domingo, 12 de enero de 2020

PROTESTA GLOBAL 25 DE ENERO STOP 5G

Protesta Global contra la 5G, un llamamiento internacional, el sábado 25 de enero.

¿Por qué Stop5G?

El impacto en la salud de las personas y el medio ambiente de la tecnología inalámbrica está documentado científicamente desde hace varias décadas. Es por esta razón que la OMS calificó en 2011 a las radiofrecuencias en la categoría de posible cancerígeno, y que la Resolución 1815/2011 del Parlamento Europeo, a la que se adhirió en su momento el Gobierno de Navarra, aconseja bajar límites de emisión y proteger a la población, en particular a personas electrosensibles, niños y ancianos.
El atractivo de esta tecnología para todos y el desarrollo económico que puede inducir, ha hecho que estas precauciones hayan sido abandonadas por nuestras instituciones. La consecuencia es que vivimos cada vez en un entorno más “radiado”, y en el futuro próximo con la 5G se avecina un incremento exponencial, que implicará incluso el lanzamiento de miles de satélites para “radiar” a la tierra (documéntate en castellano en el Llamamiento internacional stop 5G).

La 5G prometeun desarrollo económico, pero no se está contemplando los costes de esta tecnología: los impactos sobre la vida en general, y en particular sobre la salud de las personas. Por la propia definición de esta nueva generación de telefonía, “El Internet de las Cosas, se pasará de la conexión de las personas a los objetos. Lógicamente va a suponer un enorme y omnipresente incremento de la radiación que nadie está cuantificando ni limitandoMuchos científicos llevan advirtiendo de los peligros de esta tecnología, pero nuestras instituciones están sordas, a veces por falta de información, otras tal vez por la complejidad de tener en cuenta a todos los intereses implicados. El hecho es que ciudadanos y medio ambiente estamos absolutamente desprotegidos. Los valores límite son establecidos por organismos supuestamente independientes, pero que en la realidad cotidiana evidencian no serlo.

Una sociedad libre sólo puede serlo con información, y el impacto de las nuevas tecnologías se está negando, luego nos niegan la libertad y por tanto la posibilidad de protegernos a nosotros y a los nuestros. Se sabe que los niños son especialmente vulnerables. El defensor del pueblo ha dicho recientemente (2019) que en España: El despliegue del 5G se realiza sin garantías ambientales ni sanitarias.

Pero… “¿esto tiene que ver conmigo? Pero¿exactamente qué problema de salud puede acarrear el 5G?

Usemos las palabras de algunos de los organismos de salud (clica en el link para acceder al documento), juzga tú mismo:

Academia Europea de Medicina Ambiental: "Existe una fuerte evidencia de que la exposición a largo plazo a ciertos CEM (Campos Electromagnéticos) es un factor de riesgo para enfermedades como ciertos tipos de cáncer, la enfermedad de Alzheimer y la infertilidad masculina".

Academia Estadounidense de Medicina Ambiental: “El hecho de que la exposición a RF (radiofrecuencias) causa daño neurológico ha sido documentado repetidamente. Se ha encontrado un aumento en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica y el daño oxidativo, que están asociados con el cáncer cerebral y las enfermedades neurodegenerativas”.

Ministerio de Saludde Israel: “Se recomienda el uso razonable de la tecnología móvil e inalámbrica, incluida la consideración de alternativas como teléfonos fijos, el uso de un altavoz mientras se habla por un teléfono móvil y la abstención de instalar la base de teléfonos inalámbricos en una habitación, sala de trabajo o sala de niños”.

Comité Nacional Ruso sobre Protección contra la Radiación No Ionizante: "los niños usuarios de teléfonos móviles probablemente enfrentarán los siguientes peligros para la salud en el futuro más cercano: interrupción de la memoria, disminución de la atención, disminución del aprendizaje y las capacidades cognitivas, aumento de la irritabilidad, problemas para dormir, aumento de la sensibilidad al estrés y aumento de la preparación epiléptica. Riesgos de salud remota esperados (posibles): tumores cerebrales, tumores de nervios acústicos y vestibulares".

¿Otras evidencias?

La propia industria reconoce en sus informes su preocupación por que los impactos sobre la salud afecten a su cuenta de resultados.

El proveedor de seguros Swiss Re subraya el alto riesgo de la 5G, y por tanto las aseguradoras no aseguran sobre esta tecnología.

¿Qué puedo hacer?

Infórmate, informa, ¡Únete a nosotros!

Por el derecho a la información.
Por el derecho a la salud y a una tecnología biocompatible.
Porque una sociedad que no protege la salud de los ciudadanos ni del medioambiente no tiene futuro.

COMPARTE, GRACIAS.

Convocan:

Acción Pamplona (Asanacem, Ecologistas en Acción, EQSDS).

ACCIONES DE PROTESTA 25 DE ENERO STOP 5G, en:

BARCELONA: 12:30h Pg de Gracia/Diagonal (Davant del PALAU ROBERT)

PAMPLONA: 11h a 13h en la Plaza del Ayuntamiento

SEGOVIA: 17h Plaza del AZOGUEJO

MURCIA: 18h a 20.30 GLORIETA de ESPAÑA

MADRID: 12:30-14:00h Paseo DEL PRADO 18 (Frente al Ministerio de Sanidad)

GRANADA: 12:30-13:30 h Plaza del Carmen Nº3 de Granada

sábado, 4 de enero de 2020

Imprescindible una unidad de diagnóstico y tratamiento para el Síndrome de Sensibilización Central

Al igual que Hay unidades de diagnostico y tratamiento de Sensibilidad central en Cataluña, Madrid y Sevilla. AESSEC CyL (Asociación de Enfermos con Síndromes de Sensibilidad Central de Castilla y León) organizó en Valladolid la conferencia 'Enfermedades asociadas al Síndrome de Sensibilización Central'

2 enero, 2020
Imagen de la conferencia 'Enfermedades asociadas al Síndrome de Sensibilización Central'  
La asociación AESSEC CyL (Asociación de Enfermos con Síndromes de Sensibilidad Central) organizó la semana pasada la conferencia “Enfermedades asociadas al Síndrome de Sensibilización Central (SSC)” impartida por el Dr. en Medicina D. Ceferino Maestú, Director del Laboratorio de Bioelectromagnetismo del Centro de Tecnología Biomédica y Profesor de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid.

El Dr. Maestú puso de manifiesto la irregular situación de miles de pacientes en España cuya patología es prácticamente desconocida por la clase médica y en casi todas las áreas (atención primaria y especialidades médicas, urgencias, cirugía, etc…). El SSC del que ya se empezó a hablar allá por 1987, engloba distintas enfermedades con un factor común: el descenso del umbral sensitivo y, por tanto, la alteración en la percepción de los estímulos.

Los pacientes con síndrome de Sensibilidad Central (SSC) no deben acabar en el psiquiatra ya que su dolencia se debe a que su sistema nervioso e inmunológico es hiperexcitable e hipersensible a productos químicos, campos electromagnéticos, estrés, infecciones, fármacos, alimentos…

La complejidad de este síndrome, tan desconocido como incapacitante, se estima que podría afectar a entre un 10% y un 20% de la población.

En Castilla y León, los pacientes afectados por este síndrome han aumentado exponencialmente en los últimos años y eso ha provocado que los asociados a AESSEC CyL hayan aumentado un 37%.

La situación de desconocimiento actual debe subsanarse con la mayor celeridad posible ya que influye en la calidad del diagnóstico y la idoneidad del tratamiento, muchas veces inexistente debido al la falta de conocimiento de los síntomas y también de su existencia: “hay mucho trabajo por hacer con estos enfermos que sufren las primeras consecuencias del deterioro del medio ambiente” manifestó el Dr. Maestú. Por otra parte, “es necesario avanzar en los procesos diagnósticos comunes, y hacer un protocolo de actuación para mejorar y unificar estos criterios diagnósticos de Sensibilización Central, así como poner en marcha nuevas terapias que permitan mejorar la calidad de vida de todos estos pacientes”, añadió. Destacó, además, que actualmente ya existe una forma de diagnóstico por imagen con una RM especial en la que se ven las alteraciones reflejadas en la zona cortical.

En la sesión, se puso de manifiesto que el deterioro del medioambiente se debe, no solo al aumento exponencial de CO2, sino a otros tóxicos como químicos y radiaciones.

Maestú definió las cinco principales patologías del Síndrome de Sensibilización Central: la Fibromialgia (FM), el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), la Sensibilidad a alimentos, la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y la Electrohipersensibilidad (EHS), poniendo énfasis en la ausencia de un cómputo oficial del número de afectados que ayude a hacer un diagnóstico de la situación, y emprender medidas de cara a la formación de los médicos en este nuevo escenario con pacientes que sufren las primeras consecuencias de un medio ambiente altamente contaminado por químicos y radiaciones provenientes de la telefonía móvil (donde habrá que estar atentos ante la inminente generalización de las redes 5G…) y otros aparatos electrónicos, además del aumento de CO2 y otros agentes contaminantes.

En definitiva, la conferencia, a la que asistieron la Asociación de Fibromialgia de Salamanca y la Asociación de SQM de Murcia junto a pacientes de Valladolid, Burgos, Palencia y Soria, permitió que estas patologías emergentes invisibles del s.XXI saliesen a la luz entrando de lleno en el horizonte médico con el objetivo de que estén en el punto de mira hospitalario y médico.

viernes, 27 de diciembre de 2019

CONFESQ. "Está ocurriendo ya": la voz de los pacientes en la Cumbre Social por el Clima

Durante la Cumbre del Clima #COP25, celebrada en Madrid en diciembre de 2019, las asociaciones de enfermos por causas ambientales tuvieron ocasión de explicar sus patologías y solicitar cambios legislativos sobre uso de tóxicos ambientales y mejoras en la atención del sistema sanitario público participando en la paralela Cumbre Social por el Clima.

CONFESQ (Coalición Nacional de Entidades de Fibromialgia, SFC, SQM y EHS), que agrupa a asociaciones en la defensa de estos pacientes, convocó una presentación de las enfermedades emergentes relacionadas con el deterioro medioambiental. En esta primera actividad, Antonio Armas, director de los programas de radio “Investigadores por el mundo” y “Enfermedades raras”, de Libertad FM, dinamizó la presentación de testimonios sobre Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y Electrohipersensibilidad (EHS).

Abrió la sesión María L. Matallana, vicepresidenta de CONFESQ y presidenta de SFC-SQM Madrid, recordando que ésta primera aglutina a más de 18.000 pacientes en toda España, enfermos que no dudó en calificar de “pájaros de la mina” por ser los primeros en sufrir las consecuencias de los tóxicos ambientales. “…no somos un aviso de lo que puede ocurrir, sino una voz de alarma, pues es algo que está sucediendo YA”. Se presentaron dos testimonios de personas afectadas.

Rocío Aparicio, de la Junta directiva de Electroquímico Sensibles por el Derecho a la Salud, con problemas de EHS y SQM, indicó que le afecta cualquier estímulo químico o electrónico, por muy débil que sea”. Como señala la dra Carme Valls, especialista en medicina ambiental, “las vías de entrada de la contaminación ambiental en el cuerpo humano se establecen a través de la respiración, de la vía digestiva y de la piel. La entrada a través del aire, agua, alimentos y cosméticos hacen a veces imperceptible para los humanos la exposición a productos cuya toxicidad les puede perjudicar”. Además, la suma de tóxicos, que medidos individualmente se encuentran dentro de los límites legales, es muy preocupante.

Respecto al SFC, o Encefalitis Miálgica, Margarita Girona, presidenta de SFC-Castilla la Mancha, madre de un afectado joven, afirmó que "tendríamos que definirla como una patología multisistémica (neurológico-endocrino-inmunológico) que afecta al metabolismo energético celular". No hay un registro de pacientes en España, como reconoció María L. Matallana, pero en los países donde sí hay estadísticas, se calcula que el 1 por cien de la población tiene SFC, un 4-5 por cien EHS y hasta un 15 por ciento, SQM.

Además, el diagnóstico suele tardar una media de 7 años, que a veces se alarga. En el caso de Rocío Aparicio, fueron 10 años. Margarita Girona estuvo casi tres años en la cama y su hijo ha pasado por esa experiencia en diferentes periodos. ¿Cómo se vive con eso? Él llegó a un diagnóstico a los seis años de enfermar y su madre lo consiguió tras décadas de estar enferma.

La Vicepresidenta de CONFESQ recalcó que, además, que estas enfermedades son mayoritariamente de mujeres, ya que “tiene una incidencia prevalente entre nuestro género. Parece que la grasa femenina favorece el almacenamiento de tóxicos”. ¿Por qué las enfermas se asocian?, se preguntaba Antonio Armas. “Una razón es conseguir acceder a atención adecuada en la sanidad pública y hacer que se respeten los derechos de las pacientes”.

Rocío Aparicio incidió también en la problemática de los electroquímico sensibles. “Muchas veces, vivimos encerrados en nuestra propia casa. Nos afectan todos los olores químicos. En cuanto a emisiones, padecemos, por ese orden, las emisiones de móviles, wifi e incluso inalámbricos. Es difícil pedir a los vecinos que cambien de tecnologías y a veces tenemos asociados que viven y duermen en su cuarto de baño o tienen que salir de la ciudad en una autocaravana y acampar lejos”.

Aparte de recurrir a limpiadores ecológicos, como apoyo, vendría muy bien que las comunidades de vecinos tuvieran en cuenta este tipo de condicionantes “por ejemplo, que apagaran el wifi por la noche, que los teléfonos fueran fijos, en vez de inalámbricos, o que pusieran el móvil en modo avión parte del día… Eso sería una ayuda inmensa”, afirma Rocío.

Como madre, Margarita recalca que estas patologías afectan también a los niños y adolescentes, a quienes aún les es más difícil convivir con la enfermedad. “Comienzan dejando todo lo que no sea imprescindible, como las extraescolares. Los niños con SFC no tienen energía, padecen dolores, agotamiento, alteraciones del sueño y, como no pueden realizar actividades, viven aislados. Si no se les reconoce el problema en los centros escolares, el sufrimiento es mayor”.

Para Margarita, esto debería abordarse y llegar a un consenso entre los centros escolares, las consejerías de salud, los pediatras y las familias. Muchos niños con SQM y los electrosensibles no pueden ser escolarizados por los tóxicos y el wifi, siendo necesarios protocolos educativos que les permitan normalizar su vida escolar, e integrarse socialmente. En esto ha estado trabajando CONFESQ los dos últimos años

La reunión terminó con un mensaje de las asociaciones de pacientes en el marco de la Cumbre del Clima:

- Los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple apoyan todas las medidas que se puedan tomar para frenar la contaminación de gases invernadero. Pero también que hay que tomar medidas sobre el uso de los productos químicos de consumo doméstico (que recientes estudios demuestran que son tan tóxicos como los contaminantes)

- Los afectados por Electrosensibilidad quieren comunicar que es necesario limitar la radiación de Campos Electromagnéticos (CEM), que son responsables del 14% de las emisiones de CO2.

- Se necesitan “zonas blancas” para todos, no sólo los afectados, en hospitales, colegios, y otros espacios públicos, promoviendo políticas de tecnología segura y asumiendo el principio de precaución.

- Apuestan por un desarrollo sostenible en el que se garantice la protección de la salud, especialmente de los más vulnerables, niños y jóvenes, quienes ven afectada su vida escolar al no poder acudir regularmente a sus centros debido a estos factores ambientales. Es necesario garantizar los derechos fundamentales de los más pequeños, entre los que se encuentran salud y educación.

Este mismo mensaje ha sido transmitido en el resto de actividades programadas por CONFESQ, una conferencia de la Dra. Pilar Muñoz Calero, especialista en medicina ambiental y presidenta de Fundación Alborada Contaminación química y radioeléctrica: riesgos para la salud y nuevas enfermedades emergentes ¿y yo qué puedo hacer?; y la presentación de la Exposición de fotografía del Museo Virtual de Ecología Humana “Enfermedades ambientales: cuando el ‘medio’ ambiente me enferma ‘entera’”.

La exposición a campos electromagnéticos en España es muy superior a los niveles recomendados

  • Ecologistas en Acción denuncia que la exposición a las ondas electromagnéticas de las personas residentes en el Estado español está muy por encima de los niveles recomendados por numerosos organismos, como el Consejo de Europa.
  • En algunos casos se multiplican por 500 esas recomendaciones, sin que haya una actuación gubernamental clara dirigida a reducirlas.
La Secretaria de Estado para el Avance Digital ha publicado en su web el informe anual sobre la exposición del público en general a las emisiones radioeléctricas de estaciones de radiocomunicación realizado durante el año 2019.

En las tablas publicadas se observa que el valor promedio de las medidas realizadas en microvatios por centímetro cuadrado (µW/cm²) están muy por encima de las recomendaciones de muchos organismos, como el Consejo de Europa: una densidad de potencia de 0,01 µW/cm². De hecho, hay provincias que registran hasta 500 veces esos niveles máximos recomendados.

Según la Secretaría de Estado para el Avance Digital los límites de exposición a emisiones radioeléctricas son los fijados en el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas (Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre) son los resultantes de aplicar unas restricciones básicas y unos niveles de referencia en zonas en las que puede permanecer habitualmente el público en general.

Pero este criterio, muy laxo, no es compartido por muchas organizaciones y expertos. El Defensor del Pueblo de España señala, en su resolución de 21 de agosto de 2019, que: “Sin perjuicio de la recomendación 1999/519CE del Consejo de Sanidad de la UE, España es también miembro del Consejo de Europa y debe seguir las recomendaciones que aprueba, entre ellas la recomendación 1815 (2011) sobre los peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos sobre el medio ambiente”.

En esa recomendación del Consejo de Europa se insta a los Estados miembros, entre otras cosas, a tener en consideración los principios de precaución y ALARA (mantener los niveles de exposición tan bajos como sea posible); a adoptar todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, en particular de niños y jóvenes; a prestar especial atención a las personas electrosensibles que sufren síndrome de intolerancia a dichos campos electromagnéticos; a llevar a cabo los procedimientos de evaluación de riesgos apropiados y mejorar los estándares de evaluación; y a mantener las instalaciones eléctricas a una distancia segura de las viviendas. La recomendación requiere por tanto que determinados colectivos vulnerables tengan una consideración específica más allá de los niveles de exposición establecidos para el conjunto de la población.

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha destacado reiteradamente la importancia del compromiso de los Estados de preservar el medio ambiente y la salud ambiental como se indica en numerosas cartas, convenios, declaraciones y protocolos, y advierte que “toda la población está expuesta actualmente a diversos niveles de campos electromagnéticos, niveles que seguirán aumentando a medida que avanza la tecnología”. Por ello, recomienda a los Estados miembros del Consejo de Europa, como primera medida, “adoptar todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, especialmente a las radiofrecuencias emitidas por los teléfonos móviles, y en especial la exposición de los/as niño/as y jóvenes que al parecer corren el mayor riesgo de tumores de la cabeza”.

Pero, a juicio de Ecologistas en Acción, estas recomendaciones no son tenidas en cuenta por el Gobierno a la hora de establecer los niveles de exposición a los que está sometida la población.

Es urgente que los gobiernos de la Unión Europea tengan en cuenta la Resolución del Parlamento Europeo, de 2 de abril de 2009, sobre las consideraciones sanitarias relacionadas con los campos electromagnéticos (2008/2211 INI), en el que insta a la Comisión a que revise el fundamento científico y la adecuación de los límites de campos electromagnéticos fijados en la recomendación 1999/519/CE e informe al respecto al Parlamento; pide que sea el Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados el organismo que efectúe dicha revisión.

Esta resolución pide también a los Estados miembros que sigan el ejemplo de Suecia y reconozcan como una discapacidad la hipersensibilidad eléctrica, con el fin de garantizar una protección adecuada e igualdad de oportunidades a las personas que la sufren.

Un estudio español revela la presencia de químicos perjudiciales en las UCI neonatales

Un equipo de científicos granadinos ha advertido por primera vez de la presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de productos utilizados en las UCI neonatales
Los científicos de la UGR muestran algunos de los elementos analizados en este trabajo 
sobre químicos perjudiciales en las UCI neonatales - UGR
Un equipo de científicos granadinos ha advertido por primera vez de la presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de dispositivos médicos plásticos, textiles y productos de cuidado personal, incluyendo pomadas; y suplementos nutricionales, que se utilizan habitualmente en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de los hospitales y que entran en contacto con los recién nacidos.

En un artículo que publica este miércoles la revista «Environmental Health Perspectives», los investigadores han analizado más de 50 ítems que entran en íntimo contacto con bebés recién nacidos de muy bajo peso en el día a día de su estancia hospitalaria, y advierten de que los bebés están expuestos de forma inadvertida a BPA y PBs, a través de múltiples vías de exposición, tanto dérmica, digestiva, respiratoria, como intravenosa o parenteral. La exposición a estos compuestos disruptores endocrinos se ha relacionado con disfunciones que conducen a diferentes enfermedades, tanto en el niño como en los adultos.

Entre los ítems analizados se encuentran jeringas y tubos de plástico para la administración intravenosa de líquidos o para nutrición parenteral; sondas de plástico para alimentación nasogástrica y enteral; máscaras respiratorias y tubos endotraqueales y un variado espectro de circuitos de derivación cardiopulmonar, apósitos, vendajes y electrodos. También analizaron otros productos específicos para bebés, como productos de cuidado personal, algunos textiles, cambia-pañales y protectores para colchones.

El trabajo ha determinado que el 60% de los objetos o productos seleccionados resultaron contener BPA, mientras que los PBs estaban presentes en el 80% de los ítems. El mayor contenido de BPA se encontró en la llave de tres vías (>;7.000ng/g), seguido del apósito de película transparente estampado (esparadrapo), el tubo de alimentación gastro-duodenal, los guantes estériles para uso de los profesionales, el catéter umbilical y el conjunto de extensión de perfusión intravenosa (concentraciones de BPA de entre 100 y 700ng/g).

Los investigadores observaron también unas concentraciones elevadas de PBs, superiores a 100ng/g en varios elementos, en las gafas de protección de la fototerapia para el bebé, el apósito de película transparente estampado (esparadrapo), el catéter intravenoso, y el juego de extensión de perfusión intravenosa.

Cuando analizaron la actividad hormonal de los extractos de los materiales seleccionados, en ensayos de estrogenicidad y anti-androgenicidad, los que más actividad hormonal mostraron fueron el chupete, la llave de tres vías y el apósito de película transparente estampado.

Este trabajo ha sido llevado a cabo por un grupo multidisciplinar de investigadores clínicos, pertenecientes a los Hospitales Universitarios Virgen de las Nieves (cuya UCIN y población de recién nacidos fueron analizados) y Clínico San Cecilio de Granada, e investigadores de la Universidad de Granada (UGR), del Centro de Investigación Biomédica (CIBM) y del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA. La investigación ha sido financiada por el Instituto de Salud Carlos III y la Unión Europea.

Como explica el autor principal de este trabajo, el catedrático de Radiología y Medicina Física de la UGR y médico en el Hospital Clínico San Cecilio, Nicolás Olea, los recién nacidos con bajo peso al nacer requieren un entorno de cuidados complejos en una UCIN, que trata de simular las condiciones uterinas hasta el correcto desarrollo de la piel inmadura y del funcionamiento de los sistemas gastrointestinal, inmune, nervioso y respiratorio.

En este medio hospitalario los recién nacidos se someten a múltiples técnicas y procedimientos que incluyen instrumentos y dispositivos médicos que entran en contacto íntimo con su cuerpo, muchos de los cuales están hechos del plástico policarbonato, de resinas epoxi o de PVC, en los que sustancias como el BPA forma parte de su estructura o ha sido añadido para mejorar las características del producto.

«Además, los parabenos se incluyen como componentes de algunos plásticos como conservantes y antimicrobianos. Se utilizan también en cosméticos, así como en otros artículos de consumo. Tanto BPA como Pbs puede desprenderse durante el empleo de estos materiales, ya sea por desgaste del polímero plástico o por el sometimiento a condiciones de pH y temperatura favorables para su liberación», advierte el catedrático de la UGR.

Hasta la fecha, sólo dos estudios habían abordado la exposición de neonatos en UCIN a estos compuestos químicos, y en ambos estudios se mostró un aumento en las concentraciones de BPA en la orina de los niños, relacionada con una mayor frecuencia e intensidad en la utilización de estos dispositivos médicos; alcanzándose valores de hasta 30 veces superiores respecto a los encontrados en la población general.

También se han descrito niveles más altos de PBs en los recién nacidos hospitalizados en relación con un mayor uso de medicamentos, aunque no se han identificado cuales eran otras posibles fuentes de exposición como ha ocurrido en el artículo que ahora se publica.

Los autores señalan que es urgente implementar medidas preventivas de la exposición a estos compuestos, disruptores endocrinos, BPA y PBs, que incluyan tanto cambios de protocolos clínicos como uso de materiales libres de disruptores endocrinos.

No en vano, los autores de esta investigación están desarrollando en la actualidad nuevos protocolos de trabajo y nuevos procedimientos que pretenden disminuir la exposición de los niños a estos y otros factores medioambientales en los que se desenvuelven las primeras semanas de vida de los recién nacidos durante la estancia en el hospital, que pudieran interferir con su normal desarrollo.