ACTUALIDAD
— ABRIL
18, 2012 | 11:21

Este miércoles, el Gobierno expondrá
a las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial de Salud
que los pensionistas españoles comiencen a pagar en las farmacias el
10% del valor de los medicamentos, con un límite de entre 10 y 20
euros mensuales. Los trabajadores activos, que ya abonan el 40%,
pasarían a pagar entre el 50% y el 60%, en función de sus rentas.
FACUA advierte que la sanidad pública
debe sufragarse exclusivamente a través de impuestos directos, que
garantizan la solidaridad del sistema. El repago por medicamentos o
prestaciones sanitarias es la vía para acabar con ella y condenar a
multitud de usuarios a que no tengan acceso a un servicio esencial
que dejará así de ser universal.
El Gobierno se ceba con la sanidad y la
educación públicas para favorecer al sector privado
FACUA denuncia que el Gobierno se está
cebando con la sanidad y la educación públicas para favorecer al
sector privado.
La industria farmacéutica se frota las
manos con el repago anunciado por el Ejecutivo y las aseguradoras
sanitarias acechan como buitres a los usuarios esperando que los
previsibles recortes les lleven a contratar sus servicios, alerta la
asociación.
No plantea medidas de ahorro para no
perjudicar a las farmacéuticas
FACUA considera lamentable que el
Gobierno esté centrando su política de recortes en reducir
prestaciones y hacer que los usuarios paguen más, en lugar de
plantear medidas de ahorro que puedan resultar molestas para la
industria farmacéutica.
Así, no está potenciando que todas
las comunidades autónomas implanten la prescripción por principio
activo, que supone un ahorro importante al sistema.
El Ejecutivo tampoco apuesta por hacer
que los laboratorios comercialicen sus fármacos en formatos más
pequeños, en unidosis o a la medida de los tratamientos, para
abaratar el gasto de los usuarios y también el del sistema
sanitario.