Publicado: Domingo, 25 Diciembre 2016
20:17 | Por: S. Horel |
La Comisión Europea presentó el
pasado día 21 su propuesta para la regulación de estas sustancias
químicas. Una laguna legal podría mantener miles de toneladas de
peligrosos pesticidas en el mercado de la UE

Hoy, unos días antes de navidad, con
tres años de retraso, la Comisión debe someter a votación su
propuesta de regulación de los disruptores endocrinos (EDCs), esos
químicos ubicuos capaces de interferir con el sistema hormonal de
los seres vivos, incluso a dosis mínimas. Se supone que esta
propuesta debería establecer una estricta normativa europea sobre
pesticidas: la prohibición de los pesticidas que sean reconocidos
como EDCs.
Se trata de los criterios de
identificación de EDCs que la Comisión ha elaborado de y que los
representantes de los estados miembros deben adoptar o rechazar. La
votación tendrá lugar en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Seguridad Animal, tras 6 meses de negociación.
Si el diablo se esconde en los
detalles, ese párrafo insertado por la Comisión en el último
minuto es cualquier cosa menos anecdótico. Mientras que la
“regulación de pesticidas” exige la eliminación de los EDCs del
mercado, ese párrafo crea una excepción para todo un grupo de
pesticidas que tienen la particularidad de… ser EDCs.
De hecho algunos pesticidas eliminan
insectos o plantas que son considerados como “plagas” para los
cultivos actuando sobre su sistema hormonal bloqueando su muda o su
desarrollo. En otras palabras, son pesticidas diseñados para ser
EDCs. En lugar de utilizar estos conocimientos para identificarlos y
prohibirlos, la Comisión propone que se mantengan.
SOLICITUD DE BASF, BAYER Y SYNGENTA
Esta excepción es en realidad una
antigua solicitud de la industria de los pesticidas. Fue desarrollada
por el trío de fabricantes de pesticidas que sería el más afectado
por la regulación: el gigante alemán BASF ( líder mundial en
química), Bayer (fusionada con Monsanto) y el grupo suizo Syngenta.
En un documento de 2013, empleados de estos grupos argumentan una
“excepción” para lo que ellos llaman “disruptores endocrinos
por diseño”:
“En sentido estricto, estos compuestos cumplen con la definición de EDC, ya que sus mecanismos endocrinos y sus efectos adversos relevantes en la población han sido mencionados y bien descritos (…) Por consiguiente, debe definirse una excepción para estos productos químicos…”.
El nuevo párrafo recuerda de manera
inconfundible al artículo escrito por los empleados de los
fabricantes de pesticidas.
Pero esta excepción supone un problema
para los seres vivos, que podrían verse afectados por estos
pesticidas con capacidad de disrupción endocrina, desde plantas
hasta mariquitas y ardillas -todos aquellos que la ley denomina “no
objetivo” pero que también disponen de un sistema hormonal
susceptible de ser alterado por estos productos.
HERBICIDA CLASIFICADO COMO “POSIBLE
CARCINOGENO EN HUMANOS”
A pesar de que no se haya realizado una
evaluación de las consecuencias de esta cláusula sobre los
ecosistemas, tendrá sin duda un impacto positivo para la industria.
Según la información recogida por Le Monde, esta excepción
afectaría a 15 insecticidas y un buen número de herbicidas, entre
ellos el 2,4-D, un herbicida que ha sido clasificado como “posible
carcinógeno para los seres humanos” por la Agencia Internacional
para la Investigación del Cáncer (IARC) en 2015.
De acuerdo con los cálculos realizados
por la ONG Générations Futures, esta excepción afectaría, sólo
en Francia, a 8.700 toneladas de productos al año. Francois
Veillerette, portavoz de la ONG, se muestra indignado:
“Es aberrante en una regulación que pretende eliminar los disruptores endocrinos para proteger los ecosistemas”.
“Esta petición no viene de nosotros
sino de las autoridades alemanas”, dijo Graeme Taylor, Director de
asuntos públicos de la Asociación Europea de Protección de
Cultivos (ECPA). Este lobby de la industria de los pestiicidas
rechazó la propuesta de la Comisión en su totalidad, opinando que
“no tiene amplitud suficiente”.
MAYORIA INCIERTA, UNA PROPUESTA PARTIDA
EN DOS
Ante la escasa certeza de conseguir una
mayoría, la Comisión Europea divide su propuesta en dos. La primera
parte, científica, contiene un componente relacionado con el medio
ambiente, en la que se incluye esta nueva excepción, y otro
relacionado con la salud humana, también objeto de fuertes críticas
por parte de la comunidad científica, ONGs y algunos Estados
miembro, incluida Francia.
Todos ellos han denunciado lo
inadecuado del texto para proteger a la población de enfermedades
relacionadas con la exposición a EDCs (cáncer, problema en el
desarrollo cerebral, infertilidad, diabetes, etc).
La segunda parte de la propuesta, sobre
aspectos reguladores, también contiene una destacable excepción. De
mantenerse, los riesgos planteados por los pesticidas que son EDCs
serían evaluados caso por caso tras su comercialización, mientras
que la ley exige su prohibición a priori. Esta parte no solo ha sido
considerada ilegal por el Parlamento Europeo, ONGs y algunos países,
sino que, como Le Monde reveló a finales de noviembre con documentos
que apoya su afirmación, se basa en conclusiones redactadas de
antemano por una agencia oficial europea.
“Estas propuestas son inaceptables y
no responden a la creciente preocupación y movilización pública a
favor de actuaciones reales que reduzcan la presencia de disruptores
endocrinos en nuestra vida cotidiana”, dijo la coalición de ONGs
EDC-Free Europe. Una petición online de SumOfUS solicitando el
rechazo de la propuesta ha recogido más de 260.000 firmas.
En las más altas instancias de la
política Europea, donde se considera que se ha hecho un “buen
trabajo”, se argumentando que había que lidiar con una
“controversia científica” sobre los EDCs. Sin embargo, un
centenar de reconocidos científicos han advertido a los responsables
políticos sobre la “fabricación de duda” financiada por la
industria que ve amenazada sus intereses comerciales, del mismo modo
que la industria petrolífera hace con el cambio climático (Le Monde, 30 de noviembre) -hechos que un funcionario europeo echa por
tierra ya que se trata de “teorías conspirativas”.
Traduccion del articulo de Stéphane
Horel Perturbateurs endocriniens: le cadeau discret mais majeur au lobby des pesticides, publicado en frances por Le Monde el 21/12/2016
y traducido al ingles por Environmental Health News