- Un tercio de la población mundial carece de acceso a medicamentos esenciales y el sistema de innovación actual no responde a los problemas de salud pública
- La Secretaría General de las Naciones Unidas ha convocado un Panel de Alto Nivel para encontrar soluciones a la incoherencia existente entre el derecho a la salud y las normas de comercio y propiedad intelectual
- "Defendemos la necesidad de encontrar nuevas fórmulas de I+D que desvinculen los incentivos para desarrollar medicinas de la expectativa de obtener enormes ingresos"
Pablo Trillo 11/03/2016
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Fotograma del documental 'Investigación
Médica: Houston, tenemos un problema', de
Salud por Derecho.
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En 2012, el programa conjunto de
Naciones Unidas para el sida (UNAIDS) declaró tras el dictamen de
los expertos de la Comisión Global sobre VIH y Derecho, que había
un número creciente de leyes relacionadas con el comercio
internacional que estaban vulnerando el derecho a la salud de
millones de personas.
A día de hoy más de un tercio de la
población mundial carece de acceso a medicamentos. Lo que antes
parecía un problema que afectaba a poblaciones de los países
empobrecidos hoy ya afecta a todos los países del mundo. El alto
precio de los fármacos y la falta de investigación en enfermedades
poco rentables para la industria están construyendo uno de los
mayores problemas sistémicos a los que nos enfrentamos hoy en día.
En consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible firmados el pasado septiembre, el secretario
general de las Naciones, Ban Ki-Moon, ha convocado un Panel de Alto
Nivel sobre innovación y acceso a tecnologías de la salud. ¿El
objetivo? Recomendar soluciones para poner remedio a la terrible
incoherencia actual de estas políticas, facilitando el tránsito en
los caminos donde se cruzan los derechos humanos, los intereses
privados y la salud pública.
Esto se hará a través de una revisión
y evaluación de las propuestas que ha recogido el Panel de Alto
Nivel entre diciembre y febrero, y que han ido llegando desde
diferentes organizaciones de la sociedad civil, grupos de pacientes,
centros de estudios, gobiernos e industria farmacéutica. Todas ellas
serán analizadas por un grupo de 16 personas, expertos en temas de
comercio, salud pública y derechos humanos.
La participación ha sido muy alta, y
la variedad de las aportaciones de cada sector auguran un análisis
complejo y minucioso del grupo de expertos. Han sido 176 propuestas lanzadas; de todas ellas, 30 están siendo defendidas públicamente
por sus precursores en dos audiencias públicas que están teniendo
lugar este mes. La primera, el pasado miércoles, en Londres. La
segunda en Johannesburgo, el próximo jueves 17.
Salud por Derecho ha querido contribuir
a este cambio tan necesario formando parte de una de esas 30 aportaciones que ayer fue expuesta y defendida en Londres por Saoirse
Fitzpatrick, en representación de las muchas organizaciones que
defendemos la necesidad de un modelo de innovación de medicamentos
que esté guiado por las necesidades de salud pública global, no por
intereses comerciales, y que tenga como resultado medicamentos
eficaces, asequibles y entendidos como bienes públicos.
De entre las muchas medidas que se
argumentan en el documento, en la línea de lo que recoge la campaña
No es sano, destacamos la necesidad de transparencia en el sistema de
I+D, tanto en los datos de la investigación, como en la financiación
pública y privada y en los precios negociados por los sistemas de
salud con la industria. Defendemos la necesidad de encontrar nuevas
fórmulas de I+D que desvinculen los incentivos para desarrollar
medicinas de la expectativa de obtener enormes ingresos, para poner
fin así a los monopolios farmacéuticos facilitados por las
patentes. También creemos necesaria la creación de un observatorio
global de I+D que identifique las áreas de necesidad médica y
coordine los esfuerzos de una investigación transparente y eficaz
que concluya en medicamentos asequibles.
Tras el análisis y las aportaciones a
cada una de las diferentes propuestas por parte del grupo de expertos
y el Panel de Alto Nivel, se presentará un informe final a la
Secretaría General de las Naciones Unidas en junio de 2016. Será
Ban Ki-Moon, entonces, el que llevará el informe a la Asamblea
General, que decidirá las acciones que habrán de llegar en los años
venideros para remediar este terrible sinsentido por el que,
actualmente, las normas de comercio y propiedad intelectual son más
importantes que los derechos humanos y la salud pública global.
La convocatoria de este Panel de Alto
Nivel por las Naciones Unidas pone de manifiesto la importancia de un
tema que no deja de agravarse. Es la primera vez en la historia de
las Naciones Unidas que hablan del problema de acceso a medicamentos
como un problema global y no solo como un problema de determinados
países empobrecidos. Este Panel es otra oportunidad para alzar la
voz y hacer historia, y para construir hitos que nos lleven a un
mundo en donde la salud de muchos sea más importante que las cuentas
bancarias de unos pocos.