domingo, 14 de abril de 2019

Suiza bloquea el despliegue de la telefonía 5G hasta que se demuestre su seguridad

Ginebra y algunos cantones suizos no permitirán nuevas antenas hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública
Una de las antenas que permite la tecnología móvil 5G REUTERS
TERESA BENÍTEZ DE LUGO
CORRESPONSAL EN GINEBRA: 14/04/2019

Personas con electrosensibilidad y detractores de las ondas electromagnéticas han cantado victoria esta semana en los cantones suizos de Ginebra (GE),Vaud (VD) y de Neuchatel (NE) al anunciarse que, por el momento, se bloqueará la instalación de antenas 5G en sus territorios hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública.

Por el momento no se trata sino de una suspensión que será seguida de un debate sobre la necesidad y las consecuencias sanitarias que podrían acarrear este tipo de tecnología. La decisión fue tomada tras la organización de una verdadera cruzada, de políticos y ciudadanos, contra el despliegue de emisoras de ondas de tipo 5G.

La noticia fue acogida con gran júbilo por los que se oponían a esta medida. Las autoridades congelarán, de inmediato, la instalación de antenas emisoras y se esperará hasta que Berna publique conclusiones sobre el impacto que tiene este tipo de tecnología en la salud humana para continuar con este proyecto.

Los demás cantones suizos no han reaccionado de la misma manera aunque las autoridades políticas afirmaran que seguirán con atención el desarrollo de esta polémica sobre las ondas electromagnéticas y organizarán consultas, antes del verano, para determinar si es útil la instalación de este tipo de antenas en sus territorios.

Ondas electromagnéticas milimétricas

La decisión se ha tomado invocando el principio de «precaución» hasta que existan estudios científicos independientes porque, a diferencia de la 4G, la tecnología 5G, que dentro de pocos años se instalará a nivel mundial, tendrá más potencia al emitir ondas electromagnéticas milimétricas (MMW).

Según los detractores de estas tecnologías, las antenas que emiten estas ondas tienen longitudes de ondas muy cortas, en comparación con las actuales, y serán necesarias más celdas de emisión a poca distancia entre ellas para poder conectar a barrios, pueblos o incluso ciudades enteras. El impacto para la población será permanente, señalaron.

En el cantón de Ginebra, la moción, aprobada en el Consejo de Estado contó con 58 votos favorables, 28 en contra y una abstención. En el documento se solicita que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lleve a cabo estudios científicos independientes que permitan contrastar las informaciones del gobierne suizo sobre la 5G.

Permisos de construcción paralizados

Muchos permisos de construcción, de antenas 5G, habían sido ya otorgados a los principales operadores de telefonía suizos que verán, de esta manera, recortadas sus ambiciones de ofrecer, lo antes posible, una cobertura nacional de este protocolo de comunicación.

«Swisscom», había puesto ya en venta un smartphone 5G.

Por su parte Sunrise, segundo operador del país, anunció esta semana que ya había instalado la 5 G en 150 localidades y que los limites de radiación son respetados de acuerdo con la estricta reglamentación vigente en Suiza. «Actualmente la desinformación acerca de la 5G va viento en popa», afirmaron fuentes de la compañía.

sábado, 6 de abril de 2019

EL INSS aboga por el negacionismo en las enfermedades ambientales y de la sensibilidad central


La guía difundida por el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) como instrumento de apoyo para los médicos de Atención Primaria en relación con determinadas enfermedades ambientales no tiene en cuenta las investigaciones sobre éstas y convierte algunas de ellas en problemas de tratamiento psiquiátrico.

Si el grado de civilización de una sociedad se mide por el modo en el que trata a sus enfermos, no son buenas las noticias que llegan desde el Instituto Nacional de la Seguridad Social español (INSS). En el pasado Diciembre se publicaba en el BOE el convenio entre el INSS y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia por el que se ponía en marcha una colaboración entre estas instituciones para actualizar la guía de valoración para Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple. De manera inmediata se publicaba la segunda edición de la guía en la que se incluía una visión de la electrosensibilidad y los trastornos somatomorfos que causaba la indignación y el estupor entre las asociaciones de afectados.

La nueva edición del documento de apoyo para médicos de Atención Primaria se había elaborado de espaldas a las asociaciones de enfermos y se publicaba de manera sorpresiva. El texto, además, constituye un ataque a las posibilidades de recibir una atención de calidad basada en criterios científicos independientes para estos pacientes. En la guía, la Electrosensibilidad y la Sensibilidad Química Múltiple son negadas como enfermedades de carácter físico relacionadas con factores ambientales y se pone bajo sospecha el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, para las que también se indica psicoterapia y psicofármacos.

Informe sin valorar

La Confederación Nacional de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Electrosensibilidad y Sensibilidad Química Múltiple (CONFESQ), que representa a varias asociaciones, solicitaba a varios médicos destacados, con experiencia en estas patologías, que aportasen valoraciones al texto publicado por el INSS. En base a esta documentación, presentaba al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales una carta de posicionamiento en la que se pedía la retirada de la guía por el perjuicio que podía causar a los pacientes y por estar basada en información errónea y desactualizada. Así mismo se mantuvieron reuniones con el Ministerio de Sanidad, con la Sociedad de Médicos de Familia y con el INSS, que resultaron infructuosas. La Sociedad de Médicos de Familia mantenía su apoyo a la guía y el INSS expresaba su intención de seguir adelante con la misma.
La guía del INSS niega la Electrosensibilidad y la Sensibilidad Química Múltiple como enfermedades de carácter físico relacionadas con factores ambientales y pone bajo sospecha el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia
Para entender esta situación es necesario tener presente que la Sensibilidad Química Múltiple y la Electrosensibilidad son dos enfermedades incómodas, por cuanto ponen en tela de juicio la proliferación de sustancias químicas y la de campos electromagnéticos a los que está expuesta la población.

Existen investigaciones que, en base al stress que sufren los pacientes de Sensibilidad Química Múltiple, por la difícil situación a la que se tienen que enfrentar, consideran que esta patología tiene una base psiquiátrica. Hay, así mismo, estudios financiados por la industria de la telefonía móvil que, utilizando cuestionables experimentos de provocación, concluyen que la electrosensibilidad es psicosomática. Hay un grueso cuerpo científico destinado a afirmar la seguridad de los compuestos químicos y la de los campos electromagnéticos por debajo de los niveles de las actuales reglamentaciones. Sin embargo, hay también numerosos estudios que demuestran los efectos nocivos y diversas organizaciones científicas y ecologistas están alertando de las contraindicaciones de un modelo de desarrollo no suficientemente respetuoso con la salud y la medioambiente.

Defensa de la salud

Por desgracia el papel de las autoridades públicas en muchos casos no está siendo el de defender la salud, sino el de facilitar normativas acordes con los intereses particulares de las industrias. Los ciudadanos que son víctimas de determinados productos se enfrentan a la negación de sus problemas de salud y a la puesta en cuestión de su buen juicio. Ejemplos los podemos encontrar entre las víctimas de las tecnologías médicas, como hemos podido saber en relación a las prótesis de cadera de cobalto y a los anticonceptivos essure.
Por desgracia el papel de las autoridades públicas en muchos casos no está siendo el de defender la salud, sino el de facilitar normativas acordes con los intereses particulares de las industrias
Habitualmente las enfermedades causadas por la contaminación, aunque sabidas, son ignoradas; pero cuando se constituyen en patologías directamente vinculadas con determinados elementos ambientales, se convierten en una voz de alarma acerca de nuestro modo de vida, usos industriales y cuidado del medioambiente.

La Sensibilidad Química Múltiple y la Electrosensibilidad deberían servir para avisar sobre las consecuencias de un uso indiscriminado de ciertos elementos y sustancias. Sin embargo, la respuesta de la administración española ante estas sensibilidades ambientales no consiste en la medicina preventiva, impulsar campañas de información y políticas que mejoren el entorno de los ciudadanos. 

La respuesta no es dar a los afectados una atención según la información científica disponible. La respuesta es barrer bajo la alfombra, negar a estos enfermos y psiquiatrizarlos como si, en vez de en un país democrático, viviéramos en un régimen totalitario del siglo pasado.

REFERENCIAS

Resolución por la que se publica el Convenio específico entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, para la revisión de la primera edición del “Manual de ayuda para la valoración la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrosensibilidad. BOE. Diciembre 2018.

Guía de actualización en la valoración de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple, Electrosensibilidad y Trastornos Somatomorfos. INSS. 2019.

Carta de posicionamiento ante la guía de valoración de la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple, Electrosensibilidad y Trastornos Somatomorfos del INSS. CONFESQ. Febrero 2019.

Salud a la venta. Documental. Kirby Dirk. Netflix. 2018.

“7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica”. Comunicado de prensa. OMS. 2014.

Carlos Álvarez Berlana
Responsable del Área de Comunicación de la Asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (EQSDS)

viernes, 22 de marzo de 2019

¿Quién nos va a quitar los años de exposición a químicos tóxicos de nuestros hijos?

Nicolás Olea es catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada/Hospital Universitario S. Cecilio (Granada). Es uno de los mayores expertos mundiales en discernir cómo la exposición a productos químicos nocivos puede alterar nuestra salud y la del medio ambiente. Estará en BioCultura Sevilla dando una conferencia magistral (ver datos abajo), como siempre.

¿Todavía hay negacionistas de los efectos nocivos de los productos químicos en la salud humana?

La verdad es que no sabría decirte. Sé que algunos no quieren aceptar que las cosas no van tan bien como ellos desearían en asuntos de regulación de la exposición química ambiental. Esos individuos se contrarían cuando oyen que es urgente la implementación de una política más estricta y basada en la precaución porque sienten atacado su modelo de progreso.

Esas mismas personas tratan de llevar al absurdo muchas de las recomendaciones precautorias que se proponen, ya sea ridiculizándolas o menospreciándolas. Creo que, como alguien ha dicho, su fe ciega en la técnica les hace pensar que todo tiene remedio y que por más que nos equivoquemos, siempre, siempre va a haber una solución técnica. Y se equivocan. Algunos de los efectos son irreversibles y están costando mucho dolor para muchos.

Cambios de los políticos

¿En general, los políticos han cambiado sus posiciones desde el principio de tus investigaciones?

Creo que sí. Al menos hemos conseguido colocar en sus agendas el problema de la exposición humana a los contaminantes ambientales con actividad hormonal y la necesidad de actuar. Europa ha reaccionado con todo su empaque, pero con una lentitud exasperante. Como el mastodonte esquizofrénico que aparenta ser, se debate entre lo que le gustaría legislar con carácter preventivo y lo que la presión política, económica y social le exige. Hemos presenciado enfrentamientos entre el Parlamento Europeo y la Comisión Europea más propios de patios de colegios que de grandes instituciones.

¡Con denuncia al maestro de guardia del recreo incluido! Ocurrió en 2013… Algunos países, liderados por Suecia, denunciaron a la Comisión Europea ante el Tribunal de Estrasburgo por no cumplir con el mandato dado por el Parlamento Europeo para establecer medidas de identificación de los compuestos disruptores endocrinos –aquellos que afectan a nuestro equilibrio hormonal– e implementar políticas de prevención de la exposición. Como era de esperar la denuncia prosperó, las medidas se están implementando y todo quedó en una demora de cerca de cinco años que más de uno habrá aprovechado en su beneficio.
La verdad es que no sabría decirte. Sé que algunos no quieren aceptar que las cosas no van tan bien como ellos desearían en asuntos de regulación de la exposición química ambiental.
-¿Cuál es el efecto nocivo de los productos químicos de síntesis que más te ha sorprendido en todos estos años de investigaciones?

-Hay algunos aspectos bien conocidos por la toxicología reguladora, aquella que se encarga de establecer la evidencia de daño y recomendar las medidas de protección frente a los contaminantes ambientales, que están muy bien afianzados: los efectos de carcinogenicidad, mutagenicidad y toxicidad sobre la reproducción (reprotoxicidad), que identifican a los compuestos químicos que se encuadran bajo las siglas CMR.

A este respecto se han hecho grandes progresos. Si un compuesto químico entra en esta clasificación CMR se verá controlado por todo un aparato regulador que limitará su uso y los riesgos derivados de su empleo. No ocurre lo mismo para los compuestos químicos disruptores endocrinos, a pesar de que su exposición en momentos críticos de la vida de un individuo pueda tener consecuencias tan graves como cualquier compuesto CMR. Aquí el déficit regulador es impresionante y se suple con órdenes particulares de la Comisión Europea que, a veces, hasta sonrojan.
Es difícil guardar la compostura y no reaccionar ante la sucesión de regulaciones “a la baja”, durante más de veinte años, para controlar la presencia de bisfenol-A, un conocido disruptor endocrino, empleado en el envasado de alimentos, como es el caso del recubrimiento interior de las latas de conserva. Nosotros ya lo denunciamos en 1995. Hasta su prohibición definitiva en 2018 en todo tipo de envases para alimentos destinados a niños menores de tres años hemos asistido a un proceso de regulación penoso que nos parece tremendamente lento. El caso del bisfenol-A en uso alimentario es la crónica de una muerte anunciada y la resistencia numantina de los que se resisten a la búsqueda de una alternativa más segura. La pregunta es: ¿Quién nos va a quitar de encima años, décadas, de exposición inadvertida de nuestros hijos?

Los más peligrosos

¿Cuáles dirías que son los productos más peligrosos en salud humana?

Los compuestos CMR podrían ocupar ese primer lugar en el ránking, pero, tal y conforme está hecha la pregunta, hay un vicio en la formulación que se te ha incorporado al discurso sin darte cuenta: considerar los compuestos químicos de forma individual… En el caso de los compuestos CMR cualquier dosis entraña un riesgo, es decir, es necesario evitar cualquier exposición porque incluso a un nivel bajo de uno de esos compuestos se puede producir un efecto indeseable.

En el caso del resto de los compuestos químicos se ha establecido un nivel de seguridad de tal manera que, teóricamente, si no se alcanza esa concentración, no hay peligro. Hasta aquí todo aparentemente bajo control, pero ¿qué pasa cuando coincide la exposición de dos o más compuestos? ¿Se suman sus concentraciones y sus efectos? Este es uno de los aspectos más relevantes que el estudio de disruptores endocrinos ha traído al debate científico. El llamado efecto combinado o efecto cóctel ha echado por tierra la tranquilidad que nos daba el establecimiento de dosis o concentraciones seguras para muchas sustancias químicas cuando son consideradas de forma aislada.

¿Nos podrías dar algunos ejemplos de esos disruptores endocrinos?

Creo que el concepto de disrupción endocrina ya es familiar para muchos de nosotros y aparecen diariamente noticias sobre la presencia ambiental de muchos de compuestos químicos con estas propiedades. Por ejemplo, la reciente movida en torno al uso de los tickets de caja de impresión térmica ha reavivado el problema de la exposición humana a bisfenol-A, constituyente del papel térmico. Pero hay muchos más ejemplos: todo el mundo habla de los cosméticos sin parabenos, sin saber muy bien que esos parabenos son disruptores endocrinos.

Se conoce el peligro del residuo de pesticidas en los alimentos de cultivo industrial sin que tampoco sepa mucha gente que parte de la toxicidad de esos compuestos es su capacidad de mimetizar a las hormonas. Por último está el caso del empleo de determinados tipos de plásticos que suponen una exposición a ftalatos o a perfluorados, disruptores endocrinos bien caracterizados.

“Como comentaba, la etapa embrionaria, fetal y primera infancia representan etapas de máxima vulnerabilidad frente a los disruptores endocrinos. Lo preocupante es que tras la exposición no se observan efectos inmediatos, sino que estos se presentarán como una mayor susceptibilidad para enfermar en la vida adulta”

Biocultura sevilla

¿En qué va a consistir tu charla en BioCultura Sevilla?

Presentaré las últimas novedades sobre exposición humana a compuestos químicos disruptores endocrinos, centrándome en aquellos que, sin ser persistentes, contribuyen a la exposición en el día a día de la gente corriente, no profesionalmente expuesta. Para divulgar el conocimiento de este aspecto de la salud humana, hemos construido varios escenarios y daré recomendaciones de cómo disminuir la exposición con medidas de carácter personal… mientras que los responsables de velar por la exposición inadvertida de la población se espabilan.

¿De qué manera podemos “achicar” nuestra exposición a esos productos tan peligrosos como pesticidas, herbicidas, etc.? ¿Eligiendo alimentos ecológicos?

Hay múltiples fuentes y varias vías de exposición. Entre las fuentes, el origen de los alimentos, su procesamiento, envasado y preparación representa uno de los campos mejor estudiados y con más fácil intervención. Pero no podemos olvidar fuentes de exposición como los cosméticos, los detergentes y artículos de limpieza, los textiles o la calidad del aire exterior y del interior de nuestros hogares. Todas estas fuentes convergen en unas pocas vías de acceso a nuestro organismo, la digestiva, la dérmica y la inhalatoria. Sobre fuentes y vías podemos actuar de forma preventiva.
El consumo de productos ecológicos puede ayudar a reducir de forma significativa la exposición a pesticidas y fitosanitarios, pero no debemos olvidar lo que atañe a su empaquetado y su elaboración. Todo el proceso de producción de alimentos es muy vulnerable y está continuamente sometido a la presión de ciertas mejoras, que tan solo lo son en apariencia. El empleo abusivo de fertilizantes, el empleo sistemático de pesticidas, insecticidas y fungicidas, el uso habitual de herbicidas, resulta, al final, en la presencia del residuo de estos compuestos en el alimento de origen vegetal.

La contaminación marina por compuestos persistentes y metales nos trae a la mesa el pescado rico en mercurio, que no hace ninguna falta. Se hace necesaria otra forma de producción que nos asegure que el productor está de nuestro lado, proveyendo alimentos de origen vegetal y animal sin residuos químicos. Los que se han acogido a las formas de producción ecológica nos están haciendo un gran favor. Nuestra elección favorecerá la popularización de esos productos y su competitividad en el mercado.

La alimentación

¿Cuál es tu propuesta para la alimentación?

No soy experto en alimentación y he llegado a este campo tratando de averiguar la causa de enfermedades comunes como el cáncer, la obesidad o la infertilidad. Pero sí que te puedo dar las recomendaciones que he aprendido y me parecen útiles: 1. Come de producción ecológica; 2. Consume productos locales y de temporada; 3. Compra pagando el precio justo, y 4. Come de todo, poco.

¿España es más peligrosa o menos que otros países de nuestro alrededor? ¿Se controlan los alimentos? ¿Se hacen estudios sobre exposición a niveles pequeños?

Afortunadamente para nosotros, somos Europa. Esto quiere decir que nos vemos sometidos a decisiones de carácter global que se han tomado en un Parlamento Europeo donde están representados países con una gran tradición ambiental y con un movimiento ciudadano muy importante. Creo que eso ha sido un buen freno para que no se den demasiados casos ligados a la idiosincrasia de la raza. Como decía un amigo mío sudamericano: “Vengo de un país de listillos, nos pasamos el día maquinando como defraudar al fisco o engañar al vecino”.

No será el caso de España, ¡no¡, pero creo que las reglas del juego impuestas por la Comisión Europea nos ayudan a controlar muchos aspectos de nuestra seguridad ambiental, en el sentido más amplio de la palabra. No es el momento de discutir el tema, pero la presión europea sobre la regulación del consumo de pescado con altos niveles de mercurio en España y Portugal es un buen ejemplo de lo que estoy refiriendo. Sí, se han hecho buenos estudios sobre exposición química ambiental en España, unos pocos poblacionales y otros ligados a estudios epidemiológicos.

Los trabajos de Cataluña y Canarias son pioneros, después han venido otros realizados por el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA). Destaca el estudio en el que participa esta última institución y mi grupo de trabajo, que comprende 27 países europeos. El proyecto se identifica con las siglas HBM4EU y está midiendo la presencia en el cuerpo humano, de individuos reclutados en el norte y sur, este y oeste de Europa, ya sean niños, adolescentes o adultos, de toda una batería de compuestos químicos entre los que se encuentran muchos disruptores endocrinos. Los resultados estarán listos en unos meses y servirán para orientar políticas de prevención de la exposición

Efecto cóctel

¿Nos puedes hablar brevemente del “efecto cóctel”?

Como ya he comentado el efecto sumatorio de múltiples compuestos químicos actuando de forma combinada –ya sea sinérgica o antagónica, es decir, sumando o restando- ha desarmado el argumentario de “todo está bajo control” que tanto ha pregonado la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. Como comprenderás, el establecimiento de concentraciones para las cuales no se presume ningún efecto indeseable para la salud, para un determinado pesticida presente en un alimento considerado de forma aislada, queda desautorizado si se consideran varios residuos de pesticidas en, por ejemplo, un tomate, que se unen a los residuos del resto de los componentes de la ensalada, y este primer plato se suma a lo que aporta el segundo plato y todos, al postre.
Nos gustaría que se legislara en función de la suma de residuos que aporta nuestra comida diaria y que, además, se tuvieran en consideración los compuestos que se incorporan por nuestra piel cuando usamos determinados cosméticos o por la respiración cuando aspiramos aromas artificiales… Esa sería la forma correcta y honesta de establecer cuanto es admisible de un determinado compuesto químico contaminante ambiental. Pero estamos lejos de ello: el efecto cóctel no está en la agenda de los organismos reguladores.

Los niños

¿Los niños son los más vulnerables a los efectos nocivos de la alimentación convencional? ¿Ellos deberían comer más que nadie “bio”?

Junto al efecto combinado y la invalidez del uso regulador de las bajas dosis, lo que llamamos las ventanas de exposición son el tercer y gran problema de la evaluación del riesgo para la salud tras la exposición a disruptores endocrinos. Siempre hemos denunciado que la toxicología reguladora se ha centrado en el que la paga: Hombre rico del mundo desarrollado. Por esta razón, creo que se ha olvidado la idiosincrasia de la mujer, las peculiaridades del embrión/feto/niño y las dualidades rico/pobre, norte/sur, primer mundo/tercer mundo… Dentro de este contexto, las fases por las que pasa la vida de un individuo, sea cual sea su condición, son determinantes del efecto tras la exposición a un disruptor endocrino.

Determinados momentos en tu vida significan diferentes riesgos ante exposiciones idénticas: el embrión y feto, esto es la vida intrauterina, la primera infancia, la pubertad… todos representan momentos de máxima sensibilidad a los contaminantes ambientales. Creo que las generalizaciones en el control de la exposición son desafortunadas y deberían tener en cuenta los momentos en la vida de un individuo que se asocian con el mayor riesgo para el desencadenamiento de un efecto adverso, fases de la vida que llamamos ventanas de exposición. En respuesta a la segunda parte de tu pregunta, la alimentación debería ser especialmente cuidada en esos momentos de la vida de un individuo.

¿Nos puedes hablar de algunas de tus conclusiones en estos años de estudio que tengan que ver con exposición a químicos a través de la dieta y efectos en población infantil?

Como comentaba, la etapa embrionaria, fetal y primera infancia representan etapas de máxima vulnerabilidad frente a los disruptores endocrinos. Lo preocupante es que tras la exposición no se observan efectos inmediatos, sino que estos se presentarán como una mayor susceptibilidad para enfermar en la vida adulta. Un ejemplo: la exposición intrauterina, en el vientre de la madre del embrión macho –el niño– a disruptores endocrinos con actividad hormonal estrogénica y antiandrogénica se asocia con un fracaso en la producción de semen en la edad adulta.
En otras palabras, en la base de la infertilidad masculina asociada a la baja calidad de su semen… podría estar la exposición de la madre cuando quedó embarazada a contaminantes ambientales. Todo se encuadra dentro del llamado Síndrome de Disgenesia Testicular en el que la exposición ambiental parece tener un papel importante, y que implica no solo mala calidad seminal sino también un mayor riesgo de padecer cáncer de testículo o un defecto de la colocación del testículo en la bolsa escrotal (criptorquidia) observado al nacimiento. Espero tener ocasión de contaros en BioCultura la historia de los preciosos MIL DIAS, pero la hipótesis del origen tempano de enfermedades de presentación en el adulto está cada vez más fundamentada.

Baja natalidad

¿Nuestra baja natalidad tiene que ver con los efectos hormonales de la polución química y sus consecuencias en la población humana? ¿Somos un país muy expuesto?

El ejemplo de la respuesta anterior, es decir, la mala calidad y pobreza seminal del varón está contribuyendo en toda Europa, y en el mundo occidental en general, a la infecundidad de las parejas. Es cierto que la infertilidad masculina y femenina son multicausales, pero en ambos casos la exposición ambiental, es decir nuestros hábitos y exposiciones del día a día, están contribuyendo a este fenómeno. El problema del varón se describió en Europa del Norte, para más tarde generalizarse en todos los países desarrollados.

En España, los varones no escapan a esa tendencia decreciente de su calidad seminal que no parece haber tocado fondo, como se constata en cada nuevo estudio que se hace en Europa y España. Este problema tiene dos aspectos no bien conocidos por la opinión pública, que van más allá de la infertilidad del varón. El primero es que esa infertilidad se asocia en el varón con la caída en los valores de testosterona (la hormona masculina), lo que significa un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad metabólica, la diabetes y/ padecer problemas cardiacos.

El segundo, es que nos ha servido para darnos cuenta de cómo reacciona nuestro primer mundo a esta evidencia, ya que, en lugar de buscar la causa, se proponen soluciones basadas en la técnica. En este caso particular, han proliferado de las clínicas de reproducción asistida. ¡En Granada ya hay más que oficinas de farmacia! Es una huida hacia adelante tan típica de la sociedad actual, donde la tecnología quiere resolver los problemas provocados por la propia tecnificación.

Pedro Burruezo

CHARLA EN BIOCULTURA

martes, 26 de febrero de 2019

La llegada de la tecnología 5G viene acompañada de más radiación: una cruz para personas electrohipersensibles

Por Carla Benito, 26 febrero, 2019

A nivel español pues no hay ningún tipo de regulación que presione a las empresas productoras de telefonía móvil para responder ante unos límites por salud y seguridad. En Francia, el trabajo en conjunto de dos organizaciones ha conseguido ya la retirada de ciertos modelos del mercado.
El Colectivo Ronda ha acogido a la Asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud y dos asociaciones francesas en el día que se iniciaba el Mobile World Congress en Barcelona para denunciar el poco control en la industria telefónica respecto a las ondas electromagnéticas

Per la pressió de l'associació Phonegate alert França ja ha retirat tots els exemplars de 10
models de telèfon mòbil / Carla Benito
El escándalo llamado Phonegate destapó que varias compañías de teléfonos móviles falseaban los datos a fin de pasar las pruebas de seguridad de sus aparatos. La asociación Phonegate Alert consiguió vía petición judicial que la ANSES, la Agencia nacional de seguridad sanitaria de la alimentación, del medio ambiente y del trabajo francesa, publicara un estudio que había realizado donde se estudiaba la exposición de 500 móviles diferentes. La presión de la asociación hacia las autoridades francesas ante la impasividad de las empresas productoras hizo que Francia retirara todos los ejemplares de 10 modelos de teléfono móvil.

La norma europea establece para los móviles un nivel máximo de SAR (Tasa de absorción específica en sus siglas en inglés Specific Absorption Rate) de 2 watios por cada kilogramo pero algunos fabricantes se acercan peligrosamente a esta cifra y la mayoría la pasan o la multiplican en el contacto con la piel. Por lo demás, los directores de las dos principales organizaciones que trabajan por la regularización de los derechos en torno a los móviles y sus radiaciones en Francia, consideran que este nivel de exposición a las ondas electromagnéticas ya es demasiado elevado.

Coincidiendo con el inicio de la celebración del Mobile World Congress en Barcelona, ​​la asociación estatal con grupos locales Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud han denunciado en la sala de actos del Colectivo Ronda el uso indiscriminado de la tecnología teniendo esto en consecuencia un impacto superior en la salud de personas con electrohipersensibilitat (EHS) y sensibilidad química múltiple (SQM). Juan Antonio Rivera, asesor en salud del hábitat, geobiología, contaminación electromagnética y bioconstrucción, es también uno de los portavoces de la asociación Electro y Químico Sensibles miedo el Dereho a la Salud. Explicó que si bien a nivel internacional el caso Phonegate sonó, no fue hasta que ellos sacarlo en rueda de prensa en Madrid que comenzó a hacerlo en España.

De aquella intervención, ahora, dos diputados de Podemos están preguntando al Gobierno  ‘¿Qué se está haciendo en España?’ Dado que el caso Phonegate ha supuesto sólo en Francia la retirada o intervención de 100.000 smartphones del mercado por superar los límites SAR permitidos. Pero si bien la tarea de denuncia es importante, también lo son otras acciones que realizan como asociación como crear guías de accesibilidad para personas EHS o SQM, realizar protocolos de actuación hospitalaria o proponer la modificación de la guía de valoración de la INSS hacia estas personas.

A nivel español pues no hay ningún tipo de regulación que presione a las empresas productoras de telefonía móvil para responder ante unos límites por salud y seguridad. En Francia, el trabajo en conjunto de dos organizaciones ha conseguido ya la retirada de ciertos modelos del mercado.

La preocupación se incrementa por la aparición del 5G. Pierre-Marie Théveniaud es el presidente de Robindes Toits, la Asociación Nacional para la Seguridad Sanitaria en las Tecnologías Inalámbricas (Association nationale pour la SECURITE sanitario dans les technologies sanos hilos), desde donde quieren poner al descubierto las mentiras que hay alrededor de la emisión del 5G. Théveniaud, de visita en Barcelona para hablar del caso Phonegate y la situación actual, ha querido poner énfasis en que hoy en día lo tenemos todo conectado: “la casa, el coche, en el trabajo, las comunicaciones son en red … muchos estudios apuntan que sí existen efectos nocivos para la salud pero aún así se están permitiendo bandas de frecuencia más alta “. Dijo además, que sí se está yendo hacia el modelo 5G con todo lo que conlleva y es que esta tecnología “aportará 12,3 trillones de dólares a la economía global de aquí a 2035 y sólo 500 mil millones de euros de inversión necesarias en los próximos 10 años según Bruselas “. En este sentido, Théveniaud ha denunciado que “la salud de la población no debe basarse sólo en el beneficio”.
Marc Arazi, Juan Rivera y Pierre_marie Théveniaud durante la rueda de prensa en 
Barcelona de Phonegate Alert / CB
Se habla de la tecnología 5G como inteligente dado que las antenas pueden orientarse para encontrar el mejor ángulo: se minimiza el epicentro de salida para mejorar y ampliar la recepción. Théveniaud también ha explicado que, con este método, la potencia de radiación es más alta, de hasta 900 kW de radiación. Además, denuncia que la intención sea “montarlo en la calle, en las aceras, como servicio público”. Estar rodeado de antenas pequeñas, que conectan con antenas grandes, que a la vez conectan con satélites, hace que todo el mundo esté afectado por la radiación y que, probablemente, más gente empiece a desarrollar efectos secundarios. Efectos que pueden ser, según Théveniaud y los estudios donde se apoya, de carácter sanitario o biológico. En este sentido, las demandas que emiten desde Robin des Toits son muy concretas: una moratoria para el desarrollo del 5G y hacer estudios de los efectos sanitarios previos a su implementación, una revisión de las normas específicas desde bases científicas, no utilizar los móviles entre los menores de 14 años y, teniendo en cuenta los efectos biológicos y más en las funciones cognitivas de niños y jóvenes, reconocer oficialmente los efectos sanitarios de la electrohipersensibilidad.

Los datos estiman que en el mundo hay más de 300 millones de personas con EHS pero aún así “los productore s dan prioridad a la capacidad y al diseño de sus modelos por encima de la salud de 6 mil millones de usuarios”. Esta es la denuncia principal de la asociación Phone Gate Alert. Protect users ‘health que cuenta con el doctor Marc Arazi como presidente. Arazi, también presente en Barcelona coincidiendo con el Mobile World Congress, ha aprovechado para denunciar que las autoridades públicas no están informando a la población ni los consumidores de lo que supone la exposición a las ondas electromagnéticas ante el contacto de su uso sobre el cuerpo.

Actualmente hay dos reglamentos en torno a la industria de la telefonía: uno de ellos, de Estados Unidos, que le siguen 19 países, y otra, entre los que se encuentran España y la mayoría de estados de Europa, que le siguen 150. Este segundo es del año 1993 y el de Estados Unidos de 1996. Arazi considera que ambos están anticuados y que el de EEUU es más protector de la salud que el vigente aquí.

Desde la asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud consideran que el escándalo Phonegate pone en evidencia como “los niveles reales de radiación de los teléfonos móviles supuestamente regulados por los gobiernos europeos son en realidad mucho mayores que los anunciados por los fabricantes, en muchos casos los niveles reales de radiación son trece veces más altos que los límites establecidos por las autoridades competentes “. Ante esto, Marc Arazi explica que el 90% de los móviles comprobados en Francia en 2015 excedían los valores de SAR y con estos datos en la mano han logrado hacer retirar 10 modelos de móviles. Y es en esta línea que Arazi quiere insistir.

Hoy por hoy, sólo Francia y los Países Bajos realizan un control post puesta en el mercado de los productos. Hay entonces que seguir presionando pero también Arazi pide generar conciencia y cambiar los usos del móvil y por ello es necesaria la implicación del consumidor, que no debe verlo como una limitación: “no dejamos de conducir cuando pusimos los cinturones de seguridad en los coches “.

"Relatos de lo invisible" que sensibilizan sobre enfermedades emergentes

La obra recoge los relatos premiados y finalistas en el certamen convocado por la Fundación Científica Manuel González

Narrativa, ciencia, salud ambiental y derechos humanos confluyen en "Relatos de lo invisible", el libro que reúne las obras finalistas del certamen convocado por la Fundación Científica Manuel González junto a las colaboraciones de Carme Valls y Álvaro Lavandeira, en un volumen ilustrado por Violeta Sánchez Trexu.

Estas enfermedades emergentes tienen evoluciones dispares: unas se han hecho visibles gracias a la intervención del sistema sanitario, mientras que otras se mantienen invisibles o sin ningún tipo de reconocimiento. Los afectados por estas últimas no disponen desde la sanidad pública de un tratamiento que mejore su salud a pesar del esfuerzo de unos pocos profesionales y de las asociaciones de enfermos

El incremento de estas enfermedades es cada vez mayor y aunque la ciencia explora interpretaciones biológicas o bioquímicas y la medicina establece algunas definiciones sobre síntomas, causas o posibles tratamientos, la realidad de muchos afectados es la de un continuo peregrinar por diferentes especialistas, dilatándose así en el tiempo un correcto diagnóstico. Como consecuencia de esta falta de atención adecuada, se incrementa el riesgo de tratamientos erróneos y la cronicidad, lo que puede ir acompañado de una sobrecarga económica, la pérdida del trabajo, el deterioro de la vida social y la ausencia de planes para el futuro.

Uno de estos síndromes es el de Sensibilidad Química Múltiple, "una enfermedad adquirida por la que se pierde la tolerancia a los productos químicos que en la actualidad no tiene tratamiento curativo, por lo que evitar las exposiciones con un control ambiental estricto es la única medida eficaz", explica la doctora María Argentina Rey, afectada por este trastorno y miembro de la junta directiva de la asociación SQM Galicia.

"En España está infradiagnosticado -prosigue- por el desconocimiento de los médicos y la falta de unidades especializadas. El número de afectados no cesa de aumentar y el sistema sanitario no puede seguir mirando para otro lado; ha de formar a sus médicos e instaurar protocolos para su asistencia en los centros de salud y en los hospitales y desde las asociaciones debemos contribuir a informar a la población para ayudar a prevenirla".

"Relatos de lo invisible" refleja esta problemática, con piezas literarias en las que se prima la creación literaria, no necesariamente testimonial, pero que dejan entrever las vicisitudes de los afectados en su camino de superación.

La obra está disponible en: Librería Vigo (Vigo), La Voz de la Verdad (Lugo), La Librería (Ourense) y Arenas ( A Coruña). Se puede solicitar también por encargo a cualquier librería de España asociada a Bubok o adquirirla directamente online en


La fundación

La Fundación Científica Manuel González es una iniciativa que nace con el fin de impulsar la sensibilización sobre algunas enfermedades emergentes. Desconocido fuera de su entorno, Manuel González representa a quienes hicieron un gran esfuerzo para sobreponerse a una minusvalía en los difíciles tiempos de la posguerra y para superar las dificultades del estado precario que conlleva la enfermedad.

Entusiasta de la cultura (empedernido lector, escribió un libro -por publicar- donde defiende los valores del mundo rural) y de la investigación (registró una patente y propuso un proyecto de obtención de agua potable con el agua de mar), su fallecimiento sin un diagnóstico claro que avalase tal desenlace nos motivó a impulsar esta fundación que tiene como fines promover el conocimiento, la investigación y la divulgación de aspectos referentes a enfermedades emergentes y poco investigadas como son los diferentes síndromes de Sensibilización Central, que comprenden enfermedades para las cuales la medicina no dispone de herramientas claras de curación.