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miércoles, 11 de noviembre de 2015

El mundialmente renombrado cirujano cardiovascular Dr. Lundell, habla sobre lo que realmente causa las enfermedades cardíacas

El Dr. Lundell, Doctor en Medicina, valida la teoría de la inflamación o de la acidez del Dr. Robert O. Young.
EL MUNDIALMENTE RENOMBRADO CIRUJANO CARDIOVASCULAR HABLA SOBRE LO QUE REALMENTE CAUSA LAS ENFERMEDADES CARDÍACAS.

Nosotros los médicos, a veces, con toda nuestra formación, conocimiento y autoridad, tendemos a tener un ego demasiado grande haciendo difícil admitir que nos equivocamos. Así que, aquí está. Yo personalmente admito con toda libertad que me he equivocado. Como cirujano cardiovascular con veinticinco años de experiencia sobre mis espaldas y habiendo practicado más de 5000 operaciones a corazón abierto, hoy es mi día para enmendar los errores con hechos médicos y científicos.

Me formé durante muchos años con los mejores y más prominentes médicos, etiquetados de “líderes de opinión”. Continuamente bombardeados con literatura científica, atendiendo constantemente a seminarios formativos, nosotros los líderes de opinión insistíamos en que las enfermedades coronarías eran el resultado simplemente del aumento de colesterol en sangre.

La única terapia aceptada era prescribir medicamentos para disminuir el colesterol y recetar una dieta restringiendo severamente la ingesta de grasas. Esto último, por supuesto, insistíamos reduciría el colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Cualquier desviación de estas recomendaciones era considerada herejía y podía derivar posiblemente en una mala praxis.

¡Señores no funciona!

Estas recomendaciones ya no son defendibles, ni científica ni moralmente. El descubrimiento hace algunos años de que la verdadera causa de las enfermedades del corazón residía en la inflamación de las paredes arteriales, está conduciendo lentamente a un cambio de paradigma a la hora de cómo serán tratadas en un futuro las enfermedades cardiovasculares y otras dolencias crónicas.

Las recomendaciones dietéticas, largamente establecidas, han generado una epidemia de obesidad y diabetes, cuyas consecuencias palidecen ante cualquier plaga histórica del pasado, en cuanto a términos de mortalidad, sufrimiento humano y consecuencias terribles económicas se refiere.

A pesar del hecho de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas y hemos reducido el contenido en grasas de nuestras dietas, este año van a morir más americanos (y Europeos) que nunca a causa de enfermedades cardiovasculares.

Las estadísticas de la Asociación Americana del Corazón muestra que 75 millones de americanos sufren en la actualidad de enfermedades cardiovasculares, 20 millones padecen diabetes y 57 millones padecen pre diabetes. Estos desordenes están afectando en gran medida y de forma alarmante cada año a gente cada vez más joven.
Simplemente mencionar que sin inflamación presente en el cuerpo, no hay manera de que pueda acumularse colesterol en los vasos sanguíneos y provocar enfermedades coronarias e infartos. Sin inflamación el colesterol puede circular más libremente a través del cuerpo, tal como debería ser naturalmente. Es la inflamación la causante de que el colesterol se vea atrapado.

El proceso de la inflamación no es complicado; de hecho es bastante sencillo, es la reacción de defensa natural que tiene el organismo frente a cualquier invasor extraño como una bacteria, toxina o virus. El ciclo de la inflamación es perfecto en su manera de proteger tu cuerpo de estos invasores bacterianos o víricos. Sin embargo, si exponemos crónicamente el organismo a lesiones provocadas por toxinas o alimentos que el cuerpo humano jamás fue diseñado para procesar, se produce una condición llamada inflamación crónica. La inflamación crónica es tan perniciosa como es beneficiosa la inflamación aguda.

¿Qué persona medianamente razonable se expondría a sabiendas constantemente a alimentos y otras sustancias que se sabe provocan lesiones en el cuerpo? Bueno, quizá los fumadores, pero ellos al menos lo eligen conscientemente.

El resto de nosotros simplemente hemos seguido las recomendaciones dietéticas de la corriente dominante del momento que consiste en una dieta baja en grasas saludables y rica en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estábamos lesionando repetidamente nuestro sistema cardiovascular. Este daño constante genera inflamación crónica que a su vez conduce a las enfermedades cardiovasculares, infartos, diabetes y obesidad.
Permitirme que lo repita de nuevo: La lesión y la inflamación en nuestros vasos sanguíneos y arterias está causada por una dieta baja en grasas, precisamente la recomendada durante años por la medicina oficial actual.

¿Quiénes son los principales culpables de la inflamación crónica?

Muy sencillo, es la sobrecarga de carbohidratos simples altamente procesados como el azúcar, las harinas y todos los productos fabricados con ellos,y el consumo excesivo de aceites vegetales omega-6 como los de soja, maíz y girasol que se hallan presentes en muchos alimentos procesados.

Por un minuto visualiza un cepillo duro frotando repetidamente una piel suave hasta conseguir que enrojezca bastante y esté a punto de sangrar. Continúa haciendo esto varias veces al día, cada día durante cinco años. Si puedes soportar este cepillado doloroso llegarás a tener un área sangrante, inflamado e infectado que empeorará con cada nueva lesión. Esta es una buena manera de visualizar el proceso inflamatorio que podría estar ocurriendo ahora mismo en tu cuerpo.

Independientemente de dónde se de el proceso inflamatorio, ya sea externamente o internamente, da lo mismo. He observado de cerca miles de arterias, y una arteria enferma se parece a una pared que haya sido rascada repetidamente con un cepillo. Varias veces al día los alimentos que ingerimos crean pequeñas lesiones que generan más lesiones, haciendo que el organismo responda continuamente y apropiadamente con la inflamación.

Mientras degustamos el sabor tentador de un pastelito, nuestros cuerpos responden alarmantemente como si se tratara de un invasor extraño declarando la Guerra. Los alimentos cargados con azucares y carbohidratos simples, o procesados con aceites omega-6 diseñados para durar mucho tiempo en las estanterías han sido el pilar principal de la dieta americana durante seis décadas. Estos alimentos han estado envenenando lentamente a todo el mundo.

¿Cómo es posible que ingiriendo una simple golosina se pueda generar todo un torrente inflamatorio haciéndote enfermar?

Imaginando por un momento que derramas sirope sobre el teclado de tu ordenador tendrás una ligera idea de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos carbohidratos simples como el azúcar, el nivel de azúcar en sangre se dispara rápidamente. Como respuesta, tu páncreas segrega insulina cuyo propósito principal es hacer que la glucosa penetre dentro de la célula dónde será almacenada como energía. Si la célula está llena y no necesita más glucosa la rechazará para evitar tener un exceso ya que esto sería muy perjudicial.

Cuando tus células repletas rechazan la glucosa extra, el azúcar en sangre aumenta produciendo más insulina y la glucosa se convierte en grasa almacenada.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la inflamación?

El azúcar de la sangre es controlado por un campo muy estrecho. Las moléculas extra de azúcar se adhieren a una variedad de proteínas que a su vez lesionan los vasos sanguíneos. Esta continua lesión de los vasos sanguíneos genera la inflamación. Cuando tus niveles de azúcar se disparan varias veces al día, durante cada día, es exactamente como introducir una lija en tus delicados vasos sanguíneos.

Aunque no seas capaz de verlo, te aseguro que está ahí. Lo he visto en más de 5000 pacientes quirúrgicos a lo largo de veinticinco años y todos ellos compartían un común denominador; inflamación arterial.

Volvamos a nuestro pastelito, esa golosina aparentemente inocente. No sólo contiene azúcar, sido que ha sido preparado con uno de los muchos aceites omega 6 como el de soja. Las patatas fritas están hechas con aceite de soja; los alimentos procesados se han producido con aceites omega 6 porque duran más en la estantería. Los omegas 6 son esenciales ya que forman parte de cada membrana celular que controla lo que entra y sale de la célula, sin embargo, deben estar en equilibrio correcto con los omegas 3.

Si este equilibrio se rompe por consumir demasiado omega 6 la membrana celular produce componentes químicos llamados citoquinas que causan inflamación.

La dieta Occidental establecida actual ha generado un desequilibrio muy grande entre estas dos grasas. La proporción de desequilibrio va desde 15:1 a 30:1 a favor de los omegas 6. Esto es una cantidad increíble de citoquinas provocando inflamación. En el entorno alimentario actual, la proporción óptima y saludable debería ser de 3:1.

Y para empeorar las cosas aún más, tu exceso de peso provocado por comer este tipo de alimentos genera células grasas sobrecargadas que a su vez vierten grandes cantidades de químicos preinflamatorios que se suman a la lesión ya ocasionada por tener altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó con un simple dulce se convierte con el tiempo en un círculo vicioso que degenera en enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes y finalmente la enfermedad de Alzheimer a medida que el proceso inflamatorio continúa sin cesar.
No se puede escapar al hecho de que cuanto más consumamos alimentos preparados y procesados, más nos toparemos, poco a poco cada día, con procesos inflamatorios.

El cuerpo humano no puede procesar, ni ha sido diseñado para consumir, alimentos cargados con azúcares o bañados en aceites omegas-6.

Solo hay una solución para evitar la inflamación

Volver a los alimentos en su estado natural. Para crear músculo come más proteína. Elige carbohidratos muy complejos como frutas y vegetales con muchos colores. Corta con la inflamación eliminando todos los aceites omegas 6 como el aceite de maíz o el de soja que se emplean en la mayoría de alimentos procesados industrialmente.
Una cucharada sopera de aceite de maíz contiene 7,280 mg de omega-6 y una cucharada de aceite de soja contiene 6,940 mg. Mejor consume siempre aceite de oliva o mantequilla proveniente de vacas que se alimenten de hierba.

Las grasas de origen animal contienen menos del 20% de omega-6 y tienen muchas menos probabilidades de causar inflamación que los aceites poliinsaturados supuestamente etiquetados de saludables. Olvídate de la “ciencia” que te ha machacado la cabeza durante décadas. No existe la ciencia que afirma que la grasa saturada por si sola provoque enfermedades cardiovasculares. Asimismo, también es muy débil la ciencia que afirma que las grasas saturadas aumentan los niveles de colesterol en sangre. Actualmente, desde que ya sabemos que el colesterol no es el causante de las enfermedades cardiovasculares, preocuparse por las grasas saturadas es aún más absurdo hoy en día.

La teoría del colesterol condujo a recomendar dietas con poca o ninguna grasa, que a su vez, generó los mismísimos alimentos que en la actualidad está causando estragos; una verdadera epidemia inflamatoria. La medicina oficial cometió un terrible error al aconsejar a la gente que evitara ingerir grasas saturadas y tomara alimentos ricos en grasas omega-6. Actualmente tenemos una epidemia de inflamación arterial que conduce a enfermedades cardiovasculares y otros asesinos silenciosos.

Lo que puedes hacer es elegir alimentos completos como los que solía servir tu abuela y no los que compraba tu madre en supermercados con estanterías repletas de alimentos procesados e industriales. Al eliminar los alimentos que provocan inflamación y añadir nutrientes esenciales procedentes de alimentos frescos no procesados ni industriales, revertirás el daño ocasionado a tus arterias y organismo por consumir, a lo largo de los años, la típica dieta americana.

El Dr. Dwight Lundell fue el director de personal y director de cirugía del Hospital “Banner Heart Hospital”, en Mesa, AZ. Su practica privada en el Centro de cuidados Coronarios estaba en Meza, AZ. El Dr. Lundell dejo la cirugía para dedicarse a tratar las enfermedades cardiovasculares desde el punto de vista nutricional. Es el fundador de “Healthy Humans Foundation” (Fundación de Humanos Saludables) que promueve la salud humana con un enfoque de ayudar a grades corporaciones a promocionar el bienestar.

Nota: te recomendamos la dieta alcalina para revertir las enfermedades causadas por la inflamación arterial, tal como se explican en este interesante artículo. Desde aquí puedes descargarte GRATUITAMENTE la Guía de Introducción a la Alimentación Alcalina y Dieta Alcalina.

martes, 14 de julio de 2015

4 consejos para desintoxicar tu sangre de los químicos peligrosos de Monsanto

Están en todos lados, casi cualquier derivado del maíz, trigo, azúcar o soya tienen restos de los peligrosos pesticidas de Monsanto.

El glifosato de Monsanto es cancerígeno y no es inocuo como dicen y flota en la atmósfera precipitándose sobre los suelos y contaminando napas de agua, también fue encontrado en el “agua potable”.

Mientras, la Organización Mundial de la Salud confirma que los herbicidas de Monsanto pueden ser cancerígenos.

Estos compuestos son inductores de cáncer y otros trastornos graves. Entonces ¿cómo desintoxicar tu cuerpo?.


La Naturaleza es sabia!. Un estudio realizado por investigadores de Australia demostró que el consumo de alimentos orgánicos, aunque solo sea por una semana, puede reducir los niveles de pesticidas en tu cuerpo en casi un 90 por ciento.

Y existen otros cientos de hallazgos que no leerás en los medios de comunicación masivos porque respaldan a la industria farmacéutica (en lugar de prevenir enfermedades), e incluso tratamientos alternativos a la quimioterapia: Ejemplo: Esta fruta mata las células cancerosas



Además de una dieta orgánica que es absolutamente necesaria he aquí otros 3 datos para desintoxicar tu cuerpo de químicos peligrosos.

2 – Sauna y yoga: Aunque sea obvio: La transpiración y sudoración son las mejores maneras de sanar tu cuerpo eliminando metales pesados y otras toxinas. Fuente

3 – Cilantro: El cilantro ayuda a desintoxicar tu cuerpo de metales pesados y pesticidas. Fuente

4 – Arcilla Bentonita: La arcilla bentonita genera una carga eléctrica negativa cuando la persona está hidratada/o, lo que permite eliminar metales pesados, material radiactivo, y otras toxinas de tu cuerpo. Fuente



viernes, 17 de octubre de 2014

Este es el primer supermercado sin desperdicios del mundo

La idea me fascina, ¿es realmente necesario utilizar tantos envases?, que tal si volvemos a lo básico y nos olvidamos de todo el embalaje para reducir el desperdicio mediante la compra de productos sin envases.

Aunque el reciclaje y esfuerzos más eficientes por tratar los residuos de los envases han hecho mella en la cantidad de basura que se va a los vertederos, todavía producimos mucha basura y más de la que es sostenible. ¿Y qué si pudiéramos eliminar los residuos producidos por envases de alimentos incluso antes de ponerlos en nuestro carrito de la compra? Esa es la idea detrás de Unverpackt original, un nuevo concepto de supermercado sin desperdicios en Alemania, que lleva las cosas a un territorio de “cero residuos” al alentar a los consumidores usar contenedores reutilizables.

Esta es la idea de dos emprendedoras alemanas Sara Wolf y Milena Glimbovski. Frustradas por el exceso de embalaje y desperdicio que vieron en la industria minorista de alimentos, las jóvenes decidieron poner manos a la obra y lanzaron una campaña en el sitio de Crowdfunding Startnext para reunir donaciones de dinero para materializar la idea, y excedió todas las expectativas doblando sus metas de 45000 euros. Así fue como abrieron Original Unverpackt, su primera tienda en Berlín y una segunda la seguirá pronto.

¿Cómo funciona el primer supermercado sin desperdicios del mundo?
En lugar de tener un envase para cada producto, se pide a los compradores que lleven sus propios recipientes para rellenarlos a granel. También tienen una estación eléctrica para el llenado de bebidas. Por otro lado, el producto se muestra tal como es, sin escondites o disfraces y la información nutricional y de origen está claramente identificada con una etiqueta.

Este concepto no solo está diseñado para reducir la contaminación de los envases, sino también de los residuos alimenticios. Ya que de este modo, los compradores pueden comprar más inteligentemente y solo adquirir lo que realmente necesitan.

Un modelo de negocio como éste también podría permitir un mayor control al pedir solo cantidades realistas basadas en la demanda.
Además el diseño minimalista de un concepto de supermercado sin desperdicios original expresa una imagen moderna, artística y de comida de alta gama, aunque no necesariamente todos los productos disponibles serán orgánicos.

La idea del creador es la que sus tiendas sean un recurso para los compradores con cualquier presupuesto, donde se centraran en promover productos locales y los que vengan con poco embalaje.

Mientras que el concepto es parecido al de las cooperativas alimenticias, Original Unverpackt funcionará a gran escalara y no venderá absolutamente ningún envoltorio para un solo uso o bienes pre embalados. Como ellas dicen: “No encontrarás un sinfín de marcas para cada producto porque uno, cuando es el correcto, es suficiente”.

Donde sea posible, los productos se consiguen localmente para reducir las millas de alimentos y se ofrecen productos convencionales de menor precio y productos orgánicos también.

jueves, 31 de julio de 2014

Los "Falsos 'bio'

Miles de firmas para combatir las legislaciones fraudulentas impulsadas por los grandes lobbies agroalimentarios y firmas como Danone

ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 22/07/2014

Ahora que se cumplen 30 años de BioCultura en Madrid, es bueno recordar una de las grandes campañas que el sector “eco” llevó a cabo en su día y en la que BioCultura contribuyó, de forma notable, a darle la vuelta a la tortilla, pues fue en la feria donde se recogieron miles y miles de firmas para combatir las legislaciones fraudulentas impulsadas por los grandes lobbies agroalimentarios y firmas como Danone. También la firma sirvió de altavoz para que el asunto llegara a algunos medios de información "menos" dependientes que los demás a algunos periodistas concienciados...

Gracias a la presión de todo el sector ecológico, de todas las ONGs ambientalistas y de miles y miles de firmas de consumidores concienciados recogidas en BioCultura y en otros eventos relacionados con el consumo ecológico, el sector “eco” consiguió que el gobierno de Zapatero le diera un certero golpe a una legislación anterior que permitía utilizar los prefijos “bio” y “eco” en cualquier producto con el fin de confundir al consumidor y ganar terreno en un campo que no era el suyo.

EL REGLAMENTO

Hablamos de 2006…. El Estado español llevaba años incumpliendo el Reglamento CEE núm. 2092/91 sobre la producción agraria biológica, reforzado por el reglamento 1804/99 y la Directiva 2000/13/CE relativa a la aproximación de las legislaciones de los estados miembros en materia de etiquetaje. Tampoco intervenía en la carrera de la industria alimentaria creando marcas de productos con los prefijos “bio” y “eco” para aprovecharse de un sector que no era suyo y, además, añadir confusión al asunto y perjudicar el consumo realmente “bio”. En 2001 la Comisión Europea inició el procedimiento de infracción contra el Estado español. La movilización social fue la clave del éxito. En BioCultura, Vida Sana recogió decenas de miles de firmas. Apoyadas, además, por manifiestos de todas las ONGs citadas en el despiece de este mismo artículo. Danone era la principal firma fraudulenta con sus yogures. Pero muchas otras empresas lanzaron al mercado productos con prefijos que mentían claramente a los consumidores.

EL “LOBBIE” FEROZ

El “lobbie” había hecho bien su trabajo. El asunto había estallado antes, en 2001, cuando el 11 de mayo el Consejo de Ministros había aprobado un Real Decreto 506/2001 (publicado en BOE núm. 126 de 25 de mayo de 2001) para que el término “bio” se pudiera utilizar indiscriminadamente en los alimentos que no eran biológicos (es decir, producidos sin productos químicos ni pesticidas, sin aditivos ni conservantes, y sin manipulación genética). Este Real Decreto fue denunciado por el 100% del sector de la producción agraria y ganadera biológica/ecológica por contravenir el marco legal europeo y ser abusivo. Suponía una seria amenaza para el mercado nacional y de exportación de los productos biológicos/ecológicos españoles. Las empresas y sus lobbies habían presionado al gobierno para poder campar a sus anchas libremente y con total impunidad. Aunque, verazmente, a nadie se le escapaba que aquello era de una desvergüenza brutal. Los diferentes gobiernos siempre han sido radicalmente vulnerables a la presión de las grandes empresas.


NO SÓLO “FALSOS ‘BIO’”

El Consejo de Ministros del 30 de diciembre 2005 aprobó el Real Decreto 1614/2005, de 30 de diciembre (publicado en el BOE núm. 2 de 3 de enero 2006), por el que se modifica el Real Decreto 1852/1993, de 22 de octubre, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimenticios. La modificación del Real Decreto 1852/1993, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimenticios, ponía fin a los “falsos ‘bio’” y volvía a proteger los términos “biológico”, “ecológico” y “orgánico”, así como “bio” y “eco”, en exclusiva para la producción ecológica. El mismo gobierno que nos metió en la guerra de Irak había impulsado el Real Decreto 506/2001, que contravenía el derecho comunitario, para satisfacer los deseos de muchas empresas, como Danone y otras, empresas cuyos inversores también tienen intereses en laboratorios farmacéuticos, empresas de fabricación de armas, empresas biotecnológicas, etc.

NUEVA HOJA DE RUTA

La nueva hoja de ruta del gobierno de Zapatero respondió a la sentencia dictada por el Tribunal Europeo contra el Estado español del 14 de julio de 2005 instando a no saltarse el derecho comunitario e impedir el uso de los prefijos “bio” y “eco” en productos que no procedieran de la agricultura ecológica. Abajo podréis recordar todos los productos que en aquel entonces utilizaban los prefijos de forma manipuladora. Más de 50 productos eran los afectados que debieron cambiar sus denominaciones. La industria protestó pero la sentencia era firme. La censura hizo que la noticia apenas apareciera en los medios. Pero BioCultura y todas las demás organizaciones difundieron su triunfo a los cuatro vientos. Era una derrota de la gran industria. Por una vez, David había ganado a Goliat.

RESTITUCIÓN DE LA VERDAD

Como consecuencia del estado de confusión creado en los últimos años por el Gobierno español vinculado a la derecha neoliberal, el nuevo gobierno de Zapatero, a través del Ministerio de Agricultura, puso en marcha durante 2006 una campaña de publicidad valorada en 2 millones de euros para situar de nuevo el término 'bio' en el mercado agroalimentario y en la mente de los consumidores como un producto ecológico y disipar la confusión generada entre los consumidores por el mal uso de este término. La producción biológica española vio reconocido con el nuevo Real Decreto su dilatado esfuerzo y lucha para conseguir que se respetaran los términos ecológico, biológico y orgánico en los productos que realmente lo son tal como marca el Reglamento Comunitario de la Producción Ecológica.

Antonio Fuentes

FALSOS BIO, ESTAS SON ALGUNAS DE LAS MARCAS

- BIO DANONE.
- BIOCLESA. Lácteos Clesa, SA.
- BIO CALCIO-NESTLÉ. Yogures.
- BIO CENTURY. Diferentes preparados alimenticios
- BIO DON SIMON. J. García Carrión. Zumos
- BIO LIVIANA. Gestión Fuente Liviana, S.L. Agua
- BIOFILUS. Yoplait. Yogur.
- SVELTESSE BIO CALCIO. Leche en polvo Nestlé.
- BIOCREAM. Biohelado España.
- MIAU BIONATURE. Conservas.
- BIO QUESO NATURAL. García Baquero
- BIO FRUTAS. Leche Pascual, S.A. Zumos
- BIOSAN. Virginia Galletas
- CELTA Efecto Bio. Lácteos de Galicia, S.A.
- BIO LIQUIDO. Clesa. Alimento de leche.
- MAMA LUISE. Queso fresco Bio. Kraft Foods España, SA.
- BIO MANAN. Merk Farma. Barritas
- BIO KAIKU. Yogures. Iparlat, SA.
- ECOMILK. Leche de avellanas. Nutriops.
- BIO NAN YU. Galletas y bombones. Kamel Dermofarmacia, SA
- BIO EL VENTERO. Quesos Forlasa, SA. Quesos.
- BIO CENTRAL LECHERA ASTURIANA. Yogurt y leche.
- BIO NATURAL. Hipercor. Yogurt.
- BIOCALCIO. Galletas Gullón.
- BIO COVAP. S. Coop. Valle Los Pedroches. Zumo.
- BIO FRUTAS. Helados Royne, SA. Helados.
- BIO 3. Biodés. Infusiones.
- BIO PLAN. Manasul. Infusiones.
- BIO FORM. Dietisa, SL. Zumo.
- BIOPAVO y BIOYORK. Casademont.
- BIOACTIVAS. Galletas Gullón.
- BIOCEREALES ANITIN. Dulces Anitin, SL.
- BIOPANES ESPECIALES. Dulces Anitin, SL.
- BIOALCALÁ. Aceite de oliva. Alcaláoliva, SA.
- BIOARTELIVA. Aceite de oliva. Cía. Alimentaria del Sur de Europa.
- BIO GOENAGA. Yogur. Lácteos Goenaga, SA.
- BIOVERA. Pan de higos. Productos Biovera, Sl.
EL BIO DE TORRENT. Pollo

ENTIDADES EN LUCHA, FUE UN TRIUNFO DE...

COAG, Plataforma Rural, Asociación Vida/BioCultura Sana, FABIO (Asociación de Fabricantes y Comercializadores de Productos Biológicos), SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica), Coordinadora Estatal de Asociaciones y Cooperativas de Consumo de Productos Biológicos, Asoc. Operadores de Castilla-La Mancha, GEA, Ecologistas en Acción, The Ecologist, La Fertilidad de la Tierra, Greenpeace, Amigos de la Tierra, Gremio de Tiendas de Productos Biológicos, ATTAC, Consejos Reguladores de la Agricultura Ecológica, Agrieco.com, Amics de l´Escola Agrària de Manresa, Asociación Biodinámica de España, Asociación Biolur-Navarra, Asociación de Agricultura Ecológica de Cuenca, Asociación de Agroecoloxia “Alberto Rodríguez Pérez”, Asociación de Desarrollo Rural Sierra Magina, Asociación Eléboro, Asociación para el Desarrollo de la Ganadería Ecológica, Asociación Zarangón, Aula de Agricultura Ecológica de Sevilla, CIFA, CRIE (Centro Rural de Información Europea), Colectivo Kybele, Consell Verd, Coordinadora Gallega de Agricultura Ecológica, Ecocambio, Ecoliva, Ecorecova, Federación de Agricultura Ecológica de Euskadi, Estación Experimental Agraria de Carcaixent, FANEGA (Federación de Asociaciones de Agricultura Ecológica), La semilla, Asociación para el Fomento y Desarrollo de la Agricultura Ecológica (LAVA), Promotora Altoaragonesa de Comercio y Consumo Alternativo y Solidario (PACCAS), Red de Semillas, Ecojustícia...

lunes, 28 de julio de 2014

“El pan ha dejado de ser un producto natural”

EL AUMENTO DE CASOS DE ALERGIA AL GLUTEN APUNTA A LOS CAMBIOS EN LAS SEMILLAS DE TRIGO Y EN LA PRODUCCIÓN

La industrialización en la producción de semillas y harinas ha hecho que este producto básico haya cambiado radicalmente.

Ana Álvarez Redacción
22/07/14
CONMUCHAMIGA  
“Hace tiempo que el pan empezó a morir. Aparca en las tiendas sus pálidos cadáveres, ataúdes cortados en rodajas”, sentenciaba el sociólogo Jesús Ibáñez en Por una sociología de la vida cotidiana (1994). El pan tiene hoy el poder de despertarnos nostalgia y recuerdos de otro tiempo en que sus propiedades eran otras.

"Ahora hay ingenieros muy buenos que trabajan en centros de mejora, pero que están sometidos. Tienen que sacar el trigo que demanda la industria"

¿Qué ha cambiado? Para empezar, el trigo. Las semillas no son las mismas. Han sido hibridadas hasta conseguir el mayor rendimiento posible y la mayor resistencia. No es algo nuevo. El agricultor siempre había seleccionado sus semillas, eligiendo las más fuertes, las más grandes, para ser plantadas nuevamente. “En los años 50 y 60, había ingenieros agrónomos que ya buscaban aumentar la producción del trigo, pero eran ingenieros independientes que trabajaban para las diputaciones, para el Estado... Y estaban en contacto con las panaderías, con el consumidor. Los trigos híbridos que sacaron entonces son buenísimos. Ahora hay ingenieros muy buenos que trabajan en centros de mejora, pero que están sometidos. Tienen que sacar el trigo que demanda la industria. Hay un dinero para la investigación que ponen las empresas. No pueden sacar lo que ellos quieren”, explica Víctor García, del proyecto de recuperación de semillas antiguas Triticatum. El objetivo de estas variedades híbridas de hoy es aumentar la productividad. El resto de cuestiones pasa a un segundo plano.

A partir de ahí, la harina es refinada para garantizar una mayor duración, retirando de ella las partes susceptibles de deteriorarse. “La industria harinera separa primero la cubierta del grano con un proceso denominado descascarillado, para evitar que la harina tenga salvado. Después separa el germen con otro tratamiento para evitar que los aceites de éste obstruyan los turbotamices. De esta forma, el resultado es el fantasma de la harina”, denuncia Irais, biólogo y productor. El germen del trigo contiene lípidos muy nutritivos y proteínas asimilables, pero su enorme valor para la industria cosmética y dietética lo convierte en un producto demasiado valioso para ser malgastado en el pan. Por su parte, el salvado aporta las propiedades oligopéptidas (sabor y olor) y la fibra. Retirando ambos, el producto resultante está compuesto de almidón y gluten, al que se le añaden una serie de aditivos y complementos. “Hay un listado de aditivos legales para la harina (blanqueadores, antifermentantes, enzimas modificadas genéticamente) que una fábrica de harina puede añadirle a ésta para estabilizarla y mejorarla. Y luego, en las panaderías, otros cuarenta aditivos que el panadero puede utilizar legalmente también para incorporar al pan, para que tenga la corteza más crujiente, más dorada, que tenga más miga, absorba más agua, etc.”, explica Víctor García.

El germen del trigo contiene lípidos muy nutritivos y proteínas asimilables, pero su enorme valor para la industria cosmética y dietética lo convierte en un producto demasiado valioso para ser malgastado en el pan

A diferencia de éstas, las harinas ecológicas, por regla general, utilizan sólo los ingredientes básicos (harina, agua y sal), y el cereal no ha sido tratado con productos químicos durante su cultivo. En las harinas ecológicas industrialmente procesadas, la normativa obliga a devolver parte del salvado y la totalidad del germen al producto final. Sin embargo, debido al enorme valor del germen es difícil pensar que una vez separado se vuelva a gastar en medios para devolverlo. “En todas las fábricas que he visitado, nadie lo hace. El consumidor o el panadero no saben si está el germen ahí o no. Habría que hacer una analítica para saberlo”, apunta Víctor García.

Pan con más gluten

“Si partes de un trigo pensado únicamente para que crezca mucho y pronto, y luego le quitas el salvado, el germen, el pan que salga de ahí no va a tener mucho sabor y tendrás que agregarle un montón de cosas”, explica Isolda, de Semilla Solacera. “El pan ha dejado de ser un producto natural; es un producto químico que nuestro organismo tiene que tolerar”, explica la nutricionista y bióloga Pilar Parra. Estos panes, además de no ser nutricionalmente ricos, tienen un porcentaje de gluten mucho mayor. “Tiene tres veces más gluten que el pan tradicional”, denuncia Pilar Parra. “Y el problema no es sólo el pan. El gluten está ahora en todos sitios: lo añaden como espesante a muchas cosas. A los helados, a las salsas, a los embutidos, porque es una proteína muy barata de obtener”.

En los últimos años, ha habido un aumento exponencial de los casos de alergia al gluten (celiaquía) e intolerancia. “Es una cuestión de mejora de métodos de diagnóstico, pero también hay una serie de celiaquías que no se expresaban con síntomas, llamadas silentes, y que, debido a la cantidad de gluten que estamos tomando, ha hecho que se expresen. Se piensa que es una de las razones de que estén saliendo más casos. Luego hay mucha gente que tiene problemas de salud y que a lo mejor nunca sabrá que es celiaca, porque no hay un médico que sea capaz de verle los síntomas”. La doctora Pilar Parra apunta cuestiones de calidad y cantidad del gluten. “Nuestro organismo no está capacitado para digerir bien el gluten. Si encima tienes una predisposición genética y te están metiendo hasta tres veces más cantidad... Además, este trigo híbrido no es un trigo silvestre que nuestro organismo se acostumbró a digerir durante siglos”.

El pan ha dejado de ser un producto natural; es un producto químico que nuestro organismo tiene que tolerar”, explica la nutricionista y bióloga Pilar Parra

El caso de la espelta

La preocupación por la salud y el aumento de casos de intolerancia al gluten han estado detrás del crecimiento de la demanda de otros cereales en los últimos años, variedades de trigo viejo como la espelta o el kamut (trigo persa). En la primavera de 2013, a causa de las lluvias, las cosechas de espelta del centro de Europa fueron muy escasas y de mala calidad. La demanda se disparó de forma que las grandes empresas comenzaron a hacer acopio en otras zonas del continente, comprando toda la producción. “En España se estaban produciendo unos dos millones de kilos. Han acaparado todo. La poca espelta que había se ha quedado en manos de las grandes fábricas de harina que sirven a las grandes cadenas de alimentación”, explica Víctor García. Como consecuencia, este año la producción de espelta ha crecido exponencialmente“Todos los agricultores que conozco tienen espelta este año”, explica Isolda, de Semilla Solacera. Se prevé una gran producción de este cereal, que posiblemente hará caer su precio para el productor, aunque esta bajada nunca llegarán a notarla los consumidores. Frente a las fluctuaciones del mercado, los pequeños productores apuestan por relaciones de cercanía. “Aquí está marcando mucho el mercado de lo bío. El mercado ecológico, por serlo, no está fuera de la macroeconomía. Con una relación estable cliente-proveedor, tú te aseguras de que te van a comprar y que lo vas a poder vender. Aunque venga un alemán y me quiera pagar el doble, yo tengo un compromiso que no voy a romper. Creo que es más a lo que hay que tender. Porque, además de lo ecológico, hay otros criterios”, puntualiza Isolda.

Cambio de hábitos

Iban Yarza, responsable de la web La Memoria del Pan, insiste en la imposibilidad de generalizar: “Decir hoy ‘pan de pueblo’ o ‘pan congelado’ no es decir mucho. Hay gente que hace cosas bien y gente que las hace mal”. En lo que sí coinciden panaderos, harineros y agricultores es en que es necesario cambiar los hábitos de consumo.

En Reino Unido, ejemplo de los efectos de la industrialización sobre el sector alimentario, se ha puesto en marcha la iniciativa ‘Real Bread Campaign’ para exigir la recuperación del auténtico pan, que los fabricantes cesen en el uso de mejorantes, o al menos los declaren, y que se retiren términos como “fresco” o “recién horneado” de supermercados y otros distribuidores.

Pan recién hecho a cualquier hora

El pan precocido industrial es el más barato del mercado, y lo es a pesar de que sus costes de producción son mucho mayores, debido al gasto energético necesario para la congelación, y al envasado. Lo que abarata su coste es la producción masiva. “Interrumpir la cocción implica que se interrumpe la transformación que el almidón sufre en el horno. Esto afecta a la forma en que la miga absorbe el agua, de manera que en un par de horas se vuelve gomoso y se seca enseguida”, explican desde el Centro de Investigación e Información en Consumo (CRIC), que aboga por un consumo consciente y transformador.

Triticatum (La Garrotxa, Girona)

Triticatum es un proyecto de recuperación de variedades antiguas de trigo nacido hace 30 años de la mano de Víctor García Torres. Triticatum cuenta con un banco de semillas formado por más de 700 variedades de trigos antiguos y un jardín botánico donde tiene plantadas otras 200 para estudiar sus características agronómicas. Además, dispone de un área de formación y asesoramiento para panaderías, para campesinos y para cualquiera que quiera trabajar con variedades antiguas.

“Trabajo con variedades antiguas, que forman parte de nuestro patrimonio. Son el resultado del cultivo de generaciones y generaciones de campesinos, un producto que es nuestro y viene de nuestros ancestros. Estas variedades son muy poco exigentes en nutrientes. No necesitan que se les incorpore nitrógeno, y compiten muy bien con la hierba. Además, si son trigos antiguos de una zona determinada, son resistentes a algunos tipos de enfermedades, porque están aclimatados. A nivel organoléptico, tienen gusto y texturas diferentes a los modernos. Y esto lo conocen los panaderos viejos. Antes conocían los trigos, de dónde provenían. Había una relación más de proximidad entre el panadero, el agricultor, el fabricante de harina. Era una producción más local”.

Semilla Solacera (Itero de la Vega, Palencia)

Proyecto de reciente creación, dedicado a la producción de harina de kamut, espelta, saragolla y centeno de forma tradicional. Semilla Solacera nace como una apuesta por la soberanía alimentaria y unas relaciones diferentes entre productores y consumidores. “No añadimos fertilizantes, herbicidas, etc. a la tierra. La mayor diferencia en nuestra harina es la forma en que la producimos: hacemos la molienda en molino de piedra y la tamizamos a mano. El tamizado, al ser a mano, hace que la harina mantenga el germen y una parte del salvado. También intentamos explicar a la persona que compra la harina cómo se ha hecho. Es lo más interesante. Y hay toda una ideología detrás: tanto de soberanía alimentaria, como que lo ecológico se expanda y no sea para una élite únicamente, que la tierra se recupere”. Desde Semilla Solacera explican que “poco a poco más productores ecológicos están viendo que procesar el grano y hacer la harina incrementa un poco las ganancias y genera una relación un poco más coherente con lo que es la agroecología. La gente se está lanzando a comprar un pequeño molino y producir su propia harina”.

Pan de Madre (La Iglesuela, Toledo)

Cooperativa agroalimentaria dedicada a la elaboración de pan integral con masa madre y de repostería. Pan de Madre es un proyecto formado por familias que han apostado por la vida rural y que elaboran pan con harinas biológicas y masa madre como fermento natural. Inciden mucho en tareas de reeducación alimentaria y concienciación sobre lo que se come. “La masa madre que utilizamos es una reserva de la masa del pan que hacemos hoy, elaborado con harinas integrales, ecológicas, y agua de manantial, que se deja fermentar y actúa como levadura en el pan que haremos mañana. Esto hace que estemos utilizando reservas de [masa] madre que parten de una masa elaborada hace seis años. El pan elaborado con masa madre es un pan mimoso y mimado, un pan que necesita tiempo, reposo, calor, humedad, buen ambiente, buenas harinas vivas, con todo su germen, su salvado, sus nutrientes. Presentan un olor, textura, color y sabor especiales”. Como Pan de Madre, otros pequeños proyectos en todo el Estado elaboran pan siguiendo estos fundamentos, lo que hace que encontrar “auténtico” pan sea una cuestión de prioridades.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Ecotimo: ¿leche sostenible o mala leche?

Por: Autor invitado |11 de febrero de 2014

Por Montse Escutia, ingeniera agrónoma especializada en agricultura ecológica y colaboradora de la revista The Ecologist
A finales de 2013 el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) puso en marcha una campaña institucional para promocionar la llamada “Leche sostenible” o PLS, Productos Lácteos Sostenibles. La campaña se llevó a cabo en varios medios de comunicación, incluida la televisión. El anuncio no se olvidaba de proyectar la típica imagen bucólica de las vaquitas pastando en verdes prados. Cuando indagabas un poco sobre la supuesta sostenibilidad de la leche te dabas cuenta de que se refería exclusivamente a la sostenibilidad económica del sector puesto que la única garantía de dicha leche es que estaba producida en España. Si se trata de eso ¿por qué no se le dice al consumidor con todas las letras? ¿Por qué en el anuncio en lugar de un prado con vacas no aparece la selección española de fútbol o el típico torero como imagen de lo que es genuinamente español?

Parece ser que al MAGRAMA no le ha importado lo más mínimo utilizar lo que se conoce como una práctica comercial desleal engañando claramente al consumidor al crearle la falsa imagen de que está consumiendo leche producida de una forma más ecológica. No hay que ser muy listo para darse cuenta que para el consumidor, “sostenible” es sinónimo de “ecológico” y no se va a parar a reflexionar sobre si existen diversos tipos de sostenibilidad, más allá de la que coloquialmente se ha asociado a aspectos ambientales. El cinismo de los responsables de nuestro gobierno quedó bien claro cuando, frente a las lógicas protestas del sector de la producción agraria ecológica, arguyeron que dicho sector no se podía apropiar de todos los términos. Dicho de otra forma: la ley sólo protege los términos ecológico y biológico por lo que podemos llamar sostenible a lo que nos dé la gana sin que pase nada, aunque la intención sea claramente engañar al consumidor.

Hace poco en TVE se emitió un reportaje sobre cómo la industria china ha desembarcado en la región italiana de Prato, que tiene una fuerte tradición de industria textil. Por lo que se daba a entender los chinos operan en una especie de ciudad sin ley (al menos las relativas a la protección de los trabajadores) y son capaces de producir en territorio italiano a precios tan bajos como si estuviesen en China. Como resultado han hundido a muchos pequeños talleres artesanos que no han podido resistir la competencia. ¿Cuál es su objetivo? Pues poder etiquetar con la preciada denominación Made in Italy”.

En un mercado donde los consumidores cada vez están más concienciados, tanto en aspectos ambientales como sociales, es evidente que cualquier pequeña referencia a ello puede marcar la diferencia y ayudar a vender mucho más. Y las empresas lo saben. ¡Hasta el gobierno lo sabe! Y por desgracia lo aplica, como lo aplican tantas y tantas empresas, grandes y pequeñas.

Y en medio de este panorama sigue habiendo gente que se esfuerza por ofrecer a los consumidores un producto verdaderamente respetuoso, ecológico, justo, solidario y todos los calificativos que se quieran aplicar. Pondré sólo un ejemplo del que fui conocedora hace muy pocos días. En Alcorisa, un pueblecito de Teruel (esa provincia española que parece ser que también existe) hay una iniciativa de elaboración artesana de chocolate: Chocolates artesanos Isabel. En su producción cuidan cada uno de los detalles: las materias primas, la energía que utilizan, las condiciones laborales de sus trabajadores y de los de sus proveedores, el embalaje de sus productos, los utensilios y productos de limpieza del obrador… y de paso dan vida a una región que, sin iniciativas de este estilo, se vería condenada al abandono.

Hablando con Isabel te das cuenta de hasta qué punto es consecuente con sus principios. Su chocolate está certificado como “Comercio justo” pero convencieron a los inspectores de que era muy absurdo utilizar aceite de oliva palestino certificado de comercio justo cuando en su pueblo también se producía aceite. Siguiendo este razonamiento dan prioridad el uso de materias primas locales frente al de ecológicas que deberían traer de fuera. No renuncian a lo ecológico pero de momento prefieren ser consecuentes con su objetivo de dar vida al pueblo aunque esto les obligue a renunciar a una etiqueta que seguramente las ayudaría en sus ventas.

Este es el modelo de empresarios que necesitamos: concienciados y consecuentes con sus principios, conocedores de su enorme potencial para transformar la sociedad en la que desarrollan su actividad, sin renunciar a los beneficios pero sin necesidad de engañar para obtenerlos.

Los verdaderos ecotimos son los de aquellos que utilizan el nombre de la ecología en vano como ha hecho nuestro querido gobierno. La mala leche la encontramos en aquellos que se dejan llevar por la vanidad, el miedo y la ignorancia y ello hace desprestigiar a tantas y tantas personas. Personas que con su esfuerzo y su conciencia luchan por un modelo de producción y consumo más justo para todos, especialmente para los que han de venir.