sábado, 4 de mayo de 2013

2.500 urnas por toda la Comunidad de Madrid para el referéndum sanitario

Desde este domingo 5 hasta el viernes 10 de mayo los ciudadanos podrán pronunciarse sobre el proceso de privatización de los seis centros hospitalarios que impulsa el Gobierno regional

ALIA BENNOUNA Madrid 04/05/20

Ante el plan privatizador de la sanidad pública madrileña que está llevando a cabo el Ejecutivo de la Comunidad, los colectivos, asociaciones, ciudadanos particulares y profesonales sanitarios -que conforman la marea blanca- no se rinden y han impulsado una iniciativa ciudadana para que la sociedad se pronuncie sobre el plan gubernamental sanitario: La Consulta por la Sanidad Pública (@ConsultaSanidad).

¿Está a favor de una sanidad pública y en contra de su privatización?- ésta será la pregunta que los madrileños y residentes de toda la comunidad podrán contestar durante los próximos cinco días -del domingo 5 al viernes 10 de mayo-, en las mesas electorales que se van a distribuir por las plazas centrales, parques, centros sanitarios y educativos de los distintos municipios de la Comunidad, así como por las calles de la ciudad de Madrid.

El único requisito para participar en la Consulta Sanitaria es ser mayor de edad y acudir a la mesa electoral que más le convenga a firmar la inscripción en la lista de votantes -añadiendo sunúmero de DNI- y a depositar la papeleta rellena en la urna blanca (pincha aquí para imprimirlas y colaborar con los organizadores). Asociadas a las mesas electorales, se han puesto en marcha urnas itinerantes -compuestas por 2 o 3 personas con una urna en los brazos, papeletas y lista de votantes que realizarán un recorrido por las calles adyacentes con la intención de recaudar un mayor número de votos.

Los organizadores utilizarán el resultado de la consulta para articular una iniciativa ciudadana que se remitirá a la Asamblea de Madrid, a las Cortes Generales y al Parlamento Europeo, según explica Pilar Esquinas, abogada de la coordinadora. "Con este objetivo se han diseñadohojas de recogida de firmas de conformidad con el reglamento del Parlamento Europeo, que establece un plazo de 18 meses para la validez y utilización de las firmas, explicaba a Público la responsable de la asistencia jurídica de la consulta.

Los organizadores desean que la convocatoria tenga un tono festivo, por ello han invitado a los menores de 18 años que quieran participar en la convocatoria a depositar dibujos o frases que expresen su voluntad en las mismas urnas.

Todos los participantes de la consulta que quieran dejar su email o cuenta de usuario de twitter para recibir información sobre las acciones que se desarrollen para hacer valer el resultado de la Consulta ante las autoridades competentes, podrán hacerlo en un formulario al efecto que se dejará en las mesas electorales.

El miedo también mata

TONI MARTÍNEZ | 04/05/2013

Jesús Bazan pidiendo justicia por la muerte de su mujer, Soledad Torricos,
en Valencia. BIEL ALIÑO.
VALENCIA/ Jesús Bazán lleva casi una década en España, adonde llegó procedente de Bolivia. Aquí tenía una esposa, Soledad Torrico, y una hija de 20 años. Su vida en común se truncó el 19 de febrero cuando Soledad falleció tras pasar por varios centros de salud y servicios de urgencias de hospitales de la ciudad de Valencia. Ella tenía derecho a la tarjeta sanitaria, pero no lo sabía. Con el miedo en el cuerpo, Soledad fue a dos centros de salud, uno de especialidades, dos veces a un hospital e incluso buscó un médico privado. El relato del marido muestra a dos personas angustiadas, sin rumbo y con total desconocimiento de sus derechos. El miedo a ser rechazados por el sistema sanitario tuvo mucho que ver.

El Real Decreto 16/2012 del 20 de abril del año pasado significó todo un cambio de modelo en el sistema nacional de salud. A partir de ese momento, los pacientes pasaron a ser “asegurados”, y se cambió un modelo asistencial por otro que depende exclusivamente de tener un trabajo. Así, los inmigrantes que no cotizan a la Seguridad Social quedan excluidos del sistema y dejan de tener derecho a la atención médica, excepto en caso de estar embarazada, ser menor de edad o tener alguna enfermedad que requiera una atención urgente. Y ello a pesar de que la Sanidad se financia también con los impuestos que gravan al consumo, por lo que todos, sin excepción, la pagamos.

Soledad Torrico no entendía de “reales decretos”. Había sido despedida de su trabajo, pero estaba inscrita como demandante de empleo y su marido trabajaba. Estaba cubierta, pero no lo sabía. Por eso, al acudir a su centro de salud por una tos acompañada de fiebre, no se sorprendió de que le dijesen que su tarjeta no funcionaba. Estaba estropeada, pero ella lo interpretó como un rechazo. Fue al hospital hasta dos veces, pero a la tercera le dijeron que le iban a cobrar si volvía. El motivo: que no era su hospital de zona, pero ella y su marido dedujeron que no tenían derecho a la atención. Soledad falleció a los pocos días. La autopsia determinará los motivos.

El caso de esta ciudadana boliviana se ha hecho público, pero es muy difícil acceder a testimonios de personas que han tenido problemas con la atención sanitaria. “El miedo mata”, explica Rafael Sotoca, de la ONG Médicos del Mundo, “hay miedo a ser expulsados, a que les facturen, a ser tratados de forma diferente; miedo a perder los pocos derechos que les quedan”. Ese miedo hace que muchas personas se queden en casa, el efecto disuasorio del Decreto 16/2012 es muy grande.

Leyes disuasorias

El miedo también hizo a Carmen (nombre ficticio) coger la tarjeta sanitaria de su compañera de piso y acudir al hospital. Nacida en Filipinas, se había quedado sin cobertura sanitaria y desconocía que por estar embarazada sí tenía derecho a la asistencia. Esta mujer dio a luz a su hijo en un hospital madrileño el pasado septiembre, justo después de entrar en vigor la norma. Cuando el niño nació, lo abrazó, y él le dedicó su primera sonrisa, pero los papeles decían que no era suyo.

A efectos legales, el niño es de su compañera de piso. El bebé aparece registrado con otro apellido y ella está inmersa en un complicado proceso judicial: la administración la acusa de usurpación de identidad y de utilización indebida de documento público, entre otros delitos. Puede ir a la cárcel. Además, deberá hacerse pruebas de ADN para demostrar que, efectivamente, el hijo es suyo. La defensa utilizará el argumento de “miedo insuperable”, algo que hace que se tomen decisiones equivocadas por el temor a tener que pagar, a no ser atendido o a tener problemas de salud.

En todo caso, cuando se habla de atención sanitaria, no se contempla la prescripción farmacéutica, ni las pruebas diagnósticas. Ese es otro tema. El paciente, ahora ya el “asegurado”, que no tenga tarjeta sanitaria recibirá un consentimiento de pago que deberá firmar tras la atención. Días después se supone que recibirá una factura. Si no paga… no se sabe qué pasará, pero el efecto disuasorio ya se ha conseguido.

Esta situación ha hecho que muchos inmigrantes rechacen acudir al centro de salud para evitar tener una deuda con la Administración. Hay pavor a que el impago sea usado como un nuevo obstáculo para regularizar su situación en España. De nuevo, el miedo asoma.

Las cifras de personas afectadas por la nueva normativa son muy variables. Entre 150.000 y 900.000 se han quedado fuera de la cobertura sanitaria universal, según las ONG. En Madrid, se calcula que cerca de 50.000 personas “han desaparecido de repente”, como asegura Juan Luis Ruiz-Giménez, de la campaña Yo Sí, sanidad universal. El médico explica que “están ocultas, vienen poco a los centros de salud, por temor y por rechazo”.

Ruiz-Giménez califica el Real Decreto de “nefasto, ilegítimo, alegal, y que produce un efecto maligno”. El facultativo alerta de que “las enfermedades se han agravado y su incidencia empieza a ser muy preocupante”.

Pero, ¿quién es el responsable de esta medida que rechazan usuarios, ONG, partidos políticos y responsables autonómicos de variados colores políticos? No hay respuesta. Sólo una pista, la decisión de otorgar las tarjetas sanitarias ha pasado de las consejerías de Salud al Instituto Nacional de la Seguridad Social; es decir, al Ministerio de Trabajo. Una demostración más del cambio de modelo que vincula derechos a cotización social.

Sin medicamentos

Otra consecuencia del RD 16/2012 es que la pérdida de la tarjeta sanitaria viene asociada a que los pacientes deben pagar el 100% de los medicamentos. Se acabó la financiación. Rafael Sotoca critica esta política de la receta en blanco que hace que se deba pagar el importe total del medicamento: “No se distingue entre un canadiense de fin de semana en nuestro país y un subsahariano que lleva diez años en España, y no se diferencia pudiéndose hacer, porque hay datos para saber si eres un canadiense forrado o un subsahariano pelado”.

Esta situación hace que los pacientes con VIH deban desembolsar cada mes una cantidad de dinero prohibitiva, algo que podría llevarles a dejar el tratamiento, aunque los mismos médicos reconocen que no sucede porque “se están encontrando los medicamentos en los hospitales, para evitar que se monte mucho lío o se genere una alarma social o un problema de salud pública”. La Administración, en este caso, mira hacia otro lado.

A un diabético, el tratamiento le supone alrededor de 100 euros mensuales. Si no se toma la insulina, en 3 o 4 días acabará en el hospital con una descompensación. Pensando de forma únicamente mercantilista, le supondrá al Estado un gasto mayor, ya que recuperar su estado normal será un procedimiento muy caro para el que hará falta un tratamiento intensivo y numerosos profesionales.

Para Carlos Fluixá, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, “la realidad es que es una cuestión política y no económica, porque del número de personas que estamos hablando y el gasto que supone es absurdo; al revés, nos cuesta más un tratamiento de urgencias que uno preventivo”. Y recuerda que la mayoría de afectados son “jóvenes que han venido a buscar trabajo, pero que se han quedado sin él y sin dinero por la situación económica del país”.

Otro de los puntos más conflictivos a la hora de aplicar la ordenanza gubernamental es el caso de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). “La mayoría de mujeres que sufren explotación sexual”, recuerdan desde Médicos del Mundo, “están en situación irregular, ¿qué hacemos con ellas? Si aplicamos la norma, perdemos una oportunidad de controlar lo que puede llegar a ser un problema de salud pública que necesita políticas de prevención y atención que ahora se acaban”.

Entre los casos más preocupantes de desatención aparecen los trasplantados. En lo que atañe a los trasplantes renales, la medicación supone 300 euros al mes, pero si se deja de tomar, en sólo una semana el paciente ingresaría por insuficiencia renal. La medicación para trasplante tiene un objetivo fundamental que es el de evitar el rechazo. Dejar de tomar la medicación, equivale a que el órgano se deteriore en muy pocos días. Además, esta medicación es cara y se tienen que tomar varias pastillas todos los días.
“Imagínate que por eso perdemos un riñón, ¿cómo se lo explicas a la familia del donante? ¿Cómo le explicas que ha sido porque el sistema no ha sido capaz de cuidar el órgano?”, se preguntan desde las asociaciones de pacientes.

Infecciosos, diabéticos, trasplantados, simples gripes que acaban en muerte. El impacto del Real Decreto, seis meses después de su aprobación, va en aumento. La rumorología y el temor hacen de caja de resonancia. El miedo que mata es la ley del nuevo sistema que priva de atención a los inmigrantes en situación administrativa irregular.

viernes, 3 de mayo de 2013

Rajoy, cruel con los débiles, asesta un hachazo de muerte a los dependientes andaluces

Con este recorte del PP de 1.108 millones en ayudas se deja caer un derecho para 183.000 dependientes andaluces

ELPLURAL/ANDALUCÍA | 03/05/2013

Susana Díaz: “Nos hemos sorprendido porque 
tras el Consejo de Ministros no se informó 
de nada y ayer, un día de fiesta, se conocen 
los recortes en un documento remitido por el 
Gobierno a la Unión Europea  
La consejera andaluza de Presidencia e Igualdad, Susana Díaz, ha denunciado hoy que el Gobierno está “dejando caer” con sus recortes presupuestarios el derecho de los dependientes a la aplicación de esta ley, y ha criticado el fondo y la forma en que ha dado a conocer el último ajuste presupuestario.

Los recortes de Rajoy se conocen en un día de fiesta

En declaraciones a los periodistas, Díaz ha rechazado de esta forma el hecho de que las medidas decretadas por el Gobierno para “ahorrar” en dependencia, que comenzaron el año pasado, suponen la pérdida para el sistema de 1.108 millones de euros, según los cálculos que el Ejecutivo ha comunicado a la UE. “Nos hemos sorprendido porque después del pasado Consejo de Ministros no se informó de nada y ayer, un día de fiesta, se han conocido los recortes a través de un documento que el Gobierno ha remitido a la UE”, ha indicado.

No son formas”, según Susana Díaz

La consejera ha esgrimido que “no son las formas” y que se necesita “más transparencia” para este tipo de decisiones, aunque no ha dudado en señalar que lo que hay de fondo es que el Gobierno está “dejando caer un derecho que es la aplicación” de la ley de Dependencia, lo que en Andalucía supone dar cobertura a unos 183.000 usuarios. ”Rajoy ya dijo el pasado noviembre que la Ley de Dependencia era inviable y cada una de las decisiones que está tomando vienen a corroborar esta afirmación con la que cerró la campaña de las elecciones generales”, ha criticado.

Aumentará el copago para dependientes con escasos recursos

En la práctica esos decretos supondrán una reducción de más de 800 millones de euros que se sumarían a los 1.100 que ya ahorrará el gobierno con la aplicación de los recortes del año pasado. Por eso la Junta entiende que esta reducción es inasumible. Jesús Huertas, director gerente de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía alerta del aumento del copago para dependientes con escasos recursos.

Dificultades para la Junta

El gobierno ha pasado de pagar el 50% de la factura de la ley de dependencia en 2007 a pagar el 26%. Así que la Junta tiene cada vez más difícil hacerse cargo de la cuenta. Nuevo capítulo de una ley que tuvo la mala suerte de nacer el mismo año que la crisis.

jueves, 2 de mayo de 2013

Una reflexión sobre los transgénicos en el Estado español


La voz de un agricultor
Juan Carlos Simón
Revista ‘Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas’

Iniciar una reflexión sobre los transgénicos en el Estado español, y en particular en las comarcas de Aragón, no puede ser de otro modo que denunciando la situación de incertezas que existe al respecto. Las y los agricultores nos vemos sumidos en un mar de datos sesgados y manipulados tanto por las empresas de semillas como por los gobiernos central y autonómicos que contrastan con las informaciones de nuestro sindicato o de organizaciones ecologistas.

Los ogm que dividen el campo

Recuerdo cuando en 1998 se empezó a introducir el maíz transgénico llamado Bt176 de Novartris (luego Syngenta), sin que prácticamente nadie en el campo supiéramos de qué se trataba ni hubiésemos dado nuestro parecer y mucho menos nuestro consentimiento. En ese momento no teníamos herramientas para saber qué saco de semilla era transgénico y cual no. No sabíamos lo que sembrábamos. Igual de sorprendente fue la retirada de este maíz en el año 2005 que cedió el paso a las variedades MON810 de Monsanto autorizadas desde el 2003. Nadie explicó el por qué, aunque bien supimos después1 que su polen afectaba a poblaciones protegidas de mariposas, que existía el riesgo de propagar a las bacterias su gen de resistencia a los antibióticos, que tenía efectos tóxicos sobre otros insectos beneficiosos para la agricultura y que en algunos países se había relacionado con terribles problemas alergénicos.

Pienso que tal desinformación puede ser hoy la responsable de que, en las zonas más productoras de maíz transgénico, muchos maíces tradicionales no híbridos, los conservados por agricultores y agricultoras mayores en pueblos aislados y que se resembraban para las gallinas o cerdos de la casa, estén contaminados por genes transgénicos, siendo muy difícil la recuperación y limpieza de estas valiosas semillas. De la misma manera, hoy me preocupa que repetidamente el Ministerio autorice en diferentes comunidades autónomas experimentaciones en campo abierto con otro maíz, el NK603 x MON810, modificado con dos manipulaciones genéticas: la resistencia a insectos (taladro) y la tolerancia a herbicidas derivados del glifosato. Esa preocupación aumenta conociendo las graves denuncias sobre efectos del glifosato y de sus preparaciones sobre la salud de la población y los crecientes problemas de aparición de malezas resistentes a ese herbicida en campos transgénicos en EEUU.

Fueron las presiones de nuestro sindicato agrario, de la mano de organizaciones ecologistas, las que lograron que las normativas obligaran a las empresas semilleras a identificar con claridad qué llevaban sus sacos, y que informaran sobre cómo sembrar, riesgos, resistencias, etc. Pero lamentablemente, las malas informaciones que nos rodean y los intereses económicos de la industria semillera han sido responsables de generar en nuestra tierra graves conflictos entre las personas que siembran OMG y las que no. Por un lado es triste pensar que muchas de las primeras no saben a ciencia cierta qué significa cultivarlos. Por otro, muchas de las personas agricultoras afectadas por contaminación transgénica se han planteado si se puede denunciar a las y los vecinos de toda la vida arriesgándose a enfrentamientos indeseados. Nuestra posición es la prohibición de los transgénicos, pero mientras no se consigue, urge una normativa clara para resolver y evitar estas situaciones.

La mentira para engañarnos

Quienes diseñan las semillas OMG olvidan por completo cuál es el verdadero problema de la gente del campo y también de quienes cultivamos maíz: su mala rentabilidad. Hasta el año 2006 se nos pagaba los mismos precios que 20 años atrás, mientras que los costes en ese periodo habían subido un 450%. Y esto ya sabemos que no ocurre sólo con el maíz. Los años posteriores a 2006 el precio de venta del maíz ascendió notablemente, sobre un 40% más de lo habitual, pero tal espejismo duró muy poco y respondió a puros movimientos especulativos. Me consta que fue una estrategia para animar así al sector agrícola español a sembrar más hectáreas de maíz. Sin embargo, no son estos los elementos que debemos tener en cuenta, no aceptamos miradas solo productivistas o crematísticas.

Nos deben preocupar otras razones. ¿No está demandando la sociedad otra agricultura? ¿No demanda alimentos más sanos? Personalmente, creo que las respuestas a estas preguntas las dan los datos de la disminución de la siembra de maíz, -transgénico y no- que se ha dado en Aragón en los últimos años. Las agricultoras y los agricultores estamos recuperando la importancia de relacionar, lo más directamente posible, nuestro trabajo y nuestros cultivos con la alimentación de la población, y no con los intereses de la industria de piensos.

La productividad

Aún si solo nos centramos en el parámetro de la productividad, también ahí el engaño está presente. Las informaciones que nos facilitan las compañías de semillas no son claras. Es habitual que al presentarnos las bondades de las semillas transgénicas nos den datos de productividad basados en estudios realizados con las semillas híbridas equivalentes (isogénicas).Y, ciertamente, si el valor añadido del transgénico es la incorporación del gen BT para combatir la plaga del taladro, sólo pueden existir significativas diferencias en la producción en casos de circunstancias climáticas que permitan ataques masivos de taladro, problema solucionado ya solamente adelantando la época de siembra.

Si repasamos los datos que la Consejería de Agricultura de Aragón nos ofrece en diferentes campañas y sobre fincas de ensayo, la conclusión se repite: la producción entre variedades convencionales y variedades transgénicas no tiene diferencias significativas.  Una información clara al respecto sería importante para poder ejercer ‘el derecho a decidir’ a la hora de comprar una semilla u otra, sobre todo si tenemos en cuenta que a igual índice productivo la semilla híbrida cuesta 120 euros menos por hectárea que su equivalente transgénica.

Problemas con los cultivos transgénicos

Las modificaciones genéticas a las que se han sometido las semillas del maíz, pueden protegerlas de un problema, el taladro -que con un buen manejo no es relevante-, pero también tienen otras consecuencias inesperadas. En los últimos años estamos observado que “el sol quema” y que el maíz se seca antes de tiempo. Y, según mi observación, esto está sucediendo principalmente en los cultivos transgénicos, previsiblemente por el aumento de lignina que tienen. También hemos visto auténticos desastres en parcelas transgénicas por culpa de los ataques del virus del enanismo, de la araña roja e incluso de ambos simultáneamente y aunque hay pruebas que lo constatan, éstas no aparecen en las estadísticas más que como un hecho común y no como un efecto producido por la introducción de transgénicos. Que el maíz resistente al taladro tenga estos problemas ‘ocultos’ es fácil de entender, puesto que los cambios genéticos alteran de forma imprevisible el comportamiento de la planta. Además, los efectos del insecticida producido pueden perturbar el funcionamiento de todo el ecosistema, favoreciendo la proliferación de otros insectos plaga.

Por otro lado se prevé en el futuro inmediato problemas con las patentes. Así, recientemente hemos leído en los periódicos que, los compañeros y compañeras citrícolas de Valencia que injertaron una variedad patentada de mandarinas sin permiso de la empresa están siendo juzgados por no respetar la propiedad privada. Esto es exactamente lo que persiguen los transgénicos, que con la patente del gen modificado se adueñan de las semillas y de toda la planta, es decir de la esencia de la vida. Esto es muy grave, y como repite Vandana Shiva, se debe luchar por la eliminación total de cualquier patente genética, puesto que “las semillas son la fuente de la vida y la primera pieza de la cadena alimentaria. El control de las semillas en manos de monopolios significa el control sobre nuestras vidas, sobre nuestra alimentación y sobre nuestra libertad”.

Cómo actuar

Con este sencillo análisis de quien vive del y en el campo y observa atento y respetuoso la vida y la naturaleza, digo con rotundidad:

- En España todos los cultivos transgénicos deben de ser eliminados. Se ha demostrado que no sabemos nada de sus consecuencias a largo plazo; lo único que sabemos es que contaminan y dañan al resto de las especies. En buena lógica debemos también prohibir la importación de granos transgénicos cultivados en cualquier otra parte del mundo. Si esta prohibición no es posible, el principio de precaución –sentido común, le dicen en mi pueblo – nos obliga a imponer una prohibición en forma de moratoria. Al detener temporalmente los transgénicos mejoraríamos la imagen de los productos agrícolas en general respecto a nuestro mercado europeo y aumentaría la renta agraria en cuanto a los cereales ya que el precio del maíz y soja convencional va siempre por encima del transgénico. La proteína animal la podríamos producir con varios tipos de leguminosas en España, como el altramuz dulce, habas, camelina, etc.…

- Incentivar a los laboratorios nacionales y universitarios para la certificación, recuperación y mejora de las semillas autóctonas con la voz campesina presente, participando así en el asesoramiento de lo que hoy demanda la agricultura del futuro y requiere el campo.

Pero si la prohibición se demora, al menos algunas medidas son necesarias, a saber:

- Asegurar con leyes pertinentes la obligación de un etiquetado de los productos alimentarios que indique siempre y de forma clara cualquier contenido o traza de presencia transgénica, incluso en el caso de productos derivados de animales alimentados con vegetales transgénicos.

- La nueva ley sobre los OMG, dice claramente que los estados miembros deben de comunicar todo tipo de incidencias, contaminaciones y problemas socioeconómicos, etc. A su vez se deben habilitar seguros de responsabilidad civil a agricultores y empresas productoras de transgénicos por su contaminación. Se debe aplicar esta legislación sin demora ni manipulaciones a la baja en el Estado español.

- Ante la próxima reforma de la PAC, y de nuevo a la espera de una prohibición, se debe solicitar que ninguna experimentación o cultivo transgénico reciba subvenciones o apoyo de la Unión Europea.

Para finalizar quiero decir bien alto que la defensa de la Soberanía Alimentaria pasa por que toda semilla debe producirse en cada territorio, por la propia gente agricultora, por cooperativas agrícolas o por entidades públicas.

Nota:

1 ver el cuaderno “Buenas razones para retirar las variedades de maíz MON 810 cultivadas en España” de Ecologistas en Acción http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/cuaderno_mon810_2011.pdf

Juan Carlos Simón agricultor de siempre, científico rural. Delegado de naturaleza UAGA Aragón- COAG

El autor está abierto a cualquier debate, información o exposición de este tema y si alguien lo desea puede mandarles estudios del mismo. jsimonvalencia@gmail.com


Fuente: http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2013/04/28/una-reflexion-sobre-los-transgenicos-en-el-estado-espanol/

martes, 30 de abril de 2013

La mayoría de los países de la UE apoya la prohibición parcial de los plaguicidas tóxicos para las abejas

Ahora, la Comisión Europea debe actuar e imponer la prohibición

Reportaje - abril 29, 2013

Una clara mayoría de los países de la UE [1] han apoyado la propuesta de la Comisión Europea para prohibir temporalmente tres plaguicidas que se ha demostrado científicamente que son perjudiciales para las abejas. Estos plaguicidas son el imidacloprid y la clotianidina, producidos por la empresa química Bayer, y el tiametoxam, producido por Syngenta.
"La votación de hoy deja perfectamente claro que el apoyo científico, político y público a la prohibición es abrumador. Los países que se oponen a la prohibición han fracasado. Ahora, la Comisión debe sacar la única conclusión y detener de inmediato el uso de estos plaguicidas,como primer paso para proteger la producción de alimentos y los ecosistemas europeos. Cualquier retraso significaría ceder a la poderosa presión de Bayer y Syngenta", ha afirmado Marco Contiero, director de Política Agrícola de la UE de Greenpeace.

Estos tres plaguicidas son neonicotinoides, un tipo de insecticidas que recubren las semillas antes de la siembra, y que se pueden utilizar directamente en el suelo o ser pulverizados sobre las plantas.

En los informes científicos publicados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) a principios de este año afirmaban que los neonicotinoides plantean "riesgos agudos elevados"para las abejas. Estos informes desencadenaron la propuesta de la Comisión. Además, una amplia investigación científica, revisada por pares, ha vinculado incluso la exposición a dosis bajas de neonicotinoides con daños neurológicos y otros daños fisiológicos en las abejas, así como alteración del patrón de pecoreo y daño del sistema inmunológico [2]. La Agencia Europea de Medio Ambiente también publicó recientemente un informe alertando sobre las consecuencias de no actuar respecto a los plaguicidas que afectan a las abejas [3].


Haciendo caso omiso de la evidencia científica sobre la toxicidad de estos plaguicidas, empresas como Syngenta y Bayer han puesto en marcha una campaña pública y de presión política muy intensa con la intención de retrasar su prohibición [4]. Otros plaguicidas producidos por estas empresas también plantean una grave amenaza para las abejas y otros polinizadores.

Un informe reciente de Greenpeace, El declive de las abejas, identificó siete plaguicidas tóxicos para las abejas que son producidos por Syngenta, Bayer, BASF y otras empresas,cuatro de los cuales no son neonicotinoides. Greenpeace puso en marcha una campaña para eliminar estos plaguicidas del mercado como un primer y crucial paso para iniciar el abandono de la agricultura industrial en Europa.

Prohibiciones parciales de neonicotinoides ya están en marcha en Italia, Francia, Alemania y Eslovenia, sin impactos negativos significativos en la producción agrícola.

"El declive de las abejas es uno de los efectos más evidentes y visibles de un fallido modelo de agricultura industrial, que contamina nuestro medio ambiente y destruye los mejores aliados naturales de los agricultores, los polinizadores. Los responsables políticos europeos deberían alejar la financiación de la agricultura química intensiva y promover la agricultura ecológica", ha concluido Lus Ferreirim, responsable de la campaña de Agricultura de Greenpeace.

Notas:

[1]. 189 votos a favor, 125 contra y 33 abstenciones.

Países a favor: Francia, Alemania, Holanda, España, Bulgaria, Bélgica, Estonia, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Polonia, Eslovenia y Suecia.

Países en contra: Reino Unido, Hungría, Austria, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Portugal e Italia.

Abstenciones: Irlanda, Grecia, Finlandia y Dinamarca

[2] Science: Neonicotinoid Pesticide Reduces Bumble Bee Colony Growth and Queen Production, A Common Pesticide Decreases Foraging Success and Survival in Honey Bees; Nature: Combined pesticide exposure severely affects individual- and colony-level traits in bees.

[3] Agencia Europea de Medio Ambiente, enero de 2013, Late lessons from early warnings: science, precaution, innovation II, Capítulo 16, Seed?dressing systemic insecticides and honeybees.

[4] Corporate Europe Observatory, Plaguicidas contra los polinizadores; Cartas privadas revelan la presión agresiva de Syngenta y Bayer contra las medidas de la UE para salvar a las abejas", 11 de abril de 2013.