El despacho de abogados Colectivo Ronda
denuncia la desatención de las personas enfermas. En Cataluña son
más de 200.000 que sufren algunas de los síndromes
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José María protestante a las puertas
del Hospital Clínico. Reclama poder ser tratado en este
centro Sergi Rugrand
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GEMMA GARCIA
12/05/2014
Cuando buscas Fibromialgia (FM) y
Encefalomielitis Miálgica / Síndrome de Fatiga Crónica (EM / SFC)
en la web de Canal Salud de la Generalitat, puedes encontrar un
listado de veinte centros hospitalarios en toda Cataluña, que
teóricamente cuentan con unidades especializadas (UHE) para la
diagnosis y el tratamiento de las enfermedades. Ni rastro de la
Sensibilidad Química Múltiple (SQM), que hasta el pasado mes de
septiembre no ha sido reconocida oficialmente en España, como
tampoco de la electrosensibilidad, que aún no lo está. Las llaman
unidades especializadas, pero la mayoría no cuentan con los
especialistas prometidos. Son únicamente dos centros, el Hospital
Clínico y el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, que garantizan un
equipo profesional multidisciplinario. Aún así, a Clara Valverde,
José María García y Genoveva Seydoux, así como tantas otras
personas afectadas por los denominados Síndromes de Sensibilidad
Central (SSC), se les ha denegado la atención en los dos centros
especializados porque no se encuentran dentro su área territorial de
referencia. Al mismo tiempo, hay otras personas que ni siquiera han
llegado a visitarse en ellos nunca porque las listas de espera se
acercan a los dos años, según denuncian los colectivos de
afectados. Son más de 200.000 las personas que sufren algunos de los
Síndromes de Sensibilidad Central (SSCC) en Cataluña, según el
Departamento de Salud. La mayoría han tenido que sufrir un largo
peregrinaje hasta conseguir una diagnosis, y las que lo han
conseguido, no reciben la atención sanitaria adecuada.
La cooperativa de asesoría jurídica
Colectivo Ronda prepara una queja para exigir al Gobierno el deber de
proteger la salud de las personas afectadas, un compromiso que asumió
el Parlamento en 2008 con una resolución -después de que los
propios afectados promovieran una Iniciativa Legislativa Popular
(ILP) -, y que, en 2010, recogió el Gobierno. Además de las
personas que ya no pueden ser atendidas ni en el Clínico, ni en el
Vall d'Hebron, desde el Colectivo Ronda han detectado un grupo muy
numeroso que nunca ha sido atendido en ninguno de los dos centros
barceloneses, ni en ninguna otra de las teóricas "unidades
especializadas", porque no reciben respuesta a sus solicitudes.
Únicamente reumatólogos. Las personas afectadas sufren
alteraciones en los sistemas inmunológico, endocrinológico y
neurológico, y en función del grado de afectación, viven
situaciones de invalidez absoluta . Es precisamente por esta múltiple
afectación, que tanto el Parlamento como el Gobierno establecieron
la creación de equipos multidisciplinares capaces de facilitar un
tratamiento adecuado y el control evolutivo periódico de los casos
"graves o especialmente complejos". Concretamente se
comprometieron a dotar a las unidades de "profesionales de
medicina interna, reumatología, neurología, psicología clínica y
todas las demás que se consideren necesarias en cada caso, como por
ejemplo, de endocrinología, cardiología o psiquiatría". Pero,
según denuncia el mismo Colectivo Ronda y diferentes organizaciones
de afectadas, como LigaSFC y ASSSEM, la mayoría están integrados
únicamente por reumatólogos. El Departamento de Salud, asegura el
abogado Miguel Arenas, "se ha limitado a que un reumatólogo más
o menos conocedor de las patologías se encargue de visitar a los
afectados" y además, "la mayoría, como son reumatólogos,
se centran exclusivamente en la fibromialgia".
En el
momento de publicar el artículo, no se ha conseguido ninguna
respuesta del Departamento respecto a la configuración de los
equipos sanitarios. A Genoveva Seydoux -afectada por SQM y EM / SFC-
la dieron de alta en el Hospital Clínico el 20 de octubre de 2013 y
la derivaron a la unidad del Hospital Joan XXIII (Tarragona), porque
ya no residía en Barcelona. "El médico me recomendó ir a la
piscina para mejorar su salud", exclama Seydoux, una
recomendación peligrosa, ya que padece intolerancia a los químicos
y tan sólo el cloro podría provocarle una crisis. El equipo de
abogados de Ronda no sólo denuncia la inexistencia de unidades
preparadas, sino que argumenta que la ley recoge el derecho a elegir
el médico para la asistencia especializada, que actualmente no se
cumple. Hace un año que a Clara Valverde le vetaron la atención en
el Clínico, y ahora mismo no se visita en ninguna parte porque el
centro hospitalario asignado, el Hospital de Sant Pau, no hay médico
especializado en Síndrome de Fatiga Crónica. Lo mismo le sucede a
José María García, a quien por zona le toca el Hospital de
Bellvitge, que cuenta únicamente con reumatólogos. Valverde lamenta
que la mayoría de las personas que sufren alguna o algunas de las
enfermedades queden excluidas de la sanidad pública y sólo puedan
recibir una sanidad adecuada en la privada, en caso de que se lo
puedan pagar. El centro privado Barnaclínic, que comparte personal y
espacio físico con el Hospital Clínico, atiende a personas
afectadas por SSC, a quienes no les queda otro remedio que pagar para
conseguir los informes de los especialistas y así poder avalar las
incapacidades laborales ante el Instituto Catalán de Evaluaciones
Médicas.
Las
personas afectadas sufren alteraciones en los sistemas inmunológico,
endocrinológico y neurológico, y en función del grado de
afectación, viven situaciones de invalidez absoluta