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viernes, 22 de febrero de 2019

Gøtzsche crea el Instituto para la Libertad Científica

CIENCIA INDEPENDIENTE

El científico danés expulsado de la Cochrane Collaboration promueve una nueva organización científica independiente de los intereses de las farmacéuticas.

Claudina Navarro

Peter C. Gøtzsche fue hace 25 años uno de los fundadores de la Cochrane Collaboration, una entidad –por entonces– sin ánimo de lucro cuyo objetivo ha sido realizar y revisar estudios médicos para favorecer una medicina basada en la evidencia científica.

En septiembre de 2018, la Cochrane Collaboration expulsó de su seno a Gøtzsche por haber puesto en duda la imparcialidad de una revisión sobre la seguridad del virus del papiloma humano.

Gøtzsche afirmó que los autores del estudio habían infravalorado las pruebas existentes sobre los riesgos de esta vacuna, y que lo habían hecho debido a la creciente influencia de la industria farmacéutica sobre la organización.
POLÉMICA CIENTÍFICA

Un mes más tarde, Gøtzsche fue destituido de su puesto en el Rigshospitalet, el hospital nacional de Dinamarca, por "pérdida de confianza" de la dirección. Actualmente este despido está en manos de la justicia danesa. Por ahora conserva su cátedra de Diseño y Análisis de Investigaciones Clínicas en la Universidad de Copenhague.

Gøtzsche intenta salvaguardar la independencia científica frente a las farmacéuticas

Pero Gøtzsche no se ha quedado quieto, no ha sido derrotado. Ha anunciado la fundación del Instituto para la Libertad Científica, una alternativa independiente a la Cochrane Collaboration. Y ha lanzado un crowdfunding para ponerla en marcha en el mes de marzo.

El científico danés explica que intentó defender del libre debate científico, la ausencia de conflictos de interés, la transparencia, la democracia y la cooperación en Cochrane, pero que fue expulsado por una dirección más interesada en la marcha y el negocio.

"La libertad científica, la honestidad y la integridad son constantemente atacadas, especialmente en el terreno de la salud, el cual está dominado por la industria farmacéutica y otros intereses económicos", asegura Gøtzsche, autor del libro Medicamentos que matan y crimen organizado (publicado por Los Libros del Lince). Por eso es vital que existe una organización verdaderamente independiente como la que se ha decidido a crear.
BAJO LUPA

Los medicamentos son la tercera causa de muerte

En la presentación del crowdfunding se recuerda que el profesor Gøtzsche ha denunciado que la prescripción de medicamentos es la tercera causa de muerte en los países ricos, por detrás de las enfermedades cardíacas y el cáncer, y también que muchos medicamentos psiquiátricos hacen más daño que bien. Y se pide a los ciudadanos de todo el mundo que realicen donaciones para que se puedan continuar realizando investigaciones médicas independientes.

lunes, 22 de octubre de 2018

El negocio de especular con el cáncer

  • España dedicó en 2017 más de 1.400 millones de euros a pagar tratamientos hospitalarios contra el cáncer con precios descontrolados y arbitrarios
  • Un ejemplo de las técnicas de los laboratorios: retirar un fármaco para volver a sacarlo al mercado un año después con un coste 12 veces superior
  • El cáncer es la encarnación del miedo a la muerte de nuestro tiempo. Las grandes empresas farmacéuticas lo saben y le están sacando beneficio
Juan Luis Sánchez 17/04/2018
Imagen de una mamografía (Archivo Wikicommons)  
Imaginemos que hay un medicamento, vamos a llamarle por ahora X, que sirve para tratar la leucemia. Gracias a la investigación científica, se descubre que ese mismo fármaco además sirve para tratar la esclerosis múltiple. ¡Estupendo!, pensaría cualquiera, no solo por bondad sino por razones económicas: si un mismo producto sirve para varias enfermedades, eso evita costes de desarrollo de otro medicamento nuevo porque ya existe este. Además, si hay más pacientes pues la demanda será mayor y por tanto el precio puede bajar. Eso es lo que pensaría cualquiera, menos los gerentes de las grandes farmacéuticas.

Digamos ahora que ese medicamento X contra la leucemia existe realmente y se llama MabCampath. Los laboratorios Sanofi tuvieron una idea muy diferente cuando descubrieron en 2012 que podía servir también para pacientes de esclerosis múltiple: retiraron el fármaco del mercado. Dijeron que por "razones comerciales" (pdf) y decían la verdad.

Un año después, esta empresa volvió a sacar exactamente el mismo fármaco (alemtuzumab) pero con una marca diferente. ¿Por qué? El mercado de los fármacos contra la esclerosis es más caro que el de la leucemia, así que retiraron una marca para para sacar otra, Lemtrada, y catalogarla como medicamento para la esclerosis. Así podían ponerle un precio más alto, como los de otros medicamentos contra enfermedades degenerativas. Desde entonces, el sistema sanitario público paga alrededor de 36.000 dólares al año por paciente tratado con Lemtrada. Esto es 15 veces más que cuando se llamaba de otra forma, siendo el mismo medicamento.

Tres casos más parecidos a este aparecen documentados en un informe de la campaña No es Sano, que reúne a diferentes organizaciones sociales que luchan por un abaratamiento de los principales medicamentos. Son datos especialmente relevantes no solo por el componente ético sino por la repercusión que eso tiene sobre la sostenibilidad del sistema sanitario en países como España.

El sistema público de salud español gastó solo en fármacos y otros tratamientos para uso hospitalario 6.448 millones de euros en 2017. Por comparar: esa cifra de gasto es superior al presupuesto de Defensa para ese mismo año y está por encima de lo que se dedicará al personal del Ejército en 2018.

Es mayor que las partidas recién aprobadas para Energía y Turismo y casi equivale a todo el dinero que gestiona el Ministerio del Interior. Mientras el Gobierno y las autonomías argumentan que no queda más remedio que mantener la austeridad en los servicios sanitarios, las farmacéuticas no dejan de facturar cada vez más. Mientras que en 2011 el precio medio de un fármaco era de 290,5 euros, en 2015 se situaba en 593,5 euros, según el informe anual del Ministerio de Sanidad.

Más del 20% de ese gasto hospitalario en tratamientos va a pagarle a estas multinacionales los medicamentos contra el cáncer, lo que sitúa la factura en oncología por encima de los 1.400 millones de euros el año pasado o incluso por encima de los 1.900 millones, según otros estudios. Las previsiones de las consultoras del "mercado sanitario" dicen que los hospitales son ya el mayor cliente de la industria, dejando atrás a la venta a través de farmacias.

Paralelamente, el Gobierno ha incluido mecanismos legales para que los gobiernos autonómicos no puedan recibir ayuda financiera si no firman un convenio que beneficia directamente a los grandes laboratorios. Un acuerdo entre el Ministerio de Hacienda y la patronal garantiza un nivel de gasto público anual constante en medicamentos de marca. El mecanismo esconde una perversión: supone una financiación indirecta con fondos de emergencia al negocio de grandes empresas.

En España algunas de las terapias más empleadas para tratar tumores alcanzan los 30.000 euros y algunas llegan a los 100.000 euros al año por paciente. Estas cifras son estimaciones de la decena de organizaciones que participan en No es Sano [desde Médicos del Mundo a la Organización Médica Colegial de España] porque los ciudadanos en realidad no sabemos cuánto estamos destinando de nuestros impuestos a pagar estos tratamientos.

¿Por qué pagamos lo que pagamos?

"¿Esto es un saqueo? No, es el mercado, amigo", dijo Rodrigo Rato para explicar los efectos de la crisis financiera en los ciudadanos. El precio de los medicamentos contra el cáncer también depende única y exclusivamente del mercado y no está regulado de la misma manera que otros servicios como la energía o las telecomunicaciones.

Como explicamos en este especial de eldiario.es, el sistema de fijación de precios de medicamentos en España es opaco y responde a criterios arbitrarios. El precio para la sanidad pública no depende de cuál fuera el coste de producción e investigación del fármaco y tampoco hay un margen de beneficio estipulado para este tipo de tratamientos. Las multinacionales farmacéuticas pueden simplemente negociar cualquier margen de beneficio con los gobiernos, y se hace además en una negociación con una comisión de responsables políticos en varios ministerios. Solo en los últimos meses hemos empezado a conocer algo de las reuniones secretas donde se negocia y decide, lo que deja mucho margen para el lobby farmacéutico y, dicho suavemente, "el conflicto de intereses".

En Estados Unidos, que es donde se fija el precio inicial de los medicamentos que luego servirá para negociar con otros países, los ingresos de las farmacéuticas por tratamientos oncológicos se han duplicado en diez años. Para las autoras del informe de No es Sano, Irene Bernal y Eva Iráizoz, "el sistema incentiva que la industria marque los precios de los nuevos medicamentos protegidos por patente en función de lo que el mercado pueda soportar para obtener el máximo beneficio posible".

Esto se hace siempre con el argumento de que, como empresas, son las únicas con capacidad de investigar y que, por tanto, tienen el derecho y la responsabilidad de hacer rentable su negocio y seguir investigando.

Cada vez son más voces expertas las que alertan sobre los mitos de la innovación farmacéutica. Datos de la European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations (EFPIA) muestran que solo un 16% del total de los ingresos por venta de fármacos fueron destinados a investigación. El reparto de dividendos de algunas de estas empresas como Roche o Pfizer supera el 23% del presupuesto.

Estas grandes farmacéuticas dedican más dinero a repartir beneficios que a invertir en una investigación que, en sí misma, está en discusión porque se centra en hacer pequeñas modificaciones a los medicamentos para volver a patentarlos y blidar su comercialización de nuevo, lo que impide que puedan democratizarse.

En el ejemplo del principio, según los datos de No es Sano, el 70% de los ensayos clínicos con el alemtuzumab fueron financiados por centros de investigación, universidades o fondos públicos. Solo el 13% fue sufragado por la propia empresa comercializadora. Esta participación pública o académica en las fases de investigación no es una excepción en la industria y es especialmente habitual en los fármacos contra el cáncer.

El cáncer es ya la primera causa de muerte entre las personas mayores de 40 años y también entre los niños menores de 14. Ataca de repente y rompe familias; o ataca poco a poco y las somete a una agonía imposible. Cada año se diagnostican unos 250.000 casos en España. El mejor control de otras enfermedades, algunos hábitos nocivos y el alargamiento de la esperanza de vida convierten al cáncer en la encarnación del miedo a la muerte de nuestro tiempo. Las grandes empresas farmacéuticas lo saben y están especulando con ello.  

domingo, 6 de noviembre de 2011

Vacuna contra Gripe AH1N1 “sin duda” Causa Trastornos Crónicos del Sistema Nervioso

El gobierno de Finlandia dice que va a pagar por “el cuidado médico de por vida” para los 79 niños que han sido irreparablemente dañados por la vacuna.

Traducción Luis Miranda

12 de Octubre de 2011

Finlandia admitió esta semana que la vacuna contra la gripe AH1N1 causa narcolepsia, un trastorno crónico del sistema nervioso que hace que la gente sienta un deseo incontrolable de dormir. El Gobierno finlandés, en reconocimiento a este vínculo, dice que va a pagar por “el cuidado médico de por vida” para los 79 niños que han sido irreparablemente afectados por la vacuna.

La narcolepsia no es el único efecto secundario. Médicos finlandeses y de otros países admiten las victimas de esta vacuna también sufren de alucinaciones y “colapsos físicos paralizantes”, dicen los investigadores finlandeses.

Sorprendentemente, a pesar de que la relación entre las vacunas contra la gripe AH1N1 y daños neurológicos permanentes en los niños es abiertamente admitido por el gobierno finlandés, no hay absolutamente ninguna iniciativa para detener el ritual completamente anti-científico de inyectar a los niños con vacunas contra la gripe. No sólo son las vacunas contra la gripe perjudiciales para los niños (como ahora se admite), sino que ni siquiera funcionan. Una dosis simple diarias de vitamina D podría hacer mucho más para detener la gripe que cualquier vacuna.

EE.UU. se niega a admitir que las vacunas daño a nadie

El gobierno de EE.UU. así como casi todos los gobiernos todavía se niega a admitir que las vacunas causan daño alguno. Tanto los gobiernos como la industria de las vacunas continúan empujando el cuento falso de que “las vacunas son seguras y eficaces”, lo que significa que no perjudicaría a nadie, sino nos ayudan a todos. Sin embargo, la verdad es casi el polo opuesto: Vacunas causan daños incontables a millones de niños cada año, de manera que nunca es públicamente asociada a las mismas (retraso mental leve, función inmune suprimida, problemas de aprendizaje, etc). Al mismo tiempo, las vacunas no tienen casi ningún valor en la prevención de infecciones. Incluso la propia investigación del sector de las vacunas demuestra que vacunas contra la gripe sólo funcionan en 1 de cada 100 personas, lo que significa que son completamente inútiles para el 99 por ciento de aquellos que los toman.

En lugar de admitir la verdad de que el autismo es causado por las vacunas, los gobiernos se han confabulado con los fabricantes de vacunas. En EE.UU., el gobierno creó un Programa de Compensación para atender financieramente los casos de lesiones causadas por las vacunas, que esencialmente compra el silencio de las victimas con dinero de los contribuyentes; esto para asegurarse de que no puedan presentar sus reclamos de daño a los tribunales federales.

Peor aún, el establecimiento médico – que está fuertemente influenciado por los intereses farmacéuticos – se niega a defender el hecho que la vitamina D como nutriente es más efectivo para la prevención de la gripe. La vitamina D es segura, eficaz y asequible.
Está disponible sin receta médica y podría ahorrar miles de millones de dólares de los gastos nacionales de salud por sólo unos centavos por día por persona. Así que ¿por qué el establecimiento médico no promueve la vitamina D? Precisamente porque le costaría miles de millones de dólares en pérdidas a la industria que se beneficia de todas las enfermedades degenerativas que se podrían prevenir con vitamina D.

Por supuesto que las vacunas causan autismo!

No hay absolutamente ninguna duda en la mente de cualquier persona razonablemente informada de que las vacunas causan daños neurológicos, incluyendo (pero no limitados a) el autismo. Sólo los científicos que sirven como prostitutas de las corporaciones en todo el mundo continúan con su farsa de que las vacunas no están vinculadas con el autismo, o que las vacunas funcionan eficazmente. La mayoría de los usuarios de vacunas aún no han escuchado la entrevista secreta con el científico de la corporación Merck, el Dr. Maurice Hilleman, donde este admite abiertamente que las vacunas llevan docenas de cepas causantes de cáncer. Lea aquí la transcripción. Escuche el audio de la entrevista transcrita en este link.

Del mismo modo, la mayoría de la gente todavía no sabe que el Dr. Jonas Salk, el famoso “progenitor” de las vacunas, a quien se acredita la creación de la vacuna contra la polio, fue un criminal médico que cometió crímenes atroces contra la humanidad en nombre de la “ciencia médica”.

De hecho, toda la historia de las vacunas y la medicina ha sido totalmente distorsionada por el establecimiento médico para pintar las vacunas como un descubrimiento glorioso de la salud pública. Pero la verdadera historia es que las vacunas son ahora – y siempre han sido – herramientas para causar enfermedad y promocionar medicamentos para que la industria farmacéutica pueda beneficiarse. Esta es la horripilante verdad sobre la industria de las vacunas y el establecimiento médico

Recuerde que este es el mismo establecimiento que realizó experimentos médicos con prisioneros de Guatemala. Estas son las mismas personas que realizaron los experimentos de Tuskegee en los afroamericanos.

¿De verdad crees que estos criminales no usarían a los niños para llevar a cabo experimentos con vacunas para realizar inoculaciones masivas? Recuerde: se trata de criminales salvajes que actúan al estilo nazi. Esto es lo que mueve a la industria farmacéutica. El ex presidente de Bayer, por ejemplo, fue condenado en los juicios de Nuremberg por su participación como un criminal de guerra nazi.

No me cree? Lea su historia:

El Dr. Fritz ter Meer, director de IG Farben, que estaba directamente involucrado en el desarrollo del gas Zyklon-B, que mató a millones de Judios, fue condenado a siete años de cárcel pero fue liberado después de cuatro años a través de la intervención de los Rockefeller y JJ McCloy, quien era entonces el estadounidense nombrado como Alto Comisionado de Alemania. Un arrepentido Fritz ter Meer, culpable de genocidio y crímenes contra la humanidad, volvió a trabajar en Bayer, donde se desempeñó como Presidente durante más de 10 años, hasta 1961. Este mismo Meer, un convicto criminal de guerra nazi, se convirtió en uno de los iniciadores de la Comisión del Codex Alimentarius en 1962, una organización que se nutre de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y, más recientemente, la Organización Mundial del Comercio (OMC). Vea los detalles aquí.

Los gobiernos saben que las vacunas mutilan y matan a los niños – y es por eso que las usan de forma tan agresiva.

Usted ve, todos los gobiernos del mundo ya saben lo que significa el uso de las vacunas. Ellos saben que las vacunas matan y mutilan a los niños. Ellos saben que las vacunas causan autismo y desórdenes neurológicos. Ellos lo saben pero continúan su promoción de las vacunas de todos modos. ¿Por qué? Debido a que son asesinos de masas que tienen sus raíces filosóficas en la Alemania nazi y el movimiento de la eugenesia. Incluso la Agencia para el Control de Medicamentos y Alimentos (FDA), puede ser relacionada a los orígenes del movimiento de eugenesia y el control de la población. Bill Gates, que promueve la vacunación en todo el mundo, admite abiertamente que las vacunas y el cuidado de la salud pueden “reducir la población mundial de 10 a 15 por ciento” si “se hace un buen trabajo.”


Las vacunas no se dan a los niños para por “accidente” matar a algunos niños y causar trastornos neurológicos en los demás. Se les dan ya que causan trastornos neurológicos, fallo múltiple de órganos, infertilidad, reducción de inteligencia y muchos otros efectos secundarios.

Las vacunas actuales crean los clientes del mañana.

Las vacunas mantienen a las grandes farmacéuticas en el negocio basados en las ganancias repetidas.

¿Cómo es que las grandes farmacéuticas asegurarían sus beneficios futuros si la población se vuelve y se mantiene saludable? El punto de las vacunas es el de dañar la salud humana y atraer miles de millones de dólares en beneficios a largo plazo de todo el sufrimiento y las enfermedades causadas por las vacunas.

Vamos, amigos: ¿Creen realmente que todas estas empresas con ánimo de lucro están tratando de ayudar a la humanidad? ¿Creen realmente que los CEOs de las compañías farmacéuticas son santurrones humanitarios que renuncian a sus ganancias y las de los accionistas e impulsan sus propias empresas a la quiebra mediante la promoción de la salud duradera?

Despierta, pueblo. Despierta y huele el café. A las compañías farmacéuticas no les importa asesinar a niños nigerianos, o incluso usar a sus propios hijos en experimentos médicos, siempre y cuando ganen más dinero en el proceso. Y después de haber visto innumerables documentos, consejos, testimonios y otras fuentes de información que se me han dado a mí durante estos años, le puedo decir con absoluta certeza que la industria farmacéutica está utilizando activamente las vacunas que causan enfermedades degenerativas como una manera de asegurarse las ganancias futuras.

Las vacunas son una estrategia de continuidad de negocio utilizado por la industria farmacéutica con fines de lucro.

Es como un mecánico de automóviles que lanza algunos disolventes en su tanque de gas de modo que usted tenga que regresar para hacer las reparaciones del motor después de unos pocos cientos de millas. Las compañías farmacéuticas están dispuestas a hacer cualquier cosa para garantizar sus ganancias, y no importa si esto incluye la comisión de actos de genocidio contra la raza humana, siempre que aumente sus ganancias netas.

No estamos tratando con seres éticos, con principios humanos en la industria farmacéutica, amigos. Estamos tratando con gente con mentalidad criminal; con monstruos que han encontrado en el egoísmo, una forma de enriquecerse a costa del sufrimiento de los demás.

Y estos monstruos disfrutan de esto. Ellos se sacian al ver a los niños sufriendo y muriendo a causa de sus vacunas. Ellos están muy satisfechos al ver que consiguen realizando esta estafa con tal éxito que el publico ignorante del mundo se alinean en sus farmacias locales y piden para ser inyectados con los aditivos químicos y viruses muy vivos que destruye su salud y lo convierte en víctima de por vida. médica.

La élite de enfermos dementes que ingenian todo esto (que incluye a personas en las altas esferas de la FDA, por cierto), son como vampiros que chupan la vida de inocentes niños para alimentar sus apetitos diabólicos de riqueza y poder. Y ver que todo esto ocurre todos los días en los Estados Unidos, Finlandia, y en todas partes alrededor del mundo es absolutamente indignante. Es por eso que trabajamos tan duro para exponer a estos charlatanes médicos como los verdaderos criminales que son en realidad. Estas personas que dirigen las grandes farmacéuticas y la industria de las vacunas podría infectar a su bebé con el cáncer si se les garantiza ganancias con el uso de quimioterapia dos décadas después.

Estas personas deben de ser arrestadas, encarceladas y acusadas de su participación en estos crímenes contra la humanidad. El movimiento contra Wall Street es sólo un movimiento que se levanta en contra de la estafa total de la industria bancaria fraudulenta y la Reserva Federal, pero necesitamos otro movimiento: Ocupar las grandes farmacéuticas donde estos enfermos degenerados han planeado como afectar la salud de las masas con estas vacunas y productos farmacéuticos. Los directores de estas corporaciones deben ser acusados de crímenes contra la humanidad.

Yo sé que ese día se acerca. Habrá un día en que las masas enojadas y enfermas averiguarán la profundidad de los crímenes médicos que se han cometido contra ellos en nombre de la “salud pública …” y se enfrentaran al Establecimiento.

A todos los directores generales de empresas de vacunas por ahí: Disfruten de sus millones en este momento, porque llegará un día en que tendrán que responder por cómo llegó ese dinero y quien realmente tuvo que pagar el precio de sus beneficios financieros. Cientos de millones de niños se ven perjudicados hoy en día en todo el mundo gracias a las vacunas, y ese número seguirá aumentando con cada año que pasa y que se permita que la humanidad continúe siendo químicamente asaltada por estas armas biológicas conocidas como “vacunas”.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Farmacéuticas. El negocio de la enfermedad

Punta de un gran iceberg de corrupción, que destapa la perversidad del actual orden de cosas que deja en sus manos buena parte de las posibilidades de sanar a millones de personas en el planeta

Berna Gómez Edesa | 27-9-2011


\"En la formación de los doctores 
estaba la clave del negocio. Los
médicos ya no tendrían que
pensar; una industria lo haría
por ellos\" (Miguel Jara)
Farmacéuticas. El negocio de la enfermedad

Berna Gómez Edesa.

Trabajador del Hospital de Galdakao/Osakidetza

Según hemos sabido estos días atrás, la farmacéutica Roche, argumentando la deuda que se le debe, deja de suministrar medicinas a hospitales griegos y da un aviso al estado español.

Como si de una familia más de la camorra se tratara, una empresa de producción y suministro de un bien de primera necesidad como el medicamento, con todos los matices y criticas que se le pueda hacer a la medicina convencional basada en el mismo, se cree con el suficiente poder sobre los estados y las gentes como para cortar el suministro de medicinas. 
¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación, a que algo tan primordial como la salud pueda estar condicionada por una empresa privada que tiene poder para decidir cómo, cuando y a quién suministra sus productos? ¿Cómo es posible que una buena parte de la estructura sanitaria pública dependa de los avatares de las multinacionales farmacéuticas? En una palabra, ¿Cómo se puede dejar el derecho a la salud del que debe gozar todo ser humano, esa gran parte de lucha contra la enfermedad que en la actualidad suponen los medicamentos y otros fundamentales suministros de estas empresas, en manos de entes cuyo objetivo final es la obtención de beneficios y sobre los que la cosa pública, representantes de la ciudadanía incluidos, no tiene control?

La Industria Farmacéutica es hoy día, según el informe de desarrollo de la onU, el tercer sector económico a nivel mundial tras la armamentística y el narcotráfico.

Si bien no se puede meter en el mismo saco a todas las empresas del sector, estamos hablando de una Industria muy cuestionada por sus presiones y malas artes de cara a mantener el nivel de beneficio, punta de un gran iceberg de corrupción que destapa la perversidad del actual orden de cosas que deja en sus manos buena parte de las posibilidades de sanar a millones de personas en el planeta.

He aquí algunas de las informaciones que en este último año han venido apareciendo al respecto.

La compañía Servier está en el centro de un escándalo sanitario en Francia, donde diversos estudios responsabilizan al Mediator -que se comercializó desde 1976 hasta su retirada 2009- de la muerte de entre 500 y 2.000 personas en el país.

Según un estudio del British Medical Journal (BMJ), un informe clave de la OMS ocultó los vínculos financieros entre sus expertos y las farmacéuticas Roche y Glaxo, fabricantes de Tamiflu y Relenza, los fármacos antivirales contra el virus H1N1. Ese fue el informe que instó a los Gobiernos a apilar reservas de esos medicamentos.

La mayor multinacional farmacéutica, la estadounidense Pfizer, negoció en abril de 2009 con el Gobierno de Nigeria un acuerdo para evitar un juicio por la muerte de 11 niños en el país africano y las secuelas causadas en decenas de ellos en el ensayo clínico de un medicamento llamado Trovan. La compañía pagó 57 millones de euros para indemnizar a las familias y evitar así que la causa criminal que había comenzado en los tribunales llegase a prosperar.

En Italia 4.713 personas fueron procesadas acusadas de pertenecer a una red encargada de favorecer la venta de los productos de GlaxoSmithKline. El trato "personalísimo" entre promotores de ventas y doctores incluía becas para sus hijos, ingresos bancarios "fortuitos" o viajes a parajes exóticos de India o Brasil. Durante el periodo 1999/2002 GlaxoSmithKline en Italia dedicó más de 228 millones de euros a "corromper médicos", según palabras de la policía italiana.

Es constante el trasvase de políticos sanitarios, consejeros y directores generales a la industria farmacéutica. Un ejemplo paradigmático de ello es el de Bernat Soria, ex ministro de Sanidad, que fichó por el laboratorio Abbot para hacer un informe sobre las carencias del Sistema Nacional de Salud y el papel de la Industria Farmacéutica..”

Richard J. Roberts, Nobel de Medicina en 1993: “Es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para convertir en crónicas dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. “Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo”.

Thomas Steitz, Nobel de Química en 2009: “Muchas de las grandes farmacéuticas han cerrado sus investigaciones sobre antibióticos porque curan a la gente y lo que estas empresas quieren es un fármaco que haya que tomar toda la vida”. “Nos resulta difícil encontrar una farmacéutica que quiera trabajar con nosotros, porque para estas empresas vender antibióticos en países como Sudáfrica no genera apenas dinero y prefieren invertir en medicamentos para toda la vida”.

En la web de Farmaindustria, la gran patronal de las empresas farmacéuticas en el estado español, se puede leer, con fecha de Agosto de 2011: “las medidas aprobadas por el CISNS conducen a la industria farmacéutica a una situación límite y no solucionan los problemas financieros del SNS. La generalización de la prescripción por principio activo, que es inadmisible, limita la autonomía del médico y puede tener consecuencias negativas para los pacientes”. Es decir, la industria farmacéutica presiona al conjunto del sistema sanitario público cuestionando el uso de genéricos y poniendo como ariete a los médicos y a los propios pacientes. Por cierto, Farmaindustria dispone en su web de un apartado propio para “promocionar” la actividad de las asociaciones de pacientes.

Uno de los frentes de incursión más potentes de las farmacéuticas en el sector sanitario se sitúa en la prescripción de fármacos, es decir, en el colectivo médico. En el mismo mes de Abril de este 2011 han aparecido publicados dos libros sobre el papel que muchos médicos juegan a la hora de permitir e incluso participar de manera activa en prácticas de presión y soborno por parte de los laboratorios. Sus autores trabajan en dos mundos bastante distantes, pero coinciden a la hora de analizar esta cuestión. Uno, José Ramón Germá Lluch es médico oncólogo actual Jefe del Servicio de oncología Médica en el Instituto Catalán de oncología y profesor titular de oncología Médica de la Universidad de Barcelona, entre otros. Es decir, un reputado profesional de la medicina convencional. En su libro novelado “Dioses de Bata Blanca” refleja “hechos reales sobre la ética, la ambición y las turbias maniobras de la industria farmacéutica”. En un potente párrafo del libro, y a modo de resumen final de lo que en él denuncia, se puede leer: “Describía la relajación progresiva de las agencias reguladoras con respecto a la aprobación de medicamentos para ser comercializados mundialmente, denunciaba la manipulación de efectos adversos que algunas compañías esconden en el dossier de presentación para la posterior aprobación de su nuevo producto, en ocasiones de escasa actividad y toxicidad mal estudiada y, finalmente, revelaba la creación y posterior potenciación de líderes médicos de opinión, que encabezan la punta de lanza de la propaganda del nuevo medicamento y que asesoran a algunas compañías farmacéuticas en diseño de su campaña de presentación de resultados y su marketing posterior sin preocuparse de realizar, muchas veces, una revisión a fondo del desarrollo del fármaco en cuestión”.

El otro es periodista, autor de varios libros relacionados con el tema presente. Miguel Jara concentra en su libro “Laboratorio de Médicos, viaje al interior de la medicina y la industria farmacéutica” una auténtica bomba de denuncia documentada, llena de datos y pruebas, basadas fundamentalmente en testimonios y documentos aportados por (ex)representantes comerciales de la propia industria, que pone sobre la mesa de la opinión pública algo que casi todo el mundo conoce y muchos asumen con normalidad: la compra de voluntades de muchos profesionales por parte de los “visitadores médicos” para la prescripción de medicamentos.

Para esta actividad, los laboratorios disponen de la información que a elevados precios les ofrecen empresas de marketing farmacéutico. En la web de una de éstas, Close-Up, se puede leer: "Conscientes de la necesidad y requeremientos de la Industria Farmacéutica, ponemos a disposición del Mercado el servicio único y de alto valor agregado: Prescriber´s, por el cual los Representantes y Gerentes de Distrito podrán revisar los perfiles prescriptivos de sus médicos visitados y no visitados, todas las informaciones de interés del médico prescriptor: datos completos del médico padronizado y normalizado, perfil descriptivo del médico, con las informaciones del Potencial y la Productividad de cada médico en los mercados de selección". ¿Saben ésto los médicos?

Material de escritorio, entradas para eventos deportivos en palcos privilegiados, comidas y cenas, libros, inscripciones a congresos y jornadas, reuniones “científicas”, equipos informáticos (hardware y software), cámaras de fotos, viajes, alojamientos en hoteles de lujo, cursos científicos y de farmacovigilancia, ensayos clínicos, e, incluso como caso más grave si cabe, dinero contante y sonante son algunas de las dádivas del extendido trapicheo en torno al negocio de los fármacos.

Se calcula que en el Estado tan solo un 10% de los médicos se niega a recibir a los visitadores. No quiere decir esto que sea una mayoría la que cae en el juego del soborno o la seducción inducida por los laboratorios, ni que quienes lo hacen están al mismo nivel de corrupción y de falta de ética. Algunos ya han comenzado no solo a alzar la voz de la protesta ante esta realidad, sino a organizarse para luchar contra la corrupción y proponer alternativas acordes a los intereses generales de la población y del sistema sanitario público. También señalar la valentía y el nivel ético de esos trabajadores de estas empresas que, enfrentándose al riesgo de las represalias, se niegan a desarrollar el juego sucio de éstas e incluso, como se recoge en el trabajo de Miguel Jara, a denunciar a las mismas.
En toda esta maraña de presión e incluso en muchos casos de corrupción se echa en falta la actuación de las instituciones públicas, tanto sanitarias como de investigación judicial en la dirección de prevenir y perseguir todas estas actividades denunciadas, así como la falta de atención e intervención política de los “representantes de la soberanía popular”.

Pues eso, empezaba estas notas a propósito de la información de que la multinacional farmacéutica suiza Roche corta el suministro de fármacos a Grecia, y las finalizo también con la información de que el actual Gerente Ejecutivo de la compañía, Severin Schwan, tenía en 2008 un salario de 4,5 millones de dólares americanos. De escándalo ¿verdad?