Nosotros
no tenemos miedo al miedo, porque no hay margen para la cobardía
ante una realidad que sobrepasa cualquier miedo que nos quieran
infundir para intimidarnos.
Eva
Caballé|
No Fun/Delirio | 13-9-2011
Lo
que temíamos ya nos ha pasado
|
Una amenaza silenciosa sutilmente te recuerda que puedes perder lo que tienes.
No te quejes, no hagas ruido, porque puede empeorar tu situación hasta convertirse en un infierno.
Atemorizar a las masas para que no se atrevan a rebelarse, censurando y deformando la realidad.
Pero el miedo es un arma muy peligrosa cuando se aplica a quien poco tiene que perder.
Cuando tú día a día es la lucha por la supervivencia, cuando vives una realidad paralela que nadie de los que te rodea puede ni tan sólo imaginarse, pierdes el miedo a este miedo abstracto que quieren infundirte, si es que alguna vez tan siquiera lo has tenido.
La realidad cruda y desgarradora se impone. El condicional y el futuro desaparecen ante un presente que avasalla y no deja espacio para nada más.
Aquí, ahora, es todo lo que importa y el miedo al miedo es meramente irrisorio ante los problemas reales que te obligan a actuar sin tregua para seguir adelante, para simplemente sobrevivir.
Cuando cada día es una batalla real que pone a prueba tu fuerza física y mental, el miedo al miedo no es nada más que una falacia, una ridícula amenaza frente a los obstáculos innegables del submundo en el que te has visto abocado a vivir.
A veces te atreves a asomarte por la ventana en un arriesgado juego para ver cómo viven los supuestamente más afortunados y te impresiona ver la gente paralizada por un miedo irreal que los mantiene adormecidos y viviendo sin sentir.
Es casi trágico ver cómo pasan por la vida de puntillas, atemorizados, anestesiados, controlados y sin ni siquiera darse cuenta.
Los que nos ha tocado vivir diariamente situaciones límites, como los afectados de Sensibilidad Química Múltiple; los que de un día para otro hemos sido relegados a ciudadanos de segunda, sin derechos pero aún con todas las obligaciones; los que nos hemos convertido en nómadas gracias a un mundo envenenado que está agonizando donde se nos roba nuestra salud, nuestra vida, nuestros sueños; nosotros no tenemos miedo al miedo, porque no hay margen para la cobardía ante una realidad que sobrepasa cualquier miedo que nos quieran infundir para intimidarnos, dominarnos y en definitiva anularnos.
Lo que nos temíamos ya nos ha pasado. Ya no tenemos nada a lo que temer.
(Eva Caballé, afectada de SQM y colaboradora habitual de Delirio-Revista desde 2009, ha conseguido remover conciencias desde su única ventana al exterior, Internet.
Tras el éxito de su artículo traducido a nueve
idiomas, Nacemos
desnudos,
en nuestra tercera publicación, Delirio
3 - El desnudo,
publicó su libro, igualmente exitoso, Desaparecida.
Una vida rota por la Sensibilidad Química Múltiple.
Sus
objetivos son claros: Luchar para que este terrible mal sea
reconocido como enfermedad y para que los que lo padecen tengan los
mismos derechos que cualquier otro enfermo crónico.)
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