Unas proteínas en sangre se vinculan
con el síndrome de fatiga crónica
La inflamación subyace a la afección, que con frecuencia es debilitante
El síndrome de fatiga crónica no tiene cura y no se han encontrado todavía unos tratamientos efectivos, pero una nueva investigación lo vincula con cambios en 17 proteínas de señalización del sistema inmunitario llamadas citocinas.
Esto sugiere que la inflamación tiene un rol en la enfermedad, que puede persistir durante años, según investigadores del Centro Médico de la Universidad de Stanford. Dijeron que sus hallazgos podrían ayudar a los médicos a diagnosticar la fatiga crónica y a medir su gravedad.
También se conoce como encefalomielitis miálgica, o SFC/EM.
"Ha habido mucha controversia y confusión sobre la SFC/EM, incluso sobre si es una enfermedad real", dijo el autor principal del estudio, el Dr. Mark Davis, en un comunicado de prensa del hospital.
"Nuestros hallazgos muestran con claridad que se trata de una enfermedad inflamatoria, y ofrecen una base sólida para un análisis sanguíneo diagnóstico".
Davis es director del Instituto de Inmunidad, Trasplantes e Infección de la Stanford.
El síndrome de fatiga crónica afecta a más de un millón de personas en Estados Unidos. Las mujeres se ven afectadas con mayor frecuencia que los hombres, y la afección muchas veces aparece por primera vez en la adolescencia, y luego otra vez en la treintena, dijeron los autores.
"El síndrome de fatiga crónica puede convertir una vida de actividad productiva en una de dependencia y desolación", comentó en el comunicado de prensa el autor principal del estudio, el Dr. José Montoya. Montoya es profesor de enfermedades infecciosas en el centro médico.
Algunas personas se recuperan en un plazo de un año, sin tratamiento. Pero en la mayoría persiste durante décadas.
Además de una fatiga debilitante que el descanso no alivia, el síndrome de fatiga crónica puede provocar síntomas gripales, además de confusión mental o "niebla cerebral". Algunas personas también desarrollan problemas cardiacos, diarrea, estreñimiento o dolor muscular. Los variados síntomas hacen que para los médicos diagnosticarlo resulte difícil.
"He visto los horrores de esta enfermedad, multiplicados por cientos de pacientes", dijo Montoya. "Se ha observado y se ha hablado al respecto durante 35 años, a veces con la desventaja de ser descrita como una afección psicológica. Pero el síndrome de fatiga crónica no es un producto de la imaginación, en lo absoluto. Es real".
Los antivirales y antiinflamatorios han ayudado a aliviar los síntomas, y los medicamentos que se dirigen al sistema inmunitario también han tenido cierto éxito.
Con la esperanza de precisar un posible desencadenante de la afección, los investigadores de la Stanford analizaron muestras de sangre de 192 personas con fatiga crónica y de 392 personas sanas.
Los pacientes con fatiga crónica habían afrontado los síntomas durante más de una década, en promedio.
Los investigadores tomaron en cuenta cuánto tiempo habían estado enfermos los pacientes, y la gravedad de sus síntomas. Entonces analizaron los niveles de 51 citocinas.
De esas proteínas, 17 se vinculan con la gravedad de la enfermedad y 13 son proinflamatorias, según el estudio. Proinflamatorio significa que actúan para empeorar la enfermedad.
Los investigadores anotaron que una de las proteínas es más común en la sangre de las mujeres que en la de los hombres, lo que podría aclarar por qué la fatiga crónica es más común en las mujeres. Los autores dijeron que sus hallazgos se podrían usar para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.
"Durante décadas, el diseño de estudio de 'casos frente a controles sanos' ha funcionado bien para hacer que nuestra comprensión de muchas enfermedades avance", aseguró Montoya. "Pero es posible que en ciertas patologías humanas, el análisis según la gravedad o la duración de la enfermedad quizá ofrezca más información".
El estudio fue publicado en la edición del 31 de julio de Proceedings of the National Academy of Sciences.
FUENTES: Proceedings of the NationalAcademy of Sciences, July 31, 2017; Stanford University MedicalCenter
Fatiga Crónica: ¿Real o Irreal?
Historia Breve
El síndrome de fatiga crónica (CFS) afecta hasta a 2.5 millones de personas y representa un gasto anual de $51 billones de dólares en costos médicos, debido a que los síntomas varían y no se han identificado causas definitivas, muchos médicos cuestionan el diagnóstico
Una investigación reciente ha identificado 17 biomarcadores relacionados con la severidad de los síntomas del CFS, lo que ofrece evidencia concreta de que este problema de salud realmente existe y una esperanza para las personas que lo padecen y a quienes les habían dicho que todo “estaba en su cabeza”
Aunque no hay cura, existen estrategias que podría utilizar para reforzar su salud y reducir los síntomas como el intestino permeable e inflamación y también puede ayudar a reforzar su salud mitocondrial
El síndrome de fatiga crónica (CFS por sus siglas en inglés) es un problema de salud debilitante que afecta hasta a 2.5 millones de personas que viven en los Estados Unidos1 e incurre y es responsable del gasto anual de $51 billones de dólares en costos médicos.2
De hecho, este problema de salud recibe muchos nombres diferentes que incluyen encefalopatía miálgica o encefalomielitis miálgica (ME por sus siglas en inglés), síndrome de fatiga post-viral (PVFS por sus siglas en inglés) y síndrome de disfunción inmunológica por fatiga crónica (CFIDS por sus siglas en inglés).3 Aunque la abreviatura más común es ME/CFS.
Incapaces de identificar una causa, muchos médicos dicen que este problema de salud tiene raíces psicológicas. Este problema de salud se reportó por primera vez en la literatura médica en 1934.4
Pero fue hasta hace poco que los investigadores encontraron similitudes fisiológicas entre grupos de personas que separaron sus síntomas de otros problemas de salud comparables.
Se han descubierto cambios en las bacterias y en el tejido cerebral de las personas que padecen síntomas de ME/CFS. Ahora, los científicos han encontrado biomarcadores en la sangre que se correlacionan con los síntomas de ME/CFS.
Esta combinación de información pone a los investigadores un paso más cerca de encontrar un agente causal, lo que ayudaría a mejorar las opciones de tratamiento.
¿Qué Es el Síndrome de Fatiga Crónica?
Los investigadores no han encontrado una razón para los síntomas de ME/CFS. Uno de los mayores obstáculos es el hecho de que los síntomas varían mucho de una persona a otra.
Sin embargo, el síntoma más común es el agotamiento abrumador que empeora con el gasto de energía física o mental y no mejora con el descanso adicional.5 Curiosamente, es posible que no experimente toda la sensación de agotamiento hasta 48 horas después de la actividad.
Algunas de las complicaciones de los síntomas podrían incluir depresión, asilamiento social, días de incapacidad en el trabajo y restricciones de estilo de vida que están relacionadas con una incapacidad para interactuar en las actividades cotidianas.6
Este problema de salud afecta a personas de todos los estratos sociales, grupos étnicos y raciales, así como personas de todas las edades.7 Sin embargo, las personas en sus 40s y 50s, son el grupo que tiende a reportar más síntomas y las mujeres reportan síntomas con una frecuencia hasta cuatro veces mayor en comparación con los hombres.
La forma en la que las personas sufren ME/CFS no se describe por completo a través de una lista simple de síntomas. De acuerdo con David Tuller, coordinador en la Universidad Berkley de California:8
“En una entrevista para el New York Times a principios de este años, la autora de la lista best-selling, Laura Hillenbrand (“Seabiscuit,” “Unbroken”), quien ha vivido con CFS durante décadas, calificó el nombre de la enfermedad como “condescendiente” y “sumamente confuso”.
Además, añadió “la persona promedio que padece esta enfermedad, antes de padecerla, no era una s persona floja, es muy común que haya sido tipo A y muy, pero muy trabajadoras…
Lo que experimentamos es fatiga, pero para nosotros significa lo que lo que es un cerillo para una bomba atómica. Esta enfermedad deja a las personas postradas en la cama. He pasado por fases en las que ni siquiera puede rodar en la cama. No puedo hablar. Así que llamarlo fatiga es algo “completamente erróneo”.
Los síntomas de este problema de salud podrían imitar a otros problemas médicos que requieren de un diagnóstico por exclusión, es decir primero descartar otros problemas de salud, como trastornos tiroideos, trastornos de sueño y problemas hepáticos o renales.9 Estos síntomas adicionales podrían incluir:10, 11, 12
Dolor muscular
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Problemas de la memoria
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Dolores de cabeza
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Dolor de garganta
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Dolor en varias articulaciones
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Dificultad para dormir
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Ganglios linfáticos sensibles
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Contracción visible de los músculos (fasciculaciones)
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Dificultad para concentrarse
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Periodo corto de atención
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Problemas para encontrar palabras
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Sudoración excesiva
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Palpitaciones
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Desmayos
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Torpeza
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Glándulas dilatadas
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Síntomas intermitentes similares al resfriado
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Intolerancia al alcohol
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Síntomas similares al intestino irritable
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Cambios en el estado de ánimo
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Control de la temperatura
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Intolerancia a los alimentos
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Hipersensibilidad a la luz y al ruido
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Nuevo Estudio Encuentra Biomarcadores que Señalan un Problema Inflamatorio
Un estudio reciente realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford identificó 17 biomarcadores en la sangre que se correlacionan estrechamente con la severidad de los síntomas reportados en los pacientes que padecen ME/CFS.13
Estos biomarcadores son citoquinas, pequeñas proteínas segregadas por su sistema inmunológico que son utilizadas por otras células en su cuerpo.
Este nuevo hallazgo ofrece esperanza tanto para las personas que padecen esta enfermedad como para los médicos, ya que proporciona evidencia objetiva y una confirmación concreta de la existencia del ME/CFS. También podría ayudar a mejorar las opciones de tratamiento y a descubrir una cura.
Durante el estudio, los investigadores analizaron la sangre de más de 185 personas que padecían ME/CFS y que habían padecido los síntomas durante al menos 10 años. Su sangre se comparó con las muestras de sangre de más de 385 personas sanas.14
Se encontraron 51 citocinas diferentes en todas las personas y se descubrió que hubo dos tipos de citocinas que fueron significativamente diferentes entre los grupos.
Sin embargo, la observar más de cerca las citocinas en el grupo sintomático, los investigadores también encontraron niveles diferentes de 17 citocinas que parecieron correlacionarse con la severidad de los síntomas reportados por la persona.
La hipótesis de los investigadores fue que esto no había sido descubierto en estudios previos debido a que algunas personas tenían niveles elevados de algunas citosinas, mientras que tenían niveles bajos en otras, lo que pudo haber alterado la información.
De las 17 citocinas identificadas en el estudio, 13 eran conocidas por estar relacionadas con un mayor nivel de inflamación. Esto confirma la sospecha de algunos investigadores de que los síntomas similares a los de la gripe y dolores corporales relacionados con el ME/CFS están relacionados con una respuesta inflamatoria.15 El investigador Mark M. Davis, PhD, de la Universidad de Stanford, comentó:16
“Ha habido mucha controversia y confusión sobre el MS/CFS – incluso cuando estamos hablando de una enfermedad muy real. Nuestros resultados muestran claramente que se trata de una enfermedad inflamatoria y ofrece una base sólida para un análisis de sangre de diagnóstico”.
La Respuesta Inflamatoria Podría Ser Causada por un Intestino Permeable
Otro estudio reciente realizado por la Universidad de Cornell encontró una diferencia en el microbioma intestinal de las personas diagnosticadas con ME/CFS y un grupo de personas sanas.17
Este descubrimiento podría ayudar a conocer más sobre los procedimientos para otros problemas de salud y crear estrategias para el tratamiento y prevención del ME/CFS. Las diferencias que encontraron los investigadores fueron evidentes tanto en las muestras de sangre como en las muestras de heces.
Los investigadores utilizaron la secuencia de ADN para encontrar una clara falta de diversidad en el microbioma intestinal de las personas y encontraron biomarcadores inflamatorios en su sangre.18
Los cambios tal vez no estén claramente relacionadas con una causa o consecuencia del problema de salud. Maureen Hanson, PhD y profesora de biología molecular y genética en la Universidad de Cornell comentó para el Washington Post:19
“Nuestro trabajo demuestra que el microbioma intestinal en los pacientes con síndrome de fatiga crónica no es normal, probablemente eso es lo que provoca los síntomas gastrointestinales e inflamatorios en las personas que padecen esta enfermedad.
Además, nuestra detección de una anomalía biológica ofrece más evidencia contra este ridículo concepto de que la enfermedad es de origen psicológico”.
Los investigadores especularon que estos marcadores podrían ser el resultado de un “intestino permeable causado por problemas intestinales y que permite la entrada de bacterias a la sangre”.20 El intestino permeable se desencadena debido al desarrollo de "huecos" entre las células de la membrana que recubre el tracto intestinal.
Esto permite que los materiales que estaban destinados a permanecer en su tracto intestinal como los alimentos sin digerir, bacterias y productos de desecho, se filtren en su torrente sanguíneo.
Hay una relación perceptible entre el desarrollo de estos huecos entre las células y los alimentos que consume cada día. Los granos son particularmente problemáticos. Las investigaciones muestran que el gluten estimula una molécula en el intestino llamada zonulina, una proteína intestinal que provoca la apertura de estas coyunturas.
Y si padece alguna enfermedad inflamatoria como ME/CFS, entonces lo mejor es evitar las legumbres y otros alimentos ricos en lectinas.21 No todas las personas con intestino permeable desarrollarán ME/CFS, sin embargo, curar y sellar su intestino podría ayudar a reducir la respuesta inflamatoria en su cuerpo, lo que su vez provocaría una reducción de los síntomas.
Cambios Neurológicos Encontrados en las Personas que Padecen ME/CFS
La personas que padecen ME/CFS también experimentan cambios en la materia blanca del cerebro, otra evidencia de que estamos hablando de un problema de salud fisiológico.22
A través de una nueva tecnología, se utilizaron estudios por imagenes para distinguir diferencias entre el cerebro de las personas que padecen ME/CFS y las personas sanas. Las personas que padecen ME/CFS tuvieron una menor cantidad de materia blanca y cambios en el hemisferio derecho.
Los investigadores comentaron en un comunicado de prensa del Centro Médico en Stanford, en donde se realizó el estudio, que:23
"No es poco común que los pacientes con CFS tengan que enfrentar varias caracterizaciones erróneas de su enfermedad o incluso sospechas de hipocondría, antes de recibir el diagnóstico de CFS. Las anormalidades identificadas en el estudio... podrían ayudar a resolver esas ambigüedades…”
El estudio expuso tres hallazgos:
- Una reducción de la materia blanca responsable de transportar la información en el cerebro, no fue ninguna sorpresa. Se sabe que la inflamación crónica afecta la materia blanca
- Una apariencia anormal consistente mostrada a través de las técnicas de imagen en las personas con ME/CFS en el hemisferio derecho del cerebro, que conecta los lóbulos frontales y los lóbulos temporales.
- Un engrosamiento de la materia gris en cualquier borde de la materia blanca, entre los lóbulos temporales y frontales, lo que indica que es bastante improbable que estos descubrimientos sean una coincidencia
Además de la Enfermedad, las Personas que Padecen ME/CFS Se Enfrentan a Otros Desafíos
Aunque, por lo general, este problema de salud es físicamente y emocionalmente devastador, las personas que padecen esta enfermedad también se enfrentan a otros desafíos. El investigador principal del estudio que reveló todo lo relacionado con los biomarcadores de la citoquina en la sangre de las personas que padecen ME/CFS, el Dr. Jose Montoya, habló para NPR News: 24
“Este es un campo que ha estado lleno de escepticismo e ideas erróneas, en donde los pacientes son vistos como si estuvieran inventando su enfermedad.
Estos datos demuestran claramente todo lo contrario, así como todo lo que se puede lograr cuando se realiza una buena investigación utilizando lo más novedoso en tecnología”.
Desafortunadamente, la información de estos estudios no ha llegado a los médicos tan rápido como quisiéramos y los pacientes siguen enfrentándose a la negativa y recomendaciones para mejorar su condición física basadas en el ensayo PACE publicado en Lancet,25 que recomienda terapia conductual cognitiva y ejercicio físico para curar a los pacientes con ME/CFS.
Este estudio pareció haber utilizado una gran cohorte de pacientes y haber sido sometido a la revisión por pares antes de haber sido publicado. Sin embargo, después de que se publicaron los datos sin procesar del estudio, se pudieron detectar grandes fallas en las suposiciones de los investigadores.26
Antes del estudio, los investigadores determinaron sus estándares de éxito al definir “recuperación” y mejora”.
Sin embargo, una vez que comenzó la parte no cegada del estudio, los investigadores revisaron las definiciones para que si los pacientes empeoraban, tanto en fatiga como en función física, durante el transcurso del estudio, pudieran seguir siendo clasificados como “recuperados”.27
Tuller publicó su análisis de los resultados del estudio,28 y otro análisis reciente confirma su evaluación sobre el ensayo PACE, en la que concluyó que se trató de un ensayo con muchas fallas y con malas conclusiones.29
El daño a las personas y sus familias provocado por seguir las recomendaciones de su médico y que se basan en aumentar la actividad física y buscar ayuda psicológica para curar este problema de salud, es lo que contribuye en gran medida a toda la carga emocional y mental que experimentan estas personas.
En otro análisis de esta población de pacientes, los investigadores evaluaron cualquier aumento en el riesgo de muerte causado por un diagnóstico de ME/CFS. Aunque no encontraron ningún aumento en la mortalidad por cualquier causa, sí hubo una aumento significativo en el riesgo de muerte por suicidio que estuvo acompañado por un diagnóstico de ME/CFS.30
¿Podría Reforzar la Salud Mitocondrial Ayudar a Reducir los Síntomas?
Es lógico que un problema de salud que provoca una respuesta inflamatoria en el cuerpo y que a su vez provoca una fatiga abrumadora responderá favorablemente a los factores de estilo de vida que reducen la inflamación y refuerzan la función de su mitocondria.
Estas pequeñas fuentes de energía son una red interconectada que distribuye rápida y efectivamente la energía en todas las células de su cuerpo.31
En otras palabras, reforzar un sistema que proporciona energía a todas las células de su cuerpo, probablemente afectará muchos problemas de salud, no sólo a ME/CFS. Los estudios sobre la función mitocondrial nos han ayudado a entender el desarrollo de enfermedades cardíacas, así como de otras enfermedades mitocondriales, incluyendo el cáncer.
Cuando experimenta disfunción mitocondrial, también se enfrentará a muchos problemas de salud. Ya que desempeña un papel muy importante en las enfermedades neurodegenerativas, trastornos convulsivos, diabetes, hipertensión y más.
De hecho, muchos de los problemas de salud que están siendo tratados con medicamentos tóxicos podrían resolverse con una intervención nutricional y de estilo de vida adecuada que se encargue del combustible que utilizan sus células para obtener energía.
Opciones de Apoyo y Tratamiento en Casa
En este momento no existe una cura conocida para el ME/CFS, pero hay muchos métodos para reforzar su cuerpo y aliviar los síntomas,32 incluyendo los alimentos que come y las decisiones que toma durante su día.
Cada una de estas opciones tiene un impacto en los síntomas de ME/CFS, así como en su salud en general. Los cambios prácticos en su plan de nutrición que pueden ayudar a curar su intestino y reducir la inflamación, incluyen:
Evitar los productos con gluten y trigo: Las gliadinas, un componente del gluten, son una proteína de clase A que se encuentra en el trigo y los cereales. Estas proteínas aumentan la permeabilidad en su intestino.
Tome en cuenta que el gluten también se puede encontrar en otros granos, no solo en el trigo. La aglutinina del germen de trigo (WGA por sus siglas en inglés) es una lectina o proteína vegetal que tiene una gran concentración en forma de semilla.
El trigo para pan es un tipo relativamente nuevo de trigo que tiene una forma resistente y problemática de WGA. Desempeña un papel fundamental en el efecto tóxico a los riñones y hay evidencias de que aumenta el daño a la membrana de las paredes intestinales.
Evitar las lectinas: Algunas lectinas, incluyendo WGA, se unen a los sitios receptores en las células de la mucosa intestinal e interfieren con la absorción de nutrientes. Como tales, actúan como “antinutrientes” y pueden tener efectos dañinos en el microbioma intestinal al provocar un desequilibrio en la flora bacteriana – un precursor común del intestino permeable.
Las lectinas también están relacionadas con las enfermedades autoinmunes de todo tipo. Para conocer más sobre este tema, incluyendo qué alimentos evitar debido a su alto contenido de lectina, por favor échele un vistazo a “Cómo Reducir las Lectinas de la Alimentación”.
Reducir sus carbohidratos netos: el azúcar de los carbohidratos, como los granos, dañará el equilibrio de microbios en su intestino. El azúcar es la fuente alimenticia de las bacterias que pueden ocasionar el daño en las paredes intestinales, mientras que la fibra es la fuente alimenticia de las bacterias que construyen las membranas intestinales.
Los carbohidratos netos son los gramos totales de carbohidratos que consume en el día, menos los gramos de fibra. La diferencia son los carbohidratos netos. Intente reducir sus carbohidratos netos a 50 gramos por cada 1000 calorías de alimento al día.
Aumentar su consumo de fibra: La fibra que consume de los alimentos enteros es la fuente nutricional para las bacterias intestinales que ayudan a mantener y desarrollar las células de las membranas de las paredes del intestino.
Esto ayuda a sellar los "huecos" entre las células y reduce la filtración de los productos de desecho y bacterias en su torrente sanguíneo. Trate de consumir vegetales enteros, frutos secos y semillas (con excepción de las variedades ricas en lectina.
Consumir alimentos fermentados: Aunque la idea de comer alimentos "fermentados" podría sonar poco agradable, se sorprenderá de la lista de exquisiteces producidas a través de esta técnica ancestral de preparación y conservación. Al descomponer con bacterias los carbohidratos y las proteínas, los alimentos se vuelven funcionales, deliciosos y en una fuente natural de probióticos para alimentar a su intestino.
Las aceitunas, encurtidos, queso de animales de pastoreo, yogurt casero y chucrut son solo algunos de los alimentos que podría no haber considerado. Lo mejor es prepararlos usted mismo.
+ Fuentes y Referencias
1, 6, 9, 32 Everyday Health, 10 Essential Facts about Chronic Fatigue Syndrome
Fuente: http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2017/08/30/es-real-la-fatiga-cronica.aspx
España incluye al Síndrome de fatiga crónica dentro de las enfermedades neurológicas
La Toga 194 - ENE/JUN 2017
Publicado por Juan Palma Gutiérrez
1. Introducción
Como indicaba la respuesta de la Comisaria de la Dirección General de Sanidad y Consumo de la Unión Europea D. Andreoula Vassilou de 1 de enero del 2009, a preguntas de varios eurodiputados:
«El síndrome de Fatiga Crónica ha sido un transtornos controvertido durante años, esta situación ha generado importantes diferencias de opinión con respecto a la capacidad de trabajo de los enfermos y a su derecho a percibir prestaciones de la Seguridad Social.
En la actualidad parece un hecho probado que este síndrome junto con la fibromialgia, es un transtorno grave e incapacitante, si bien sigue existiendo controversia y todavía se discute sobre la terminología y clasificación más idónea.
Por consiguiente la versión actual de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS CIE 10, (de 1992), incluye el síndrome de Fatiga Crónica, en su apartado G. 93. 3, dentro de la categoría de las enfermedades neurológicas (como asimilada a la Encefalopatía Miálgica en adelante EM), y no hay razón para rechazar el tratamiento en ningún Estado Miembro, aduciendo la supuesta inexistencia del transtorno como ocurría anteriormente, pues es una enfermedad neurodegenerativa de desarrollo neurológico y cerebral y no psiquiátrico».
A la misma conclusión llega la Respuesta de la Comisión Europea, a través del eurodiputado Mr. Borg de 13 de Mayo del 2013, como contestación a la “solicitud de mejoras en el diagnóstico y tratamiento de la Encefalopatía Miálgica “presentada por su homónimo Willy Meyer, si bién recordando que es a los Estados Miembros a quienes corresponde definir correctamente esta enfermedad, así como mejorar su diagnóstico y reconocimiento, pues esta responsabilidad recae directamente sobre su competencia interna.
En el idéntico sentido cabe señalar la Respuesta del Gobierno Español a la pregunta escrita del Presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados Exmo. Sr. D. Gaspar Llamazares Trigo dirigida a la mesa de esta Cámara, pregunta 184, publicada en el Boletín Oficial de las Cortes el 23 de Septiembre del 2010, número 447, reconocía literalmente: “La Clasificacíon Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, es el inventario principal de Enfermedades donde se recogen enfermedades y problemas relacionados con la Salud, y es de uso universal para el registro y tratamiento estadístico de la información sanitaria. La versión actual incluida entre las familias de clasificaciones de la OMS, es la versión CIE 10.
No obstante en España para la cumplimentación de los informes de Alta, y como estandar de Codificación Cínica, la Clasificación utilizada es la CIE 9 MC.
El motivo de mantener la CIE 9 MC, para la Codificación Clínica es adaptarse mejor a los requerimientos de la práctica administrativa. En la actualidad se están tramitando los permisos de uso de la Modificación Clínica y de procedimientos de CIE 10 con la Organización Panamericana de la Salud, propietaria de los derechos de esta Clasificación en Español. Está previsto poner un calendario de trabajo en el Marco del consejo Interterritotial del SNS, teniendo en cuenta que el proceso de migración durará al menos 3 o 4 años”.
Pero España no acababa de aceptar la CIE 10 de la OMS, a diferencia de otros Estados Miembros que ya lo habían hecho con anterioridad, así por ejemplo Australia presentó su primera Edición de la CIE 10 AM en 1998, Canadá publicó su primera versión de la CIE CA en el año 2000. En Estados Unidos se añadió el Anexo con el sistema de clasificación de procedimientos o ICD 10 –PCS.
A pesar de que ya se utilizan el Manual de procedimientos EEUU y Puerto Rico se prepararon para la implementación del Sistema de clasificación de Enfermedades para comienzo en octubre del 2015.
Esta actualización es fundamental para integrar los recientes progresos de la Medicina y el uso de la tecnología en el terreno de la salud, especialmente en el terreno de las enfermedades emergentes, a la que han sido invitados los Estados Miembros a iniciativa de la propia Organización Internacional, incluso los usuarios podrán contribuir a la revisión y respaldar sus propuestas con nuevas pruebas a través de una nueva aplicación de interés llamada CIE-10 plus.
Hoy está ya la ha implementado a partir del 1 de enero del 2016, según publica el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en su página web(solamente on line, sin versión en papel), el Síndrome de Fatiga postviral, Encefalomielitis Miálgica(que no la simple fatiga crónica no explicada R. 53. 82), está ya incluido en el capítulo VI, de Enfermedades del Sistema Nervioso, concretamente dentro de otros transtornos del Encéfalo, en el subepígrafe G93. 3, (las CIE de todo sistema sanitario. son actualizaciones de la CIE de la OMS por ello quizás conviniera que se recomendara a los facultativos que la denominaran SFC/EM de manera alternativa como ocurre en EEUU).
2. Medio utilizado para la inclusión
El Medio utilizado para la inclusión del Síndrome de Fatiga, (Crónica) posviral, dentro de la categoría de las Enfermedades Neurológicas no ha sido otro que la Revisión de la Clasificación internacional de Enfermedades que se venía utilizando en España que era la anterior CIE – 9- MC de 1969, que estuvo vigente en nuestro país hasta el 31 de Diciembre del 2015.
La Clasificación Internacional de Enfermedades es el medio fundamental para integrar los recientes progresos de la medicina y el uso de la tecnología en el terreno de la salud, especialmente en el ámbito de las enfermedades emergentes, como ya dijimos, (véase supra).
Esto lleva aparejado indirectamente, un importantísimo salto cualitativo, en lo relativo a la enfermedad que nos ocupa, como realidad social a nivel internacional, pues lo que antes era un mero síndrome, o conjunto de síntomas, signos y estados mal definidos, epígrafe 780. 71, ( de origen desconocido y de carácter transitorio), de la codificación anterior, pasa a ser elevado a la categoría de Enfermedad Neurológica, de manera que ya no se podría alegar por algunos facultativos mal informados, la supuesta inexistencia del transtorno, (mediante expresiones tales como :” enfermedad imaginaria, yo no creo en eso, todo está en la mente”), pues es ministerio legis, -osea por imperativo legal- una enfermedad neurodegenerativa y desarrollo cerebral y no psiquiátrica, como ya dijimos anteriormente, otra cosa será lo que ocurra mientras no se acabe de normalizar de manera plena, debido a su implantación progresiva.
La Modificación de la CIE se completará únicamente con una serie de cursos de formación para médicos también en versión digital, en la que deberán inscribirse los facultativos interesados, según ha publicado la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad Español.
3. Valoración
3. 1. Importancia de la modificación de la codificación anterior
Es un hito, un punto de partida sólido, un acontecimiento puntual y significativo que marca un momento importante en el desarrollo de un proyecto. de normalización de la verdadera naturaleza de la enfermedad que la situaría al mismo nivel que el de otras dolencias mejor conocidas.
A partir de ahora ya no se debería negar la existencia de la enfermedad,, lo cual llevó a publicar en el blog Socio Laboral del New York times que se ha producido a nivel internacional un desprecio de los médicos de atención primaria( por desconocimiento)de este colectivo de enfermos, que se veían privados de sus derechos fundamentales como son la salud y el trabajo, teniendo que acudir a los Tribunales de Justicia en reclamación de sus prestaciones económicas y sanitarias, previo peregrinaje a las Unidades Especializadas de Barcelona, siendo en la actualidad como es una enfermedad incurable.
3. 2. Insuficiencia por implantación lenta y progresiva
Evidentemente reiteramos estamos ante un hito, un punto serio, de inflexión de la legislación sanitaria española en cuanto a la naturaleza de esta dolencia, que supone un importante esfuerzo a nivel socio sanitario, pero parece insuficiente, pues su implantación será lenta y progresiva, tanto a nivel juridico académico como sanitario, ello por varios motivos que citamos sin ánimo exhaustivo:
• Primero porque durante un período de transición indeterminado coexistirán ambas CIE MC en España, lo que significa que mientras en algunas zonas y centros sanitarios se mantendrá durante un tiempo la CIE-9-MC, en otros centros ya está operativa la CIE-10-ES, aunque la referencia desde el 2016 es la CIE- 10-ES, y a pesar de los cursos de formación de médicos legalmente previstos.
• Segundo. Porque la publicación de la modificación no existe en papel, solo en vía digital, (página web del Ministerio de Sanidad), y por lo tanto no llegará a la inmensa mayoría de los facultativos.
• Tercero. Pues no se preveé ninguna implantación en el ámbito academico o universitario.
• Cuarto, porque para su implantación plena, sería necesario un desarrollo legislativo de dicha nueva Codificación, lo cual implicaría una Modificación global de la normativa vigente inspirada en el modelo psicosomático de la enfermedad, de la codificación anterior, y eso lleva tiempo. Nos referimos en concreto al Documento de consenso Español sobre el diagnóstico del síndrome de fatiga Crónica del 2009; así como los correspondientes de las comunidades autónomas; el Reglamento de Valoración de la Incapacidad del SFC, FM, SQM que además es sólo para los médicos del INSS, (a diferencia del SSR Norteamericano del 2014 que es también para jueces letrados y enfermos);la inclusión del SFC, (como Enfermedad Neurológica), en el listado de Enfermedades incapacitantes; en el de Enfermedades Profesionales RD 1299/2006, en el de la de lesiones permanentes no invalidantes art. 150 LGSS, EDL 1994/16443; baremo de prestaciones no contributivas RD 1971/1999, tal como indica el articulo del Magistrado Presidente del TSJ de Cantabria, D. Rubén López Tamés, titulado: La valoración incapacitante (insuficiente se entiende) de la fibromialgia y del síndrome de fatiga crónica en el ámbito administrativo y en el judicial, (Editorial el Derecho). 2012. La situación se podría calificar de laberíntica como ya lo han hecho algunos manual de Derecho Anglosajón, o simplemente contraria al principio de legalidad y seguridad jurídica que debe impregnar en toda legislación.
Téngase en cuenta además que según la Asociación Inglesa Invest In Me, y la antigua CFIDS of America, esta grave dolencia tiene una prevalencia doble a la Esclerosis Múltiple, (con la que comparte muchos de sus síntomas), y triple al SIDA. A lo cual hay que añadir que el 25 % de los enfermos suelen quedar en silla de ruedas, postrados en la cama o confinados en casa sin poder salir, al cuidado de la familia.
A Nivel Autonómico el Plan Operativo propuesto por el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña de atención a las personas con Fibromialgia, síndrome de Fatiga Crónica, y Síndrome Químico Múltiple, y presentado el 26 de Mayo del 2017, ha sido criticado por la Asociación Liga del SFC, por no ser una propuesta operativa debido a su deficiente contenido científico, por pretender aparcar estas complejas patologías en la atención primaria donde impera el desconocimiento de estas enfermedades, falta de propuesta de formación de los profesionales médicos y de su contenido; carencia de personal médico especializado como neurólogos, inmunólogos, toxicólogos, endocrinos, y excesivo protagonismo para psicólogos y psiquiatras que no son profesionales de referencia en estas enfermedades tan complejas, (ver página web Liga SFC 31-5-2017).
4. Recomendaciones prácticas ante esta situación en el ámbito sanitario y jurídico
4.1 Recomendaciones en el Ámbito Sanitario
Según publica el muy serio, blog Servicio de información sobre sensibilidad química múltiple Salud Medioambiental que publica María José Moya, (presidenta de la Asociación declarada de utilidad pública), en el ámbito sanitario es recomendable que cuando una persona con una dolencia poco conocida como ésta, vaya a tener tenga una entrevista relacionada con su enfermedad facilite a su interlocutor su código en ambas CIE-MC. , junto a información básica sobre el problema. Proporcionar los códigos e información de una enfermedad poco corriente es útil a nivel de consultas médicas, evaluaciones por baja laboral, valoraciones de discapacidad, encuentros con trabajadores sociales, citas con abogados, inspecciones laborales, conversaciones con Salud Laboral de la Empresa, o visitas a atención del paciente del hospital para poner una reclamación.
En lo tocante al ámbito sanitario, el paciente ha de tener en cuenta que en cualquier caso, un facultativo solo conoce la CIE de manera básica, fundamentalmete porque en su horario laboral no se les da tiempo ni formación para ello, y lo mismo ocurre sobre su destreza sobre los sistemas informático sanitarios, por lo que no siempre podrá dominarlos con la suficiente fluidez para realizar búsquedas exitosas de diagnósticos poco comunes e incorporarlos a una historia clínica, informes, baja laboral etc.
No debemos olvidar que un facultativo medio no especializado puede ver en su toda su vida profesional no más de uno o dos de estos enfermos.
4. 2 Recomendaciones a nivel jurídico
Durante un perído de tiempo aún por determinar, parece ser conveniente, acudir a la asistencia especializada tanto a nivel médico como jurídico, pues entendemos que seguirá siendo necesario acudir a los Tribunales, para resolver en base a la jurisprudencia los problemas de este colectivo, (al igual que los del resto de los síndromes de sensibilización central, fibromialgia, síndrome químico múltiple, electrohiprersensibilidad que no desarrollamos por exceder del contenido de este artículo) en los distintos ámbitos de la vida de estos enfermos.
Así baste mencionar que la Doctrina reiterada de los Tribunales Superiores de Justicia de las CCAA, fundamentalmente Salas de lo Social, (pero no únicamente), como fuente complementaria e integradora del ordenamiento jurídico, ya venía apuntando, la inclusión del SFC como enfermedad neurológica, concretamente identificandola con la Encefalomielitis Miálgica,, desde la Sentencia del TSJ de Cataluña, Sala de lo Social única de 8 de Mayo del 2001, (JUR 197645), que la definía como: “Una inflamación del sistema Nervioso Central y de la musculatura con malestar general general, dolor muscular, fiebre ligera, colon irritable trastornos del sueño, y dificultades para la concentración mental, depresión y crisis ansiosas, vértigo, ganglios inflamados y dolor de garganta”.
Véase también la STS de Cataluña Sala de lo Social Unica, de 31 de mayo del 2007(JUR 2007/ 3021866),, así como la del TSJ de Madrid Sala de lo Social de 18 de febrero del 2008 JUR 2008/ 145400), por citar algunas.
Como causas de la misma, la Doctrina de los TSJ reitera que no es una enfermedad de origen primariamente psicológico STJC de 31 de enero del 2005, (JUR AS 2005 /446), -la etiología es multifactorial, -habiéndose descrito numerosos casos de SFC posteriores a infecciones: por virus del Herpes 4 (Epstein-Barr), citomegalovirus STSJ de Cataluña 29-12-2004, JUR 2005 /55828; posteriores a infecciones por bacterias, Brucelosis o fiebres de Malta, en un Matadero de Zaragoza STSJ de Aragón 28-6-2004; JUR 2004/2579110; o posteriores a fumigaciones por productos fitosanitarioso químicos en el Cat Salud de Tarraco STSJC de Cataluña 7-2-2009de recurso 5195/2013.
“El Síndrome de Fatiga Crónica es una enfermedad de etiología y patógenia desconocidas, aunque se postula una hipótesis postvírica, con disfunción inmunológica asociada,” (STSJ Cataluña de 8-5-2013 nº recurso 5192/2013), por citar algunas.
Idénticas causas y algunas más son recogidas por el Documento de Consenso del SFC/EM Canadiense del año 2003,, así como en los Quaderns de la Bona Praxis sobre la fibromialgia i síndrome de fatiga crónica del Colegio de Médicos de Barcelona del año 2007, bajo el apartado exploraciones complementarias adicionales, a realizar solo en pacientes seleccionados.
Todo ello sin olvidar que la Cruz Roja Internacional viene alertando a los países miembros desde el año 2010, sobre la necesidad de prohibir las donaciones de sangre a los pacientes afectados por esta enfermedad para evitar el riesgo de contagio por posibles infecciones.
Respecto a los Medios de prueba, la Jurisprudencia Nacional viene reiterando que esta enfermedad no se aprecia en las pruebas rutinarias, (STSJ de Castilla La Mancha Sala de lo Social, (Sede de Albacete) de 13 de Enero del 2005), afirmando que las nuevas tecnologías contenidas en el informe médico de la unidad específica del Valle de Hebrón, (Barcelona), son idóneas adecuadas y suficientes, en relación con la pretensión que se reclama ante lo excesivamente escueta de la resolución recurrida.
En cuanto a las nuevas tecnologías la STSJ de Madrid Sala de lo Social Sección III, de 30 de Mayo del 2005, JUR 2006/14, las concreta, y así habla de pruebas inmunológicas, (actividad anormal de las Ribunocleasas), test de ejercicio físico, -bicicleta estática-y estudio de disfunción cognitiva, -test Waiss III para adultos.
Concreta más aún las pruebas la STSJ de Cataluña, Sala de lo Social de 15 de Mayo del 2013, que señala a la bateria neurocognitiva, (cerebral), y al test de reserva aeróbica, (prueba de esfuerzo), practicadas en el Hospital Clínico de Barcelona, como pruebas objetivas para acreditar la incapacidad laboral permanente del demandante.
En cuanto a la tendencia jurisprudencial a conceder la incapacidad laboral permanente absoluta, baste citar la STSJ Cataluña Sala de lo Social de 27-3-2013 nº 2313/2013 Rec. 3318/2012 que proclama literalmente: “En relación al síndrome de Fatiga crónica en grado III, esta Sala tiene reiterado que mientras no exista un tratamiento paliativo, (suficiente), comporta una incapacidad laboral permanente absoluta, ya que se trata de un diagnóstico de enfermedad crónica muy invalidante, y que a pesar de las técnicas paliativas no existe una perspectivas de cura”.
Respecto al casuismo y para no extendernos más nos remitimos al último artículo de este autor aparecido aquí en esta revista colegial La Toga nª 192 de enero- junio del 2016, por título : ”La sorprende historia del mal llamado síndrome de fatiga crónica”, (que se puede consultar por internet), así como al manual: “las enfermedades laborales invisibles” del bufete Colectivo Ronda de Barcelona, así como las bases de datos de jurisprudencia nacional.
5. Actualidad
5.1 Último coloquio en el Parlamento Europeo de 7 de Marzo del 2016
Destacar como en el Parlamento Europeo, en un Desayuno Coloquio celebrado sobre la Encefalomielitis Miálgica el 7 de Marzo del 2016, organizado por la Alianza Europea de dicha Enfermedad, y dirigido por la Eurodiputada Helga Stevens, han participado no solamente especialistas en medicina sobre genética, pulmonología, sueño y neurología sino también por primera vez, el europarlamentario Läzslo Loväsz, perteneciente a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos, (Humanos se entiende), de las personas con discapacidad.
5.2 Comunicado de la Agencia Europa Press
La Agencia Europa Press, ha publicado un comunicado de salud online de 12-5-2017 sobre las nuevas evidencias biológicas, (neuro-endocrinas-inmunológicas), apuntadas por los investigadores españoles de dierentes clínicas que reavivan las esperanzas de este sufrido colectivo de enfermos, del que apuntan que el 25 % de los mismos viven confinados en casa o postrados en la cama. Igualmente se habla de algunos tratamientos experimentales (incluso oncológicos), que han sido recogidos por la prestigiosa revista nature. (Fuente Asociación Afigranca de Las Palmas de Gran Canaria).
Síndrome de Fatiga Crónica
Introducción:
El síndrome de la fatiga crónica o
encefalomielitis mialgia (SFC) es una enfermedad sistémica
caracterizada por una fatiga intensa física y mental que no remite
de manera significativa con el reposo y que empeora con el esfuerzo
físico y mental. Es una enfermedad crónica y debilitante que
comporta una reducción muy importante en la actividad del paciente.
Es de causa desconocida aunque en su
etiología se han implicado múltiples factores desde los genéticos,
estrés, hasta los ambientales e infecciosos. Forma parte de los
llamados síndromes de sensibilización central junto a la
fibromialgia, la sensibilidad química múltiple y la sensibilidad
electromagnética.
Su prevalencia es constante en todas
las comunidades alrededor del 0,5%.
Las manifestaciones clínicas
relacionadas con el SFC son muy amplias y afectan múltiples órganos
y sistemas como recogen los criterios internacionales revisados del
2011. Destaca la fatiga cognitiva, el malestar post-esfuerzo y el
trastorno del sueño como síntomas constantes y relevantes del SFC.
No tiene tratamiento etiológico y los
tratamientos sintomáticos y de apoyo al paciente son los actualmente
utilizados.
Presidente: Antoni Fernández Sola
(Barcelona)
Proyectos:
- Desarrollo del modelo animal y celular de la SFC.
- Nuevos tratamientos de la SFC. Ensayos clínicos.
- Fatiga neurocognitiva. Diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
Artículos científicos:
Myalgic Encephalomyelitis:International consensus criteria. Journal of Internal Medicine Volume
270, Issue 4, pages 327–338, October 2011. B. M. Carruthers, et al.
Chronic fatigue syndrome or myalgicencephalomyelitis. White P, Murphy M, Moss J, Armstrong G, Spencer P.
BMJ. 2007 Sep 1;335(7617):411-2.
Documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento del síndrome de fatiga crónica en Catalunya. Grupo de trabajo del Síndrome de fatiga crónica de Catalunya: Jaume Alijotas, Jose Alegre, Joaquin fernandez-Solá,
Josep M Cots, Joima Panisello, Josep m Peri y Ramon Pujol. Med Clin
(Barcelona) 2002: 118(2):73-6.
La sorprende historia del mal llamado síndrome de fatiga crónica, el cambio de nombre sufrido por la encefalomielitis mialgica).
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Escrito por Juan Palma Gutiérrez
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1. La sorprende historia del mal
llamado síndrome de fatiga crónica, el cambio de nombre sufrido por
la encefalomielitis mialgica).
1.1. Según indica el Dr. Leonard A.
Jason, catedrático de psicología de la De Paul University, de
Chicago (USA), en un artículo publicado en el Oxford University
Press Blog, (28 de Septiembre del 2015), titulado “la Batalla de
los pacientes por la Justicia”, (Patients Battle for Justice),
cuando está muy seria dolencia ingresó por primera vez en la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 9) de la
Organización Mundial de la Salud del año 1969, tenía un nombre
creíble “Encefalomielitis Miálgica” al igual que lo tienen en
la actualidad en la CIE 10 de 1992, (que significaba dolor muscular y
una inflamación del cerebro y de la médula espinal) y sus criterios
de diagnóstico fueron desarrollados por el prestigioso facultativo
Británico, Dr. Melvin Ramsay, (tras el brote infeccioso que tuvo
lugar en el Royal Free Hospital de Londres de 1955, que tuvo que
cerrar las puertas pues todas sus camas estaban ocupadas por personal
sanitario) y así sigue figurando en la actualidad.
Pero en 1988, los CDC (Centros de
Control y prevención de Enfermedades) Estadounidenses, decidieron
cambiar este nombre en su propia codificación nacional, (CIE 9 M),
por la trivializante, estigmatizante y vaga expresión de “Síndrome
de Fatiga Crónica”, que confundía tanto a los propios enfermos,
como a sus familias, amigos, compañeros de trabajo y clase médica
en general.
Y como si todo esto no fuera suficiente
los CDC en el año 1994, desarrollaron una definición de la
enfermedad, (Criterios de Fukuda), que ni siquiera requerían los
síntomas principales de la enfermedad, (Malestar Post-Esfuerzo y
Problemas Neurocognitivos o cerebrales).
Recordemos simplemente, para los
iniciados en esta materia, que los vagos, imprecisos, de orientación
psicosomática, y excesivamente escuetos del SFC, fueron redactados
solo para la investigación y no para la definición de la
enfermedad, ni para la reclamación de prestaciones ulteriores
derivadas de ésta a la S. Social por no ser idóneos, adecuados ni
suficientes, como veremos más adelante en el apartado el papel de la
jurisprudencia.
Los Criterios de Fukuda definidores del
SFC (CDC de Atlanta de 1994), llamados también curiosamente
criterios internacionales se centraban fundamentalmente como rasgo
principal en la fatiga del enfermo inexplicada y persistente durante
más de 6 meses de aparición nueva o definida en el tiempo, (la
fatiga es uno de los síntomas más común de todo el abanico de
enfermedades, que puede aparecer en cualquier codificación actual);
más la presencia simultánea de cuatro o más de los siguientes
síntomas: Disminución importante de la memoria inmediata o de
concentración: dolor de garganta; sensibilidad de ganglios
linfáticos; dolor muscular, dolor de articulaciones sin inflamación;
cefaleas de nuevo tipo por sus características e intensidad, sueño
no reparador y malestar posterior al esfuerzo que dure más de 24
horas.
Estos nuevos e imprecisos criterios
definidores de la enfermedad, hicieron en opinión del muy
prestigioso especialista norteamericano, el Dr Leonard A. Jason, de
Chicago, desaparecer una aflicción tan seria que en no pocas
ocasiones ha provocado la ruina de la vida y el patrimonio de los
enfermos en los casos más graves. En el mismo sentido se volvió a
manifestar el Dr. Leonard Jasón, en un nuevo artículo
titulado: Cómo el nombre de las enfermedades pueden
estigmatizar”(a los enfermos)_”How diseases name can
stigmatized)), publicado en el OUP blog, el 21 de enero del 2014.
Esta amorfa redenominación y criterios
de diagnóstico de la Enfermedad contaminaron los estudios y bases de
datos, pues aumentaba la imposibilidad de identificar biomarcadores,
(principalmente por la eliminación de las pruebas inmunológicas),
lo cual llevó a que muchos pacientes fueran etiquetados de tener
enfermedades psiquiátricas, conductuales o imaginarias, (al no
encontrarle base orgánica alguna).
Recuérdese además que ya el 7 de
abril de 1978, (diez años antes), la Real Sociedad de Medicina
Británica aceptó la Encefalomielitis Miálgica como una entidad
Nosológica situándola en el apartado G.93.3, CIE 10, de las
Enfermedades Neurológicas, (la nosología es la parte de la Medicina
que tiene por objeto: describir, diferenciar, y clasificar
enfermedades).
A este nueva Naturaleza de la Entidad
que nos ocupa se fueron adhiriendo los Sistemas Nacionales de Salud
de los Gobiernos Occidentales, (excepción hecha de Canadá, y ahora
según parece la nueva Guía de Australia para médicos de atención
primaria), mediante la modificación de sus respectivas
codificaciones nacionales de enfermedades, las CIE 9M y redacción de
guías y documentos de consenso, de marcada orientación psicológica,
conductista o psicosocial, (véanse entre muchas otras, la British
Guidelines, y el Pace Trial en el Reino Unido, el Documento de
consenso Español sobre diagnóstico y tratamiento del SFC, del 2009,
así como el Protocolo de Valoración de Incapacidades para los
enfermos de fibromialgia, SFC, y Síndrome Químico Múltiple
únicamente para los médicos del INSS Español, por citar algunos).
A modo de ejemplo podemos señalar que el SFC en la CIE 9 M, Española
en su epígrafe 780.71, es definido como un conjunto de síntomas de
origen desconocido y de carácter transitorio.
1.2. Igualmente Crítico sobre la
Redenominación de esta grave dolencia, se mostró el catedrático de
química médica de la Universidad de Sunderland, (GB), así como
miembro de Comites: de Veteranos de la Guerra del Golfo, y de la OMS,
Dr. Malcolm Hooper, en su Manual: Medicina Mágica; Como hacer
desaparecer una enfermedad, (año 2006), (Magical Medicne: How to
make a disease disappear) cuyos extractos fueron remitidos al
Gobierno Británico el año anterior y al Australiano, cuando indica:
“La Encefalomielitis
Miálgica/Síndrome de Fatiga crónica ha sido clasificada desde
1969, como un desorden, (enfermedad), del Sistema Nervioso Central
por la Clasificación Internacional de enfermedades la OMS, es una
enfermedad severa sistémica, y adquirida enfermedad que sigue así
definida por la OMS, en la CIE 10, epígrafe 93.3, como enfermedad
neurológica.
El SFC/EM presenta claros síntomas
clínicos que manifiestan claramente, al menos, una disfunción
neurológica, inmunológica y endocrina.
Mientras que la patogénesis se sugiere
que puede ser multifactorial, la hipótesis del inicio por una
infección vírica suele ser prominente. Un amplio abanico de virus y
otros agentes infecciosos: como el virus de Epstein Barr, (4herpes
virus), los herpes Virus humanos 6 y 7; virus estomacales como los
enterovirus; el citomegalovirus; la Clamidia y el Micoplasma han sido
investigados (la jurisprudencia Española, mayor y menor, ha recogido
diversos casos de SFC/EM post infecciosos, como luego veremos).
Antes de adquirir la enfermedad,
asevera el Dr. Hooper, la mayoría de los pacientes estaban sanos,
pletóricos, y su modo de vida estaba lleno de energía. La mayoría
de los casos de EM/SFC suelen seguir a una infección que puede
afectar a las vías respiratorias superiores, provocar bronquitis,
sinusitis, o gastroenteritis, describiéndola los pacientes como una
enfermedad con síntomas parecidos a la gripe. La investigación
biomédica ha logrado demonstrar la existencia de distintos subgrupos
dentro de la EM/SFC.
Continua diciendo este prestigioso
Académico, que a pesar de la insistencia de algunos facultativos y
psiquiatras de no existir base orgánica demostrable de la
enfermedad, (de manera que se incluiría la EM/SFC dentro del amplio
concepto de simple fatiga crónica medicamente inexplicable F.48 de
la CIE 10 de la OMS), que está excluido de prestación económica
por algunas Compañías de Seguros de Enfermedad, -como indica
también la Dra. Margaret Williams en su artículo las bases
inmunológicas de la EM/SFC de Marzo 2012), y el manual “El
Laberinto del Síndrome de Fatiga Crónica” de la notable escritora
norteamericana afectada por esta muy serie dolencia, Hillary Jonson,
hay numerosos anormales hallazgos objetivos, que se pueden constatar
por cualquier facultativo razonablemente competente:
El problema está en que muchos
doctores rechazan examinar a los pacientes con EM/SFC, porque estos
enfermos han sido durante mucho tiempo despreciados por la Clase
médica. En efecto en 1994 una de las revistas médicas del grupo
Medical Trade Magazines publicó un artículo titulado: Los médicos
de atención primaria Crónica desprecian a la generación de
Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga, (GP: April 1994).
Dicho artículo decía igualmente: los estudios han demostrado que la
mayoría de los pacientes, califican el contacto con los servicios
médicos como inútil, y añade el citado autor que poco ha cambiado
en los últimos 15 años.
Como hallazgos anormales, que se pueden
testar y sin carácter taxativo, se citan: aplanadas o invertidas
ondas T en el corazón, que se pueden comprobar con una
monitorización del mismo con una prueba de Holter de 24 horas (o
incluso por un simple electrocardiograma para descartar una
miocarditis que se suele dar en algunos casos); curvas de glucosa
anormales; elevados niveles de lactato en el sistema ventricular, (70
% de los pacientes); destrucción neural y elevados niveles de
cholina, (10% de los pacientes); lesiones puntiformes-semejantes a la
Esclerosis Múltiple- consistentes con pequeños infartos cerebrales
(78 % de los pacientes); pobre transporte de oxígeno observado en
pruebas de oxigenomería, (90 % de los casos), y una medición
anormal de los gases sanguíneos, vgr. dióxido de carbono), por
citar los más relevantes. Ninguno de estos signos o hallazgos
orgánicos, puede ser explicado como prueba de un simple desorden
conductual.
Igualmente añade el autor que los
enfermos suelen presentar una inmensa pluralidad de síntomas entre
los cuales cabe citar: bajada de tensión sanguínea (la sistólica
resulta inferior a 100 en un 50% de los casos); vértigo vestibular
en un 90%; dificultades para fijar la visión; temblores en las
manos; falta de coordinación en los movimientos o neuromuscular,
(ataxia); debilidad muscular; extrema palidez facial; síndrome de
intolerancia ortostática, (imposibilidad de mantener la posición
erguida más de media hora); test de Romberg positivo, (parecido al
test de alcoholemia); tándem de marcha anormal, úlceras bucales,
pérdida de pelo, inflamación del hígado etc.
Para más información nos remitimos al
Documento de consenso Canadiense del 2003, al Artículo publicado en
la Revista Journal of Internal Magazine del 2011; titulado
Encefalomielitis Miálgica; Criterios Internacional de Consenso, así
como los Reglamentos de la Seguridad Social Norteamericana sobre
Valoración de Incapacidades en los casos de SFC, de 1999, (Social
Security Rulling 1999. 2p), y el más reciente del 2014, que entró
en vigor en Enero del 2015, éste último además asevera que muchos
casos de SFC son auténticas EM (todos ellos se pueden consultar en
la red, (clicando su nombre en el navegador google).
Más recientemente la revista
Norteamericana de la Asociación “Solve ME/CFS Iniciative” del
Invierno del 2014 señala como importantes avances en la enfermedad
que los científicos de RIKEN, Japón, habían reiterado que el
cerebro de estos enfermos está inflamado, utilizando técnicas
especial de imagen cerebral, (que no precisan), concretamente las
células inmunológicas del cerebro, están altamente activadas en
relación a las personas sanas,-cosa que ya habían advertido
científicos de la Columbia University en Nueva York.
Otro importante avance señalado por la
citada revista, es la evidencia de la activación de infecciones
latentes por varios Herpes Virus,4,5,6) Enterovirus, y Bacterias como
la Borrelia que provoca la enfermedad de Lyme, Ross River Virus y la
fiebre Q del ganado, por citar algunos.
Las últimas Conferencias del SFC//EM
de Westminster, (Londres), una de las más científicas del mundo, no
dejan de mencionar la alteración que tienen estos enfermos de las
células B, (tipo de linfocitos), células NK, y un números
indeterminado de defensas inmunológicas, (citokinas, interleukinas,
proinflamatorias, infeccionas etc..) que no se hallan en los grupos
sanos. La Conferencia de este año a contado con la presencia de uno
de los más prestigiosas personalidades de los NIH Norteamericanos,
rubricando aun así más si cabe la importancia, y el cambio de
enfoque de la enfermedad.
1.3. En el mismo de sentido de rechazar
el cambio de Denominación de la Enfermedad, la Modificación de las
Codificaciones a nivel Nacional (y por tanto su nueva naturaleza), se
mostraron la mayoría de los científicos y los clínicos que
participaron en el forum de Investigación de Adelaida, (Australia),
del 2005, sobre el SFC/EM, unánimemente aclamaron la adopción de
los nuevos criterios de diagnóstico Canadienses del 2003, indicando
que estos últimos captaban más anormalidades cardiopulmonares y
neurológicas que los CDC norteamericanos, y que servirían al mismo
tiempo como base para ulteriores criterios de investigación, sobre
todo teniendo en cuenta que dichos criterios fueron elaborados por un
grupo de expertos internacionales del más alto nivel, que habían
sido elegidos por el Gobierno de este país, a través de Health
Canada, y que habían tratado a miles de enfermos, sin que
desafortunadamente fueran ser seguidos por los Sistemas Nacionales de
Salud de los países occidentales que continúan aferrados a la
definición y criterios de diagnóstico norteamericanos de 1988,
(desarrollados por el Dr. Fukuda en 1994), de clara orientación
psicológica y que solo fueron redactados para la investigación. En
Gran Bretaña a pesar de seguir la denominación de E.M, los enfermos
siguen tratados como pacientes psiquiátricos por la Sanidad Púbica,
(según proclama la muy seria Asociación “Invest In Me”, a
través de sus ya más de 10 Congresos y Conferencias Internacionales
que se celebran todos los años a finales del mes de Mayo y a las que
acuden lo más granado del elenco de científicos internacionales
especializados en esta materia, así como enfermos y Asociaciones de
al menos cuatro continentes).
2. Resultado del cambio de denominación
de la enfermedad a SFC: el desprecio de los enfermos con
encefalomilielitis mialgica
Hoy en día el diagnóstico,
tratamiento y manejo de la Encefalomielitis Miálfica (SFC), siguen
confundidos y complicados por estas dos conflictivas concepciones de
la enfermedad, (la orgánica y el simple desorden conductual) dejando
a los pacientes en un campo de batalla que dura más de 25 años
(según la doctora inglesa Margaret Williams), siendo frecuentemente
abandonados, maltratados o malentendidos, tanto médica como
socialmente.
Los Gobiernos recientes de los países
Occidentales, y algunos políticos de pro, no se han mostrado
indiferentes ante tal situación, en la medida que iban tomando
conciencia del problema al ser una enfermedad emergente que va a más,
dictando diferentes tipos de normativas y resoluciones, (vgr.
Reglamentos Norteamericano de Valoración de la Incapacidad en los
pacientes con síndrome de Fatiga Crónica SSR.1994. p, y del 2014,
creación de unidades especializadas en el SFC, Declaración conjunta
del Congreso de los Diputados Español publicada el 27 de Abril del
2005 en el Boletín Oficial de las Cortes en l que se insta al
Gobierno a realizar toda una serie de acciones en relación con la
fibromialgia y el Síndrome de fatiga Crónica.
Sin embargo estas normativas no existen
en todos los países, o aún no se han aprobado, produciéndose el
efecto ya señalado de desprecio de estos pacientes por los médicos
de atención primaria, que se ven obligados a cumplir sus respectivas
legislaciones nacionales. Recuerde la respuesta del Gobierno Español
a la pregunta escrita del presidente e la comisión de Sanidad Exmo.
Sr. Gaspar Llamazares sobre la verdadera naturaleza del SFC, dirigida
a la Mesa de esta Cámara, pregunta nº 184 publicada en el Boletín
Oficial de las Cortes Generales de 23 de Septiembre del 2010, nº
447:
La respuesta en síntesis vino a decir
que el SFC es una Encefalomielitis Miálgica, pues así se encuentra
encuadrada en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la
OMS, CIE-10,epígrafe G 93.3, pues ésta es de uso universal para
registro y tratamiento estadístico de la información Sanitaria…..,
no obstante en España la Clasificación Utilizada es la CIE 9M. En
la actualidad se están tramitando los permisos de uso de la
modificación está previsto proponer un calendario de trabajo en el
marco del Consejo Interterritorial del SNS, teniendo en cuenta que el
proceso durará al menos 3 o 4 años.
Por ello la mayoría de los múltiples
problemas que sufren los pacientes, (y que no se circunscriben a la
legislación laboral), siguen teniendo que ser resueltos caso por
caso por la jurisprudencia, como fuente complementaria e integradora
del ordenamiento jurídico, y más rápida que la ley,”fuente de
tempo lento”,y que depende de acuerdos e intereses que en ocasiones
escapan a doctrinas médico-jurídicas ya consolidadas durante muchos
años.
3. El papel de la jurisprudencia, el
hilo de ariadna
Al igual que el hilo de Ariadna en la
mitología griega, permitió a Teseo escapar del Laberinto del
Minotauro, la Jurisprudencia Internacional, (sobre todo a partir del
Reglamento Norteamericano de Valoración de Incapacidades para los
enfermos de SFC- SSR 99-2p, del nuevo del 2014, puesto que antes no
había ninguna guía universalmente aceptada, y existían muy pocos
precedentes que los jueces pudieran seguir al evaluar los casos de
SFC), viene echando una mano a los enfermos del SFC/EM, para ir
paliando al menos en parte los múltiples problemas que sufren los
enfermos de esta en ocasiones devastadora dolencia, (puesto que el 25
% de los enfermos acaban confinados en casa, en silla de ruedas o
postrados en la cama).
Estos Reglamentos también reflejan la
realidad de la enfermedad tal como la describen los enfermos, sus
facultativos y letrados, -según el compañero Mac Sasser, fiscal de
Carolina del Norte y miembro de la Asociación CFIDS de este Estado
Estadounidense, así como miembro de su Junta directiva, (1992-2002),
la realidad de dicha enfermedad sigue para muchos especialistas
durmiendo en el sueño de los justos, mientras se discute sobre su
origen y fisiología. Como aquellos que discuten sobre el sexo de los
ángeles, puesto que el presupuesto para investigación es mínimo
cuando existe en los gobiernos occidentales.
Buena parte de la Jurisprudencia
Española, siguiendo a la Norteamericana, como ocurre en la mayoría
de los países del hemisferio occidental, y basándose en la doctrina
médico jurídico de las unidades especializadas en esta materia (y
las directrices de la actual CIE 10 de la OMS), han tenido que
resolver caso por caso los diferentes incidencias que van sufriendo
los enfermos afectados por esta en ocasiones desgarradora dolencia,
en su carácter de fuente complementaria e integradora del
ordenamiento jurídico que le concede Art 1.5 del Código Civil
Español (en esto sí parece que hay consenso, al menos, a nivel
internacional).
La mayor parte de la Jurisprudencia
Española se encuentra en la jurisdicción social (sobre todo
reclamación de pensiones por incapacidad laboral), sin embargo como
luego veremos también surge en otras como la civil, donde aparecen
otros problemas como los derivados de la privación de la guarda y
custodia de los hijos de los enfermos, crisis matrimoniales y otros
más que irán aflorando como consecuencia de la expansión y el
carácter emergente de la enfermedad, en los países
industrializados.
Vamos a citar solo unos cuantos para no
extendernos demasiado en el contenido de este artículo,
remitiéndonos a otros artículos ya publicados con anterioridad en
esta misma revista “La Toga”,y que se pueden leer en su página
web www.revistalatoga.es, y algún blog socio laboral de Ediciones
Nacionales (blog sociolaboral de Francis Lefebre).
Jurisprudencia Laboral: Identificación
de SFC y EM: Así ya desde la Sentencia del Tribunal Superior de
Justicia (en adelante STSJ) de Cataluña, Sala social Única de 8 de
Mayo del 2001 (JUR 197645) proclamó: “Que el síndrome de Fatiga
Crónica o Encefalomielitis Miálgica, consiste en una inflamación
del sistema Nervioso Central y de la musculatura, con malestar
general dolores musculares, fiebre ligera, colon irritable, trastorno
de sueño y dificultades para la concentración mental, depresión y
crisis ansiosas, vértigo y pérdida de memoria, ganglios inflamados
y dolor de garganta”.
Véanse también la STS de Cataluña de
31 de Mayo del 2007, (JUR 2007/302/866), así como la Sentencia del
TSJ de Madrid de 18 de febrero del 2008, (JUR 2008/145400).
Nota: A pesar de que no todas las
Sentencias de las Salas de lo Social de los TSJ de las Comunidades
Autónomas identifiquen al SFC con la Encefalomielitis Miálgica,
(post infecciosa en ocasiones), de las causas o desencadenantes de la
enfermedad exigidas por estos Altos Tribunales, de la tenencia a
conceder la Incapacidad Laboral Absoluta a los enfermos, muy
especialmente debido a la fatigabilidad que se produce ante cualquier
esfuerzo físico o mental que impide realizar cualquier trabajo con
un mínimo de eficacia y responsabilidad; y de las pruebas
neurocognitivas o cerebrales, que miden los déficits persistentes en
los enfermos con la memoria a corto plazo, procesamiento de la
información, dificultades visuales espaciales, comprensión,
concentración, dificultad para hallar las palabras, cálculo
matemático, etc, y pruebas de esfuerzo de cardiología, se desprende
sin demasiada dificultad que estamos ante una Entidad Multisistémica,
pero de principal afección neurocognitiva, osea que sólo por
principio de imperativo legal del obsoleto documento de consenso
español del 2009, basado en la CIE 9. no se la denomina directamente
como en las otras resoluciones Encefalopatía Miálgica.
Es más en algunos informes de unidades
especializadas a pesar de denominar a esta dolencia solamente SFC, se
añade a modo de referencia orientativa el epígrafe que le
corresponde como EM en la CIE 10 de la OMS, osea el G.93.3, que en
ocasiones pasan desapercibidas para los juristas, para hacerlas
constar en el juicio y ulterior sentencia.
Causas. La Doctrina reiterada de los
Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas
aclara que no es una enfermedad de origen primariamente psicológico;
STS de Cataluña de 31 de enero del 2005, (JUR.AS 2005/446), Sala de
lo Social Sección 1ª, habiéndose descrito numerosos casos por
Virus de la familia de los Herpes; así por los Virus de
Epstein-Barr, y Citomegalovirus, STSJ de Cataluña 29-12-2004,JUR
2005/ 55828; SFC post-brucelosis o fiebres de Malta, en un matadero
de Zaragoza, STSJ de Aragón,28-6-2004, (JUR 2004/2579110); SFC
post-fumigaciones por productos fitosanitarios químicos, Cat Salud
de Tarraco STSJ de Cataluña 7-2-2009.
Señalar igualmente que existen una
pluralidad de sentencias firmes de los juzgados de los social sobre
el origen infeccioso del SFC, y que por no constituir jurisprudencia
mayor no se publican en las colecciones jurisprudenciales nacionales,
así como las concedidas en vía previa administrativa por las
Direcciones Provinciales del INSS, y Tesorerías de la Seguridad
Social a las que solo podemos acceso cuando el cliente las porta
voluntariamente.
Por su parte la STSJ de Cataluña Sala
de lo Social nº 3252 /2013 de 8-5-2013, nº de recurso 5192/2012,
sostiene que la etiología y patogenia son desconocidas, aunque se
postula una hipótesis post-vírica, con disfunción inmunológica
asociada, (véase artículo del Dr.Gerónimo Jefe del Servicio de
Medicina Interna de la Unidad Multidisciplinar del Hospital Clínico
de Barcelona).
Tendencia a conceder la Incapacidad
Laboral Absoluta. La Jurisprudencia Española señala igualmente la
gravedad de la dolencia que nos ocupa, apuntando que la tendencia en
estos casos, (a pesar de existir 4 grados), es a conceder la
Incapacidad Laboral Permanente Absoluta; SSTSJ de Madrid 25-1-2005,
Sección 3ª EDJ 2005/86508; 17-4-2006 Sección 3º), EDJ
2006/372656).
Más recientemente la Sentencia de
27/3/2013 del TSJ de Cataluña, sala de lo Social Nº 2313/2013, Rec
3318/2012, indica: “En relación con el SFC, en grado 3, (solo hay
4) tenemos señalado que hoy por hoy mientras no exista más que un
tratamiento paliativo, comporta una Incapacidad Permanente Absoluta,
ya que se trata de un diagnóstico de enfermedad crónica muy
invalidante, y que a pesar de las técnicas paliativas, no existe una
perspectiva de curación”.
La también Sentencia de 14/1/2013, del
TSJ de Cataluña, Sala de lo Social nº 243/2013, rec, 2144 del 2012,
tras reconocer los 4 grados de esta dolencia, proclama que suele
declarar en situación de ILP Absoluta a las personas que sufren el
Síndrome de Fatiga Crónica, en grado III o IV, ya que supone la
constatación de una limitación tan grave de la capacidad de
esfuerzo que impide a quien la sufre cualquier trabajo, ya que no se
pueden realizar esfuerzos elementales, lo que equivale a valorar que
no puede desarrollar cualquier trabajo con un mínimo de eficacia y
responsabilidad.
Medios de Prueba. La STS de Castilla La
Mancha, (sede Albacete), de 13 de Enero del 2005, recurso 994/04,
reconoce (tácitamente que: Esta enfermedad no se aprecia en las
pruebas rutinarias, al igual que el Reglamento de Seguridad Social
Norteamericano sobre valoración e incapacidades por SFC del 2014,
añadimos nosotros), que las nuevas tecnologías contenidas en el
informe médico de la Unidad Específica del Valle de Hebrón,
(Barcelona), son idóneas, adecuadas y suficientes, en relación con
la pretensión que se reclama, ayudando a una mejor comprensión de
la situación de la recurrente ante lo excesivamente escueta de la
resolución recurrida.
La Sentencia del TSJ de Madrid Sala de
lo Social, sección 3ª de 30 de Mayo del 2005, JUR 2006/14, concreta
el conjunto de medios de prueba o nuevas tecnologías a las que nos
venimos refiriendo, así pruebas inmunológicas, (actividad anormal
de las Ribonucleasas, test de ejercicio físico-bicicleta estática-,
y estudio de disfunción cognitiva, (cerebral), test Wais III, para
adultos.
Más actual es la Sentencia del TSJ de
Cataluña de 15 de Mayo del 2013, pues resalta la importancia de que
el actor ha estado sometido a pruebas objetivas, como una batería
Neurocognitiva, (prueba de memoria, retentiva, concentración
cerebral,…) y test de Reserva aeróbica, y concluye que el actor
tiene una capacidad, de trabajo, extremadamente inferior, ya que el
consumo máximo de oxígeno es de 23.2 % y concurriendo un grado III
de S. de Fatiga Crónica y Fibromialgia, acreditada por la Unidad del
SFC del Hospital Clínico de Barcelona, como de intensidad severa,
constituye una Incapacidad Permanente Absoluta.
Esta última Sentencia no viene más
que a recordar la Doctrina Reiterada de los Tribunales Superiores de
Justicia Españoles, Sala de lo Social, que afirma que la necesidad
de que el reconocimiento legal de la incapacidad de los pacientes con
SFC, se base, (mientras no tenga lugar el cambio de legislación, se
entiende), más que en las lesiones, en las limitaciones funcionales
que ellos generan en cuanto impedimentos reales y suficientes, que
disminuyan o anulen la capacidad de los trabajadores, tal como
dispone el art.136 de la LGSS, dado el carácter marcadamente
profesional de nuestro sistema de protección social, en materia de
invalidez, pues lo que se protege es la capacidad de ganancia, STSJ
de Castilla La Mancha, Sala de lo Social de 13 de Enero del 2005.
Jurisprudencia Civil. Como ya dijimos
al principio de este epígrafe el grueso de Sentencias sobre SFC
están en España en la Jurisdicción Laboral, (en materia de
reclamación de pensiones por incapacidad laboral), sin embargo van
surgiendo otras Sentencias en diferentes jurisdicciones a medida que
el enfermo se tiene que enfrentar con las diferentes problemas que se
le presentan en los distintos aspectos de su vida como consecuencia
de no estar todavía suficientemente reconocida o bien entendida su
dolencia, como ha ocurrido siempre con todas las enfermedades en fase
inicial de investigación, hasta que han sido mejor conocidas y
normalizadas en plano de igualdad con el resto de las más comunes
padecimientos.
Lo que sorprende un poco es que
llevemos 30 años, sin haber avanzado demasiado de facto, indican al
unísono la práctica unanimidad de las Asociaciones Internacionales.
Casuismo. Confusión del SFC/EM con
Enfermedad Psiquiátrica.
Una vez aclarado el error no se priva a
la madre de la guarda y custodia de los hijos, La Sentencia de la
Audiencia Provincial de Cádiz Sección 5 ª, nº 254 del 2009, de 15
de junio Rollo de Apelación 605/2008, resuelve un Recurso
interpuesto por el marido en trámites de divorcio para acreditar la
falta de capacidad de su mujer afecta de un Síndrome de Fatiga
Crónica para desempeñar las funciones de guarda y custodia de sus
hijos, al pretender dotar a esta enfermedad de naturaleza
psiquiátrica.
La Audiencia desestima el recurso del
Marido, pues su pretensión no tenía entidad suficiente, ya que
había informes médicos en el procedimiento, procedentes de una
clínica especializada y de prestigio,(psicólogo clínico e
internista), que afirman la idoneidad de la esposa para la educación
de los hijos
En resumidas cuentas afirma la
Sentencia de la AP: fundamento de Derecho 4º; “Que a pesar de ser
cierto que la madre padece un Síndrome de Fatiga Crónica,
debidamente acreditado por prueba pericial de Clínica Especializada,
no existe informe médico cualificado alguno, que indique que esta
enfermedad le prive de poder desempeñar adecuadamente sus funciones
de madre, ni la enfermedad per sé le inhabilita para que a diario
desempeñe dicha labor adecuadamente,sin tener antecedentes médicos
que la desautoricen para esa labor, ni su entorno se desfavorable,
todo ello en interés del menor.
Confusión de Síndrome de Fatiga
Crónica y Síndrome de Munchausen por poderes. Privación a la
progenitora de guardia y custodia de su hija. El Síndrome de
Munchausen por poderes es una forma de maltrato infantil, es quizás
la peor forma en que se presenta este trastorno, ya que quienes la
padecen provocan problemas de salud a las personas que están a su
cargo, para luego mostrarse como individuos bondadosos o preocupados
ante el personal médico, familiar y amigos.
En la Sentencia que veremos a
continuación, a diferencia de la anterior se le priva a la madre
divorciada de la guarda y custodia de su hija, que se entrega al
padre, y a ella se le otorga un régimen progresivo de visitas.
La Sentencia de la audiencia Provincial
de la Rioja AC2011/2136. Resuelve un supuesto caso de maltrato en el
contexto de una relación patológica familiar, en el que habría que
descartar un supuesto trastorno delirante compartido o síndrome de
Munchausen por poderes, por lo que sería importante que ambas madre
e hija fueran valoradas desde salud mental de manera independiente,
todo ello en el ámbito de una crisis matrimonial de los progenitores
de la niña, que no hace más que complicar la situación,
disminuyendo los ingresos familiares.
La Sentencia concluye que no se discute
que la menor padezca las enfermedades físicas ya diagnosticadas,
también por una clínica de prestigio, Síndrome de Fatiga Crónica,
(a la que por tanto de carácter de enfermedad orgánica) y Síndrome
Químico Múltiple, excluyendo el Síndrome de Munchausen, lo que se
afirma la madre fue cuidadora única de la menor, y ha compartido su
aislamiento social y familiar con absentismo escolar total, como
consecuencia de la ruptura con su marido, y de ahí deduce que a su
patología orgánica, se ha superpuesto otra de tipo psíquico o
conductual, en contra de lo alegado por la defensa que configuraba
simple síndrome ansioso depresivo reactivo a la enfermedad orgánica
que padece la madre, y que forma parte de la misma.
Sin discutir la justicia de la
resolución, pues la madre difícilmente podría ocuparse de la menor
ante tal cúmulo de circunstancias que se dan en el caso, cabría
preguntarse si habría ocurrido lo mismo si la progenitora hubiera
recibido un diagnóstico y tratamiento adecuado en un momento inicial
y llevase una vida sin tantas limitaciones.
De ahí la necesidad de una reforma de
la legislación del SFC/EM, que evite los problemas de los enfermos
incluidos los derivados de la guarda y custodia de los hijos.
4. Suspense: el NIH norteamericano
confirma que el SFC es una enfermedad neurológica devastadora y con
pocos fondos de investigación.
El NIH (Institutos Nacionales de Salud
Norteamericanos) ha declarado en Octubre del 2015 por primera vez en
su historia que el ME/SFC es una Enfermedad Neurológica devastadora
y que ha recibido muy pocos fondos de investigación durante décadas.
Según publica en su revista la
Asociación Norteamericana Solve ME/CFS, (anterior CFIDS of América
con Sede en Charlotte, North Carolina USA), que ella ha sido una de
las 12 Organizaciones a nivel mundial, junto a la Británica Invest
In Me, (por citar algunas), así como a lo más granado de los
investigadores y científicos actuales de cuatro continentes, que
habían escrito cartas pidiendo a los CDC y otras Instituciones del
Ministerio de Sanidad Norteamericano, que el IOM, (Instituto de
Medicina Estadounidense), se retractara del contenido de su último
artículo, en el cual cambiaba tanto: la denominación de esta
enfermedad, -denominada “Enfermedad Sistémica de Intolerancia al
Ejercicio, (SEID por sus siglas en inglés); como los criterios de
diagnóstico y tratamiento, por estar basado en síntesis, (siguiendo
a la Guía del muy discutido, Pace Trial británico, en que el
cansancio y la fatiga que sufren los pacientes, (junto a cerca de 90
síntomas más que en ocasiones podemos añadir), están basados en
una presunta falta de ejercicio, que es tan solo el resultado de la
errónea creencia de los pacientes de que tienen una enfermedad
orgánica, y que el ejercicio progresivo como posible tratamiento les
dañaría aún más.
Según el citado artículo del IOM
citado, su intención no era otra que el cambio de actitud de los
facultativos hacia estos pacientes, así como su evaluación y
tratamiento, derecho a la Salud y Derecho al Trabajo, ignorando toda
la base orgánica inmunológica, neurológica y al menos endocrina de
esta desgarradora dolencia.
Ojalá que triunfe el Informe de los
NIH, y se les otorgue una mayor asignación de fondos de
investigación, por estar más de acuerdo con la clasificación
Internacional de Enfermedades de la OMS, que como ya dijimos supra no
ha dejado de clasificarla Enfermedad Neurológica desde de su ingreso
en la CIE 9 de 1969, hasta el día de hoy, (CIE 10 1992) y Documento
de consenso Canadiense del 2003, a diferencia del resto de las
Codificaciones Nacionales, que si lo hicieron en 1988, ya ellas
siguen aferradas en el manejo de tan devastadora enfermedad que como
ya hemos visto está provocando un mal funcionamiento de la
Administración Pública de provoca una lesión de los bienes y
derechos de los enfermos, en los términos que ya nos hemos referido
y no reiteramos.
Nos espera una larga tarea aún hoy en
día, pero quizás las líneas de investigación se hayan aproximado
a la verdadera naturaleza de esta muy difícil y desgarradora
dolencia.
A).- INTRODUCCIÓN ¿QUE ES REALMENTE EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA SEGÚN LA CIE-10 DE LA OMS?
Como indica la Respuesta de la
Comisaria de la Dirección General de Sanidad y Consumo de la Unión
Europea, Sra. Andreoula Vassilou de 1 de octubre del 2009, a
preguntas de varios eurodiputados, el SFC ha sido un trastorno
controvertido durante años. Esta situación ha generado importantes
diferencias de opinión con respecto a la capacidad de trabajo de los
enfermos y a su derecho a recibir prestaciones de la Seguridad
Social. En la actualidad parece un hecho probado que este
síndrome, (al igual que la fibromialgia), es un trastorno grave e
incapacitante, si bien sigue existiendo controversia y todavía se
discute sobre la terminología y clasificación más idónea.
Por consiguiente la versión actual de
la Clasificación Internacional de Enfermedades, la CIE 10, de 1992
de la OMS, incluye el SFC en su apartado G.93.3, dentro de la
categoría de las Enfermedades Neurológicas, (como asimilada a la
Encefalopatía Miálgica, en adelante EM), y no hay razón para
rechazar el tratamiento en ningún Estado Miembro, aduciendo la
supuesta inexistencia del trastorno como ocurría anteriormente, pues
es una enfermedad neurodegenerativa, de desarrollo neurológico y
cerebral y no psiquiátrico.
A la misma conclusión de asimilar el
SFC, con la EM, llega la Respuesta de la Comisión Europea, a través
del Diputado Mr.Borg de 13 de Mayo del 2013,como contestación a la “solicitud de mejoras en el diagnóstico y tratamiento de la
Encefalomielitis Miálgica” presentada por el eurodiputado Willy
Meyer, si bien recordando que es a los Estados Miembros a quien
corresponde definir correctamente esta enfermedad, así como mejorar
su diagnóstico y reconocimiento, pues esta responsabilidad recae
directamente sobre su competencia interna.
En idéntico sentido buena parte de la
Jurisprudencia Española, como fuente complementaria e integradora
del Ordenamiento jurídico, desde la Sentencia del Tribunal superior
de Justicia de Cataluña, Sala Social Única de 8 de Mayo del 2001,
(JUR 2001 /197645), ya viene indicando que el síndrome de Fatiga
Crónica o Encefalomielitis Miálgica, consiste en una inflamación
del sistema Nervioso Central y de la musculatura, con malestar
general, dolores musculares, fiebre ligera, colon irritable,
trastornos del sueño, dificultades para la concentración mental,
depresión y crisis de ansiedad, vértigo, pérdida de memoria,
ganglios inflamados y dolor de garganta.
Véase también la STSC de 31 de Mayo
del 2007, (JUR 2007/ 302866), así como la STSJ de Madrid, de 18 de
febrero del 2008, (JUR 2008/145400), por citar algunas.
En España la legislación afirma que
se desconoce su causa pero la realidad demuestra que se han descrito
numerosos casos desencadenados tras contraer infecciones por: virus
del Herpes 4, (Epstein-Barr) y Citomegalovirus, STSJ de Cataluña
29-12-2004, (JUR 2005/55828); por brucelosis, o fiebres de Malta en
un Matadero de Zaragoza, (STSJ de Aragón de 28-6-2004, (JUR
2004/257/9110); por fumigaciones de productos fitosanitarios químicos
en el CAT Salud de Tarraco, (STSJ Cataluña 7-2-2009), todos ellos
reconocidos por la jurisprudencia patria.
En Nuestro País, en la actualidad no
se considera legislativamente como enfermedad incapacitante
permanente: No se encuentra ni en el cuadro de enfermedades
profesionales aprobado por, RD 1299/2006,ni en el baremo de las
lesiones permanentes no invalidantes (Art. 150 LGSS-EDL
1994/16443), así como tampoco en el baremo de prestaciones no
contributivas RD 1971/1999,de 23 del 12, ni finalmente en la Guía de
Valoración de incapacidad laboral para médicos de Atención
Primaria de 18 de enero del 2011, quizás por ello resulte
prácticamente imposible obtener bajas prolongadas por estas
enfermedades, que impiden el acceso a la reclamación judicial de
incapacidad posterior.
B).- ¿QUÉ APORTA EL NUEVO REGLAMENTO
NORTEAMERICANO DEL 2014, SSR.141.p. SOBRE LA VALORACIÓN DE LOS CASOS
DE INCAPACIDAD EN LOS ENFERMOS DE SFC?
A pesar de que este Reglamento, para
algunos, no llega a alcanzar el nivel de profundidad del Documento
Canadiense para el diagnóstico y tratamiento del Síndrome de Fatiga
Crónica/ Encefalomielitis Miálgica del 2003, que sigue los
postulados de la actual Clasificación Internacional de
Enfermedades, (CIE 10 de 1992, epígrafe G.93.3), de la Organización
Mundial de la Salud, sin embargo consideramos que para aquellos
países, entre ellos España, que siguen aplicando la anterior CIE 9
Modificada, (de 1969), podría ser bastante útil la aprobación de un
Reglamento similar, que clarifique la política de incapacidad
laboral, y la adjudicación de reclamaciones en materia de SFC, de
cara a médicos clínicos, miembros de los equipos de valoración de
incapacidades, letrados, jueces y pacientes), como indicó el letrado
Mac Sasser miembro de la Junta Directiva de la CFIDS Association of
America, de Carolina del Norte,(1992-2012), antes de los Reglamento
no existía ninguna guía legalmente aceptada y eran muy escasos los
precedentes que un Juez pudiera seguir a la hora de evaluar la
incapacidad en los casos de SFC .
Todo ello, mientras no se realiza el
cambio normativo, (comenzando por la aceptación de la CIE 10 de la
OMS), y un avance en las políticas de Salud, expresadas en la
declaración conjunta del Congreso de los Diputados publicada el 27
de Abril del 2005, publicada en el Boletín Oficial de las Cortes,
donde se insta al Gobierno a realizar toda una serie de acciones en
relación con la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, que
como indica buena parte de la Doctrina Jurídica, (entre ellos el
Magistrado del TSJ de Galicia, Sala de lo Social, D. José Fernando
Lousada en su artículo, el tratamiento jurídico de la fibromialgia
en perspectiva de genero”, (Editorial derecho Español), donde
concluye que ambas enfermedades no se encuentran bien tratadas en
nuestro ordenamiento, en idéntico sentido el también artículo “la
valoración incapacitante de la fibromialgia y del SFC en el ámbito
administrativo y judicial”, del Presidente de la Sala de lo social
del TSJ de Cantabria D. Rubén López-Tamés, (revista
Jurisprudencia).
La Aportación del citado Reglamento,
la podemos resumir, sin carácter taxativo en las siguientes
premisas:
El Reglamento del 2014, vuelve a
legitimar, el carácter de Enfermedad Real de base orgánica del
SFC, (no imaginaria, psicosomática o psiquiátrica) al igual que el
anterior Reglamento, SSR, 1999.2.p, (del que ya han transcurrido 15
años).
Añade que no se aprecia en las pruebas
rutinarias, por tanto establece una serie de signos físicos y
hallazgos de laboratorio, que justifican este carácter real y
orgánico, algunos de los cuales solo se pueden apreciar mediante las
nuevas tecnologías.
La STS de Castilla- La Mancha, (sede de
Albacete), de 13 de Enero del 2005 recurso 994/04, reconoce que estas
nuevas tecnologías, contenidas en el informe Médico de la Unidad
del SFC del Valle de Hebrón, son idóneas, adecuadas y suficientes
en relación con la pretensión que se reclama, ayudando a una mejor
comprensión de la situación de la recurrente…
La Sentencia del TSJ de Madrid, Sala
Social, sección 3ª, de 30 de Mayo del 2005, JUR 2006/14467,
concreta el conjunto de medios de prueba o nuevas tecnologías a la
que nos venimos refiriendo, así pruebas inmunológicas,(actividad de
las Ribonucleasas); test de ejercicio físico, -bicicleta estática
estudio de la disfunción Cognitiva test Wais III para adultos.
El Reglamento legítima al SFC, como
una Enfermedad Incapacitante, el Síndrome de Fatiga crónica puede
ser una enfermedad incapacitante al verse acompañado no solamente de
los síntomas subjetivos manifestados por el paciente sino además
por la serie de hallazgos físicos y de laboratorio que más abajo
aparecen mencionados, y que resultan ampliados con relación al
reglamento anterior.
Del Reglamento, se desprende que el
SFC, no es una enfermedad Rara, sino común, pues no es costumbre en
EEUU, redactar un Reglamento para una sola enfermedad, (se estima que
entre 500.000 personas y un millón, se encuentran afectadas por esta
seria dolencia) En el mismo sentido el “portal de Enfermedades
Raras y Medicamentos Huérfanos” francés de abril del 2009, que se
utiliza como referencia en la Unión Europea, proclama claramente que
el SFC no es una enfermedad rara, pues la prevalencia se encuentra
entre el 0.4 y el 1 % de la población.
El Reglamento Norteamericano del
2014,se aproxima a los criterios SFC/EM Canadienses, y a la CIE 10 cuando indica: “Se han adaptado los Criterios de los Centros de
Control de Enfermedades Norteamericanos, y en cierta medida los
Criterios de Diagnóstico Canadienses del SFC/EM, (2003), así como los
del artículo; Encefalomielitis Miálgica: Criterios Internacionales
de Consenso, (2011), Cuando se han formulado los criterios en este
nuevo Reglamento, (lo cual supone un avance respecto al anterior de
1999) e incluye la encefalopatía Miálgica como uno de los supuestos
del SFC.
Tanto del nuevo Reglamento de SFC del
2014, como de las nuevas actividades del Gobierno Federal de éste
país, se desprende una mayor atención hacia esta enfermedad,
considerada ya una preocupación para la Salud Pública, y cuyo
estudio hay que priorizar junto a algunas otras más, así la Agencia
del medicamento Norteamericano,(FDA), ha redactado, el 11 de Marzo del
2014, una Guía orientativa, destinada a la industria del
medicamento, destinada a asesorar a las Compañías farmacológicas
en la forma de manufacturar fármacos más efectivos en el
tratamiento del SFC/EM. Igualmente el Institute of Medicine ha
celebrado un nuevo Meeting el 5 de Mayo del 2014 destinado a
Encontrar nuevos criterios de diagnóstico para el SFC/EM, así como
ha sugerido la posibilidad de encontrar un nuevo nombre, para una
enfermedad que durante demasiado tiempo ha sido mal entendida, no
financiada, e incluso desacreditada. Esperemos que estos esfuerzos
obtengan pronto sus frutos, y se difundan rápidamente pues ya hay
varias generaciones de enfermos en lista de espera.
POLÍTICA DE INTERPRETACIÓN REGLAMENTO
SSR-14-1p.
La política de interpretación de este
Reglamento, parte de la base ya mencionada de que el SFC, puede ser
incapacitante, (a diferencia de otros países que sólo la reconocen
tras un largo en ocasiones procedimiento judicial) y para ello
clarifica como sus adjudicadores deben aplicar la normativa y
regulación complementaria a la hora de decidir si una persona que
está reclamando prestaciones por causa de SFC, está incapacitada o
no de acuerdo con los títulos II y XVI del “Acta”. Luego añade
que tanto adultos como niños pueden reclamar prestaciones. Termina
añadiendo como ya dijimos, que se incluye a la Encefalopatía
Miálgica como un subtipo del SFC.
I.- ¿Qué es el SFC para el Reglamento?
El SFC es un desorden sistémico, que
puede variar en frecuencia, duración, y severidad, que se puede dar
también en niños, particularmente adolescentes, así como en
adultos.
De acuerdo con este Reglamento el SFC,
se define por el cumplimiento de una serie de síntomas que el
paciente manifiesta al facultativo. Este conjunto de síntomas los
podemos clasificar en tres tipos: síntoma general de diagnóstico,
síntomas específicos, y otros síntomas. Los dos primeros grupos
pertenecen a los Criterios Norteamericanos de los CDC de Atlanta
(revisados por Fukuda en 1994), en tanto que los síntomas del tercer
grupo están tomados de los Criterios de Diagnóstico Canadienses del
2003, y del artículo publicado en la revista Journal of Internal
Medicine del 2011, por titulo Encefalopatía Miálgica: Criterios
Internacionales de Consenso.
A.- Síntoma General de diagnóstico
del SFC:
Los CDC y otros expertos caracterizan
al SFC, en parte, como síndrome que causa una fatiga prolongada de 6
o más meses, que provoca una reducción substancial en el nivel de
actividades ocupacionales, educativas, sociales o personales. De
acuerdo con los criterios por los CDC, el médico debería
diagnosticar el SFC, sólo después de excluir las causas médicas y
psiquiátricas de otras enfermedades que cursan con fatiga crónica.
Bajo la definición de los CDC, la
señal distintiva del SFC es la presencia de una fatiga crónica
persistente o reincidente, y clínicamente evaluada, que:
- 1. De aparición nueva o definida, (que no ha existido toda la vida).
- 2. Que no se puede explicar por otro trastorno físico o mental.
- 3. Que no es el resultado de un esfuerzo prolongado.
- 4. Que no se alivia substancialmente por el descanso.
- 5. De la que resulta una reducción substancial en el nivel de actividades ocupacionales, educativas, sociales o personales.
B.- Indicaciones Adicionales del SFC.
El Síndrome de fatiga Crónica
presenta una serie de síntomas, algunos de ellos más comunes que
otros.
1-. Síntomas más específicos de
diagnóstico:
La definición actual de los CDC
requiere la concurrencia de 4 o más de los síntomas siguientes,
todos los cuales deben haber persistido durante 6 o más meses
consecutivos de la enfermedad y no deben ser anteriores a la fatiga:
- Malestar post-esfuerzo que dure más de 24 horas, (que puede ser el más común de los síntomas secundarios).
- Impedimento manifestado por el afectado de la memoria a corto plazo o la concentración lo bastante severo como para causar una reducción substancial en niveles de actividades ocupacionales, educativas, sociales o personales.
- Dolor de garganta.
- Sensibilidad en los ganglios cervicales o axilares.
- Dolor muscular.
- Dolor en las articulaciones sin inflamación, ni enrojecimiento en las mismas.
- Dolores de cabeza de nuevo tipo patrón o severidad.
- Sueño no reparador.
2-. Otros Síntomas del SFC.
Dentro de los parámetros establecidos
para la definición, tanto de los CDC de Atlanta, los Criterios
Canadienses,(2003), y los Criterios Internacionales de definición,
(publicados por la prestigiosa revista Journal of Internal
Medicine 2011),el afectado por el SFC puede manifestar una amplia gama
de síntomas, entre los cuales podemos señalar los ss:
- Debilidad muscular.
- Alteraciones en los patrones del sueño, por ejemplo insomnio, híper somnolencia, despertares frecuentes, pesadillas y sueños demasiado extraños e intensos.
- Dificultades visuales, (dificultad para enfocar, dificultades para determinar la distancia o profundidad espacial de los objetos), fotofobia severa, o dolor ocular.
- Intolerancia Ortostática, (ligeros dolores de cabeza, mareos, vértigo aturdimiento, o aumento de la fatiga al estar mucho tiempo de pié).
- Dificultades respiratorias, (esfuerzos para respirar, falta de respiración repentina).
- Problemas cardiovasculares, (palpitaciones, con o sin arritmias cardiacas).
- Problemas gastrointestinales, (nauseas, inflamación o dolor abdominal).
- Problemas Urinarios, o de vejiga, (frecuencia urinaria, perdida involuntaria de orina durante la noche, dolor o escozor al miccionar).
3-. Comorbilidad con otras dolencias.
Los pacientes con SFC, pueden presentar
otras dolencias simultáneas, como fibromialgia, síndrome del dolor
miosfacial, síndrome de la articulación temporomandibular, síndrome
de intestino irritable, fenómeno de Raynaud,(pérdida de fluido
sanguíneo en dedos de manos y pies con hinchazón),Tiroiditis de
Hashimoto, (tiroiditis linfocítica crónica,o síndrome de
Syogren,(síndrome seco por lesión de glándulas salivales y
lacrimales). Entre las dolencias en co morbilidad podemos citar
también nuevas alergias o sensibilidades a alimentos, olores,
productos químicos, medicamentos, ruídos, vibraciones, roces, o
pérdida de la estabilidad termostática, (vgr.,escalofríos, sudores
nocturnos, intolerancia a temperaturas extremas).
II. ¿Cómo probar la incapacidad de
una persona por Síndrome de Fatiga Crónica?
A.-En General.
1. Una persona puede probar que tiene
una incapacidad por SFC, aportando las evidencias apropiadas
proveniente de una fuente médica aceptable. El profesional Médico
es la única persona que puede aportar tales evidencias.
Nosotros no
podemos fundarnos únicamente en un simple diagnóstico médico.
El informe debe
documentar que el facultativo ha revisado el historial médico del
enfermo y que ha realizado un examen físico. Nosotros revisaremos el
tratamiento prescrito por el facultativo para ver: si este es
consistente con el diagnóstico de SFC.; comprobar si los síntomas
del paciente han empeorado, mejorado, o se han estabilizado, así
como la evaluación de éste sobre la resistencia física y capacidad
funcional del paciente.
2. Así nosotros
establecer que una persona está incapacitada por SFC, siempre un
facultativo en activo así lo diagnostique, y que su diagnóstico no
sea inconsistente con otras evidencias aportadas en su expediente.
Bajo la definición de los Centros de Control de
Enfermedades,(CDC),un médico podía hacer un diagnóstico de SFC
basándose simplemente en las manifestaciones subjetivas del enfermo
sobre sus síntomas.
Sin embargo como ya sabemos, nuestra
Ley de Seguridad Social, (“The Act”), y nuestras regulaciones de
implementación y estatutarias, requieren para la evaluación de las
reclamaciones por incapacidad además, una serie de hallazgos o
signos físicos o resultados de laboratorio antes de concluir que una
persona presenta una incapacidad laboral por causa de SFC.
Si no se pudiera probar que una persona
presenta una incapacidad por Síndrome Crónica, pero hay evidencias
de que sufre otro tipo de incapacidad, no se evaluaría esta de
acuerdo a este Reglamento, sino que evaluaría la misma de acuerdo
con las normas que regulan la misma.
B.- Señales Médicas, (Hallazgos
físicos).
Para los fines de evaluación de esta
incapacidad por parte de la Seguridad Social, uno o más de los
siguientes señales médicas, (físicas), clínicamente documentadas
durante un período de 6 meses consecutivos ayudan a establecer la
existencia de dicha incapacidad por SFC:
- Hinchazón palpable o sensibilidad de los ganglios linfáticos en un examen físico.
- Faringitis no exudativa, (sin pus).
- Sensibilidad muscular persistente y reproducible en repetidos exámenes, incluyendo la presencia de puntos sensibles o puntos gatillo.
- Cualquier otra señal médica consistente con la práctica médicamente aceptada, y con las otras evidencias del registro del caso, (expediente). Por ejemplo los Criterios de Diagnóstico Canadienses del 2003, o los del Artículo “Criterios Internacionales de Consenso del 2011, explican que un episodio inflamatorio infeccioso puede preceder el inicio del SFC, y que otras señales o hallazgos Médico-físicos pueden estar presentes, para los citados fines de evaluación de la incapacidad, incluyendo los siguientes:
Frecuentes infecciones virales, con un
prolongado período de recuperación, Sinusitis, Ataxia,(falta de
coordinación de movimientos). Palidez extrema. Pronunciadas
alteraciones de peso.
C.- Hallazgos de Laboratorio.
En la actualidad, no existen resultados
de laboratorio específicos ampliamente aceptados como asociados al
Síndrome de fatiga crónica. Sin embargo la ausencia de una,
(única), prueba definitiva no excluye la fiabilidad de ciertos
resultados de laboratorio, parece establecer la existencia de una
incapacidad médicamente determinable para los afectados por el SFC.
Mientras que el resultado de las
pruebas rutinarias de laboratorio suelen estar dentro de los
parámetros normales para muchos enfermos de SFC, (esta expresión es
una novedad del Reglamento actual con respecto al anterior y
aclararía el escepticismo que todavía impregna a muchos
facultativos sobre la existencia de esta muy seria enfermedad, a fe
mía), los siguientes hallazgos de laboratorio establecen la
existencia de una incapacidad en los enfermos de SFC :
- Un elevado título de anticuerpos para el virus de Epstein-Barr, con antígeno de la cápsula vírica igual o superior a 1 :5120, o antígeno precoz igual o superior a 1640 (el virus de Epstein-Barr es el 4-hepes virus responsable de la mononucleosis infecciosa. Posteriormente el mismo reglamento hará referencia también al herpes virus 6, ambos son considerados dos de los principales implicados en el SFC).
- Una Resonancia Magnética Cerebral anormal
- Hipotensión mediada neuralmente, demostrada por prueba de mesa basculante, u otra prueba clínicamente aceptada.
- Cualquier otro resultado de laboratorio consistente con la práctica clínica médicamente aceptable y consistentes con las otras evidencias en el caso citado, por ejemplo una prueba de esfuerzo anormal,(v gr., bicicleta estática, cinta rodada), o estudios de sueño anormales, evaluados apropiadamente y que no contradigan las otras evidencias del caso).
D.- Señales médicas y hallazgos de
laboratorio adicionales.
Como resultado de la investigación en
curso sobre la etiología y manifestaciones del SFC, los Criterios de diagnóstico
citados anteriormente son tan solo ejemplos de señales físicas,
mentales y hallazgos de laboratorio que pueden ayudarnos a determinar
la existencia de una incapacidad en estos enfermos pero no son
taxativos. A medida que la investigación médica avance en esta
materia, podremos descubrir señales médicas, y hallazgos de
laboratorio adicionales para determinar que las personas presentan
una incapacidad derivada del Síndrome de fatiga crónica. Por
ejemplo, estudios científicos ahora sugieren que puede haber
diferentes subtipos del SFC que responden a diferentes causas,
incluyendo diferentes virus, como el 6 Herpes virus humano. Así pues
podemos documentar la existencia de un SFC, con hallazgos físicos y
de laboratorio diferentes a los arriba enumerados siempre que estas
evidencias sean consistentes con la práctica clínica médicamente
aceptada y con las otras evidencias en el registro del caso.
E.- Limitaciones mentales.
Algunas personas con SFC declaran tener
dificultades continuadas con la memoria a corto plazo, procesamiento
de la información, dificultades visuales espaciales, comprensión,
concentración, verbales, (o de lenguaje), dificultad para hallar
palabras, cálculo y otros síntomas que sugieren problemas
neurocognitivos, (neurológicos), persistentes. Cuando dichos
déficits persistentes en las referidas áreas se han documentado por
medio de un examen mental o pruebas psicológicas, (vgr. Test Wais
III para adultos, el más utilizado en España), dichos resultados
pueden constituir señales médicas, (o en el caso de pruebas
psicológicas), hallazgos de laboratorio que establecen la existencia
de una incapacidad, (impedimento) médicamente determinable, que
cuando estén documentados oportunamente podrá ser la base de una
fallo de incapacidad.
Juan Palma Gutiérrez.
Letrado del
Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla.
Afectado por la enfermedad
por más de dos décadas.
¿Nuevo nombre y nuevos criterios para
el síndrome de fatiga crónica?
Un comité nombrado en EE. UU. afirma que la enfermedad es 'legítima' y que debería llamarse enfermedad sistémica de intolerancia al esfuerzo
En un informe publicado el martes, un
comité independiente de expertos designado por el gobierno
estadounidense la calificó como una enfermedad "legítima"
que cuenta con cinco síntomas principales y que los médicos
deberían tomar en serio.
De hecho, el comité del Instituto de
Medicina (IOM) que realizó el informe insta a que el síndrome de
fatiga crónica pase a llamarse la "enfermedad sistémica de
intolerancia al esfuerzo", para que refleje mejor la gravedad de
sus efectos en los pacientes.
El nuevo informe podría ser un punto
de inflexión tras años de lucha por parte de las personas con
encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC), que
con frecuencia tienen que batallar para convencer a sus médicos de
que de verdad algo les sucede, dijo Suzanne Vernon, directora
científica de Solve ME/CFS Initiative.
"Creo que estamos en un momento de
cambio para las personas que sufren de EM/SFC, en que podremos
diagnosticar a las personas, y ese diagnóstico conlleva la capacidad
de que realmente fundamentemos un tratamiento mucho más efectivo
para la EM/SFC", aseguró Vernon.
"En su forma más grave, esta
enfermedad puede consumir las vidas de los afectados", señaló
el comité del IOM en un comunicado de prensa. "Es 'real'. No es
apropiado desestimar a estos pacientes diciéndoles que 'yo también
estoy crónicamente cansado'".
El síndrome de fatiga crónica también
es extremadamente difícil de diagnosticar. No hay pruebas para esta
enfermedad, y otras afecciones pueden provocar síntomas similares,
según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. Con
frecuencia, el diagnóstico es un proceso de eliminación en que el
médico de la persona descarta otras enfermedades posibles antes de
sospechar de la presencia de un SFC.
Hasta ahora, los médicos han tenido
que depender de una definición de caso del síndrome de fatiga
crónica creada en 1994 que buscaba sobre todo ayudar a los
investigadores a comprender mejor lo que, en esa época, aún no se
había determinado de forma concluyente que fuera de verdad una
enfermedad, apuntó Vernon.
Pero el informe del IOM propone unos
nuevos criterios diagnósticos que ayuden a reestructurar el proceso.
Según el nuevo informe, las personas que presentan el síndrome de
fatiga crónica sufren de tres síntomas nucleares:
- La incapacidad de actuar con el nivel de actividad previo a la enfermedad, que persiste durante más de seis meses y que viene acompañado de una fatiga que a menudo es profunda.
- Un empeoramiento de estos síntomas después de cualquier tipo de esfuerzo, incluyendo el ejercicio físico o mental o el estrés emocional.
- Dormir no alivia la fatiga.
Para diagnosticar el síndrome de
fatiga crónica a alguien, un médico también debe encontrar que la
persona sufre de uno de estos dos problemas adicionales:
- Una alteración de la capacidad de pensar.
- Una incapacidad de permanecer de pie, y los síntomas mejoran al tumbarse.
El diagnóstico también depende de que
estos síntomas persistan durante al menos seis meses, y deben estar
presentes al menos la mitad del tiempo con una intensidad entre
moderada y grave, concluyó el comité del IOM.
La presidenta del comité del IOM, la
Dra. Ellen Wright Clayton, profesora de derecho y pediatría en la
Universidad de Vanderbilt en Nashville, comentó que espera que los
nuevos criterios faciliten a las personas con el síndrome de fatiga
crónica que se tome su enfermedad en serio.
Cualquier médico puede usar estos
nuevos criterios para diagnosticar el SFC a los pacientes, indicó en
una conferencia de prensa el martes.
"Creemos que cualquier médico
puede y debería diagnosticar esta enfermedad, no solamente los
especialistas en este trastorno", dijo Clayton.
Los médicos también deberían tratar
los síntomas incluso si la persona no ha cumplido con el periodo de
seis meses para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica,
añadió.
"Estos pacientes presentan
síntomas reales", dijo Clayton. "Merecen una atención
real y una terapia real".
El comité del IOM también recomendó
que los reguladores federales desarrollaran un conjunto de
herramientas que ayude a los médicos a diagnosticar a los pacientes
con el SFC. Además, el informe afirma que los expertos deberían
revisar la cuestión como mínimo dentro de cinco años, para
actualizar los criterios diagnósticos en función de cualquier
investigación nueva que aparezca en el futuro.
"Anticipamos y tenemos la
esperanza de que en el futuro se realizarán más investigaciones que
permitan refinar este diagnóstico", dijo Clayton. "No se
trata de un producto de la imaginación [de los pacientes]. Se trata
de una enfermedad demasiado habitual y compleja que requiere de un
diagnóstico".
Entre 836,000 y 2.5 millones de
estadounidenses sufren del síndrome de fatiga crónica, y un
estimado de entre el 84 y el 91 por ciento de las personas con el
trastorno no están diagnosticadas, según el IOM. El síndrome de
fatiga crónica tiende a presentarse en personas de entre 40 y 59
años de edad, y aparece con una frecuencia 4 veces mayor en mujeres
que en hombres.
Los síntomas de la enfermedad se
pueden tratar, aunque no existe una cura y su causa sigue siendo
desconocida. En 2014, los médicos vincularon el SFC con una
inflamación de las células nerviosas del cerebro, y ahora algunos
creen que las personas con el síndrome están fatigadas porque algo
ha fallado en su respuesta inmunitaria.
Chris Fraker contrajo el síndrome de
fatiga crónica en 2009. También tiene diabetes tipo 1, una
enfermedad provocada por un sistema inmunitario defectuoso, según el
Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y
Renales de EE. UU.
Actualmente Fraker sigue una terapia de
vitaminas y antivirales, pero dice que sigue sintiendo los efectos
del SFC.
"Cuando uno tiene un bajón, es el
peor tipo de fatiga que se pueda sentir. Si uno sostiene un teléfono
celular, parece que haya estado usando pesas durante horas, aunque
solo lo haya tenido cinco minutos", contó Fraker, que tiene 44
años y vive en Miami.
Anotó que antes del síndrome de
fatiga crónica, "podía subir unas escaleras corriendo, y que
me faltara un poco el aire, pero estar bien por lo demás. Ahora,
cuando lo hago, siento que estoy al borde del colapso. Como si me
hubiera atropellado un tren".
Pero todavía falta la concienciación
de la enfermedad, dicen los expertos. Menos de un tercio de las
facultades de medicina incluyen información específica sobre el SFC
en su currículo, descubrió el IOM, y entre el 67 y 77 por ciento de
los pacientes dijeron que hizo falta más de un año para que les
hicieran un diagnóstico. Aproximadamente el 29 por ciento de los
pacientes dijeron que les llevó más de cinco años.
El IOM realizó su estudio con la
financiación de la Oficina para la Salud de las Mujeres, del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.
Se calcula que los costos directos e indirectos del SFC para la sociedad son de entre 17 y 24 mil millones de dólares al año, 9.1 mil millones de dólares de los cuales se han atribuido a las pérdidas de productividad en casa y en el trabajo, reportó el IOM.
Se calcula que los costos directos e indirectos del SFC para la sociedad son de entre 17 y 24 mil millones de dólares al año, 9.1 mil millones de dólares de los cuales se han atribuido a las pérdidas de productividad en casa y en el trabajo, reportó el IOM.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: News conference with: Ellen
Wright Clayton, M.D., Craig-Weaver Professor of Pediatrics and
professor, law, Vanderbilt University, Nashville, Tenn.; Institutes
of Medicine, news release, Feb. 10, 2015; Suzanne Vernon, Ph.D.,
scientific director, Solve ME/CFS Initiative; Chris Fraker, Miami
HealthDay
EVIDENCIA Científica sobre el DAÑO causado por el ejercicio en el SFC/EM
Los pacientes, y tan PACIENTES, llevamos AÑOS de lucha por que se nos trate dignamente en la Sanidad "Pública" (esa que dicen es de todos) y aguantando (PACIENTEMENTE) los envites que desde ella nos propinan los "profesionales" sanitarios(empeñados, salvo honrosísimas y muy escasas excepciones) en psiquiatralizar una enfermedad tan fulminante y desgarradora como ésta.
Pues bien, ha salido un nuevo estudio(éste inglés) que vuelve a DEMOSTRAR que tenemos un daño orgánico, físico, en nuestro sistema metabólico. Pero claro, mientras sigan (de forma reiterada y contumaz) negándonos la realización del TEST RETEST (la prueba de esfuerzo, con repetición a las 24 horas), seguirán sin ver "la octava maravilla de la ciencia", algo que hasta el momento solo nos ocurre a los enfermos del muy mal llamado Síndrome de Fatiga Crónica( Encefamomielitis Miálgica- ME en inglés). (¿Ellos se lo pierden?. Si no fuera que el tema es SERIO, podríamos tomárnoslo a risa).
Pues bien, ha salido un nuevo estudio(éste inglés) que vuelve a DEMOSTRAR que tenemos un daño orgánico, físico, en nuestro sistema metabólico. Pero claro, mientras sigan (de forma reiterada y contumaz) negándonos la realización del TEST RETEST (la prueba de esfuerzo, con repetición a las 24 horas), seguirán sin ver "la octava maravilla de la ciencia", algo que hasta el momento solo nos ocurre a los enfermos del muy mal llamado Síndrome de Fatiga Crónica( Encefamomielitis Miálgica- ME en inglés). (¿Ellos se lo pierden?. Si no fuera que el tema es SERIO, podríamos tomárnoslo a risa).
En el siguiente enlace, podéis acceder al estudio (y la explicación completa). Eso sí, ¡en inglés!(toca tirar del traductor del google amigos). Advierto que es muy interesante (sobre todo para los médicos y las personas no conocedoras de la enfermedad). Ojalá y lo leyeran(pero, quizás, sería pedir peras al olmo).
Publicación científica, de esa misma noticia, NOVIEMBRE 2013:
2013 Nov;93(11): 1484-92. doi: 10.2522/ptj.20110368. Epub 2013 Jun 27.
Discriminative validity of metabolic and workload measurements for identifying people with chronic fatigue syndrome.
Source C.R. Snell, PhD, Department of Sport Sciences, University of the Pacific, Stockton, California, and Workwell Foundation, Ripon, California.
En el año 2010, salió un estudio (¡ESPAÑOL!), que apuntaba esto mismo. Lo dirigió la Doctora Poca, mi doctora especialista en la privada, pero claro, "como es una clínica privada y esos solo quieren sacarnos las perras" (cito las disculpas, porque no pueden llamarse de otra forma, que me dieron a mí en la "pública" (esa que dicen es de todos y para todos) para no hacerme el tes-retest, por citar un ejemplo).
Y luego, se quejarán porque la gente (quien puede*), va a la privada a obtener UN DIAGNOSTICO y/o un SEGUIMIENTO. (yo, como soy una utópica.- y una ingenua, tengo que reconocerlo.- sigo soñando con que, ¡en la PÚBLICA!, me hagan un seguimiento como dios manda.
En su día, hice todas las pruebas (en la privada) y me atendieron muy bien. Pero, me quedé a medias (estaba muy malita y encima no tenía recursos para volver, las pruebas que me mandaron hacer, bien podían haberse hecho en la "pública" pero como los "profesionales" se negaron a ello.- y no fue por no haberlo intentado.- me tocó pagar la china y desplazarme a Barcelona a hacerlas, con el consiguiente coste EXTRA para mi ya muy maltrecha economía (coste que todavía hace poco terminé de pagar). Sé que lo mío no es psiquiatrico, ni es fibromialgia, si no que es Encefalomielitis Miálgica/SFC, pero, aunque mis informes apuntan a ella, me faltó una visita final para tener el informe definitivo (visita que, por muchas razones no pude hacer, entre ellas mi cáncer de mama). ¡Soy cabezona! (lo reconozco), así que, llevo ya más de tres años, intentando que me diagnostiquen (en la "pública"). Que tengan ellos el "honor" de dar con el diagnóstico, de poner EL NOMBRE DE LA COSA (y lo más importante, hacer un seguimiento adecuado y ¡no dañar!). Si no lo consigo, y tengo un golpe de suerte, volveré la privada
* Yo, por desgracia, ahora ¡no puedo!, así que me toca, nuevamente, someterme a la TORTURA de la "pública" (y seguir aguantando sus envites).
Aquí lo tenéis: Valor predictivo de la prueba de esfuerzo “test-retest” en el diagnóstico diferencial de la fatiga anormal en la Fibromialgia. (presentado en la SER en el año 2010 y publicado en éste blog en enero de 2010).
El día que la "Clase" médica se tome en serio la muy mal llamada fatiga crónica, comprenderán porqué la TCC (Terapia Cognitivo Coductual) NO FUNCIONA en los enfermos de SFC/EM (señores: ¡¡¡NO FUNCIONA!!!, entiendanlo, y no va a funcionar por mucho que insistan. NO, por ahí no va la cosa).
A lo largo de éste humilde blog, junto a las vivencias y experiencias personales de diferentes enfermos (incluida yo misma), pueden verse auténticas joyas para quien, DE VERDAD, tenga interés REAL en los pacientes y en, ya no curarles, si no en NO DAÑAR (un principio de la medicina que a la vista de la triste realidad, mía y de tantísimos enfermos, no se cumple).
Para facilitar el trabajo de recopilación, aquí van algunas:
Para facilitar el trabajo de recopilación, aquí van algunas:
- Hay ABUNDANTE EVIDENCIA de que el SFC (Síndrome de Fatiga Crónica) es neurológico. (año 2010). El Síndrome de Fatiga Crónica y la Disfunción Mitocondrial (abril 2010, estudio inglés, de la Dra. Sara Myhill, la misma a la que sus propios "compañeros" estuvieron atacando hasta conseguir que le quitaran la licencia ¡por recetarnos B12!.- noticia ya comentada en su día, allá por mayo de 2010).
- Se demuestra el Síndrome de Fatiga Crónica de manera biológica - la promesa del Proteoma - Análisis del estudio en PLoS ONE Investigadores del UMDNJ(26 de febrero de 2011).
- La disfunción mitocondrial en la fibromialgia y su implicación en la patogénesis de la enfermedad (estudio español, marzo 2013). O, la explicación de porqué los enfermos mejoramos tomando Coenzima Q10 ("substancia" que algunos doctores con los que me topé o no conocían o se hacían los locos). La misma "substancia" que en la sanidad pública se negaron a recetarme porque requería visado y "no estaba comprobado" que sirviera, ya no para mi, enferma de SFC (que enfermedad más poco merecedora de tratamiento ¿verdad?), si no para otras enfermedades, y cito palabras textuales ¡más serias!).
- El mecanismo del ciclo vicioso NO/ONOO como causa del Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica (Prof. Martin Pall. Marzo Año 2010)
- SFC (Síndrome de Fatiga Crónica), FM (Fibromalgia) y Anomalías Tiroideas. (mayo de 2010)
- BIOMARCADORES en SFC (mayo de 2010). Otra cosa que TAMPOCO nos miran, ¿para qué van a hacerlo?, ¿tener un marcador OBJETIVO de la existencia REAL de una enfermedad incapacitante?. ¡Ni hablar!, mejor las aparcamos en el psiquiatra, les atiborramos de fármacos (que no les van a servir para mejorar, si no al contrario, pero que así las tenemos "grogis" y no dan más el coñazo), les comemos la cabeza con eso del ejercicio físico y la TCC,.....
- TEST para confirmar el SFC (Encefalomielitis Miálgica). (febrero 2011) Para que se lo lleves a tu médico.
- El Síndrome de Fatiga Crónica: Pruebas, pruebas y más pruebas. (mayo de 2010).
- Tensión neuromuscular como contribuyente a los síntomas cognitivos y de otro tipo en el Síndrome de Fatiga Crónica. Hipóteis y el modelo conceptual. (marzo de 2013, una entrada con una muy buen acogida, que tuvo muchísimas visitas hasta la fecha, más de 3.000. Espero que entre ellas, las vieran algunos médicos).
- Publicación Retrovirus XMRV relacionado con Síndrome de Fatiga Crónica muestra una clara actividad inflamatoria. 30 de mayo de 2011.
- Un mensaje para la profesión médica Británica (y para las demás). Entrada de Mayo de 2010 que en su día tenía unos vídeos muy interesantes y que a día de hoy el canal de youtube donde estaban ¡desapareció! (una pena). En ella se pueden ver las PRUEBAS QUE NOS DEBERÍAN HACER, para medir objetivamente el daño.
- Etiopatogenia del Síndrome de Fatiga Crónica
- 2009. Dr. Richard A. V. Konynenburg. Sergio Ballesteros
- VIDEO SOBRE: Etiopatogenia del Síndrome de Fatiga Crónica
- Para los amantes de las células madre, aquí otro estudio reciente (marzo de 2013) que incide en la disfunción inmune del Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica.
- Células dentríticas en el duodeno ÚNICAS en el Síndrome de Fatiga Crónica.
EL GENOCIDIO DEL SIGLO XXI ¿Qué pasa con ME(SFC)?. La historia de lo que va a pasar. (junio de 2010). Lo del MALTRATO de la "Clase" Médica a los enfermos, no es patrimonio exclusivo de España. NO. Desgraciadamente es algo internacional, que fue denunciado hasta en series tan famosas como Las chicas de Oro (con acceso al vídeo en español. Un vídeo muy liberador).
ESTRENO.- Síndrome de Fatiga Crónica: VIDAS INTERRUMPIDAS. Chronic Fatigue Syndrome: Lives Interrupted. Blog de la CASA BLANCA. (5 de Abril de 2011).
Una cuestión de HUMANIDAD. 29 de noviembre de 2011.
NO ES VERDAD QUE LA SANIDAD PÚBLICA LLEGUE A TODOS LOS ESPAÑOLES.. (mayo de 2010).
Gestión Sanitaria (diciembre de 2009). Ahora que tanto se habla de los recortes en Sanidad, no está de menos recordar ésta entrada para ver que ni es nuevo, ni tiene visos de mejorar. El mal es endémico y de muy difícil erradicación.
En el trasfondo, la variante SEXO influye (y mucho) para éste despropósito "universal" (si mayormente los hombres fueran los enfermos, seguramente estarían más y mejor investigados, y sobre todo más respetados (de ésto no tengo duda). Lo mismo que si los investigadores, fueran mayormente mujeres, se tomarían la cuestión más en serio). Pero claro, ésto TAMPOCO lo vamos a poder cambiar, las cosas viene como vienen. Por si, por esos azares de la vida, me llega a leer algún médico, dejo aquí constancia de alguna de las BARBARIDADES que se comenten, como ingresar FORZOSAMENTE a personas (incluidos MENORES) en una institución "por su bien". Muchos "doctores", españoles y de fuera (como en el caso de Sophia Mirza, la primera muerta OFICIAL por SFC, otra a la que, aun con la negativa de su familia, la ingresaron a la fuerza en un psiquiátrico, con fatal desenlace), deberían estar en la cárcel por ello, pero ésto ¡TAMPOCO VA A OCURRIR!.
LOS CUERPOS DEL DELITO injusticias y oportunidades en los Síndromes de Sensibilidad Central (una excelente publicación de la activista y compañera Clara Valverde, en el que hace una cita a éste blog a raiz de la huelga de Hambre de Juan Vilas, allá en el 2009).
Día de las Enfermedades "Raras". La Explicación de muchas enfermedades "crónicas" provocadas por la alimentación y/o los medicamentos. (28 de febrero de 2011).
En el trasfondo, la variante SEXO influye (y mucho) para éste despropósito "universal" (si mayormente los hombres fueran los enfermos, seguramente estarían más y mejor investigados, y sobre todo más respetados (de ésto no tengo duda). Lo mismo que si los investigadores, fueran mayormente mujeres, se tomarían la cuestión más en serio). Pero claro, ésto TAMPOCO lo vamos a poder cambiar, las cosas viene como vienen. Por si, por esos azares de la vida, me llega a leer algún médico, dejo aquí constancia de alguna de las BARBARIDADES que se comenten, como ingresar FORZOSAMENTE a personas (incluidos MENORES) en una institución "por su bien". Muchos "doctores", españoles y de fuera (como en el caso de Sophia Mirza, la primera muerta OFICIAL por SFC, otra a la que, aun con la negativa de su familia, la ingresaron a la fuerza en un psiquiátrico, con fatal desenlace), deberían estar en la cárcel por ello, pero ésto ¡TAMPOCO VA A OCURRIR!.
LOS CUERPOS DEL DELITO injusticias y oportunidades en los Síndromes de Sensibilidad Central (una excelente publicación de la activista y compañera Clara Valverde, en el que hace una cita a éste blog a raiz de la huelga de Hambre de Juan Vilas, allá en el 2009).
Día de las Enfermedades "Raras". La Explicación de muchas enfermedades "crónicas" provocadas por la alimentación y/o los medicamentos. (28 de febrero de 2011).
URGENTE: Una juez ordena el ingreso de una menor con SFC y SQM en una UNIDAD PSIQUIÁTRICA de un hospital español aduciendo RIESGO GRAVE de EXCLUSIÓN (agosto 2011). Los "jueces" TAMPOCO están obrando como se debería y, como caigas en desgracia y termines en una unidad de esas, ¡reza!(o ponte a temblar), por mucha razón que tengas ¡no te van a sacar de ahí! (hasta que los "profesionales" quieran).
La explicación psicológica para las enfermedades ambientales no es más que una invención absurda (marzo 2010)
Síndrome de Fatiga Crónica: etiología, diagnóstico y tratamiento (octubre de 2009)
La explicación psicológica para las enfermedades ambientales no es más que una invención absurda (marzo 2010)
Síndrome de Fatiga Crónica: etiología, diagnóstico y tratamiento (octubre de 2009)
SABEMOS QUE MIENTEN: Manifiesto Anti-Tóxico (mayo de 2010).
Hace mucho tiempo que no publico, por diferentes razones, pero al hacer ésta entrada, siento una impotencia y frustración tremenda, ya que es la prueba constatable de que en 3 años (por no irnos más allá), la cosa sigue igual de mal si no peor. ¿Hasta CUANDO?.
UN VIAJE PERSONAL POR EL LABERINTO DE LA VERGÜENZA, por Josep Carbonell.
La creacción de una enfermedad mental. La Historia No contada en FM, SFC, SQM. (21 de febrero de 2010). Resúme en 12 páginas los intereses que hay detrás de la conveniencia de etiquetar al SFC/EM como mental y hace un repaso de cómo está la situación en el plano internacional.
Hace mucho tiempo que no publico, por diferentes razones, pero al hacer ésta entrada, siento una impotencia y frustración tremenda, ya que es la prueba constatable de que en 3 años (por no irnos más allá), la cosa sigue igual de mal si no peor. ¿Hasta CUANDO?.
UN VIAJE PERSONAL POR EL LABERINTO DE LA VERGÜENZA, por Josep Carbonell.
La creacción de una enfermedad mental. La Historia No contada en FM, SFC, SQM. (21 de febrero de 2010). Resúme en 12 páginas los intereses que hay detrás de la conveniencia de etiquetar al SFC/EM como mental y hace un repaso de cómo está la situación en el plano internacional.
En éstos días, se presenta un documental en Glasgow (Voces en las Sombras). Una actriz escocesa, Kristi Strain que ha pasado la mayor parte de su vida luchando contra el ME (SFC/EM) hablará acerca de la condición en la proyección de un documental en Glasgow. En el siguiente enlace a la noticia, se hace un análisis de la problemática de los enfermos por la falta de atención y de la realidad social de los enfermos.
Muchas gracias Kristi, por tu lucha y por poner voz a los que no la tienen. El trabajo de personas públicas con la enfermedad es un gran apoyo para todos. Es como cuando la escritora Dorothy Wall, también afectada de SFC/EM, se animó a escribir su "Encuentros con lo Invisible". Un libro MUY RECOMENDABLE tanto para los propios enfermos, y sus familiares, como para los profesionales sanitarios (Sobre todo para aquellos que sí están implicados con nuestra enfermedad).
O cuando Clara Valverde, publicó su "Pues Tienes Buena Cara". “Síndrome de la Fatiga Crónica. Una enfermedad políticamente incorrecta”. Otro libro ameno, claro, CONTUNDENTE, de activismo del bueno, atacando a todos los frentes (médico, social, POLÍTICO,...):
(extracto de la entrevista en Rebelión, para verla completa pinchar en el anterior link) ¿Por qué hablas en el subtítulo de enfermedad políticamente incorrecta? ¿Dónde reside su incorrección?
Esta enfermedad es, en mi opinión, “políticamente incorrecta” porque pone en evidencia todo lo que no funciona en esta sociedad:
(extracto de la entrevista en Rebelión, para verla completa pinchar en el anterior link) ¿Por qué hablas en el subtítulo de enfermedad políticamente incorrecta? ¿Dónde reside su incorrección?
Esta enfermedad es, en mi opinión, “políticamente incorrecta” porque pone en evidencia todo lo que no funciona en esta sociedad:
- 1. El pensamiento médico que funciona de una manera lineal: síntoma-diagnóstico-tratamiento. Los médicos no están preparados para trabajar con lo multisistémico que es realmente lo que hay que hacer porque ninguna enfermedad afecta sólo a un órgano o sistema del cuerpo.
- 2. Los servicios sanitarios: que no están organizados para trabajar con la persona, sino con un órgano del cuerpo (si tienes una infección de la tráquea tienes que ver a un neumólogo, pero si tienes una infección de la garganta tienes que ver a un otorrino. Suena loco pero es la realidad).
- 3. Los políticos y las administraciones: que no quieren enfermedades que no sean fáciles y rentables (para la farmaindustria).
- 4. Los ciudadanos que no muestran solidaridad con la gente que no tienen un diagnóstico muy conocido. A las que tenemos enfermedades nuevas (bueno, no tan nuevas: los primeros casos de SFC se publicaron antes de nacer yo!), invisibles y que tenemos “buena cara”, se nos ve como cuentistas y no como personas enfermas. Si una persona dice que tiene Lupus (que es una enfermedad muy parecida al SFC), recibe apoyo. Pero si esa misma persona dice que tiene el SFC, la miran como si “tuviera cuento” y se la mira con sospecha (“bueno, no tiene tan mala pinta, no debe ser tan grave…”).
- 5. La sociedad del “éxito fácil” porque enfermamos hacia los 30 años de edad, en plena vida. En vez de “Operación Triunfo”, somos los de la “Operación No-Puedo”. Pasamos de ser gente productiva y activa a ser ciudadanos y ciudadanas echadas en la cama o en el sofá sin poder producir ni consumir. Desmontamos la idea del éxito en esta sociedad.
- 6. Somos la mayoría mujeres. Hay hombres que tienen el SFC (un tercio) pero se les cree más que a nosotras. ¿Qué es en nuestra sociedad una mujer que no puede cumplir su rol como madre, esposa, cuidadora? Con el SFC, la cuidadora de la sociedad necesita que la cuiden. ¡Eso desmonta a esta sociedad machista!
Hay que ser muy valiente para sacar unos libros así. Pero son, MUY NECESARIOS.
Hace más de un año, se corrió el rumor de que el cantante Alejandro Sanz (uno de mis favoritos), tenía el Síndrome de Fatiga Crónica/ Encefalomielitis Miálgica. Yo no sabía si darle la bienvenida al club o ¡el pésame! por lo políticamente incorrecto de nuestra enfermedad y lo mucho que iba a sufrir por ella y el nulo respaldo de las administraciones. Él si que podría dar la proyección necesaria, a nivel nacional e internacional, para poner en valor nuestra patología. Poco más se supo del tema.
Al blog sigue llegado gente, interesándose por otra actriz famosa, Sabine Mousier, mejicana, que es afectada (Estás como muerta en Vida.- mayo 2010).
Cada famoso que "salga del armario", es un paso más en el reconocimiento, por la VISIBILIDAD (aunque lleve una desgracia personal detrás).
Por cierto, el filósofo Salvador Paniker, presidente de honor de la Asociación por Derecho a Morir Dignamente (DMD) ,¡también tiene SFC!.
Al final, ésta tremenda enfermedad nos hace MÁS HUMANOS, más conscientes de la vulnerabilidad y mejores personas. Somos luchadores natos, plusmarquistas de la vida diaria.
Como en más de una ocasión, algún médico me leyó, y dado que ésta es una entrada recopilatoria, aprovecho para recuperar otra interesante para la Clase Médica, publicada en enero de 2010, porque soy consciente de que ellos también están en una difícil situación y, aunque todavía pocos, cada día hay más médicos e investigadores interesados realmente en nuestras enfermedades y en proporcionarnos un trato digno. Libro elaborado por Clara Valverde (enfermera y compañera nuestra, presidenta de la LigaSFC, profesora de enfermería), Iñaki Márquez es Psiquiatra, Investigador Social. Presidente de OMEN-AEN asociación vasca de Salud Mental y Psiquiatría Comunitaria y Cristina Visiers, es Licenciada en Humanidades. Logoterapeuta (Tubingen). Presidenta de la Asociación catalana de Logoterapia y Análisis Existencial (ACLAE).
Hace más de un año, se corrió el rumor de que el cantante Alejandro Sanz (uno de mis favoritos), tenía el Síndrome de Fatiga Crónica/ Encefalomielitis Miálgica. Yo no sabía si darle la bienvenida al club o ¡el pésame! por lo políticamente incorrecto de nuestra enfermedad y lo mucho que iba a sufrir por ella y el nulo respaldo de las administraciones. Él si que podría dar la proyección necesaria, a nivel nacional e internacional, para poner en valor nuestra patología. Poco más se supo del tema.
Al blog sigue llegado gente, interesándose por otra actriz famosa, Sabine Mousier, mejicana, que es afectada (Estás como muerta en Vida.- mayo 2010).
Cada famoso que "salga del armario", es un paso más en el reconocimiento, por la VISIBILIDAD (aunque lleve una desgracia personal detrás).
Por cierto, el filósofo Salvador Paniker, presidente de honor de la Asociación por Derecho a Morir Dignamente (DMD) ,¡también tiene SFC!.
Al final, ésta tremenda enfermedad nos hace MÁS HUMANOS, más conscientes de la vulnerabilidad y mejores personas. Somos luchadores natos, plusmarquistas de la vida diaria.
Como en más de una ocasión, algún médico me leyó, y dado que ésta es una entrada recopilatoria, aprovecho para recuperar otra interesante para la Clase Médica, publicada en enero de 2010, porque soy consciente de que ellos también están en una difícil situación y, aunque todavía pocos, cada día hay más médicos e investigadores interesados realmente en nuestras enfermedades y en proporcionarnos un trato digno. Libro elaborado por Clara Valverde (enfermera y compañera nuestra, presidenta de la LigaSFC, profesora de enfermería), Iñaki Márquez es Psiquiatra, Investigador Social. Presidente de OMEN-AEN asociación vasca de Salud Mental y Psiquiatría Comunitaria y Cristina Visiers, es Licenciada en Humanidades. Logoterapeuta (Tubingen). Presidenta de la Asociación catalana de Logoterapia y Análisis Existencial (ACLAE).
El Sindrome de Fatiga Cronica (SFC) Dr. Alejandro G. Andersson
Síndrome de Fatiga Crónica (CFS)/ Encefalopatía Miálgica (ME)
La definición
Síndrome
de Fatiga Crónica (CFS) se definió originalmente en el año 1988
cuando el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de los EE.UU.
reunió a varios investigadores que habían estado investigando un
extraño síndrome caracterizado por una fatiga abrumadora. Esta
definición, sin embargo fue revisado por un panel de expertos
internacionales en 1994 y revisado posteriormente.
El SFC es muy difícil de diagnosticar
debido a que el principal síntoma de la fatiga está presente en
muchas otras enfermedades. Sin embargo, una vez que otras
enfermedades se han descartado mediante pruebas de laboratorio y el
examen físico, el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica puede
dar si se cumplen los siguientes requisitos:
- 1. Clínicamente evaluada, inexplicada y persistente o recurrente fatiga crónica que es de nueva aparición o definitiva (es decir, no toda la vida), no es el resultado de un esfuerzo continuo, no se alivia sustancialmente con el reposo, y resulta en la reducción sustancial de los niveles previos de educación ocupacional, actividades sociales o personales.
- 2. La presencia simultánea de cuatro o más de los siguientes síntomas: alteración sustancial de la memoria a corto plazo o concentración, dolor de garganta, nódulos linfáticos sensibles, dolor muscular, dolor de articulaciones múltiples sin hinchazón o enrojecimiento, dolores de cabeza de un nuevo tipo, patrón o severidad, sueño no reparador, malestar y post-esfuerzo que dura más de 24 horas. Estos síntomas deben haber persistido o recurrido durante seis o más meses consecutivos de enfermedad y no debe haber precedido la fatiga.
El
texto completo de la definición revisada se puede encontrar en el
sitio web de los CDC: http://www.cdc.gov/ncidod/diseases/cfs/about/definition/index.htm
Chronic Fatigue Syndrome es también conocido por otros nombres, sobre todo:
- Miálgica Encefalomielitis / Encefalopatía (ME)
- Síndrome de Fatiga Crónica Disfunción Inmune (CFIDS)
- Publica Síndrome de Fatiga viral (PVFS)
Estos nombres fueron dados como ellos
describen ciertas causas y los mecanismos propuestos para ser
implicado en la enfermedad. SFC y ME son, con mucho, los nombres más
utilizados. Con el SFC y ME como sinónimos para referirse a la misma
enfermedad es controversial en algunos sectores, sin embargo, con ME
visto por algunos como una enfermedad más grave con un factor
desencadenante identificable (enfermedad viral, por ejemplo),
mientras que el SFC se diagnostica en ausencia de tal disparador
basado solamente en los síntomas. En efecto ME ha sido catalogado
como una enfermedad neurológica físico por la Organización Mundial
de la Salud (ICDG93.3) (34) desde 1969, mientras que CFS ha recibido
sólo una breve mención en las versiones más recientes.Sin embargo,
no se ve que es una superposición significativa en los síntomas y
enfoques de tratamiento para la mayoría de la gente, tanto los
médicos como los pacientes, tienden a utilizar el SFC y ME para
significar la misma cosa. Los esfuerzos recientes, sobre todo en los
EE.UU. han tratado de resolver el asunto mediante la introducción
del término 'ME / CFS y el uso de este nombre combinado ha ganado
gran popularidad en un corto período de tiempo y por lo tanto se
utilizará para el resto de este resumen.
Síntomas e Información General
Obviamente, como está implícito en
los diversos nombres, la fatiga es el síntoma principal en EM / SFC.
A menudo la gente tiene la idea errónea de que este es el único
síntoma y por lo tanto asumir que las víctimas simplemente les
gusta quejarse del cansancio normal que todo el mundo experimenta
después de un día en el trabajo, etc EM / SFC es en realidad mucho
más que la fatiga y el cansancio experimentado es mucho más grave
que cansancio simple. La siguiente es una lista de los principales
síntomas de EM / SFC.
- Fatiga - Esto puede ser a la vez físico y la fatiga mental. Se trata de una fatiga pronunciada que conduce a una reducción significativa de la capacidad de realizar tareas normales y vivir su estilo de vida habitual. La fatiga suele ser siempre presente hasta cierto punto y no se alivia con el sueño, de hecho, puede ser mucho peor al despertar, sobre todo después de un montón de la actividad del día anterior.
- Intolerancia al ejercicio - Una de las principales características compartidas por EM / SFC pacientes es la falta de tolerancia al ejercicio. Aunque pueden sentirse razonablemente bien antes de hacer ejercicio, poco después de comenzar se sienten absolutamente agotado y no puede continuar. Es lo mismo que un corredor de maratón experimenta y se conoce comúnmente como "golpear la pared". Este fenómeno se debe a la necesidad del cuerpo las células de oxígeno superior a la oferta por lo que cambia a anaeróbica (sin oxígeno) la respiración y el ácido láctico se acumula en los músculos.
- Malestar Severo - Una sensación general de estar enfermo. Esto puede ser descrito como una "flu-like" o sensación de "resaca".
- Dolores musculares y articulares - Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero los sitios más comunes son la espalda baja y piernas. El dolor puede ser intenso y se agrava sustancialmente por cualquier esfuerzo, físico o mental. Hay una superposición significativa aquí con fibromialgia y muchos pacientes son diagnosticados con EM / SFC y Fibromialgia.
- Disfunción Cognitiva - Los síntomas de disfunción cognitiva son un problema importante en EM / SFC. Estos incluyen la falta de concentración, pérdida de memoria (constantemente olvidando simple información como nombres y números), incapacidad para asimilar información (tener que leer la misma cosa una y otra vez) y una reducción general en la capacidad cognitiva y la inteligencia.
- Dolor de cabeza crónico - Como era de esperar en alguien que se siente "mal de todo" y adolorido en general, dolores de cabeza son una queja común en EM / SFC. Son diferentes a los dolores de cabeza experimentados antes de la aparición de EM / SFC y su gravedad varía generalmente en línea con otros dolores y síntomas.
- Saldo Disturbance - Un síntoma inusual pero común es la pérdida del equilibrio o la sensación de mareo.Esto ocurre con mayor frecuencia al ponerse de pie y la víctima puede sentirse débil e incluso fuera negro. Esto se refiere a menudo como "hipotensión neuralmente mediada (NMH) 'o' La intolerancia ortostática 'y es más probable debido a la presión arterial baja o flujo anormal de sangre al cerebro.
- Dolor de garganta recurrente - Un dolor de garganta persistente y / o inflamación de las glándulas comúnmente precede a la aparición de EM / SFC y puede continuar medida que la enfermedad progresa. Esto se percibe como un indicador de que una infección viral juega un papel importante en la causa de la enfermedad.
- Las alteraciones del estado de ánimo y del sueño - La depresión, la ansiedad y la irritabilidad son a menudo presente que a menudo conduce a un mal diagnóstico por los médicos. Las alteraciones del sueño son frecuentes y pueden presentarse como hipersomnolencia (dormir más de lo normal), es decir, el sueño inversión dormir todo el día y despierto en la noche, o el insomnio (dificultad para dormir). La apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas (SPI) también son comunes ..
- Dolor Abdominal / Trastornos Digestivos - Estos son síntomas similares al síndrome de intestino irritable y, como con Fibromialgia, con EM / SFC pacientes a menudo son diagnosticados con IBS.
- Náusea ? Particularmente evidente cuando otros síntomas sentir especialmente mal en general.
- Sensibilidad a la luz y / o sonido - Los niveles normales de todos los días de luz y sonido puede parecer abrumador para una persona que sufre de EM / SFC. Un lugar muy concurrido como una tienda grande deja una víctima totalmente agotado muy rápidamente.
- Alteraciones Visuales - Estos pueden incluir una visión borrosa, especialmente cuando se lee, y dolor en los ojos.
- Sensibilidad de la Piel - Este es otro síntoma inusual. Algunos enfermos con EM / SFC experimentan una sensación de que los parches de piel se vuelven muy sensibles al tacto y pueden sentir que están ardiendo. Algunas personas lo describen como un "hormigueo".
El número y la severidad de los
síntomas varía drásticamente entre los individuos, sino los
síntomas de fatiga, malestar, disfunción cognitiva y, posiblemente,
dolores musculares, son los síntomas principales de la enfermedad.
Una cosa importante a tener en cuenta
es que todos los síntomas se hacen generalmente mucho peor por el
esfuerzo físico o mental de cualquier tipo. Es común que la
gravedad de la enfermedad y decreciendo día a día, así como
durante largos períodos de semanas o meses. Los pacientes suelen
experimentar períodos de remisión y recaída.
Los
subtipos de EM / SFC
En
el primer semestre de 2008, un equipo dirigido por el destacado ME /
CFS investigador Dr. Jonathan Kerr publicó los resultados de un
estudio genético que identifica siete diferentes subtipos de la
enfermedad. En el estudio participaron 55 EM / SFC
pacientes
de los EE.UU. y el Reino Unido, junto con 75 controles sanos. Las
muestras de sangre fueron tomadas de todos los participantes y los
análisis genéticos realizados. Los resultados de los cuales, junto
con la información acerca de los síntomas proporcionada por los
pacientes, llevaron al descubrimiento de los siguientes subtipos de
EM / SFC:
Tipo
1
-
altos niveles de depresión y ansiedad, así como la falta de sueño
y altos grados de dolor. Tipo
2 - severa
fatiga post-esfuerzo, articulares y dolores musculares. Tipo
3
-
forma más leve de la enfermedad. Tipo
4
-
niveles moderados de cuerpo el dolor y los problemas de sueño Tipo
5
-
Debilidad muscular más severa y el predominio de problemas
intestinales Tipo
6
-
Asociado con una importante fatiga Tipo
7
-
forma más grave, con altos niveles de dolor, inflamación de los
ganglios y dolor de cabeza.
Se encontró que los tipos de cuatro y
seis fueron las formas más comunes de la condición.
Posibles
causas
La
causa o causas de la EM / SFC todavía no están claros. Hay una
serie de teorías que se han propuesto, las principales proponen los
siguientes factores como la causa o causas de la enfermedad:
- Infección viral
- La infección por Mycoplasma
- Disfunción Inmune o endocrino
- La disfunción del sistema nervioso autónomo
- Las toxinas ambientales
- Factores Genéticos
- Candida sobrecrecimiento / Gut Disbiosis
- Sensibilidad Heavy Metal
- El estrés emocional o trauma
Infección
Viral
Durante
mucho tiempo se pensó que la crónica Epstein Barr (VEB) fue la
única causa de la EM / SFC, pero esta teoría ha perdido el apoyo a
la investigación ha demostrado ME / CFS es una enfermedad mucho más
compleja. Estudios recientes todavía están encontrando un enlace al
VEB sin embargo, al menos en un subconjunto de pacientes (1). Hay
estudios en curso sobre otras posibles causas virales, Virus del
herpes humano 6 (HHV-6) a menudo ha sido detectado en la sangre de
pacientes con EM / SFC y ha atraído mucha atención en el pasado,
pero algunos estudios recientes no han logrado encontrar una enlace
(2, 3). Más recientemente dos documentos separados de los
investigadores fueron publicados en el Journal of Clinical Pathology
en septiembre de 2007 que indica que EM / SFC está asociado con
enfermedades crónicas
enterovirus
infección
del
estómago (32, 33). Los investigadores creen que esto puede explicar
muchos de los síntomas gastrointestinales que experimentan los
enfermos de EM / SFC.
A pesar de los resultados de
investigación concluyentes con respecto a determinadas causas
virales para EM / SFC, aún se cree por muchos que una respuesta
inmune disfuncional a los virus y las infecciones virales crónicas
están en el corazón de la condición. Una pieza clave de evidencia
para esta posición proviene de la constatación de que EM / SFC
pacientes tienen anormalidades de RNasa L. RNasa L es una enzima que
se encuentra en todas las células del cuerpo que se activa dentro de
una celda en particular cuando se trata bajo el ataque de virus, y a
una bacteria, en menor medida y toxinas algunos. El trabajo de la
RNasa L es cuidar de la amenaza de los virus invasores destruyendo su
ARN o por la señalización de una célula ya infectada a morir
(apoptosis), teniendo el virus de la misma. Se ha comprobado en
numerosos estudios que EM / SFC pacientes han fragmentado RNasa L y
el sistema de RNasa L en su conjunto es disfuncional. Como resultado,
el paciente ha comprometido defensas contra la infección viral. Las
anomalías RNasa L son vistos como lo más parecido a un biomarcador
para EM / SFC actualmente disponibles como los resultados son tan
consistentes (31).
Otra pieza de evidencia que vincula con
EM / SFC a una causa viral, o al menos la participación de un virus,
es el descubrimiento de que el 67% de los pacientes evaluados por el
Instituto Whittemore Peterson (WPI) en Nevada, EE.UU., dio positivo
por un retrovirus (un virus similar al VIH) conocida como leucemia
murina xenotropic virus relacionado con el virus (XMRV) (35). El
descubrimiento de un número tan elevado de pacientes ME / CFS son
XMRV positivo se ha visto como un hallazgo importante y ha generado
gran atención de la prensa y las organizaciones médicas. En el
momento de escribir furthr estudios son necesarios para dilucidar el
papel (si lo hay) del XMRV en EM / SFC.
La
infección por Mycoplasma
Hay evidencia sustancial para la
infección por micoplasma jugar un papel en la EM / SFC. Mycoplasma
puede ser definido como los organismos más pequeños que carecen de
paredes celulares que son capaces de autorreplicación y pueden
causar diversas enfermedades en seres humanos. Aunque por lo general
asociado con enfermedades respiratorias y urinarias, micoplasma se
cree por un número creciente de profesionales de la medicina para
ser responsable de una serie de síntomas inexplicables,
especialmente los estados de fatiga crónica, Fermentans Mycoplasma
ha encontrado en la sangre de EM / SFC pacientes a un ritmo mucho
mayor que en la población general.
En un artículo titulado "Consenso
Científico versus ficción sobre Mycoplasma', Vojdani Aristo,
Ph.D., MT (30) se describen los hallazgos recientes sobre fermentans
Mycoplasma:
"Aunque micoplasmas se reconocen
principalmente como parásitos extracelulares o patógenos de las
superficies mucosas, la evidencia reciente sugiere que ciertas
especies pueden invadir las células huésped.
Las bases moleculares y celulares de la
invasión de fermentans M. de células de la mucosa al torrente
sanguíneo y su colonización de sangre siguen siendo desconocidos.
Además, no queda claro si la infección
por M. fermentans de las células blancas de la sangre es
transitoria, intermitente o persistente. No está claro cómo estas
etapas influyen en cualquier progresión de la enfermedad. La
invasión de células de la sangre de acogida por M. fermentans es
debido a la inhibición de la fagocitosis por una variedad de
mecanismos, incluyendo proteínas antiphagocytic tales como
proteasas, fosfolipasas y por los radicales de oxígeno producidos
por micoplasmas."
Disfunción
inmune
ME / CFS ha sido considerado como una
enfermedad de la disfunción inmune y hay una amplia evidencia de que
la disfunción inmune considerable está presente en los pacientes.
Activación inmune es un hallazgo global con una serie de
anormalidades específicas presentes en un número significativo de
pacientes. El más común de estos incluyen números elevados de
linfocitos T y elevación de citoquinas inmunes circulantes
(productos químicos de señalización). A pesar de ello la función
celular, inmune de pacientes con EM / SFC es pobre, con baja
citotoxicidad de las células natural killer (NKCC), mala respuesta
de linfocitos a mitógenos en cultivo, y las deficiencias de
inmunoglobulinas frecuentes, con mayor frecuencia IgG1 e IgG3 (4).
Otro hallazgo es que el sistema inmune de pacientes con EM / SFC está
desequilibrada, con las células T auxiliares de tipo 2 fuertemente
superando en número a las de tipo 1 (5). Las células Th1 estimulan
la inmunidad dirigida a los organismos que invaden las células,
tales como virus, mientras que las células Th2 estimulan la
inmunidad dirigida hacia invasores que se encuentran fuera de las
células, tales como bacterias, parásitos, toxinas y alergenos. Este
hallazgo sin duda podría explicar el hecho de que EM / SFC pacientes
tienen una mayor incidencia de alergias que la población sana.
También proporciona una razón por la EM / SFC pacientes pueden
tener infecciones virales crónicas como la inmunidad se dirige fuera
de la protección contra ellos.
Disfunción
endocrina
Muchas
investigaciones se han centrado en el sistema endocrino de los
pacientes con EM / SFC. Especial interés se ha prestado al eje
hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA), que es responsable de la
respuesta al estrés. Una serie de anomalías se han observado en EM
/ SFC pacientes con respecto a este cortisol incluyendo baja y DHEA
niveles de sulfato, así como el metabolismo de la melatonina
alterada (6). Cortisol y DHEA-S trabajan en sinergia para controlar
la forma en que el cuerpo reacciona al estrés. Los bajos niveles
afectar su capacidad para lidiar con el estrés y puede causar
fatiga, presión arterial baja, la hipoglucemia, la función cerebral
pobres y una serie de otros problemas comunes a los enfermos de EM /
SFC. La melatonina es una hormona cuya principal acción parece ser
para inducir el sueño. Durante el día, la glándula pineal,
estimuladas por señales de luz que el cuerpo produzca serotonina y
otras sustancias químicas para "despertar el cuerpo hacia
arriba. Cuando caen los niveles de luz de la glándula pineal señala
la producción de la melatonina en lugar de la serotonina, preparando
el cuerpo para el sueño. Si la producción de melatonina se altera
ya que se ha visto como en EM / SFC, entonces esto puede causar
trastornos para dormir, ya se ve comúnmente en pacientes ME / CFS.
Añadir peso a esta hipótesis es el hecho de que las dosis bajas de
hidrocortisona (cortisol), han demostrado mejorar los síntomas en un
número de estudios (7, 8). Muchos médicos también prescriben DHEA
y la
melatonina
en dosis bajas para sus pacientes y muchos encuentran que son de gran
beneficio.
La
disfunción del sistema nervioso autónomo
Un problema común en EM / SFC que a
menudo se pasa por alto es una sensación de mareo, debilidad y
sensación de mareo al ponerse de pie. Los estudios han confirmado
que la mayoría de los pacientes con EM / SFC tienen lo que se conoce
como hipotensión mediada neuralmente (NMH) (9,10). Esto significa
que cuando los pacientes con SFC / ME defender o ejercer ellos mismos
(especialmente el caminar cuesta arriba o subir escaleras), su
presión arterial puede caer dramáticamente. Cuando una persona sana
lleva a cabo estas actividades del sistema nervioso autónomo
automáticamente aumenta la producción de hormonas adrenales
(corticosteroides, etc adrenalina) que a su vez hacen que el corazón
bombea con más fuerza y la presión arterial a aumentar. En ME / CFS
esto a menudo no ocurre correctamente lo que existe una falta de
flujo sanguíneo a la cabeza y los sintomas descritos anteriormente
resultado. Los investigadores y los médicos están tratando de
tratar NMH en EM / SFC pacientes en los que se identifica. La
investigación se ha centrado en la administración de pequeñas
dosis de corticosteroides para proporcionar el cuerpo con la cantidad
que se debe producir por sí mismo. Los resultados hasta ahora no han
sido favorables, pero la investigación en esta área es permanente
(11, 12). A pesar del fracaso de estos estudios para ver una mejora
con corticoides a dosis bajas de un número de médicos
especializados en EM / SFC son adament que este tratamiento beneficia
a un subgrupo de pacientes en los que sus definate NMH está
presente. Muchos médicos que tratan a EM / SFC también recomiendan
aumentar dramáticamente sal y la ingesta de agua para ayudar a
aumentar presion arterial y reducir NMH síntomas relacionados.
Tanto EM / SFC y pacientes con
fibromialgia sufren extrañas dificultades cognitivas. A menudo
siente abrumado por sonidos, olores e información sensorial, sobre
todo cuando en lugares públicos concurridos, como un centro
comercial o en la oficina. La piel se siente a menudo muy sensible al
tacto también. Dr. Jay Goldstein cree que estos y los otros síntomas
de la EM / SFC puede ser explicado por la disfunción neurológica.
Cuando el cerebro recibe información sensorial tal como esta, la
corteza prefrontal decide sobre la importancia de la información
antes de transmitirla al resto del cerebro para su procesamiento. En
ME / CFS información sensorial que debe ser clasificado como de baja
importancia se le da gran importancia. Como resultado, el cerebro se
siente abrumado por toda esta "importante" la información
al mismo tiempo y el paciente se siente abrumado y exhausto. En la
raíz de este problema de procesamiento de información puede ser la
deficiencia de ciertos neurotransmisores, noradrenalina, lo más
importante glutamato y dopamina.
Las
toxinas ambientales
hay
una gran proporción de los pacientes con EM / SFC que se quejan de
las cantidades diarias de sustancias químicas volátiles que
desencadenan o empeoran los síntomas, es decir, la sensibilidad
química múltiple (SQM).Esto ha llevado a algunos investigadores a
mirar hacia abajo este camino en busca de respuestas al rompecabezas
CFS. Un estudio cita la tasa de sensibilidad química severa entre
los pacientes con EM / SFC en el 20% -47% (13).El mismo estudio
proporciona evidencia convincente de que el sistema límbico (el
centro emocional del cerebro) de los individuos susceptibles pueden
sensibilizarse por químicos, los mecanismos biológicos y
psicológicos y que la exposición posterior a estímulos pueden
causar desregulación de múltiples sistemas del cuerpo incluyendo
conductuales, endocrinos autonómica, y funciones del sistema inmune.
Los modelos animales han demostrado que la sensibilización puede
ocurrir como resultado de la exposición crónica a cantidades
diarias de compuestos orgánicos volátiles (VOC). Además de estos
hallazgos también hay una fuerte evidencia de anormalidades de la
desintoxicación en EM / SFC. Glutathione,
el más poderoso del cuerpo antioxidante,
se encuentra consistentemente a ser baja (14, 15). Glutatión posible
que se agote debido a la exposición crónica a niveles elevados de
toxinas. Esto podría ser como resultado de la exposición a las
toxinas en el aire o de productos químicos de origen intestinal en
presencia de disbiosis intestinal. Sobreactivación del sistema
inmune también agota el glutatión así que esto puede venir como un
golpe de efecto de alteraciones del sistema inmunitario. Lo cierto es
que el glutatión reducido conduce a fatiga y debilidad muscular y
dolor debido a su papel en el metabolismo energético. Glutatión
baja también da lugar a estrés oxidativo, lo que significa que las
moléculas de oxígeno altamente reactivas no son neutralizados por
lo que son libres de vagar por las células del cuerpo dañinos y
potencialmente interferir con cualquier sistema del cuerpo.
Factores
genéticos
La genética puede decirse que es un
factor de importancia variable en el desarrollo de cualquier
enfermedad. De acuerdo con esta declaración, un número de posibles
áreas de susceptibilidad genética han sido identificados para EM /
SFC en diversos estudios. Uno de estos estudios con gemelos con EM /
SFC y gemelos sanos de control encontró que el grupo de EM / SFC
tienen mucho más lentos los tiempos de reacción en toda la
velocidad relacionada con las pruebas cognitivas. Los investigadores
postularon que este indica un déficit de procesamiento central de
información en el cerebro (16). Este hallazgo pone de manifiesto una
teoría sobre la patogénesis de la EM / SFC mejor descrito por el
Dr. J. Goldstein. Dr. Goldstein ha tratado a miles de pacientes ME /
CFS basado en su teoría de que el cerebro procesa la información
sensorial anormal como resultado de ciertas deficiencias
neuroquímicas. Otra investigación, también se centró en torno a
la función del cerebro, descubrió que EM / SFC pacientes tienen
diferencias en los genes responsables de la producción de
serotonina, la cual conduce a menores reservas de serotonina, la
sustancia química responsable del mantenimiento de los estados de
ánimo positivos y también los ciclos de sueño saludables, entre
otras funciones (17). Finalmente, un estudio nuevo con gemelos,
encontró evidencia de disfunción inmune que indica una posible
susceptibilidad genética (18).
Se han realizado dos estudios genéticos
que recientemente han sido aclamados como grandes avances en la
comprensión del síndrome de fatiga crónica:
El primero llegó a los titulares en
julio de 2005. Se sugiere que la expresión de genes, el patrón en
el que los genes se enciende y se apaga 'es significativamente
diferente para ciertos genes en las personas con EM / SFC.Los
investigadores del Imperial College de Londres, estudió la manera
como los genes se activan en las células inmunes de los 25 con EM /
SFC pacientes y 25 controles sanos. En un principio se encontraron 35
genes que mostraron diferencias mientras que el examen más preciso
revela que 16 mostraron anomalías concretas y significativas. El
investigador principal, el Dr. Jonathan Kerr sugiere que los
resultados apoyan la teoría de que la enfermedad es a menudo
provocada por un virus, es decir, los descritos anteriormente en esta
página. Muchos de los genes que se identificaron afectar el
funcionamiento de las mitocondrias, las plantas de generación de
energía dentro de las células. Como tal, la expresión génica
anormal podría ser responsable de los síntomas de fatiga y falta de
energía. La producción de energía dentro de las mitocondrias
células de los pacientes, literalmente, puede ser que no produzca
suficiente energía. El equipo responsable de la investigación
pretende realizar un estudio mucho más grande de 1000 pacientes en
el futuro y se espera que la investigación conduzca a pruebas de
diagnóstico fiables para EM / SFC y nuevos enfoques de tratamiento.
En el segundo estudio, el más grande
de la historia para centrarse en ME / CFS, se completó en 2006, y
siempre que los resultados que la comunidad de EM / SFC ha estado
esperando. Dra. Julie Gerberding, directora de los Centros para el
Control y Prevención de Enfermedades (CDC), dijo en una conferencia
de prensa? Realmente es la primera evidencia creíble de una base
biológica para el síndrome de fatiga crónica.? En el estudio
participaron 227 pacientes ME / CFS y se llevó a cabo en Wichita,
Kansas, a un costo de $ 2 millones. Los voluntarios del estudio pasó
dos días en el hospital sometido a evaluaciones clínicas
detalladas, incluyendo estudios del sueño, las mediciones de la
función cognitiva, las evaluaciones del sistema nervioso autónomo,
trabajo de gran cantidad de sangre y pruebas genéticas. Los niveles
de actividad de 20.000 genes fueron evaluados y es aquí donde los
resultados realmente innovadores fueron descubiertos. En la rueda de
prensa, el Dr. Reeves, el plomo ME / CFS investigador de los CDC,
dijo? Por primera vez, hemos documentado que las personas con EM /
SFC tienen ciertos genes que están relacionados con las partes de la
actividad cerebral que mediar en la respuesta al estrés. Y que
tienen diferentes niveles de actividad genética? Que se relacionan
con su cuerpo? S capacidad para adaptarse a los retos y tensiones que
se producen a lo largo de la vida, tales como infecciones, lesiones,
traumas o varios eventos adversos.? Lo que esto significa es que las
personas con síndrome de fatiga crónica suelen tener una menor
tolerancia a los distintos factores de estrés. El resultado de esto
es que en las personas con predisposición a la EM / SFC, sus cuerpos
pueden sentirse abrumados por los acontecimientos que otras personas
serían capaces de hacer caso omiso, y aquí es donde la disfunción
en varios sistemas del cuerpo, como el nervioso, endocrino e
inmunológico establece pulg Los investigadores de los CDC llegó a
decir que identificaron una serie de diferentes subgrupos dentro de
los pacientes a prueba, verificar lo que muchos habían sospechado,
que EM / SFC no es una sola enfermedad fácilmente identificable con
una sola causa y un marcador de diagnóstico, sino más bien el
resultado de un proceso patológico complejo. Asimismo, señalaron
que esta investigación demuestra una vez por todas que EM / SFC es
una enfermedad biológica muy real y la esperanza de que conduzca a
un mejor diagnóstico y tratamiento en el futuro cercano.
Gut
Disbiosis
Alrededor de 30 años atrás, un puñado
de médicos, sobre todo Crook Dr, Truss y Trowbridge describió un
síndrome caracterizado por una amplia gama de síntomas muy
similares a los de ME / CFS que sugirieron fue causada por el
crecimiento excesivo de la levadura normal tal intestinal como
Candida albicans, que proliferaron debido al uso de antibióticos y
otros factores. Ellos trataban a sus pacientes con fármacos
antifúngicos con resultados buenos informes. Una pequeña cantidad
de investigaciones posteriores parecen validar sus teorías con él
cada vez más claro que los antibióticos afectan negativamente a la
flora intestinal y permitir Candida sp. volverse prevalente (19, 20).
Hay estudios que parecen mostrar el éxito del tratamiento de la
candidiasis intestinal con fármacos antifúngicos así (21, 22).
Extrañamente, a pesar de que el Dr. Crook en particular conectado
sobrecrecimiento de levadura intestinal con ME / CFS hace décadas se
ha producido poco material publicado sobre esto ya que, aparte de
unos pocos documentos que sugieren de nuevo el enlace debido a las
similitudes observadas entre enfermedad relacionada con levadura
supone y EM / CFS (23). La razón más probable para esto es la
visión generalizada de que aún no hay pruebas definitivas para el
crecimiento excesivo de levadura intestinal.Las pruebas de orina o
sangre para "ácido tartárico" parece ofrecer sólo la
prueba definitiva sin embargo. El ácido tartárico es un producto
únicamente de levadura y no se produce como parte del metabolismo
humano, por lo tanto, cualquier detectarse en la sangre o en la orina
deben haberse originado a partir de la levadura que habitan en el
tracto intestinal. Los estudios podrían y deberían llevarse a cabo
para comparar los niveles de ácido tartárico entre los controles
sanos y los pacientes con EM / SFC. Los pacientes de todas las
enfermedades en este sitio, así como otras enfermedades crónicas
inexplicables también deben ser examinados para establecer la
función de crecimiento de los hongos en estas condiciones. Un
importante estudio publicado recientemente ha demostrado la relación
entre la alteración de la flora intestinal con antibióticos, la
proliferación de candida y el inicio de la enfermedad alérgica ME /
CFS. Dado que las alergias son frecuentes entre EM / SFC sufren de
esta investigación es una prueba más de que el vínculo entre la EM
/ SFC y levadura intestinal debe ser investigada. A pesar de la falta
de investigaciones publicadas, todos los laboratorios de diagnósticos
que sirven médicos de medicina funcional / integrador
consistentemente reportan una correlación entre los marcadores de
levadura tales como el ácido tartárico, el etanol arterial elevada
y anticuerpos de Candida en muestras de pacientes ME / CFS. Un gran
número de médicos especializados en el tratamiento de la EM / SFC y
enfermedades relacionadas incluyen agentes anti-fúngicos como una
parte importante de sus protocolos de tratamiento. Una búsqueda de
los foros en línea, salas de chat y blogs también revela un gran
número de EM / SFC pacientes que han tenido éxito automedicando con
un protocolo anti-hongos. La investigación adicional en esta área
desde hace tiempo.
Con más investigación publicada
detrás de esto es la idea de que el sobrecrecimiento bacteriano
intestinal (SBI) podría jugar un papel en la fibromialgia (15). Esto
es algo que ha sido ampliamente conectado con el síndrome de
intestino irritable en los últimos años (26) y como ME / CFS y el
SII se encuentran comúnmente diagnosticado en el mismo individuo, se
ofrece otra opción de tratamiento potencial. SIBO puede ser tratada
con determinados fármacos antibióticos o con hierbas antibióticos.
Más
información acerca de disbiosis
intestinal y Candida
"Síndrome de intestino permeable
'se cree que es un resultado de disbiosis intestinal y alergias a los
alimentos, entre otras cosas, y podría contribuir al proceso de
enfermedad en ME / CFS y un número de otras enfermedades crónicas.
Más
información sobre el
síndrome de intestino permeable
Sensibilidad
Heavy Metal
Una
cantidad sorprendente de la investigación publicada indica un papel
para los metales pesados como agentes causales en EM / SFC. Un
estudio usando EM / SFC pacientes y controles sanos que han
encontrado que el grupo de EM / SFC fueron significativamente
superiores a los niveles séricos de aluminio a expensas de hierro
(27). Los investigadores correlacionar este nivel de hierro bajo con
DHEA baja, lo que ha hemos mencionado anteriormente como un hallazgo
frecuente y posible factor contribuyente a los síntomas en EM / SFC
pacientes. Otro grupo de investigación encontró una mayor
incidencia de la alergia al níquel en EM / SFC pacientes en
comparación con los sujetos control. Los autores sugieren que la
activación inmune por el níquel o de reacción cruzada metales
podrían ser un factor etiológico en EM / SFC (28). Empastes
dentales de amalgama de mercurio se cita a menudo como una posible
causa de las enfermedades crónicas y no se publica evidencia de que
esto puede ser el caso, aunque la investigación específica con EM /
SFC pacientes parece faltar (29).
Estrés
/ Trauma
Se ha sugerido que una
proporción significativamente más alta de EM / SFC pacientes tienen
un "tipo A" personalidad. Esto significa que están muy
impulsados gente que pone mucha presión sobre sí mismos y tienen
que ser los mejores y por primera vez en todo y odio a cometer
errores, básicamente son perfeccionistas. Esto ha llevado a muchas
personas a especular que el estrés y sus efectos sobre el
funcionamiento del cerebro están en el origen de la enfermedad. Esta
teoría se ve reforzada por la evidencia discutida anteriormente en
relación con la disfunción de la respuesta del eje HPA y el estrés
en EM / SFC pacientes. El estrés también tiene efectos nocivos
sobre el sistema inmune así que puede ser que las personas con una
personalidad propensa estrés tienen un mayor riesgo de infección
oportunista u otra enfermedad que causa factores.
Conclusiones
Es evidente que hay un gran
número de anomalías en varios sistemas del cuerpo en pacientes ME /
CFS. Estas anormalidades centro alrededor del sistemas nervioso,
endocrino y el sistema inmunológico y la manera en que estos
interactúan unos con otros. Aunque estas alteraciones se han
identificado todavía no está claro cuáles son las causas y efectos
que son. La nueva investigación se espera que arroje más luz sobre
esto, pero hasta entonces los médicos que están viendo los mejores
resultados con los pacientes parecen ser los que toman un enfoque
multifactorial y tratar de corregir la mayor cantidad de
anormalidades tratados como les sea posible, el uso de tratamientos
disponibles en la actualidad.
Como
no hay cruce importante entre EM / SFC y fibromialgia, las posibles
causas de la fibromialgia bien puede aplicarse a EM / SFC también.
Echa un vistazo a nuestra fibromialgia
página.
Debate:
Los
mejores artículos Síndrome de Fatiga Crónica:
El
Corazón de la Materia: Problemas con SFC y cardíaco – Dr.
Paul Cheney
Consideraciones
nutricionales en el Síndrome de Fatiga Crónica - John
W. Cartmell
Síndrome
de Fatiga Crónica - Liz
Lipski, PhD.
Teoría
oxidativa de Fatiga Crónica - Dr.
Majid Ali
Cansado
o Tóxico: Síndrome de Fatiga Crónica y Toxicología Ambiental
- Michael
A. Schmidt
CRITERIOS INTERNACIONALES DE CONSENSO 2011 para síndrome de fatiga crónica / encefalomielitis miálgica: nueva propuesta (ed. español: Dr. Arturo Ortega, María José Moya
(Propuesta
de consenso internacional en SFC/EM 2011, completa y en español.
PDF
en inglés, pinchando
aquí)
Os
presentamos un importante documento traducido al español para MI
ESTRELLA DE MAR por
el Dr.
Arturo Ortega,
con la colaboración de una
servidora: la nueva
propuesta de criterios de consenso internacional para el síndrome de
fatiga crónica /encefalomielitis mialgica (SFC/EM), llevada a cabo
por un nutrido grupo de reconocidos expertos internacionales en la
materia.
El texto se difundió hace unas semanas (a finales de julio) por
Internet, en su idioma original; y en España, tuvimos conocimiento
de él gracias a la rigurosa y eficaz labor de divulgación continua
de la asociación canaria Afigranca.
Tanto
la traducción, como el resto del documento, se han llevado a cabo
con la máxima
escrupulosidad y detalle,
conscientes en todo momento de que se trataba de un documento de
referencia para
ser empleado por profesionales sanitarios y pacientes de lengua
castellana, dada la fundamentada información
que ofrece sobre la panorámica
actual del SFC/EM, y acerca de su diagnóstico (basado en los
criterios de 2003) y la elección de enfermos para la
investigación. También
por lo que supone depropuesta implícita
de aspirar a convertirse en los nuevos
criterios oficiales de consenso internacional a valorar,
por cuanto que expone los problemas que suelen atribuirse a los
criterios y propuestas anteriores (de Reeves y de Fukuda), y
además suponen una actualización de los criterios canadienses de
2003.
De
los criterios de 2011, destacan dos puntos:
- La llamada de sus autores para que la enfermedad deje de llamarse SFC (criterios de Fukuda. 1994) o EM/SFC (criterios canadienses de 2003), para que pase a denominarse únicamente EM. Para ello se exponen siguientes motivos: "La etiqueta "síndrome de fatiga crónica" -SFC- ha persistido durante muchos años porque no se conocían los agentes causales de la enfermedad. Ahora a la vista de la investigación más reciente y de la experiencia clínica, que apuntan con fuerza a la inflamación diseminada y a los trastornos neuropatológicos generalizados, es más apropiado y correcto usar el término "encefalomielitis miálgica".
- La exclusión de entre los requisitos obligados hasta ahora del "período de espera de seis meses para el diagnóstico".
QUÉ
ES LA EM/SFC
Se
trata de una patología
compleja de
la que cada vez hay más evidencias de un componente viral
o por tóxicos en
su origen y/o desencadenantes, que está clasificada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) con el código
G93.3 en
su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) y que está
relacionada con la sensibilidad química múltiple (SQM), la
fibromialgia (FM) y la electrohipersensibilidad (EHS), en cuanto que
es frecuente que un enfermo de una de estas patologías acabe
desarrollando también una o varias de las restantes.
La
EM/SFC tiene varios
grados y no
debe confundirse el "síndrome de fatiga crónica" con la
"fatiga crónica" (el
síndrome de fatiga crónica es una patología con entidad propia y
la “fatiga crónica” un síntoma presente en muchas enfermedades
de distinto tipo).
INVESTIGACIÓN
En
investigación, lo más notable, y en lo que se siguen aportando
controversias, matizaciones (por ej. “Response
to Comments on ‘Detection of an Infectious Retrovirus, XMRV, in
Blood Cells of Patients with Chronic Fatigue Syndrome’”.
Mikovits JA y Ruscetti FW. Science. Col. 328, n. 5980:825(2010)),
ampliación de información (como la
de ASSSEM en España. 2010)
y estudios complementarios, es la relación
encontrada en 2009 entre el virus XMRV y un alto porcentaje de
enfermos de EM/SFC,
por el equipo de los doctores Vincent C. Lombardi y Judy Mikowitz
(“Detection
of an infectious retrovirus, XMRV, in blood cells of patients with
chronic fatigue syndrome”.
Lombardi VC et al. Science. 326:585-589(2009).
Su
texto en inglés puede bajarse gratuitamente (free full
text) pinchando
aquí,
enlace desde el que además podremos acceder, en el apartado “This
article has been cited by other articles”, a la interesante
controversia generada por esta investigación sobre el XMRV en
EM/SFC, dentro de la
literatura médica, algo
que, recordemos, es lo que suele darse siempre en la comunidad médica
durante el avance en el conocimiento de cualquier enfermedad hasta
que asienta sus conocimientos.
DIAGNÓSTICO
DEL SFC/EM: CRITERIOS Y PROPUESTAS INTERNACIONALES A LO LARGO DEL
TIEMPO
El Dr.
Fernández-Solà es tan amable de ofrecer a MI
ESTRELLA DE MAR una
importante información -a
colación del trabajo del grupo de trabajo internacional que abre
este artículo-, que arroja luz sobre la creencia general entre los
afectados y algunas entidades de que los criterios de Fukuda no se
encuentran ya (oficialmente) vigentes, habiendo sido sustituidos por
los canadienses de 2003. El Dr. Solà comenta que esto no es así,
independientemente de lo que pueda opinarse sobre si unos ofrecen (o
no), mejores criterios diagnósticos para el SFC/EM.
Para evitar interpretaciones, transcribo tal cual la interesante observación del Dr. Solà, bajo su autorización:
Para evitar interpretaciones, transcribo tal cual la interesante observación del Dr. Solà, bajo su autorización:
- "[...] Estos criterios se han realizado por CONSENSO INTERNO entre un grupo de trabajo, pero no tienen CONSENSO INTERNACIONAL ni validación por el CDC como tienen los de Fukuda. Desde el inicio del SFC han aparecido más de 10 criterios clinicos diferentes, sin demasiadas aportaciones diferenciales entre ellos. Pero para que hablemos todos el mismo lenguaje, los centros oficiales de diagnostico CDC deben validarlos. De momento, el unico criterio validado oficialmente de CFS es el de Fukuda, CDC 1994. En la proxima reunión de Otawa del IACFS se discutirá la valoración de esta nueva propuesta [...]".
Por
tanto, los criterios, así como las propuestas más importantes hasta
el momento para el diagnóstico del SFC/EM, son:
The
chronic fatigue syndrome: a comprehensive approach to its definition
and study.
Fukuda K, Straus SE, Hickie I, Sharpe MC, Dobbins JG, Komaroff A,
International CFS Study Group. Annals of Internal Medicine,
121:953-959(1994) [full text].
2.-Los
criterios canadienses de consenso 2003 (propuesta)
Encefalomielitis
Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica: definición del caso clínico
y de las pautas para médicos.
Carruthers BM, van de Sande MI (resumen. 30 págs. español).
- Cita del resumen original: “Myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome: a clinical case definition and guidelines for medical practitioners. An overview of the canadian consensus document”. Carruthers, Bruce M., van de Sande, Marjorie I.
- Cita del documento completo: “Myalgic encephalomyelitis / chronic fatigue syndrome: clinical working case definition, diagnostic and treatment protocols. A consensus document”. Bruce M. Carruthers, Anill Kumar Jain, Kenny L. De Meirleir, Daniel L. Peterson, Nancy G. Klimas, A. Martin Lerner, Alison C. Bested, Pierre Flor-Henry, Pradip Joshi, AC Peter Powles, Jeffrey A. Sherkey, Marjorie I. van de Sande. Journal of Chronic Fatigue Syndrome 11(1):7115(2003).
3.- Los
criterios de 2011 (propuesta)
En
esta entrada puede consultarse el documento completo, en español e
inglés; y bajarse una copia, en PDF. Los criterios estándirigidos
a los profesionales sanitarios y su ámbito abarca,
dentro del SFC (denominado EM en estos criterios, EM/SFC en
los canadienses y SFC en los de Fukuda) :
- Sus manifestaciones (signos y síntomas) y complejidades, expuestas en base a las investigaciones más recientes, que se exponen en los criterios.
- Las pautas de aplicación clínica y de investigación a aplicar, por un lado para ayudar a la identificación correcta de la EM en niños y en adultos enfermos, por los profesionales; y por otro para "facilitar la identificación más clara de pacientes para las investigaciones".
ÍNDICE
DE LOS CRITERIOS 2011
I.-RESUMEN
II.-INTRODUCCIÓN
III.-LOS
CRITERIOS DE CONSENSO INTERNACIONAL
Tabla
“Encefalomielitis miálgica: criterios de consenso internacional”
-Adultos
y niños ● Uso clínico y para la investigación
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE). Obligatorio
B.
Deterioros neurológicos
1.
Deterioros neurocognitivos
2.
Dolor
3.
Trastornos del sueño
4.
Trastornos neurosensitivos, perceptivos y motores
C.
Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
1.
Manifestaciones similares a las de la gripe
2.
Susceptibilidad a las infecciones víricas
3.
Aparato digestivo
4.
Genitourinarios
5.
Hipersensibilidades a alimentos, medicamentos, olores o productos
químicos.
D.
Deterioro en la producción y el transporte de energía
1.
Cardiovascular
2.
Respiratorio
3.
Pérdida de estabilidad térmica
4.
Intolerancia a temperaturas muy altas o muy bajas.
-consideraciones
pediátricas
1.
Cefaleas
2.
Deterioros neurocognitivos
3.
El dolor puede ser errático y migrar con rapidez. Es frecuente la
hipermovilidad articular.
-Clasificación
-
Encefalomielitis miálgica.
-
Encefalomielitis miálgica atípica
-Exclusiones
-Entidades
comórbidas
IV.-LOS
CRITERIOS ESTÁN RESPALDADOS POR LA INVESTIGACIÓN
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE).
B.
Deterioros neurológicos
C.
Deterioros inmunitarios
D.
Deterioros en la producción y el transporte de la energía
V.-USO
DE LOS CRITERIOS
A.
USO CLÍNICO
1.
Consideraciones generales
2.
Consideraciones pediátricas
B.
USO EN LA INVESTIGACIÓN
1.
Consideraciones generales
2.
Consideraciones opcionales
VI.-CONCLUSIONES
VII.-PALABRAS
CLAVE
VIII.-FINANCIAMIENTO
IX.-DECLARACIÓN
DE CONFLICTO DE INTERESES
X.-AGRADECIMIENTOS
XI.-APORTACIÓN
DE LOS AUTORES
Coordinadores
– concepción, borrador del artículo y revisiones
Sugerencias
iniciales y revisiones críticas subsiguientes
Aprobación
final y consenso
Coordinador
del consenso
TRANSCRIPCIÓN
DE LOS CRITERIOS 2011 (traducidos al castellano para Mi Estrella de
Mar)
Traducción
y edición del inglés:
Dr.
Arturo Ortega Pérez (Universidad Rovira i Virgili. Reus. España)
ENCEFALOMIELITIS
MIÁLGICA:
CRITERIOS
DE CONSENSO INTERNACIONAL
Fecha
de aceptación: 15 de julio de 2011
Publicado
en línea: 20 de julio de 2011
Tipo
de artículo: revisión
Este
es un artículo aceptado que ha sido revisado por expertos (N. del
T.peer-reviewed)
y aprobado para su publicación en el Journal
of Internal Medicine,
pero que está pendiente de corrección de pruebas y edición. Por
favor, cite el texto como "Artículo aceptado" doi:
10.1111./j.1365-2796.2011.02428.x.
Título
corto: EM:
criterios de consenso intern.
Resumen
La
etiqueta "síndrome
de fatiga crónica"
(SFC) ha persistido durante muchos años porque no se conocían los
agentes causales de la enfermedad. Ahora a
la vista de la investigación más reciente y de la experiencia
clínica,
que apuntan con fuerza a la inflamación diseminada y a los
trastornos neuropatológicos generalizados, es más apropiado y
correcto usar el término "encefalomielitis
miálgica" (EM),
porque indica una fisiopatología subyacente. También es coherente
con la clasificación neurológica de la EM en la Clasificación
Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud
(CIE G93.3).
Es
por esto que se constituyó un grupo de consenso con
expertos de varios países, formado por clínicos, investigadores,
docentes y un defensor independiente del enfermo, con el propósito
de desarrollar unos criterios basados en los conocimientos
actuales. En el panel han estado representados trece países y
especialistas muy diversos. En conjunto, sus miembros tienen unos
cuatrocientos años de experiencia a la vez clínica y docente, han
publicado cientos de artículos revisados por expertos, han
diagnosticado o tratado a unos cincuenta mil enfermos de EM, y varios
miembros son coautores de criterios previos. La sucesión de
sugerencias, borradores, repasos y revisiones se han basado en la
pericia y experiencia de los miembros del grupo, así como en PubMed
y otras fuentes de información médica. Los autores --no
patrocinados por ninguna organización--, han conseguido el 100% de
consenso a través de un procedimiento del tipo Delphi.
El ámbito
de este artículo se limita a los criterios de la EM y a su
aplicación. Por consiguiente, los criterios reflejan la complejidad
de las manifestaciones; y sus notas operativas le
añaden claridad y especificidad, orientando en la expresión e
interpretación de esas manifestaciones. Por su parte, las pautas
de aplicación clínica y de investigación favorecen la
identificación óptima de la EM por parte de los médicos de familia
y de otros profesionales sanitarios, mejoran la coherencia
internacional de los diagnósticos en niños y adultos enfermos y
facilitan la identificación más clara de pacientes para las
investigaciones.
Introducción
La encefalomielitis
miálgica (EM), también denominada en la bibliografía síndrome
de fatiga crónica (SFC), es una enfermedad compleja, que incluye
un trastorno profundo de la regulación del sistema nervioso central
(SNC) [1-3] y del sistema inmunitario [4-8], un trastorno del
metabolismo energético celular y del transporte de iones [9-11], y
al¬teraciones cardiovasculares [12-14]. Sufisiopatología
subyacente causa anomalías medibles en las funciones
físicas y cognitivas, y proporciona una base para entender las
manifestaciones. Por eso, el desarrollo de unos criterios
internacionales de consenso que incorporen los conocimientos actuales
debería mejorar la comprensión de la EM por los profesionales
sanitarios y beneficiar tanto al médico como al enfermo en la
consulta y también a los investigadores clínicos.
El problema
de los criterios muy amplios [15,16] es que no seleccionan
grupos homogéneos de enfermos. Es por esto que los cálculos de
prevalencia de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) se
multiplicaron por diez: desde el 0,24% usando los criterios de Fukuda
[17], al 2,54% con los criterios empíricos de Reeves [16].
Jason
et al. [18] sugieren que hay fallos en la metodología de
Reevesporque es posible cumplir sus criterios empíricos de EM
sin padecer manifestaciones físicas y porque no discriminan a los
enfermos con EM/SFC de los que padecen depresión mayor. Pero
los grupos de enfermos que contienen personas sin la
enfermedad llevan a resultados sesgados en las
investigaciones, a tratamientos erróneos y al desperdicio de los
escasos fondos para la investigación [19].
Respecto
a los criterios de Fukuda, algunas de sus manifestaciones
se solapan con la depresión, mientras que los criterios
canadienses de consenso [20] sí diferencian a los enfermos
de EM de aquellos que están deprimidos e identifican a los enfermos
más debilitados físicamente y que padecen deterioros más graves,
físicos y cognitivos.
Los
criterios de consenso internacional.
Para
su elaboración se usaron como base los criterios canadienses
de consenso, pero modificados notablemente. Ya no se
necesita un período de espera de seis meses para el diagnóstico.
Ninguna otra enfermedad tiene criterios diagnósticos que requieran
retrasarlo hasta que el enfermo la haya padecido durante seis meses.
A pesar de que los plazos de la investigación clínica variarán y
pueden ser prolongados, el médico clínico debería dar el
diagnóstico cuando esté convencido de que el enfermo padece EM, más
que restringirlo durante un período especificado. Los diagnósticos
precoces pueden llevar a nuevas ideas sobre los estadios
iniciales de la patogénesis, y el tratamiento rápido puede
aliviar la gravedad y el impacto de la enfermedad.
Usar
la palabra "fatiga" como nombre de una enfermedad le
da al término una relevancia exclusivista que ha hecho que sea el
criterio que ha causado más confusión y errores. Ninguna otra
enfermedad que cause fatiga tiene ligada la "fatiga crónica"
a su nombre --por ejemplo el cáncer/fatiga crónica, la esclerosis
múltiple/fatiga crónica--, excepto la EM/SFC.
La fatiga
en otras dolencias es, en general, proporcional a la
intensidad o a la duración del esfuerzo, con una rápida
recuperación, y reaparición en el mismo grado, ante esfuerzos de
igual intensidad o duración, ese día o el siguiente. Sin embargo,
el umbral de fatigabilidad patológicamente bajo de la
EM descrito en los criterios siguientes, a menudo se da con
esfuerzos físicos o mentales mínimos y a la vez con una capacidad
reducida para emprender la misma actividad el mismo día o
siguientes.
Los
criterios de consenso internacional (tabla) identifican las pautas
características de las agrupaciones de signos y síntomas de la
EM que le son exclusivas y patognomónicas. Su amplio
abanico de manifestaciones pone sobre aviso a los médicos
clínicos sobre ciertas áreas de trabajo y puede identificar
manifestaciones críticas con más exactitud [18-20]. Las notas
operativas que siguen a cada criterio orientan sobre la
expresión de las manifestaciones y sobre su interpretación en el
contexto. Esto ayudará al médico de familia a identificar y tratar
a los enfermos de EM en atención primaria.
TABLA.-
ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA: CRITERIOS
DE CONSENSO INTERNACIONAL
Adultos
y niños ● Uso clínico y para la investigación
La encefalomielitis
miálgica es una enfermedad neurológica adquirida con
alteraciones globales complejas. Sus características destacadas son
el trastorno patológico de la regulación de los sistemas nervioso,
inmunitario y endocrino, con afectación del metabolismo energético
celular y del transporte de iones. Aunque los signos y
síntomas son dinámicamente interactivos y están
causalmente conectados, los criterios se agrupan por regiones
fisiopatológicas para ofrecer una idea de conjunto.
El
paciente deberá cumplir los criterios de
agotamiento neuroimmunitario post-esfuerzo (A), al menos una
manifestación de las tres categorías de deterioro neurológico (B),
al menos una manifestación de las tres categorías de deterioro
inmunitario/digestivo/genitourinario (C) y al menos una manifestación
de deterioro del metabolismo o del transporte de energía (D).
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE). Obligatorio
Esta
característica fundamental refiere la incapacidad patológica para
producir suficiente energía cuando se requiere, con manifestaciones
destacadas principalmente en los ámbitos neuroinmunitarios. Sus
características son:
1.
Fatigabilidad física y/o cognitiva intensa y rápida cuando se
realiza un esfuerzo, que puede ser mínimo como
en las actividades de la vida cotidiana o en las tareas mentales
sencillas, puede extenuarle, y causar una recaída.
2.
Agravación de manifestaciones post-esfuerzo: p. ej.
manifestaciones agudas similares a las de la gripe, dolor, y
empeoramiento de otras manifestaciones.
3. El
agotamiento post-esfuerzo puede aparecer inmediatamente
después de la actividad o retrasarse unas horas o unos
días.
4.
El período de recuperación es prolongado, por lo general 24
horas o más. Una recaída puede durar días, semanas o más.
5. El bajo
umbral de fatigabilidad física y mental (poca resistencia) causa
una reducción considerable del nivel de actividad
premórbido.
Notas
operativas: Para el diagnóstico de EM, la gravedad
de las manifestaciones debe ocasionar una reducción
considerable del nivel de actividad premórbido del enfermo, de
forma leve (reducción de aproximadamente el 50% del
nivel de actividad premórbido), moderada (confinado
en casa la mayor parte del tiempo), grave (encamado
la mayor parte del tiempo), o muy grave (postrado
completamente en cama y necesitando ayuda para las funciones
básicas). Pueden existir fluctuaciones notables en
la intensidad y la importancia de las manifestaciones, día a día u
hora a hora.
Tenga
en cuenta la actividad, el contexto y el resultado de las
interacciones. Por ejemplo, para el plazo de
recuperación, independientemente de lo que tarde un enfermo en
recuperarse de una sesión de lectura de media hora, necesitará
mucho más después de ir a la compra media hora e incluso más si
repite la actividad al día siguiente, si es capaz. Aquellos que
descansan antes de una actividad o que ajustan su nivel de actividad
a sus escasas energías pueden tener períodos de recuperación más
cortos que los que no controlan sus actividades de forma adecuada.
Sobre elimpacto, p.ej. un atleta destacado podría tener una
reducción del 50% respecto a su nivel de actividad premórbida y
seguir siendo más activo que una persona sedentaria.
B.
Deterioros neurológicos
Se
requiere al menos una manifestación de tres de las siguientes cuatro
categorías.
1.
Deterioros neurocognitivos
a.
Dificultades en el procesado de la información: pensamiento
enlentecido, concentración deteriorada. p. ej. confusión,
desorientación, sobrecarga cognitiva, di¬ficultad en la toma de
decisiones, habla más lenta, y dislexia adquirida o por esfuerzo.
b.
Pérdida de memoria a corto plazo: p. ej. dificultad para
recordar lo que uno quiso decir, lo que estaba diciendo, la evocación
de palabras, el recuerdo de información, mala memoria de trabajo.
2.
Dolor
a.
Cefaleas: p. ej. cefaleas crónicas y generalizadas, que a menudo
incluyen dolor de ojos, detrás de ellos, o en la nuca, que puede
asociarse a tensión muscular cervical; migraña; cefaleas de
tensión.
b.
Puede haber dolor pronunciado en músculos, uniones
músculo-tendinosas, articulaciones, abdomen o pecho. No es de
carácter inflamatorio y a menudo migra: p. ej. hiperalgesia
generalizada, dolor difuso (que puede cumplir criterios de
fibromialgia), dolor miofascial o irradiado.
3.
Trastornos del sueño
a.
Pautas del sueño alteradas: p. ej. insomnio, sueño prolongado
incluso en las siestas, dormir la mayor parte del día y estar
despierto la mayoría de la noche, despertar frecuente, despertar
mucho antes de lo que lo se hacía antes de la enfermedad, sueños y
pesadillas vívidos.
b.
Sueño no reparador: p. ej. despertar sintiéndose exhausto
independientemente de la duración del sueño, somnolencia diurna.
4.
Trastornos neurosensitivos, perceptivos y motores
a.
Neurosensitivos y perceptivos: p. ej. incapacidad para enfocar la
vista; sensibilidad a la luz, al ruido, a la vibración, a los
olores, a los sabores y al tacto; merma en la percepción de la
profundidad.
b.
Motores: p. ej. debilidad muscular, tics, mala coordinación,
sensación de inestabilidad estando erguido, ataxia.
Notas: Los deterioros
neurocognitivos, referidos u observados, se intensifican con la
fatiga. Los fenómenos de sobrecarga pueden ser
evidentes en la realización de dos tareas simultáneas. Reacción
anormal a la luz: fluctuante o con respuesta de acomodación
reducida de las pupilas con reacción ralentizada. Los trastornos
del sueño suelen manifestarse con sueño prolongado, a
veces extremo, en la fase aguda y a menudo evolucionan a una intensa
inversión del ritmo del sueño en la fase crónica. Los trastornos
motores pueden no ser evidentes en los casos leves o
moderados, pero pueden observarse marcha en tándem alterada y prueba
de Romberg positiva, en los casos graves.
C. Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
Al menos se requiere una manifestación de tres de las siguientes cinco categorías:
C. Deterioros inmunológicos, digestivos y genitourinarios
Al menos se requiere una manifestación de tres de las siguientes cinco categorías:
1.
Manifestaciones similares a las de la gripe, que pueden ser
recurrentes o crónicas y típicamente aparecen o empeoran con el
esfuerzo. p. ej. dolor de garganta, sinusitis, crecimiento o
sensibilidad a la palpación de los ganglios linfáticos cervicales
y/o axilares.
2.
Susceptibilidad a las infecciones víricas, con convalecencias
prolongadas.
3.
Aparato digestivo: p. ej. náuseas, dolor abdominal, distensión,
síndrome del intestino irritable.
4.
Genitourinarias: p. ej. urgencia urinaria, polaquiuria, nicturia.
5.
Hipersensibilidades a alimentos, medicamentos, olores o
productos químicos.
Notas: El
dolor de garganta, los ganglios linfáticos sensibles y las
manifestaciones similares a las de la gripe obviamente no son
específicos de la EM, pero su aparición como reacción al esfuerzo
es anormal. El enfermo puede sentir la garganta irritada, seca y
áspera. Pueden apreciarse hiperemia y semilunas carmesí en las
áreas amigdalares, lo que indica activación inmunitaria.
D.
Deterioro en la producción y el transporte de energía
Se
requiere como mínimo una manifestación.
1.
Cardiovascular: p. ej. incapacidad para tolerar una postura
erecta - intolerancia ortostática, hipotensión mediada neuralmente,
síndrome de taquicardia ortostática postural, palpitaciones con o
sin arritmias cardíacas, mareos.
2.
Respiratoria: p. ej. disnea, respiración difícil, fatiga de los
músculos del tórax.
3.
Pérdida de estabilidad térmica: p. ej. temperatura corporal por
debajo de lo normal, fluctuaciones intensas a lo largo del día,
accesos de sudor, sensación recurrente de fiebre con o sin
febrícula, extremidades frías.
4.
Intolerancia a temperaturas muy altas o muy bajas.
Notas: La
intolerancia ortostática puede retrasarse unos minutos. Estos
enfermos pueden padecer livedo reticularis, palidez intensa o
fenómeno de Raynaud. En la fase crónica, las lúnulas pueden
menguar.
Consideraciones
pediátricas
Las
manifestaciones pueden empeorar más lentamente en niños que en
adolescentes o en adultos. Además del agotamiento neuroinmunitario
post-esfuerzo, las manifestaciones más destacadas tienden a ser
neurológicas: cefaleas, deterioro cognitivo y alteraciones del
sueño.
1.
Cefaleas: Las cefaleas graves o crónicas, son a menudo
extenuantes. La migraña puede ir acompañada de una hipotermia
rápida, temblores, vómitos, diarrea y debilidad grave.
2.
Deterioros neurocognitivos: Son frecuentes las dificultades para
enfocar la vista o para leer. Los niños pueden volverse disléxicos,
algo que puede que sólo se manifieste con la fatiga. El
procesamiento enlentecido de la información les dificulta seguir
órdenes verbales o tomar apuntes. Todos los deterioros cognitivos
empeoran con el esfuerzo mental o físico. Los más mayores no podrán
seguir un curso completo.
3.
El dolor puede ser errático y migrar con rapidez. Es frecuente la
hipermovilidad articular.
Notas: Muchas
de sus manifestaciones más llamativas tienden a fluctuar, en
gravedad y en importancia, con más rapidez e intensidad que en los
adultos.
Clasificación
-Encefalomielitis
miálgica.
-Encefalomielitis
miálgica atípica: Cumple los criterios de agotamiento
neuroinmunitario post-esfuerzo, pero sólo dos o menos de las otras
manifestaciones requeridas. En pocos casos faltan el dolor o los
trastornos del sueño.
Exclusiones: Como
en todo diagnóstico, la exclusión de explicaciones alternativas se
logra mediante la anamnesis, la exploración física y los análisis
de laboratorio/biomarcadores que sean indicados. Es posible padecer
más de una enfermedad, pero es importante identificar y tratar cada
una de ellas. Se excluyen los trastornos psiquiátricos
primarios, los trastornos somatomorfos y el abuso de sustancias. En
niños, la fobia escolar 'primaria'.
Entidades
comórbidas: fibromialgia, síndrome de dolor miofascial,
síndrome de la articulación temporomandibular, síndrome del
intestino irritable, cistitis intersticial, fenómeno de Raynaud,
prolapso de la válvula mitral, migrañas, alergias,
hipersensibilidad química múltiple, tiroiditis de Hashimoto,
síndrome seco y depresión reactiva. La migraña y el síndrome del
intestino irritable pueden preceder a la EM, pero luego asociarse a
ella. La fibromialgia se superpone a la EM.
Los
criterios están respaldados por la investigación
Las manifestaciones de
los criterios están respaldadas por una investigación con más de
2500 enfermos que determinó aquellas de ellas que identificaban con
más eficacia a los enfermos de EM [22]. A su vez. las
investigaciones sobre la expresión [23-27] y estructura génicas
apoyan los criterios a nivel
molecular, incluyendo las anomalías
en el incremento del estrés oxidativo [4, 28], la alteración de la
comunicación inmunológica y adrenérgica [29, 30] y la alteración
de la expresión de los receptores estrogénicos [31]. Además, la
evidencia que apoya una predisposición
genética en la EM, apunta
a modificaciones en
los genes transportadores de la serotonina [32, 33] y el gen receptor
de glucocorticoides [34], así como la implicación del complejo HLA
de clase II [35]. Los efectos
combinatorios potenciales de
estas modificaciones apenas han recibido atención [36, 37]. Algunos
estudios pioneros de carácter amplio muestran una ausencia
de hallazgos objetivos, como la
falta de relación con el genotipo HLA [38]; y una investigación de
enfermos gemelos sugirió que los factores
ambientales pueden
influir más que cualquier predisposición genética en amplios
grupos de enfermos [39].
Se
han identificado los problemas subyacentes a los hallazgos
inconsistentes en las investigaciones [40, 41] y entre ellos
se encuentra la necesidad de estudios basados en tamaños de muestra
mayores con un fenotipo mejor definido; en particular uno que
identifique la probable existencia de subgrupos claros de enfermos.
En un estudio sobre los criterios empíricos de Reeves [16], Jason et
al. [18] publicaron que el 38% de los enfermos diagnosticados de
depresión mayor habían sido clasificados erróneamente como
afectados por SFC y que sólo el 10% de los enfermos diagnosticados
de SFC realmente padecían EM. Por eso, el objetivo principal
de este informe de consenso es establecer un conjunto de
criterios clínicos más selectivo, que pueda identificar a
los enfermos que padecen agotamiento neuroinmunitario con umbral
patológicamente bajo de fatigabilidad y desencadenamiento de
manifestaciones en respuesta al esfuerzo. Esto les permitirá ser
diagnosticados y reclutados en estudios internacionales como
enfermos, de acuerdo a una definición de caso aceptable para médicos
e investigadores de todo el mundo.
A.
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo (ANPE)
“El malestar:
una sensación vaga de incomodidad o de fatiga." [42], es un
término inexacto e inadecuado para explicar el umbral de
fatigabilidad patológicamente bajo y el desencadenamiento de signos
y síntomas que sigue al esfuerzo. El dolor y
la fatiga son
señales cruciales de alarma del organismo que enseñan a los
enfermos a modificar lo que están haciendo para proteger su cuerpo y
evitar daños mayores. El agotamiento
neuroinmunitario post-esfuerzo es
parte de la respuesta de protección general del organismo y se
asocia con la disfunción del equilibrio regulador dentro de los
sistemas nervioso, inmunitario y endocrino y de sus interacciones, y
del metabolismo celular y el transporte de iones [43-47]. El ciclo
normal de actividad/descanso, que implica realizar una actividad,
cansarse y tomar un descanso mediante el que se restaura la energía,
se vuelve disfuncional.
Numerosos
artículos documentan respuestas biológicas anormales
al esfuerzo, como la pérdida de los efectos vigorizantes del
ejercicio [20], el bajo umbral del dolor [48-50], la disminución del
oxígeno y del volumen/flujo sanguíneo cerebral [51-54], la
reducción de la frecuencia cardíaca máxima [55], el deterioro de
la entrega de oxígeno a los músculos [56], los niveles elevados de
metabolitos del óxido nítrico [57] y el empeoramiento de otras
manifestaciones [58]. Los enfermos alcanzan el umbral anaeróbico y
su capacidad máxima de ejercicio a unos niveles de consumo de
oxígeno mucho menores de lo normal [59]. Los efectos
prolongados del esfuerzo publicados incluyen señales
sensitivas intensas al cerebro [60] que se interpretan como dolor y
fatiga [61]; incremento en la actividad de las citocinas [62],
retraso en la activación de las manifestaciones [63] y un período
de recuperación de al menos 48 horas [58]. Cuando se hizo una prueba
de ejercicio en dos días consecutivos, algunos enfermos sufrieron
una pérdida de hasta el 50% de su capacidad a la hora de producir
energía en la segunda evaluación [64]. Tanto el ejercicio
submáximo como el regulado por el propio enfermo causaron malestar
post-esfuerzo [49].
B.
Deterioros neurológicos
Algunos virus
y bacterias pueden infectar las células nerviosas e
inmunitarias y causar inflamación crónica. Los trastornos orgánicos
y funcionales [3] en el encéfalo y en la médula
espinal sugieren una disregulación en los circuitos de
comunicación y control del SNC [64], que desempeñan papeles
fundamentales en el deterioro cognitivo y en las manifestaciones
neurológicas [20]. En las autopsias espinalesse ha
observado neuroinflamación en los ganglios de la raíz dorsal, los
intermediarios de la información sensorial periférica que viaja al
encéfalo (Chaudhuri A. Royal Society of Medicine Meeting 2009).
Losproteomas del líquido cefalorraquideo identificados
distinguen a los enfermos de los controles sanos y de la enfermedad
de Lyme tras su tratamiento [65].
Los estudios
de neuroimagen muestran lesiones puntiformes irreversibles
[66], una reducción de aproximadamente el 10% del volumen de materia
gris [67, 68], hipoperfusión [69, 74] e hipometabolismo del tronco
encefálico [1]. Las concentraciones elevadas de lactato en el
ventrículo lateral son coherentes con la reducción de flujo
sanguíneo cortical, la disfunción mitocondrial y el estrés
oxidativo [75]. La investigación sugiere que los problemas de
regulación del SNC y del sistema nervioso autónomo alteran el
procesamiento del dolor y las aferencias sensitivas [48, 61, 76, 77].
La percepción de los enfermos de que las tareas mentales
simples les requieren un esfuerzo considerable lo respaldan
los estudios deencefalogramas, que muestran una mayor
actividad y el uso de más regiones del cerebro cuando se procesa la
información cognitiva auditiva y espacial [78-80].
Son manifestaciones invalidantes destacadas,
las deficiencias en la atención y en la memoria de
trabajo[20, 78, 81].
C. Deterioros inmunitarios
C. Deterioros inmunitarios
La
mayoría de los enfermos padecen una infección aguda
inicial con manifestaciones similares a las de la gripe,
respiratorias, o mixtas. Se ha informado de una amplia
variedad de agentes infecciosos en los subgrupos de
pacientes, como el virus relacionado con el virus xenotrópico de la
leucemia murina (XMRV) [82] y otros afines al virus de la leucemia
murina (MLV) [83], los enterovirus [84-86], el virus de Epstein-Barr
[87], los virus del herpes humano 6 y 7 [88-90], la clamidia [91], el
citomegalovirus [92], el parvovirus B19 [93] y la Coxiella burnetti
[87]. Se han investigado la infección crónica del estómago por
enterovirus y las concentraciones alteradas de bacterias pro¬ductoras
de ácido láctico D en el tubo digestivo [85, 94].
Posiblemente,
la infección inicial daña parte del SNC y del sistema
inmunitario, causando una alteración grave de la regulación y
respuestas anómalas a las infecciones [4]. En las publicaciones se
describe una reducción de la señalización y de la función de los
linfocitos citolíticos naturales (N. del T. natural killer),
gráficas anormales del factor de crecimiento, reducción de la
aparición de neutrófilos en el aparato respiratorio y perfil Th1
con tendencia a cambiar a Th2 [4-8, 95, 96]. Pueden contribuir a la
aparición de lasmanifestaciones similares a las de la gripe,
que de forma anormal se desencadenan como respuesta al esfuerzo [5,
95], la activación inmunitaria crónica [27]; los aumentos en las
citocinas inflamatorias, en los alelos que favorecen la inflamación
[4-8, 97-99] en las quimiocinas y en los linfocitos T; y el trastorno
en la regulación del mecanismo de la antivírica Ribonucleasa L
(RNasa L) [64, 100-103].
D.
Deterioros en la producción y el transporte de energía
La
consistente descripción clínica de deterioro intenso de la
energíasugiere el trastorno de la regulación del metabolismo
energético celular y mitocondrial y del transporte de iones, y una
canalopatía [9-11, 103, 104]. Un ciclo bioquímico de
retroalimentación definida llamado 'ciclo NO/ONOO' puede
contribuir al mantenimiento del carácter crónico de la EM, la
presencia de estrés oxidativo [105-107], el incremento de citocinas
inflamatorias [97-99] y el trastorno mitocondrial [108-111] y causar
la reducción del flujo sanguíneo y la vasculopatía [109, 110].
El
hallazgo de "corazones pequeños" con ventrículo
izquierdo pequeño y actividad cardíaca defectuosa en
subgrupos de enfermos [112, 113] apoya los informes previos de
disfunción cardíaca y trastorno ventricular izquierdo [114-116],
que predisponen a la intolerancia ortostática [14, 117]. La tensión
arterial baja y su exagerada variación diurna pueden
deberse a una anormal regulación de la tensión [118]. Pueden
influir en ello una regulación alterada y la reducción de la
producción de cortisol durante el ejercicio y después de este.
La intolerancia ortostáticase asocia con el deterioro
funcional y la gravedad de manifestaciones [119]. Las alteraciones
vasculares medibles sugieren que el encéfalo no recibe
suficiente flujo sanguíneo cuando se está de pie [12, 117], algo lo
que se agrava estando inmóvil, como en la cola de la caja de un
supermercado. La intensa reducción de la variabilidad de la
frecuencia cardíaca durante el sueño se asocia a
un descanso de escasa calidad y sugiere un estado persistente de
hipervigilancia simpática nocturna [120].
Uso
de los criterios
Los
criterios diagnósticos cumplen dos funciones necesarias,
pero distintas: la primera es diagnosticar a las personas en un
contexto clínico y la segunda identificar a grupos de enfermos para
trabajos de investigación.
A.
Uso clínico
1.
Consideraciones generales
a.
Decida si las pautas del grupo de manifestaciones son coherentes con
las esperadas de la disfunción de un organismo por causas
subyacentes.
b.
Las manifestaciones interactúan de forma dinámica dentro
de un grupo estable porque comparten las mismas causas de fondo. Las
observaciones contextuales de los enfermos son esenciales para
determinar la expresión de las pautas de esa interacción y la
gravedad de su alcance.
c.
El impacto de la gravedad de las manifestaciones debe
reducir en un 50% o más la actividad premórbida del enfermo,
para ser diagnosticado de EM (leve: reducción de
aproximadamente el 50% de la actividad, moderado:
confinado en casa la mayor parte del tiempo, grave:
encamado la mayor parte del tiempo, y muy grave:
postrado en cama y con necesidad de ayuda para las actividades
físicas).
d.
La jerarquía en la gravedad de las manifestaciones debe
revisarse periódicamente para ayudar a orientar y vigilar el
tratamiento.
e.
Criterios para los subgrupos: La característica distintiva es
elagotamiento neuroinmunológico tras el esfuerzo. Dentro de
ello, puede ser úti formar subgrupos en función
del tipo de pautas de los criterios diagnósticos
que representen mejor el grupo de manifestaciones más graves del
enfermo: neurológicas, inmunitarias, de metabolización y transporte
de energía, o mixtas (con manifestaciones ampliamente repartidas en
diversos subgrupos).
f.
Separe las manifestaciones primarias de las secundarias y de los
agravantes. Distinga las manifestaciones
primarias complejas debidas al proceso de la enfermedad; de los
efectos secundarios de hacer frente a la dolencia, como la ansiedad
derivada por la situación económica. Determine los
efectos y el peso de los agravantes y potenciadores del estrés, como
los entornos rápidamente cambiantes y la exposición a toxinas.
g.
Delimite el peso total de la enfermedad evaluando la gravedad de las
manifestaciones, su interacción y el impacto en conjunto. Tenga
en cuenta todos los aspectos de la vida del enfermo: físico,
laboral, escolar, social y actividades personales de la vida
cotidiana. Los enfermos que establecen prioridades en sus
actividades pueden ser capaces de llevar a cabo una de ellas
que sea importante, eliminando o reduciendo mucho las de otras
facetas de su vida.
h.
La escala internacional de manifestaciones no debería
usarse en la primera visita médica porque puede alterar la
evaluación de los resultados y su interpretación, para un enfermo
concreto. En cambio, su uso habitual puede ayudar a situar al enfermo
dentro de un grupo, a orientar su programa de tratamiento y a vigilar
su eficacia.
2.
Consideraciones pediátricas
a.
Si es posible, entreviste al menor en presencia de ambos
padres porque cada uno puede recordar diferentes
manifestaciones o desencadenantes que ayuden a determinar el
inicio de la enfermedad y cuándo comenzó a interferir en su
actividad cotidiana.
b.
No puede esperar que los niños estimen su capacidad premórbida con
la actual. Evalúe el impacto de la enfermedad comparando
sus aficiones, la escuela, su vida social y los deportes previos a la
enfermedad, con el nivel de actividad actual.
c. Los
niños pueden mostrarse irritables al pedirles que
hagan algo cuando se sienten agotados. Por otro lado, a menudo son
capaces de adaptarse a la fatiga descansando, lo
que puede interpretarse erróneamente como que son vagos.
d.
Fobia escolar: Fuera del horario escolar, los
enfermos pasan la mayor parte de las horas descansando mientras que
los muchachos con fobia escolar se socializan y participan en
actividades. Sin embargo, es posible que la fobia escolar se
convierta en trastorno secundario por matonismo o por las
dificultades académicas que la EM ocasiona.
e.
Evolución natural: Los niños pueden sufrir una afectación muy
grave, pero los que tienen manifestaciones leves o
moderadas generalmente tienen más probabilidades de que la
enfermedad remita, que los adultos. No pueden realizarse
pronósticos precisos.
B.
Uso en la investigación
Antes
de que un enfermo pueda proporcionar conocimientos generales sobre la
enfermedad a una investigación, debeconfirmarse su diagnóstico
clínico. Los datos obtenidos de los enfermos permiten
hacer observaciones significativas y contrastadas, y sugerir
hipótesis para poner a prueba, y confirmar o refutar.
1.
Consideraciones generales
a.
Los enfermos deben cumplir todos los criterios, antes de entrar
en un estudio epidemiológico. Si en una investigación se incluye
subgrupos específicos o personas con EM atípica, debería de
indicarse claramente.
b.
Especificidad: La obligación de cumplir con las manifestaciones
principales asegura la selección apropiada de enfermos.
Lasrecomendaciones principales promueven la claridad y la
precisión. En algunas investigaciones puede ser útil clasificar las
manifestaciones más molestas en función de su gravedad.
c.
Fiabilidad: Las manifestaciones no deben verse
como una lista de verificación de escaso valor. Los criterios de
consenso internacional se centran en las pautas de las
manifestaciones, lo que incrementa la fiabilidad de los
criterios. El uso de la escala internacional de
manifestaciones garantiza la coherencia en la manera de
formular las preguntas e incrementa aún más la fiabilidad de los
datos recogidos en diferentes lugares. Antes de incorporarse
a una investigación, los enfermos deberían contestar la escala
internacional de manifestaciones.
2.
Consideraciones opcionales
En
algunas investigaciones puede ser útil clasificar a los
enfermos en subgrupos para posibilitar su comparación más
allá del diagnóstico de EM.
a.
Inicio: Infeccioso agudo, o gradual.
b.
La gravedad en el inicio puede ser un buen predictor de la
gravedad en la fase crónica.
c.
Gravedad de las manifestaciones: Leve, moderada, grave y muy
grave.
d.
Subgrupos de los criterios: Neurológico, inmunitario, de
metabolización y transporte de energía, o mixto.
(Sobre
la gravedad de las manifestaciones y los subgrupos de los criterios,
véase el apartado “Uso clínico”).
Conclusiones
Los criterios
internacionales de consenso proporcionan un marco
para el diagnóstico de la EM que es coherente con las
pautas de disfunción fisiopatológica halladas en las
investigaciones publicadas y la experiencia clínica. Las pautas de
las manifestacione interactúan dinámicamente porque
están causalmente conectadas. Algunos investigadores han estudiado
formalmente esta cuestión usando técnicas estadísti¬cas
multivariadas bien consolidadas, como las de análisis de factor
común o las de componentes principales, para identificar grupos de
manifestaciones [121, 122]. Otros han ampliado el uso de estos
métodos para guiar el análisis de los perfiles de expresión
génica [28], y para delimitar subgrupos de
enfermos [123].
En
consonancia con este planteamiento, el panel de expertos está
desarrollando una Escala de Manifestaciones de Consenso
Internacional (EMCI) que se construirá a partir de estas
interacciones subyacentes. Sin embargo, el primer paso
necesario en el establecimiento de un índice cuantitativo para
cualquier ins¬trumento diagnóstico es l especificación de
los factores medibles más relevantes para la enfermedad.
Establecer estos criterios fue el objetivo principal de este
trabajo y creemos que los criterios de consenso
internacional ayudarán a clarificar la excepcionalidad de la EM.
Es
importante tener en cuenta que el énfasis primario debe
seguir siendo ante todo la evaluación clínica, siendo
ulterior la selección de pacientes para la investigación. Por esta
razón, el grupo de expertosestá elaborando unas
recomendaciones para médicos que incluirán el protocolo diagnóstico
basado en los criterios de consenso internacional y unas pautas de
tratamiento que reflejen los conocimientos actuales. Las
personas que cumplan los criterios de consenso internacional padecen
encefalomielitis miálgica y se las debería retirar de los
criterios empíricos de Reeves y de los criterios para el síndrome
de fatiga crónica del National Institute for Clinical
Excellence (NICE).
Estas
recomendaciones están diseñadas explícitamente para su uso por
médicos de familia con la esperanza de que mejoren el
diagnóstico y el tratamiento rápidos en asistencia primaria. Puede
que desarrollemos una versión corta adicional, para elaborar un
protocolo de diagnóstico abreviado, que se basaría en las
relaciones entre manifestaciones.
Por
primera vez se proporcionan usos clínicos,
pediátricos y de investigación, lo que incrementará la
comprensión de la encefalomielitis miálgica y la coherencia de los
diagnósticos a nivel internacional. Por su parte, los criterios
básicos obligatorios permitirán recoger datos comparables
en distintos lugares y podrán ayudar a desarrollar biomarcadores
consistentes, así como nuevos puntos de vista sobre el mecanismo y
la etiología de la encefalomielitis miálgica.
PALABRAS
CLAVE: encefalomielitis miálgica, síndrome de
fatiga crónica, criterios, definición, diagnóstico.
Financiamiento
Este
artículo de consenso no ha sido patrocinado. Todos los autores han
aportado su tiempo y conocimientos de forma voluntaria y sin recibir
retribución, ni honorario alguno.
Declaración
de conflicto de intereses
Los
autores han comunicado sus posibles conflictos de intereses y
declaran que carecen de ellos.
Agradecimientos
El
grupo de expertos querría agradecer la participación y el apoyo de
los enfermos y de sus familias en la investigación aquí descrita y
sobre la cual se basan estas directrices.
Aportación
de los autores
Coordinadores
- concepción, borrador del artículo y revisiones: B.M.
Carruthers, M.I. van de Sande.
Sugerencias
iniciales y revisiones críticas subsiguientes: K.L. De Meirleir,
N.G. Klimas, G. Broderick, T. Mitchell, D. Staines, A.C.P. Powles, N.
Speight, R. Vallings, L. Bateman, B. Baumgarten-Austrheim, D.S. Bell,
N. Carlo-Stella, J. Chia, A. Darragh, D. Jo, D. Lewis, A.R. Light, S.
Marshall-Gradisbik, I. Mena, J.A. Mikovits, K. Miwa, M. Murovska,
M.L. Pall, S. Stevens.
Aprobación
final y consenso: Los autores obtuvieron el 100% de acuerdo en el
artículo final de consenso. B. M. Carruthers, M. I. van de Sande,
K.L. De Meirleir, N.G. Klimas, G. Broderick, T. Mitchell, D. Staines,
A.C.P. Powles, N. Speight, R. Vallings, L. Bateman, B.
Baumgarten-Austrheim, D.S. Bell, N. Carlo-Stella, J. Chia, A.
Darragh, D. Jo, D. Lewis, A.R. Light, S. Marshall-Gradisbik, I. Mena,
J.A. Mikovits, K. Miwa, M. Murovska, M.L. Pall, S. Stevens.
Coordinadora
del consenso: M.I. van de Sande.
INFORMACIÓN
COMPLEMENTARIA (EN INGLÉS)
- “International
Consensus Criteria Published for Myalgic Encephalomyelitis”
(25/07/11. Research1st -proyecto de la CFIDS
Association of America-)
Extracto:
“On July 20, 2011, the Journal of
Internal Medicine e-published ahead of print “Myalgic
Encephalomyelitis: International Consensus Criteria.” The
panel of authors, led by
coeditors Bruce M. Carruthers, MD, CM, FRCP(C) and Marjorie I. van de
Sande, BEd, GradDip Ed, includes
26 authors from Australia (3 authors), Belgium (1), Canada (4), Chile
(1), Ireland (1), Italy (1), Japan (1), Korea (1), Latvia (1), New
Zealand (1), Norway (1), the United Kingdom (2) and the United States
(8). The paper specifically cites 123 publications to support its
recommendations”.
- “International
Consensus Criteria for ME (Myalgic Encephalomyelitis). See full text
[and article abstract]”
(22/07/11. ProHealth).
ENLACES
RELACIONADOS
Síndrome
de fatiga crónica y su relación con la fibromialgia.
Dr. Joaquim Fernández-Solà. Texto completo (Revista Española de
Reumatología. 2004).
ACTUALIZACIÓN (4/09/11): modificaciones a partir de información aportada a este espacio por el Dr. Joaquim Fernández-Solà.
ACTUALIZACIÓN (4/09/11): modificaciones a partir de información aportada a este espacio por el Dr. Joaquim Fernández-Solà.
El
desconocimiento causal y la ausencia de un tratamiento curativo
definitivo ha hecho del síndrome de fatiga crónica una patología
infradiagnosticada, aunque no por ello menos importante. Joaquín
Fernández-Solá, de uno de los tres centros de referencia que hay en
Cataluña, ha explicado que afecta a una de cada mil personas y que
el 80 por ciento presentan a los cinco años de evolución invalidez
para las tareas habituales.
"Más
del 80 por ciento de los pacientes con el síndrome de fatiga crónica
están incapacitados para realizar su labor habitual tras cinco años
de evolución, lo que supone un problema sanitario y personal muy
serio, y por ahora no hay tratamiento curativo o que genere una
remisión de larga duración", según ha explicado a DM Joaquín
Fernández-Solá, médico consultor de Medicina Interna del Hospital
Clínico de Barcelona -uno de los tres centros de referencia que hay
en Cataluña para esta enfermedad- y miembro del grupo de trabajo
específico del Departamento de Sanidad de la Generalitat que está
ultimando un protocolo clínico y asistencial.
El
carácter subjetivo de los síntomas y el curso fluctuante de la
enfermedad dificulta la valoración del efecto de cada una de las
intervenciones terapéuticas aplicadas, pero ya se sabe, en base ala
evidencia científica, que hay tratamientos con efecto
beneficioso,como la terapia conductual cognitiva y el ejercicio
físico gradual.
Un
informe realizado por la Agencia de Evaluación de Tecnología e
Investigación Médica de Cataluña apunta otras terapias que
muestran resultados: bromhidrato de galantamina, inhibidor de la
acetilcolinesterasa, la L-carnitina, monoclobemida (antidepresivo
inhibidor reversible de la monoamina oxidasa), fenelzina (inhibidor
no específico de la MAO), sulfato de magnesio, ácidos grasos
esenciales y tratamientos inmunológicos o antivirales como es el
caso de la inmunoglobulinaG intravenosa.
En
cambio, se han probado y se ha visto que no tienen efectos positivo
sobre esta enfermedad el aciclovir, el interferón alfa, la
amantadina, la fluoxetina, la terfenadina, los extractos de hígados
y vitaminas B12 y ácido fólico y la hidrocortisona. Y se está
investigando, sin que por ahora haya conclusiones, el inhibidor de la
L-RNA-asa.
La falta
de un tratamiento completamente eficaz no es lo único que sufren los
afectados; también destaca el infradiagnóstico, tanto en atención
primaria como en las mutuas del trabajo. "Los pacientes llegan a
visitar hasta a 20 médicos antes de lograr ser diagnosticados y
yo,personalmente, no he visto nunca un diagnóstico espontáneo por
parte de un médico de una mutua laboral", ha destacado
Fernández -Solá.
Hasta 5
criterios
En estos
momentos hay cinco criterios diagnósticos diferentes para definir un
caso de síndrome de fatiga crónica, pero de todos, el de Fukuda,
elaborado por el consenso de un grupo de investigadores
internacionales y publicado en 1994, es el que goza de mayor
aceptación en la práctica clínica y en la investigación clínica
y epidemiológica. Según este criterio, un caso de síndrome de
fatiga crónica se caracteriza, a grandes rasgos, por una fatiga
persistente durante seis meses o más, vivida como un agotamiento
físico y mental grave, que difiere de la somnolencia y de la falta
de motivación y que no es atribuible ni al ejercicio físico ni a
ninguna otra enfermedad médica o psiquiátrica.
Por
exclusión
Según
Fernández Solá, el problema, que ha provocado que después de
quince años se siga luchando para conseguir el reconocimiento y el
interés médico por la enfermedad, reside en que el diagnóstico se
hace por exclusión de otras patologías (fibromialgia, síndrome del
intestino irritable,síndrome del dolor miofacial y síndrome de
Sjögren) y de causas que puedan explicarla (incluida la anemia)
Hay que
tener en cuenta que la fatiga crónica no dispone de ninguna prueba
de laboratorio o marcador específico que confirme su diagnóstico,
evalúe la gravedad o monitorice la evolución, por lo que su
detección es exclusivamente clínica.
Fernández-Solá
ha apuntado que el proceso diagnóstico debería incluir la
realización de una historia clínica detallada, exploración física
y batería de análisis limitada, así como una valoración
psiquiátrica.
Los
síntomas asociados son dolor de cabeza, fiebre oscilante, dolor
articular o muscular, insomnio, malestar post ejercicio, molestias en
el cuello y alteración de la concentración.
Se
calcula que la fatiga crónica afecta a una de cada mil personas, lo
que en España supone unos 40.000 enfermos. Afecta mayoritaria a
adultos jóvenes de los dos sexos y de todos los niveles socio
económicos y etnias, aunque en las mujeres es tres veces más
frecuente. Con el objeto de fomentar y apoyar la investigación y
conseguir reconocimiento médico, institucional y de las
Administraciones públicas se ha creado la Asociación Catalana de
Afectados por el Síndrome de Fatiga Crónica y la Encefalomielitis
Miálgica. Y el Partido Popular ha presentado en el Parlamento de
Cataluña una propuesta para lograr de la Generalitat soporte
presupuestario y un circuito asistencial ordenado.
Factores
predictores
La
revista "The Lancet" publicó en diciembre (ver DM del
12-XII-2001) un estudio que describe los factores que predicen y se
asocian con la fatiga prolongada después de una fiebre ganglionar
(mononucleosis infecciosa) y en el que se contrastan con aquéllos
que predicen alteraciones del estado del ánimo después de la misma
infección.
En el
estudio se incluyeron 250 pacientes con fiebre glandular o
infecciones comunes del tracto respiratorio superior hasta seis meses
después del comienzo de la enfermedad, con el objetivo de describir
los factores predictivos de los síndromes de fatiga aguda y crónica
y de alteraciones del estado del ánimo.
Según
se vio, los pacientes con fiebre glandular, diagnosticados por un
positivo en el test sanguíneo Monospot, tenían el doble de
probabilidad de experimentar el síndrome negativo en la prueba. Y
los enfermos con peor forma física evaluados dos meses después de
la aparición de los síntomas tenían una probabilidad mayor del
doble de padecer síndrome de fatiga cuatro meses más tarde.
Por otra
parte, la hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello,
linfadenopatía cervical y el reposo inicial se asociaron con la
aparición de este síndrome.
04 de
enero de 2002
Carmen
Fernández. Barcelona.
GRADOS DE FATIGA EN EL SFC
Etiquetas: ۞Inf.Complementaria, ۞Síndr.FatigaCrónica
El
SFC es una enfermedad grave e invalidante que muestra una
multiplicidad de síntomas que,
según cada paciente, pueden manifestarse en más o menos cantidad, y
mayor o menor intensidad (para más información ver los posts:
"Porcentaje de población afectada por SFC y FM en España",
"Diferencias entre astenia, fatiga crónica y síndrome de
Fatiga Crónica", "Bibliografía sobre SFC, SQM y FM ",
"El Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, en pocas
palabras", entre otros).
Sin
embargo la fatiga crónica (fatiga persistente que no cede con el
reposo) es el síntoma perenne y mas intenso a todos los enfermos. De
ahí que a esta enfermedad se le denomine por su síntoma más
característico (Síndrome de Fatiga Crónica), una acepción que no
gusta al enfermo, y que es muy cuestionada en general, pues este
nombre hace que, además de ser una enfermedad poco conocida, la
gente piense que es "poco importante" y no lo que es: una
patología seria y grave, de carácter multisistémico (ver más en
el post: "El
Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia en pocas palabras")
.
Tras años de experiencia
con enfermos de SFC, el doctor Joaquim Fernández-Solà, coordinador
de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clinic de Barcelona
(sistema público), ofreció una valoración de la fatiga en cuatro
niveles, según el grado de repercusión en la calidad de vida y
actividades cotidianas del enfermo.
Esta tabla es actualmente
el referente para medir el nivel de severidad de la fatiga en el SFC.
GRADO
1 DE FATIGA (LEVE):
permite al enfermo llevar una vida prácticamente normal, que no lo limita para las actividades laborales ni las de ocio.
permite al enfermo llevar una vida prácticamente normal, que no lo limita para las actividades laborales ni las de ocio.
- la fatiga (o sea, "el malestar o fatiga post-esfuerzo superior a 24 horas") aparece cuando se requiere hacer un ejercicio o actividad que se sale de lo normal.
- puede hacerse más evidente si hay procesos que coexistan con ella (por ej., una enfermedad infecciosa intercurrente), o alguna circunstancia que altere el ritmo normal vital (por ej., no dormir bien durante una temporada seguida).
En
general, la
afectación sobre las actividades de la vida cotidiana es inferior al
20%,
y el entorno del enfermo no nota esta sintomatología fácilmente.
GRADO
2 DE FATIGA (MEDIO):supone
ya una interferencia más importante y más constante en la situación
vital del enfermo.
- le cuesta realizar su actividad laboral.
- a veces no puede acabar algunas tareas que había iniciado, o fracasa en algunos objetivos prefijados (por ej.: estudios o cursos de actualización).
- puede requerir bajas laborales episódicas.
- esta situación empeora aún más cuando coinciden enfermedades o situaciones concurrentes (infecciones, cambios de estado de ánimo, cambios estacionales).
En
general limita
las actividades de la vida cotidiana entre un 30-50%,
y es detectado por el entorno del enfermo, que aprecia un cambio
sustancial del paciente con
respecto a la situación previa a la enfermedad.
GRADO
3 DE FATIGA (SEVERO):supone
una importante y marcada repercusión sobre las actividades de la
vida cotidiana. Invalida al enfermo para cualquier actividad que
suponga cierto esfuerzo continuado.
- el enfermo no puede trabajar.
- sólo puede hacer mínimas actividades de leve intensidad y transitoriamente.
- afecta a todos los ámbitos vitales (trabajo, ocio, vida sexual).
- suele mantenerse de manera constante, con agudizaciones durante las enfermedades concurrentes.
Afecta
en más de un 50%.
GRADO
4 DE FATIGA (EXACERBACIONES):es
una situación de agudización transitoria hasta el punto de que el
paciente no puede moverse de la cama y
precisa ayuda para las actividades básicas. No suele durar más de
diez días.
Fuente:
Fernández-Solà, J. (coord.) Sobrevivir
al cansancio, una aproximación a la situación de fatiga crónica.
Barcelona: Viena Ediciones, 2003. Págs. 63-65
CÓMO
AYUDAR A UN ENFERMO DE SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA O DE FIBROMIALGIA
(recomendaciones de la CFIDS Association of America)
Etiquetas: ۞Fibromialgia, ۞Inf.Complementaria,۞Síndr.FatigaCrónica
CUANDO
UN SER QUERIDO TIENE SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA O
FIBROMIALGIA por Amy
Scholten, MPH,
English
Version

El síndrome de fatiga crónica (CFS, por sus siglas en inglés) y la fibromialgia (FMS, por sus siglas en inglés) son enfermedades crónicas debilitantes y poco comprendidas que pueden atacar a personas de ambos sexos y de todas las edades. Las parejas, amigos y parientes de las personas con CFS o FMS podrían sentirse confundidos e indefensos, por no saber qué decir o cómo ofrecer ayuda.
Tal vez el síndrome de fatiga crónica (CFS) o la fibromialgia (FMS) hayan atacado a su esposa, su hijo, su hermano o un buen amigo. Cualquiera que sea el caso, es difícil observar a un ser querido con tal padecimiento. La enfermedad también presenta nuevos retos para su relación. O esta también podría empeorar cualquier problema de relación ya existente. ¿Quiere ser positivo y útil pero no sabe qué hacer o decir?. Tal vez ha intentado ser compasivo y descubre que su ser querido reacciona con frustración. ¿Qué debería hacer?. Estos consejos de la Chronic Fatigue and Immune System Dysfunction Syndrome Association of America podrían ayudarle.
BUSQUE PRIMERO COMPRENDER
La mayoría de las personas saben muy poco, si es que saben algo, sobre el CFS y la FMS. Ambas enfermedades implican mucho más que sólo "un poco de fatiga" o "unos cuantos dolores o achaques". Si tiene un amigo o ser querido con CFS o FMS, debería aprender lo más que pueda sobre estas enfermedades. Cuanto más sepa sobre la enfermedad de su ser querido, más será capaz apoyarlo.
SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA (CFS) El síndrome de fatiga crónica (CFS) es un trastorno crónico y debilitante que afecta al cerebro y múltiples partes del cuerpo. Este provoca fatiga extrema que no disminuye descansando en la cama y con frecuencia empeora con la actividad física o mental. Los síntomas duran al menos seis meses y son lo suficientemente graves como para dañar o interferir con las actividades diarias. Los síntomas varían de persona a persona y podrían incluir:
- Fatiga crónica que no disminuye descansando en la cama y con frecuencia empeora con la actividad física o mental
- Debilidad en general
- Dolores musculares
- Dolor en las articulaciones sin inflamación o enrojecimiento
- Dolores de cabeza
- Problemas con la memoria a corto plazo o de concentración
- Olvido o confusión
- Irritabilidad, ansiedad, cambios de humor o depresión
- Fiebre de bajo nivel, bochornos o sudoración nocturna
- Dolor de garganta
- Nódulos linfáticos sensibles
- Problemas para dormir o no sentirse descansado después de dormir
- Fatiga prolongada que dura 24 horas o más después de hacer ejercicio
- Sensibilidad en los ojos a la luz
- Alergias
- Mareos
- Dolor en el pecho o falta de aliento
- Náusea
FIBROMIALGIA
(FMS)
La
fibromialgia es un trastorno
crónico que provoca dolor generalizado y rigidez en los músculos,
tendones y ligamentos, junto con sueño no reconfortante y
fatiga. Los síntomas varían de
persona a persona y podrían incluir:
- Cansancio o fatiga generalizada
- Reducción de la resistencia física
- Achaques generalizados y dolor de músculos, tendones y ligamentos
- Rigidez muscular o espasmos
- Dolor en áreas específicas del cuerpo, en especial:
- o Cuello
- o Hombros
- o Pecho
- o Espalda (superior e inferior)
- o Caderas y muslos
- Insomnio o falta del sueño
- Sensación de entumecimiento o inflamación (aunque la inflamación no esté presente en realidad)
- Dolores de cabeza crónicos, incluyendo migrañas
- Rigidez matutina, es peor cuando surge por vez primera
NO
LOS INVALIDE
Algunas personas piensan que los individuos con CFS o FMS son perezosos, exageran sus síntomas o sufren una enfermedad psiquiátrica. Estas personas pueden creer erróneamente que su ser querido sólo necesita ser presionado un poco más fuerte. Las personas con CFS o FMS se sienten con frecuencia invalidadas cuando escuchan:
-"Yo te veo bien" (mensaje invalidante subyacente: "No te ves enfermo, así que debes estar exagerando o fingiendo")
-"Oh, yo he tenido síntomas como ese". "Yo me canso del mismo modo también" (mensaje invalidante subyacente: "Entonces ¿cuál es el problema?. Todo mundo se cansa. Descansa un poco")
-"¿Has intentado… (un tratamiento sugerido)?" (mensaje invalidante subyacente: "Si no tomas este remedio o haces algo para ayudarte a ti mismo es culpa tuya que sigas enfermo")
-"¿Sigues todavía enfermo? (mensaje invalidante subyacente: "¿Qué pasa contigo?. Es culpa tuya que sigas aún enfermo").
RECONOCER
Y CONFIRMAR LA EXPERIENCIA DE LA PERSONA
- No ser tomados en serio por sus familiares, amigos, jefes e incluso sus médicos y otros profesionales de la salud
- La incertidumbre de su enfermedad
- Disminución en la habilidad de participar en niveles previos de actividades profesionales, sociales, educacionales y personales
- Dependencia y sensación de aislamiento
Muchas
personas utilizan la negación para enfrentarse a una enfermedad
crónica de un ser querido. En lugar de escuchar, creer y mostrar
compasión por lo que la persona está atravesando, ellos discuten
los hechos y minimizan la severidad de la situación.

-Reconocer la dificultad: "No
puedo imaginar lo difíciles que deben ser todos estos cambios para
ti"
-Reconocer las pérdidas, la tristeza y el enojo: "Siento que tuvieras que renunciar a tu trabajo". "Debe ser horrible que no tengas fuerzas para continuar tu educación"
-Preguntar y escuchar con compasión: Cuando preguntas a tu ser querido cómo se siente, pueden estar sintiéndose enfermos, cansados, con dolor o deprimidos. Si sólo quieres oír que tu ser querido se siente bien, deje de preguntarle cómo se siente. De lo contrario ellos pueden sentir tus expectativas, desilusión, desinterés o inhabilidad para comprender. En su lugar podrías preguntarle: "¿Cómo estás llevándolo hoy?" o "¿Cómo va?"
SEA
COMPASIVO Y COMPRENSIVO
Las
enfermedades crónicas presentan muchos retos en las relaciones en
unos tiempos en que la comodidad y el respaldo social son de la mayor
importancia. He aquí algunas formas en que puedes ayudar:
- Sea paciente. Recuerde que su ser querido ha tenido que hacer muchos ajustes y está haciéndolo lo mejor que puede.
- Proporcione consuelo frecuente de amor y apoyo.
- Ofrezca ayuda práctica como hacer recados, ayudar con las tareas domésticas y compras.
- Lleve a su ser querido a citas médicas. Muestre interés en su cuidado y proporcione apoyo emocional.
- Encuentre la manera de pasar el tiempo juntos realizando actividades de baja intesidad como ver una película o un video, comer algo, ir al campo, jugar a un juego, sentarse en el parque o darle un masaje.
- No sienta que usted tiene que "arreglar" los problemas o dar recomendaciones. Muchas veces el solo hecho de estar ahí y mostrar compasión es suficiente.
- Exprese agradecimiento por cualquier cosa que su ser querido pueda darle, a pesar de sus límites.
- Pregunte cómo puede ayudar a su ser querido.
- Exprese admiración por la fuerza y coraje que usted aprecia en su ser querido conforme sale adelante con los retos de la enfermedad.
- Su ser querido podría tener cambios en su estado de ánimo debidos al estrés y los retos de padecer una enfermedad crónica. No tome las reacciones emocionales como personales.
- Trate de ser sensible con los sentimientos de su ser querido. Escuche y aprenda a ser perceptivo.
- Manténgase en contacto con su ser querido. Incluso si él no está tan activo e involucrado en los intereses mutuos o reuniones como alguna vez lo estuvo, asegúrese de invitarlo de todas maneras.
ESPERE
CAMBIOS E INCERTIDUMBRE
La
CFS en particular, es una enfermedad muy impredecible. Los síntomas
pueden variar, así que su ser querido podría no ser capaz de
predecir cómo se sentirá horas o inclusive minutos después de un
suceso. Trate
de ser sensitivo con esto y espere las siguientes situaciones:
- Algunas veces le tomará más tiempo que el de costumbre hacer ciertas cosas.
- Será difícil para él hacer planes definitivos.
- Podría no tener la energía para pasar tiempo con usted, en ciertas ocasiones.
- Podría no recordar ciertas cosas (el CFS puede provocar problemas cognoscitivos y "niebla cerebral.")
- Podría tener altas y bajas emocionales impredecibles.
CUÍDESE
A USTED MISMO Y SUS RELACIONES
El
CFS y la FMS son
enfermedades difíciles no
sólo para el que las padece, sino para los que lo cuida. Es normal
sentirse desilusionado, impaciente, culpable, frustrado, indefenso y
engañado. Es importante que tenga un cuidado adecuado de usted para
que pueda proporcionar apoyo. Esto
significa comer apropiadamente, hacer ejercicio con regularidad,
controlar su nivel de estrés y hablar abiertamente sobre sus
sentimientos con un miembro de la familia, un amigo, o un consejero
profesional. Hable con su ser querido sobre como está afectando la
enfermedad a su relación. Pregunte cómo se pueden ayudar entre
ustedes. Tenga
en mente que el apoyo desde la familia y amigos es esencial para el
bienestar de las personas con CFS y FMS.
FUENTES
ADICIONALES DE INFORMACIÓN- Chronic
Fatigue and Immune Dysfunction Syndrome (CFIDS). Association of
America
Referencias:-The
American Fibromyalgia Syndrome Association
- Centers
for Disease Control and Prevention (en
español: aquí)
- National
Institutes of Health (en
español: aquí)
Fuente: NYU
Medical Center (School
of Medicine and Hospitals Center. New York)
Nota
de Mi estrella de Mar: por
tratarse el texto de la web de una traducción del inglés, se han
pulido algunas expresiones gramaticales y términos que ofrecían
alguna dificultad de lectura. Se ha tratado que fueran sólo
modificaciones muy puntuales. Se ha aprovechado además para
actualizar la bibliografía ofrecida en el texto en español conforme
a la que se daba en la versión inglesa (más reciente), y para
corregir un enlace que se encontraba obsoleto a fecha de hoy. Decir
por último que la web ofrece una versión del texto en PDF.
………………………………………………………………………
MÁS
SOBRE AYUDA Y AUTOAYUDA EN SFC Y/O FM
INFORMACIÓN
PARA FAMILIARES Y AMIGOS DE PERSONAS CON SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
(CÓMO AYUDAR): pinchar
aquí
CÓMO
VIVIR CON LA ENMI/SFC: ALGUNAS COSAS QUE UD. PUEDE HACER: pinchar
aquí
Las enfermedades crónicas irrumpen en
el contexto familiar y/o social alterando su dinámica y desafiando
su capacidad de adaptación a los cambios.
La falta de energía y la tendencia
al aislamiento, que comúnmente acompañan a las personas enfermas de
Encefalomielitis Miálgica (PcENMI), comúnmente conocida como
Síndrome de Fatiga Crónica, dificultan la comunicación. No
cualquiera puede comprender o aceptar las necesidades alternadas de
distancia y acercamiento que la PcENMI/SFC manifiesta.
Quizás ayude recordar que las
personas que sufren enfermedades crónicas tienen necesidades
emocionales, sociales y espirituales, no sólo físicas o
médicas.
Necesitan:
- Evitar relaciones que sean física
o mentalmente agotadoras, y personas y situaciones que lo
estresen.
- Comunicar abiertamente sus necesidades y sentimientos
acerca de la enfermedad.
- Sentirse aceptado y
comprendido.
- Preservar su libertad e independencia, aún en el
estado de necesidad en que se encuentra.
- No volverse totalmente
dependiente de los otros.
- Aprender a respetar su nivel de
actividad y no excederse "haciendo más de lo que
puede"
- Confianza para delegar tareas que excedan sus
posibilidades.
Las siguientes sugerencias pueden ayudarlo para
poder acompañar mejor a su familiar y/o amigo en el largo proceso de
esta enfermedad.
Para familiares de PcENMI
- -
Hablar acerca de la enfermedad; pretender que no ocurre no ayuda a
enfrentar la crisis.
- Es importante discutir la enfermedad y sus
efectos sobre la familia en su conjunto y sobre cada miembro en
particular.
- Asegurarse que cada integrante de la familia comprenda
la enfermedad, aún los más pequeños.
- La familia debe brindar
igual oportunidad de expresión a todos y a cada uno de sus miembros.
Mantener el canal de comunicación abierto puede ayudar a evitar
eventuales conflictos.
- Cada uno debe aceptar como válidos el modo
de sentir y de pensar de los demás integrantes, aún cuando difiera
con lo supuestamente esperable para la mayoría.
- Flexibilizar lo
más posible la forma de funcionar dentro de la familia. Será
necesaria una redistribución de roles, la asunción de nuevas
obligaciones y creatividad para buscar soluciones frente a
situaciones conflictivas.
- Verificar que cada miembro de la familia
tenga claro qué se espera de él.
- La familia deberá evitar
actitudes sobreprotectoras y/o hacer suposiciones acerca de lo que es
más conveniente para el enfermo. Siempre que sea posible el paciente
deberá involucrarse y participar activamente de las decisiones y
proyectos familiares.
- El paciente debe estar abierto a la
expresión y discusión de sus necesidades y limitaciones, sin caer
en el error de evitar exponerlas creyendo que de esa manera le ahorra
dificultades y sufrimientos a su familia.
- -Deben ser comprendidas
y respetadas las emociones y necesidades de todos los miembros de la
familia y no solamente las del paciente. Para poder cuidar al miembro
enfermo de la familia, cada uno debe considerar prioritario su
bienestar personal en armonía con el de los demás.
Para
amigos y conocidos de PcENMI:
- -Trate de ser paciente
con él, no puede evitar sufrir imprevistos cambios de ánimo.
- Respete
el deseo de su amigo de estar solo cuando lo necesite; no lo tome
como un desprecio o falta de interés.
- Continúe en contacto con
su amigo y no deje de proponerle hacer cosas juntos, pero comprenda
que lo que para Ud. pueda ser un ejercicio menor, para su amigo puede
implicar un gran esfuerzo.
- Trate de comprender las limitaciones de
esta enfermedad y no se ofenda con su amigo cuando cancele una cita a
último momento.
- Sea sincero con él, no le oculte sus temores o
preocupaciones respecto al vínculo entre Uds.
- Manténgase abierto
al diálogo e invítelo a comunicarse. Discutan la enfermedad y sus
efectos sobre la relación.
- Ayúdelo a impedir que se aísle
socialmente.
Los cambios por los que atraviesa la PcENMI
pueden hacerle sentir que su vida esta fuera de control. No puede
evitar sentirse desalentado cuando un tratamiento no da los
resultados esperados o cuando sufre una nueva recaída.
Por
otra parte es inevitable que sufra una cuota de dolor o se sienta
culpable por los efectos que su enfermedad causa a quienes lo
rodean.
Ayúdelo a mantenerse optimista sin dejar de ser
realista, a aceptar su condición clínica y las limitaciones
propias.
Aliéntelo a participar en un grupo de autoayuda, el
intercambio con otras personas que estén pasando por lo mismo es
importante para aprender a vivir con la cronicidad de esta
enfermedad.
La PcENMI necesita mantener el contacto
social y afectivo no sólo con pares sino también con personas sanas
para alcanzar un justo equilibrio entre el apoyo que sólo otra
PcENMI puede proporcionarle, y el contacto con otras realidades
externas a él y su
enfermedad.
ENCEFALOMIELITIS
MIALGICA
__________________
INFORMACION
PARA
FAMILIARES Y AMIGOS
ASOCIACION ARGENTINA
SFC/ENMI
http://www.aasfc.org.ar/
Quizás ayude recordar que las personas que sufren enfermedades crónicas tienen necesidades emocionales, sociales y espirituales, no sólo físicas o médicas.
Necesitan:
INFORMACION PARA
FAMILIARES Y AMIGOS
ASOCIACION ARGENTINA
SFC/ENMI http://www.aasfc.org.ar/
¿Que es la Encefalopatia Miálgica o
Sindrome de Fatiga Cronica – SFC?
El síndrome de fatiga crónica (SFC)
también llamado en el pasado encefalomielitis miálgica, y para el
que ahora se recomienda el nombre combinado EM/SFC (encefalopatía
miálgica/síndrome de fatiga crónica) es una enfermedad clasificada
por la OMS con el número G 93.3.en el CIE-10, dentro de enfermedades
neurológicas.
La Organización Mundial de la Salud lo
considera como una enfermedad neurológica grave y aparece en la
lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y
resistentes a los medicamentos.
Puede afectar de manera progresiva al
sistema inmunitario, el neurológico, el cardiovascular y el
endocrino, y se caracteriza por causar una fatiga severa, febrícula
o fiebre, sueño no reparador, intolerancia a la luz, al sonido y a
los cambios de temperatura, dolor muscular y en las articulaciones,
sensibilidades químicas múltiples, sensibilidad electromagnética y
a otros factores ambientales, sensación de estado gripal permanente,
faringitis crónica, perdida sustancial de concentración y memoria,
desorientación espacial, intolerancia al estrés emocional y a la
actividad física, entre otras manifestaciones.
Los Síntomas son muy variable en
cuanto a su grado de severidad y presentación temporal, desde
estados de anormal fatiga prolongada con diversos síntomas de
apariencia gripal a muy severa enfermedad crónica con multitud de
síntomas que pueden llegar a afectar a todo el cuerpo y postrar en
cama durante períodos muy largos e incluso a una completa
incapacidad de realizar actividad alguna durante años. Muchos
pacientes terminan por salir muy poco de su casa por el alto grado de
enfermedad y debilidad que sienten.
El síntoma más frecuente es la
sensación de haber contraído “una gripe que nunca se cura”.
En ocasiones lo describen como
sensación de estar envenenados, intoxicados. Otras como si tuvieran
una infección crónica.
Algunos síntomas van y vienen, suelen
rotar a manera de ciclos, y pueden ser a cual más extraño y nunca
oído salvo por otros pacientes o médicos especializados que los
comparten o conocen.
En casos severos, toda esta
sintomatología puede presentarse; agotamiento muy profundo, dolores
generalizados, sensación de debilidad al menor esfuerzo físico,
mental o emocional, insomnio, pesadillas, despertares con frío,
sudoración, tiritonas o taquicardias, sueño no reparador,
despertarse tan agotados y enfermos como se acostaron, intolerancia
al frío y al calor, los cambios climáticos, humedad, sequedad,
respuestas de hipersensibilidad generalizada a múltiples agentes
como alimentos habituales antes tolerados, especialmente el alcohol,
a olores fuertes, a perfumes, vapores químicos y tóxicos como
gasolina, detergentes, suavizantes (Síndrome de intolerancia química
múltiple), a las luces brillantes, a los ordenadores, televisores, a
los campos electromagnéticos, a múltiples medicamentos,
especialmente los que afectan el sistema nervioso central, migrañas,
mareos y vértigos, sensación de mareo permanente, náuseas,
diarreas, cólon irritable, inflamación de vejiga, próstata,
infecciones y molestias urinarias, genitales, infecciones
respiratorias, de senos, rinitis crónicas, asma, frecuentes
alteraciones hepáticas y problemas de digestión de las grasas y los
hidratos de carbono, síntomas de enfermedad cardíaca, especialmente
al esfuerzo o en respuesta al estrés, empeoramiento severo al hacer
ejercicio, incapacidad de permanecer de pie, erguidos o caminar
durante periodos cada vez más cortos con sensación de síncope,
asfixia o taquicardia, normalmente fruto del fallo en el sistema
nervioso autónomo que estos pacientes suelen presentar
(Disautonomía), normalmente confirmado en pruebas de mesa
basculante.
.jpg)
Los
síntomas
cognitivos,
mentales
y emocionales pueden ser muy variados también.
Pueden
presentar problemas importantes de pérdida de capacidad de
concentración, atención, escucha, aprendizaje, habilidades
matemáticas, pueden perder sus capacidades hasta presentar cifras en
pruebas psicotécnicas y de coeficiente de inteligencia muy
inferiores a las que tenían antes de enfermar.
Emocionalmente
pueden mostrarse muy diferentes, deprimidos, angustiados,
incomprendidos,
no creídos, con gran ansiedad y crisis de angustia. La mayoría
suele sentir que se sienten deprimidos como consecuencia de la
enfermedad y no al contrario.
Inicio
y evolución
Son muy
frecuentes los inicios súbitos similares a un brote vírico o de
gripe “que nunca se cura”.
Muchos
pacientes pueden recordar el día y la hora en que su enfermedad
llegó para nunca marcharse.
También
son frecuentes los inicios tras períodos de alto estrés emocional,
laboral o vital, accidentes con traumatismos ó intoxicaciones.
Otros
sin embargo evolucionan muy lentamente, a lo largo de muchos años,
en los que se les suele diagnosticar depresión, ansiedad, insomnio,
astenia o estrés hasta que llegan al mismo punto que los que
adquirieron la enfermedad súbitamente y comparten toda la
sintomatología, características y peculiaridades sin distinción
ninguna.
Hay
casos en que los síntomas desaparecen durante algún tiempo, quizás
algunos días o semanas, pero la enfermedad suele ser crónica y
recurrente, muy fluctuante en los síntomas variados y alternantes y
apenas un 5% de los enfermos se recupera completamente.
Normalmente
cuanto más tiempo transcurre sin mejoría peor es el pronóstico de
recuperación.
También
la edad del paciente es un factor importante y tienen mejores
pespectivas de recuperación los pacientes más jóvenes.
Diagnóstico
Los
estándares para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica han
sido definidos por el Centro para el Control de Enfermedades(CDC) en
1994 y en los llamados “documentos de consenso de Canadá del año
2003″, donde se define un protocolo en las pautas para la
detección, diagnóstico y seguimiento del SFC. Este síndrome fue
identificado en los países anglosajones a mediados de los años 80.
Dichos
estándares incluyen entre los dos protocolos:
- Astenia (cansancio) intensa y fatigabilidad fácil, que no merma con el descanso nocturno, incluso sin haber realizado esfuerzo físico Inicio generalmente repentino, a veces después de un cuadro similar a una gripe. También puede aparecer tras una mononucleosis infecciosa u otras enfermedades víricas También cursa con desorientación, pérdidas de memoria a corto plazo, confusión (afectación neuro-cognictiva) Trastornos del sueño: sueño no reparador e hipersomnia. Dolor muscular. Faringitis mialgica (dolor de garganta). Dolor con la palpación de ganglios linfáticos de cuello o axilas. Fiebre leve (38,3º o menos). Dolores de cabeza. Fotofobia (hipersensibilidad a la luz). Fonofobia Duración de al menos seis meses, pudiendo persistir años.
Causas
Se
desconocen las causas de la enfermedad.
A lo
largo de los años se han realizado innumerables estudios sin
llegarse a descubrir ni la causa ni la cura.
En
Octubre de 2009 un estudio americano comunicaba la posibilidad de que
un retrovirus denominado XMRV fuera el agente desencadenante,
concitando el interés y atención de la comunidad científica
internacional y la expectación sin precedentes de la comunidad de
enfermos.
Dos
estudios ingleses y otro holandés posteriores comunicaban que el
XMRV no había sido hallado en sus grupos de estudio, descartándolo
completamente.
Los
descubridores del virus en Estados Unidos, el Instituto
Whittemore-Peterson, publicaron una respuesta donde se acusaba a los
investigadores ingleses de no haber realizado las pruebas de
laboratorio de manera correcta según el protocolo con el que ellos
lo habían detectado.
En estos
momentos se siguen realizando estudios en diversos países liderados
y coordinados por el Instituto Whittemore-Peterson.
Nunca
hasta el anuncio del XMRV había existido una aceptación e interés
igual entre la comunidad científica mundial, y muchos enfermos
aguardan con impaciencia y esperanza nuevos resultados de las
investigaciones.
A lo
largo de los años se han postulado múltiples causas como origen de
la enfermedad.
Hace
veinte años se le llamó “la gripe del yuppie”, pues se pensó
que afectaba especialmente a jóvenes profesionales urbanos que
sufrían de agotamiento por estrés.
Posteriormente
se pensó que se trataba de una infección crónica del virus de
Epstein-Barr, causante de la llamada mononucleosis infecciosa o
“enfermedad del beso”.
Más
tarde se propuso un sobrecrecimiento intestinal infeccioso del hongo
Candida albicans (candidiasis), fruto del estilo de vida estresante,
la inadecuada alimentación rica en azúcares e hidratos de carbono
de absorción rápida, el exceso de consumo de antibióticos y
corticoides, etc.
Otras
teorías señalan a los pesticidas o agentes químicos tóxicos
ambientales y alimentarios excesivos en las sociedades
industrializadas.
Al
mercurio, especialmente el contenido en los empastes de las amalgamas
dentales y vacunas. A la radiación electromagnética ambiental, muy
especialmente desde el desarrollo de la telefonía móvil, las
antenas de repetición, las redes inalámbricas (teléfonos
inalámbricos domésticos, wi-fi, bluetooth, ordenadores, etc).
A los
edulcorantes artificiales como el aspartamo o las infecciones
dentales crónicas ocultas en las endodoncias y en los huesos
maxilares.
Prevalencia
Actualmente,
se estima que la enfermedad afecta a alrededor de un 0,5% de la
población mundial y que la proporción por género es de nueve
mujeres por cada hombre.
Aunque
no se considera una enfermedad grave o mortal, es probable que exista
un número elevado de decesos debidos a ella, ya que las causas de la
muerte de estos enfermos suelen estar ligadas a fallo cardíaco,
cáncer o suicidio, por lo que es difícil reconocerlas en su origen.
Suele
estar muy ligada a otras enfermedades similares denominadas
disautonomía,
fibromialgia,
síndrome químico múltiple y síndrome de la Guerra del Golfo, si
bien se presentan tantos casos de padecimiento de dos o más de ellas
a la vez que se las considera de hecho como variedades,
sintomatologías prevalentes o subtipos de una posible misma
enfermedad.
Controversia
La
mayoría de la comunidad médica internacional considera que se trata
de una enfermedad psicosomática de origen emocional; ansiedad,
depresión, hipocondría, neurastenia, etc, al afectar especialmente
a una mayoría de mujeres de mediana edad a las que atribuyen
tradicionales problemas nerviosos, emocionales y psicosomáticos, y
este hecho es causa de enfrentamiento entre los enfermos y los
responsables de salud y de la Administración, que, en base a la
opinión médica, niega el reconocimiento de la enfermedad y por ello
los derechos de los enfermos.
Por otra
parte, es frecuente además que esta negación se traslade a los
familiares y existan conflictos entre enfermos y parientes por esta
razón. Se les acusa a menudo de fingir, exagerar o querer evadir el
trabajo o la realidad de su enfermedad depresiva.
Recientes
estudios han identificado en las personas afectadas del SFC mas de
700
proteínas alteradas en el líquido cefalorraquideo,
lo que promete poder disponer en un futuro tal vez proximo de
análisis de laboratorio para demostrar biológicamente la existencia
de esta enfermedad.
Criterios Síndrome de Fatiga Crónica
SINDRÓME
DE FATIGA CRÓNICA POST-VIRAL (G93.3 CIE-10)
“Definición
de Caso” del CDC (Centers for Disease Control) de Atlanta, para
SFC, que es la siguiente:
CRITERIOS
DE FUKUDA DEL SFC (CDC 1994)
Ann
Intern Med 1994;121:953-959
Criterios
Mayores
- Fatiga crónica persistente (6 meses como mínimo) o reincidente, inexplicable, que se presenta de nuevo o con inicio definido, que no es el resultado de un esfuerzo reciente, que no mejora significativamente con el descanso y ocasiona una reducción considerable de los niveles preenfermedad de las actividades ocupacionales, educacionales, personales o sociales.
Criterios
Menores
- Trastornos de la concentración o memoria de corto plazo.
- Faringitis.
- Ganglios cervicales o axilares dolorosos.
- Dolores musculares.
- Dolor articular sin inflamación.
- Dolor de cabeza de un nuevo tipo, modelo o severidad.
- Sueño no reparador.
- Fatiga post-ejercicio de más de 24 horas de duración.
* Caso
SFC: El Criterio Mayor más cuatro de los menores
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CRITERIOS
CANADIENSES DEL SFC
Journal
of Chronic Fatigue Syndrome 11(1):7-116, 2003
Estos
Criterios requieren que estén presentes en el paciente los síntomas
de Fatiga,Malestar y/o fatiga post-esfuerzo, Alteración del sueño y
dolor. Debe cumplirse además el criterio de Persistencia de la
enfermedad por un mínimo de 6 meses y presentar: dos o más
Manifestaciones neurológicas/cognitivas y uno o más síntomas de
dos de las categorías Manifestaciones autonómicas, neuroendócrinas
e inmunes.
FATIGA:
Grado significante de fatiga física y mental de comienzo nuevo,
inexplicada, persistente o recurrente, que reduce substancialmente el
nivel de actividades.
MALESTAR
Y/O FATIGA POST-ESFUERZO: Inapropiada pérdida del vigor físico y
mental, rápida fatigabilidad muscular y cognitiva, con malestar y/o
fatiga y/o dolor post-esfuerzo y tendencia a la acentuación de los
otros síntomas dentro del conjunto de síntomas del paciente. El
período de recuperación es patológicamente lento, usualmente 24
hs. o más.
ALTERACIÓN
DEL SUEÑO: Existe un sueño no reparador y/o se presentan
alteraciones de la cantidad o ritmos invertidos o caóticos de sueño
diurno.
DOLOR:
Hay un grado significante de mialgias. Se puede experimentar dolor en
los músculos y/o dolor articulaciones y a menudo es de naturaleza
generalizado y migratorio. A menudo se presentan significactivos
dolores de cabeza de un nuevo tipo, patrón o severidad.
MANIFESTACIONES
NEUROLÓGICAS/ COGNITIVAS: Dos o más de las siguientes dificultades
deben estar presentes: confusión, deterioro de la concentración y
de la consolidación de la memoria a corto plazo, desorientación,
dificultades con el procesamiento de la información, catalogación y
encuentro de palabras y alteraciones perceptuales y sensoriales –
p.ej. inestabilidad espacial y desorientación e incapacidad para
enfocar la vista.
Son comunes la ataxia, debilidad muscular y
fasciculaciones. Pueden haber fenómenos de sobrecarga: cognitiva,
sensorial –p.ej. fotofobia e hipersensibilidad al ruido- y/o
sobrecarga emocional, que puede llevar a períodos de “crash” y/o
ansiedad.
MANIFESTACIONES
AUTONÓMICAS: Intolerancia ortostática –Hipotensión Neuralmente
Mediada (HNM), síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS),
hipotensión postural retardada; vahídos; palidez extrema; náusea y
síndrome de colon irritable; frecuencia urinaria y disfunción de
vejiga; palpitaciones con o sin arritmias cardíacas; disnea
post-esfuerzo.
MANIFESTACIONES
NEUROENDÓCRINAS: pérdida de la estabilidad termostática –
temperatura corporal baja y con marcadas fluctuaciones diurnas,
episodios de sudoración, frío y calor; marcados cambios de peso –
anorexia o apetito anormal; pérdida de adaptabilidad y empeoramiento
de los síntomas con el estrés.
MANIFESTACIONES
INMUNES: nódulos linfáticos sensibles y/o dolorosos, dolor de
garganta frecuente, síntomas similares a la gripe, malestar general,
nuevas sensibilidades ante alimentos, medicamentos y/o productos
químicos.
PERSISTENCIA
DE LA ENFERMEDAD POR UN MÍNIMO DE 6 MESES: Para niños y jóvenes
basta 3 meses.
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“Escala
Clínic”, de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de
Barcelona (Dr. Joaquim Fernández-Solà), publicada en “Sobrevivir
al Cansancio”, Ed. Viena 2004, 62:65.
“El
grado 1 de fatiga es aquel que permite al enfermo llevar una vida
prácticamente normal, que no lo limita para las actividades
laborales ni las de ocio, pero que aparece cuando hace una actividad
o un ejercicio que sale de lo normal. También puede hacerse más
evidente la fatiga si hay situaciones de coexistencia con otros
procesos, por ejemplo, durante el curso de una enfermedad infecciosa
intercurrente. En general la afectación es menor del 20% y el
entorno no nota esta sintomatología fácilmente.
El grado
2 supone ya una interferencia importante y más constante en la
situación vital del enfermo. Nota que le cuesta realizar su
actividad laboral, que a veces no puede acabar algunas tareas que ha
iniciado o que fracasa en objetivo prefijados. Puede requerir bajas
laborales episódicas. En general limita las actividades entre un 30
y un 50% y es detectada por el entorno del enfermo, que aprecia un
cambio sustancial respecto a la situación previa a la enfermedad.
Esta situación empeora más cuando coinciden enfermedades o
situaciones intercurrentes. Constituye el primer grado en un
diagnóstico establecido de Síndrome de Fatiga Crónica que, por
definición, requiere una afectación superior al 50%.
El grado
3 de fatiga supone una importante y marcada repercusión sobre las
actividades de la vida cotidiana que los afecta en más del 50%. El
enfermo no puede trabajar y sólo puede hacer mínimas actividades de
leve intensidad y transitoriamente. Suele mantenerse de manera
constante, también con episodios de agudización. Invalidad al
enfermo para cualquier actividad mínimamente continuada.
El grado
4 es una situación de agudización transitoria hasta el punto de que
el paciente no puede moverse de la cama y precisa ayuda para las
actividades básicas. No suele durar más de diez días.”
El MAL conocido y aún menos querido SFC. Capítulos 2,3 y 4
ENTENDIENDO EL SINDROME DE FATIGA CRONICA
CIEN
SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
Extraído
del libro “Prisonniers de la Fibromyalgie, ou maladie de la fatigue
chronique, l’espoir retrouvé” del Dr. André Mergui
- Silbidos o zumbidos de oídos: son ruidos ininterrumpidos que resuenan en la cabeza. Provienen de espasmos de los músculos tensores del tímpano y responden a dos o varios sonidos, modificación del zumbido en la masticación. El zumbido es muy invalidante porque ese ruido incesante y obsesivo que resuena en la cabeza acaba por dar la sensación de volverte loco. Los pacientes describen también impresiones de campanillas, disminución de la agudeza auditiva y pruritos ocasionales.
- Alergia: hipersensibilidad a los alérgenos de toda clase (medicamentos, alimentos, polución), les irrita todo. Este estado puede congestionar la nariz, dar también picores y quemazón en los ojos que les lloran a menudo.
- Amigdalitis y laringitis frecuentes, porque la pérdida del eje disminuye la buena ventilación de esta zona y favorece la inflamación.
- Ansiedad.
- Apnea del sueño.
- Articulación temporo-mandibular; articulación silenciosa e indolora a veces, o por el contrario, dolorosa al abrir o cerrar la boca, provocando un crujido o una sensación de que la mandíbula se ha salido del sitio. Puede crepitar, dislocarse, desacoplarse.
- Astenia y fatiga crónica.
- Audición: pérdida de las bajas frecuencias o disminución de la agudeza auditiva.
- Disminución del rendimiento físico, impresión de haber envejecido, imposibilidad “de llevar todo el trabajo que hacíamos”, sensación de estar sobrecargados, de estar al máximo de nuestras posibilidades.
- Disminución del rendimiento intelectual, impresión de haber perdido la vivacidad de espíritu.
- Baja de resultados sexuales y sobretodo de la libido.
- Biopsia: la fibromialgia no se descubre en los exámenes de tejidos microscópicos habituales.
- Boca: está muchas veces seca como en el síndrome de Sjögren. Es difícil abrirla totalmente. La desviación al abrirla o cerrarla es frecuente.
- Sofocos.
- Zumbidos de oídos.
- Niebla: es así como los pacientes hablan del sentimiento que tienen de lo que les envuelve, estado de confusión que los americanos denominan fibrofog.
- Bruxismo: los dientes rechinan de día y de noche; las mandíbulas están siempre apretadas, sin conocer el mínimo reposo.
- Túnel carpiano: la fibromialgia puede provocar signos que se parecen al síndrome del túnel carpiano.
- Circulación sanguínea: parece perturbada con cambios en la coloración cutánea pueden ser observadas sobre los lóbulos de las orejas, en las manos o en los tobillos. Los pacientes describen una sensibilidad exagerada al frío.
- Cuellos dentales: un número de pacientes sufren de sensibilidad en el cuello dental, zona que une el diente con la encía.
- Colon irritable: cólicos y alternancia de diarrea y estreñimiento. Es una queja de tener los intestinos frágiles, de tolerar cada vez menos los alimentos. Le parece que la digestión “no se hace, que todo le queda en el estómago”.
- Concentración: los problemas de concentración hacen olvidarse del lugar donde ha dejado su coche.
- Conducto auditivo: da la impresión de estar taponado, fabrica cerumen en exceso.
- Almohada: es indispensable en todos sus desplazamientos. Su almohada le permite meterse en la cama conservando la altitud curvada que impone el cuerpo.
- Rampas musculares unilaterales nocturnas: debidas al calor o al simple roce con la sábana.
- Picores y rascarse incontrolablemente la piel: a nivel de los tobillos o los ante-brazos.
- Diente: Cuando un diente está en mala oclusión con su antagonista, se manifiesta con gran ruido, su sufrimiento es sobre el resto del cuerpo, pero raramente sobre el maxilar.
- Desviación de la mandíbula al abrir o cerrar la boca.
- Depresión asociada a un estado ansioso permanente, a veces a una pérdida de apetito, a crisis de pánico o a crisis de llanto.
- Dedos rojos o blancos y helados.
- Dificultades para abrir la mandíbula o cerrarla.
- Dificultades para subir o bajar escaleras.
- Dificultades para levantar o bajar los brazos.
- Dificultades para tragar, atragantamientos, disfagia.
- Dificultad para hablar: falta de voz o falta de fuerzas para articular palabras.
- Dificultad para expresarse o comunicarse.
- Distorsión de sensaciones, el beso, el roce cutáneo pueden ser dolorosos.
- Dolores de cabeza que toman la forma de migraña, dolor vascular, de tensión sobre la parte unilateral, dedolor de la sien o de dolor detrás de los ojos, detrás de los párpados.
- Dolores espontáneos difusos y lacerantes: músculos, tendones, ligamentos y la piel. Son todas a la vez una sensación de quemazón, picazón, tirón. Cambian de lugar, de intensidad y de carácter con el tiempo, la humedad, el estrés, la actividad física o el aire ambiental. Ninguna parte del cuerpo está sin dolor, de la mano hasta la espalda, del pie a la cintura, de las lumbares a la punta de la cabeza, tibia, talón, etc.
- Dolores faciales: estos dolores unilaterales se sitúan sobre la proyección cutáneo del canino superior o del diente de seis años. Irradian hacia la órbita.
- Dolor a la presión de la articulación temporo-mandibular: pero solo unilateral.
- Dolor al masticar.
- Dolores de reglas: exacerbación de ellas.
- Dolor torácico unilateral: perceptible entre los dos lados a 4 cm. del borde del esternón o detrás a 5 cm. de las apófisis espinosas. Este dolor se encuentra casi siempre a la izquierda sobre la 5ª costilla e impide al sujeto de llenar sus pulmones como querría. Este dolor por su asiento intercostal puede hacer pensar en un dolor precordial.
- Dolores musculares unilaterales a la presión: el Collage Americano de Reumatología (ACR) a descrito los nuevos puntos bilaterales dolorosos siguientes en 1990. Cuando once de estos 18 puntos son dolorosos a la presión, el sujeto tiene según l’ACR 88% de probabilidades de ser fibromiálgico.
- o Punto bajo occipital, en la inserción del músculo a nivel del nervio de Arnold
- o Punto cervical a nivel C5-C7
- o Punto en medio del borde superior del trapecio
- o Punto epicondrial situado a dos centímetros de la inserción ósea sobre el antebrazo
- o Punto entre el omoplato y la columna
- o Punto gran trocánter
- o Punto intercostal anterior situado a dos centímetros del esternón
- o Punto glúteo
- o Punto rodilla interna situado por encima de la rodilla al nivel de la pata de ganso
- Dolores vulvares.
- Endometriosis.
- Engrosamiento de los miembros y sensación de hormigueo .
- Extremidades blancas y frías en invierno: los dedos no pueden soportar el frío y la mano se queda fría en invierno como en la enfermedad de Raynaud.
- Estado de confusión: en el curso de una conversación, las palabras justas no aparecen, la memoria desfallece sin razón y es difícil de seguir una conversación o una exposición, reconocer lugares familiares, etc.
- Análisis de sangre: la fibromialgia no se descubre por análisis de sangre habituales.
- Análisis de sangre particulares: Jon Russell M. D. de la Universidad de Texas A Health science center en San Antonio, estima que la sustancia P. se encuentra en cantidad importante en el cerebro de los fibromialgicos, mientras que la tasa de serotonina seria inferior al normal. La dopamina, la noradrenalina, la histamina, el GABA, el calcitonin.gene.related peptide y todos los neuromediadores estarían perturbados. Todo el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal estaría perturbado, así como el sistema nervioso vegetativo.
- Fatiga: llega y somos incapaces de efectuar actividades a las que estábamos acostumbrados. Nos lleva directamente a la cama.
- Falta de hierro.
- Fertilidad masculina: los trastornos hormonales del eje hipófisis-gónada disminuirían la fertilidad.
- Fuerza: pérdida a nivel de las manos con predominio unilateral sobre el 4º y el 5º dedo.
- Escalofríos.
- Rodillas que se doblan.
- Hinchamiento unilateral de las extremidades, de los dedos o del pie hasta la rodilla: el anillo no puede ya salir del dedo o la pierna se vuelve súbitamente más gruesa que la otra. Este hinchamiento no concierne a las articulaciones, lo que permite de diferenciarlo de afecciones inflamatorias articulares.
- Garganta: irritación, dando la impresión de tener como mucosidades en la faringe.
- Hipersensibilidad a los olores, a la luz, al ruido, al menor tipo de ambiente sonoro, al calor, al frío, se trata de una irritabilidad a todo.
- Hipersensibilidad alérgica de todas clases (medicamentos, alimentos o aditivos alimentarios, polución). Las reacciones son parecidas a las de una verdadera alergia, pero se distinguen por su capacidad a desaparecer sin desensibilización.
- Humor cambiante: dependiendo de las tasas de endorfinas circulantes. Estas variaciones de humor no permiten tomar en serio, como verdadero enfermo.
- Las ideas suicidas son frecuentes, pero por suerte, el paso al acto es muy raro.
- Estado de confusión.
- Síndrome de las piernas inquietas, un deseo incontrolable de mover y de levantar las piernas, de pie, sentado o en la cama. Estos movimientos son casi involuntarios.
- Inadaptación al esfuerzo.
- Irritabilidad.
- Libido, pérdida de la sensualidad y del deseo.
- Torpeza: Se les caen los objetos o se les escapan de las manos. De igual manera, se lesiona, choca, tropieza sin razón aparente.
- Caminar: sensación de necesitar apoyo para poder seguir y que tiren de nosotros.
- Masticación difícil: dificultades para morder una manzana. Describen una impresión de masticación loca que no sabe como acabar. Masticar se vuelve penoso.
- Memoria a corto plazo, perturbada.Movimientos incontrolados de los miembros durante la noche: lo más normal unilateral, síndrome de la pierna sin reposo.
- Mucosas: sequedad de la boca y de los ojos, parecida a la enfermedad de Gougerot-Sjögren.
- Mialgias.
- Espasmos nocturnos: la noche de los espasmos incontrolados, agitan brazos y piernas.
- Oclusión dental: 95% de los pacientes se quejan de no poder cerrar correctamente la boca, como si un obstáculo se interpusiera entre los dientes para impedir un perfecto engranamiento
- Palpitaciones cardíacas, malestares
- Pánico: crisis de pánico nocturnas con respiración entrecortada e impresión de morir.
- Parestesias o problemas de la sensibilidad de las manos: con predominio unilateral sobre el 4º y el 5º dedo. Los pacientes describen una sensación de hormigas que suben sobre la piel, de quemazón, de hinchazón o de picores que pueden irradiarse hasta la espalda. Al pie es más raro que le suceda.
- Piel seca, escamosa, rasposa: en la cual es difícil de pinchar una aguja. Los pacientes tienen crisis de deseos imperiosos de rascarse hasta sangrar tan fuertes sienten los picores. Cambios en la coloración cutánea pueden ser observados dando a la piel un aspecto de mármol. Un déficit en hierro ha sido también deducido: pelo que se rompe, uñas estriadas, mucosa bucal seca y atrofiada, fisuras en la comisura de los labios.
- Pies: cuando el cuerpo no esta en su eje, el pie no puede tomar un apoyo uniforme sobre el suelo. Los apoyos son transferidos casi siempre hacia delante, de tal manera que el hecho de levantarse o andar, lesionan el pie y producen toda serie de heridas: duricias, ampollas y bultos. En un estado más avanzado, el sujeto tendrá la impresión que su pie cambia de forma hasta el punto que llevar zapatos se vuelve difícil. Los sujetos más observadores, describen una impresión de rotación de los dedos del pie sobre su eje así como una pérdida de paralelismo de los dos pies. Asociados a dolores de la planta, éstas heridas acaban por hacer que el enfermo no quiera andar.
- Fotofobia: con una imposibilidad de soportar la luz fuerte del día o los destellos de la luz artificial.
- Radio: la fibromialgia no se descubre por radiografías, escáneres o resonancias magnéticas nucleares.
- Rigidez: el enfermo tiene la impresión de estar encerrado en un corsé de yeso que dificulta sus movimientos sea al levantarse de la cama, sea después de haber estado como máximo 30 mn en la misma posición, de pie, sentado o en la cama. Conducir una hora activa esta rigidez que tiene como particularidad de acentuarse con cambios de temperatura o según la humedad ambiental.
- Reglas: a veces dolorosos, sobretodo después de periodos de crisis, dando la impresión de no poder eliminar lo que debe provocarla.
- Pecho: enfermedades fibroquísticas.
- Colón irritable: alternando diarrea con estreñimiento.
- Sinus: dolor sinusal, parecido a sinusitis sin signos radiológicos.
- Sudor abundante.
- Sueño: El sujeto duerme menos en cantidad sin encontrar un sueño reparador. Es la cuarta fase del sueño llamada fase delta que no juega su rol reparador, desarreglando la hormona del crecimiento y sin poder de reparación tisular y dificultando la recarga de todo el sistema inmunitario. En práctica, tendrá dos fases de hipersomnia que podrán sucederse a fases de insomnio. Se despierta muchas veces durante la noche, sin poder volver a dormir, y por la mañana está tan fatigado como si no hubiera dormido. A veces se despierta por crisis de terror nocturno con sensación de no poder respirar. Moldofsky H. ha podido demostrar que los fibromialgicos sufrían de una confusión de sueño profundo a ondas lentas.
- Espasmos musculares: concerniente a todos los músculos rojos.
- Térmico: sensación de tener mucho calor en verano, mucho frío en invierno y sobretodo de tener las manos frías o los pies fríos, como Raynaud lo ha descrito en su síndrome. Las manos pueden parecer blancas, sin sangre y no vascularizadas.
- Cambios de temperatura corporal.
- Tiroides: lo más normal hipotiroidismo difícil de equilibrar.
- Problemas digestivos: dolores, gases, alternancia entre diarrea y estreñimiento. Los enfermos se quejan de quemazón de estómago, gases, náuseas.
- Cambios de humor: el dolor de su cuerpo, les agota, los vuelve locos, nerviosos. Consume su vitalidad, los agota poco a poco y acaba con sus fuerzas y su voluntad. Tienen a veces problemas para controlar sus reacciones, porque les falta serenidad durante la acción. Pueden ser víctimas de crisis de pánico o de crisis de lágrimas.
- Orina: necesidad imperiosa y frecuente sin infección, es el síndrome de la vejiga irritable. Pérdidas de orina al menor esfuerzo (andar, subir escaleras, correr) son frecuentes en la mujer. Esto se complica si hay cistitis recidivantes.
- Vértigos: Impresión de pérdida de contacto con el suelo, de no sentir su paso en el suelo.
- Visión: visión doble o dolorosa unilateralmente en el cuadrante superior (a 11h o a 13h). Los pacientes describen “moscas volantes” o falsas imágenes que se desplazan delante de los ojos. Según la frecuencia estas impresiones pueden considerablemente molestar en la conducción de vehículos.
- Vulva: en las crisis, las mujeres describen dolores de tipo quemazón o estiramiento que pueden parecer herpes.
- Ojos: están casi siempre secos como en el síndrome de Sjögren. Queman y pican como si un grano de arena no quisiera quitar la conjuntiva. La visión puede estar nublada a veces, los glóbulos oculares pueden enrojecer e inflamarse después de un periodo de lectura. Uno de los dos párpados puede sufrir de espasmos incontrolables. Otras veces, se vuelve doloroso soportar la luz.
ESTUDIO
GENÉTICO EN PACIENTES CON FIBROMIALGIA O SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA
Tras
superar todos los requerimientos éticos, nuestra Fundación
(Fundación para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica),
en estrecha colaboración con Fundación Dr. Echevarne, puso en
marcha en 2003, un amplio estudio sobre características genéticas
en enfermos con Fibromialgia y/o Síndrome de Fatiga Crónica. Fue el
primero de estas características a nivel internacional. Este
estudio, pionero por sus características, fue denominado:
"Identificación
de factores genéticos de susceptibilidad para la fibromialgia y el
sindrome de fatiga cronica" (enlace al pdf del registro).
La
finalidad del mismo era, a través de un estudio de asociación de
SNPs (Polimorfismos de Nucleótido Simple) diseñado para
enfermedades complejas, como el caso de las que nos ocupan,
determinar si existían características genéticas diferenciales
entre las analizadas en la población enferma y en controles sanos.
El
estudio, que cuenta como investigadores principales con los Dres.
José Ignacio Lao (genetista), Joaquim Fernandez Solà (internista) y
Ferran J. García Fructuoso (reumatólogo), partía de los enfermos
inscritos en el Registro de Enfermos mantenido por la Fundación y
consistió en sortear, de forma aleatoria, entre todos ellos,
aquellos que recibieron un cuestionario invitándoles a participar,
de forma gratuita, en el ensayo clínico.
Los
seleccionados, debían rellenar un completo formulario que
identificaba características de enfermedades familiares y propias
así como datos sobre diagnóstico, síntomas y frecuencia
relacionados con la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica,
así como rellenar un completo consentimiento informado.
Todos
los seleccionados que aceptaron su inclusión en el estudio,
realizaron su extracción de sangre en los laboratorios de la red de
Laboratorio Dr. Echevarne y la sangre fue remitida, junto con los
formularios de consentimiento informado al Banco Nacional de ADN,
donde se realizó la extracción del ADN, así como una minuciosa
selección de controles sin enfermedad aparente.
Tanto el
ADN extraído de los enfermos como el de los controles, fue remitido
al Centro Nacional de Genotipado en su plataforma SNPlex de
Barcelona, que colaboró ampliamente en esta investigación pionera,
desde el primer momento, para la determinación de los SNPs elegidos
(este enlace externo le explicará lo que es un SNP -pronunciado
"snip"-) y los resultados se remitieron a todos ellos por
correo o por e-mail. Un segundo análisis fue realizado en
plataformas internacionales.
Puede
consultar el modelo de resultados que recibieron los pacientes
participantes, descargando este fichero en formato pdf (31 Kb).
Como
verá, hay una relación de letras y números. En la primera columna
se identifica el SNP analizado (puede saber su función en este
enlace externo simplemente escribiendo el identificador del SNP en la
caja de búsqueda, por ejemplo "rs4680", que se encuentra
en el gen COMT, que se encarga de metabolizar las catecolaminas).
Pulsando sobre el SNP que le aparecerá, verá su función, lo que
sabemos sobre este SNP y la combinación de bases más frecuente en
el ser humano, en este caso "AG" y podrá compararlo con la
segunda columna de la analítica, que identifica el par de bases que
contiene su SNP y que le acompañarán durante toda su vida.
Así por
ejemplo, respecto a este SNP (rs4680), se ha visto que la asociación
GG, aumenta el riesgo de sufrir procesos de dolor crónico.
El tipo
de bases condiciona la actividad de las proteínas que codifica el
gen y tiene influencia en las funciones del organismo.
Nuestro
trabajo ha consistido en comparar los resultados de los SNPs que
hemos analizado entre población sana y enferma, para encontrar las
diferencias entre ellas. Si Vd. no recibió sus resultados, por favor
solicítelos a registro_pacientes (arroba) fundacionfatiga.org.
Un
primer análisis, comparando pacientes de ambas enfermedades y
controles, no permitió encontrar asociaciones de SNPs lo
suficientemente potentes como para poder afirmar que se pudiesen
diferenciar. Dicho de otra forma, no exitían diferencias entre los
enfermos y los sanos.
Ante
esta situación, los investigadores decidieron ser más selectivos en
la muestra y redujeron las muestras a incluir en el estudio a
aquellas en la que no existía comorbilidad psiquiátrica y constaba,
por su procedencia de unidades de diagnóstico acreditadas, la
firmeza diagnóstica a través de pruebas objetivas de
estratificación de fatiga física y cognitiva, en el caso del SFC y
cualquier sospecha de otra causa de dolor generalizado, en el caso de
la FM. El cumplimiento de criterios estrictos para el diagnóstico de
SFC fue considerado un criterio de exclusión para el de FM. Por otra
parte, se sospechó que algunas personas consideradas como "sanas"
procedentes de los controles del Banco Nacional de ADN, podían
desarrollar cualquiera de ambas enfermedades posteriormente, lo que
condicionó enfoques posteriores del estudio, actualmente en curso.
Este
nuevo enfoque estadístico del trabajo permitió detectar una sólida
asociación de un conjunto de SNP (ver publicaciones) que permitían,
aparentemente, diferenciar un subgrupo de enfermos dentro de la misma
enfermedad. Es como si, para el conjunto de enfermos diagnosticados
de Fibromialgia o Síndrome de Fatiga Crónica, existiese un grupo en
el que sí existen características genéticas diferenciales sólidas
que no se cumplen para la mayoría. Es muy remarcable, que el
subgrupo que cumplía este perfil genético, parecía el más
gravemente afectado por escalas subjetivas autoreferidas, en ambos
casos.
Este
estudio, ha sido presentado, a través de diversas fases, en
publicaciones nacionales, congresos internacionales y publicaciones
internacionales. La potencia de la asociación hallada es inusual en
enfermedades complejas y nos hace ser cautos, por lo que el estudio
se encuentra en curso de varias validaciones y verificaciones
nacionales e internacionales.
Publicaciones
de nuestro equipo investigador en colaboración con reconocidos
grupos internacionales, han permitido confirmar algunos de nuestros
hallazgos para la población española pero son discrepantes en otras
poblaciones, como por ejemplo la mexicana.
No es
posible, por lo tanto, obtener conclusiones individuales en esta fase
del conocimiento y los participantes deberán conservar su análisis
para el futuro, tal y como se informaba en el consentimiento
informado. Lecturas individuales pueden, actualmente, inducir a error
y no deben ser efectuadas, al menos en esta fase. Por el contrario,
el estudio de los SNPs puede ya ayudar al médico en la toma de
decisiones en el ámbito de la farmacogenómica (como por ejemplo,
evitar los inhibidores duales de la recaptación de serotonina y
noradrenalina en pacientes con genotipos hiperfuncionantes).
Mediante
un acuerdo de colaboración científica, el primero suscrito de estas
características, el ADN sobrante de los pacientes que habían
marcado la casilla correspondiente y que además cumplían criterios
clínicos estrictos para el diagnóstico de FM y/o SFC, ha sido
almacenado en el Primer Banco de ADN con muestras de Fibromialgia y/o
Síndrome da Fatiga Crónica, conservado en el Banco Nacional de ADN
para la gratuita y libre disposición ética de los investigadores
interesados en estas patologías. Los pacientes, residentes en
España, diagnosticados de cualquiera de ambas enfermedades y que
deseen donar, generosamente, muestras de su sangre para la
conservación en el citado biobanco, pueden ponerse en contacto con
la Fundación en el teléfono 932804626, donde recibirán
información. Posteriormente, otros grupos investigadores, han
reproducido esta iniciativa y existe ya otro biobanco con muestras de
las mismas enfermedades. Ante esta dualidad, es importante que
decida, de forma libre e informada, en que muestrario desea que sea
conservada su muestra.
La base
de datos correspondiente a este ensayo clínico, se encuentra
registrada en la Agencia Española de Protección de Datos.
En la
actualidad (mayo de 2008), estamos realizando un estudio de la
totalidad del genoma, en una muestra mucho más reducida para
detectar nuevos SNPs que puedan ser de interés para su análisis más
detallado, asimismo se está seleccionando, como control, una
población de personas de edad avanzada que no han desarrollado
síntomas de ninguna de ambas patologías.
El
procedimiento de análisis de los SNPs detectados como de
susceptibilidad para las formas de mayor afectación en la calidad de
vida, se denomina FibroCHIP® y está ya disponible, en una versión
básica, para su utilización clínica y para investigación.
Fuente
:Fundació per a la Fibromiàlgia i la Síndrome de Fatiga Crònica http://www.fundacionfatiga.org/estudio_genetico.htm
Mucho
más que fatiga
La historia de una médico afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica Dra. Pilar Reig Hernández*
Os voy a contar una historia, mi propia
historia, y a través de mi experiencia personal intentaré hacer un
enfoque objetivo y actual de esta grave patología, poco a poco,
porque mi deterioro cognitivo no me permite abarcar mucha información
a la vez, y además las palabras se vuelven escurridizas y el
transmitir ideas a veces resulta misión imposible.
Os ruego que atendáis mi caso, como el
Dr. Albert Planes escribió en el prólogo a la segunda edición de
la Guía de Actuación en Atención Primaria, de la Sociedad Española
de Medicina Familiar y Comunitaria: “Atender a una persona es ante
todo, escucharla, creer profundamente en lo que nos expone, por muy
extraño que nos suene, aunque no coincida con ninguno de los
síndromes que recordamos. Hacerlo sin prejuicio alguno supone una
gran ventaja en la anamnesis.
A menudo obviamos información que nos
facilita el enfermo, porque la vemos inútil. ¿Cuántas veces al
revisar una situación clínica me he dado cuenta de que la paciente
“ya” me había contado algo que era relevante para llegar al
diagnóstico? Si lo hubiera tenido en cuenta, si no hubiera
menospreciado esa información que no “encajaba” o…, Pero antes
de comenzar con mis propias experiencias, es del todo inexcusable no
adelantar la muy reciente y extraordinaria noticia producida el
pasado 8 de octubre.
8 octubre 2008. Science Express: se
descubre el retrovirus XMRV en células sanguíneas de enfermos de
Síndrome de Fatiga Crónica.
En el artículo se informa de que
investigadores del Instituto Whittemore Peterson, en Reno, EE.UU., en
colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer y la Clínica
Cleveland, hallaron en células mononucleares de sangre periférica
de ¡enfermos de SFC ADN de un ganmaretrovirus anti XMRV (xenotropic
murine retrovirus) en 68 de 101 afectados (68%), en comparación con
los 8 de 218 (3,7%) de controles sanos.
Desde el verano de este año en que se
envió el trabajo a la revista Science, los investigadores
continuaron perfeccionando sus tests diagnósticos, y el mismo día 8
de octubre, el Whittemore Peterson Institute publicó una nota
interior informativa dando cuenta del hallazgo de anticuerpos anti
XMRV en el plasma del 95% de los pacientes con Síndrome de Fatiga
Crónica estudiados.
¡Al fin la gran noticia que
esperábamos todos los afectados y los médicos expertos en la
enfermedad! Años y años de dolor, fatiga y sufrimiento pueden
llegar en un plazo no muy largo a su fin. Por el momento los
investigadores son cautelosos a la hora de informar, porque lo que se
ha demostrado es la relación directa e inequívoca entre el virus y
el SFC, pero falta saber si es el causante de la enfermedad.
Pero este hallazgo sí que no deja
lugar a dudas sobre la base orgánica del SFC.
Afortunadamente, muchos expertos e
investigadores estaban muy alejados de la hipótesis del origen
psiquiátrico del SFC, y han estado investigando durante años
posibles alteraciones inmunológicas, genéticas y metabólicas, y la
existencia de infecciones virales, que han marcado el camino hasta
este gran hallazgo.
A todos ellos mi rendido homenaje de
gratitud, y a los componentes del grupo investigador del XMRV,
¡Enhorabuena!
El hallazgo del virus XMRV en pacientes
con el SFC no supone un hallazgo casual.
Hacía ya tiempo que la hipótesis de
la etiología vírica estaba descrita en artículos y guías
clínicas, teniendo numerosos partidarios entre los expertos, porque
había muchos indicios en esta dirección, y de hecho hay numerosos
artículos sobre ensayos clínicos en los que se demuestra la
relación entre el SFC y varios virus, como distintos herpesvirus,
enterovirus y otros. Para entender el alcance del descubrimiento, hay
que saber quiénes componen el equipo investigador y porqué han
buscado en concreto este virus.
El equipo está formado por 13
miembros: Vicente C. Lombardi1, Francis W. Ruscetti2, Jaydip Das
Guptga2, Max A. Pfost1, Kathryn S. Hagen1, Daniel L. Peterson1,
Sandra K. Ruscetti2, Rachel K. Bagni2, Cari Petrow-Sadowski2, Bert
Gold2, Michel Dean2, Robert H. Silvermann3, Judy A. Mikowits1. Todos
estos autores han contribuido en igualdad en este trabajo.
1 Whittemore Peterson Institute es un
instituto para enfermedades neuroinmunes fundado y presidido por
Annette Whittesmore, y está situado en Reno (EE.UU.). Annette se
graduó por la Universidad de Nevada en Educación Especial y
Elemental, dedicándose a la enseñanza de niños con déficits
neurocognitivos, y tiene una hija gravemente afectada por el SFC. Ha
comprometido su tiempo y recursos para llamar la atención sobre la
gravedad de las enfermedades neuroinmunes, apoya los programas de
investigación básica y clínica, recluta a los médicos y personal
sanitario, al propio tiempo que lidera otras actividades para
recaudar fondos para el WPI.
El Centro de Medicina Molecular (ahora
en construcción), sito en la Facultad de Medicina de la Universidad
de Nevada, será la próxima sede del Instituto. Daniel L. Peterson,
M.D. es el director médico del citado Instituto. Durante más de 25
años de práctica médica se ha convertido en uno de los médicos
internistas más solicitados para el diagnóstico y tratamiento de
los casos médicos más difíciles y complejos, y ha atendido en su
consulta durante dos décadas a pacientes de SFC. Cuando varios
pacientes suyos en Incline Village enfermaron con síntomas
persistentes de lo que parecía una mononucleosis persistente, Daniel
Peterson fue uno de los primeros médicos en reconocer un brote de lo
que se conoce como ME/MSC.
Su trabajo clínico se complementa con
un fuerte compromiso con la investigación, como lo demuestra su
participación en más de 17 trabajos científicos y su previsión de
recopilar y mantener el depósito más grande del mundo con muestras
de pacientes de CFS.
La Dra. Judy Mikowits, directora de
investigación y líder del equipo responsable del descubrimiento, ha
pasado más de 20 años en el Instituto Nacional del Cáncer, en
Frederick, tiempo durante el cual recibió su doctorado en Bioquímica
y Biología Molecular por la Universidad de George Washington. En el
Instituto Nacional del Cáncer sus estudios se centraron en los
mecanismos por los cuales “los retrovirus desregulan los delicados
balances de las citoquinas en la respuesta inmunológica del
organismo”. Este trabajo llevó al descubrimiento del papel que la
metilación aberrante del ADN desempeña en la patología del HIV. Es
coautora de más de 40 publicaciones revisadas, que apuntan datos
fundamentales en torno al origen vírico de esta enfermedad.
El Dr. Lombardi se inició en el campo
del ME/SFC mientras colaboraba con el Dr. Peterson como asistente de
investigación.
Durante sus estudios de postgrado
trabajó estudiando el papel de la disfunción de la RNasa L en
EM/SFC y se doctoró como bioquímico en el campo de los
neuropéptidos y química proteica. Investigador y profesor adjunto
en la Universidad de Nevada, Lombardi fue autor junto con la Dra.
Mikowits del trajo escrito que se envió a la revista Science. 2
National Cancer Institute-Frederick, MFrederick USA… El Instituto
Nacional del Cáncer centra sus investigaciones sobre la prevención
y la biología del cáncer, el desarrollo de nuevas intervenciones y
el de formación y orientación de nuevos investigadores. 3 El
Departamento de Cancer Biology, The Lerner Research Institute, The
Cleveland Clinic Foundation, Cleveland USA. Su misión es promover la
salud humana investigando en el laboratorio y la clínica las causas
de las enfermedades; buscando nuevos descubrimientos para nuevos
enfoques en la prevención y tratamientos; entrenar a la nueva
generación de investigadores biomédicos y fomentar la colaboración
productiva con los que proporcionan los cuidados clínicos. Más de
1.200 personas trabajan en los 11 departamentos en programas de
investigación centrados en enfermedades cardiovasculares,
neurológicas, músculo-esqueléticas, alérgicas e inmunológicas,
oculares, metabólicas e infecciosas. El Instituto es parte
integrante de la Cleveland Clinic Lerner College of Medicine de la
Universidad Case Western Reserve.
El Dr. Robert H. Silverman es profesor
en este último Instituto, y fue quien descubrió hace tres años el
retrovirus XRMV en tejidos de enfermos de cáncer de próstata que
tenían un trastorno inmunológico como el de los enfermos de SFC
relacionado con la RNasaL de los monocitos de sangre periférica.
Esto llevó a la Dra. Mikowits a enviar muestras de enfermos con SFC,
buscando resultados…
El XRMV es un ganmaretrovirus que
produce en animales trastornos neurológicos, inmunológicos,
leucemia y linfoma, y forma parte de la afortunadamente exigua
familia de los retrovirus humanos conocidos, a la que pertenece el
VIH (1 y 2) o virus de la inmunodeficiencia adquirida humana, junto
con otros dos virus más: el HTLV-1 y el HTLV-
2, causantes de linfomas/leucemia y
enfermedades neurológicas degenerativas.
Los retrovirus causan deficiencias
inmunológicas y reactivan un buen número de virus latentes.
Hay muchos clínicos que consideran que
el SFC es una enfermedad de difícil diagnóstico, pero mi propia
experiencia me indica que en la mayoría de los casos esto no es así.
Desde mi punto de vista, hacen falta tres condiciones previas para
llegar a un fácil diagnóstico definitivo: 1º un médico de
Atención Primaria que conozca la existencia de esta patología, que
no tenga prejuicios sobre dicha existencia y además conozca los
criterios diagnósticos. 2º un especialista Medicina Interna que
conozca las pruebas necesarias para la exclusión de otras
patologías. 3º Un experto perteneciente a una unidad hospitalaria
de referencia que confirme los diagnósticos ya realizados y tenga a
su alcance los medios diagnósticos necesarios para estudiar el grado
de afectación de cada paciente de forma objetiva (las escalas de
evaluación para el dolor y la fatiga son útiles, pero insuficientes
y subjetivas).
En mi caso toda ha transcurrido de
manera fácil, pero pienso que en este sentido, por lo menos, he sido
una privilegiada.
El médico de AP fui yo misma quien
sospechó de esta enfermedad, porque un día en que estuve andando
para hacer ejercicio, prolongué éste más de lo habitual, no
recuerdo cuánto, pero creo que alrededor de hora y media, y a partir
de ese momento comencé con un cuadro de fatiga intensa que no cedía
con el reposo. Recordaba que esto ocurría en algo que por entonces
se conocía también como “la enfermedad de los yuppies”.
Como no me acordaba de todos sus
síntomas, recurrí al Harrison, el tratado de Medicina Interna por
antonomasia (16ª edición año 2001), y cuando empecé a repasar,
pensé: “Está (el autor) hablando de mí”.
Sospechando que la enfermedad
denominada como Síndrome de Fatiga Crónica era la que padecía,
decidí consultar a una médico internista de mi hospital de
referencia, y esta excelente profesional, según estaba haciendo mi
Historia Clínica, me preguntó: “¿Pilar, tú qué enfermedad
crees que tienes?”. A lo contesté: “No me atrevo ni a decirlo,
porque sé que no tiene tratamiento”, y ella volvió a preguntar:
“¿El Síndrome de Fatiga Crónica?”. Sólo respondí con un
tímido “sí”, y ella añadió: “Yo también lo creo”.
Al cabo de varios meses de pruebas para
hacer un diagnóstico por exclusión, se llegó por fin a una
confirmación, que conllevaba la condición de acudir a una Unidad de
Referencia para ratificarlo.
Pasé meses buscando esa Unidad de
Referencia en los hospitales públicos de Madrid, fue inútil, no
existía ni existe ninguna. Al final, como todos los afectados de
España en ésa época, acabé en una Unidad de Barcelona, donde
también es un excelente profesional el médico que la dirige, y por
fin llegué a conseguir un diagnóstico definitivo.
He tenido suerte, pero para muchos, por
no decir la mayoría, todo resulta más complicado, difícil, largo y
desesperante, y por ello, pregunto: “Si para mí ha sido
relativamente fácil el diagnóstico, ¿por qué es tan difícil para
otros? No tiene nada que ver, me consta, con los enfermos, algunos de
los cuales pueden estar incluso más afectados que yo y con un cuadro
todavía más complejo que el mío, con más síntomas y
comorbilidades.
¿Por qué hay enfermos que finalmente
son diagnosticados de CFC, pero que antes han tenido que escuchar
cosas como que esta enfermedad no existe, que lo que tiene es una
depresión, o peor aún, que se la está inventando? ¿Por qué
todavía hay muchos enfermos que tienen que recurrir a la asociación
de afectados en busca de información médica?
Continuando con mi propia historia, os
diré que el comienzo no fue brusco, como en la mayor parte de los
afectados, sino que pertenezco a una minoría no despreciable con un
comienzo más paulatino.
Había sufrido anteriormente algunos
episodios de cansancio no relacionados con el ejercicio físico,
acompañados de dolores articulares sin signos inflamatorios. Estos
dolores eran sobre todo de muñecas y rodillas, éstas últimas
acompañadas de rigidez matutina, pero predominando siempre el
cansancio sobre el dolor. También tenía una tensinovitis en el
flexor
del dedo índice derecho. Todo ello me
hizo pensar en una enfermedad reumática de baja intensidad y
serología negativa, pues las analíticas sucesivas fueron
prácticamente normales, salvo aumentos insignificantes de la
velocidad de sedimentación.
(Continuará)
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 127 / NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2009
Mucho más que fatiga (II)
Historia de una médico afectada por el
Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida para
muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig Hernández
Como ya os he contado, durante algunos
años previos al episodio desencadenante de la eclosión sintomática,
venía padeciendo de dolores articulares y cansancio, que me hacían
sospechar de una enfermedad reumatológica, pero además otros
síntomas inconexos en apariencia en aquellos momentos, me hacían
sentir perpleja, presentándose algunos de forma episódica, como el
sabor metálico, la disfunción temporomandibular, o los problemas de
visión (doble o borrosa) y otros eran permanentes: disnea
postesfuerzo, dificultad para subir escaleras y sobre todo los
problemas de concentración y memoria, que me obligaban a estar
permanentemente repasando los conocimientos necesarios para mi
actividad profesional, algo que yo definía como “echar agua a un
colador”. También tenía grandes dificultades para recordar la
fisonomía y los nombres de las personas que iba conociendo, lo que
me creaba situaciones desagradables en las que podía parecer
antipática y desconsiderada.
A finales de 1997 me separaba de mi
segundo marido y un año después me trasladaba a mi nueva casa con
mis tres hijos adolescentes, a un piso de tamaño casi la mitad más
pequeño que el anterior.
Dicen que las tres situaciones que más
estresan son un divorcio, una mudanza y una intervención quirúrgica.
Pues como no hay dos sin tres, en el verano de 1998 me sometí a una
emmy tiroidectomía izquierda, a consecuencia de un bocio
multinodular intratarácico.
Desde entonces, la fatiga se fue
haciendo cada vez más intensa, apareciendo en 2002 la intolerancia
al ejercicio físico ya relatado y que me llevó al Servicio de
Medicina Interna, donde en 2004 se llegó al diagnóstico de SFC por
descarte.
El cuadro sintomático cada vez se hizo
más florido, apareciendo mialgias, mareos, imposibilidad para estar
de pie mucho rato seguido, posibles descensos bruscos de la glucemia,
marcha inestable, intolerancia al frío o calor extremos,
intolerancia a los ruidos, enrojecimiento de la cara, palpitaciones,
insomnio y sudores nocturnos, entre otros. El cansancio se fue
agravando de tal manera que llegó un momento en que iba a trabajar
de lunes a viernes, y sábado y domingo los pasaba en cama intentando
descansar. Así permanecí algunos meses, hasta que el cansancio fue
tan demoledor que llegué a pasar unos seis meses seguidos en cama,
sin apenas levantarme. A pesar de ello, es cierto que al principio
tuve, alternando con la fatiga, episodios de remisión casi total de
los síntomas, e incluso llegué a presentarme a la oposición
extraordinaria de 2001, para lo que tuve que tomar corticoides
durante unos tres meses, contraviniendo los consejos de mi médico de
Barcelona, porque los corticoides están contraindicados por la
miopatía que producen, pero fue una medida desesperada y sólo los
he utilizado en esa ocasión.
Francamente, creo que he realizado una
descripción de mi propio cuadro sintomático un tanto confusa, pero
hay que tener en cuenta mis problemas neurocognitivos, que debido al
esfuerzo realizado con el anterior artículo han empeorado, y tengo
dificultades para recordar y ordenar todos los síntomas.
Es muy interesante lo que dice al
respecto el Dr. David S. Bell en su libro ´La enfermedad de los 100
nombres`: “Una lista de síntomas del SFC puede conducir a engaño,
dado que a primera vista parece como si casi todos los síntomas
posibles pudieran entrar en ella. Ésta es otra razón de que muchos
médicos no hayan aceptado la realidad del SFC: sencillamente hay
demasiados síntomas.
Pero el paciente que refiere estos
síntomas no los enumera al azar, antes bien componen un cuadro de
perfiles muy definidos, que resulta casi idéntico de un paciente a
otro. El cuadro sintomático es tan reproducible en los casos
típicos, que los pacientes saben diagnosticar el SFC en otros al
instante”.
Es ésta un enfermedad crónica y
multisistémica, de ahí que los síntomas sean tan numerosos (entre
signos y síntomas son más de setenta) y además dichos síntomas
pueden ir variando en las distintas etapas de la enfermedad, incluso
de un día para otro, por lo que yo he denominado este aparente
maremágnum como caleidoscopio multisistémico, en el que puede haber
distintas imágenes, pero con un patrón común.
Y con todo este conglomerado de
síntomas, ¿qué puede hacer un médico de Atención Primaria?,
¿existe de verdad esta enfermedad?, ¿cómo se diagnostica en
Atención Primaria? Sobre si existe o no la enfermedad, una cosa son
las opiniones particulares y otra lo que dicen las autoridades
sanitarias internacionales.
El Síndrome de Fatiga Crónica es una
enfermedad clasificada por la OMS en el CIE-10, en el capítulo de
las enfermedades neurológicas, con el código G93.3, bajo el título
de Encefalo
Mielitis benigna//Síndrome de Fatiga
Crónica postviral, y dado que España está adscrita a la OMS, es de
obligado cumplimiento seguir sus directrices y utilizar su
clasificación .
Para realizar un correcto diagnóstico
de presunción, se utilizan los Criterios Diagnósticos
Internacionales, siempre que la fatiga venga durando más de seis
meses, tiempo necesario para considerase como fatiga crónica, y que
no sea secundaria a ningún otro proceso patológico, en cuyo caso se
trataría de un cuadro de fatiga crónica secundaria, y si no se
cumplen los criterios diagnósticos, se trataría de un cuadro de
fatiga crónica esencial o idiopática.
¿Cómo surgieron los criterios
diagnósticos?
La enfermedad aparece habitualmente de
forma esporádica, pero también se han documentado brotes epidémicos
en diferentes partes del mundo, siendo las más conocidas la de Los
Ángeles en 1934; Akurreiry (Islandia) en 1948; el del Royal Free
Hospital de Londres en1955 y la mejor documentada de todas se
presentó en Nevada, en Incline Village, cerca del lago Tahoe en
1985. La enfermedad se presentaba en personas previamente sanas, y en
un primer momento parecía una gripe o un fuerte resfriado, pero
muchos pacientes ya no se recuperaban y permanecían en un estado de
fatiga crónica y con los síntomas típicos de la enfermedad. En
esta localidad trabajaban en aquellos momentos algunos médicos como
el Dr. Paul Cheney y el Dr. Daniel Peterson, éste último ya
mencionado en relación al XMRV, convirtiéndose ambos en firmes
defensores del EM/SFC.
Dos años más tarde el CDC de Atlanta
envió a un epidemiólogo, el Dr. Gary Holmes, a Incline Village,
quien junto a sus colaboradores redifinió el síndrome, propusieron
los criterios diagnósticos conocidos como Criterios de Holmes y
denominaron la enfermedad como Síndrome de Fatiga Crónica
(minimizándola con tan desafortunada denominación). Posteriormente,
en 1994, Fukuda y col., del CDC, junto con un amplio panel de
expertos internacionales revisaron los criterios de Holmes,
proponiendo y consensuando los llamados
Criterios Internacionales.
Criterios diagnósticos del Síndrome
de Fatiga Crónica (Fukuda et al, CDC)*
1. Fatiga crónica persistente (6 meses
mínimo), o intermitente, inexplicada, que se presenta de nuevo o con
inicio definido y que no es el resultado de esfuerzos recientes; no
mejora claramente con el descanso; ocasiona una reducción
considerable de los niveles previos de actividad cotidiana del
paciente.
2. Exclusión de otras enfermedades
potencialmente causantes de fatiga crónica. De forma concurrente,
deben estar presentes cuatro o más signos o síntomas de los que se
relacionan, todos ellos persistentes durante seis meses o más y
posteriores a la presentación de la fatiga:
-Trastornos de concentración o memoria
reciente.
Odinofagia.
Adenopatías cervicales o axilares
dolorosas.
Mialgias.
Poliartralgias sin signos
inflamatorios.
Cefalea de inicio reciente o de
características diferentes de la habitual.
Sueño no reparador.
-Malestar postesfuerzo de duración
superior a 24 horas.
*Estos criterios se conocen también
como
“criterios
internacionales”.
(Continuará)
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 128 / ENERO-FEBRERO 2010
Mucho más que fatiga (III)
La historia de una médico afectada por
el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida para
muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig Hernández
A pesar de tener un diagnóstico de
presunción de SFC/ME, a pesar de que mi enfermedad era conocida y
reconocida por mi médico internista, a pesar de que dicha doctora me
estaba realizando todas las pruebas pertinentes para confirmar el
diagnóstico yo me sentía un bicho raro. No conocía en aquellos
momentos a nadie, ni siquiera entre mis pacientes que sufriera la
misma enfermedad; sentía una sensación de gran soledad, agudizada
por el recelo con el que era mirada por algunas de mis compañeras de
trabajo.
Pero por suerte por aquella época en
la Plaza Mayor de Madrid se celebró una de Feria de la Salud y allí,
entre otros muchos, había un pequeño stand rotulado como Asociación
Madrileña de Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica
y Disfunción Inmune; y así fue cómo encontré lo que tanto estaba
necesitando: la posibilidad de conocer otros afectados con los que
compartir vivencias, sentimientos e información, con la seguridad de
ser entendido perfectamente al sufrir los mismos problemas. Las
asociaciones de afectados juegan un papel fundamental en la sociedad
como grupos de ayuda mutua.
En las reuniones de la Asociación tuve
ocasión de observar varios hechos fundamentales: los enfermos nos
parecemos entre nosotros mucho más de lo que yo creía, porque
ninguno de mis síntomas, por muy extraño que me pareciera, era
exclusivamente mío, sino que la mayoría lo padecía o lo había
padecido, que había afectados aún más enfermos y agotados que yo,
y que mis conocimientos sobre la enfermedad eran exiguos, puesto que
no pasaban de los contenidos del Harrison, y por lo tanto debía
buscar toda la información posible, si quería comprender de verdad
lo que me estaba sucediendo.
Por supuesto que hoy en día hay una
gran herramienta que te permite acceder a prácticamente todo lo que
se publica de cualquier enfermedad y de manera totalmente
actualizada, que es Internet, siempre y cuando sepas navegar por la
red. Debo confesar, no sin sonrojo, que yo no sabía en aquella época
ni como se enciende un PC y que pensaba que sería inútil manejando
tan complicado artilugio. Hoy, sin embargo, no sabría vivir sin un
ordenador .
El estudio en profundidad permite tener
una visión mucho más estructurada de la enfermedad de lo que en
principio pueda parecer, a tenor de los ya nombrados Criterios de
Fukuda. Estos criterios, en principio se consensuaron para
estandarizar las investigaciones, pero después surgió la necesidad
de nuevas herramientas para facilitar el manejo clínico de los
pacientes.
En 2003 se publicó, bajo el auspicio
de Health Canada, y a iniciativa de la National ME/FM Action NETWORK
de Canada, el llamado Documento Canadiense de Consenso creado por un
panel de once expertos, siete de cuales eran canadienses, tres
estadounidenses y otro más belga (entre todos habían tratado a mas
de 20.000 pacientes de ME/SFC). En dicho documento se recogen los
denominados Criterios Canadienses, que hoy en día son utilizados por
la gran mayoría de los expertos en la práctica clínica, y también
junto a los Criterios de Fukuda, en muchos ensayos clínicos, y que
son los siguientes:
Definición del caso clínico DELEM/SFC
“Un
paciente de SFC/ME reunirá los criterios de fatiga; malestar y/o
fatiga postesfuerzo, alteraciones del sueño, y dolor; tendrá dos o
más manifestaciones neurocognitivas y uno o más síntomas de dos de
las categorías de manifestaciones autonómicas, neuroendocrinas o
inmunes y cumplir el item 7”.
1. Fatiga: El paciente debe tener un
significativo grado de nuevo comienzo, inexplicable, persistente, o
recurrente fatiga física y mental que reduzca sustancialmente los
niveles de actividad.
2. Malestar y/o fatiga post-esfuerzo:
Hay una inapropiada pérdida de
resistencia física o mental, rápida fatigabilidad muscular y
cognitiva, malestar y/o fatiga y/o dolor y una tendencia a que
empeoren otros síntomas asociados dentro del conjunto de síntomas
del paciente. Hay un periodo de recuperación patológicamente lento,
usualmente 24 horas o más.
3. Trastornos del sueño: Hay sueño no
reparador, o disturbios en la cantidad o ritmo del sueño como sueño
invertido o caóticos ritmos diurnos.
4. Dolor: Hay un grado significativo de
mialgias. El dolor puede experimentarse en los músculos y/o
articulaciones y ser incluso de naturaleza universal y migratorio. A
menudo hay significativos dolores de cabeza de nuevo tipo, patrón o
severidad.
5. Manifestaciones neurocognitivas: Dos
o más de los siguientes problemas deben estar presentes: confusión,
merma de la concentración y de la consolidación de la memoria a
corto plazo, desorientación, dificultad para procesar la
información, clasificación y recuperación de las palabras y
problemas preceptuales y sensoriales (Ej. Inestabilidad y
desorientación espacial, e incapacidad para enfocar la vista).
Ataxia, debilidad muscular y fasciculaciones son comunes.
Puede haber fenómenos de sobrecarga:
cognitiva, sensorial (Ej. Fotofobia e hipersensibilidad a los ruidos)
y/o sobrecarga emocional, lo que podría llevar a periodos de crash
y/o ansiedad.
6. Por lo menos un síntoma de dos de
las siguientes categorías:
- a. Manifestaciones autonómicas: intolerancia ortostática crónica -hipotensión neuralmente mediada, síndrome de taquicardia ortostática postural, hipotensión postural retardada-; mareos, palidez extrema, náusea y síndrome de colon irritable; frecuencia urinaria, disfunción de vejiga; palpitaciones con o sin arritmia cardíaca; disnea de esfuerzo.
- b.Manifestaciones neuroendocrinas: pérdida de la estabilidad termostática- temperatura corporal baja y marcadas fluctuaciones diurnas, episodios de sudoración, recurrentes sensaciones de fiebre y extremidades frías; intolerancia a temperaturas extremas de calor y frío; marcados cambios de peso (anorexia o anormal apetito); pérdida de adaptabilidad y empeoramiento de los síntomas con el estrés.
- c. Manifestaciones inmunes: ganglios linfáticos dolorosos, recurrentes dolores de garganta, recurrentes síntomas de gripe-like, malestar general, nuevas sensibilidades para alimentos, medicamentos y/o productos químicos.
7. La enfermedad debe persistir al
menos seis meses: generalmente tiene un comienzo marcado, aunque
también puede ser gradual El diagnóstico de sospecha puede hacerse
antes. Tres meses sería un tiempo apropiado para niños.
Para ser incluidos los síntomas deben
haber comenzado o haber empeorado significativamente, después del
comienzo de la enfermedad. Es poco probable que un paciente vaya a
sufrir todos los síntomas de los criterios 5 y 6. Los problemas
tienden a formar grupos de síntomas, que pueden fluctuar y cambiar
con el tiempo.
Los niños a menudo tienen numerosos
síntomas preeminentes, pero su grado de severidad tiende a variar
día a día. Hay un pequeño número de pacientes que no tiene dolor
o alteraciones del sueño, pero ningún otro diagnóstico es adecuado
excepto SFC/ME. En este grupo, un diagnóstico de SFC/ME puede ser
considerado si tiene un comienzo de tipo infeccioso.
Algunos pacientes pueden estar enfermos
por otras causas antes de comenzar con SFC/ME, y no haber tenido
ningún factor desencadenante del comienzo del mismo, y/o han tenido
un comienzo mas gradual o insidioso.
Exclusiones: Se deben excluir procesos
patológicos activos que explicarían la mayoría de los síntomas de
fatiga, alteraciones del sueño, dolor y disfunciones cognitivas. Es
esencial excluir ciertas enfermedades, porque de no hacerlo, sería
inexcusable: Enfermedad de Addison, Síndrome de Cushing,
hipotiroidismo, hipertiroidismo, hiperparatiridismo, déficit de fe,
otras formas tratables de anemia, síndrome de sobrecarga de fe,
diabetes mellitus y cáncer. También es esencial excluir desórdenes
tratables del sueño, tales como el síndrome de resistencia de vías
respiratorias superiores y la apnea del sueño obstructiva o central;
enfermedades reumatológicas, tales como la artritis reumatoide,
lupus, polimiositis y polimialgia reumática; enfermedades inmunes
como el sida; enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple,
Parkinson, miastenia gravis y déficit de Vitamina B12; enfermedades
infecciosas tales como tuberculosis, hepatitis crónica, enfermedad
de Lyme, etc.; desórdenes psiquiátricos primarios y abuso de
sustancias.
La exclusión de otros diagnósticos
que no pueden ser razonablemente excluidos por la historia del
paciente y los exámenes físicos, se consigue por medio de pruebas
de laboratorio y de imagen. Si una enfermedad potencialmente
confundible está bajo control, entonces el diagnóstico de SFC/ME
puede ser tomado en consideración, si el paciente por otro lado
cumple los criterios.
Comorbilidades: fibromialgia, síndrome
de dolor miofascial, síndrome de disfunción temporomandibular,
síndrome de intestino irritable, cistitis intersticial, síndrome de
la vejiga irritable, fenómeno de Raynaud, prolapso de la válvula
mitral, depresión, migraña, alergias, sensibilidad química
múltiple, tiroiditis de Hashimoto, Síndrome de Seco, etc. Cada
entidad comórbida puede darse conjuntamente con el SFC/ME. Otros,
como el síndrome de la vejiga irritable, pueden preceder al
desarrollo del SFC/ME en muchos años, pero luego se asocian con él.
Lo mismo sirve para las migrañas y la depresión. De este modo, su
asociación se dispersa entre los síntomas del síndrome ME/SFC y
fibromialgia, que a menudo conectan íntimamente y deberían ser
considerados como síndromes solapados.
Fatiga crónica idiopática: si el
paciente presenta una inexplicable y prolongada fatiga (seis meses o
más), pero no tiene suficientes síntomas para reunir los criterios
de ME/SFC, debería clasificarse como fatiga crónica idiopática”.
Criterios contenidos en el Documento
Canadiense de Consenso. Carruthers Bm, Jain Ak, Klimas Ng, Peterson
Dl, Lerner Am, Bested Ac, Flor-Henry P, Jhosi P, Powles Acp, Shertkey
Ja,Van de Sande Mi My algic; Encephalomielytis/Chronic Fatigue
Syndrome: Clinical Working case definition, diagnostic and treatment
protocols (Journal of Chronic Fatigue Syndrome, Vol. 11 (1) 2003
Las diferencia entre los Criterios de
Fukuda y los Criterios Canadienses consisten en que son mucho más
completos en síntomas, y que además se agrupan en conjuntos que
reflejan áreas específicas de patogénesis. Enfatizan síntomas
primordiales como el malestar y/o cansancio postesfuerzo, el dolor,
las alteraciones del sueño y la disfunción cognitiva, por el
contrario de los Criterios de Fukuda, que sólo considera como
criterio mayor la fatiga severa y crónica, común a otras muchas
patologías. Los Criterios Canadienses constituyen una herramienta
para el trabajo de los clínicos mucho más completa y dinámica que
los de Fukuda, ya que estos últimos nacieron para consensuar
criterios en el campo de la investigación.
Vienen muy a cuento unas declaraciones
del Dr. David S. Bell, ya mencionado en otros artículos, y que fue
presidente del Comité Consejero del Síndrome de Fatiga Crónica del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.: “Durante
los últimos pocos años la ciencia hizo unos extraordinarios
progresos en la comprensión de los mecanismos básicos del SFC/EM.
Sin embargo, debido a su complejidad, poco de esta ciencia llegó a
los médicos practicantes, para utilizarse aliviando el sufrimiento
de los pacientes afectados por la enfermedad.
Ahora es posible definir de manera
concisa las anomalías en los sistemas neurológicos, inmune,
autonómico y neuroendocrino, que pueden hacer un retrato de esta
enfermedad incapacitante. La Definición Canadiense de Consenso de
EM/SFC es un resumen conciso de estos avances y permite un
diagnóstico claro para los pacientes. El Documento Canadiense de
Consenso debería ser leído o estudiado por cada proveedor médico”.
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 129 / MARZO-ABRIL 2010
Mucho más que fatiga (IV)
Escribe una médico madrileña afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad muy desconocida
para muchos profesionales, y a cuya investigación lleva varios años
dedicándose, a pesar de su deterioro constante
Dra. Pilar Reig
Hernándezpirehe@yahoo.es
“Tu
enfermedad no existe, es una somatización de tu depresión”.
Estas demoledoras palabras las escuché
de una médico compañera de trabajo y fueron corroboradas por una o
dos más. A diario los enfermos del EM/SFC escuchan o leen
afirmaciones similares sobre la enfermedad, en las que se repiten
términos como somatización, psicológico, psicosomático,
somatomorfo, neurastenia (astenia de origen psíquico), etc, etc….
Demasiados términos, demasiada
confusión, demasiado insistir en los aspectos psicológicos en
detrimento de los biológicos del concepto psicobiosocial integral
del enfermar, lo que supone un sufrimiento añadido para unos
enfermos que ya tienen bastante con el que es proporciona su
enfermedad y que se podría evitar con un uso correcto de términos y
conceptos, y con unas simples explicaciones al enfermo de las
características psicológicas de su enfermar, que por supuesto
existen como en todas las enfermedades en mayor o menor medida en la
relación indivisible cuerpo-mente.
Si yo cito estas dos frases: ”Los
datos señalan con mayor rigor que diferentes variables psicológicas
asociadas, tanto en la aparición como en el desarrollo de…“, o
”Que el estrés puede afectar al inicio o curso de la enfermedad
…“, posiblemente la mayoría de vosotros pensaría que sigo
hablando del ME/SFC y que estas afirmaciones abundan en la hipótesis
del carácter psiquiátrico y/o psicológico del ME/FSC, pues la
verdad es que ninguna de las dos se refiere a este síndrome, sino al
cáncer, y están entresacadas de un artículo titulado
“Factores
psicológicos que intervienen en el cáncer y en la respuesta al
tratamiento”, del Dr. J.P. Arbizu, del Servicio de Oncología del
Hospital de Navarra (ANALES Sis San Navarra 2000,Volumen
24,Suplemento 1).
Claro que muchos estaréis pensando que
la base orgánica tan evidente de los tumores hace que cualquier
similitud entre ambas enfermedades parezca un despropósito, pero
debo decir que hoy en día hay suficientes indicios en el ME/SFC que
no permiten, salvando las distancias con el cáncer, negar la
existencia de dicha organicidad. Basta citar en este caso las
palabras de la ya nombrada Dra. Mikovits, en su conferencia en el
Hospital Germans Trias y Pujol (Can Ruti) de Badalona, el pasado 27
de abril: ”Es una enfermedad neuroinmune inflamatoria con un patrón
muy claro en cuanto al perfil de citoquinas, activación de
linfocitos y baja actividad de las celulas NK. Tener el XMRV no
implica necesariamente padecer el ME/SFC, sino que se tiene que
producir una situación concomitante de estrés (de cualquier índole)
u otros factores ( ej. genéticos) que lo posibilite, de ahí que
existan un porcentaje considerable de portadores asintomáticos “.
Los términos psicosomático y
somatomorfo hoy en día se utilizan con frecuencia indistintamente
para los trastornos de somatización y el trastorno somatomorfo
indiferenciados, que son enfermedades de carácter exclusivamente
psicológico y donde parece que nos quieren encasillar a los enfermos
de EM/SFC Si buscamos en el DSM IV trastornos somatomorfosos los
encontramos en el epígrafe 8:
Trastornos somatomorfos:
1 Trastorno de somatizacion
2 Trastorno somatomorfo indiferenciado
3 Trastorno de conversión
4 Trastorno por dolor
5 Hipocondría
6 Trastorno dismorfico corporal
7 Trastorno somatomorfo no especificado
Los trastornos somatomorfos se
caracterizan por la presencia de factores y síntomas físicos, pero
no hay una enfermedad médica que los explique.
El trastorno somatomorfo indiferenciado
se caracteriza por padecerlo pacientes jóvenes, casi siempre mujeres
menores de 30 años, con múltiples quejas somáticas de al menos
seis meses de duración.
Los síntomas no son provocados ni
fingidos, ni se pueden explicar por un trastorno orgánico, ni por
efecto directo de fármacos o sustancias tóxicas. Los síntomas más
frecuentes son el cansancio, los dolores inespecíficos y otros
muchos, en especial los cardiovasculares, gastrointestinales,
urogenitales y dermatológicos, y que son definidos como
manifestaciones corporales habituales en sujetos sanos, pero que en
estos pacientes parecen estar amplificados ante situaciones vitales
difíciles. Esta amplificación y la gran diversidad de síntomas que
pueden llegar a manifestar, lleva a realizar múltiples consultas
(pacientes frecuentadores), consumen muchos recursos y experimentan
gran preocupación y sufrimiento.
El trastorno por somatización o
enfermedad de Briquet exige para su diagnóstico cumplir los
criterios de padecer al menos seis síntomas, los cuales deben
pertenecer por lo menos a dos de los cuatro grupos anteriores, y al
menos dos años de evolución. Puede haber antecedentes familiares
positivas en madres o hermanas, pero a diferencia del EM/SFC, no se
han descrito brotes epidémicos.
Producen un deterioro social,
ocupacional o de cualquier otra función del paciente. Lo más
significativo de estos trastornos es el carácter psicológico pero
no orgánico de los mismos.
Ahora se trata de buscar enfermedades
psicosomáticas en el DSM IV, pero antes me gustaría a modo de
introducción realizar una tormenta de ideas entre las muchas
noticias científicas que me envían a mi dirección de Internet,
revistas con información científica médica suficientemente
contrastada:
- El estrés crónico fomenta la metástasis en el cáncer de ovario.
- El estrés induce señales que producen que las células se desarrollen en los tumores.
- La Universidad de Sevilla y el CSIC inician un proyecto científico sobre el desarrollo de antagonistas del cáncer y la depresión.
- Se identifica un gen implicado en la depresión asociada al estrés.
- Las hormonas del estrés aceleran el crecimiento tumoral.
- El abuso infantil altera la respuesta genética al estrés.
- Los traumas infantiles están asociados con un riesgo seis veces mayor de desarrollar el Síndrome de Fatiga Crónica.
- Trauma infantil y riesgo para el Síndrome de Fatiga Crónica. Asociación con la disfunción neuroendocrina.
- Se descubre un vínculo biológico entre los trastornos de ansiedad y estrés y la depresión.
- La intervención psicológica mejora la supervivencia de mujeres con cáncer de mama.
- La depresión podría provocar la acumulación de grasa abdominal, al aumentar la producción de cortisol y ciertas sustancias inflamatorias.
- El estrés que provoca una separación acarrea cambios en el sistema inmunológico que influyen en el cáncer.
- Se identifica un gen implicado en la hipertensión asociado al estrés.
- El maltrato infantil es “capaz” de modificar los genes de las víctimas.
- El dolor crónico podría estar causado por la reprogramación inadvertida de 2.000 genes. Buscando en el DSM IV “Enfermedades psicosomáticas”, no encontraremos ningún epígrafe.
En el DSM I sí se recogía este término y fue
sustituido en el DSM II por el de trastornos psicofisiológicos,
admitiendo nueve tipos entre los mismos: respiratorios,
gastrointestinales, cardiovasculares, musculoesqueléticos, de la
piel, endocrinológicos, genitourinarios, hemáticos y linfáticos,
en todos los cuales se pudiese constatar la influencia de los
factores emocionales, como el estrés, al desencadenar o agravar el
curso de la enfermedad o interferir en su tratamiento, como factores
adicionales de riesgo. Estas enfermedades y síndromes son de
etiopatogenia multifactorial, poco conocida en ocasiones, y cuya
evolución se ve mediada por factores psicológicos y sociales.
En el DSM III ambos términos
(psicosomático y psicofisiológico) fueron sustituidos por factores
psicológicos que afectan al estado físico, que también se utiliza
en el DSM IV.
Epígrafe 17:
Factores psicológicos que afectan al
estado físico:
- Trastorno mental que afecta a una enfermedad médica .
- Síntomas psicológicos que afectan a una enfermedad médica.
- Rasgos de personalidad o estilo de afrontamiento que afectan a una enfermedad médica.
- Comportamientos desadaptativos que afectan a una enfermedad médica.
- Respuesta fisiológica relacionada con el estrés que afecta a una enfermedad médica.
- Otros factores psicológicos no especificados que afectan a una enfermedad médica.
De esta manera se pueden relacionar los
diferentes órganos y sistemas funcionales somáticos con los seis
tipos de factores psicológicos que pueden alterarlo.
Podemos citar como ejemplos:
Trastornos mentales como la depresión,
que agrava el pronostico del infarto de miocardio; síntomas
psicológicos como la ansiedad, que agrava el curso del asma; rasgos
de la personalidad como la hostilidad, que es un factor de riesgo
para la cardiopatía isquémica (J.C.Mingote).
El estrés puede afectar al inicio o
curso del cáncer, generando cambios biológicos propios de la
respuesta de estrés y con cambios en las conductas de salud o
estilos de vida, que pueden predisponer a la enfermedad (J.P.
Arbizu).
Desde que en 1922 Felix Deutsch acuñó
la expresión de “enfermedad psicosomática” son muchos los
médicos, psiquiatras y psicoanalistas que han desarrollado la
llamada medicina psicosomática, pero no voy a citar a la inmensa
mayoría por falta de espacio. Sólo mencionar a Helen Flandes como
la fundadora de la nueva medicina psicosomática, que en 1943
consolidó este término y publicó un ingente estudio sobre los
perfiles de la personalidad que de forma característica se asocian a
las siete grandes enfermedades psicosomáticas clásicas: asma
bronquial, úlcera péptica, colitis ulcerosa, hipertensión arterial
esencial, artritis reumatoide, hipertiroidismo y neurodermatitis.
Como ejemplo se puede tomar la
“personalidad coronaria”, que actualmente se conoce como patrón
de conducta tipo A. Helen Deutsch (1939), que es la autora de la
teoría de que los traumas en la infancia predisponen a padecer
enfermedades psicosomáticas. Engel y Lipowsky criticaron los
términos “enfermedad psicosomática y psicobiológica”. Para
Engel se trata de un concepto equívoco, y que puede llevar a pensar
que son un tipo especial de enfermedades de etiología psicógena,
cuando en realidad son entidades heterogéneas de etiología
multifactorial.
Lipowsky también critica el término
de enfermedad psicosomática, dado que además de perpetuar la noción
obsoleta de psicogénesis, es un concepto impreciso que puede
referirse tanto a enfermedades orgánicas como a las somatizaciones
que no tienen base orgánica conocida, y en base a dichas críticas
surgieron los sucesivos cambios en el DSM II y III.
Según Lipowsky la medicina
psicosomática estudia las correlaciones de los fenómenos
psicológicos y sociales con las funciones biológicas, normales o
patológicas, y la interrelación de estos factores en el desarrollo,
curso y resultado de las enfermedades.
La medicina psicosomática constituye
una aproximación psicológica a la medicina y a todas sus
especialidades. Interesada en la interrelación entre la vida
emocional y todos los procesos corporales.
No existe una “distinción lógica”
entre mente y cuerpo (concepción holística.
Investiga las correlaciones entre las
funciones mentales y los procesos fisiológicos del ser humano. Es
decir que no es una nueva especialidad medica, sino una nueva
concepción de la medicina. (Enfermedades psicosomáticas, factores
psicológicos que afectan a la salud J.C. Mingote).
Por desgracia, el término ya obsoleto
de “enfermedad psicosomática” se utiliza en la actualidad tanto
en su concepción clásica para definir cualquier enfermedad que
tenga como factor determinante un factor psíquico, o como
equivalente de los trastornos de somatización, y de aquí el largo
desencuentro entre médicos y pacientes con ME/SFC, que por supuesto
no constituye un trastorno somatomorfo o meramente psicológico, pero
sí es una enfermedad de claro contenido psicosomático y relacionada
con el estrés, siempre dentro de ese amplio grupo de enfermedades
relacionadas con factores psicológicos como el asma, la ulcera
gastroduodenal, psoriasis, enfermedad inflamatoria intestinal,
hipertensión arterial esencial, la artritis reumatoide y otras.
En cuanto a mí se refiere, una larga
historia de estrés desde la infancia me ha podido conducir: ¿a un
cuadro depresivo, posiblemente con un primer episodio no bien
diagnosticado en dicha infancia?; ¿a un bocio multinodular?, ¿a un
Síndrome de Fatiga Crónica?
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 130 / MAYO-JUNIO 2010
Mucho más que fatiga (V)
Escribe una médico madrileña afectada
por el Síndrome de Fatiga Crónica, una enfermedad poco conocida
para muchos médicos, y a cuyo estudio lleva años dedicándose, a
pesar de su deterioro constante
Dra.
Pilar Reig Hernándezpirehe@yahoo.es
Estaba a punto de tirar la toalla con
este artículo porque mi deterioro neurocognitivo está tocando fondo
cuando ha llegado a mi correo un vídeo de Madrid Directo.es sobre
una niña con Sensibilidad Química Múltiple. Itziar es una preciosa
niña de siete años que padece esta grave patología. Es un síndrome
comorbido con el ME/SFC en un porcentaje considerable, y del que yo
sólo conocía casos en adultos. Conocer este caso, sabiendo el
efecto demoledor que en la vida de los afectados tiene, y entender lo
que puede suponer en la infancia padecer una grave enfermedad, me ha
conmovido profundamente y me ha dado alas para hacer un intento más
y seguir escribiendo. Las preguntas que voy a lanzar, yo ni me las
planteo pero las hago a modo de reflexión: ¿estará esta pequeña
haciendo una somatización?, ¿la ganancia de la que algunos médicos
hablan será no poder ir al colegio y no poder jugar con otros niños
en un parque o ir a un cumpleaños? Parece un tanto retorcido y yo
tengo claras mis respuestas. A esta niña hemos podido conocerla y
ver su carita, pero por desgracia en el mismo ME/SFC hay muchos niños
y adolescentes que lo padecen, a los que no conocemos, pero que sí
sabemos que esta enfermedad les está robando la infancia. Por esto
no puedo entender las actuaciones de algunos gobiernos, de algunos
investigadores y de muchos médicos frente a esta enfermedad. `Puedo
entender’ que no conmueva el sufrimiento de millones de adultos y
hasta que se recele de nosotros, pero para los niños todo esto m
parece impensable.
Por eso tampoco entiendo el
desencuentro entre los investigadores del WPI Institute y otros
grupos de investigadores, en especial los del CDC, y eso que los
investigadores del WPI están poniendo todo de su parte para ayudar a
los distintos equipos de investigación que están trabajando sobre
la detección del XMRV, con diferentes objetivos y resultados
enfrentados incluso entre organismos públicos de EE.UU., la FDA y
los NHI por un lado, y los CDC por otro.
El tema de la relación entre el SFC y
los retrovirus no es nuevo, sino que viene de lejos. A principios de
1990, una viróloga del Wistar Institute, la Dra. Elaine de Freitas,
publicó que había encontrado el ADN de un retrovirus en los
enfermos de EM/SFC. Esta doctora publicó sus trabajos en la revista
Procededings of the National Academy of Science, describiendo las
pruebas que ella y su equipo habían desarrollado en los tres años
previos a la publicación, así como información crucial para
permitir a la agencia reproducir sus trabajos. Los CDC no validaron
su descubrimiento y la criticaron públicamente, acusándola de que
sus muestras de sangre estaban contaminada por “un virus propio de
las ratas”, acabando así con la prometedora carrera de esta joven
investigadora. ¿Cuál es la situación en estos momentos?
En Europa tres equipos de
investigadores se han lanzado a la replicación del trabajo del WPI,
pero sin seguir su misma metodología, y no obteniendo resultados
positivos en los pacientes europeos.
El primer estudio lo ha publicado en
enero de este año el equipo del Dr. Simon Wessely, psiquiata y
máximo responsable del SFC en el Reino Unido, en una revista on-line
, previo pago. El segundo estudio también se ha publicad en el Reino
Unido el 15 de febrero, por el equipo de la Dra. Harriet Groom, en
Retrovirology, y con el mismo resultado, y el tercero es un trabajo
realizado en Holanda por los investigadores de la Radbooud San UMC,
con el Dr. Van Kuppeveld, que anunciaron no haber encontrado el
retrovirus XMRV en la sangre de los pacientes holandeses. Sin embargo
ocultaron que los investigadores del WPI sí que habían encontrado
el retrovirus en tres de las siete muestras que habían
intercambiado, lo que ha supuesto un gran escándalo en la prensa
holandesa.
El WPI, a la vista de los
acontecimientos, hizo una declaración ofical que intentaré resumir:
en ella se decía que el equipo del Dr. Wessley y la Dra. McClure y
Dr. Erlwein, no duplicó las técnicas de rigor científico
utilizadas por el WPI, el Instituto Nacional del Cáncer y la Clínica
Cliveland, por lo que no se puede considerar su trabajo como una
replicación de resultados, que el WPI utiliza métodos científicos
muy exactos y describe las diferencias entre su metodología y la
usada por el laboratorio británico, que el estudio del WPI se
publicó después de seis meses de revisiones rigurosas y tres
confirmaciones de laboratorios independientes, demostrando que no
hubo contaminación, y que el XMRV estaba en el 67% de los pacientes
diagnosticados por los criterios de Fukuda y los criterios
canadienses.
De muy diferente manera se había
realizado el estudio inglés, con sólo tres días de revisión y en
el que podía haber confusión con la selección de los pacientes,
pues el Reino Unido ha relegado a sus pacientes con SFC a la atención
psiquiátrica y podrían tratarse de casos de fatiga psíquica.
Además, Annette Whittemore, fundadora
y directora del WP envía el 12 de abril una carta abierta a la Dra.
McClure para asegurar una comunicación directa entre ambos equipos,
donde además se aclara que las muestras utilizadas por el WPI no
provenían del brote del lago Tahoe en 1980, sino de pacientes que
vivían en distintas partes de EE.UU. y habíian enfermado a lo largo
del tiempo, y que se informaba de que el WPI había detectado el XMRV
en muestras de pacientes del Dr. Kerr y del Dr. Van Kuppeveld, como
ya se les había comunicado anteriormente por correo electrónico.
Además, ofrece la ayuda del WPI para
enviar muestras de controles sanos y reactivos WPI.
Como al parecer no había suficiente
controversia, a mediados de junio un equipo de Hamburgo publica un
articulo (Emerg.Infec. Dis), un cuarto articulo sobre un ensayo
clínico donde no participaban enfermos de SFC, y donde sí se
encontró el XMRV en secreciones del tracto respiratorio provenientes
de 168 personas inmunocompetentes, con o sin RTI, con una prevalencia
del 3.2% (similar al 3.7detectado por el WPI), que aumenta al 10% de
los 161 pacientes inmunodeficientes estudiados. Estos resultados
sugieren que el porcentaje puede aumentar por dos posibles razones:
el XMRV podría reactivarse al aparecer una inmunodeficiencia, y/o
los pacientes trasplantados podrían haber contraído el virus por un
trasplante o una transfusión.
Todo esto nos lleva a la pregunta de si
el retrovirus es causa o efecto de un sistema inmunológico
deficiente: aún es pronto para saberlo. Y la controversia sigue
creciendo, porque a finales de julio se produce una filtración de
una conferencia dada por el Dr. Harvey Alter en un taller a puerta
cerrada sobre transfusiones de sangre, que se desarrolló los días
26 y 27 del pasado mayo en Zagreb. Dos periodistas de la revista
holandesa Orthho del grupo Elsiever, consiguieron una copia en pdf de
dicha conferencia y la noticia saltó a los medios: Gendrigen, NL
(MMD Newswire) June 22: La FDA y los NIH han confirmado de forma
independiente los resultados sobre el XMR que se publicaron en la
revista Science el pasado mes de octubre.
El 18 de junio, la AABB (la antigua
American Association of Blood Banks) publicó un boletín
recomendando que, como medida provisional, hasta que se dispongan de
una información definitiva, sus bancos de sangre, utilizando los
datos disponibles del donante en los centros de donación, disuadan
encarecidamente de donar sangre o componentes sanguíneos a los
donantes potenciales que han sido diagnosticados de SFC por un
facultativo.
El hecho de que la medida se haya
introducido, sugiere la presencia de información aún no publicada.
El experto Dr. Harvey Alter es jefe de Estudios Clínicos de
Enfermedades Infecciosas e Inmunogenética de los NIH en Bethesda, y
declaraba en la citada conferencia que los datos del escrito de
Lombardi y colaboradores en la revista Science son extremadamente
fuertes y probablemente ciertos, a pesar de la controversia.
Aunque la transmisión por sangre en
los seres humanos aún no se ha demostrado, es probable. La
asociación con el SFC es muy fuerte, pero la causalidad aun no se ha
probado. El XMRV y los MLVs relacionados están en las existencias
donadas con una primera estimación de prevalencia del 3%-7%.
Nosotros (FDA&NIH) hemos confirmado de forma independiente
los hallazgos del grupo de Lombardi. Ortho contactó con el Dr.
Harvey, quien declino hacer comentarios, pero confirmó que pronto se
publicaría un artículo.
Pero para mayor conflicto, el día 1 de
julio es aceptado y publicado por la revista Retrovirology un trabajo
realizado por un equipo del CDC liderado por el Dr. Suitzer, y entre
cuyos miembros está el Dr. William C. Reeves, hasta hace poco
responsable del CDC para el SFC, en el que se no se encuentra
evidencia de la presencia del XMRV en enfermos con ME/SFC. Ahora el
enredo es aún mayor, pues los tres organismos públicos de los
EE.UU. entran en conflicto entre ellos.
Por resumir, diré que el grupo CDC se
ha reiterado en sus conclusiones, y los NIH y la FDA de momento no
publicarán su trabajo, bajo la excusa de que deben hacer estudios
complementarios para asegurar la fiabilidad de sus resultados.
Veinte años después, la historia de
la Dra. de Freitas parece repetirse .
Tendría más cosas que decir, pero
creo que he llegado al limite de mis posibilidades, rayando la
extenuación, sobre todo mental, porque ha habido momentos en que no
sabía usar el ordenador, o que no podía leer y menos aún escribir,
y la prudencia, hasta este momento ignorada, me dice que debo parar y
acabar aquí, porque la revista se cierra ya. Me duele todo el
cuerpo, me lloran los ojos, debo descansar y que cada uno saque sus
propias conclusiones.
REVISTA DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE
MÉDICOS DE MADRID NO 131 / JULIO-AGOSTO 2010ESTUDIO GENÉTICO EN
PACIENTES CON FIBROMIALGRÓNICA
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