martes, 8 de octubre de 2013

Vínculos tóxicos en Europa

Carlos de Prada

Los toxicólogos que han torpedeado los planes de la UE para proteger la salud de los ciudadanos han tenido vínculos con la industria química

04/10/2013 | 20:37 h.

Decir que el asunto de las sustancias que pueden volver "locas" a nuestras hormonas está que arde en Europa es poco. La cosa es ya un verdadero incendio. Una guerra desatada.
  • De un lado, la industria química mundial, demasiado pendiente de si en Europa se acuerdan o no mayores controles para ella.
  • De otro lado, la comunidad científica, preocupada por el crecimiento de una serie de problemas de salud que pueden tener en los contaminantes alteradores hormonales una de sus causas principales.
Uno de los últimos y más sangrantes episodios de esta batalla entre la salud de las personas y los intereses económicos, fue la reciente publicación, ante el estupor general, de un polémico texto por parte de un grupo de editores de revistas de toxicología. Sorprendentemente, decía que los planes de la Comisión Europea para proteger la salud de millones de personas frente a la amenaza de los contaminantes químicos capaces de alterar el equilibrio hormonal humano eran exagerados, que se basaban en presunciones  "científicamente infundadas" sobre el principio de precaución, y que iban contra el "sentido común". El editorial, publicado en la revista Toxicology Research, causó un terremoto entre los eurodiputados, los científicos y las más diversas personas interesadas en la cuestión. Entre las reacciones, varios documentos científicos de repulsa razonada. El último de ellos firmado por más de un centenar de investigadores del primer nivel mundial, entre ellos decenas de editores de revistas de investigación médica en este campo, fue publicado por la prestigiosa revista Endocrinology, publicación de referencia en el asunto de debate: el de los contaminantes que actúan como disruptores endocrinos. En él los científicos dejaban claro que el escrito de esos toxicólogos "hace un flaco servicio a la Comisión Europea, a la Ciencia -incluida la toxicología- y lo más importante, a la salud pública".

Al menos 17 de los 18 editores de revistas de toxicología que firmaron esa crítica han tenido vínculos con la industria química

Muchos se preguntaron cómo era posible que un puñado de editores de revistas de toxicología se manifestase de ese modo en contra de los esfuerzos de la comunidad científica y de la Comisión Europea para mejorar la protección de la salud frente a los riesgos químicos. Y, además, que lo hiciese con unas formas que casan mal con lo que suelen ser los textos científicos, mediante un escrito "emocional, inespecífico, mezclando Ciencia y política y plagado de errores" tal y como lo definen científicos como Åke Bergman, de la Universidad de Estocolmo, firmante de una de las contestaciones al escrito de los toxicólogos.

Una revista online especializada -Environmental Health News - acaba de publicar una bomba informativa que acaso pueda ayudar a resolver algunas de las dudas planteadas.

La revista ha publicado que los toxicólogos cuyo editorial ha intentado torpedear los planes europeos de tener una legislación más exigente sobre sustancias químicas han estado ligados a empresas que se verían afectadas por tal regulación. En concreto, al menos 17 de los 18 editores de revistas de toxicología que firmaron esa crítica contra los planes de la UE de regular más estrictamente las sustancias disruptoras endocrinas, han tenido vínculos con la industria química. O sea, que en algún caso toxicólogos cuyos criterios aparentemente científicos benefician a la industria química, pueden haberse visto beneficiados por la propia industria química. Algo que algunos científicos, como Bergman consideran ciertamente "preocupante".

Un escandaloso caso de conflictos de interés que es probable que agite el debate sobre la fiabilidad de cierta toxicología que hasta ahora ha hecho prevalecer sus enfoques en asuntos que conciernen a temas tan sensibles como la protección de la salud de millones de personas en todo el mundo frente a los riesgos químicos.

Environmental Health News da datos concretos, con nombres, apellidos y fechas, y en algún caso, cantidades de dinero, que revelan los vínculos que los toxicólogos en cuestión o las entidades en las que han estado han tenido con la industria química (y en algún caso también con la del tabaco). Se citan así los vínculos habidos, según los casos, con la industria química europea (European Chemical Industry Council), con el lobbie International Life Sciences Institute (ILSI), cuyos fondos proceden de industrias alimentarias, químicas, farmacéuticas o biotecnológicas, con la industria química americana (American Chemistry Council), con industrias químicas de las fragancias sintéticas, los detergentes y los cosméticos,  con el European Center for Ecotoxicology and Toxicology of Chemicals (ECETOC), cuyos fondos procederían de  industrias químicas, de pesticidas y petroleras. Se citan contratos, asesorías, o incluso  publicaciones toxicológicas que recibían fondos de ciertas compañías, o estudios realizados trabajando con personal de empresas químicas, o pagados por ellas, como algún estudio hecho sobre el más controvertido de los contaminantes hormonales, el bisfenol A. Y se ven , en fin, mezclados los nombres propios de algunos toxicólogos con otros como Dow, Monsanto, Syngenta, Bayer. Más detalles en Science and conflicts of interest: Ties to industry revealed.

Ante lo anterior, Daniel Dietrich, el toxicólogo que lideró el polémico editorial en cuestión, y que habría sido asesor de la industria, ha declarado por su parte que "cualquier vínculo entre los editores y la industria es un tema de discusión irrelevante", añadiendo que no creía que "la discusión sobre conflictos de interés sea útil a nadie porque desvía la atención del asunto real". No obstante, y precisamente ese es el motivo de la publicación de estos datos por Environmental Health News, es probable que haya quien piense que más que desviar la atención, la centra en el asunto real de fondo de por qué una serie de personas sostienen unos planteamientos que cuestiona la mayoría de la comunidad científica involucrada en esta cuestión.

Los datos dados a conocer por Environmental Health News, que eran una especie de secreto a voces para muchos conocedores del tema, hacen evidente que los conflictos de interés, en quien debiese hacer Ciencia independiente y no sujeta a los intereses industriales, son algo muy relevante. Porque si estos se dan siempre puede existir la sospecha de que lo que publiquen algunos especialistas, y además en temas tan sensibles como los que tienen que ver con la defensa de la salud pública frente a intereses industriales, pueda ser puesto en cuarentena.

¿Intereses de la industria por encima de la salud?

La gran cuestión es si algunas autoridades considerarán que los argumentos de ésos toxicólogos son inconsistentes,  teniendo en cuenta además sus conflictos de interés. Y si tendrán o no más en cuenta el verdadero consenso mayoritario de la Ciencia en este tema. ¿Se optará por anteponer los intereses de la poderosísima industria química a los de la defensa de la salud humana y la Ciencia, o será al revés?

Son sustancias que se detectan ya en el cuerpo de la mayor parte de los europeos porque están por doquier: plásticos, pesticidas, cosméticos, productos de limpieza…

El momento es crítico. Precisamente ahora  el Parlamento Europeo está debatiendo una nueva regulación sobre ese heterogéneo grupo de sustancias conocidas como disruptores endocrinos. Son sustancias que se detectan ya en el cuerpo de la mayor parte de los europeos -porque están por doquier: plásticos, pesticidas, cosméticos, productos de limpieza…- y que la comunidad científica asocia a los problemas de salud más diversos, desde el cáncer a la infertilidad, pasando por el asma, malformaciones congénitas, problemas cognitivos en los niños y muchas otras patologías. Se han publicado decenas de miles de estudios científicos sobre los efectos de estas sustancias.

El gran consenso científico existente, estaba llevando a que se avanzara positivamente hacia el establecimiento de una regulación más exigente que sirviese para controlar más eficazmente estas sustancias. Importantes grupos de investigadores suscribieron declaraciones para apoyar el proceso (como la Declaración de Berlaymont o la del Collegium Ramazzini, de las que ya informamos).

Todo parecía ir más o menos bien. Por fin la Comisión Europea estaba escuchando la voz de la comunidad científica en esta cuestión y parecía que la protección de la salud iba a ser más tenida en cuenta que los intereses particulares de algunas industrias químicas. De fondo, los poderosos lobbies de la industria química mundial maniobraban. No en balde, lo que suceda en Europa es algo que afectará al comercio internacional global de muchas sustancias. Y fue precisamente en medio de todo ese proceso tan delicado, que se publicó el citado editorial de los editores de ésas revistas de toxicología que ha levantado todo este revuelo.

Una toxicología a debate

La fabricación de dudas , tal y como bien saben los expertos en estas cuestiones, es algo muy socorrido cuando una serie de grandes intereses económicos se creen amenazados. Se han llegado incluso a publicar libros extensos sobre ello. Es algo tan antiguo como la tinta del calamar. Y se ha venido usando una y otra vez cuando la evidencia científica ponía en aprietos a grandes corporaciones químicas. Según los que definen el fenómeno no hace falta tener razón. Basta con que alguien, con cierta apariencia de "autoridad" en una materia, publique algo que permita decir que hay "controversia". Y ya está. Algunos políticos y administraciones -tantas veces sujetos a servidumbres- y que a lo mejor se estaban viendo presionados por la fuerza de una evidencia científica real para proteger a la población, encuentran así el agarradero de apariencia "científica" para no actuar, para retrasar unas medidas o para descafeinarlas. Da igual que el consenso mayoritario de la Ciencia sea evidente y que el documento usado como excusa no tenga base.

¿Obedecía el editorial de los toxicólogos a ése tipo de estrategia?

Con independencia de esta polémica concreta, ese grupo de toxicólogos causante de la controversia, representa en alguna medida una toxicología discutida cuyos criterios a la hora de decidir qué representa un riesgo y qué es seguro son muy cuestionados por muchos científicos. En especial en este tema de las sustancias que afectan al equilibrio hormonal. Muchas veces, las concentraciones de contaminantes que da por buenas ésa toxicología, como si fuesen seguras para las personas, son enormemente superiores a las que indican  infinidad de estudios publicados en las revistas científicas más serias del planeta.  Sin embargo, determinadas agencias reguladoras como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han mostrado una fuerte tendencia a desoír lo que decían centenares de investigaciones. Un ejemplo de ello es lo sucedido por ejemplo con el bisfenol A, donde se ha hecho más caso de unos pocos informes pagados por la industria  que de más de 200 realizados por científicos del máximo peso y publicados por las revistas de investigación más serias del planeta que mostraban que la sustancia puede causar efectos a niveles bajísimos de concentración. También se han hecho públicos conflictos de interés en los comités de expertos oficiales que han opinado en estas cuestiones, desoyendo el resultado de tantas y tantas investigaciones.

El trasfondo de este conflicto es, pues,  la existencia misma de cierta toxicología, muy del agrado de la industria y de ciertas esferas oficiales, que lleva mucho tiempo resistiéndose a incorporar lo que la Ciencia lleva décadas descubriendo en miles de investigaciones acerca del verdadero riesgo de muchas sustancias químicas . Porque ésos conocimientos científicos cuestionan profundamente el rigor real de sus evaluaciones de riesgo y hacen surgir dudas acerca de que sean realmente "seguros" los niveles legales de exposición a muchas sustancias que establecen ciertos toxicólogos.

Es una toxicología, cómodamente instalada, que ha confiado mucho en estudios pagados por la propia industria, en cálculos matemáticos abstractos para determinar niveles "seguros" de exposición, que ha evaluado toxicidades de sustancias aisladas cuando las sustancias nunca están aisladas y pueden tener efectos conjuntos, que ha estudiado mucho una clase de efectos a corto plazo descuidando otros a largo plazo,  que ha analizado efectos de dosis altas olvidándose de los que pueden causar dosis menores, que ha despreciado infinidad de datos epidemiológicos, etc. En definitiva, es la toxicología que ha dado como "seguro" lo que ha Ciencia más seria lleva mucho revelando que puede estar causando una grave crisis sanitaria y ecológica. La toxicología que ha "legalizado" una parte de la contaminación química que hoy padecemos y que, por lo tanto, es probable que deba ser  superada para hacer frente a los retos planteados.

Lo publicado sobre ésos conflictos de interés, permite ahora ver con otros ojos el editorial que publicaron recientemente estos toxicólogos. Probablemente -como han deslizado algunos científicos- en un afán de estos toxicólogos, más afines a los enfoques de la industria química, de contrarrestar el efecto que tan apabullante consenso científico sobre los riesgos de tantas sustancias estaba teniendo sobre la UE, basado en millares de investigaciones científicas publicadas en las revistas más serias del planeta.

Contundente respuesta científica al editorial de los toxicólogos

Antes de conocerse los datos publicados sobre los conflictos de interés de los citados toxicólogos, la comunidad científica ya había respondido contundentemente al editorial de los mismos. Muchos de los primeros espadas mundiales en el asunto de los disruptores endocrinos publicaron una réplica en la revista Environmental Health. Su título, tan contundente como irónico: "Ciencia y política sobre disruptores endocrinos no deben mezclarse: una réplica a una intervención de "sentido común" por parte de los editores de revistas de toxicología".

La disrupción de la acción de las hormonas masculinas en la vida del feto y las malformaciones, han sido descritas durante décadas en la literatura científica

En el escrito, científicos de todo el mundo criticaban la injerencia de ésos toxicólogos, reafirmándose en que la Unión Europea necesita un control más estricto de las sustancias contaminantes que pueden "enloquecer" nuestras hormonas.

Estaban muy preocupados por la confusión que tal editorial podía causar en los momentos críticos en los que están los debates sobre el asunto en Europa. Sobre todo para quien no entienda que pueda haber una toxicología trasnochada , y acaso más que eso, que esté ignorando los dictados de la Ciencia más avanzada.

El escrito, firmado por los lideres mundiales en este campo de investigación, adscritos a centros y universidades de medio mundo (Suecia, Dinamarca, Estados Unidos, Reino Unido, Holanda,  Canadá, Japón, Noruega, España, Suiza...), denunciaba  que lo dicho por tales editores de revistas de toxicología "ignora la evidencia científica y los principios bien establecidos de evaluación del riesgo químico" y es "inexacto y objetivamente incorrecto". 

Los científicos que lo suscriben, entre los cuales se cuentan algunos que han participado en la redacción de informes sobre la cuestión para la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medio Ambiente y otras entidades, se mostraban preocupados porque el texto publicado por ésos editores parezca diseñado para influir las inminentes decisiones de la Comisión Europea sobre los disruptores endocrinos, contra los enfoques recientemente expresados por los 129 firmantes de la Declaración de Berlaymont.

Los científicos se manifestaban "perplejos" por la visión burda que sobre el funcionamiento del sistema hormonal parecía derivarse de las opiniones vertidas por los editores de ésas revistas de toxicología, como si ignorasen cosas básicas, como el "papel que el sistema endocrino tiene en la programación durante el desarrollo, y que la alteración de ésa programación (por la acción de sustancias contaminantes) lleva a efectos irreversibles”. “Tales fenómenos –prosiguen-, por ejemplo, la disrupción de la acción de las hormonas masculinas en la vida del feto y las malformaciones que ello genera, han sido descritas durante décadas en la literatura científica".

Los científicos criticaban también que los citados editores de algunas revistas de toxicología negasen que pudiera hablarse de sustancias que no tengan un umbral seguro de exposición cuando en las propias revistas internacionales de toxicología se manifiestan "principios biométricos y matemáticos ampliamente aceptados acerca de la imposibilidad de establecer umbrales a nivel de poblaciones". 
Igualmente, se mostraban sorprendidos, entre otras cosas, por algunas afirmaciones hechas por estos toxicólogos en cuestión que restaban importancia a los estudios realizados con animales (lo que cuestionaría el sentido de buena parte de la propia práctica toxicológica que tanto se basa en ellos). Pero lo que veían como más preocupante es que al criticar el principio de precaución que quiere aplicar la UE, diciendo que no está científicamente fundamentado, los toxicólogos citados parecieran confundir lo que tiene que ver con la Ciencia y lo que tiene que ver con la política.

En parecidos términos se pronunció después otro grupo de investigadores, más de un centenar, en una importante declaración publicada por la revista Endocrinology. Entre los firmantes figuraban decenas de editores de las más prestigiosas revistas mundiales en este campo de investigación.

Fuente: http://www.estrelladigital.es/blogs/carlos_de_prada/VinculostoxicosEuropa_7_1480721916.html

sábado, 5 de octubre de 2013

Entrevista: Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital Gregorio Marañón

"Hay tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, que son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia"

La fibromialgia es una enfermedad crónica, caracterizada por dolor músculo esquelético generalizado, fatiga, y otros muchos síntomas de intensidad importante, que afecta a millones de personas en todo el mundo, la mayoría mujeres (su prevalencia es de 20 mujeres por cada hombre). Solo en España se estima que el 2,4% de la población mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia, y eso teniendo en cuenta que muchos casos todavía no han sido detectados, por tratarse de una patología con un diagnóstico difícil, y que suele retrasarse con respecto a la aparición de los primeros síntomas. Aunque en la actualidad no tiene cura, el Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, se muestra optimista sobre futuros avances en su tratamiento porque, dice, “es una enfermedad en la que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite”, y aconseja a los pacientes que se impliquen en su cuidado, porque su calidad de vida depende en gran medida de su actitud ante la enfermedad.

Entrevista realizada por Eva Salabert

La fibromialgia comparte muchos síntomas con otras patologías, ¿cuándo, entonces, se considera que un paciente tiene fibromialgia? ¿Cuáles son los síntomas específicos que la definen y distinguen de otros trastornos similares?

El síntoma fundamental de la fibromialgia es el dolor crónico en aparato locomotor. Es el síntoma de contacto con el hospital o la consulta, es decir, ese es el primer síntoma. Cuando se hace la anamnesis –la recogida de datos del paciente–, aparecen inmediatamente otros síntomas que son también muy prevalentes, como las alteraciones del sueño, la rigidez matutina, los trastornos de la esfera cognitiva, dolores de cabeza, que son aquellos que presentan, digamos en bloque, los pacientes; es decir, que casi el cien por cien de los pacientes tiene ese tipo de sintomatología.

¿Qué pruebas o criterios se emplean para diagnosticar la fibromialgia?

El diagnóstico es exclusivamente clínico, es decir, el conjunto de manifestaciones clínicas es lo que habitualmente nos orienta en el diagnóstico de cualquier enfermedad, y concretamente en el caso de la fibromialgia son estos síntomas que te he dicho, y muchos otros más, que no aparecen en la totalidad de los pacientes, pero que van unidos sin duda a lo que es la fisiopatología de la fibromialgia. A la hora de enfocar el diagnóstico lo primero que nos llama la atención siempre es el conjunto de síntomas que tiene, y que habitualmente es muy numeroso, y luego una característica muy especial de estos pacientes es que las manifestaciones clínicas que refieren son siempre de una intensidad importante, no es algo que pase desapercibido, que te cuenten como un síntoma más, como un detalle más…, sino que habitualmente son síntomas que alcanzan un grado de intensidad importante si lo comparas con ese mismo síntoma en otras enfermedades. Así, primero, las manifestaciones clínicas típicas, segundo, la agrupación de muchas de ellas y, tercero, la intensidad de las manifestaciones, rápidamente orientan hacia el diagnóstico de fibromialgia.

Esta enfermedad es significativamente más frecuente en las mujeres, ¿a qué es debido?

Sí, es tan frecuente como de 20 a 1, aproximadamente. No sabemos exactamente por qué, aunque hay varias teorías, y quizá la más lógica es que sea un tema hormonal, pero en todos los estudios que se han hecho, ninguno ha arrojado un resultado concluyente en cuanto a que la mujer tiene más facilidad de presentar el problema por su diferencia hormonal con respecto al varón. Otra historia que se ha investigado mucho es el papel social que desempeña la mujer en general en la sociedad mundial, porque el problema de la fibromialgia es casi igual aquí en Occidente, que en Asia o en África incluso, lo que pasa es que la percepción o la visualización de la enfermedad en otros países es distinta a la que tenemos en el mundo Occidental. Pero, en fin, yo creo que con lo que hay que ligarlo lógicamente es con el tema hormonal.

Desde hace unos años, cada vez conozco más casos de personas –en este caso mujeres– que han sido diagnosticadas de fibromialgia ¿se trata de una enfermedad muy frecuente?

En España, que hay un estudio epidemiológico ya desde hace unos años, exactamente el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la enfermedad. Encajar en los criterios diagnósticos de la enfermedad significa que esas personas tienen ya la enfermedad perfectamente establecida, pero también hay casos de fibromialgias que todavía no están perfectamente establecidas y que, por cierto, ese debe ser nuestro enfoque en el futuro, es decir, detectarlas antes.

"En España, el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia"

No se conocen las causas exactas de la fibromialgia, aunque sí se considera que existen algunos factores que pueden propiciarla, ¿hay alguna forma de prevenir su aparición?

No, no la hay. Se consideran factores desencadenantes cualquier tipo de estrés, o bien estrés físico, o estrés emocional. El estrés físico asociado a la aparición de la fibromialgia está relacionado con infecciones, fundamentalmente infecciones crónicas, con accidentes de tráfico, con cirugías, traumatismos, etcétera. Y en cuanto al estrés emocional, pues todo puede influir, por ejemplo, a veces de repente salta a la prensa médica un trabajo en donde se ha demostrado, no sé, que el abuso sexual desencadena fibromialgia, pues efectivamente, el porcentaje de mujeres agredidas sexualmente que tienen fibromialgia es mayor que el resto de la población femenina. Pero pueden intervenir desde temas laborales, como situaciones de acoso laboral, o la pérdida del trabajo, hasta problemas familiares…, todas las circunstancias que crean un estrés emocional importante son factores desencadenantes, pero solo desencadenantes, es decir, que tiene que haber algo más, tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia.

"Tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia"

¿Existe predisposición genética?

Sí, sí, eso está muy estudiado. Es más, te diré que el estudio genético es uno de los campos más activos en el momento, y en ese sentido hay varios trabajos que indican claramente que existen una serie de genes, una serie de polimorfismos genéticos, asociados íntimamente con el desarrollo de la fibromialgia, y eso va un poco en consonancia a la agregación familiar que existe. Hay familias con una probabilidad incluso ocho veces mayor de padecer fibromialgia. Hay una agrupación familiar, y en una misma familia, por ejemplo en cuatro generaciones que son más o menos las que habitualmente conviven, se dan varios casos de fibromialgia. Lo que no hay es una transmisión directa de padres a hijos; es decir, que si la madre tiene la enfermedad, no quiere decir que la hija la tenga, pero sí es mucho más probable en determinadas familias que una prima tenga también fibromialgia. En resumen, hay un componente genético, y ese componente genético se traduce en una agregación familiar clara.

El paciente de fibromialgia debe implicarse en el tratamiento

La fibromialgia provoca numerosos síntomas, y algunos son fluctuantes y no siempre tienen la misma intensidad. ¿Cuáles son los tratamientos más indicados para estos pacientes?

En la fibromialgia, creo que como en cualquier enfermedad, hay una base sintomática, que está siempre presente, y luego hay unos síntomas que efectivamente fluctúan, y fluctúan un poco en relación a lo que te comentaba antes de los factores desencadenantes; es decir, que situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad. Son pacientes que pasan temporadas malas, y muchas de las temporadas malas guardan una estrecha relación con alguna otra historia que les está perjudicando o atenazando. Ahora mismo, por ejemplo, la situación laboral que vivimos en nuestro país está desencadenando brotes en pacientes. No solamente es lo que vive el paciente, sino lo que le toca vivir por su familia, como sus hijos, o su pareja, que están en situaciones precarias; eso les produce un estrés que hace que su fibromialgia adquiera en ese momento unas características más intensas. Es una enfermedad que evoluciona en forma de brotes.

"Las situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad"

En cuanto al tratamiento de la fibromialgia, se pueden hacer muchas cosas, y lo dramático es no hacer nada, porque cuando no se hace nada la enfermedad evoluciona desastrosamente. El tratamiento es imprescindible, porque conseguimos controlar la situación, evitar brotes y, sobre todo, evitamos el deterioro del paciente. Piensa que, según los estudios, esta enfermedad aparece, como edad media, a los 47 años, y el paciente va a convivir con ella el resto de su vida. Y, claro, a los 47 años la situación es muy buena, pero 20 años más tarde la situación ha cambiado, y si no hemos conseguido controlar el problema, la fibromialgia alcanza ya unas dimensiones que se escapan completamente al control del propio paciente, y por supuesto del médico, deteriorando enormemente la calidad de vida del paciente.

Por lo tanto, no podemos permitir que la enfermedad evolucione sola. Y creo que hay tres vías demostradas que mejoran a estos pacientes: una de ellas es el tratamiento farmacológico, ya que tenemos fármacos que controlan bien algunos de los síntomas de la enfermedad; la segunda es el ejercicio físico, que es fundamental porque está comprobado que los pacientes que tienen una buena dinámica de ejercicio físico en sus vidas están siempre muchísimo mejor; y la tercera es la vía psicológica, son pacientes que con un buen entrenamiento psicológico superan mejor todos los problemas que les van surgiendo. Es decir, que esas tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia.

Entonces, los pacientes de fibromialgia, a pesar del dolor y el cansancio, que limitan su actividad, ¿deben hacer ejercicio físico regularmente?

Sí. En nuestra sociedad lo que pensamos, lo que piensa el paciente, es que la medicina lo soluciona todo, es decir,  ‘yo me pongo malo, y si hay una pastilla, pues me la dan y me curo, y si es una cirugía, pues mejor todavía porque ni siquiera me tengo que tomar la pastilla…’, eso es un poco el concepto que hay, y que funciona en un porcentaje de enfermedades, pero alguna se escapa de esa historia. En el caso de la fibromialgia, el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente. El sistema sanitario no tiene forma de conseguir ese tipo de cosas que dependen exclusivamente del paciente, y cuando hay una enfermedad como ésta, en la que las pastillas tienen solo un recorrido limitado y no existe otro tipo de terapia, como por ejemplo cirugía, no queda más remedio que centrarnos en lo otro. El paciente que entiende bien esto que estoy diciendo es un paciente que evoluciona bien, el paciente que no entiende esto, y sigue pretendiendo que el sistema sanitario resuelva su problema, es precisamente el que peor evoluciona.

"En la fibromialgia el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente…"

¿Es ese el principal consejo que se le podría dar a un paciente de fibromialgia, que se implique en su propia curación?

Pues yo creo que sí, que es uno de los consejos que con más frecuencia damos, e intentar convencer al paciente de la importancia de su papel, y de que no ponga en manos del sanitario toda la solución de su problema. Y quizás sea uno de los consejos más importante, junto a conseguir unos estándares de vida muy buenos, y en función de lo buenos que sean, así evolucionará la enfermedad.

Avances en investigación y tratamiento de la fibromiagia

¿Se ha producido algún avance significativo que haga pensar que en algún momento se podrá llegar a curar la fibromialgia?

Yo creo que el avance más importante que se ha producido en los últimos 20 años con el tema de la fibromialgia es precisamente que en estos momentos es una enfermedad que se ve, se reconoce, mientras que hace 20 años a las pacientes se las tildaba con los mayores calificativos de desprecio que te puedas imaginar: locas, histéricas, desequilibradas… Era una situación dramática, porque la gente se encontraba mal, estaba enferma, y encima era marginada por la sociedad médica, porque no estoy hablando solo de la sociedad en general, sino incluso de la sociedad médica. Y todavía hoy hay médicos que dicen que no creen en la fibromialgia.

En cuanto al conocimiento de la enfermedad, hemos podido acotar un poco qué es lo que está ocurriendo, es decir, la base patológica, la base fisiopatológica de la fibromialgia, y se debe a trastornos de las moléculas que se encargan de la transmisión del estímulo nervioso, tanto a nivel del sistema nervioso central, como del sistema nervioso periférico. Se han descrito montones de alteraciones, y esas alteraciones son las que en estos momentos se intentan corregir con las últimas moléculas que están saliendo al mercado, que básicamente son fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central, como los antidepresivos, los anticonvulsivantes, los hipnóticos, los antipsicóticos… Con todos estos fármacos estamos consiguiendo avances en el tratamiento. El problema quizá es que estos medicamentos están diseñados para otro tipo de enfermedades, y en estos pacientes no funcionan igual, con lo cual el ajuste es mucho más delicado en ellos que en un paciente que, por ejemplo, tiene un problema de psicosis maníaco-depresiva, al que le administras un antipsicótico y la mejoría suele ser espectacular, mientras que aquí no es así porque no tienen una psicosis maníaco-depresiva.

¿Hay entonces que personalizar el tratamiento, adaptándolo a cada paciente de fibromialgia?

El ajuste del tratamiento en un paciente con fibromialgia es un ajuste muy fino, y creo que lo que tenemos que evitar es la iatrogenia, es decir, el daño que se hace al administrar un tratamiento. Ese daño con estos fármacos es muy evidente, porque los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central tienen muchísimos efectos secundarios, y cuando estás atiborrando a un paciente con este tipo de fármacos, muchas veces prevalecen los efectos secundarios; de hecho, muchos de los síntomas que me cuenta el paciente en la consulta no son de la fibromialgia, sino precisamente de los fármacos que está tomando para tratarla. Por ello, hay que ajustar el tratamiento a la dosis mínima imprescindible, para que mejore, pero sin provocar un efecto secundario inaceptable, que es algo que también me encuentro con frecuencia, que el paciente viene absolutamente hecho polvo porque está recibiendo por ejemplo opioides mayores –que se han puesto de moda en el tratamiento del dolor–, y está en unas condiciones lamentables porque está enganchado a los opioides y ese es su problema, no la fibromialgia, que ha pasado a un segundo plano.

"Estoy convencido de que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que debemos actuar analizando a los jóvenes que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad"

¿Qué medidas se podrían adoptar en el marco del actual sistema de salud para mejorar la calidad de vida de los pacientes de fibromialgia?

En la sociedad actual, con la situación de la sanidad que estamos viviendo, creo que tenemos un reto doble. Por un lado, darle al paciente el mejor tratamiento posible, que ahora no se está haciendo, porque no hay conocimiento, no hay desarrollo de unidades específicas, y eso hace que el paciente reciba un tratamiento un poquito fragmentado; y muchas veces no hay coordinación, y las listas de espera también son bastante negativas en este asunto. Por ello, uno de los retos es mejorar la asistencia sanitaria actual, que yo creo que es mejorable. Y el segundo reto es algo más ambicioso, y es la detección precoz. Yo estoy convencido que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que es donde debemos actuar, analizando a los jóvenes, que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad. Hay que centrarse en esos jóvenes para que cuando lleguen a los 47 años, que es la edad media de diagnóstico, no tengan ya una fibromialgia que luego nos va a costar controlar mucho más que si la hubiéramos controlado desde los 18 años. Además, en la fibromialgia tenemos datos que nos permiten valorar los factores desencadenantes o agravantes.

"El mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual es que no hemos alcanzado ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite"

Lo más importante son los mensajes optimistas, positivos, y yo creo que el mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual, es que es una enfermedad que tiene solo un cierto recorrido en cuanto a curación; es decir, que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite, hoy por hoy. Y el reto es precisamente eso, alcanzarlo.

Incluso en un momento como el que estamos viviendo, donde se está recortando por todas partes, y parece que todo se está viniendo abajo, incluso con los medios actuales que tenemos, es posible mejorar la situación. Solamente haciendo bien las cosas en estos momentos, creo que el recorrido es muy esperanzador, es muy positivo para el paciente con fibromialgia.

Supongo que a nivel internacional se seguirá investigando, y espero que los resultados de esa investigación vayan después en beneficio de todos…

España, en otras épocas, concretamente antes de la crisis, era uno de los países más productores de investigación en fibromialgia, pero ha caído en picado, y en estos momentos los proyectos de investigación en fibromialgia se cuentan con los dedos de las manos.

Las políticas europeas se han dirigido siempre a salvaguardar el sistema sanitario, porque en Europa el sistema sanitario cubre el coste del medicamento, y cada vez que la agencia europea del medicamento tiene que aprobar un medicamento se lo piensa mucho porque sabe que eso va a repercutir directamente en cada uno de los sistemas sanitarios, a diferencia por ejemplo de los americanos, que saben que el que lo soporta es el paciente directamente, o la compañía de seguros contratada por el paciente.

Entonces se da la circunstancia, que es paradójica completamente, de que la FDA, que es la agencia americana, aprueba medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia, y los aprueba en base a los ensayos clínicos que se han hecho en Europa, entre otros. Y aquí no se aprueban, con los mismos estudios, los mismos medicamentos, y eso se entiende muy mal. Y sobre todo el que lo entiende muy mal es el paciente, porque ya sabes que hoy en día la gente se entera cinco minutos más tarde de que ha ocurrido algo, y te vienen diciendo, por ejemplo, ‘oiga, es que me he enterado que en Estados Unidos acaban de aprobar la pregabalina para la indicación de fibromialgia’, y resulta que aquí no la han aprobado.

Fuente: http://www.webconsultas.com/salud-al-dia/fibromialgia/entrevista-dr-javier-rivera-experto-en-fibromialgia

viernes, 4 de octubre de 2013

Los 9 Alimentos que Nunca Debería Comer

Publicado Por Dr. Mercola | 10 de Junio 201

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Tomates Enlatados
  1. El BPA es un químico tóxico vinculado con anomalías en la reproducción, efectos neurológicos, riesgo elevado de cáncer de mama y de próstata, diabetes, enfermedades del corazón y más. Para evitar esta sustancia química peligrosa, evite los alimentos enlatados por completo, y consuma frutas y vegetales frescos, o en su lugar compre las marcas que utilicen envases de vidrio, especialmente los alimentos ácidos como el tomate.

Por el Dr. Mercola

Muchos alimentos han sido fuertemente promovidos como saludables, cuando no son nada más que alimentos chatarra o “junk foods” perniciosos. En el artículo presentado, Clean Plates1 fundador de Jared Koch compartió su lista de nueve alimentos básicos que no son nada buenos para usted, contrariamente a lo que le han hecho creer.

Aquí, ampliare un poco más las opciones que se mencionan en el artículo publicado.

1. Tomates o Jitomates Enlatados

Muchas marcas líderes de alimentos enlatados contienen BPA – un químico tóxico vinculado con anormalidades reproductivas, efectos neurológicos, aumento del riesgo de cáncer de mama y de próstata, diabetes, enfermedades del corazón y otros problemas serios de salud. Según las pruebas del Cosumer Reports sólo un par de porciones de comida enlatada puede exceder los límites seguros de exposición diaria en los niños.

La alta acidez - una característica prominente de los tomates – hace que el BPA se filtre en los alimentos. Para evitar esta sustancia química peligrosa, evite los alimentos enlatados por completo y consuma frutas y vegetales frescos, o en su lugar, compre marcas que utilicen envases de vidrio -especialmente con alimentos ácidos como el tomate.

2. Carnes Procesadas “Embutidos”

Como lo advierte Koch, las carnes procesadas como el salami, jamón y carne asada son generalmente hechas con carnes de animales criados en granjas de operaciones concentradas de alimentación de animales (CAFOs por sus siglas en ingles).

Esto significa que son alimentados con hormonas de crecimiento, antibióticos y otros medicamentos de uso veterinario, y fueron criados en condiciones deplorables que promueven enfermedades, estas carnes también están cargadas de nitrito de sodio (un conservador comúnmente utilizado y agente antimicrobiano que también le da color y sabor) y otros aromas y colorantes químicos.

Los nitritos pueden convertirse en nitrosaminas en el cuerpo, las cuales son potentes sustancias químicas que causan cáncer. La investigación ha vinculado el nitrito con mayores tasas de cáncer colorrectal, cáncer de  estómago y cáncer de páncreas. Pero eso no es todo, la mayoría de las carnes procesadas también contienen otros productos químicos que promueven el cáncer que se crean durante la cocción. Estos incluyen:
  • Aminas Heterocíclicas (HCAs por sus siglas en inglés) son compuestos peligrosos creados en las carnes y otros alimentos que han sido cocinados a altas temperaturas. Según la investigación, las carnes procesadas están claramente asociadas con un mayor riesgo de cáncer de estómago, de colon y de mama.
  • Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAPs por sus siglas en inglés): Muchas carnes procesadas son ahumadas como parte del proceso de curado, lo que hace que se forme “HAP”. El HAP también se puede formar cuando los alimentos se cocinan en la parrilla, cuando las gotas de grasa caen sobre el carbón, causan un exceso de humo, y el humo rodea a los alimentos y puede transferir el cancerígeno HAP a la carne.
  • Productos Finales de Glicación Avanzada (AGEs por sus siglas en inglés): Cuando los alimentos se cocinan a altas temperaturas - incluyendo la pasteurización o esterilización - aumenta la formación de AGEs en los alimentos. Los AGEs se acumula en su cuerpo causando con el tiempo estrés oxidativo, inflamación y un aumento del riesgo de enfermedades del corazón, diabetes y enfermedad renal.
La verdad es que las carnes procesadas no son una opción saludable para ninguna persona y deben ser evitadas por completo, según una revisión hecha en el 2011 de más de 7,000 estudios clínicos que examinan la relación entre la alimentación y el cáncer. El encargado del informe fue The World Cancer Research Fund2 (WCRF por sus siglas en ingles), el cual utilizó fondos obtenidos por el público en general. Por lo tanto los resultados no fueron influenciados por intereses creados, esto lo hace más fiable.

Es la mayor revisión de la evidencia jamás realizada, confirma los resultados anteriores: Las carnes procesadas aumentan el riesgo de cáncer, especialmente de cáncer de colon, y ninguna cantidad de carne procesada es "segura". Lo ideal para usted seria alejarse de las carnes procesadas y optar por carnes orgánicas, de pastoreo o salmón silvestre “wild caught”.

3. Margarina

El lamentable resultado de la popular dieta baja en grasas ha sido que las grasas saludables - como la mantequilla - son evitadas y la salud pública ha disminuido como resultado de esta locura. Hay una gran variedad de componentes no saludables en las margarinas y otros impostores de la mantequilla, que incluyen:
  • Grasas trans: Estas grasas no naturales en la margarina, manteca vegetal  y pastas para untar se forman durante el proceso de hidrogenación, que convierte los aceites vegetales líquidos en una grasa sólida. Las grasas trans contribuyen a enfermedades del corazón, cáncer, problemas en los huesos, desequilibrio hormonal, enfermedades cutáneas, infertilidad, problemas en el embarazo y problemas con la lactancia, bajo peso al nacer, problemas de crecimiento y problemas de aprendizaje en los niños. Un panel de científicos gubernamentales de los Estados Unidos determino que las grasas trans hechas por el hombre no son seguras en ningún nivel.
  • Radicales libres: Los radicales libres y otros productos de descomposición tóxicos son el resultado de la alta temperatura del procesamiento industrial de los aceites vegetales. Ellos contribuyen a numerosos problemas de salud, incluyendo cáncer y enfermedades del corazón.
  • Emulsionantes y conservadores: Numerosos aditivos de dudosa seguridad son agregados a las margarinas y pastas para untar. La gran parte de la manteca vegetal se estabiliza con conservadores  como el BHT.
  • Hexano y otros disolventes: usados ​​en el proceso de extracción, estos productos químicos industriales pueden tener efectos tóxicos.
La mantequilla tradicional, hecha de leche de vacas alimentadas con pastura, es rica en una sustancia llamada ácido linoleico conjugado (CLA). El CLA no sólo es conocido por ayudar a combatir el cáncer y la diabetes, puede incluso ayudarle a bajar de peso, no contienen los sustitutos de grasas trans. Gran parte de la razón por la que la mantequilla es menospreciada se debe a su contenido de grasa saturada. Si usted todavía sigue creyendo que la grasa saturada es perjudicial para su salud, por favor lea la sección de las grasas saludables de mi Plan de Nutrición Avanzado para aprender el por qué las grasas saturadas son realmente buenas para usted.

4. Aceites Vegetales

De todos los alimentos dañinos que disponemos, los hechos con aceites vegetales calientes son algunos de los peores. No se equivoque al respecto – los aceites vegetales no son los alimentos saludables que a usted lo han hecho creer. Esto se debe en gran parte al hecho de que son altamente procesados ​​y cuando se consumen en grandes cantidades - ya que  la mayoría de los estadounidenses los consumen -- distorsionan gravemente la importante relación de grasas omega-6 y omega-3. La relación ideal es de 1:1.

Cada vez que cocina un alimento existe el riesgo de crear daños inducidos por el calentamiento. Los aceites con los que decida cocinar deben ser lo suficientemente estables como para resistir los cambios químicos al ser calentados a altas temperaturas, o de lo contrario corre el riesgo de dañar su salud. Una de las formas en que los aceites vegetales pueden causar daño es mediante la conversión de colesterol bueno en colesterol malo — al oxidarlo. Al cocinar con aceites vegetales poliinsaturados (como el aceite de canola, maíz y soya) el colesterol oxidado es introducido en su sistema.

A medida que el aceite se calienta y se mezcla con el oxígeno, se hace rancio. El aceite rancio es aceite oxidado y no debe ser consumido, ya que conduce directamente a la enfermedad vascular. Las grasas trans se introducen cuando estos aceites son hidrogenados, lo que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como el cáncer de mama y enfermedades del corazón.

¿Cuál es el mejor aceite para cocinar?

De todos los aceites disponibles, el aceite de coco es el mejor aceite para cocinar, debido a que es virtualmente una grasa completamente saturada, lo que significa que es mucho menos susceptible al daño por el calentamiento. Y el aceite de coco es una de las grasas más singulares y benéficas para su cuerpo. Para obtener más información sobre los muchos beneficios del aceite de coco, consulte este reporte especial. El aceite de oliva, si bien claramente es un aceite saludable, se daña fácilmente por el calentamiento, mejor viértalo sobre las ensaladas.

5. Palomitas de Maíz en Microondas

Los perfluoroalquilos, que incluyen el ácido perfluorooctanoico (PFOA) y el sulfonato de perfluorooctano (PFOS), son productos químicos utilizados para impedir que la grasa se filtre a través de la bolsa de los alimentos, estos son ingeridos por las personas a través de sus alimentos y se presentan como contaminantes en la sangre. Las bolsas de palomitas de maíz de microondas están llenas de PFOA y al ser calentadas, los compuestos se filtran en las palomitas de maíz.

Estas sustancias químicas son parte de un grupo cada vez mayor de productos químicos comúnmente conocidos como "productos químicos de flexión de género" , ya que pueden alterar el sistema endocrino y afectar las hormonas sexuales. La EPA denomina a los PFCs como "probables cancerígenos", y ha manifestado que el PFOA "posee riesgos desarrollo y reproducción en los seres humanos". Los investigadores también han vinculado varios PFCs a una serie de otros peligros para la salud, tales como:
  • Infertilidad - Un estudio publicado en la revista Human Reproduction3 descubrió que tanto el PFOA como los PFOS (sulfonato de perfluorooctano), aumentaron considerablemente las probabilidades de infertilidad. El PFOA se vinculó con un aumento del 60 al 154 por ciento en el riesgo de infertilidad.
  • Enfermedad de la tiroides - Un estudio realizado en4 encontró que el PFOA puede dañar el funcionamiento de la tiroides. Las personas con las más altas concentraciones de PFOA tuvieron más del doble de probabilidades de desarrollar enfermedad de la tiroides, en comparación con las personas con las menores concentraciones de PFOA. La tiroides contiene proteína tiroglobulina, que se une al yodo para formar hormonas, que a su vez influyen esencialmente en todos los órganos, tejidos y células del cuerpo. Las hormonas tiroideas también son necesarias para el crecimiento y el desarrollo en los niños. La enfermedad de la tiroides, si no se trata, puede conducir a enfermedades del corazón, infertilidad, debilidad muscular y osteoporosis.
  • Cáncer - PFOA se vinculó con tumores en al menos cuatro órganos diferentes en las pruebas con animales (hígado, páncreas, testículos y glándulas mamarias en ratas), y se ha asociado con incremento en el cáncer de próstata en trabajadores de la planta de PFOA.
  • Problemas del sistema inmunológico - Varios estudios realizados por científicos en Suecia indican que los PFCs tienen un efecto adverso sobre el sistema inmunitario. Como se describe en un informe sobre los PFCs por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG por sus siglas en ingles), se descubrió que PFOA disminuyó todas las subpoblaciones inmunes celulares estudiadas, en el timo y el bazo, y causo  inmunosupresión.
  • Aumento de los niveles de colesterol LDL - Un estudio hecho en el 2010 en la revistaArchives of Pediatric & Adolescent Medicine5 descubrió que los niños y los adolescentes con los niveles más altos de PFOA tuvieron niveles más altos de colesterol total y LDL o colesterol "malo", mientras que el PFOS se asoció con un aumento de colesterol total, incluyendo tanto colesterol LDL y el HDL o colesterol "bueno".
Le recomiendo encarecidamente evitar cualquier producto que contenga estos compuestos tóxicos, especialmente utensilios de cocina antiadherentes, pero también alimentos vendidos en envases a prueba de grasa, como la comida rápida y las palomitas de microondas. Es evidente que si usted consume comida rápida o comida chatarra “junk”, los PFCs de la envoltura pueden ser el menor problema, pero creo que todavía es importante entender que no nada más está consumiendo alimentos sin ningún valor nutricional, los contenedores pueden también agregar su carga tóxica.

6. Papas No Orgánicas y Otros Productos Frescos, Conocidos por su Alta contaminación de Plaguicidas

Su mejor opción es comprar únicamente frutas y vegetales orgánicos, ya que los agroquímicos sintéticos no son permitidos bajo las normas orgánicas de la USDA. Dicho esto, no todas las frutas y vegetales cultivados convencionalmente son sometidos a la misma cantidad de carga de plaguicidas. Mientras que Koch se centra en las papas, ya que tienden a absorber una gran cantidad de pesticidas y otros productos agroquímicos presentes en el suelo, le recomiendo revisar la "Guía del Comprador Sobre Plaguicidas en los Productos"6 hecho por el Grupo de Trabajo Ambiental.

De las 48 categorías diferentes de frutas y vegetales analizados por el EWG para la guía de 2013, las siguientes 15 frutas y vegetales tuvieron la mayor carga de plaguicidas, las cuales son las más compradas o cultivadas orgánicamente:

ManzanasApioTomates cherry
PepinosUvasChiles
Nectarinas (importados)DuraznosPatatas
EspinacasFresasPimientos morrones
Col rizadaCollard greens “col silvestre”Summer squash

En contraste, se encontró que los siguientes alimentos tienen la carga de plaguicidas residual más baja, por lo que son los vegetales más seguros cultivados convencionalmente. Tenga en cuenta que una pequeña cantidad de maíz y papaya hawaiana, aunque contienen cantidades bajas de pesticidas, son transgénicas o genéticamente modificados (GM). Si no está seguro de que el maíz dulce o papaya son variedades  transgénicas, le recomiendo optar por variedades orgánicas:

EspárragosAguacateCol
MelonMaíz dulce (no transgénico)Berenjena
ToronjaKiwiMango
HongosCebollasPapayas (non-transgénicas. La mayoría de las  papayas hawaianas son transgénicas)
PiñaChicharos  (congelados)Papas dulces

7. Sal de Mesa

La sal es esencial para la vida, no se puede vivir sin ella. Sin embargo, la "sal de mesa" regular y la sal encontrada en alimentos procesados ​​no es la misma sal que su cuerpo realmente necesita. De hecho, la sal de mesa no tiene prácticamente nada en común con la sal natural. Una de ellas daña la salud, mientras que la otra lo beneficia.
  • La sal procesada es 98 por ciento de cloruro de sodio, y el dos por ciento restante incluye productos químicos hechos por el hombre, tales como absorbentes de humedad y un poco de yodo añadido. Estas son sustancias químicas peligrosas como el ferrocianuro y aluminosilicato. Algunos países europeos, en donde no se practica la fluoración del agua, también agregan fluoruro a la sal de mesa.
  • La sal natural es aproximadamente 84 por ciento de cloruro de sodio. El 16 por ciento restante de la sal natural se compone de otros minerales de origen natural, minerales como el silicio, fósforo y vanadio
Teniendo en cuenta que la sal es absolutamente esencial para la buena salud, le recomiendo cambiar a una sal pura, sin refinar. Mi favorita es la sal de mar del Himalaya. La sal del Himalaya es completamente pura, después de haber pasado muchos miles de años madurándose a presión tectónica extrema, lejos de impurezas, no está contaminada con metales pesados ni​ con las toxinas industriales de hoy en día. Y es  extraída a mano y mínimamente procesada. La sal del Himalaya es el 85 por ciento de cloruro de sodio, el 15 por ciento restante contiene 84 trazas de minerales de nuestros mares prehistóricos. La sal natural sin refinar es importante para muchos procesos biológicos, incluyendo:
  • Es un componente importante en su plasma sanguíneo, fluido linfático, fluido extracelular e incluso líquido amniótico
  • Contiene nutrientes dentro y fuera de las células
  • Mantiene y regula la presión arterial
  • Aumenta las células gliales en el cerebro, que son responsables para el pensamiento creativo y la planificación a largo plazo
  • Ayuda a que su cerebro se comunique con los músculos, para que se pueda mover según lo indicado mediante el intercambio iónico de potasio-sodio.
Aunque la sal natural sin procesar tiene muchos beneficios para la salud, no quiere decir que se debe utilizar con impunidad. Otro factor importante es la relación de potasio a sodio en su alimentación. El desequilibrio de esta relación no sólo puede conducir a la hipertensión (presión arterial alta) y otros problemas de salud, incluyendo enfermedades del corazón, pérdida de memoria, disfunción eréctil y más. 

La manera más fácil de evitar este desequilibrio es evitando los alimentos procesados, que son notoriamente bajos en potasio, pero altos en sodio. En cambio, coma una dieta a base de alimentos enteros, idealmente alimentos cultivados orgánicamente para asegurar el contenido óptimo de nutrientes. Este tipo de alimentación, proporcionara naturalmente cantidades mucho más elevadas de potasio en relación con el sodio.

8. Proteína Aislada de Soya y Otros Productos de Soya Fermentados

Lamentablemente, casi todo lo que le han hecho creer los medios de comunicación sobre la soya es simplemente falso. Uno de los peores problemas con la soya se deriva a causa de que el 90 al 95 por ciento de la soya cultivada en los Estados Unidos es transgénica o genéticamente  modificada (GM), y esta es utilizada para crear la Proteína Aislada de Soya. La soya transgénica está diseñada a ser "Roundup Ready", que significa que está diseñada para soportar otras dosis letales de herbicidas.

El ingrediente activo en el herbicida Roundup se llama glifosato, que es responsable de la interrupción del delicado equilibrio hormonal del ciclo reproductivo femenino. Lo que es más, el glifosato es tóxico para la placenta, que es responsable de entregar los nutrientes vitales de la madre al niño, y de eliminar los productos de desecho. Una vez que la placenta ha sido dañada o destruida, el resultado puede ser un aborto involuntario. En los niños nacidos de madres que han estado expuestas a incluso una pequeña cantidad de glifosato, pueden presentar graves  defectos congénitos.

El daño por el mecanismo del glifosato fue recientemente identificado, y muestra cómo este químico altera la función celular e induce muchas de nuestras enfermedades modernas, incluyendo el autismo. La proteína aislada de soya puede encontrarse en las barras de proteína, substitutos de alimentos, bebidas de frutas, sopas y salsas, análogos de la carne, productos para hornear, cereales para el desayuno y algunos suplementos alimenticios.

Incluso si usted no es vegetariano y no utiliza leche de soya o tofu, es importante leer cuidadosamente las  etiquetas de los productos. Hay tantos nombres diferentes para los aditivos de soya, podría estar llevando a casa un producto a base de soya transgénica sin siquiera darse cuenta. La Dra. Kaayla Daniel experta en la soya,  ofrece un informe especial gratis7, "Where the Soys Are” (¿Dónde se encuentra la Soya?) en su sitio Web. En él se enumeran los muchos "alias" que la soya podría estar escondiendo debajo de las listas de ingredientes - palabras como "bouillon", "sabor natural" y "proteína vegetal texturizada".

Además de la proteína aislada de soya, lo mejor sería evitar todos los productos de soya sin fermentar si valora su salud. Miles de estudios han relacionado la soya sin fermentar con la desnutrición, trastornos digestivos, desintegración del sistema inmune, disfunción tiroidea, deterioro cognitivo, trastornos reproductivos e infertilidad, incluso cáncer y enfermedades del corazón.

La única soya con beneficios para la salud es la soya orgánica que haya sido debidamente fermentada, y estos son los únicos productos de soya que recomiendo consumir. Después de un largo proceso de fermentación, los niveles de "anti-nutrientes" y fitato de la soya se reducen, y sus propiedades benéficas están disponibles en su sistema digestivo. 

9. Endulzantes Artificiales

Contrariamente a la creencia popular, los estudios han encontrado que los endulzantes artificiales como el aspartame pueden estimular el apetito, aumentar los antojos por carbohidratos, y estimular el almacenamiento de grasa y aumento de peso. En uno de los más recientes estudios8, se descubrió que la sacarina y el aspartame causan un mayor aumento de peso que el azúcar.

El aspartame probablemente es el más problemático. Está compuesto principalmente de ácido aspártico y fenilalanina. La fenilalanina ha sido modificada sintéticamente para llevar a un grupo metilo, que proporciona la mayoría de su dulzura. Ese vínculo metil fenilalanina, llamado un éster de metilo, es muy débil, lo que permite que el grupo metilo en la fenilalanina se rompa fácilmente y se forme metanol.

Probablemente ya escucho la afirmación de que el aspartame es inofensivo ya que el metanol también se encuentra en frutas y vegetales. Sin embargo, en las frutas y vegetales, el metanol está firmemente unido a la pectina, lo que permite pasar de forma segura a través de su tracto digestivo. No es así con el metanol creado por aspartame, no está ligado a nada que le pueda ayudar a eliminarlo de su cuerpo.

El metanol actúa como un caballo de Troya, es llevado por todos los tejidos sensibles de su cuerpo, como el cerebro y la médula ósea, donde la enzima de alcohol deshidrogenasa (ADH por sus siglas en inglés) la convierte en formaldehído, que causa estragos en las proteínas sensibles y el ADN. Todos los animales, excepto los seres humanos tienen un mecanismo de protección que permite que el metanol se convierta en ácido fórmico inofensivo. Es por ello que las pruebas de toxicología en animales son un modelo imperfecto. No se aplica plenamente a las personas.

Directrices para la Alimentación Saludable

Cualquier alimento que usted desee comer, ya sea orgánico o cultivado localmente, ya sea de su supermercado local o mercado de agricultores, las siguientes son señales de un alimento saludable de alta calidad. A menudo, el mejor lugar para encontrar estos alimentos es de un grupo de agricultura sostenible en su área. También puede revisar mi Plan de Nutrición gratuito para comenzar hoy mismo un programa de alimentación saludable:
  • Cultivado sin pesticidas y fertilizantes químicos (los alimentos orgánicos se ajustan a esta descripción, pero también lo hacen algunos alimentos no orgánicos)
  • Que no sean transgénicos o genéticamente modificados
  • Que no contengan hormonas de crecimiento, antibióticos u otros fármacos
  • Que no tengan nada artificial, ni conservadores
  • Que sean fresco (si tiene que elegir entre los productos orgánicos marchitos o productos convencionales frescos, estos últimos pueden ser su mejor opción, ya que la frescura es importante para el contenido óptimo de nutrientes)
  • Que no sean cultivados en una granja industrial
  • Que sean cultivados de acuerdo con las leyes de la naturaleza en mente (que los animales se alimenten de acuerdo con sus dietas nativas, no con una mezcla de granos y subproductos de origen animal, y que tengan libre acceso a actividades al aire libre)
  • Que  sean cultivados de manera sostenible (utilizando cantidades mínimas de agua, protegiendo el suelo de las quemas, y que convierta los desechos animales en fertilizantes naturales en lugar de  contaminantes ambientales)
Fuentes y Referencias


Fuente: http://espanol.mercola.com/boletin-de-salud/9alimentosnosaludables.aspx

COMO HACER LAS BOLITAS DE AMARANTO PARA ERRADICAR LOS CULTIVOS LETALES DE MONSANTO

COMO HACER LAS BOLITAS DE AMARANTO PARA ERRADICAR LOS CULTIVOS LETALES DE MONSANTO

Necesitaremos los siguientes materiales:
  • 1 kg de semilla de amaranto.
  • 1 kg de humus de lombriz.
  • 4 kg de Arcilla.
  • Agua o suero de leche.

(Si quieres hacer menos cantidad los pesos de cada material deben ser equivalentes)

Procedimiento:
  • 1.- En una tina grande mezclamos muy bien la semilla, la arcilla y el humus.
  • 2.- Vamos regando agua o suero de leche hasta formar una pasta que pueda ser moldeable.
  • 3.- Toma porciones pequeñas de la pasta y forma bolitas.
  • 4.- Deja secar las bolitas aproximadamente 2 días al sol.
  • 5.- Si conoces cultivo transgénic no dudes en hacerle una visita y dejarle algunas de estas bolitas. El amaranto se encargará de hacer el resto...

Planta Sagrada de los Incas ataca a cultivos transgénicos
Pánico entre agricultores de Estados Unidos. La transnacional de semillas transgénicas no sabe qué hacer con el amaranto (kiwicha) que acabó con sembríos de soya.

Agencias

En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soya transgénica y otras cincuenta mil están gravemente amenazadas.
Este pánico se debe a una “mala hierba”, el amaranto (conocida en el Perú como kiwicha) que decidió oponerse a la transnacional Monsanto, tristemente célebre por su producción y comercialización de semillas transgénicas.

En 2004 un agricultor de  Atlanta comprobó  que algunos brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup. Los campos víctimas de esta invasora “mala hierba” habían sido sembrados con granos Roundup Ready, que contienen una semilla que ha recibido un gen de resistencia al herbicida.

Desde entonces la situación ha empeorado y el fenómeno se ha extendido a Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri. Según un grupo de científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas indeseables como el amaranto.

Esta constatación contradice las afirmaciones de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG): una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “imposible”.

Según el genetista británico Brian Johnson, “basta con un solo cruce logrado entre varios millones de posibilidades. Una vez creada, la nueva planta posee una enorme ventaja selectiva y se multiplica rápidamente. El potente herbicida que se utiliza aquí, Roundup, a base de glifosato y de amonio, ha ejercido una presión enorme sobre las plantas, las cuales han aumentado aún más la velocidad de la adaptación”. Así, al parecer un gen de resistencia a los herbicidas ha dado nacimiento a una planta híbrida surgida de un salto entre el grano que se supone protege y el humilde amaranto, que se vuelve imposible de eliminar.

La única solución es arrancar a mano las malas hierbas, como se hacía antes, pero esto ya no es posible dadas enormes dimensiones de los cultivos. Además, al estar profundamente arraigadas, estas hierbas son muy difíciles de arrancar con lo que, simplemente, las tierras fueron abandonadas.

Transgénicos soportan un efecto búmeran

El diario inglés The Guardian publicaba un artículo de Paul Brown que revelaba que los genes modificados de cereales habían pasado a plantas salvajes y creado un “supergrano” resistente a los herbicidas, algo “inconcebible” para los defensores de las semillas transgénicas.

Resulta divertido constatar que el amaranto o kiwicha, considerada ahora una planta “diabólica” para la agricultura genética, es una planta sagrada para los incas. Pertenece a los alimentos más antiguos del mundo. Cada planta produce una media de 12.000 granos al año y las hojas, más ricas en proteínas que la soya, contienen vitaminas A y C, y sales minerales.

Así este bumerán, devuelto por la naturaleza a la transnacional Monsanto, no sólo neutraliza a este predador, sino que instala en sus dominios una planta que podría alimentar a la humanidad en caso de hambre. Soporta la mayoría de los climas, tanto las regiones secas como las zonas de monzón y las tierras altas tropicales, y no tiene problemas ni con los insectos ni con las enfermedades con lo que nunca necesitará productos químicos.

Fuente: http://yoamocolombia.blogspot.com.es/2013/09/como-hacer-las-bolitas-de-amaranto-para.html