado como de baja
importancia se le da gran importancia. Como resultado, el cerebro se
siente abrumado por toda esta "importante" la información
al mismo tiempo y el paciente se siente abrumado y exhausto. En la
raíz de este problema de procesamiento de información puede ser la
deficiencia de ciertos neurotransmisores, noradrenalina, lo más
importante glutamato y dopamina.
Las
toxinas ambientales
hay
una gran proporción de los pacientes con EM / SFC que se quejan de
las cantidades diarias de sustancias químicas volátiles que
desencadenan o empeoran los síntomas, es decir, la sensibilidad
química múltiple (SQM).Esto ha llevado a algunos investigadores a
mirar hacia abajo este camino en busca de respuestas al rompecabezas
CFS. Un estudio cita la tasa de sensibilidad química severa entre
los pacientes con EM / SFC en el 20% -47% (13).El mismo estudio
proporciona evidencia convincente de que el sistema límbico (el
centro emocional del cerebro) de los individuos susceptibles pueden
sensibilizarse por químicos, los mecanismos biológicos y
psicológicos y que la exposición posterior a estímulos pueden
causar desregulación de múltiples sistemas del cuerpo incluyendo
conductuales, endocrinos autonómica, y funciones del sistema inmune.
Los modelos animales han demostrado que la sensibilización puede
ocurrir como resultado de la exposición crónica a cantidades
diarias de compuestos orgánicos volátiles (VOC). Además de estos
hallazgos también hay una fuerte evidencia de anormalidades de la
desintoxicación en EM / SFC. Glutathione,
el más poderoso del cuerpo antioxidante,
se encuentra consistentemente a ser baja (14, 15). Glutatión posible
que se agote debido a la exposición crónica a niveles elevados de
toxinas. Esto podría ser como resultado de la exposición a las
toxinas en el aire o de productos químicos de origen intestinal en
presencia de disbiosis intestinal. Sobreactivación del sistema
inmune también agota el glutatión así que esto puede venir como un
golpe de efecto de alteraciones del sistema inmunitario. Lo cierto es
que el glutatión reducido conduce a fatiga y debilidad muscular y
dolor debido a su papel en el metabolismo energético. Glutatión
baja también da lugar a estrés oxidativo, lo que significa que las
moléculas de oxígeno altamente reactivas no son neutralizados por
lo que son libres de vagar por las células del cuerpo dañinos y
potencialmente interferir con cualquier sistema del cuerpo.
Factores
genéticos
La genética puede decirse que es un
factor de importancia variable en el desarrollo de cualquier
enfermedad. De acuerdo con esta declaración, un número de posibles
áreas de susceptibilidad genética han sido identificados para EM /
SFC en diversos estudios. Uno de estos estudios con gemelos con EM /
SFC y gemelos sanos de control encontró que el grupo de EM / SFC
tienen mucho más lentos los tiempos de reacción en toda la
velocidad relacionada con las pruebas cognitivas. Los investigadores
postularon que este indica un déficit de procesamiento central de
información en el cerebro (16). Este hallazgo pone de manifiesto una
teoría sobre la patogénesis de la EM / SFC mejor descrito por el
Dr. J. Goldstein. Dr. Goldstein ha tratado a miles de pacientes ME /
CFS basado en su teoría de que el cerebro procesa la información
sensorial anormal como resultado de ciertas deficiencias
neuroquímicas. Otra investigación, también se centró en torno a
la función del cerebro, descubrió que EM / SFC pacientes tienen
diferencias en los genes responsables de la producción de
serotonina, la cual conduce a menores reservas de serotonina, la
sustancia química responsable del mantenimiento de los estados de
ánimo positivos y también los ciclos de sueño saludables, entre
otras funciones (17). Finalmente, un estudio nuevo con gemelos,
encontró evidencia de disfunción inmune que indica una posible
susceptibilidad genética (18).
Se han realizado dos estudios genéticos
que recientemente han sido aclamados como grandes avances en la
comprensión del síndrome de fatiga crónica:
El primero llegó a los titulares en
julio de 2005. Se sugiere que la expresión de genes, el patrón en
el que los genes se enciende y se apaga 'es significativamente
diferente para ciertos genes en las personas con EM / SFC.Los
investigadores del Imperial College de Londres, estudió la manera
como los genes se activan en las células inmunes de los 25 con EM /
SFC pacientes y 25 controles sanos. En un principio se encontraron 35
genes que mostraron diferencias mientras que el examen más preciso
revela que 16 mostraron anomalías concretas y significativas. El
investigador principal, el Dr. Jonathan Kerr sugiere que los
resultados apoyan la teoría de que la enfermedad es a menudo
provocada por un virus, es decir, los descritos anteriormente en esta
página. Muchos de los genes que se identificaron afectar el
funcionamiento de las mitocondrias, las plantas de generación de
energía dentro de las células. Como tal, la expresión génica
anormal podría ser responsable de los síntomas de fatiga y falta de
energía. La producción de energía dentro de las mitocondrias
células de los pacientes, literalmente, puede ser que no produzca
suficiente energía. El equipo responsable de la investigación
pretende realizar un estudio mucho más grande de 1000 pacientes en
el futuro y se espera que la investigación conduzca a pruebas de
diagnóstico fiables para EM / SFC y nuevos enfoques de tratamiento.
En el segundo estudio, el más grande
de la historia para centrarse en ME / CFS, se completó en 2006, y
siempre que los resultados que la comunidad de EM / SFC ha estado
esperando. Dra. Julie Gerberding, directora de los Centros para el
Control y Prevención de Enfermedades (CDC), dijo en una conferencia
de prensa? Realmente es la primera evidencia creíble de una base
biológica para el síndrome de fatiga crónica.? En el estudio
participaron 227 pacientes ME / CFS y se llevó a cabo en Wichita,
Kansas, a un costo de $ 2 millones. Los voluntarios del estudio pasó
dos días en el hospital sometido a evaluaciones clínicas
detalladas, incluyendo estudios del sueño, las mediciones de la
función cognitiva, las evaluaciones del sistema nervioso autónomo,
trabajo de gran cantidad de sangre y pruebas genéticas. Los niveles
de actividad de 20.000 genes fueron evaluados y es aquí donde los
resultados realmente innovadores fueron descubiertos. En la rueda de
prensa, el Dr. Reeves, el plomo ME / CFS investigador de los CDC,
dijo? Por primera vez, hemos documentado que las personas con EM /
SFC tienen ciertos genes que están relacionados con las partes de la
actividad cerebral que mediar en la respuesta al estrés. Y que
tienen diferentes niveles de actividad genética? Que se relacionan
con su cuerpo? S capacidad para adaptarse a los retos y tensiones que
se producen a lo largo de la vida, tales como infecciones, lesiones,
traumas o varios eventos adversos.? Lo que esto significa es que las
personas con síndrome de fatiga crónica suelen tener una menor
tolerancia a los distintos factores de estrés. El resultado de esto
es que en las personas con predisposición a la EM / SFC, sus cuerpos
pueden sentirse abrumados por los acontecimientos que otras personas
serían capaces de hacer caso omiso, y aquí es donde la disfunción
en varios sistemas del cuerpo, como el nervioso, endocrino e
inmunológico establece pulg Los investigadores de los CDC llegó a
decir que identificaron una serie de diferentes subgrupos dentro de
los pacientes a prueba, verificar lo que muchos habían sospechado,
que EM / SFC no es una sola enfermedad fácilmente identificable con
una sola causa y un marcador de diagnóstico, sino más bien el
resultado de un proceso patológico complejo. Asimismo, señalaron
que esta investigación demuestra una vez por todas que EM / SFC es
una enfermedad biológica muy real y la esperanza de que conduzca a
un mejor diagnóstico y tratamiento en el futuro cercano.
Gut
Disbiosis
Alrededor de 30 años atrás, un puñado
de médicos, sobre todo Crook Dr, Truss y Trowbridge describió un
síndrome caracterizado por una amplia gama de síntomas muy
similares a los de ME / CFS que sugirieron fue causada por el
crecimiento excesivo de la levadura normal tal intestinal como
Candida albicans, que proliferaron debido al uso de antibióticos y
otros factores. Ellos trataban a sus pacientes con fármacos
antifúngicos con resultados buenos informes. Una pequeña cantidad
de investigaciones posteriores parecen validar sus teorías con él
cada vez más claro que los antibióticos afectan negativamente a la
flora intestinal y permitir Candida sp. volverse prevalente (19, 20).
Hay estudios que parecen mostrar el éxito del tratamiento de la
candidiasis intestinal con fármacos antifúngicos así (21, 22).
Extrañamente, a pesar de que el Dr. Crook en particular conectado
sobrecrecimiento de levadura intestinal con ME / CFS hace décadas se
ha producido poco material publicado sobre esto ya que, aparte de
unos pocos documentos que sugieren de nuevo el enlace debido a las
similitudes observadas entre enfermedad relacionada con levadura
supone y EM / CFS (23). La razón más probable para esto es la
visión generalizada de que aún no hay pruebas definitivas para el
crecimiento excesivo de levadura intestinal.Las pruebas de orina o
sangre para "ácido tartárico" parece ofrecer sólo la
prueba definitiva sin embargo. El ácido tartárico es un producto
únicamente de levadura y no se produce como parte del metabolismo
humano, por lo tanto, cualquier detectarse en la sangre o en la orina
deben haberse originado a partir de la levadura que habitan en el
tracto intestinal. Los estudios podrían y deberían llevarse a cabo
para comparar los niveles de ácido tartárico entre los controles
sanos y los pacientes con EM / SFC. Los pacientes de todas las
enfermedades en este sitio, así como otras enfermedades crónicas
inexplicables también deben ser examinados para establecer la
función de crecimiento de los hongos en estas condiciones. Un
importante estudio publicado recientemente ha demostrado la relación
entre la alteración de la flora intestinal con antibióticos, la
proliferación de candida y el inicio de la enfermedad alérgica ME /
CFS. Dado que las alergias son frecuentes entre EM / SFC sufren de
esta investigación es una prueba más de que el vínculo entre la EM
/ SFC y levadura intestinal debe ser investigada. A pesar de la falta
de investigaciones publicadas, todos los laboratorios de diagnósticos
que sirven médicos de medicina funcional / integrador
consistentemente reportan una correlación entre los marcadores de
levadura tales como el ácido tartárico, el etanol arterial elevada
y anticuerpos de Candida en muestras de pacientes ME / CFS. Un gran
número de médicos especializados en el tratamiento de la EM / SFC y
enfermedades relacionadas incluyen agentes anti-fúngicos como una
parte importante de sus protocolos de tratamiento. Una búsqueda de
los foros en línea, salas de chat y blogs también revela un gran
número de EM / SFC pacientes que han tenido éxito automedicando con
un protocolo anti-hongos. La investigación adicional en esta área
desde hace tiempo.
Con más investigación publicada
detrás de esto es la idea de que el sobrecrecimiento bacteriano
intestinal (SBI) podría jugar un papel en la fibromialgia (15). Esto
es algo que ha sido ampliamente conectado con el síndrome de
intestino irritable en los últimos años (26) y como ME / CFS y el
SII se encuentran comúnmente diagnosticado en el mismo individuo, se
ofrece otra opción de tratamiento potencial. SIBO puede ser tratada
con determinados fármacos antibióticos o con hierbas antibióticos.
Más
información acerca de disbiosis
intestinal y Candida
"Síndrome de intestino permeable
'se cree que es un resultado de disbiosis intestinal y alergias a los
alimentos, entre otras cosas, y podría contribuir al proceso de
enfermedad en ME / CFS y un número de otras enfermedades crónicas.
Más
información sobre el
síndrome de intestino permeable
Sensibilidad
Heavy Metal
Una
cantidad sorprendente de la investigación publicada indica un papel
para los metales pesados como agentes causales en EM / SFC. Un
estudio usando EM / SFC pacientes y controles sanos que han
encontrado que el grupo de EM / SFC fueron significativamente
superiores a los niveles séricos de aluminio a expensas de hierro
(27). Los investigadores correlacionar este nivel de hierro bajo con
DHEA baja, lo que ha hemos mencionado anteriormente como un hallazgo
frecuente y posible factor contribuyente a los síntomas en EM / SFC
pacientes. Otro grupo de investigación encontró una mayor
incidencia de la alergia al níquel en EM / SFC pacientes en
comparación con los sujetos control. Los autores sugieren que la
activación inmune por el níquel o de reacción cruzada metales
podrían ser un factor etiológico en EM / SFC (28). Empastes
dentales de amalgama de mercurio se cita a menudo como una posible
causa de las enfermedades crónicas y no se publica evidencia de que
esto puede ser el caso, aunque la investigación específica con EM /
SFC pacientes parece faltar (29).
Estrés
/ Trauma
Se ha sugerido que una
proporción significativamente más alta de EM / SFC pacientes tienen
un "tipo A" personalidad. Esto significa que están muy
impulsados gente que pone mucha presión sobre sí mismos y tienen
que ser los mejores y por primera vez en todo y odio a cometer
errores, básicamente son perfeccionistas. Esto ha llevado a muchas
personas a especular que el estrés y sus efectos sobre el
funcionamiento del cerebro están en el origen de la enfermedad. Esta
teoría se ve reforzada por la evidencia discutida anteriormente en
relación con la disfunción de la respuesta del eje HPA y el estrés
en EM / SFC pacientes. El estrés también tiene efectos nocivos
sobre el sistema inmune así que puede ser que las personas con una
personalidad propensa estrés tienen un mayor riesgo de infección
oportunista u otra enfermedad que causa factores.
Conclusiones
Es evidente que hay un gran
número de anomalías en varios sistemas del cuerpo en pacientes ME /
CFS. Estas anormalidades centro alrededor del sistemas nervioso,
endocrino y el sistema inmunológico y la manera en que estos
interactúan unos con otros. Aunque estas alteraciones se han
identificado todavía no está claro cuáles son las causas y efectos
que son. La nueva investigación se espera que arroje más luz sobre
esto, pero hasta entonces los médicos que están viendo los mejores
resultados con los pacientes parecen ser los que toman un enfoque
multifactorial y tratar de corregir la mayor cantidad de
anormalidades tratados como les sea posible, el uso de tratamientos
disponibles en la actualidad.
Como
no hay cruce importante entre EM / SFC y fibromialgia, las posibles
causas de la fibromialgia bien puede aplicarse a EM / SFC también.
Echa un vistazo a nuestra fibromialgia
página.
Debate:
Los
mejores artículos Síndrome de Fatiga Crónica:
El
Corazón de la Materia: Problemas con SFC y cardíaco – Dr.
Paul Cheney
Consideraciones
nutricionales en el Síndrome de Fatiga Crónica - John
W. Cartmell
Síndrome
de Fatiga Crónica - Liz
Lipski, PhD.
Teoría
oxidativa de Fatiga Crónica - Dr.
Majid Ali
Cansado
o Tóxico: Síndrome de Fatiga Crónica y Toxicología Ambiental
- Michael
A. Schmidt
CRITERIOS INTERNACIONALES DE CONSENSO 2011 para síndrome de fatiga crónica / encefalomielitis miálgica: nueva propuesta (ed. español: Dr. Arturo Ortega, María José Moya
(Propuesta
de consenso internacional en SFC/EM 2011, completa y en español.
PDF
en inglés, pinchando
aquí)
Os
presentamos un importante documento traducido al español para MI
ESTRELLA DE MAR por
el Dr.
Arturo Ortega,
con la colaboración de una
servidora: la nueva
propuesta de criterios de consenso internacional para el síndrome de
fatiga crónica /encefalomielitis mialgica (SFC/EM), llevada a cabo
por un nutrido grupo de reconocidos expertos internacionales en la
materia.
El texto se difundió hace unas semanas (a finales de julio) por
Internet, en su idioma original; y en España, tuvimos conocimiento
de él gracias a la rigurosa y eficaz labor de divulgación continua
de la asociación canaria Afigranca.
Tanto
la traducción, como el resto del documento, se han llevado a cabo
con la máxima
escrupulosidad y detalle,
conscientes en todo momento de que se trataba de un documento de
referencia para
ser empleado por profesionales sanitarios y pacientes de lengua
castellana, dada la fundamentada información
que ofrece sobre la panorámica
actual del SFC/EM, y acerca de su diagnóstico (basado en los
criterios de 2003) y la elección de enfermos para la
investigación. También
por lo que supone depropuesta implícita
de aspirar a convertirse en los nuevos
criterios oficiales de consenso internacional a valorar,
por cuanto que expone los problemas que suelen atribuirse a los
criterios y propuestas anteriores (de Reeves y de Fukuda), y
además suponen una actualización de los criterios canadienses de
2003.
De
los criterios de 2011, destacan dos puntos:
- La llamada de sus autores para que la enfermedad deje de llamarse SFC (criterios de Fukuda. 1994) o EM/SFC (criterios canadienses de 2003), para que pase a denominarse únicamente EM. Para ello se exponen siguientes motivos: "La etiqueta "síndrome de fatiga crónica" -SFC- ha persistido durante muchos años porque no se conocían los agentes causales de la enfermedad. Ahora a la vista de la investigación más reciente y de la experiencia clínica, que apuntan con fuerza a la inflamación diseminada y a los trastornos neuropatológicos generalizados, es más apropiado y correcto usar el término "encefalomielitis miálgica".
- La exclusión de entre los requisitos obligados hasta ahora del "período de espera de seis meses para el diagnóstico".
QUÉ
ES LA EM/SFC
Se
trata de una patología
compleja de
la que cada vez hay más evidencias de un componente viral
o por tóxicos en
su origen y/o desencadenantes, que está clasificada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) con el código
G93.3 en
su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) y que está
relacionada con la sensibilidad química múltiple (SQM), la
fibromialgia (FM) y la electrohipersensibilidad (EHS), en cuanto que
es frecuente que un enfermo de una de estas patologías acabe
desarrollando también una o varias de las restantes.
La
EM/SFC tiene varios
grados y no
debe confundirse el "síndrome de fatiga crónica" con la
"fatiga crónica" (el
síndrome de fatiga crónica es una patología con entidad propia y
la “fatiga crónica” un síntoma presente en muchas enfermedades
de distinto tipo).
INVESTIGACIÓN
En
investigación, lo más notable, y en lo que se siguen aportando
controversias, matizaciones (por ej. “Response
to Comments on ‘Detection of an Infectious Retrovirus, XMRV, in
Blood Cells of Patients with Chronic Fatigue Syndrome’”.
Mikovits JA y Ruscetti FW. Science. Col. 328, n. 5980:825(2010)),
ampliación de información (como la
de ASSSEM en España. 2010)
y estudios complementarios, es la relación
encontrada en 2009 entre el virus XMRV y un alto porcentaje de
enfermos de EM/SFC,
por el equipo de los doctores Vincent C. Lombardi y Judy Mikowitz
(“Detection
of an infectious retrovirus, XMRV, in blood cells of patients with
chronic fatigue syndrome”.
Lombardi VC et al. Science. 326:585-589(2009).
Su
texto en inglés puede bajarse gratuitamente (free full
text) pinchando
aquí,
enlace desde el que además podremos acceder, en el apartado “This
article has been cited by other articles”, a la interesante
controversia generada por esta investigación sobre el XMRV en
EM/SFC, dentro de la
literatura médica, algo
que, recordemos, es lo que suele darse siempre en la comunidad médica
durante el avance en el conocimiento de cualquier enfermedad hasta
que asienta sus conocimientos.
DIAGNÓSTICO
DEL SFC/EM: CRITERIOS Y PROPUESTAS INTERNACIONALES A LO LARGO DEL
TIEMPO
El Dr.
Fernández-Solà es tan amable de ofrecer a MI
ESTRELLA DE MAR una
importante información -a
colación del trabajo del grupo de trabajo internacional que abre
este artículo-, que arroja luz sobre la creencia general entre los
afectados y algunas entidades de que los criterios de Fukuda no se
encuentran ya (oficialmente) vigentes, habiendo sido sustituidos por
los canadienses de 2003. El Dr. Solà comenta que esto no es así,
independientemente de lo que pueda opinarse sobre si unos ofrecen (o
no), mejores criterios diagnósticos para el SFC/EM.
Para evitar interpretaciones, transcribo tal cual la interesante observación del Dr. Solà, bajo su autorización:
Para evitar interpretaciones, transcribo tal cual la interesante observación del Dr. Solà, bajo su autorización:
- "[...] Estos criterios se han realizado por CONSENSO INTERNO entre un grupo de trabajo, pero no tienen CONSENSO INTERNACIONAL ni validación por el CDC como tienen los de Fukuda. Desde el inicio del SFC han aparecido más de 10 criterios clinicos diferentes, sin demasiadas aportaciones diferenciales entre ellos. Pero para que hablemos todos el mismo lenguaje, los centros oficiales de diagnostico CDC deben validarlos. De momento, el unico criterio validado oficialmente de CFS es el de Fukuda, CDC 1994. En la proxima reunión de Otawa del IACFS se discutirá la valoración de esta nueva propuesta [...]".
Por
tanto, los criterios, así como las propuestas más importantes hasta
el momento para el diagnóstico del SFC/EM, son:
The
chronic fatigue syndrome: a comprehensive approach to its definition
and study.
Fukuda K, Straus SE, Hickie I, Sharpe MC, Dobbins JG, Komaroff A,
International CFS Study Group. Annals of Internal Medicine,
121:953-959(1994) [full text].
2.-Los
criterios canadienses de consenso 2003 (propuesta)
Encefalomielitis
Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica: definición del caso clínico
y de las pautas para médicos.
Carruthers BM, van de Sande MI (resumen. 30 págs. español).
- Cita del resumen original: “Myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome: a clinical case definition and guidelines for medical practitioners. An overview of the canadian consensus document”. Carruthers, Bruce M., van de Sande, Marjorie I.
- Cita del documento completo: “Myalgic encephalomyelitis / chronic fatigue syndrome: clinical working case definition, diagnostic and treatment protocols. A consensus document”. Bruce M. Carruthers, Anill Kumar Jain, Kenny L. De Meirleir, Daniel L. Peterson, Nancy G. Klimas, A. Martin Lerner, Alison C. Bested, Pierre Flor-Henry, Pradip Joshi, AC Peter Powles, Jeffrey A. Sherkey, Marjorie I. van de Sande. Journal of Chronic Fatigue Syndrome 11(1):7115(2003).
3.- Los
criterios de 2011 (propuesta)
En
esta entrada puede consultarse el documento completo, en español e
inglés; y bajarse una copia, en PDF. Los criterios estándirigidos
a los profesionales sanitarios y su ámbito abarca,
dentro del SFC (denominado EM en estos criterios, EM/SFC en
los canadienses y SFC en los de Fukuda) :
- Sus manifestaciones (signos y síntomas) y complejidades, expuestas en base a las investigaciones más recientes, que se exponen en los criterios.
- Las pautas de aplicación clínica y de investigación a aplicar, por un lado para ayudar a la identificación correcta de la EM en niños y en adultos enfermos, por los profesionales; y por otro para "facilitar la identificación más clara de pacientes para las investigaciones".
ÍNDICE
DE LOS CRITERIOS 2011
I.-RESUMEN
II.-INTRODUCCIÓN
III.-LOS
CRITERIOS DE CONSENSO INTERNACIONAL
Tabla
“Encefalomielitis miálgica: criterios de consenso internacional”
-Adultos
y niños ● Uso clínico y para la investigación
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE). Obligatorio
B.
Deterioros neurológicos
1.
Deterioros neurocognitivos
2.
Dolor
3.
Trastornos del sueño
4.
Trastornos neurosensitivos, perceptivos y motores
C.
Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
1.
Manifestaciones similares a las de la gripe
2.
Susceptibilidad a las infecciones víricas
3.
Aparato digestivo
4.
Genitourinarios
5.
Hipersensibilidades a alimentos, medicamentos, olores o productos
químicos.
D.
Deterioro en la producción y el transporte de energía
1.
Cardiovascular
2.
Respiratorio
3.
Pérdida de estabilidad térmica
4.
Intolerancia a temperaturas muy altas o muy bajas.
-consideraciones
pediátricas
1.
Cefaleas
2.
Deterioros neurocognitivos
3.
El dolor puede ser errático y migrar con rapidez. Es frecuente la
hipermovilidad articular.
-Clasificación
-
Encefalomielitis miálgica.
-
Encefalomielitis miálgica atípica
-Exclusiones
-Entidades
comórbidas
IV.-LOS
CRITERIOS ESTÁN RESPALDADOS POR LA INVESTIGACIÓN
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE).
B.
Deterioros neurológicos
C.
Deterioros inmunitarios
D.
Deterioros en la producción y el transporte de la energía
V.-USO
DE LOS CRITERIOS
A.
USO CLÍNICO
1.
Consideraciones generales
2.
Consideraciones pediátricas
B.
USO EN LA INVESTIGACIÓN
1.
Consideraciones generales
2.
Consideraciones opcionales
VI.-CONCLUSIONES
VII.-PALABRAS
CLAVE
VIII.-FINANCIAMIENTO
IX.-DECLARACIÓN
DE CONFLICTO DE INTERESES
X.-AGRADECIMIENTOS
XI.-APORTACIÓN
DE LOS AUTORES
Coordinadores
– concepción, borrador del artículo y revisiones
Sugerencias
iniciales y revisiones críticas subsiguientes
Aprobación
final y consenso
Coordinador
del consenso
TRANSCRIPCIÓN
DE LOS CRITERIOS 2011 (traducidos al castellano para Mi Estrella de
Mar)
Traducción
y edición del inglés:
Dr.
Arturo Ortega Pérez (Universidad Rovira i Virgili. Reus. España)
ENCEFALOMIELITIS
MIÁLGICA:
CRITERIOS
DE CONSENSO INTERNACIONAL
Fecha
de aceptación: 15 de julio de 2011
Publicado
en línea: 20 de julio de 2011
Tipo
de artículo: revisión
Este
es un artículo aceptado que ha sido revisado por expertos (N. del
T.peer-reviewed)
y aprobado para su publicación en el Journal
of Internal Medicine,
pero que está pendiente de corrección de pruebas y edición. Por
favor, cite el texto como "Artículo aceptado" doi:
10.1111./j.1365-2796.2011.02428.x.
Título
corto: EM:
criterios de consenso intern.
Resumen
La
etiqueta "síndrome
de fatiga crónica"
(SFC) ha persistido durante muchos años porque no se conocían los
agentes causales de la enfermedad. Ahora a
la vista de la investigación más reciente y de la experiencia
clínica,
que apuntan con fuerza a la inflamación diseminada y a los
trastornos neuropatológicos generalizados, es más apropiado y
correcto usar el término "encefalomielitis
miálgica" (EM),
porque indica una fisiopatología subyacente. También es coherente
con la clasificación neurológica de la EM en la Clasificación
Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud
(CIE G93.3).
Es
por esto que se constituyó un grupo de consenso con
expertos de varios países, formado por clínicos, investigadores,
docentes y un defensor independiente del enfermo, con el propósito
de desarrollar unos criterios basados en los conocimientos
actuales. En el panel han estado representados trece países y
especialistas muy diversos. En conjunto, sus miembros tienen unos
cuatrocientos años de experiencia a la vez clínica y docente, han
publicado cientos de artículos revisados por expertos, han
diagnosticado o tratado a unos cincuenta mil enfermos de EM, y varios
miembros son coautores de criterios previos. La sucesión de
sugerencias, borradores, repasos y revisiones se han basado en la
pericia y experiencia de los miembros del grupo, así como en PubMed
y otras fuentes de información médica. Los autores --no
patrocinados por ninguna organización--, han conseguido el 100% de
consenso a través de un procedimiento del tipo Delphi.
El ámbito
de este artículo se limita a los criterios de la EM y a su
aplicación. Por consiguiente, los criterios reflejan la complejidad
de las manifestaciones; y sus notas operativas le
añaden claridad y especificidad, orientando en la expresión e
interpretación de esas manifestaciones. Por su parte, las pautas
de aplicación clínica y de investigación favorecen la
identificación óptima de la EM por parte de los médicos de familia
y de otros profesionales sanitarios, mejoran la coherencia
internacional de los diagnósticos en niños y adultos enfermos y
facilitan la identificación más clara de pacientes para las
investigaciones.
Introducción
La encefalomielitis
miálgica (EM), también denominada en la bibliografía síndrome
de fatiga crónica (SFC), es una enfermedad compleja, que incluye
un trastorno profundo de la regulación del sistema nervioso central
(SNC) [1-3] y del sistema inmunitario [4-8], un trastorno del
metabolismo energético celular y del transporte de iones [9-11], y
al¬teraciones cardiovasculares [12-14]. Sufisiopatología
subyacente causa anomalías medibles en las funciones
físicas y cognitivas, y proporciona una base para entender las
manifestaciones. Por eso, el desarrollo de unos criterios
internacionales de consenso que incorporen los conocimientos actuales
debería mejorar la comprensión de la EM por los profesionales
sanitarios y beneficiar tanto al médico como al enfermo en la
consulta y también a los investigadores clínicos.
El problema
de los criterios muy amplios [15,16] es que no seleccionan
grupos homogéneos de enfermos. Es por esto que los cálculos de
prevalencia de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) se
multiplicaron por diez: desde el 0,24% usando los criterios de Fukuda
[17], al 2,54% con los criterios empíricos de Reeves [16].
Jason
et al. [18] sugieren que hay fallos en la metodología de
Reevesporque es posible cumplir sus criterios empíricos de EM
sin padecer manifestaciones físicas y porque no discriminan a los
enfermos con EM/SFC de los que padecen depresión mayor. Pero
los grupos de enfermos que contienen personas sin la
enfermedad llevan a resultados sesgados en las
investigaciones, a tratamientos erróneos y al desperdicio de los
escasos fondos para la investigación [19].
Respecto
a los criterios de Fukuda, algunas de sus manifestaciones
se solapan con la depresión, mientras que los criterios
canadienses de consenso [20] sí diferencian a los enfermos
de EM de aquellos que están deprimidos e identifican a los enfermos
más debilitados físicamente y que padecen deterioros más graves,
físicos y cognitivos.
Los
criterios de consenso internacional.
Para
su elaboración se usaron como base los criterios canadienses
de consenso, pero modificados notablemente. Ya no se
necesita un período de espera de seis meses para el diagnóstico.
Ninguna otra enfermedad tiene criterios diagnósticos que requieran
retrasarlo hasta que el enfermo la haya padecido durante seis meses.
A pesar de que los plazos de la investigación clínica variarán y
pueden ser prolongados, el médico clínico debería dar el
diagnóstico cuando esté convencido de que el enfermo padece EM, más
que restringirlo durante un período especificado. Los diagnósticos
precoces pueden llevar a nuevas ideas sobre los estadios
iniciales de la patogénesis, y el tratamiento rápido puede
aliviar la gravedad y el impacto de la enfermedad.
Usar
la palabra "fatiga" como nombre de una enfermedad le
da al término una relevancia exclusivista que ha hecho que sea el
criterio que ha causado más confusión y errores. Ninguna otra
enfermedad que cause fatiga tiene ligada la "fatiga crónica"
a su nombre --por ejemplo el cáncer/fatiga crónica, la esclerosis
múltiple/fatiga crónica--, excepto la EM/SFC.
La fatiga
en otras dolencias es, en general, proporcional a la
intensidad o a la duración del esfuerzo, con una rápida
recuperación, y reaparición en el mismo grado, ante esfuerzos de
igual intensidad o duración, ese día o el siguiente. Sin embargo,
el umbral de fatigabilidad patológicamente bajo de la
EM descrito en los criterios siguientes, a menudo se da con
esfuerzos físicos o mentales mínimos y a la vez con una capacidad
reducida para emprender la misma actividad el mismo día o
siguientes.
Los
criterios de consenso internacional (tabla) identifican las pautas
características de las agrupaciones de signos y síntomas de la
EM que le son exclusivas y patognomónicas. Su amplio
abanico de manifestaciones pone sobre aviso a los médicos
clínicos sobre ciertas áreas de trabajo y puede identificar
manifestaciones críticas con más exactitud [18-20]. Las notas
operativas que siguen a cada criterio orientan sobre la
expresión de las manifestaciones y sobre su interpretación en el
contexto. Esto ayudará al médico de familia a identificar y tratar
a los enfermos de EM en atención primaria.
TABLA.-
ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA: CRITERIOS
DE CONSENSO INTERNACIONAL
Adultos
y niños ● Uso clínico y para la investigación
La encefalomielitis
miálgica es una enfermedad neurológica adquirida con
alteraciones globales complejas. Sus características destacadas son
el trastorno patológico de la regulación de los sistemas nervioso,
inmunitario y endocrino, con afectación del metabolismo energético
celular y del transporte de iones. Aunque los signos y
síntomas son dinámicamente interactivos y están
causalmente conectados, los criterios se agrupan por regiones
fisiopatológicas para ofrecer una idea de conjunto.
El
paciente deberá cumplir los criterios de
agotamiento neuroimmunitario post-esfuerzo (A), al menos una
manifestación de las tres categorías de deterioro neurológico (B),
al menos una manifestación de las tres categorías de deterioro
inmunitario/digestivo/genitourinario (C) y al menos una manifestación
de deterioro del metabolismo o del transporte de energía (D).
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE). Obligatorio
Esta
característica fundamental refiere la incapacidad patológica para
producir suficiente energía cuando se requiere, con manifestaciones
destacadas principalmente en los ámbitos neuroinmunitarios. Sus
características son:
1.
Fatigabilidad física y/o cognitiva intensa y rápida cuando se
realiza un esfuerzo, que puede ser mínimo como
en las actividades de la vida cotidiana o en las tareas mentales
sencillas, puede extenuarle, y causar una recaída.
2.
Agravación de manifestaciones post-esfuerzo: p. ej.
manifestaciones agudas similares a las de la gripe, dolor, y
empeoramiento de otras manifestaciones.
3. El
agotamiento post-esfuerzo puede aparecer inmediatamente
después de la actividad o retrasarse unas horas o unos
días.
4.
El período de recuperación es prolongado, por lo general 24
horas o más. Una recaída puede durar días, semanas o más.
5. El bajo
umbral de fatigabilidad física y mental (poca resistencia) causa
una reducción considerable del nivel de actividad
premórbido.
Notas
operativas: Para el diagnóstico de EM, la gravedad
de las manifestaciones debe ocasionar una reducción
considerable del nivel de actividad premórbido del enfermo, de
forma leve (reducción de aproximadamente el 50% del
nivel de actividad premórbido), moderada (confinado
en casa la mayor parte del tiempo), grave (encamado
la mayor parte del tiempo), o muy grave (postrado
completamente en cama y necesitando ayuda para las funciones
básicas). Pueden existir fluctuaciones notables en
la intensidad y la importancia de las manifestaciones, día a día u
hora a hora.
Tenga
en cuenta la actividad, el contexto y el resultado de las
interacciones. Por ejemplo, para el plazo de
recuperación, independientemente de lo que tarde un enfermo en
recuperarse de una sesión de lectura de media hora, necesitará
mucho más después de ir a la compra media hora e incluso más si
repite la actividad al día siguiente, si es capaz. Aquellos que
descansan antes de una actividad o que ajustan su nivel de actividad
a sus escasas energías pueden tener períodos de recuperación más
cortos que los que no controlan sus actividades de forma adecuada.
Sobre elimpacto, p.ej. un atleta destacado podría tener una
reducción del 50% respecto a su nivel de actividad premórbida y
seguir siendo más activo que una persona sedentaria.
B.
Deterioros neurológicos
Se
requiere al menos una manifestación de tres de las siguientes cuatro
categorías.
1.
Deterioros neurocognitivos
a.
Dificultades en el procesado de la información: pensamiento
enlentecido, concentración deteriorada. p. ej. confusión,
desorientación, sobrecarga cognitiva, di¬ficultad en la toma de
decisiones, habla más lenta, y dislexia adquirida o por esfuerzo.
b.
Pérdida de memoria a corto plazo: p. ej. dificultad para
recordar lo que uno quiso decir, lo que estaba diciendo, la evocación
de palabras, el recuerdo de información, mala memoria de trabajo.
2.
Dolor
a.
Cefaleas: p. ej. cefaleas crónicas y generalizadas, que a menudo
incluyen dolor de ojos, detrás de ellos, o en la nuca, que puede
asociarse a tensión muscular cervical; migraña; cefaleas de
tensión.
b.
Puede haber dolor pronunciado en músculos, uniones
músculo-tendinosas, articulaciones, abdomen o pecho. No es de
carácter inflamatorio y a menudo migra: p. ej. hiperalgesia
generalizada, dolor difuso (que puede cumplir criterios de
fibromialgia), dolor miofascial o irradiado.
3.
Trastornos del sueño
a.
Pautas del sueño alteradas: p. ej. insomnio, sueño prolongado
incluso en las siestas, dormir la mayor parte del día y estar
despierto la mayoría de la noche, despertar frecuente, despertar
mucho antes de lo que lo se hacía antes de la enfermedad, sueños y
pesadillas vívidos.
b.
Sueño no reparador: p. ej. despertar sintiéndose exhausto
independientemente de la duración del sueño, somnolencia diurna.
4.
Trastornos neurosensitivos, perceptivos y motores
a.
Neurosensitivos y perceptivos: p. ej. incapacidad para enfocar la
vista; sensibilidad a la luz, al ruido, a la vibración, a los
olores, a los sabores y al tacto; merma en la percepción de la
profundidad.
b.
Motores: p. ej. debilidad muscular, tics, mala coordinación,
sensación de inestabilidad estando erguido, ataxia.
Notas: Los deterioros
neurocognitivos, referidos u observados, se intensifican con la
fatiga. Los fenómenos de sobrecarga pueden ser
evidentes en la realización de dos tareas simultáneas. Reacción
anormal a la luz: fluctuante o con respuesta de acomodación
reducida de las pupilas con reacción ralentizada. Los trastornos
del sueño suelen manifestarse con sueño prolongado, a
veces extremo, en la fase aguda y a menudo evolucionan a una intensa
inversión del ritmo del sueño en la fase crónica. Los trastornos
motores pueden no ser evidentes en los casos leves o
moderados, pero pueden observarse marcha en tándem alterada y prueba
de Romberg positiva, en los casos graves.
C. Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
Al menos se requiere una manifestación de tres de las siguientes cinco categorías:
C. Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
Al menos se requiere una manifestación de tres de las siguientes cinco categorías:
1.
Manifestaciones similares a las de la gripe, que pueden ser
recurrentes o crónicas y típicamente aparecen o empeoran con el
esfuerzo. p. ej. dolor de garganta, sinusitis, crecimiento o
sensibilidad a la palpación de los ganglios linfáticos cervicales
y/o axilares.
2.
Susceptibilidad a las infecciones víricas, con convalecencias
prolongadas.
3.
Aparato digestivo: p. ej. náuseas, dolor abdominal, distensión,
síndrome del intestino irritable.
4.
Genitourinarias: p. ej. urgencia urinaria, polaquiuria, nicturia.
5.
Hipersensibilidades a alimentos, medicamentos, olores o
productos químicos.
Notas: El
dolor de garganta, los ganglios linfáticos sensibles y las
manifestaciones similares a las de la gripe obviamente no son
específicos de la EM, pero su aparición como reacción al esfuerzo
es anormal. El enfermo puede sentir la garganta irritada, seca y
áspera. Pueden apreciarse hiperemia y semilunas carmesí en las
áreas amigdalares, lo que indica activación inmunitaria.
D.
Deterioro en la producción y el transporte de energía
Se
requiere como mínimo una manifestación.
1.
Cardiovascular: p. ej. incapacidad para tolerar una postura
erecta - intolerancia ortostática, hipotensión mediada neuralmente,
síndrome de taquicardia ortostática postural, palpitaciones con o
sin arritmias cardíacas, mareos.
2.
Respiratoria: p. ej. disnea, respiración difícil, fatiga de los
músculos del tórax.
3.
Pérdida de estabilidad térmica: p. ej. temperatura corporal por
debajo de lo normal, fluctuaciones intensas a lo largo del día,
accesos de sudor, sensación recurrente de fiebre con o sin
febrícula, extremidades frías.
4.
Intolerancia a temperaturas muy altas o muy bajas.
Notas: La
intolerancia ortostática puede retrasarse unos minutos. Estos
enfermos pueden padecer livedo reticularis, palidez intensa o
fenómeno de Raynaud. En la fase crónica, las lúnulas pueden
menguar.
Consideraciones
pediátricas
Las
manifestaciones pueden empeorar más lentamente en niños que en
adolescentes o en adultos. Además del agotamiento neuroinmunitario
post-esfuerzo, las manifestaciones más destacadas tienden a ser
neurológicas: cefaleas, deterioro cognitivo y alteraciones del
sueño.
1.
Cefaleas: Las cefaleas graves o crónicas, son a menudo
extenuantes. La migraña puede ir acompañada de una hipotermia
rápida, temblores, vómitos, diarrea y debilidad grave.
2.
Deterioros neurocognitivos: Son frecuentes las dificultades para
enfocar la vista o para leer. Los niños pueden volverse disléxicos,
algo que puede que sólo se manifieste con la fatiga. El
procesamiento enlentecido de la información les dificulta seguir
órdenes verbales o tomar apuntes. Todos los deterioros cognitivos
empeoran con el esfuerzo mental o físico. Los más mayores no podrán
seguir un curso completo.
3.
El dolor puede ser errático y migrar con rapidez. Es frecuente la
hipermovilidad articular.
Notas: Muchas
de sus manifestaciones más llamativas tienden a fluctuar, en
gravedad y en importancia, con más rapidez e intensidad que en los
adultos.
Clasificación
-Encefalomielitis
miálgica.
-Encefalomielitis
miálgica atípica: Cumple los criterios de agotamiento
neuroinmunitario post-esfuerzo, pero sólo dos o menos de las otras
manifestaciones requeridas. En pocos casos faltan el dolor o los
trastornos del sueño.
Exclusiones: Como
en todo diagnóstico, la exclusión de explicaciones alternativas se
logra mediante la anamnesis, la exploración física y los análisis
de laboratorio/biomarcadores que sean indicados. Es posible padecer
más de una enfermedad, pero es importante identificar y tratar cada
una de ellas. Se excluyen los trastornos psiquiátricos
primarios, los trastornos somatomorfos y el abuso de sustancias. En
niños, la fobia escolar 'primaria'.
Entidades
comórbidas: fibromialgia, síndrome de dolor miofascial,
síndrome de la articulación temporomandibular, síndrome del
intestino irritable, cistitis intersticial, fenómeno de Raynaud,
prolapso de la válvula mitral, migrañas, alergias,
hipersensibilidad química múltiple, tiroiditis de Hashimoto,
síndrome seco y depresión reactiva. La migraña y el síndrome del
intestino irritable pueden preceder a la EM, pero luego asociarse a
ella. La fibromialgia se superpone a la EM.
Los
criterios están respaldados por la investigación
Las manifestaciones de
los criterios están respaldadas por una investigación con más de
2500 enfermos que determinó aquellas de ellas que identificaban con
más eficacia a los enfermos de EM [22]. A su vez. las
investigaciones sobre la expresión [23-27] y estructura génicas
apoyan los criterios a nivel
molecular, incluyendo las anomalías
en el incremento del estrés oxidativo [4, 28], la alteración de la
comunicación inmunológica y adrenérgica [29, 30] y la alteración
de la expresión de los receptores estrogénicos [31]. Además, la
evidencia que apoya una predisposición
genética en la EM, apunta
a modificaciones en
los genes transportadores de la serotonina [32, 33] y el gen receptor
de glucocorticoides [34], así como la implicación del complejo HLA
de clase II [35]. Los efectos
combinatorios potenciales de
estas modificaciones apenas han recibido atención [36, 37]. Algunos
estudios pioneros de carácter amplio muestran una ausencia
de hallazgos objetivos, como la
falta de relación con el genotipo HLA [38]; y una investigación de
enfermos gemelos sugirió que los factores
ambientales pueden
influir más que cualquier predisposición genética en amplios
grupos de enfermos [39].
Se
han identificado los problemas subyacentes a los hallazgos
inconsistentes en las investigaciones [40, 41] y entre ellos
se encuentra la necesidad de estudios basados en tamaños de muestra
mayores con un fenotipo mejor definido; en particular uno que
identifique la probable existencia de subgrupos claros de enfermos.
En un estudio sobre los criterios empíricos de Reeves [16], Jason et
al. [18] publicaron que el 38% de los enfermos diagnosticados de
depresión mayor habían sido clasificados erróneamente como
afectados por SFC y que sólo el 10% de los enfermos diagnosticados
de SFC realmente padecían EM. Por eso, el objetivo principal
de este informe de consenso es establecer un conjunto de
criterios clínicos más selectivo, que pueda identificar a
los enfermos que padecen agotamiento neuroinmunitario con umbral
patológicamente bajo de fatigabilidad y desencadenamiento de
manifestaciones en respuesta al esfuerzo. Esto les permitirá ser
diagnosticados y reclutados en estudios internacionales como
enfermos, de acuerdo a una definición de caso aceptable para médicos
e investigadores de todo el mundo.
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE)
“El malestar:
una sensación vaga de incomodidad o de fatiga." [42], es un
término inexacto e inadecuado para explicar el umbral de
fatigabilidad patológicamente bajo y el desencadenamiento de signos
y síntomas que sigue al esfuerzo. El dolor y
la fatiga son
señales cruciales de alarma del organismo que enseñan a los
enfermos a modificar lo que están haciendo para proteger su cuerpo y
evitar daños mayores. El agotamiento
neuroinmunitario post-esfuerzo es
parte de la respuesta de protección general del organismo y se
asocia con la disfunción del equilibrio regulador dentro de los
sistemas nervioso, inmunitario y endocrino y de sus interacciones, y
del metabolismo celular y el transporte de iones [43-47]. El ciclo
normal de actividad/descanso, que implica realizar una actividad,
cansarse y tomar un descanso mediante el que se restaura la energía,
se vuelve disfuncional.
Numerosos
artículos documentan respuestas biológicas anormales
al esfuerzo, como la pérdida de los efectos vigorizantes del
ejercicio [20], el bajo umbral del dolor [48-50], la disminución del
oxígeno y del volumen/flujo sanguíneo cerebral [51-54], la
reducción de la frecuencia cardíaca máxima [55], el deterioro de
la entrega de oxígeno a los músculos [56], los niveles elevados de
metabolitos del óxido nítrico [57] y el empeoramiento de otras
manifestaciones [58]. Los enfermos alcanzan el umbral anaeróbico y
su capacidad máxima de ejercicio a unos niveles de consumo de
oxígeno mucho menores de lo normal [59]. Los efectos
prolongados del esfuerzo publicados incluyen señales
sensitivas intensas al cerebro [60] que se interpretan como dolor y
fatiga [61]; incremento en la actividad de las citocinas [62],
retraso en la activación de las manifestaciones [63] y un período
de recuperación de al menos 48 horas [58]. Cuando se hizo una prueba
de ejercicio en dos días consecutivos, algunos enfermos sufrieron
una pérdida de hasta el 50% de su capacidad a la hora de producir
energía en la segunda evaluación [64]. Tanto el ejercicio
submáximo como el regulado por el propio enfermo causaron malestar
post-esfuerzo [49].
B.
Deterioros neurológicos
Algunos virus
y bacterias pueden infectar las células nerviosas e
inmunitarias y causar inflamación crónica. Los trastornos orgánicos
y funcionales [3] en el encéfalo y en la médula
espinal sugieren una disregulación en los circuitos de
comunicación y control del SNC [64], que desempeñan papeles
fundamentales en el deterioro cognitivo y en las manifestaciones
neurológicas [20]. En las autopsias espinalesse ha
observado neuroinflamación en los ganglios de la raíz dorsal, los
intermediarios de la información sensorial periférica que viaja al
encéfalo (Chaudhuri A. Royal Society of Medicine Meeting 2009).
Losproteomas del líquido cefalorraquideo identificados
distinguen a los enfermos de los controles sanos y de la enfermedad
de Lyme tras su tratamiento [65].
Los estudios
de neuroimagen muestran lesiones puntiformes irreversibles
[66], una reducción de aproximadamente el 10% del volumen de materia
gris [67, 68], hipoperfusión [69, 74] e hipometabolismo del tronco
encefálico [1]. Las concentraciones elevadas de lactato en el
ventrículo lateral son coherentes con la reducción de flujo
sanguíneo cortical, la disfunción mitocondrial y el estrés
oxidativo [75]. La investigación sugiere que los problemas de
regulación del SNC y del sistema nervioso autónomo alteran el
procesamiento del dolor y las aferencias sensitivas [48, 61, 76, 77].
La percepción de los enfermos de que las tareas mentales
simples les requieren un esfuerzo considerable lo respaldan
los estudios deencefalogramas, que muestran una mayor
actividad y el uso de más regiones del cerebro cuando se procesa la
información cognitiva auditiva y espacial [78-80].
Son manifestaciones invalidantes destacadas,
las deficiencias en la atención y en la memoria de
trabajo[20, 78, 81].
C. Deterioros inmunitarios
C. Deterioros inmunitarios
La
mayoría de los enfermos padecen una infección aguda
inicial con manifestaciones similares a las de la gripe,
respiratorias, o mixtas. Se ha informado de una amplia
variedad de agentes infecciosos en los subgrupos de
pacientes, como el virus relacionado con el virus xenotrópico de la
leucemia murina (XMRV) [82] y otros afines al virus de la leucemia
murina (MLV) [83], los enterovirus [84-86], el virus de Epstein-Barr
[87], los virus del herpes humano 6 y 7 [88-90], la clamidia [91], el
citomegalovirus [92], el parvovirus B19 [93] y la Coxiella burnetti
[87]. Se han investigado la infección crónica del estómago por
enterovirus y las concentraciones alteradas de bacterias pro¬ductoras
de ácido láctico D en el tubo digestivo [85, 94].
Posiblemente,
la infección inicial daña parte del SNC y del sistema
inmunitario, causando una alteración grave de la regulación y
respuestas anómalas a las infecciones [4]. En las publicaciones se
describe una reducción de la señalización y de la función de los
linfocitos citolíticos naturales (N. del T. natural killer),
gráficas anormales del factor de crecimiento, reducción de la
aparición de neutrófilos en el aparato respiratorio y perfil Th1
con tendencia a cambiar a Th2 [4-8, 95, 96]. Pueden contribuir a la
aparición de lasmanifestaciones similares a las de la gripe,
que de forma anormal se desencadenan como respuesta al esfuerzo [5,
95], la activación inmunitaria crónica [27]; los aumentos en las
citocinas inflamatorias, en los alelos que favorecen la inflamación
[4-8, 97-99] en las quimiocinas y en los linfocitos T; y el trastorno
en la regulación del mecanismo de la antivírica Ribonucleasa L
(RNasa L) [64, 100-103].
D.
Deterioros en la producción y el transporte de energía
La
consistente descripción clínica de deterioro intenso de la
energíasugiere el trastorno de la regulación del metabolismo
energético celular y mitocondrial y del transporte de iones, y una
canalopatía [9-11, 103, 104]. Un ciclo bioquímico de
retroalimentación definida llamado 'ciclo NO/ONOO' puede
contribuir al mantenimiento del carácter crónico de la EM, la
presencia de estrés oxidativo [105-107], el incremento de citocinas
inflamatorias [97-99] y el trastorno mitocondrial [108-111] y causar
la reducción del flujo sanguíneo y la vasculopatía [109, 110].
El
hallazgo de "corazones pequeños" con ventrículo
izquierdo pequeño y actividad cardíaca defectuosa en
subgrupos de enfermos [112, 113] apoya los informes previos de
disfunción cardíaca y trastorno ventricular izquierdo [114-116],
que predisponen a la intolerancia ortostática [14, 117]. La tensión
arterial baja y su exagerada variación diurna pueden
deberse a una anormal regulación de la tensión [118]. Pueden
influir en ello una regulación alterada y la reducción de la
producción de cortisol durante el ejercicio y después de este.
La intolerancia ortostáticase asocia con el deterioro
funcional y la gravedad de manifestaciones [119]. Las alteraciones
vasculares medibles sugieren que el encéfalo no recibe
suficiente flujo sanguíneo cuando se está de pie [12, 117], algo lo
que se agrava estando inmóvil, como en la cola de la caja de un
supermercado. La intensa reducción de la variabilidad de la
frecuencia cardíaca durante el sueño se asocia a
un descanso de escasa calidad y sugiere un estado persistente de
hipervigilancia simpática nocturna [120].
Uso
de los criterios
Los
criterios diagnósticos cumplen dos funciones necesarias,
pero distintas: la primera es diagnosticar a las personas en un
contexto clínico y la segunda identificar a grupos de enfermos para
trabajos de investigación.
A.
Uso clínico
1.
Consideraciones generales
a.
Decida si las pautas del grupo de manifestaciones son coherentes con
las esperadas de la disfunción de un organismo por causas
subyacentes.
b.
Las manifestaciones interactúan de forma dinámica dentro
de un grupo estable porque comparten las mismas causas de fondo. Las
observaciones contextuales de los enfermos son esenciales para
determinar la expresión de las pautas de esa interacción y la
gravedad de su alcance.
c.
El impacto de la gravedad de las manifestaciones debe
reducir en un 50% o más la actividad premórbida del enfermo,
para ser diagnosticado de EM (leve: reducción de
aproximadamente el 50% de la actividad, moderado:
confinado en casa la mayor parte del tiempo, grave:
encamado la mayor parte del tiempo, y muy grave:
postrado en cama y con necesidad de ayuda para las actividades
físicas).
d.
La jerarquía en la gravedad de las manifestaciones debe
revisarse periódicamente para ayudar a orientar y vigilar el
tratamiento.
e.
Criterios para los subgrupos: La característica distintiva es
elagotamiento neuroinmunológico tras el esfuerzo. Dentro de
ello, puede ser úti formar subgrupos en función
del tipo de pautas de los criterios diagnósticos
que representen mejor el grupo de manifestaciones más graves del
enfermo: neurológicas, inmunitarias, de metabolización y transporte
de energía, o mixtas (con manifestaciones ampliamente repartidas en
diversos subgrupos).
f.
Separe las manifestaciones primarias de las secundarias y de los
agravantes. Distinga las manifestaciones
primarias complejas debidas al proceso de la enfermedad; de los
efectos secundarios de hacer frente a la dolencia, como la ansiedad
derivada por la situación económica. Determine los
efectos y el peso de los agravantes y potenciadores del estrés, como
los entornos rápidamente cambiantes y la exposición a toxinas.
g.
Delimite el peso total de la enfermedad evaluando la gravedad de las
manifestaciones, su interacción y el impacto en conjunto. Tenga
en cuenta todos los aspectos de la vida del enfermo: físico,
laboral, escolar, social y actividades personales de la vida
cotidiana. Los enfermos que establecen prioridades en sus
actividades pueden ser capaces de llevar a cabo una de ellas
que sea importante, eliminando o reduciendo mucho las de otras
facetas de su vida.
h.
La escala internacional de manifestaciones no debería
usarse en la primera visita médica porque puede alterar la
evaluación de los resultados y su interpretación, para un enfermo
concreto. En cambio, su uso habitual puede ayudar a situar al enfermo
dentro de un grupo, a orientar su programa de tratamiento y a vigilar
su eficacia.
2.
Consideraciones pediátricas
a.
Si es posible, entreviste al menor en presencia de ambos
padres porque cada uno puede recordar diferentes
manifestaciones o desencadenantes que ayuden a determinar el
inicio de la enfermedad y cuándo comenzó a interferir en su
actividad cotidiana.
b.
No puede esperar que los niños estimen su capacidad premórbida con
la actual. Evalúe el impacto de la enfermedad comparando
sus aficiones, la escuela, su vida social y los deportes previos a la
enfermedad, con el nivel de actividad actual.
c. Los
niños pueden mostrarse irritables al pedirles que
hagan algo cuando se sienten agotados. Por otro lado, a menudo son
capaces de adaptarse a la fatiga descansando, lo
que puede interpretarse erróneamente como que son vagos.
d.
Fobia escolar: Fuera del horario escolar, los
enfermos pasan la mayor parte de las horas descansando mientras que
los muchachos con fobia escolar se socializan y participan en
actividades. Sin embargo, es posible que la fobia escolar se
convierta en trastorno secundario por matonismo o por las
dificultades académicas que la EM ocasiona.
e.
Evolución natural: Los niños pueden sufrir una afectación muy
grave, pero los que tienen manifestaciones leves o
moderadas generalmente tienen más probabilidades de que la
enfermedad remita, que los adultos. No pueden realizarse
pronósticos precisos.
B.
Uso en la investigación
Antes
de que un enfermo pueda proporcionar conocimientos generales sobre la
enfermedad a una investigación, debeconfirmarse su diagnóstico
clínico. Los datos obtenidos de los enfermos permiten
hacer observaciones significativas y contrastadas, y sugerir
hipótesis para poner a prueba, y confirmar o refutar.
1.
Consideraciones generales
a.
Los enfermos deben cumplir todos los criterios, antes de entrar
en un estudio epidemiológico. Si en una investigación se incluye
subgrupos específicos o personas con EM atípica, debería de
indicarse claramente.
b.
Especificidad: La obligación de cumplir con las manifestaciones
principales asegura la selección apropiada de enfermos.
Lasrecomendaciones principales promueven la claridad y la
precisión. En algunas investigaciones puede ser útil clasificar las
manifestaciones más molestas en función de su gravedad.
c.
Fiabilidad: Las manifestaciones no deben verse
como una lista de verificación de escaso valor. Los criterios de
consenso internacional se centran en las pautas de las
manifestaciones, lo que incrementa la fiabilidad de los
criterios. El uso de la escala internacional de
manifestaciones garantiza la coherencia en la manera de
formular las preguntas e incrementa aún más la fiabilidad de los
datos recogidos en diferentes lugares. Antes de incorporarse
a una investigación, los enfermos deberían contestar la escala
internacional de manifestaciones.
2.
Consideraciones opcionales
En
algunas investigaciones puede ser útil clasificar a los
enfermos en subgrupos para posibilitar su comparación más
allá del diagnóstico de EM.
a.
Inicio: Infeccioso agudo, o gradual.
b.
La gravedad en el inicio puede ser un buen predictor de la
gravedad en la fase crónica.
c.
Gravedad de las manifestaciones: Leve, moderada, grave y muy
grave.
d.
Subgrupos de los criterios: Neurológico, inmunitario, de
metabolización y transporte de energía, o mixto.
(Sobre
la gravedad de las manifestaciones y los subgrupos de los criterios,
véase el apartado “Uso clínico”).
Conclusiones
Los criterios
internacionales de consenso proporcionan un marco
para el diagnóstico de la EM que es coherente con las
pautas de disfunción fisiopatológica halladas en las
investigaciones publicadas y la experiencia clínica. Las pautas de
las manifestacione interactúan dinámicamente porque
están causalmente conectadas. Algunos investigadores han estudiado
formalmente esta cuestión usando técnicas estadísti¬cas
multivariadas bien consolidadas, como las de análisis de factor
común o las de componentes principales, para identificar grupos de
manifestaciones [121, 122]. Otros han ampliado el uso de estos
métodos para guiar el análisis de los perfiles de expresión
génica [28], y para delimitar subgrupos de
enfermos [123].
En
consonancia con este planteamiento, el panel de expertos está
desarrollando una Escala de Manifestaciones de Consenso
Internacional (EMCI) que se construirá a partir de estas
interacciones subyacentes. Sin embargo, el primer paso
necesario en el establecimiento de un índice cuantitativo para
cualquier ins¬trumento diagnóstico es l especificación de
los factores medibles más relevantes para la enfermedad.
Establecer estos criterios fue el objetivo principal de este
trabajo y creemos que los criterios de consenso
internacional ayudarán a clarificar la excepcionalidad de la EM.
Es
importante tener en cuenta que el énfasis primario debe
seguir siendo ante todo la evaluación clínica, siendo
ulterior la selección de pacientes para la investigación. Por esta
razón, el grupo de expertosestá elaborando unas
recomendaciones para médicos que incluirán el protocolo diagnóstico
basado en los criterios de consenso internacional y unas pautas de
tratamiento que reflejen los conocimientos actuales. Las
personas que cumplan los criterios de consenso internacional padecen
encefalomielitis miálgica y se las debería retirar de los
criterios empíricos de Reeves y de los criterios para el síndrome
de fatiga crónica del National Institute for Clinical
Excellence (NICE).
Estas
recomendaciones están diseñadas explícitamente para su uso por
médicos de familia con la esperanza de que mejoren el
diagnóstico y el tratamiento rápidos en asistencia primaria. Puede
que desarrollemos una versión corta adicional, para elaborar un
protocolo de diagnóstico abreviado, que se basaría en las
relaciones entre manifestaciones.
Por
primera vez se proporcionan usos clínicos,
pediátricos y de investigación, lo que incrementará la
comprensión de la encefalomielitis miálgica y la coherencia de los
diagnósticos a nivel internacional. Por su parte, los criterios
básicos obligatorios permitirán recoger datos comparables
en distintos lugares y podrán ayudar a desarrollar biomarcadores
consistentes, así como nuevos puntos de vista sobre el mecanismo y
la etiología de la encefalomielitis miálgica.
PALABRAS
CLAVE: encefalomielitis miálgica, síndrome de
fatiga crónica, criterios, definición, diagnóstico.
Financiamiento
Este
artículo de consenso no ha sido patrocinado. Todos los autores han
aportado su tiempo y conocimientos de forma voluntaria y sin recibir
retribución, ni honorario alguno.
Declaración
de conflicto de intereses
Los
autores han comunicado sus posibles conflictos de intereses y
declaran que carecen de ellos.
Agradecimientos
El
grupo de expertos querría agradecer la participación y el apoyo de
los enfermos y de sus familias en la investigación aquí descrita y
sobre la cual se basan estas directrices.
Aportación
de los autores
Coordinadores
- concepción, borrador del artículo y revisiones: B.M.
Carruthers, M.I. van de Sande.
Sugerencias
iniciales y revisiones críticas subsiguientes: K.L. De Meirleir,
N.G. Klimas, G. Broderick, T. Mitchell, D. Staines, A.C.P. Powles, N.
Speight, R. Vallings, L. Bateman, B. Baumgarten-Austrheim, D.S. Bell,
N. Carlo-Stella, J. Chia, A. Darragh, D. Jo, D. Lewis, A.R. Light, S.
Marshall-Gradisbik, I. Mena, J.A. Mikovits, K. Miwa, M. Murovska,
M.L. Pall, S. Stevens.
Aprobación
final y consenso: Los autores obtuvieron el 100% de acuerdo en el
artículo final de consenso. B. M. Carruthers, M. I. van de Sande,
K.L. De Meirleir, N.G. Klimas, G. Broderick, T. Mitchell, D. Staines,
A.C.P. Powles, N. Speight, R. Vallings, L. Bateman, B.
Baumgarten-Austrheim, D.S. Bell, N. Carlo-Stella, J. Chia, A.
Darragh, D. Jo, D. Lewis, A.R. Light, S. Marshall-Gradisbik, I. Mena,
J.A. Mikovits, K. Miwa, M. Murovska, M.L. Pall, S. Stevens.
Coordinadora
del consenso: M.I. van de Sande.
INFORMACIÓN
COMPLEMENTARIA (EN INGLÉS)
- “International
Consensus Criteria Published for Myalgic Encephalomyelitis”
(25/07/11. Research1st -proyecto de la CFIDS
Association of America-)
Extracto:
“On July 20, 2011, the Journal of
Internal Medicine e-published ahead of print “Myalgic
Encephalomyelitis: International Consensus Criteria.” The
panel of authors, led by
coeditors Bruce M. Carruthers, MD, CM, FRCP(C) and Marjorie I. van de
Sande, BEd, GradDip Ed, includes
26 authors from Australia (3 authors), Belgium (1), Canada (4), Chile
(1), Ireland (1), Italy (1), Japan (1), Korea (1), Latvia (1), New
Zealand (1), Norway (1), the United Kingdom (2) and the United States
(8). The paper specifically cites 123 publications to support its
recommendations”.
- “International
Consensus Criteria for ME (Myalgic Encephalomyelitis). See full text
[and article abstract]”
(22/07/11. ProHealth).
ENLACES
RELACIONADOS
Síndrome
de fatiga crónica y su relación con la fibromialgia.
Dr. Joaquim Fernández-Solà. Texto completo (Revista Española de
Reumatología. 2004).
ACTUALIZACIÓN (4/09/11): modificaciones a partir de información aportada a este espacio por el Dr. Joaquim Fernández-Solà.
ACTUALIZACIÓN (4/09/11): modificaciones a partir de información aportada a este espacio por el Dr. Joaquim Fernández-Solà.
El
desconocimiento causal y la ausencia de un tratamiento curativo
definitivo ha hecho del síndrome de fatiga crónica una patología
infradiagnosticada, aunque no por ello menos importante. Joaquín
Fernández-Solá, de uno de los tres centros de referencia que hay en
Cataluña, ha explicado que afecta a una de cada mil personas y que
el 80 por ciento presentan a los cinco años de evolución invalidez
para las tareas habituales.
"Más
del 80 por ciento de los pacientes con el síndrome de fatiga crónica
están incapacitados para realizar su labor habitual tras cinco años
de evolución, lo que supone un problema sanitario y personal muy
serio, y por ahora no hay tratamiento curativo o que genere una
remisión de larga duración", según ha explicado a DM Joaquín
Fernández-Solá, médico consultor de Medicina Interna del Hospital
Clínico de Barcelona -uno de los tres centros de referencia que hay
en Cataluña para esta enfermedad- y miembro del grupo de trabajo
específico del Departamento de Sanidad de la Generalitat que está
ultimando un protocolo clínico y asistencial.
El
carácter subjetivo de los síntomas y el curso fluctuante de la
enfermedad dificulta la valoración del efecto de cada una de las
intervenciones terapéuticas aplicadas, pero ya se sabe, en base ala
evidencia científica, que hay tratamientos con efecto
beneficioso,como la terapia conductual cognitiva y el ejercicio
físico gradual.
Un
informe realizado por la Agencia de Evaluación de Tecnología e
Investigación Médica de Cataluña apunta otras terapias que
muestran resultados: bromhidrato de galantamina, inhibidor de la
acetilcolinesterasa, la L-carnitina, monoclobemida (antidepresivo
inhibidor reversible de la monoamina oxidasa), fenelzina (inhibidor
no específico de la MAO), sulfato de magnesio, ácidos grasos
esenciales y tratamientos inmunológicos o antivirales como es el
caso de la inmunoglobulinaG intravenosa.
En
cambio, se han probado y se ha visto que no tienen efectos positivo
sobre esta enfermedad el aciclovir, el interferón alfa, la
amantadina, la fluoxetina, la terfenadina, los extractos de hígados
y vitaminas B12 y ácido fólico y la hidrocortisona. Y se está
investigando, sin que por ahora haya conclusiones, el inhibidor de la
L-RNA-asa.
La falta
de un tratamiento completamente eficaz no es lo único que sufren los
afectados; también destaca el infradiagnóstico, tanto en atención
primaria como en las mutuas del trabajo. "Los pacientes llegan a
visitar hasta a 20 médicos antes de lograr ser diagnosticados y
yo,personalmente, no he visto nunca un diagnóstico espontáneo por
parte de un médico de una mutua laboral", ha destacado
Fernández -Solá.
Hasta 5
criterios
En estos
momentos hay cinco criterios diagnósticos diferentes para definir un
caso de síndrome de fatiga crónica, pero de todos, el de Fukuda,
elaborado por el consenso de un grupo de investigadores
internacionales y publicado en 1994, es el que goza de mayor
aceptación en la práctica clínica y en la investigación clínica
y epidemiológica. Según este criterio, un caso de síndrome de
fatiga crónica se caracteriza, a grandes rasgos, por una fatiga
persistente durante seis meses o más, vivida como un agotamiento
físico y mental grave, que difiere de la somnolencia y de la falta
de motivación y que no es atribuible ni al ejercicio físico ni a
ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica.
Por
exclusión
Según
Fernández Solá, el problema, que ha provocado que después de
quince años se siga luchando para conseguir el reconocimiento y el
interés médico por la enfermedad, reside en que el diagnóstico se
hace por exclusión de otras patologías (fibromialgia, síndrome del
intestino irritable,síndrome del dolor miofacial y síndrome de
Sjögren) y de causas que puedan explicarla (incluida la anemia)
Hay que
tener en cuenta que la fatiga crónica no dispone de ninguna prueba
de laboratorio o marcador específico que confirme su diagnóstico,
evalúe la gravedad o monitorice la evolución, por lo que su
detección es exclusivamente clínica.
Fernández-Solá
ha apuntado que el proceso diagnóstico debería incluir la
realización de una historia clínica detallada, exploración física
y batería de análisis limitada, así como una valoración
psiquiátrica.
Los
síntomas asociados son dolor de cabeza, fiebre oscilante, dolor
articular o muscular, insomnio, malestar post ejercicio, molestias en
el cuello y alteración de la concentración.
Se
calcula que la fatiga crónica afecta a una de cada mil personas, lo
que en España supone unos 40.000 enfermos. Afecta mayoritaria a
adultos jóvenes de los dos sexos y de todos los niveles socio
económicos y etnias, aunque en las mujeres es tres veces más
frecuente. Con el objeto de fomentar y apoyar la investigación y
conseguir reconocimiento médico, institucional y de las
Administraciones públicas se ha creado la Asociación Catalana de
Afectados por el Síndrome de Fatiga Crónica y la Encefalomielitis
Miálgica. Y el Partido Popular ha presentado en el Parlamento de
Cataluña una propuesta para lograr de la Generalitat soporte
presupuestario y un circuito asistencial ordenado.
Factores
predictores
La
revista "The Lancet" publicó en diciembre (ver DM del
12-XII-2001) un estudio que describe los factores que predicen y se
asocian con la fatiga prolongada después de una fiebre ganglionar
(mononucleosis infecciosa) y en el que se contrastan con aquéllos
que predicen alteraciones del estado del ánimo después de la misma
infección.
En el
estudio se incluyeron 250 pacientes con fiebre glandular o
infecciones comunes del tracto respiratorio superior hasta seis meses
después del comienzo de la enfermedad, con el objetivo de describir
los factores predictivos de los síndromes de fatiga aguda y crónica
y de alteraciones del estado del ánimo.
Según
se vio, los pacientes con fiebre glandular, diagnosticados por un
positivo en el test sanguíneo Monospot, tenían el doble de
probabilidad de experimentar el síndrome negativo en la prueba. Y
los enfermos con peor forma física evaluados dos meses después de
la aparición de los síntomas tenían una probabilidad mayor del
doble de padecer síndrome de fatiga cuatro meses más tarde.
Por otra
parte, la hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello,
linfadenopatía cervical y el reposo inicial se asociaron con la
aparición de este síndrome.
04 de
enero de 2002
Carmen
Fernández. Barcelona.
GRADOS DE FATIGA EN EL SFC
Etiquetas: ۞Inf.Complementaria, ۞Síndr.FatigaCrónica
El
SFC es una enfermedad grave e invalidante que muestra una
multiplicidad de síntomas que,
según cada paciente, pueden manifestarse en más o menos cantidad, y
mayor o menor intensidad (para más información ver los posts:
"Porcentaje de población afectada por SFC y FM en España",
"Diferencias entre astenia, fatiga crónica y síndrome de
Fatiga Crónica", "Bibliografía sobre SFC, SQM y FM ",
"El Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, en pocas
palabras", entre otros).
Sin
embargo la fatiga crónica (fatiga persistente que no cede con el
reposo) es el síntoma perenne y mas intenso a todos los enfermos. De
ahí que a esta enfermedad se le denomine por su síntoma más
característico (Síndrome de Fatiga Crónica), una acepción que no
gusta al enfermo, y que es muy cuestionada en general, pues este
nombre hace que, además de ser una enfermedad poco conocida, la
gente piense que es "poco importante" y no lo que es: una
patología seria y grave, de carácter multisistémico (ver más en
el post: "El
Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia en pocas palabras")
.
Tras años de experiencia
con enfermos de SFC, el doctor Joaquim Fernández-Solà, coordinador
de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clinic de Barcelona
(sistema público), ofreció una valoración de la fatiga en cuatro
niveles, según el grado de repercusión en la calidad de vida y
actividades cotidianas del enfermo.
Esta tabla es actualmente
el referente para medir el nivel de severidad de la fatiga en el SFC.
GRADO
1 DE FATIGA (LEVE):
permite al enfermo llevar una vida prácticamente normal, que no lo limita para las actividades laborales ni las de ocio.
permite al enfermo llevar una vida prácticamente normal, que no lo limita para las actividades laborales ni las de ocio.
- la fatiga (o sea, "el malestar o fatiga post-esfuerzo superior a 24 horas") aparece cuando se requiere hacer un ejercicio o actividad que se sale de lo normal.
- puede hacerse más evidente si hay procesos que coexistan con ella (por ej., una enfermedad infecciosa intercurrente), o alguna circunstancia que altere el ritmo normal vital (por ej., no dormir bien durante una temporada seguida).
En
general, la
afectación sobre las actividades de la vida cotidiana es inferior al
20%,
y el entorno del enfermo no nota esta sintomatología fácilmente.
GRADO
2 DE FATIGA (MEDIO):supone
ya una interferencia más importante y más constante en la situación
vital del enfermo.
- le cuesta realizar su actividad laboral.
- a veces no puede acabar algunas tareas que había iniciado, o fracasa en algunos objetivos prefijados (por ej.: estudios o cursos de actualización).
- puede requerir bajas laborales episódicas.
- esta situación empeora aún más cuando coinciden enfermedades o situaciones concurrentes (infecciones, cambios de estado de ánimo, cambios estacionales).
En
general limita
las actividades de la vida cotidiana entre un 30-50%,
y es detectado por el entorno del enfermo, que aprecia un cambio
sustancial del paciente con
respecto a la situación previa a la enfermedad.
GRADO
3 DE FATIGA (SEVERO):supone
una importante y marcada repercusión sobre las actividades de la
vida cotidiana. Invalida al enfermo para cualquier actividad que
suponga cierto esfuerzo continuado.
- el enfermo no puede trabajar.
- sólo puede hacer mínimas actividades de leve intensidad y transitoriamente.
- afecta a todos los ámbitos vitales (trabajo, ocio, vida sexual).
- suele mantenerse de manera constante, con agudizaciones durante las enfermedades concurrentes.
Afecta
en más de un 50%.
GRADO
4 DE FATIGA (EXACERBACIONES):es
una situación de agudización transitoria hasta el punto de que el
paciente no puede moverse de la cama y
precisa ayuda para las actividades básicas. No suele durar más de
diez días.
Fuente:
Fernández-Solà, J. (coord.) Sobrevivir
al cansancio, una aproximación a la situación de fatiga crónica.
Barcelona: Viena Ediciones, 2003. Págs. 63-65
CÓMO
AYUDAR A UN ENFERMO DE SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA O DE FIBROMIALGIA
(recomendaciones de la CFIDS Association of America)
Etiquetas: ۞Fibromialgia, ۞Inf.Complementaria,۞Síndr.FatigaCrónica
CUANDO
UN SER QUERIDO TIENE SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA O
FIBROMIALGIA por Amy
Scholten, MPH,
English
Version

El síndrome de fatiga crónica (CFS, por sus siglas en inglés) y la fibromialgia (FMS, por sus siglas en inglés) son enfermedades crónicas debilitantes y poco comprendidas que pueden atacar a personas de ambos sexos y de todas las edades. Las parejas, amigos y parientes de las personas con CFS o FMS podrían sentirse confundidos e indefensos, por no saber qué decir o cómo ofrecer ayuda.
Tal vez el síndrome de fatiga crónica (CFS) o la fibromialgia (FMS) hayan atacado a su esposa, su hijo, su hermano o un buen amigo. Cualquiera que sea el caso, es difícil observar a un ser querido con tal padecimiento. La enfermedad también presenta nuevos retos para su relación. O esta también podría empeorar cualquier problema de relación ya existente. ¿Quiere ser positivo y útil pero no sabe qué hacer o decir?. Tal vez ha intentado ser compasivo y descubre que su ser querido reacciona con frustración. ¿Qué debería hacer?. Estos consejos de la Chronic Fatigue and Immune System Dysfunction Syndrome Association of America podrían ayudarle.
BUSQUE PRIMERO COMPRENDER
La mayoría de las personas saben muy poco, si es que saben algo, sobre el CFS y la FMS. Ambas enfermedades implican mucho más que sólo "un poco de fatiga" o "unos cuantos dolores o achaques". Si tiene un amigo o ser querido con CFS o FMS, debería aprender lo más que pueda sobre estas enfermedades. Cuanto más sepa sobre la enfermedad de su ser querido, más será capaz apoyarlo.
SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA (CFS) El síndrome de fatiga crónica (CFS) es un trastorno crónico y debilitante que afecta al cerebro y múltiples partes del cuerpo. Este provoca fatiga extrema que no disminuye descansando en la cama y con frecuencia empeora con la actividad física o mental. Los síntomas duran al menos seis meses y son lo suficientemente graves como para dañar o interferir con las actividades diarias. Los síntomas varían de persona a persona y podrían incluir:
- Fatiga crónica que no disminuye descansando en la cama y con frecuencia empeora con la actividad física o mental
- Debilidad en general
- Dolores musculares
- Dolor en las articulaciones sin inflamación o enrojecimiento
- Dolores de cabeza
- Problemas con la memoria a corto plazo o de concentración
- Olvido o confusión
- Irritabilidad, ansiedad, cambios de humor o depresión
- Fiebre de bajo nivel, bochornos o sudoración nocturna
- Dolor de garganta
- Nódulos linfáticos sensibles
- Problemas para dormir o no sentirse descansado después de dormir
- Fatiga prolongada que dura 24 horas o más después de hacer ejercicio
- Sensibilidad en los ojos a la luz
- Alergias
- Mareos
- Dolor en el pecho o falta de aliento
- Náusea
FIBROMIALGIA
(FMS)
La
fibromialgia es un trastorno
crónico que provoca dolor generalizado y rigidez en los músculos,
tendones y ligamentos, junto con sueño no reconfortante y
fatiga. Los síntomas varían de
persona a persona y podrían incluir:
- Cansancio o fatiga generalizada
- Reducción de la resistencia física
- Achaques generalizados y dolor de músculos, tendones y ligamentos
- Rigidez muscular o espasmos
- Dolor en áreas específicas del cuerpo, en especial:
- o Cuello
- o Hombros
- o Pecho
- o Espalda (superior e inferior)
- o Caderas y muslos
- Insomnio o falta del sueño
- Sensación de entumecimiento o inflamación (aunque la inflamación no esté presente en realidad)
- Dolores de cabeza crónicos, incluyendo migrañas
- Rigidez matutina, es peor cuando surge por vez primera
NO
LOS INVALIDE
Algunas personas piensan que los individuos con CFS o FMS son perezosos, exageran sus síntomas o sufren una enfermedad psiquiátrica. Estas personas pueden creer erróneamente que su ser querido sólo necesita ser presionado un poco más fuerte. Las personas con CFS o FMS se sienten con frecuencia invalidadas cuando escuchan:
-"Yo te veo bien" (mensaje invalidante subyacente: "No te ves enfermo, así que debes estar exagerando o fingiendo")
-"Oh, yo he tenido síntomas como ese". "Yo me canso del mismo modo también" (mensaje invalidante subyacente: "Entonces ¿cuál es el problema?. Todo mundo se cansa. Descansa un poco")
-"¿Has intentado… (un tratamiento sugerido)?" (mensaje invalidante subyacente: "Si no tomas este remedio o haces algo para ayudarte a ti mismo es culpa tuya que sigas enfermo")
-"¿Sigues todavía enfermo? (mensaje invalidante subyacente: "¿Qué pasa contigo?. Es culpa tuya que sigas aún enfermo").
RECONOCER
Y CONFIRMAR LA EXPERIENCIA DE LA PERSONA
- No ser tomados en serio por sus familiares, amigos, jefes e incluso sus médicos y otros profesionales de la salud
- La incertidumbre de su enfermedad
- Disminución en la habilidad de participar en niveles previos de actividades profesionales, sociales, educacionales y personales
- Dependencia y sensación de aislamiento
Muchas
personas utilizan la negación para enfrentarse a una enfermedad
crónica de un ser querido. En lugar de escuchar, creer y mostrar
compasión por lo que la persona está atravesando, ellos discuten
los hechos y minimizan la severidad de la situación.
Cuando
reconoces por completo la situación de tu ser querido le estás
permitiendo saber que tú realmente te preocupas, amas y apoyas. Los
siguientes consejos pueden ayudar:
-Reconocer la dificultad: "No
puedo imaginar lo difíciles que deben ser todos estos cambios para
ti"
-Reconocer las pérdidas, la tristeza y el enojo: "Siento que tuvieras que renunciar a tu trabajo". "Debe ser horrible que no tengas fuerzas para continuar tu educación"
-Preguntar y escuchar con compasión: Cuando preguntas a tu ser querido cómo se siente, pueden estar sintiéndose enfermos, cansados, con dolor o deprimidos. Si sólo quieres oír que tu ser querido se siente bien, deje de preguntarle cómo se siente. De lo contrario ellos pueden sentir tus expectativas, desilusión, desinterés o inhabilidad para comprender. En su lugar podrías preguntarle: "¿Cómo estás llevándolo hoy?" o "¿Cómo va?"
SEA
COMPASIVO Y COMPRENSIVO
Las
enfermedades crónicas presentan muchos retos en las relaciones en
unos tiempos en que la comodidad y el respaldo social son de la mayor
importancia. He aquí algunas formas en que puedes ayudar:
- Sea paciente. Recuerde que su ser querido ha tenido que hacer muchos ajustes y está haciéndolo lo mejor que puede.
- Proporcione consuelo frecuente de amor y apoyo.
- Ofrezca ayuda práctica como hacer recados, ayudar con las tareas domésticas y compras.
- Lleve a su ser querido a citas médicas. Muestre interés en su cuidado y proporcione apoyo emocional.
- Encuentre la manera de pasar el tiempo juntos realizando actividades de baja intesidad como ver una película o un video, comer algo, ir al campo, jugar a un juego, sentarse en el parque o darle un masaje.
- No sienta que usted tiene que "arreglar" los problemas o dar recomendaciones. Muchas veces el solo hecho de estar ahí y mostrar compasión es suficiente.
- Exprese agradecimiento por cualquier cosa que su ser querido pueda darle, a pesar de sus límites.
- Pregunte cómo puede ayudar a su ser querido.
- Exprese admiración por la fuerza y coraje que usted aprecia en su ser querido conforme sale adelante con los retos de la enfermedad.
- Su ser querido podría tener cambios en su estado de ánimo debidos al estrés y los retos de padecer una enfermedad crónica. No tome las reacciones emocionales como personales.
- Trate de ser sensible con los sentimientos de su ser querido. Escuche y aprenda a ser perceptivo.
- Manténgase en contacto con su ser querido. Incluso si él no está tan activo e involucrado en los intereses mutuos o reuniones como alguna vez lo estuvo, asegúrese de invitarlo de todas maneras.
ESPERE
CAMBIOS E INCERTIDUMBRE
La
CFS en particular, es una enfermedad muy impredecible. Los síntomas
pueden variar, así que su ser querido podría no ser capaz de
predecir cómo se sentirá horas o inclusive minutos después de un
suceso. Trate
de ser sensitivo con esto y espere las siguientes situaciones:
- Algunas veces le tomará más tiempo que el de costumbre hacer ciertas cosas.
- Será difícil para él hacer planes definitivos.
- Podría no tener la energía para pasar tiempo con usted, en ciertas ocasiones.
- Podría no recordar ciertas cosas (el CFS puede provocar problemas cognoscitivos y "niebla cerebral.")
- Podría tener altas y bajas emocionales impredecibles.
CUÍDESE
A USTED MISMO Y SUS RELACIONES
El
CFS y la FMS son
enfermedades difíciles no
sólo para el que las padece, sino para los que lo cuida. Es normal
sentirse desilusionado, impaciente, culpable, frustrado, indefenso y
engañado. Es importante que tenga un cuidado adecuado de usted para
que pueda proporcionar apoyo. Esto
significa comer apropiadamente, hacer ejercicio con regularidad,
controlar su nivel de estrés y hablar abiertamente sobre sus
sentimientos con un miembro de la familia, un amigo, o un consejero
profesional. Hable con su ser querido sobre como está afectando la
enfermedad a su relación. Pregunte cómo se pueden ayudar entre
ustedes. Tenga
en mente que el apoyo desde la familia y amigos es esencial para el
bienestar de las personas con CFS y FMS.
FUENTES
ADICIONALES DE INFORMACIÓN- Chronic
Fatigue and Immune Dysfunction Syndrome (CFIDS). Association of
America
Referencias:-The
American Fibromyalgia Syndrome Association
- Centers
for Disease Control and Prevention (en
español: aquí)
- National
Institutes of Health (en
español: aquí)
Fuente: NYU
Medical Center (School
of Medicine and Hospitals Center. New York)
Nota
de Mi estrella de Mar: por
tratarse el texto de la web de una traducción del inglés, se han
pulido algunas expresiones gramaticales y términos que ofrecían
alguna dificultad de lectura. Se ha tratado que fueran sólo
modificaciones muy puntuales. Se ha aprovechado además para
actualizar la bibliografía ofrecida en el texto en español conforme
a la que se daba en la versión inglesa (más reciente), y para
corregir un enlace que se encontraba obsoleto a fecha de hoy. Decir
por último que la web ofrece una versión del texto en PDF.
………………………………………………………………………
MÁS
SOBRE AYUDA Y AUTOAYUDA EN SFC Y/O FM
INFORMACIÓN
PARA FAMILIARES Y AMIGOS DE PERSONAS CON SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
(CÓMO AYUDAR): pinchar
aquí
CÓMO
VIVIR CON LA ENMI/SFC: ALGUNAS COSAS QUE UD. PUEDE HACER: pinchar
aquí
Las enfermedades crónicas irrumpen en
el contexto familiar y/o social alterando su dinámica y desafiando
su capacidad de adaptación a los cambios.
La falta de energía y la tendencia
al aislamiento, que comúnmente acompañan a las personas enfermas de
Encefalomielitis Miálgica (PcENMI), comúnmente conocida como
Síndrome de Fatiga Crónica, dificultan la comunicación. No
cualquiera puede comprender o aceptar las necesidades alternadas de
distancia y acercamiento que la PcENMI/SFC manifiesta.
Quizás ayude recordar que las
personas que sufren enfermedades crónicas tienen necesidades
emocionales, sociales y espirituales, no sólo físicas o
médicas.
Necesitan:
- Evitar relaciones que sean física
o mentalmente agotadoras, y personas y situaciones que lo
estresen.
- Comunicar abiertamente sus necesidades y sentimientos
acerca de la enfermedad.
- Sentirse aceptado y
comprendido.
- Preservar su libertad e independencia, aún en el
estado de necesidad en que se encuentra.
- No volverse totalmente
dependiente de los otros.
- Aprender a respetar su nivel de
actividad y no excederse "haciendo más de lo que
puede"
- Confianza para delegar tareas que excedan sus
posibilidades.
Las siguientes sugerencias pueden ayudarlo para
poder acompañar mejor a su familiar y/o amigo en el largo proceso de
esta enfermedad.
Para familiares de PcENMI
- -
Hablar acerca de la enfermedad; pretender que no ocurre no ayuda a
enfrentar la crisis.
- Es importante discutir la enfermedad y sus
efectos sobre la familia en su conjunto y sobre cada miembro en
particular.
- Asegurarse que cada integrante de la familia comprenda
la enfermedad, aún los más pequeños.
- La familia debe brindar
igual oportunidad de expresión a todos y a cada uno de sus miembros.
Mantener el canal de comunicación abierto puede ayudar a evitar
eventuales conflictos.
- Cada uno debe aceptar como válidos el modo
de sentir y de pensar de los demás integrantes, aún cuando difiera
con lo supuestamente esperable para la mayoría.
- Flexibilizar lo
más posible la forma de funcionar dentro de la familia. Será
necesaria una redistribución de roles, la asunción de nuevas
obligaciones y creatividad para buscar soluciones frente a
situaciones conflictivas.
- Verificar que cada miembro de la familia
tenga claro qué se espera de él.
- La familia deberá evitar
actitudes sobreprotectoras y/o hacer suposiciones acerca de lo que es
más conveniente para el enfermo. Siempre que sea posible el paciente
deberá involucrarse y participar activamente de las decisiones y
proyectos familiares.
- El paciente debe estar abierto a la
expresión y discusión de sus necesidades y limitaciones, sin caer
en el error de evitar exponerlas creyendo que de esa manera le ahorra
dificultades y sufrimientos a su familia.
- -Deben ser comprendidas
y respetadas las emociones y necesidades de todos los miembros de la
familia y no solamente las del paciente. Para poder cuidar al miembro
enfermo de la familia, cada uno debe considerar prioritario su
bienestar personal en armonía con el de los demás.
Para
amigos y conocidos de PcENMI:
- -Trate de ser paciente
con él, no puede evitar sufrir imprevistos cambios de ánimo.
- Respete
el deseo de su amigo de estar solo cuando lo necesite; no lo tome
como un desprecio o falta de interés.
- Continúe en contacto con
su amigo y no deje de proponerle hacer cosas juntos, pero comprenda
que lo que para Ud. pueda ser un ejercicio menor, para su amigo puede
implicar un gran esfuerzo.
- Trate de comprender las limitaciones de
esta enfermedad y no se ofenda con su amigo cuando cancele una cita a
último momento.
- Sea sincero con él, no le oculte sus temores o
preocupaciones respecto al vínculo entre Uds.
- Manténgase abierto
al diálogo e invítelo a comunicarse. Discutan la enfermedad y sus
efectos sobre la relación.
- Ayúdelo a impedir que se aísle
socialmente.
Los cambios por los que atraviesa la PcENMI
pueden hacerle sentir que su vida esta fuera de control. No puede
evitar sentirse desalentado cuando un tratamiento no da los
resultados esperados o cuando sufre una nueva recaída.
Por
otra parte es inevitable que sufra una cuota de dolor o se sienta
culpable por los efectos que su enfermedad causa a quienes lo
rodean.
Ayúdelo a mantenerse optimista sin dejar de ser
realista, a aceptar su condición clínica y las limitaciones
propias.
Aliéntelo a participar en un grupo de autoayuda, el
intercambio con otras personas que estén pasando por lo mismo es
importante para aprender a vivir con la cronicidad de esta
enfermedad.
La PcENMI necesita mantener el contacto
social y afectivo no sólo con pares sino también con personas sanas
para alcanzar un justo equilibrio entre el apoyo que sólo otra
PcENMI puede proporcionarle, y el contacto con otras realidades
externas a él y su
enfermedad.
ENCEFALOMIELITIS
MIALGICA
__________________
INFORMACION
PARA
FAMILIARES Y AMIGOS
ASOCIACION ARGENTINA
SFC/ENMI
http://www.aasfc.org.ar/
Quizás ayude recordar que las personas que sufren enfermedades crónicas tienen necesidades emocionales, sociales y espirituales, no sólo físicas o médicas.
Necesitan:
INFORMACION PARA
FAMILIARES Y AMIGOS
ASOCIACION ARGENTINA
SFC/ENMI http://www.aasfc.org.ar/
¿Que es la Encefalopatia Miálgica o
Sindrome de Fatiga Cronica – SFC?
El síndrome de fatiga crónica (SFC)
también llamado en el pasado encefalomielitis miálgica, y para el
que ahora se recomienda el nombre combinado EM/SFC (encefalopatía
miálgica/síndrome de fatiga crónica) es una enfermedad clasificada
por la OMS con el número G 93.3.en el CIE-10, dentro de enfermedades
neurológicas.
La Organización Mundial de la Salud lo
considera como una enfermedad neurológica grave y aparece en la
lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y
resistentes a los medicamentos.
Puede afectar de manera progresiva al
sistema inmunitario, el neurológico, el cardiovascular y el
endocrino, y se caracteriza por causar una fatiga severa, febrícula
o fiebre, sueño no reparador, intolerancia a la luz, al sonido y a
los cambios de temperatura, dolor muscular y en las articulaciones,
sensibilidades químicas múltiples, sensibilidad electromagnética y
a otros factores ambientales, sensación de estado gripal permanente,
faringitis crónica, perdida sustancial de concentración y memoria,
desorientación espacial, intolerancia al estrés emocional y a la
actividad física, entre otras manifestaciones.
Los Síntomas son muy variable en
cuanto a su grado de severidad y presentación temporal, desde
estados de anormal fatiga prolongada con diversos síntomas de
apariencia gripal a muy severa enfermedad crónica con multitud de
síntomas que pueden llegar a afectar a todo el cuerpo y postrar en
cama durante períodos muy largos e incluso a una completa
incapacidad de realizar actividad alguna durante años. Muchos
pacientes terminan por salir muy poco de su casa por el alto grado de
enfermedad y debilidad que sienten.
El síntoma más frecuente es la
sensación de haber contraído “una gripe que nunca se cura”.
En ocasiones lo describen como
sensación de estar envenenados, intoxicados. Otras como si tuvieran
una infección crónica.
Algunos síntomas van y vienen, suelen
rotar a manera de ciclos, y pueden ser a cual más extraño y nunca
oído salvo por otros pacientes o médicos especializados que los
comparten o conocen.
En casos severos, toda esta
sintomatología puede presentarse; agotamiento muy profundo, dolores
generalizados, sensación de debilidad al menor esfuerzo físico,
mental o emocional, insomnio, pesadillas, despertares con frío,
sudoración, tiritonas o taquicardias, sueño no reparador,
despertarse tan agotados y enfermos como se acostaron, intolerancia
al frío y al calor, los cambios climáticos, humedad, sequedad,
respuestas de hipersensibilidad generalizada a múltiples agentes
como alimentos habituales antes tolerados, especialmente el alcohol,
a olores fuertes, a perfumes, vapores químicos y tóxicos como
gasolina, detergentes, suavizantes (Síndrome de intolerancia química
múltiple), a las luces brillantes, a los ordenadores, televisores, a
los campos electromagnéticos, a múltiples medicamentos,
especialmente los que afectan el sistema nervioso central, migrañas,
mareos y vértigos, sensación de mareo permanente, náuseas,
diarreas, cólon irritable, inflamación de vejiga, próstata,
infecciones y molestias urinarias, genitales, infecciones
respiratorias, de senos, rinitis crónicas, asma, frecuentes
alteraciones hepáticas y problemas de digestión de las grasas y los
hidratos de carbono, síntomas de enfermedad cardíaca, especialmente
al esfuerzo o en respuesta al estrés, empeoramiento severo al hacer
ejercicio, incapacidad de permanecer de pie, erguidos o caminar
durante periodos cada vez más cortos con sensación de síncope,
asfixia o taquicardia, normalmente fruto del fallo en el sistema
nervioso autónomo que estos pacientes suelen presentar
(Disautonomía), normalmente confirmado en pruebas de mesa
basculante.
El síndrome de fatiga crónica (SFC)
también llamado en el pasado encefalomielitis miálgica, y para el
que ahora se recomienda el nombre combinado EM/SFC (encefalopatía
miálgica/síndrome de fatiga crónica) es una enfermedad clasificada
por la OMS con el número G 93.3.en el CIE-10, dentro de enfermedades
neurológicas.
Los
síntomas
cognitivos,
mentales
y emocionales pueden ser muy variados también.
Pueden
presentar problemas importantes de pérdida de capacidad de
concentración, atención, escucha, aprendizaje, habilidades
matemáticas, pueden perder sus capacidades hasta presentar cifras en
pruebas psicotécnicas y de coeficiente de inteligencia muy
inferiores a las que tenían antes de enfermar.
Emocionalmente
pueden mostrarse muy diferentes, deprimidos, angustiados,
incomprendidos,
no creídos, con gran ansiedad y crisis de angustia. La mayoría
suele sentir que se sienten deprimidos como consecuencia de la
enfermedad y no al contrario.
Inicio
y evolución
Son muy
frecuentes los inicios súbitos similares a un brote vírico o de
gripe “que nunca se cura”.
Muchos
pacientes pueden recordar el día y la hora en que su enfermedad
llegó para nunca marcharse.
También
son frecuentes los inicios tras períodos de alto estrés emocional,
laboral o vital, accidentes con traumatismos ó intoxicaciones.
Otros
sin embargo evolucionan muy lentamente, a lo largo de muchos años,
en los que se les suele diagnosticar depresión, ansiedad, insomnio,
astenia o estrés hasta que llegan al mismo punto que los que
adquirieron la enfermedad súbitamente y comparten toda la
sintomatología, características y peculiaridades sin distinción
ninguna.
Hay
casos en que los síntomas desaparecen durante algún tiempo, quizás
algunos días o semanas, pero la enfermedad suele ser crónica y
recurrente, muy fluctuante en los síntomas variados y alternantes y
apenas un 5% de los enfermos se recupera completamente.
Normalmente
cuanto más tiempo transcurre sin mejoría peor es el pronóstico de
recuperación.
También
la edad del paciente es un factor importante y tienen mejores
pespectivas de recuperación los pacientes más jóvenes.
Diagnóstico
Los
estándares para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica han
sido definidos por el Centro para el Control de Enfermedades(CDC) en
1994 y en los llamados “documentos de consenso de Canadá del año
2003″, donde se define un protocolo en las pautas para la
detección, diagnóstico y seguimiento del SFC. Este síndrome fue
identificado en los países anglosajones a mediados de los años 80.
Dichos
estándares incluyen entre los dos protocolos:
- Astenia (cansancio) intensa y fatigabilidad fácil, que no merma con el descanso nocturno, incluso sin haber realizado esfuerzo físico Inicio generalmente repentino, a veces después de un cuadro similar a una gripe. También puede aparecer tras una mononucleosis infecciosa u otras enfermedades víricas También cursa con desorientación, pérdidas de memoria a corto plazo, confusión (afectación neuro-cognictiva) Trastornos del sueño: sueño no reparador e hipersomnia. Dolor muscular. Faringitis mialgica (dolor de garganta). Dolor con la palpación de ganglios linfáticos de cuello o axilas. Fiebre leve (38,3º o menos). Dolores de cabeza. Fotofobia (hipersensibilidad a la luz). Fonofobia Duración de al menos seis meses, pudiendo persistir años.
Causas
Se
desconocen las causas de la enfermedad.
A lo
largo de los años se han realizado innumerables estudios sin
llegarse a descubrir ni la causa ni la cura.
En
Octubre de 2009 un estudio americano comunicaba la posibilidad de que
un retrovirus denominado XMRV fuera el agente desencadenante,
concitando el interés y atención de la comunidad científica
internacional y la expectación sin precedentes de la comunidad de
enfermos.
Dos
estudios ingleses y otro holandés posteriores comunicaban que el
XMRV no había sido hallado en sus grupos de estudio, descartándolo
completamente.
Los
descubridores del virus en Estados Unidos, el Instituto
Whittemore-Peterson, publicaron una respuesta donde se acusaba a los
investigadores ingleses de no haber realizado las pruebas de
laboratorio de manera correcta según el protocolo con el que ellos
lo habían detectado.
En estos
momentos se siguen realizando estudios en diversos países liderados
y coordinados por el Instituto Whittemore-Peterson.
Nunca
hasta el anuncio del XMRV había existido una aceptación e interés
igual entre la comunidad científica mundial, y muchos enfermos
aguardan con impaciencia y esperanza nuevos resultados de las
investigaciones.
A lo
largo de los años se han postulado múltiples causas como origen de
la enfermedad.
Hace
veinte años se le llamó “la gripe del yuppie”, pues se pensó
que afectaba especialmente a jóvenes profesionales urbanos que
sufrían de agotamiento por estrés.
Posteriormente
se pensó que se trataba de una infección crónica del virus de
Epstein-Barr, causante de la llamada mononucleosis infecciosa o
“enfermedad del beso”.
Más
tarde se propuso un sobrecrecimiento intestinal infeccioso del hongo
Candida albicans (candidiasis), fruto del estilo de vida estresante,
la inadecuada alimentación rica en azúcares e hidratos de carbono
de absorción rápida, el exceso de consumo de antibióticos y
corticoides, etc.
Otras
teorías señalan a los pesticidas o agentes químicos tóxicos
ambientales y alimentarios excesivos en las sociedades
industrializadas.
Al
mercurio, especialmente el contenido en los empastes de las amalgamas
dentales y vacunas. A la radiación electromagnética ambiental, muy
especialmente desde el desarrollo de la telefonía móvil, las
antenas de repetición, las redes inalámbricas (teléfonos
inalámbricos domésticos, wi-fi, bluetooth, ordenadores, etc).
A los
edulcorantes artificiales como el aspartamo o las infecciones
dentales crónicas ocultas en las endodoncias y en los huesos
maxilares.
Prevalencia
Actualmente,
se estima que la enfermedad afecta a alrededor de un 0,5% de la
población mundial y que la proporción por género es de nueve
mujeres por cada hombre.
Aunque
no se considera una enfermedad grave o mortal, es probable que exista
un número elevado de decesos debidos a ella, ya que las causas de la
muerte de estos enfermos suelen estar ligadas a fallo cardíaco,
cáncer o suicidio, por lo que es difícil reconocerlas en su origen.
Suele
estar muy ligada a otras enfermedades similares denominadas
disautonomía,
fibromialgia,
síndrome químico múltiple y síndrome de la Guerra del Golfo, si
bien se presentan tantos casos de padecimiento de dos o más de ellas
a la vez que se las considera de hecho como variedades,
sintomatologías prevalentes o subtipos de una posible misma
enfermedad.
Controversia
La
mayoría de la comunidad médica internacional considera que se trata
de una enfermedad psicosomática de origen emocional; ansiedad,
depresión, hipocondría, neurastenia, etc, al afectar especialmente
a una mayoría de mujeres de mediana edad a las que atribuyen
tradicionales problemas nerviosos, emocionales y psicosomáticos, y
este hecho es causa de enfrentamiento entre los enfermos y los
responsables de salud y de la Administración, que, en base a la
opinión médica, niega el reconocimiento de la enfermedad y por ello
los derechos de los enfermos.
Por otra
parte, es frecuente además que esta negación se traslade a los
familiares y existan conflictos entre enfermos y parientes por esta
razón. Se les acusa a menudo de fingir, exagerar o querer evadir el
trabajo o la realidad de su enfermedad depresiva.
Recientes
estudios han identificado en las personas afectadas del SFC mas de
700
proteínas alteradas en el líquido cefalorraquideo,
lo que promete poder disponer en un futuro tal vez proximo de
análisis de laboratorio para demostrar biológicamente la existencia
de esta enfermedad.
Criterios Síndrome de Fatiga Crónica
SINDRÓME
DE FATIGA CRÓNICA POST-VIRAL (G93.3 CIE-10)
“Definición
de Caso” del CDC (Centers for Disease Control) de Atlanta, para
SFC, que es la siguiente:
CRITERIOS
DE FUKUDA DEL SFC (CDC 1994)
Ann
Intern Med 1994;121:953-959
Criterios
Mayores
- Fatiga crónica persistente (6 meses como mínimo) o reincidente, inexplicable, que se presenta de nuevo o con inicio definido, que no es el resultado de un esfuerzo reciente, que no mejora significativamente con el descanso y ocasiona una reducción considerable de los niveles preenfermedad de las actividades ocupacionales, educacionales, personales o sociales.
Criterios
Menores
- Trastornos de la concentración o memoria de corto plazo.
- Faringitis.
- Ganglios cervicales o axilares dolorosos.
- Dolores musculares.
- Dolor articular sin inflamación.
- Dolor de cabeza de un nuevo tipo, modelo o severidad.
- Sueño no reparador.
- Fatiga post-ejercicio de más de 24 horas de duración.
* Caso
SFC: El Criterio Mayor más cuatro de los menores
------------------------------------------------------------------------------
CRITERIOS
CANADIENSES DEL SFC
Journal
of Chronic Fatigue Syndrome 11(1):7-116, 2003
Estos
Criterios requieren que estén presentes en el paciente los síntomas
de Fatiga,Malestar y/o fatiga post-esfuerzo, Alteración del sueño y
dolor. Debe cumplirse además el criterio de Persistencia de la
enfermedad por un mínimo de 6 meses y presentar: dos o más
Manifestaciones neurológicas/cognitivas y uno o más síntomas de
dos de las categorías Manifestaciones autonómicas, neuroendócrinas
e inmunes.
FATIGA:
Grado significante de fatiga física y mental de comienzo nuevo,
inexplicada, persistente o recurrente, que reduce substancialmente el
nivel de actividades.
MALESTAR
Y/O FATIGA POST-ESFUERZO: Inapropiada pérdida del vigor físico y
mental, rápida fatigabilidad muscular y cognitiva, con malestar y/o
fatiga y/o dolor post-esfuerzo y tendencia a la acentuación de los
otros síntomas dentro del conjunto de síntomas del paciente. El
período de recuperación es patológicamente lento, usualmente 24
hs. o más.
ALTERACIÓN
DEL SUEÑO: Existe un sueño no reparador y/o se presentan
alteraciones de la cantidad o ritmos invertidos o caóticos de sueño
diurno.
DOLOR:
Hay un grado significante de mialgias. Se puede experimentar dolor en
los músculos y/o dolor articulaciones y a menudo es de naturaleza
generalizado y migratorio. A menudo se presentan significactivos
dolores de cabeza de un nuevo tipo, patrón o severidad.
MANIFESTACIONES
NEUROLÓGICAS/ COGNITIVAS: Dos o más de las siguientes dificultades
deben estar presentes: confusión, deterioro de la concentración y
de la consolidación de la memoria a corto plazo, desorientación,
dificultades con el procesamiento de la información, catalogación y
encuentro de palabras y alteraciones perceptuales y sensoriales –
p.ej. inestabilidad espacial y desorientación e incapacidad para
enfocar la vista.
Son comunes la ataxia, debilidad muscular y
fasciculaciones. Pueden haber fenómenos de sobrecarga: cognitiva,
sensorial –p.ej. fotofobia e hipersensibilidad al ruido- y/o
sobrecarga emocional, que puede llevar a períodos de “crash” y/o
ansiedad.
MANIFESTACIONES
AUTONÓMICAS: Intolerancia ortostática –Hipotensión Neuralmente
Mediada (HNM), síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS),
hipotensión postural retardada; vahídos; palidez extrema; náusea y
síndrome de colon irritable; frecuencia urinaria y disfunción de
vejiga; palpitaciones con o sin arritmias cardíacas; disnea
post-esfuerzo.
MANIFESTACIONES
NEUROENDÓCRINAS: pérdida de la estabilidad termostática –
temperatura corporal baja y con marcadas fluctuaciones diurnas,
episodios de sudoración, frío y calor; marcados cambios de peso –
anorexia o apetito anormal; pérdida de adaptabilidad y empeoramiento
de los síntomas con el estrés.
MANIFESTACIONES
INMUNES: nódulos linfáticos sensibles y/o dolorosos, dolor de
garganta frecuente, síntomas similares a la gripe, malestar general,
nuevas sensibilidades ante alimentos, medicamentos y/o productos
químicos.
PERSISTENCIA
DE LA ENFERMEDAD POR UN MÍNIMO DE 6 MESES: Para niños y jóvenes
basta 3 meses.
-----------------------------------------------------------------------------
“Escala
Clínic”, de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de
Barcelona (Dr. Joaquim Fernández-Solà), publicada en “Sobrevivir
al Cansancio”, Ed. Viena 2004, 62:65.
“El
grado 1 de fatiga es aquel que permite al enfermo llevar una vida
prácticamente normal, que no lo limita para las actividades
laborales ni las de ocio, pero que aparece cuando hace una actividad
o un ejercicio que sale de lo normal. También puede hacerse más
evidente la fatiga si hay situaciones de coexistencia con otros
procesos, por ejemplo, durante el curso de una enfermedad infecciosa
intercurrente. En general la afectación es menor del 20% y el
entorno no nota esta sintomatología fácilmente.
El grado
2 supone ya una interferencia importante y más constante en la
situación vital del enfermo. Nota que le cuesta realizar su
actividad laboral, que a veces no puede acabar algunas tareas que ha
iniciado o que fracasa en objetivo prefijados. Puede requerir bajas
laborales episódicas. En general limita las actividades entre un 30
y un 50% y es detectada por el entorno del enfermo, que aprecia un
cambio sustancial respecto a la situación previa a la enfermedad.
Esta situación empeora más cuando coinciden enfermedades o
situaciones intercurrentes. Constituye el primer grado en un
diagnóstico establecido de Síndrome de Fatiga Crónica que, por
definición, requiere una afectación superior al 50%.
El grado
3 de fatiga supone una importante y marcada repercusión sobre las
actividades de la vida cotidiana que los afecta en más del 50%. El
enfermo no puede trabajar y sólo puede hacer mínimas actividades de
leve intensidad y transitoriamente. Suele mantenerse de manera
constante, también con episodios de agudización. Invalidad al
enfermo para cualquier actividad mínimamente continuada.
El grado
4 es una situación de agudización transitoria hasta el punto de que
el paciente no puede moverse de la cama y precisa ayuda para las
actividades básicas. No suele durar más de diez días.”
El MAL conocido y aún menos querido SFC. Capítulos 2,3 y 4
ENTENDIENDO EL SINDROME DE FATIGA CRONICA
CIEN
SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
Extraído
del libro “Prisonniers de la Fibromyalgie, ou maladie de la fatigue
chronique, l’espoir retrouvé” del Dr. André Mergui
- Silbidos o zumbidos de oídos: son ruidos ininterrumpidos que resuenan en la cabeza. Provienen de espasmos de los músculos tensores del tímpano y responden a dos o varios sonidos, modificación del zumbido en la masticación. El zumbido es muy invalidante porque ese ruido incesante y obsesivo que resuena en la cabeza acaba por dar la sensación de volverte loco. Los pacientes describen también impresiones de campanillas, disminución de la agudeza auditiva y pruritos ocasionales.
- Alergia: hipersensibilidad a los alérgenos de toda clase (medicamentos, alimentos, polución), les irrita todo. Este estado puede congestionar la nariz, dar también picores y quemazón en los ojos que les lloran a menudo.
- Amigdalitis y laringitis frecuentes, porque la pérdida del eje disminuye la buena ventilación de esta zona y favorece la inflamación.
- Ansiedad.
- Apnea del sueño.
- Articulación temporo-mandibular; articulación silenciosa e indolora a veces, o por el contrario, dolorosa al abrir o cerrar la boca, provocando un crujido o una sensación de que la mandíbula se ha salido del sitio. Puede crepitar, dislocarse, desacoplarse.
- Astenia y fatiga crónica.
- Audición: pérdida de las bajas frecuencias o disminución de la agudeza auditiva.
- Disminución del rendimiento físico, impresión de haber envejecido, imposibilidad “de llevar todo el trabajo que hacíamos”, sensación de estar sobrecargados, de estar al máximo de nuestras posibilidades.
- Disminución del rendimiento intelectual, impresión de haber perdido la vivacidad de espíritu.
- Baja de resultados sexuales y sobretodo de la libido.
- Biopsia: la fibromialgia no se descubre en los exámenes de tejidos microscópicos habituales.
- Boca: está muchas veces seca como en el síndrome de Sjögren. Es difícil abrirla totalmente. La desviación al abrirla o cerrarla es frecuente.
- Sofocos.
- Zumbidos de oídos.
- Niebla: es así como los pacientes hablan del sentimiento que tienen de lo que les envuelve, estado de confusión que los americanos denominan fibrofog.
- Bruxismo: los dientes rechinan de día y de noche; las mandíbulas están siempre apretadas, sin conocer el mínimo reposo.
- Túnel carpiano: la fibromialgia puede provocar signos que se parecen al síndrome del túnel carpiano.
- Circulación sanguínea: parece perturbada con cambios en la coloración cutánea pueden ser observadas sobre los lóbulos de las orejas, en las manos o en los tobillos. Los pacientes describen una sensibilidad exagerada al frío.
- Cuellos dentales: un número de pacientes sufren de sensibilidad en el cuello dental, zona que une el diente con la encía.
- Colon irritable: cólicos y alternancia de diarrea y estreñimiento. Es una queja de tener los intestinos frágiles, de tolerar cada vez menos los alimentos. Le parece que la digestión “no se hace, que todo le queda en el estómago”.
- Concentración: los problemas de concentración hacen olvidarse del lugar donde ha dejado su coche.
- Conducto auditivo: da la impresión de estar taponado, fabrica cerumen en exceso.
- Almohada: es indispensable en todos sus desplazamientos. Su almohada le permite meterse en la cama conservando la altitud curvada que impone el cuerpo.
- Rampas musculares unilaterales nocturnas: debidas al calor o al simple roce con la sábana.
- Picores y rascarse incontrolablemente la piel: a nivel de los tobillos o los ante-brazos.
- Diente: Cuando un diente está en mala oclusión con su antagonista, se manifiesta con gran ruido, su sufrimiento es sobre el resto del cuerpo, pero raramente sobre el maxilar.
- Desviación de la mandíbula al abrir o cerrar la boca.
- Depresión asociada a un estado ansioso permanente, a veces a una pérdida de apetito, a crisis de pánico o a crisis de llanto.
- Dedos rojos o blancos y helados.
- Dificultades para abrir la mandíbula o cerrarla.
- Dificultades para subir o bajar escaleras.
- Dificultades para levantar o bajar los brazos.
- Dificultades para tragar, atragantamientos, disfagia.
- Dificultad para hablar: falta de voz o falta de fuerzas para articular palabras.
- Dificultad para expresarse o comunicarse.
- Distorsión de sensaciones, el beso, el roce cutáneo pueden ser dolorosos.
- Dolores de cabeza que toman la forma de migraña, dolor vascular, de tensión sobre la parte unilateral, dedolor de la sien o de dolor detrás de los ojos, detrás de los párpados.
- Dolores espontáneos difusos y lacerantes: músculos, tendones, ligamentos y la piel. Son todas a la vez una sensación de quemazón, picazón, tirón. Cambian de lugar, de intensidad y de carácter con el tiempo, la humedad, el estrés, la actividad física o el aire ambiental. Ninguna parte del cuerpo está sin dolor, de la mano hasta la espalda, del pie a la cintura, de las lumbares a la punta de la cabeza, tibia, talón, etc.
- Dolores faciales: estos dolores unilaterales se sitúan sobre la proyección cutáneo del canino superior o del diente de seis años. Irradian hacia la órbita.
- Dolor a la presión de la articulación temporo-mandibular: pero solo unilateral.
- Dolor al masticar.
- Dolores de reglas: exacerbación de ellas.
- Dolor torácico unilateral: perceptible entre los dos lados a 4 cm. del borde del esternón o detrás a 5 cm. de las apófisis espinosas. Este dolor se encuentra casi siempre a la izquierda sobre la 5ª costilla e impide al sujeto de llenar sus pulmones como querría. Este dolor por su asiento intercostal puede hacer pensar en un dolor precordial.
- Dolores musculares unilaterales a la presión: el Collage Americano de Reumatología (ACR) a descrito los nuevos puntos bilaterales dolorosos siguientes en 1990. Cuando once de estos 18 puntos son dolorosos a la presión, el sujeto tiene según l’ACR 88% de probabilidades de ser fibromiálgico.
- o Punto bajo occipital, en la inserción del músculo a nivel del nervio de Arnold
- o Punto cervical a nivel C5-C7
- o Punto en medio del borde superior del trapecio
- o Punto epicondrial situado a dos centímetros de la inserción ósea sobre el antebrazo
- o Punto entre el omoplato y la columna
- o Punto gran trocánter
- o Punto intercostal anterior situado a dos centímetros del esternón
- o Punto glúteo
- o Punto rodilla interna situado por encima de la rodilla al nivel de la pata de ganso
- Dolores vulvares.
- Endometriosis.
- Engrosamiento de los miembros y sensación de hormigueo .
- Extremidades blancas y frías en invierno: los dedos no pueden soportar el frío y la mano se queda fría en invierno como en la enfermedad de Raynaud.
- Estado de confusión: en el curso de una conversación, las palabras justas no aparecen, la memoria desfallece sin razón y es difícil de seguir una conversación o una exposición, reconocer lugares familiares, etc.
- Análisis de sangre: la fibromialgia no se descubre por análisis de sangre habituales.
- Análisis de sangre particulares: Jon Russell M. D. de la Universidad de Texas A Health science center en San Antonio, estima que la sustancia P. se encuentra en cantidad importante en el cerebro de los fibromialgicos, mientras que la tasa de serotonina seria inferior al normal. La dopamina, la noradrenalina, la histamina, el GABA, el calcitonin.gene.related peptide y todos los neuromediadores estarían perturbados. Todo el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal estaría perturbado, así como el sistema nervioso vegetativo.
- Fatiga: llega y somos incapaces de efectuar actividades a las que estábamos acostumbrados. Nos lleva directamente a la cama.
- Falta de hierro.
- Fertilidad masculina: los trastornos hormonales del eje hipófisis-gónada disminuirían la fertilidad.
- Fuerza: pérdida a nivel de las manos con predominio unilateral sobre el 4º y el 5º dedo.
- Escalofríos.
- Rodillas que se doblan.
- Hinchamiento unilateral de las extremidades, de los dedos o del pie hasta la rodilla: el anillo no puede ya salir del dedo o la pierna se vuelve súbitamente más gruesa que la otra. Este hinchamiento no concierne a las articulaciones, lo que permite de diferenciarlo de afecciones inflamatorias articulares.
- Garganta: irritación, dando la impresión de tener como mucosidades en la faringe.
- Hipersensibilidad a los olores, a la luz, al ruido, al menor tipo de ambiente sonoro, al calor, al frío, se trata de una irritabilidad a todo.
- Hipersensibilidad alérgica de todas clases (medicamentos, alimentos o aditivos alimentarios, polución). Las reacciones son parecidas a las de una verdadera alergia, pero se distinguen por su capacidad a desaparecer sin desensibilización.
- Humor cambiante: dependiendo de las tasas de endorfinas circulantes. Estas variaciones de humor no permiten tomar en serio, como verdadero enfermo.
- Las ideas suicidas son frecuentes, pero por suerte, el paso al acto es muy raro.
- Estado de confusión.
- Síndrome de las piernas inquietas, un deseo incontrolable de mover y de levantar las piernas, de pie, sentado o en la cama. Estos movimientos son casi involuntarios.
- Inadaptación al esfuerzo.
- Irritabilidad.
- Libido, pérdida de la sensualidad y del deseo.
- Torpeza: Se les caen los objetos o se les escapan de las manos. De igual manera, se lesiona, choca, tropieza sin razón aparente.
- Caminar: sensación de necesitar apoyo para poder seguir y que tiren de nosotros.
- Masticación difícil: dificultades para morder una manzana. Describen una impresión de masticación loca que no sabe como acabar. Masticar se vuelve penoso.
- Memoria a corto plazo, perturbada.Movimientos incontrolados de los miembros durante la noche: lo más normal unilateral, síndrome de la pierna sin reposo.
- Mucosas: sequedad de la boca y de los ojos, parecida a la enfermedad de Gougerot-Sjögren.
- Mialgias.
- Espasmos nocturnos: la noche de los espasmos incontrolados, agitan brazos y piernas.
- Oclusión dental: 95% de los pacientes se quejan de no poder cerrar correctamente la boca, como si un obstáculo se interpusiera entre los dientes para impedir un perfecto engranamiento
- Palpitaciones cardíacas, malestares
- Pánico: crisis de pánico nocturnas con respiración entrecortada e impresión de morir.
- Parestesias o problemas de la sensibilidad de las manos: con predominio unilateral sobre el 4º y el 5º dedo. Los pacientes describen una sensación de hormigas que suben sobre la piel, de quemazón, de hinchazón o de picores que pueden irradiarse hasta la espalda. Al pie es más raro que le suceda.
- Piel seca, escamosa, rasposa: en la cual es difícil de pinchar una aguja. Los pacientes tienen crisis de deseos imperiosos de rascarse hasta sangrar tan fuertes sienten los picores. Cambios en la coloración cutánea pueden ser observados dando a la piel un aspecto de mármol. Un déficit en hierro ha sido también deducido: pelo que se rompe, uñas estriadas, mucosa bucal seca y atrofiada, fisuras en la comisura de los labios.
- Pies: cuando el cuerpo no esta en su eje, el pie no puede tomar un apoyo uniforme sobre el suelo. Los apoyos son transferidos casi siempre hacia delante, de tal manera que el hecho de levantarse o andar, lesionan el pie y producen toda serie de heridas: duricias, ampollas y bultos. En un estado más avanzado, el sujeto tendrá la impresión que su pie cambia de forma hasta el punto que llevar zapatos se vuelve difícil. Los sujetos más observadores, describen una impresión de rotación de los dedos del pie sobre su eje así como una pérdida de paralelismo de los dos pies. Asociados a dolores de la planta, éstas heridas acaban por hacer que el enfermo no quiera andar.
- Fotofobia: con una imposibilidad de soportar la luz fuerte del día o los destellos de la luz artificial.
- Radio: la fibromialgia no se descubre por radiografías, escáneres o resonancias magnéticas nucleares.
- Rigidez: el enfermo tiene la impresión de estar encerrado en un corsé de yeso que dificulta sus movimientos sea al levantarse de la cama, sea después de haber estado como máximo 30 mn en la misma posición, de pie, sentado o en la cama. Conducir una hora activa esta rigidez que tiene como particularidad de acentuarse con cambios de temperatura o según la humedad ambiental.
- Reglas: a veces dolorosos, sobretodo después de periodos de crisis, dando la impresión de no poder eliminar lo que debe provocarla.
- Pecho: enfermedades fibroquísticas.
- Colón irritable: alternando diarrea con estreñimiento.
- Sinus: dolor sinusal, parecido a sinusitis sin signos radiológicos.
- Sudor abundante.
- Sueño: El sujeto duerme menos en cantidad sin encontrar un sueño reparador. Es la cuarta fase del sueño llamada fase delta que no juega su rol reparador, desarreglando la hormona del crecimiento y sin poder de reparación tisular y dificultando la recarga de todo el sistema inmunitario. En práctica, tendrá dos fases de hipersomnia que podrán sucederse a fases de insomnio. Se despierta muchas veces durante la noche, sin poder volver a dormir, y por la mañana está tan fatigado como si no hubiera dormido. A veces se despierta por crisis de terror nocturno con sensación de no poder respirar. Moldofsky H. ha podido demostrar que los fibromialgicos sufrían de una confusión de sueño profundo a ondas lentas.
- Espasmos musculares: concerniente a todos los músculos rojos.
- Térmico: sensación de tener mucho calor en verano, mucho frío en invierno y sobretodo de tener las manos frías o los pies fríos, como Raynaud lo ha descrito en su síndrome. Las manos pueden parecer blancas, sin sangre y no vascularizadas.
- Cambios de temperatura corporal.
- Tiroides: lo más normal hipotiroidismo difícil de equilibrar.
- Problemas digestivos: dolores, gases, alternancia entre diarrea y estreñimiento. Los enfermos se quejan de quemazón de estómago, gases, náuseas.
- Cambios de humor: el dolor de su cuerpo, les agota, los vuelve locos, nerviosos. Consume su vitalidad, los agota poco a poco y acaba con sus fuerzas y su voluntad. Tienen a veces problemas para controlar sus reacciones, porque les falta serenidad durante la acción. Pueden ser víctimas de crisis de pánico o de crisis de lágrimas.
- Orina: necesidad imperiosa y frecuente sin infección, es el síndrome de la vejiga irritable. Pérdidas de orina al menor esfuerzo (andar, subir escaleras, correr) son frecuentes en la mujer. Esto se complica si hay cistitis recidivantes.
- Vértigos: Impresión de pérdida de contacto con el suelo, de no sentir su paso en el suelo.
- Visión: visión doble o dolorosa unilateralmente en el cuadrante superior (a 11h o a 13h). Los pacientes describen “moscas volantes” o falsas imágenes que se desplazan delante de los ojos. Según la frecuencia estas impresiones pueden considerablemente molestar en la conducción de vehículos.
- Vulva: en las crisis, las mujeres describen dolores de tipo quemazón o estiramiento que pueden parecer herpes.
- Ojos: están casi siempre secos como en el síndrome de Sjögren. Queman y pican como si un grano de arena no quisiera quitar la conjuntiva. La visión puede estar nublada a veces, los glóbulos oculares pueden enrojecer e inflamarse después de un periodo de lectura. Uno de los dos párpados puede sufrir de espasmos incontrolables. Otras veces, se vuelve doloroso soportar la luz.
ESTUDIO
GENÉTICO EN PACIENTES CON FIBROMIALGIA O SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
Tras
superar todos los requerimientos éticos, nuestra Fundación
(Fundación para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica),
en estrecha colaboración con Fundación Dr. Echevarne, puso en
marcha en 2003, un amplio estudio sobre características genéticas
en enfermos con Fibromialgia y/o Síndrome de Fatiga Crónica. Fue el
primero de estas características a nivel internacional. Este
estudio, pionero por sus características, fue denominado:
"Identificación
de factores genéticos de susceptibilidad para la fibromialgia y el
sindrome de fatiga cronica" (enlace al pdf del registro).
La
finalidad del mismo era, a través de un estudio de asociación de
SNPs (Polimorfismos de Nucleótido Simple) diseñado para
enfermedades complejas, como el caso de las que nos ocupan,
determinar si existían características genéticas diferenciales
entre las analizadas en la población enferma y en controles sanos.
El
estudio, que cuenta como investigadores principales con los Dres.
José Ignacio Lao (genetista), Joaquim Fernandez Solà (internista) y
Ferran J. García Fructuoso (reumatólogo), partía de los enfermos
inscritos en el Registro de Enfermos mantenido por la Fundación y
consistió en sortear, de forma aleatoria, entre todos ellos,
aquellos que recibieron un cuestionario invitándoles a participar,
de forma gratuita, en el ensayo clínico.
Los
seleccionados, debían rellenar un completo formulario que
identificaba características de enfermedades familiares y propias
así como datos sobre diagnóstico, síntomas y frecuencia
relacionados con la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica,
así como rellenar un completo consentimiento informado.
Todos
los seleccionados que aceptaron su inclusión en el estudio,
realizaron su extracción de sangre en los laboratorios de la red de
Laboratorio Dr. Echevarne y la sangre fue remitida, junto con los
formularios de consentimiento informado al Banco Nacional de ADN,
donde se realizó la extracción del ADN, así como una minuciosa
selección de controles sin enfermedad aparente.
Tanto el
ADN extraído de los enfermos como el de los controles, fue remitido
al Centro Nacional de Genotipado en su plataforma SNPlex de
Barcelona, que colaboró ampliamente en esta investigación pionera,
desde el primer momento, para la determinación de los SNPs elegidos
(este enlace externo le explicará lo que es un SNP -pronunciado
"snip"-) y los resultados se remitieron a todos ellos por
correo o por e-mail. Un segundo análisis fue realizado en
plataformas internacionales.
Puede
consultar el modelo de resultados que recibieron los pacientes
participantes, descargando este fichero en formato pdf (31 Kb).
Como
verá, hay una relación de letras y números. En la primera columna
se identifica el SNP analizado (puede saber su función en este
enlace externo simplemente escribiendo el identificador del SNP en la
caja de búsqueda, por ejemplo "rs4680", que se encuentra
en el gen COMT, que se encarga de metabolizar las catecolaminas).
Pulsando sobre el SNP que le aparecerá, verá su función, lo que
sabemos sobre este SNP y la combinación de bases más frecuente en
el ser humano, en este caso "AG" y podrá compararlo con la
segunda columna de la analítica, que identifica el par de bases que
contiene su SNP y que le acompañarán durante toda su vida.
Así por
ejemplo, respecto a este SNP (rs4680), se ha visto que la asociación
GG, aumenta el riesgo de sufrir procesos de dolor crónico.
El tipo
de bases condiciona la actividad de las proteínas que codifica el
gen y tiene influencia en las funciones del organismo.
Nuestro
trabajo ha consistido en comparar los resultados de los SNPs que
hemos analizado entre población sana y enferma, para encontrar las
diferencias entre ellas. Si Vd. no recibió sus resultados, por favor
solicítelos a registro_pacientes (arroba) fundacionfatiga.org.
Un
primer análisis, comparando pacientes de ambas enfermedades y
controles, no permitió encontrar asociaciones de SNPs lo
suficientemente potentes como para poder afirmar que se pudiesen
diferenciar. Dicho de otra forma, no exitían diferencias entre los
enfermos y los sanos.
Ante
esta situación, los investigadores decidieron ser más selectivos en
la muestra y redujeron las muestras a incluir en el estudio a
aquellas en la que no existía comorbilidad psiquiátrica y constaba,
por su procedencia de unidades de diagnóstico acreditadas, la
firmeza diagnóstica a través de pruebas objetivas de
estratificación de fatiga física y cognitiva, en el caso del SFC y
cualquier sospecha de otra causa de dolor generalizado, en el caso de
la FM. El cumplimiento de criterios estrictos para el diagnóstico de
SFC fue considerado un criterio de exclusión para el de FM. Por otra
parte, se sospechó que algunas personas consideradas como "sanas"
procedentes de los controles del Banco Nacional de ADN, podían
desarrollar cualquiera de ambas enfermedades posteriormente, lo que
condicionó enfoques posteriores del estudio, actualmente en curso.
Este
nuevo enfoque estadístico del trabajo permitió detectar una sólida
asociación de un conjunto de SNP (ver publicaciones) que permitían,
aparentemente, diferenciar un subgrupo de enfermos dentro de la misma
enfermedad. Es como si, para el conjunto de enfermos diagnosticados
de Fibromialgia o Síndrome de Fatiga Crónica, existiese un grupo en
el que sí existen características genéticas diferenciales sólidas
que no se cumplen para la mayoría. Es muy remarcable, que el
subgrupo que cumplía este perfil genético, parecía el más
gravemente afectado por escalas subjetivas autoreferidas, en ambos
casos.
Este
estudio, ha sido presentado, a través de diversas fases, en
publicaciones nacionales, congresos internacionales y publicaciones
internacionales. La potencia de la asociación hallada es inusual en
enfermedades complejas y nos hace ser cautos, por lo que el estudio
se encuentra en curso de varias validaciones y verificaciones
nacionales e internacionales.
Publicaciones
de nuestro equipo investigador en colaboración con reconocidos
grupos internacionales, han permitido confirmar algunos de nuestros
hallazgos para la población española pero son discrepantes en otras
poblaciones, como por ejemplo la mexicana.
No es
posible, por lo tanto, obtener conclusiones individuales en esta fase
del conocimiento y los participantes deberán conservar su análisis
para el futuro, tal y como se informaba en el consentimiento
informado. Lecturas individuales pueden, actualmente, inducir a error
y no deben ser efectuadas, al menos en esta fase. Por el contrario,
el estudio de los SNPs puede ya ayudar al médico en la toma de
decisiones en el ámbito de la farmacogenómica (como por ejemplo,
evitar los inhibidores duales de la recaptación de serotonina y
noradrenalina en pacientes con genotipos hiperfuncionantes).
Mediante
un acuerdo de colaboración científica, el primero suscrito de estas
características, el ADN sobrante de los pacientes que habían
marcado la casilla correspondiente y que además cumplían criterios
clínicos estrictos para el diagnóstico de FM y/o SFC, ha sido
almacenado en el Primer Banco de ADN con muestras de Fibromialgia y/o
Síndrome da Fatiga Crónica, conservado en el Banco Nacional de ADN
para la gratuita y libre disposición ética de los investigadores
interesados en estas patologías. Los pacientes, residentes en
España, diagnosticados de cualquiera de ambas enfermedades y que
deseen donar, generosamente, muestras de su sangre para la
conservación en el citado biobanco, pueden ponerse en contacto con
la Fundación en el teléfono 932804626, donde recibirán
información. Posteriormente, otros grupos investigadores, han
reproducido esta iniciativa y existe ya otro biobanco con muestras de
las mismas enfermedades. Ante esta dualidad, es importante que
decida, de forma libre e informada, en que muestrario desea que sea
conservada su muestra.
La base
de datos correspondiente a este ensayo clínico, se encuentra
registrada en la Agencia Española de Protección de Datos.
En la
actualidad (mayo de 2008), estamos realizando un estudio de la
totalidad del genoma, en una muestra mucho más reducida para
detectar nuevos SNPs que puedan ser de interés para su análisis más
detallado, asimismo se está seleccionando, como control, una
población de personas de edad avanzada que no han desarrollado
síntomas de ninguna de ambas patologías.
El
procedimiento de análisis de los SNPs detectados como de
susceptibilidad para las formas de mayor afectación en la calidad de
vida, se denomina FibroCHIP® y está ya disponible, en una versión
básica, para su utilización clínica y para investigación.
Fuente
:Fundació per a la Fibromiàlgia i la Síndrome de Fatiga Crònica http://www.fundacionfatiga.org/estudio_genetico.htm
Mucho
más que fatiga
La historia de una médico afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica Dra. Pilar Reig Hernández*
Os voy a contar una historia, mi propia
historia, y a través de mi experiencia personal intentaré hacer un
enfoque objetivo y actual de esta grave patología, poco a poco,
porque mi deterioro cognitivo no me permite abarcar mucha información
a la vez, y además las palabras se vuelven escurridizas y el
transmitir ideas a veces resulta misión imposible.
Os ruego que atendáis mi caso, como el
Dr. Albert Planes escribió en el prólogo a la segunda edición de
la Guía de Actuación en Atención Primaria, de la Sociedad Española
de Medicina Familiar y Comunitaria: “Atender a una persona es ante
todo, escucharla, creer profundamente en lo que nos expone, por muy
extraño que nos suene, aunque no coincida con ninguno de los
síndromes que recordamos. Hacerlo sin prejuicio alguno supone una
gran ventaja en la anamnesis.
A menudo obviamos información que nos
facilita el enfermo, porque la vemos inútil. ¿Cuántas veces al
revisar una situación clínica me he dado cuenta de que la paciente
“ya” me había contado algo que era relevante para llegar al
diagnóstico? Si lo hubiera tenido en cuenta, si no hubiera
menospreciado esa información que no “encajaba” o…, Pero antes
de comenzar con mis propias experiencias, es del todo inexcusable no
adelantar la muy reciente y extraordinaria noticia producida el
pasado 8 de octubre.
8 octubre 2008. Science Express: se
descubre el retrovirus XMRV en células sanguíneas de enfermos de
Síndrome de Fatiga Crónica.
En el artículo se informa de que
investigadores del Instituto Whittemore Peterson, en Reno, EE.UU., en
colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer y la Clínica
Cleveland, hallaron en células mononucleares de sangre periférica
de ¡enfermos de SFC ADN de un ganmaretrovirus anti XMRV (xenotropic
murine retrovirus) en 68 de 101 afectados (68%), en comparación con
los 8 de 218 (3,7%) de controles sanos.
Desde el verano de este año en que se
envió el trabajo a la revista Science, los investigadores
continuaron perfeccionando sus tests diagnósticos, y el mismo día 8
de octubre, el Whittemore Peterson Institute publicó una nota
interior informativa dando cuenta del hallazgo de anticuerpos anti
XMRV en el plasma del 95% de los pacientes con Síndrome de Fatiga
Crónica estudiados.
¡Al fin la gran noticia que
esperábamos todos los afectados y los médicos expertos en la
enfermedad! Años y años de dolor, fatiga y sufrimiento pueden
llegar en un plazo no muy largo a su fin. Por el momento los
investigadores son cautelosos a la hora de informar, porque lo que se
ha demostrado es la relación directa e inequívoca entre el virus y
el SFC, pero falta saber si es el causante de la enfermedad.
Pero este hallazgo sí que no deja
lugar a dudas sobre la base orgánica del SFC.
Afortunadamente, muchos expertos e
investigadores estaban muy alejados de la hipótesis del origen
psiquiátrico del SFC, y han estado investigando durante años
posibles alteraciones inmunológicas, genéticas y metabólicas, y la
existencia de infecciones virales, que han marcado el camino hasta
este gran hallazgo.
A todos ellos mi rendido homenaje de
gratitud, y a los componentes del grupo investigador del XMRV,
¡Enhorabuena!
El hallazgo del virus XMRV en pacientes
con el SFC no supone un hallazgo casual.
Hacía ya tiempo que la hipótesis de
la etiología vírica estaba descrita en artículos y guías
clínicas, teniendo numerosos partidarios entre los expertos, porque
había muchos indicios en esta dirección, y de hecho hay numerosos
artículos sobre ensayos clínicos en los que se demuestra la
relación entre el SFC y varios virus, como distintos herpesvirus,
enterovirus y otros. Para entender el alcance del descubrimiento, hay
que saber quiénes componen el equipo investigador y porqué han
buscado en concreto este virus.
El equipo está formado por 13
miembros: Vicente C. Lombardi1, Francis W. Ruscetti2, Jaydip Das
Guptga2, Max A. Pfost1, Kathryn S. Hagen1, Daniel L. Peterson1,
Sandra K. Ruscetti2, Rachel K. Bagni2, Cari Petrow-Sadowski2, Bert
Gold2, Michel Dean2, Robert H. Silvermann3, Judy A. Mikowits1. Todos
estos autores han contribuido en igualdad en este trabajo.
1 Whittemore Peterson Institute es un
instituto para enfermedades neuroinmunes fundado y presidido por
Annette Whittesmore, y está situado en Reno (EE.UU.). Annette se
graduó por la Universidad de Nevada en Educación Especial y
Elemental, dedicándose a la enseñanza de niños con déficits
neurocognitivos, y tiene una hija gravemente afectada por el SFC. Ha
comprometido su tiempo y recursos para llamar la atención sobre la
gravedad de las enfermedades neuroinmunes, apoya los programas de
investigación básica y clínica, recluta a los médicos y personal
sanitario, al propio tiempo que lidera otras actividades para
recaudar fondos para el WPI.
El Centro de Medicina Molecular (ahora
en construcción), sito en la Facultad de Medicina de la Universidad
de Nevada, será la próxima sede del Instituto. Daniel L. Peterson,
M.D. es el director médico del citado Instituto. Durante más de 25
años de práctica médica se ha convertido en uno de los médicos
internistas más solicitados para el diagnóstico y tratamiento de
los casos médicos más difíciles y complejos, y ha atendido en su
consulta durante dos décadas a pacientes de SFC. Cuando varios
pacientes suyos en Incline Village enfermaron con síntomas
persistentes de lo que parecía una mononucleosis persistente, Daniel
Peterson fue uno de los primeros médicos en reconocer un brote de lo
que se conoce como ME/MSC.
Su trabajo clínico se complementa con
un fuerte compromiso con la investigación, como lo demuestra su
participación en más de 17 trabajos científicos y su previsión de
recopilar y mantener el depósito más grande del mundo con muestras
de pacientes de CFS.
La Dra. Judy Mikowits, directora de
investigación y líder del equipo responsable del descubrimiento, ha
pasado más de 20 años en el Instituto Nacional del Cáncer, en
Frederick, tiempo durante el cual recibió su doctorado en Bioquímica
y Biología Molecular por la Universidad de George Washington. En el
Instituto Nacional del Cáncer sus estudios se centraron en los
mecanismos por los cuales “los retrovirus desregulan los delicados
balances de las citoquinas en la respuesta inmunológica del
organismo”. Este trabajo llevó al descubrimiento del papel que la
metilación aberrante del ADN desempeña en la patología del HIV. Es
coautora de más de 40 publicaciones revisadas, que apuntan datos
fundamentales en torno al origen vírico de esta enfermedad.
El Dr. Lombardi se inició en el campo
del ME/SFC mientras colaboraba con el Dr. Peterson como asistente de
investigación.
Durante sus estudios de postgrado
trabajó estudiando el papel de la disfunción de la RNasa L en
EM/SFC y se doctoró como bioquímico en el campo de los
neuropéptidos y química proteica. Investigador y profesor adjunto
en la Universidad de Nevada, Lombardi fue autor junto con la Dra.
Mikowits del trajo escrito que se envió a la revista Science. 2
National Cancer Institute-Frederick, MFrederick USA… El Instituto
Nacional del Cáncer centra sus investigaciones sobre la prevención
y la biología del cáncer, el desarrollo de nuevas intervenciones y
el de formación y orientación de nuevos investigadores. 3 El
Departamento de Cancer Biology, The Lerner Research Institute, The
Cleveland Clinic Foundation, Cleveland USA. Su misión es promover la
salud humana investigando en el laboratorio y la clínica las causas
de las enfermedades; buscando nuevos descubrimientos para nuevos
enfoques en la prevención y tratamientos; entrenar a la nueva
generación de investigadores biomédicos y fomentar la colaboración
productiva con los que proporcionan los cuidados clínicos. Más de
1.200 personas trabajan en los 11 departamentos en programas de
investigación centrados en enfermedades cardiovasculares,
neurológicas, músculo-esqueléticas, alérgicas e inmunológicas,
oculares, metabólicas e infecciosas. El Instituto es parte
integrante de la Cleveland Clinic Lerner College of Medicine de la
Universidad Case Western Reserve.
El Dr. Robert H. Silverman es profesor
en este último Instituto, y fue quien descubrió hace tres años el
retrovirus XRMV en tejidos de enfermos de cáncer de próstata que
tenían un trastorno inmunológico como el de los enfermos de SFC
relacionado con la RNasaL de los monocitos de sangre periférica.
Esto llevó a la Dra. Mikowits a enviar muestras de enfermos con SFC,
buscando resultados…
El XRMV es un ganmaretrovirus que
produce en animales trastornos neurológicos, inmunológicos,
leucemia y linfoma, y forma parte de la afortunadamente exigua
familia de los retrovirus humanos conocidos, a la que pertenece el
VIH (1 y 2) o virus de la inmunodeficiencia adquirida humana, junto
con otros dos virus más: el HTLV-1 y el HTLV-
2, causantes de linfomas/leucemia y
enfermedades neurológicas degenerativas.
Los retrovirus causan deficiencias
inmunológicas y reactivan un buen número de virus latentes.
Hay muchos clínicos que consideran que
el SFC es una enfermedad de difícil diagnóstico, pero mi propia
experiencia me indica que en la mayoría de los casos esto no es así.
Desde mi punto de vista, hacen falta tres condiciones previas para
llegar a un fácil diagnóstico definitivo: 1º un médico de
Atención Primaria que conozca la existencia de esta patología, que
no tenga prejuicios sobre dicha existencia y además conozca los
criterios diagnósticos. 2º un especialista Medicina Interna que
conozca las pruebas necesarias para la exclusión de otras
patologías. 3º Un experto perteneciente a una unidad hospitalaria
de referencia que confirme los diagnósticos ya realizados y tenga a
su alcance los medios diagnósticos necesarios para estudiar el grado
de afectación de cada paciente de forma objetiva (las escalas de
evaluación para el dolor y la fatiga son útiles, pero insuficientes
y subjetivas).
En mi caso toda ha transcurrido de
manera fácil, pero pienso que en este sentido, por lo menos, he sido
una privilegiada.
El médico de AP fui yo misma quien
sospechó de esta enfermedad, porque un día en que estuve andando
para hacer ejercicio, prolongué éste más de lo habitual, no
recuerdo cuánto, pero creo que alrededor de hora y media, y a partir
de ese momento comencé con un cuadro de fatiga intensa que no cedía
con el reposo. Recordaba que esto ocurría en algo que por entonces
se conocía también como “la enfermedad de los yuppies”.
Como no me acordaba de todos sus
síntomas, recurrí al Harrison, el tratado de Medicina Interna por
antonomasia (16ª edición año 2001), y cuando empecé a repasar,
pensé: “Está (el autor) hablando de mí”.
Sospechando que la enfermedad
denominada como Síndrome de Fatiga Crónica era la que padecía,
decidí consultar a una médico internista de mi hospital de
referencia, y esta excelente profesional, según estaba haciendo mi
Historia Clínica, me preguntó: “¿Pilar, tú qué enfermedad
crees que tienes?”. A lo contesté: “No me atrevo ni a decirlo,
porque sé que no tiene tratamiento”, y ella volvió a preguntar:
“¿El Síndrome de Fatiga Crónica?”. Sólo respondí con un
tímido “sí”, y ella añadió: “Yo también lo creo”.
Al cabo de varios meses de pruebas para
hacer un diagnóstico por exclusión, se llegó por fin a una
confirmación, que conllevaba la condición de acudir a una Unidad de
Referencia para ratificarlo.
Pasé meses buscando esa Unidad de
Referencia en los hospitales públicos de Madrid, fue inútil, no
existía ni existe ninguna. Al final, como todos los afectados de
España en ésa época, acabé en una Unidad de Barcelona, donde
también es un excelente profesional el médico que la dirige, y por
fin llegué a conseguir un diagnóstico definitivo.
He tenido suerte, pero para muchos, por
no decir la mayoría, todo resulta más complicado, difícil, largo y
desesperante, y por ello, pregunto: “Si para mí ha sido
relativamente fácil el diagnóstico, ¿por qué es tan difícil para
otros? No tiene nada que ver, me consta, con los enfermos, algunos de
los cuales pueden estar incluso más afectados que yo y con un cuadro
todavía más complejo que el mío, con más síntomas y
comorbilidades.
¿Por qué hay enfermos que finalmente
son diagnosticados de CFC, pero que antes han tenido que escuchar
cosas como que esta enfermedad no existe, que lo que tiene es una
depresión, o peor aún, que se la está inventando? ¿Por qué
todavía hay muchos enfermos que tienen que recurrir a la asociación
de afectados en busca de información médica?
Continuando con mi propia historia, os
diré que el comienzo no fue brusco, como en la mayor parte de los
afectados, sino que pertenezco a una minoría no despreciable con un
comienzo más paulatino.
Había sufrido anteriormente algunos
episodios de cansancio no relacionados con el ejercicio físico,
acompañados de dolores articulares sin signos inflamatorios. Estos
dolores eran sobre todo de muñecas y rodillas, éstas últimas
acompañadas de rigidez matutina, pero predominando siempre el
cansancio sobre el dolor. También tenía una tensinovitis en el
flexor
del dedo índice derecho. Todo ello me
hizo pensar en una enfermedad reumática de baja intensidad y
serología negativa, pues las analíticas sucesivas fueron
prácticamente normales, salvo aumentos insignificantes de la
velocidad de sedimentación.
(Continuará)
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 127 / NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2009
Mucho más que fatiga (II)
Historia de una médico afectada por el
Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida para
muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig Hernández
Como ya os he contado, durante algunos
años previos al episodio desencadenante de la eclosión sintomática,
venía padeciendo de dolores articulares y cansancio, que me hacían
sospechar de una enfermedad reumatológica, pero además otros
síntomas inconexos en apariencia en aquellos momentos, me hacían
sentir perpleja, presentándose algunos de forma episódica, como el
sabor metálico, la disfunción temporomandibular, o los problemas de
visión (doble o borrosa) y otros eran permanentes: disnea
postesfuerzo, dificultad para subir escaleras y sobre todo los
problemas de concentración y memoria, que me obligaban a estar
permanentemente repasando los conocimientos necesarios para mi
actividad profesional, algo que yo definía como “echar agua a un
colador”. También tenía grandes dificultades para recordar la
fisonomía y los nombres de las personas que iba conociendo, lo que
me creaba situaciones desagradables en las que podía parecer
antipática y desconsiderada.
A finales de 1997 me separaba de mi
segundo marido y un año después me trasladaba a mi nueva casa con
mis tres hijos adolescentes, a un piso de tamaño casi la mitad más
pequeño que el anterior.
Dicen que las tres situaciones que más
estresan son un divorcio, una mudanza y una intervención quirúrgica.
Pues como no hay dos sin tres, en el verano de 1998 me sometí a una
emmy tiroidectomía izquierda, a consecuencia de un bocio
multinodular intratarácico.
Desde entonces, la fatiga se fue
haciendo cada vez más intensa, apareciendo en 2002 la intolerancia
al ejercicio físico ya relatado y que me llevó al Servicio de
Medicina Interna, donde en 2004 se llegó al diagnóstico de SFC por
descarte.
El cuadro sintomático cada vez se hizo
más florido, apareciendo mialgias, mareos, imposibilidad para estar
de pie mucho rato seguido, posibles descensos bruscos de la glucemia,
marcha inestable, intolerancia al frío o calor extremos,
intolerancia a los ruidos, enrojecimiento de la cara, palpitaciones,
insomnio y sudores nocturnos, entre otros. El cansancio se fue
agravando de tal manera que llegó un momento en que iba a trabajar
de lunes a viernes, y sábado y domingo los pasaba en cama intentando
descansar. Así permanecí algunos meses, hasta que el cansancio fue
tan demoledor que llegué a pasar unos seis meses seguidos en cama,
sin apenas levantarme. A pesar de ello, es cierto que al principio
tuve, alternando con la fatiga, episodios de remisión casi total de
los síntomas, e incluso llegué a presentarme a la oposición
extraordinaria de 2001, para lo que tuve que tomar corticoides
durante unos tres meses, contraviniendo los consejos de mi médico de
Barcelona, porque los corticoides están contraindicados por la
miopatía que producen, pero fue una medida desesperada y sólo los
he utilizado en esa ocasión.
Francamente, creo que he realizado una
descripción de mi propio cuadro sintomático un tanto confusa, pero
hay que tener en cuenta mis problemas neurocognitivos, que debido al
esfuerzo realizado con el anterior artículo han empeorado, y tengo
dificultades para recordar y ordenar todos los síntomas.
Es muy interesante lo que dice al
respecto el Dr. David S. Bell en su libro ´La enfermedad de los 100
nombres`: “Una lista de síntomas del SFC puede conducir a engaño,
dado que a primera vista parece como si casi todos los síntomas
posibles pudieran entrar en ella. Ésta es otra razón de que muchos
médicos no hayan aceptado la realidad del SFC: sencillamente hay
demasiados síntomas.
Pero el paciente que refiere estos
síntomas no los enumera al azar, antes bien componen un cuadro de
perfiles muy definidos, que resulta casi idéntico de un paciente a
otro. El cuadro sintomático es tan reproducible en los casos
típicos, que los pacientes saben diagnosticar el SFC en otros al
instante”.
Es ésta un enfermedad crónica y
multisistémica, de ahí que los síntomas sean tan numerosos (entre
signos y síntomas son más de setenta) y además dichos síntomas
pueden ir variando en las distintas etapas de la enfermedad, incluso
de un día para otro, por lo que yo he denominado este aparente
maremágnum como caleidoscopio multisistémico, en el que puede haber
distintas imágenes, pero con un patrón común.
Y con todo este conglomerado de
síntomas, ¿qué puede hacer un médico de Atención Primaria?,
¿existe de verdad esta enfermedad?, ¿cómo se diagnostica en
Atención Primaria? Sobre si existe o no la enfermedad, una cosa son
las opiniones particulares y otra lo que dicen las autoridades
sanitarias internacionales.
El Síndrome de Fatiga Crónica es una
enfermedad clasificada por la OMS en el CIE-10, en el capítulo de
las enfermedades neurológicas, con el código G93.3, bajo el título
de Encefalo
Mielitis benigna//Síndrome de Fatiga
Crónica postviral, y dado que España está adscrita a la OMS, es de
obligado cumplimiento seguir sus directrices y utilizar su
clasificación .
Para realizar un correcto diagnóstico
de presunción, se utilizan los Criterios Diagnósticos
Internacionales, siempre que la fatiga venga durando más de seis
meses, tiempo necesario para considerase como fatiga crónica, y que
no sea secundaria a ningún otro proceso patológico, en cuyo caso se
trataría de un cuadro de fatiga crónica secundaria, y si no se
cumplen los criterios diagnósticos, se trataría de un cuadro de
fatiga crónica esencial o idiopática.
¿Cómo surgieron los criterios
diagnósticos?
La enfermedad aparece habitualmente de
forma esporádica, pero también se han documentado brotes epidémicos
en diferentes partes del mundo, siendo las más conocidas la de Los
Ángeles en 1934; Akurreiry (Islandia) en 1948; el del Royal Free
Hospital de Londres en1955 y la mejor documentada de todas se
presentó en Nevada, en Incline Village, cerca del lago Tahoe en
1985. La enfermedad se presentaba en personas previamente sanas, y en
un primer momento parecía una gripe o un fuerte resfriado, pero
muchos pacientes ya no se recuperaban y permanecían en un estado de
fatiga crónica y con los síntomas típicos de la enfermedad. En
esta localidad trabajaban en aquellos momentos algunos médicos como
el Dr. Paul Cheney y el Dr. Daniel Peterson, éste último ya
mencionado en relación al XMRV, convirtiéndose ambos en firmes
defensores del EM/SFC.
Dos años más tarde el CDC de Atlanta
envió a un epidemiólogo, el Dr. Gary Holmes, a Incline Village,
quien junto a sus colaboradores redifinió el síndrome, propusieron
los criterios diagnósticos conocidos como Criterios de Holmes y
denominaron la enfermedad como Síndrome de Fatiga Crónica
(minimizándola con tan desafortunada denominación). Posteriormente,
en 1994, Fukuda y col., del CDC, junto con un amplio panel de
expertos internacionales revisaron los criterios de Holmes,
proponiendo y consensuando los llamados
Criterios Internacionales.
Criterios diagnósticos del Síndrome
de Fatiga Crónica (Fukuda et al, CDC)*
1. Fatiga crónica persistente (6 meses
mínimo), o intermitente, inexplicada, que se presenta de nuevo o con
inicio definido y que no es el resultado de esfuerzos recientes; no
mejora claramente con el descanso; ocasiona una reducción
considerable de los niveles previos de actividad cotidiana del
paciente.
2. Exclusión de otras enfermedades
potencialmente causantes de fatiga crónica. De forma concurrente,
deben estar presentes cuatro o más signos o síntomas de los que se
relacionan, todos ellos persistentes durante seis meses o más y
posteriores a la presentación de la fatiga:
-Trastornos de concentración o memoria
reciente.
Odinofagia.
Adenopatías cervicales o axilares
dolorosas.
Mialgias.
Poliartralgias sin signos
inflamatorios.
Cefalea de inicio reciente o de
características diferentes de la habitual.
Sueño no reparador.
-Malestar postesfuerzo de duración
superior a 24 horas.
*Estos criterios se conocen también
como
“criterios
internacionales”.
(Continuará)
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 128 / ENERO-FEBRERO 2010
Mucho más que fatiga (III)
La historia de una médico afectada por
el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida para
muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig Hernández
A pesar de tener un diagnóstico de
presunción de SFC/ME, a pesar de que mi enfermedad era conocida y
reconocida por mi médico internista, a pesar de que dicha doctora me
estaba realizando todas las pruebas pertinentes para confirmar el
diagnóstico yo me sentía un bicho raro. No conocía en aquellos
momentos a nadie, ni siquiera entre mis pacientes que sufriera la
misma enfermedad; sentía una sensación de gran soledad, agudizada
por el recelo con el que era mirada por algunas de mis compañeras de
trabajo.
Pero por suerte por aquella época en
la Plaza Mayor de Madrid se celebró una de Feria de la Salud y allí,
entre otros muchos, había un pequeño stand rotulado como Asociación
Madrileña de Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica
y Disfunción Inmune; y así fue cómo encontré lo que tanto estaba
necesitando: la posibilidad de conocer otros afectados con los que
compartir vivencias, sentimientos e información, con la seguridad de
ser entendido perfectamente al sufrir los mismos problemas. Las
asociaciones de afectados juegan un papel fundamental en la sociedad
como grupos de ayuda mutua.
En las reuniones de la Asociación tuve
ocasión de observar varios hechos fundamentales: los enfermos nos
parecemos entre nosotros mucho más de lo que yo creía, porque
ninguno de mis síntomas, por muy extraño que me pareciera, era
exclusivamente mío, sino que la mayoría lo padecía o lo había
padecido, que había afectados aún más enfermos y agotados que yo,
y que mis conocimientos sobre la enfermedad eran exiguos, puesto que
no pasaban de los contenidos del Harrison, y por lo tanto debía
buscar toda la información posible, si quería comprender de verdad
lo que me estaba sucediendo.
Por supuesto que hoy en día hay una
gran herramienta que te permite acceder a prácticamente todo lo que
se publica de cualquier enfermedad y de manera totalmente
actualizada, que es Internet, siempre y cuando sepas navegar por la
red. Debo confesar, no sin sonrojo, que yo no sabía en aquella época
ni como se enciende un PC y que pensaba que sería inútil manejando
tan complicado artilugio. Hoy, sin embargo, no sabría vivir sin un
ordenador .
El estudio en profundidad permite tener
una visión mucho más estructurada de la enfermedad de lo que en
principio pueda parecer, a tenor de los ya nombrados Criterios de
Fukuda. Estos criterios, en principio se consensuaron para
estandarizar las investigaciones, pero después surgió la necesidad
de nuevas herramientas para facilitar el manejo clínico de los
pacientes.
En 2003 se publicó, bajo el auspicio
de Health Canada, y a iniciativa de la National ME/FM Action NETWORK
de Canada, el llamado Documento Canadiense de Consenso creado por un
panel de once expertos, siete de cuales eran canadienses, tres
estadounidenses y otro más belga (entre todos habían tratado a mas
de 20.000 pacientes de ME/SFC). En dicho documento se recogen los
denominados Criterios Canadienses, que hoy en día son utilizados por
la gran mayoría de los expertos en la práctica clínica, y también
junto a los Criterios de Fukuda, en muchos ensayos clínicos, y que
son los siguientes:
Definición del caso clínico DELEM/SFC
“Un
paciente de SFC/ME reunirá los criterios de fatiga; malestar y/o
fatiga postesfuerzo, alteraciones del sueño, y dolor; tendrá dos o
más manifestaciones neurocognitivas y uno o más síntomas de dos de
las categorías de manifestaciones autonómicas, neuroendocrinas o
inmunes y cumplir el item 7”.
1. Fatiga: El paciente debe tener un
significativo grado de nuevo comienzo, inexplicable, persistente, o
recurrente fatiga física y mental que reduzca sustancialmente los
niveles de actividad.
2. Malestar y/o fatiga post-esfuerzo:
Hay una inapropiada pérdida de
resistencia física o mental, rápida fatigabilidad muscular y
cognitiva, malestar y/o fatiga y/o dolor y una tendencia a que
empeoren otros síntomas asociados dentro del conjunto de síntomas
del paciente. Hay un periodo de recuperación patológicamente lento,
usualmente 24 horas o más.
3. Trastornos del sueño: Hay sueño no
reparador, o disturbios en la cantidad o ritmo del sueño como sueño
invertido o caóticos ritmos diurnos.
4. Dolor: Hay un grado significativo de
mialgias. El dolor puede experimentarse en los músculos y/o
articulaciones y ser incluso de naturaleza universal y migratorio. A
menudo hay significativos dolores de cabeza de nuevo tipo, patrón o
severidad.
5. Manifestaciones neurocognitivas: Dos
o más de los siguientes problemas deben estar presentes: confusión,
merma de la concentración y de la consolidación de la memoria a
corto plazo, desorientación, dificultad para procesar la
información, clasificación y recuperación de las palabras y
problemas preceptuales y sensoriales (Ej. Inestabilidad y
desorientación espacial, e incapacidad para enfocar la vista).
Ataxia, debilidad muscular y fasciculaciones son comunes.
Puede haber fenómenos de sobrecarga:
cognitiva, sensorial (Ej. Fotofobia e hipersensibilidad a los ruidos)
y/o sobrecarga emocional, lo que podría llevar a periodos de crash
y/o ansiedad.
6. Por lo menos un síntoma de dos de
las siguientes categorías:
- a. Manifestaciones autonómicas: intolerancia ortostática crónica -hipotensión neuralmente mediada, síndrome de taquicardia ortostática postural, hipotensión postural retardada-; mareos, palidez extrema, náusea y síndrome de colon irritable; frecuencia urinaria, disfunción de vejiga; palpitaciones con o sin arritmia cardíaca; disnea de esfuerzo.
- b.Manifestaciones neuroendocrinas: pérdida de la estabilidad termostática- temperatura corporal baja y marcadas fluctuaciones diurnas, episodios de sudoración, recurrentes sensaciones de fiebre y extremidades frías; intolerancia a temperaturas extremas de calor y frío; marcados cambios de peso (anorexia o anormal apetito); pérdida de adaptabilidad y empeoramiento de los síntomas con el estrés.
- c. Manifestaciones inmunes: ganglios linfáticos dolorosos, recurrentes dolores de garganta, recurrentes síntomas de gripe-like, malestar general, nuevas sensibilidades para alimentos, medicamentos y/o productos químicos.
7. La enfermedad debe persistir al
menos seis meses: generalmente tiene un comienzo marcado, aunque
también puede ser gradual El diagnóstico de sospecha puede hacerse
antes. Tres meses sería un tiempo apropiado para niños.
Para ser incluidos los síntomas deben
haber comenzado o haber empeorado significativamente, después del
comienzo de la enfermedad. Es poco probable que un paciente vaya a
sufrir todos los síntomas de los criterios 5 y 6. Los problemas
tienden a formar grupos de síntomas, que pueden fluctuar y cambiar
con el tiempo.
Los niños a menudo tienen numerosos
síntomas preeminentes, pero su grado de severidad tiende a variar
día a día. Hay un pequeño número de pacientes que no tiene dolor
o alteraciones del sueño, pero ningún otro diagnóstico es adecuado
excepto SFC/ME. En este grupo, un diagnóstico de SFC/ME puede ser
considerado si tiene un comienzo de tipo infeccioso.
Algunos pacientes pueden estar enfermos
por otras causas antes de comenzar con SFC/ME, y no haber tenido
ningún factor desencadenante del comienzo del mismo, y/o han tenido
un comienzo mas gradual o insidioso.
Exclusiones: Se deben excluir procesos
patológicos activos que explicarían la mayoría de los síntomas de
fatiga, alteraciones del sueño, dolor y disfunciones cognitivas. Es
esencial excluir ciertas enfermedades, porque de no hacerlo, sería
inexcusable: Enfermedad de Addison, Síndrome de Cushing,
hipotiroidismo, hipertiroidismo, hiperparatiridismo, déficit de fe,
otras formas tratables de anemia, síndrome de sobrecarga de fe,
diabetes mellitus y cáncer. También es esencial excluir desórdenes
tratables del sueño, tales como el síndrome de resistencia de vías
respiratorias superiores y la apnea del sueño obstructiva o central;
enfermedades reumatológicas, tales como la artritis reumatoide,
lupus, polimiositis y polimialgia reumática; enfermedades inmunes
como el sida; enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple,
Parkinson, miastenia gravis y déficit de Vitamina B12; enfermedades
infecciosas tales como tuberculosis, hepatitis crónica, enfermedad
de Lyme, etc.; desórdenes psiquiátricos primarios y abuso de
sustancias.
La exclusión de otros diagnósticos
que no pueden ser razonablemente excluidos por la historia del
paciente y los exámenes físicos, se consigue por medio de pruebas
de laboratorio y de imagen. Si una enfermedad potencialmente
confundible está bajo control, entonces el diagnóstico de SFC/ME
puede ser tomado en consideración, si el paciente por otro lado
cumple los criterios.
Comorbilidades: fibromialgia, síndrome
de dolor miofascial, síndrome de disfunción temporomandibular,
síndrome de intestino irritable, cistitis intersticial, síndrome de
la vejiga irritable, fenómeno de Raynaud, prolapso de la válvula
mitral, depresión, migraña, alergias, sensibilidad química
múltiple, tiroiditis de Hashimoto, Síndrome de Seco, etc. Cada
entidad comórbida puede darse conjuntamente con el SFC/ME. Otros,
como el síndrome de la vejiga irritable, pueden preceder al
desarrollo del SFC/ME en muchos años, pero luego se asocian con él.
Lo mismo sirve para las migrañas y la depresión. De este modo, su
asociación se dispersa entre los síntomas del síndrome ME/SFC y
fibromialgia, que a menudo conectan íntimamente y deberían ser
considerados como síndromes solapados.
Fatiga crónica idiopática: si el
paciente presenta una inexplicable y prolongada fatiga (seis meses o
más), pero no tiene suficientes síntomas para reunir los criterios
de ME/SFC, debería clasificarse como fatiga crónica idiopática”.
Criterios contenidos en el Documento
Canadiense de Consenso. Carruthers Bm, Jain Ak, Klimas Ng, Peterson
Dl, Lerner Am, Bested Ac, Flor-Henry P, Jhosi P, Powles Acp, Shertkey
Ja,Van de Sande Mi My algic; Encephalomielytis/Chronic Fatigue
Syndrome: Clinical Working case definition, diagnostic and treatment
protocols (Journal of Chronic Fatigue Syndrome, Vol. 11 (1) 2003
Las diferencia entre los Criterios de
Fukuda y los Criterios Canadienses consisten en que son mucho más
completos en síntomas, y que además se agrupan en conjuntos que
reflejan áreas específicas de patogénesis. Enfatizan síntomas
primordiales como el malestar y/o cansancio postesfuerzo, el dolor,
las alteraciones del sueño y la disfunción cognitiva, por el
contrario de los Criterios de Fukuda, que sólo considera como
criterio mayor la fatiga severa y crónica, común a otras muchas
patologías. Los Criterios Canadienses constituyen una herramienta
para el trabajo de los clínicos mucho más completa y dinámica que
los de Fukuda, ya que estos últimos nacieron para consensuar
criterios en el campo de la investigación.
Vienen muy a cuento unas declaraciones
del Dr. David S. Bell, ya mencionado en otros artículos, y que fue
presidente del Comité Consejero del Síndrome de Fatiga Crónica del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.: “Durante
los últimos pocos años la ciencia hizo unos extraordinarios
progresos en la comprensión de los mecanismos básicos del SFC/EM.
Sin embargo, debido a su complejidad, poco de esta ciencia llegó a
los médicos practicantes, para utilizarse aliviando el sufrimiento
de los pacientes afectados por la enfermedad.
Ahora es posible definir de manera
concisa las anomalías en los sistemas neurológicos, inmune,
autonómico y neuroendocrino, que pueden hacer un retrato de esta
enfermedad incapacitante. La Definición Canadiense de Consenso de
EM/SFC es un resumen conciso de estos avances y permite un
diagnóstico claro para los pacientes. El Documento Canadiense de
Consenso debería ser leído o estudiado por cada proveedor médico”.
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 129 / MARZO-ABRIL 2010
Mucho más que fatiga (IV)
Escribe una médico madrileña afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida
para muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig
Hernándezpirehe@yahoo.es
“Tu
enfermedad no existe, es una somatización de tu depresión”.
Estas demoledoras palabras las escuché
de una médico compañera de trabajo y fueron corroboradas por una o
dos más. A diario los enfermos del EM/SFC escuchan o leen
afirmaciones similares sobre la enfermedad, en las que se repiten
términos como somatización, psicológico, psicosomático,
somatomorfo, neurastenia (astenia de origen psíquico), etc, etc….
Demasiados términos, demasiada
confusión, demasiado insistir en los aspectos psicológicos en
detrimento de los biológicos del concepto psicobiosocial integral
del enfermar, lo que supone un sufrimiento añadido para unos
enfermos que ya tienen bastante con el que es proporciona su
enfermedad y que se podría evitar con un uso correcto de términos y
conceptos, y con unas simples explicaciones al enfermo de las
características psicológicas de su enfermar, que por supuesto
existen como en todas las enfermedades en mayor o menor medida en la
relación indivisible cuerpo-mente.
Si yo cito estas dos frases: ”Los
datos señalan con mayor rigor que diferentes variables psicológicas
asociadas, tanto en la aparición como en el desarrollo de…“, o
”Que el estrés puede afectar al inicio o curso de la enfermedad
…“, posiblemente la mayoría de vosotros pensaría que sigo
hablando del ME/SFC y que estas afirmaciones abundan en la hipótesis
del carácter psiquiátrico y/o psicológico del ME/FSC, pues la
verdad es que ninguna de las dos se refiere a este síndrome, sino al
cáncer, y están entresacadas de un artículo titulado
“Factores
psicológicos que intervienen en el cáncer y en la respuesta al
tratamiento”, del Dr. J.P. Arbizu, del Servicio de Oncología del
Hospital de Navarra (ANALES Sis San Navarra 2000,Volumen
24,Suplemento 1).
Claro que muchos estaréis pensando que
la base orgánica tan evidente de los tumores hace que cualquier
similitud entre ambas enfermedades parezca un despropósito, pero
debo decir que hoy en día hay suficientes indicios en el ME/SFC que
no permiten, salvando las distancias con el cáncer, negar la
existencia de dicha organicidad. Basta citar en este caso las
palabras de la ya nombrada Dra. Mikovits, en su conferencia en el
Hospital Germans Trias y Pujol (Can Ruti) de Badalona, el pasado 27
de abril: ”Es una enfermedad neuroinmune inflamatoria con un patrón
muy claro en cuanto al perfil de citoquinas, activación de
linfocitos y baja actividad de las celulas NK. Tener el XMRV no
implica necesariamente padecer el ME/SFC, sino que se tiene que
producir una situación concomitante de estrés (de cualquier índole)
u otros factores ( ej. genéticos) que lo posibilite, de ahí que
existan un porcentaje considerable de portadores asintomáticos “.
Los términos psicosomático y
somatomorfo hoy en día se utilizan con frecuencia indistintamente
para los trastornos de somatización y el trastorno somatomorfo
indiferenciados, que son enfermedades de carácter exclusivamente
psicológico y donde parece que nos quieren encasillar a los enfermos
de EM/SFC Si buscamos en el DSM IV trastornos somatomorfosos los
encontramos en el epígrafe 8:
Trastornos somatomorfos:
1 Trastorno de somatizacion
2 Trastorno somatomorfo indiferenciado
3 Trastorno de conversión
4 Trastorno por dolor
5 Hipocondría
6 Trastorno dismorfico corporal
7 Trastorno somatomorfo no especificado
Los trastornos somatomorfos se
caracterizan por la presencia de factores y síntomas físicos, pero
no hay una enfermedad médica que los explique.
El trastorno somatomorfo indiferenciado
se caracteriza por padecerlo pacientes jóvenes, casi siempre mujeres
menores de 30 años, con múltiples quejas somáticas de al menos
seis meses de duración.
Los síntomas no son provocados ni
fingidos, ni se pueden explicar por un trastorno orgánico, ni por
efecto directo de fármacos o sustancias tóxicas. Los síntomas más
frecuentes son el cansancio, los dolores inespecíficos y otros
muchos, en especial los cardiovasculares, gastrointestinales,
urogenitales y dermatológicos, y que son definidos como
manifestaciones corporales habituales en sujetos sanos, pero que en
estos pacientes parecen estar amplificados ante situaciones vitales
difíciles. Esta amplificación y la gran diversidad de síntomas que
pueden llegar a manifestar, lleva a realizar múltiples consultas
(pacientes frecuentadores), consumen muchos recursos y experimentan
gran preocupación y sufrimiento.
El trastorno por somatización o
enfermedad de Briquet exige para su diagnóstico cumplir los
criterios de padecer al menos seis síntomas, los cuales deben
pertenecer por lo menos a dos de los cuatro grupos anteriores, y al
menos dos años de evolución. Puede haber antecedentes familiares
positivas en madres o hermanas, pero a diferencia del EM/SFC, no se
han descrito brotes epidémicos.
Producen un deterioro social,
ocupacional o de cualquier otra función del paciente. Lo más
significativo de estos trastornos es el carácter psicológico pero
no orgánico de los mismos.
Ahora se trata de buscar enfermedades
psicosomáticas en el DSM IV, pero antes me gustaría a modo de
introducción realizar una tormenta de ideas entre las muchas
noticias científicas que me envían a mi dirección de Internet,
revistas con información científica médica suficientemente
contrastada:
- El estrés crónico fomenta la metástasis en el cáncer de ovario.
- El estrés induce señales que producen que las células se desarrollen en los tumores.
- La Universidad de Sevilla y el CSIC inician un proyecto científico sobre el desarrollo de antagonistas del cáncer y la depresión.
- Se identifica un gen implicado en la depresión asociada al estrés.
- Las hormonas del estrés aceleran el crecimiento tumoral.
- El abuso infantil altera la respuesta genética al estrés.
- Los traumas infantiles están asociados con un riesgo seis veces mayor de desarrollar el Síndrome de Fatiga Crónica.
- Trauma infantil y riesgo para el Síndrome de Fatiga Crónica. Asociación con la disfunción neuroendocrina.
- Se descubre un vínculo biológico entre los trastornos de ansiedad y estrés y la depresión.
- La intervención psicológica mejora la supervivencia de mujeres con cáncer de mama.
- La depresión podría provocar la acumulación de grasa abdominal, al aumentar la producción de cortisol y ciertas sustancias inflamatorias.
- El estrés que provoca una separación acarrea cambios en el sistema inmunológico que influyen en el cáncer.
- Se identifica un gen implicado en la hipertensión asociado al estrés.
- El maltrato infantil es “capaz” de modificar los genes de las víctimas.
- El dolor crónico podría estar causado por la reprogramación inadvertida de 2.000 genes. Buscando en el DSM IV “Enfermedades psicosomáticas”, no encontraremos ningún epígrafe.
En el DSM I sí se recogía este término y fue
sustituido en el DSM II por el de trastornos psicofisiológicos,
admitiendo nueve tipos entre los mismos: respiratorios,
gastrointestinales, cardiovasculares, musculoesqueléticos, de la
piel, endocrinológicos, genitourinarios, hemáticos y linfáticos,
en todos los cuales se pudiese constatar la influencia de los
factores emocionales, como el estrés, al desencadenar o agravar el
curso de la enfermedad o interferir en su tratamiento, como factores
adicionales de riesgo. Estas enfermedades y síndromes son de
etiopatogenia multifactorial, poco conocida en ocasiones, y cuya
evolución se ve mediada por factores psicológicos y sociales.
En el DSM III ambos términos
(psicosomático y psicofisiológico) fueron sustituidos por factores
psicológicos que afectan al estado físico, que también se utiliza
en el DSM IV.
Epígrafe 17:
Factores psicológicos que afectan al
estado físico:
- Trastorno mental que afecta a una enfermedad médica .
- Síntomas psicológicos que afectan a una enfermedad médica.
- Rasgos de personalidad o estilo de afrontamiento que afectan a una enfermedad médica.
- Comportamientos desadaptativos que afectan a una enfermedad médica.
- Respuesta fisiológica relacionada con el estrés que afecta a una enfermedad médica.
- Otros factores psicológicos no especificados que afectan a una enfermedad médica.
De esta manera se pueden relacionar los
diferentes órganos y sistemas funcionales somáticos con los seis
tipos de factores psicológicos que pueden alterarlo.
Podemos citar como ejemplos:
Trastornos mentales como la depresión,
que agrava el pronostico del infarto de miocardio; síntomas
psicológicos como la ansiedad, que agrava el curso del asma; rasgos
de la personalidad como la hostilidad, que es un factor de riesgo
para la cardiopatía isquémica (J.C.Mingote).
El estrés puede afectar al inicio o
curso del cáncer, generando cambios biológicos propios de la
respuesta de estrés y con cambios en las conductas de salud o
estilos de vida, que pueden predisponer a la enfermedad (J.P.
Arbizu).
Desde que en 1922 Felix Deutsch acuñó
la expresión de “enfermedad psicosomática” son muchos los
médicos, psiquiatras y psicoanalistas que han desarrollado la
llamada medicina psicosomática, pero no voy a citar a la inmensa
mayoría por falta de espacio. Sólo mencionar a Helen Flandes como
la fundadora de la nueva medicina psicosomática, que en 1943
consolidó este término y publicó un ingente estudio sobre los
perfiles de la personalidad que de forma característica se asocian a
las siete grandes enfermedades psicosomáticas clásicas: asma
bronquial, úlcera péptica, colitis ulcerosa, hipertensión arterial
esencial, artritis reumatoide, hipertiroidismo y neurodermatitis.
Como ejemplo se puede tomar la
“personalidad coronaria”, que actualmente se conoce como patrón
de conducta tipo A. Helen Deutsch (1939), que es la autora de la
teoría de que los traumas en la infancia predisponen a padecer
enfermedades psicosomáticas. Engel y Lipowsky criticaron los
términos “enfermedad psicosomática y psicobiológica”. Para
Engel se trata de un concepto equívoco, y que puede llevar a pensar
que son un tipo especial de enfermedades de etiología psicógena,
cuando en realidad son entidades heterogéneas de etiología
multifactorial.
Lipowsky también critica el término
de enfermedad psicosomática, dado que además de perpetuar la noción
obsoleta de psicogénesis, es un concepto impreciso que puede
referirse tanto a enfermedades orgánicas como a las somatizaciones
que no tienen base orgánica conocida, y en base a dichas críticas
surgieron los sucesivos cambios en el DSM II y III.
Según Lipowsky la medicina
psicosomática estudia las correlaciones de los fenómenos
psicológicos y sociales con las funciones biológicas, normales o
patológicas, y la interrelación de estos factores en el desarrollo,
curso y resultado de las enfermedades.
La medicina psicosomática constituye
una aproximación psicológica a la medicina y a todas sus
especialidades. Interesada en la interrelación entre la vida
emocional y todos los procesos corporales.
No existe una “distinción lógica”
entre mente y cuerpo (concepción holística.
Investiga las correlaciones entre las
funciones mentales y los procesos fisiológicos del ser humano. Es
decir que no es una nueva especialidad medica, sino una nueva
concepción de la medicina. (Enfermedades psicosomáticas, factores
psicológicos que afectan a la salud J.C. Mingote).
Por desgracia, el término ya obsoleto
de “enfermedad psicosomática” se utiliza en la actualidad tanto
en su concepción clásica para definir cualquier enfermedad que
tenga como factor determinante un factor psíquico, o como
equivalente de los trastornos de somatización, y de aquí el largo
desencuentro entre médicos y pacientes con ME/SFC, que por supuesto
no constituye un trastorno somatomorfo o meramente psicológico, pero
sí es una enfermedad de claro contenido psicosomático y relacionada
con el estrés, siempre dentro de ese amplio grupo de enfermedades
relacionadas con factores psicológicos como el asma, la ulcera
gastroduodenal, psoriasis, enfermedad inflamatoria intestinal,
hipertensión arterial esencial, la artritis reumatoide y otras.
En cuanto a mí se refiere, una larga
historia de estrés desde la infancia me ha podido conducir: ¿a un
cuadro depresivo, posiblemente con un primer episodio no bien
diagnosticado en dicha infancia?; ¿a un bocio multinodular?, ¿a un
Síndrome de Fatiga Crónica?
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 130 / MAYO-JUNIO 2010
Mucho más que fatiga (V)
Escribe una médico madrileña afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad poco conocida
para muchos médicos, y a cuyo estudio lleva años dedicándose, a
pesar de su deterioro constante
Dra.
Pilar Reig Hernándezpirehe@yahoo.es
Estaba a punto de tirar la toalla con
este artículo porque mi deterioro neurocognitivo está tocando fondo
cuando ha llegado a mi correo un vídeo de Madrid Directo.es sobre
una niña con Sensibilidad Química Múltiple. Itziar es una preciosa
niña de siete años que padece esta grave patología. Es un síndrome
comorbido con el ME/SFC en un porcentaje considerable, y del que yo
sólo conocía casos en adultos. Conocer este caso, sabiendo el
efecto demoledor que en la vida de los afectados tiene, y entender lo
que puede suponer en la infancia padecer una grave enfermedad, me ha
conmovido profundamente y me ha dado alas para hacer un intento más
y seguir escribiendo. Las preguntas que voy a lanzar, yo ni me las
planteo pero las hago a modo de reflexión: ¿estará esta pequeña
haciendo una somatización?, ¿la ganancia de la que algunos médicos
hablan será no poder ir al colegio y no poder jugar con otros niños
en un parque o ir a un cumpleaños? Parece un tanto retorcido y yo
tengo claras mis respuestas. A esta niña hemos podido conocerla y
ver su carita, pero por desgracia en el mismo ME/SFC hay muchos niños
y adolescentes que lo padecen, a los que no conocemos, pero que sí
sabemos que esta enfermedad les está robando la infancia. Por esto
no puedo entender las actuaciones de algunos gobiernos, de algunos
investigadores y de muchos médicos frente a esta enfermedad. `Puedo
entender’ que no conmueva el sufrimiento de millones de adultos y
hasta que se recele de nosotros, pero para los niños todo esto m
parece impensable.
Por eso tampoco entiendo el
desencuentro entre los investigadores del WPI Institute y otros
grupos de investigadores, en especial los del CDC, y eso que los
investigadores del WPI están poniendo todo de su parte para ayudar a
los distintos equipos de investigación que están trabajando sobre
la detección del XMRV, con diferentes objetivos y resultados
enfrentados incluso entre organismos públicos de EE.UU., la FDA y
los NHI por un lado, y los CDC por otro.
El tema de la relación entre el SFC y
los retrovirus no es nuevo, sino que viene de lejos. A principios de
1990, una viróloga del Wistar Institute, la Dra. Elaine de Freitas,
publicó que había encontrado el ADN de un retrovirus en los
enfermos de EM/SFC. Esta doctora publicó sus trabajos en la revista
Procededings of the National Academy of Science, describiendo las
pruebas que ella y su equipo habían desarrollado en los tres años
previos a la publicación, así como información crucial para
permitir a la agencia reproducir sus trabajos. Los CDC no validaron
su descubrimiento y la criticaron públicamente, acusándola de que
sus muestras de sangre estaban contaminada por “un virus propio de
las ratas”, acabando así con la prometedora carrera de esta joven
investigadora. ¿Cuál es la situación en estos momentos?
En Europa tres equipos de
investigadores se han lanzado a la replicación del trabajo del WPI,
pero sin seguir su misma metodología, y no obteniendo resultados
positivos en los pacientes europeos.
El primer estudio lo ha publicado en
enero de este año el equipo del Dr. Simon Wessely, psiquiata y
máximo responsable del SFC en el Reino Unido, en una revista on-line
, previo pago. El segundo estudio también se ha publicad en el Reino
Unido el 15 de febrero, por el equipo de la Dra. Harriet Groom, en
Retrovirology, y con el mismo resultado, y el tercero es un trabajo
realizado en Holanda por los investigadores de la Radbooud San UMC,
con el Dr. Van Kuppeveld, que anunciaron no haber encontrado el
retrovirus XMRV en la sangre de los pacientes holandeses. Sin embargo
ocultaron que los investigadores del WPI sí que habían encontrado
el retrovirus en tres de las siete muestras que habían
intercambiado, lo que ha supuesto un gran escándalo en la prensa
holandesa.
El WPI, a la vista de los
acontecimientos, hizo una declaración ofical que intentaré resumir:
en ella se decía que el equipo del Dr. Wessley y la Dra. McClure y
Dr. Erlwein, no duplicó las técnicas de rigor científico
utilizadas por el WPI, el Instituto Nacional del Cáncer y la Clínica
Cliveland, por lo que no se puede considerar su trabajo como una
replicación de resultados, que el WPI utiliza métodos científicos
muy exactos y describe las diferencias entre su metodología y la
usada por el laboratorio británico, que el estudio del WPI se
publicó después de seis meses de revisiones rigurosas y tres
confirmaciones de laboratorios independientes, demostrando que no
hubo contaminación, y que el XMRV estaba en el 67% de los pacientes
diagnosticados por los criterios de Fukuda y los criterios
canadienses.
De muy diferente manera se había
realizado el estudio inglés, con sólo tres días de revisión y en
el que podía haber confusión con la selección de los pacientes,
pues el Reino Unido ha relegado a sus pacientes con SFC a la atención
psiquiátrica y podrían tratarse de casos de fatiga psíquica.
Además, Annette Whittemore, fundadora
y directora del WP envía el 12 de abril una carta abierta a la Dra.
McClure para asegurar una comunicación directa entre ambos equipos,
donde además se aclara que las muestras utilizadas por el WPI no
provenían del brote del lago Tahoe en 1980, sino de pacientes que
vivían en distintas partes de EE.UU. y habíian enfermado a lo largo
del tiempo, y que se informaba de que el WPI había detectado el XMRV
en muestras de pacientes del Dr. Kerr y del Dr. Van Kuppeveld, como
ya se les había comunicado anteriormente por correo electrónico.
Además, ofrece la ayuda del WPI para
enviar muestras de controles sanos y reactivos WPI.
Como al parecer no había suficiente
controversia, a mediados de junio un equipo de Hamburgo publica un
articulo (Emerg.Infec. Dis), un cuarto articulo sobre un ensayo
clínico donde no participaban enfermos de SFC, y donde sí se
encontró el XMRV en secreciones del tracto respiratorio provenientes
de 168 personas inmunocompetentes, con o sin RTI, con una prevalencia
del 3.2% (similar al 3.7detectado por el WPI), que aumenta al 10% de
los 161 pacientes inmunodeficientes estudiados. Estos resultados
sugieren que el porcentaje puede aumentar por dos posibles razones:
el XMRV podría reactivarse al aparecer una inmunodeficiencia, y/o
los pacientes trasplantados podrían haber contraído el virus por un
trasplante o una transfusión.
Todo esto nos lleva a la pregunta de si
el retrovirus es causa o efecto de un sistema inmunológico
deficiente: aún es pronto para saberlo. Y la controversia sigue
creciendo, porque a finales de julio se produce una filtración de
una conferencia dada por el Dr. Harvey Alter en un taller a puerta
cerrada sobre transfusiones de sangre, que se desarrolló los días
26 y 27 del pasado mayo en Zagreb. Dos periodistas de la revista
holandesa Orthho del grupo Elsiever, consiguieron una copia en pdf de
dicha conferencia y la noticia saltó a los medios: Gendrigen, NL
(MMD Newswire) June 22: La FDA y los NIH han confirmado de forma
independiente los resultados sobre el XMR que se publicaron en la
revista Science el pasado mes de octubre.
El 18 de junio, la AABB (la antigua
American Association of Blood Banks) publicó un boletín
recomendando que, como medida provisional, hasta que se dispongan de
una información definitiva, sus bancos de sangre, utilizando los
datos disponibles del donante en los centros de donación, disuadan
encarecidamente de donar sangre o componentes sanguíneos a los
donantes potenciales que han sido diagnosticados de SFC por un
facultativo.
El hecho de que la medida se haya
introducido, sugiere la presencia de información aún no publicada.
El experto Dr. Harvey Alter es jefe de Estudios Clínicos de
Enfermedades Infecciosas e Inmunogenética de los NIH en Bethesda, y
declaraba en la citada conferencia que los datos del escrito de
Lombardi y colaboradores en la revista Science son extremadamente
fuertes y probablemente ciertos, a pesar de la controversia.
Aunque la transmisión por sangre en
los seres humanos aún no se ha demostrado, es probable. La
asociación con el SFC es muy fuerte, pero la causalidad aun no se ha
probado. El XMRV y los MLVs relacionados están en las existencias
donadas con una primera estimación de prevalencia del 3%-7%.
Nosotros (FDA&NIH) hemos confirmado de forma independiente
los hallazgos del grupo de Lombardi. Ortho contactó con el Dr.
Harvey, quien declino hacer comentarios, pero confirmó que pronto se
publicaría un artículo.
Pero para mayor conflicto, el día 1 de
julio es aceptado y publicado por la revista Retrovirology un trabajo
realizado por un equipo del CDC liderado por el Dr. Suitzer, y entre
cuyos miembros está el Dr. William C. Reeves, hasta hace poco
responsable del CDC para el SFC, en el que se no se encuentra
evidencia de la presencia del XMRV en enfermos con ME/SFC. Ahora el
enredo es aún mayor, pues los tres organismos públicos de los
EE.UU. entran en conflicto entre ellos.
Por resumir, diré que el grupo CDC se
ha reiterado en sus conclusiones, y los NIH y la FDA de momento no
publicarán su trabajo, bajo la excusa de que deben hacer estudios
complementarios para asegurar la fiabilidad de sus resultados.
Veinte años después, la historia de
la Dra. de Freitas parece repetirse .
Tendría más cosas que decir, pero
creo que he llegado al limite de mis posibilidades, rayando la
extenuación, sobre todo mental, porque ha habido momentos en que no
sabía usar el ordenador, o que no podía leer y menos aún escribir,
y la prudencia, hasta este momento ignorada, me dice que debo parar y
acabar aquí, porque la revista se cierra ya. Me duele todo el
cuerpo, me lloran los ojos, debo descansar y que cada uno saque sus
propias conclusiones.
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 131 / JULIO-AGOSTO 2010ESTUDIO GENÉTICO EN
PACIENTES CON FIBROMIALGRÓNICA

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