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Dwight Lundell. (Tuned Body)
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“Olvida
la ‘ciencia’ con la que te han estado machacando durante décadas.
La
ciencia que dice que la grasa saturada por sí sola causa problemas
cardiovasculares no existe. La ciencia que asegura que las grasas
saturadas elevan el colesterol en sangre es muy débil. Desde que
sabemos que el colesterol no es la causa de los problemas
cardiovasculares, la preocupación sobre la grasa saturada es
absurda”.
Con
estas contundentes afirmaciones, el cirujano Dwight
Lundell admite
en un
artículo
–muy popular esta semana en los muros de Facebook de todo Estados
Unidos– que durante 25 años en la profesión ha
estado indicando unas pautas a sus pacientes que ahora considera
erradas.
“Admito
abiertamente que me he equivocado”, señala en la carta. “La
única terapia aceptada consistía en prescribir medicamentos para
disminuir los niveles de colesterol y una dieta que redujera
drásticamente la ingesta de grasas.
Las
desviaciones respecto a estas recomendaciones eran consideradas
heréticas y
podían llevarte a ser acusado de mala praxis”. Ahora Lundell lo
tiene claro: “Esas recomendaciones ya no pueden ser defendidas, ni
en el plano científico ni en el moral”.
Tal
como explica en su texto, desde que se descubriera hace unos años
que la inflamación de las arterias es la verdadera causa de las
enfermedades cardiovasculares ha
cambiado nuestro conocimiento sobre ésta y
también deberían cambiar las recomendaciones dietéticas.
En
opinión de Lundell, que comparte la tesis de otros reconocidos
científicos como Gary
Taubes o
Aseem
Maholtra, las
grasas saturadas de la mantequilla, el queso o la carne roja no
son tan perjudiciales para el corazón como se creía.
Las recomendaciones dietéticas más extendidas, que priman el
consumo de otro tipo de grasas polisaturadas y, sobre todo, de
carbohidratos, son responsables, según el cirujano, de la epidemia
de obesidad y diabetes que están sufriendo los países
desarrollados.
Un
nuevo paradigma
Para
Lundell es necesario que la gente entienda que
lo
que provoca las enfermedades cardiovasculares es la inflamación de
las arterias y
esto, asegura, nada tiene que ver con el colesterol. “Sin la
inflamación”, asegura, “no hay manera de que el colesterol se
acumule en las paredes de los vasos sanguíneos y cause problemas.
Sin la inflamación, el colesterol se mueve libremente por el cuerpo,
es la inflamación la que hace que se acumule”.
Eliminando
los alimentos que causan la inflamación y tomando los nutrientes
esenciales procedentes de comida fresca no procesada podrás revertir
años de daño en tus arterias
Y
¿cuáles
son los mayores culpables de que aparezca una inflamación
crónica?“Sencillamente,
el abuso de carbohidratos
simples y
altamente procesados (azúcar, harina y todo lo que se hace con
ellas) y el exceso en el consumo de aceites
vegetales ricos en omega-6 como
los de soja, maíz o girasol, que se encuentran en muchos alimentos
procesados”.
En
opinión de Lundell lo más inteligente, y lo que los médicos
deberían recomendar a la gente, es que eviten en lo posible el
consumo de alimentos procesados: “Lo
que puedes hacer es escoger los alimentos que servía tu abuela,
y no los que empezó a comprar tu madre en el supermercado, con los
pasillos cada vez más llenos de productos manufacturados. Eliminando
los alimentos que causan la inflamación y tomando los nutrientes
esenciales procedentes de comida fresca no procesada podrás revertir
años de daño en tus arterias y todo tu cuerpo”.
Un
viral antiguo, pero de actualidad
El
pequeño ensayo de Lundell ha circulado con fuerza por internet desde
que se publicara el pasado diciembre en el sitio web Tuned
Body pero,
según ha explicado James
Hamblin
en
The
Atlantic,
el texto es en realidad un pequeño artículo que el cirujano
escribió en 2012 y cuyas ideas principales ya aparecían en su libro
The
Cure for Heart Disease, publicado
en 2007. Sus
argumentos, por tanto, no son nuevos,
pero hace siete años parecían la extravagancia de un outsider
y
hoy están de plena actualidad.
La
medicación con estatinas está siendo revisada a medida que
conocemos mejor la relación entre la grasa de nuestra dieta y los
problemas de corazón
Según
Hamblin, periodista pero también médico, no sólo hay un camino
para reducir la inflamación, como apunta el cirujano. La
práctica de ejercicio físico y la reducción del estrés también
juegan un importante papel,
pero por lo demás, asegura, los argumentos de Lundell son acertados.
¿Por
qué ahora se ha vuelto viral su artículo? “Desde que se publicó
el texto original en 2007”, explica Hamblin, “esta
manera de pensar sobre la nutrición y la enfermedad cardiovascular
es cada vez más mainstream.
La
medicación con estatinas [los fármacos que se recetan para tratar
el colesterol] está siendo revisada a medida que conocemos mejor la
relación entre la grasa de nuestra dieta y los problemas de
corazón”.
Esto
no quiere decir que la dieta que propone Lundell sea la panacea,
asegura Hamblin, pues sus diatribas son un tanto simplistas (sin
contar la
polémica que rodea al personaje).
pero sí nos
da una idea sencilla del importantísimo cambio que están sufriendo
las recomendaciones dietéticas.
Un cambio que muchos médicos aún se niegan a aceptar, pero que cada
vez tiene más peso.
“Creo
que muchos ya hemos interiorizado estas recomendaciones dietéticas”,
explica Hamblin. O, al menos, “creemos
y apoyamos este discurso lo suficiente para incorporarlo en nuestro
muro de Facebook”.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/almacorazonvida/20140131/uncirujanoconfiesalosproblemasdelcorazonsonefectodelacomidaprocesada_82313/