jueves, 12 de diciembre de 2013

WILLIAM REA: "LAS ENFERMEDADES LAS CAUSAN O AGRAVAN LOS TÓXICOS"


Director Ejecutivo de la Academia Americana de Medicina Ambiental así como fundador y director del Centro de Salud Ambiental de Dallas en Texas el doctor William Rea -cirujano torácico y cardiovascular- fue el primer catedrático de Medicina Ambiental del mundo. Se trata además de alguien con amplia experiencia clínica ya que ha tratado a más de 30.000 pacientes de medio mundo. Pues bien, el Dr. Rea no duda en afirmar que la mayoría de las llamadas enfermedades que sufrimos hoy las causan o agravan las sustancias químicas tóxicas que invaden nuestra vida presentes en el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos, la ropa que vestimos los fármacos y los productos de higiene personal y de limpieza así como a las radiaciones electromagnéticas artificiales. Afirmando concretamente que pueden provocar cáncer, patologías cardiovasculares, fatiga crónica, fibromialgia, alzheimer, parkinson, hiperactividad, diabetes, sensibilidad química múltiple, electrosensibilidad y muchas otras patologías.

"Los tóxicos -asegura- afectan especialmente al tejido conectivo que constituye el 60-70% del cuerpo humano; y eso incluye al sistema inmune, al neurológico y al circulatorio. Esos tres sistemas son los principalmente afectados y es su intoxicación lo que da lugar primordialmente a disfunciones concretas que son a las que luego llamamos 'enfermedades'. Añadiendo: "En lugar de buscar virus y bacterias patógenas cuando les llega un enfermo --explica- los médicos deberían empezar hoy a comprobar antes de nada qué toxinas invaden los organismos de sus pacientes". Para el Dr. William Rea sólo en un organismo libre de toxinas y bien nutrido la homeostasis del organismo es correcta y el cuerpo puede funcionar adecuadamente. Luego todo enfermo debe empezar ¡desintoxicándose!, entre otras cosas porque es la saturación de tóxicos en el organismo lo que acaba con las reservas de antioxidantes, vitaminas, minerales, enzimas y oligoelementos necesarios para el correcto funcionamiento del metabolismo además de provocar el envenenamiento de las células y del espacio intersticial.  

domingo, 8 de diciembre de 2013

Las 5 compañías de belleza que 'afean' el medio ambiente con ingredientes tóxicos

Publicado: 8 dic 2013

Un grupo canadiense de defensa del medio ambiente ha presentado un ranking de cinco grandes compañías cosméticas usando como criterio el peligro potencial de los ingredientes que utilizan.

Según el informe de Environmental Defence, las cinco compañías seleccionadas usan agentes químicos peligrosos para la salud, si bien algunas muestran mejores resultados que otras.

Analizando la información accesible para el público y una cesta de cinco productos de uso común, el grupo buscó el así llamado "10 toxico", los 10 productos químicos que han sido criticados por sus riesgos probados o potenciales para la salud.

Según el estudio, el primer y el segundo lugar en la lista ocupan las compañías L'Oreal y Estee Lauder, principalmente por que no han publicado sus políticas sobre la eliminación de toxinas como triclosán y ftalato. En tercer y cuarto lugar están la compañía Unilever y Johnson and Johnson. La compañía Procter and Gamble fue puesta en el quinto lugar  por su política de eliminación de triclosan, ftalatos, parabenos y 1,4-dioxano, productos químicos que, posiblemente, pueden afectar la salud causando tal enfermedades como el cáncer.

Procter and Gamble anunció en septiembre que eliminaría ftalatos y el triclosán, un agente antibacteriano de uso común, de sus productos de cuidado personal en 2014. Johnson y Johnson se ha comprometido a buscar alternativas a los triclosan, ftalatos, formaldehídos y parabenos de sus artículos de tocador y cosméticos para adultos.

Un estudio de la organización Health Canada ha revelado que el triclosán es perjudicial para el medio ambiente, pero seguro para los seres humanos.

Los ftalatos se utilizan para la fabricación de plásticos flexibles. También se utilizan en jabones y en perfumes que se adhieren a la piel y en fragancias sintéticas. Los estudios indican que los ftalatos pueden causar anormalidades reproductivas y de desarrollo en los niños pequeños

Amaranto, bombas de semillas y transgénicos

Por manzana El 4 de noviembre de 2013

Hace mas de un año, compartimos un completo informe sobre uno de los mayores problemas que nos han traído los transgénicos. Debido a que estos fueron hechos para vender herbicidas, en los últimos años todo el mundo uso un único herbicida, lo cual ha creado super malezas, en verdad todas las plantas son buenas, pero estas les están dando mas de un dolor de cabeza a los cultivadores de transgénicos, plantas de gran porte y rápido crecimiento toman los campos cada vez mas fácilmente.
Plantas como el sorgo, el amaranto o la lengua de vaca se han hecho resistentes al Glifosato, algo que según sus fabricantes era imposible, como muchas otras mentiras que nos contaron, la realidad es que esto, hace que hoy en día los agricultores se vean forzados a usar mas y mas pesticidas, gracias a los transgénicos, negocio redondo como se dice por ahí.
Ante las numerosas quejas de agricultores, y el abandono del uso de transgénicos por parte de algunos dado su alto costo para producir, degradación del suelo y falta de garantías, las empresas quieren sacar una nueva generación de transgénicos que sean resistentes a mas de un tipo de herbicida, algunos mas potentes que el Glifosato, el cual como sabemos es cancerígeno y destruye nuestro ADN.[1]

He visto con preocupación que algunas webs y paginas de facebook, recomendaban que la gente hiciese bombas de semillas con amaranto para tirar a los campos de soja y maíz transgénicos, esto según creo, puede ser un arma de doble filo, ya que al acrecentar el problema de las malezas mayor sera la presión de estas transnacionales, para que se aprueben estos nuevos transgénicos mas peligrosos que los anteriores.

Las bombas de semillas, son una excelente técnica de cultivo, pero yo me abstendría de usarlas como arma anti-transgénicos, quien quiera saber sobre estas bombas, les dejo mi artículo sobre su creador el maestro Fukuoka.
Einstein dijo: Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en el que se creó", los transgénicos y herbicidas crearon un problema de las super malezas y las respuesta de las empresas Monsanto, Dupont, Basf, Bayer y Syngenta es mas transgénicos y mas herbicidas, sera que en el afán de querer seguir facturando billones por venta de semillas y pesticidas, no les importa el daño irreparable que están haciendo a la biodiversidad y a la vida en general, no solo de los humanos sino de cuanto especie viviente hay en este planeta.

Muchos hoy nos preguntamos como parar tanta locura, tanta ambición desmedida yo propongo:

Información en primer lugar, porque a gente informada no la engaña una transnacional.

Desobediencia Civil. Si en tu país existen normas que no te permiten mas que cultivar las semillas de estas empresas, si el sistema te obliga, desobedece, las leyes que atenta contra tu vida y la de los demás, no se pueden obedecer.
Tomar la pala y plantar, en el fondo de casa, en el jardín, en el balcón y donde se pueda, buscar semillas antiguas, intercambiarlas reproducirlas, convertirnos en guardianes de las mismas.

No consumir productos que sepamos tienen transgénicos, como consumidores tenemos la palabra, podemos no comprar.

Marcas que usan transgénicos, Coca-Cola y Pepsi-Cola en toda sus gama de productos utiliza jarabe de maíz transgénicos, Kellogs y Nestlé utilizan transgénicos en sus cereales, endulzantes y otros, Kraft y Mars (m&m, snickers etc) mas de los mismo, hay que buscar productos locales, de pequeños productores y si podemos que tengan algún tipo de certificación orgánico mejor.
Artículo escrito por Raúl Mannise, para ecocosas.com


sábado, 7 de diciembre de 2013

Antenas, wifi, móviles y salud

«A pesar de que la comunidad científica internacional (frente a los sesgados contrainformes de la industria) se expresa con voz unánime, esto es, a pesar de que no se da la posibilidad de que las autoridades responsables desconozcan el problema, los límites legales que serían adecuados para nuestra salud se superan en nuestro país en miles de veces»

MARÍA DEL MAR ROSA MARTÍNEZ En telediarios y reportajes hemos visto casos. Personas cubiertas con telas metálicas, incapaces de salir a la calle porque no toleran la radiación artificial que, poco a poco, va saturando nuestro entorno. Como probablemente ustedes, al verlo pensé que eran casos excepcionales, personas con reacciones extremas, anormales, a las que les había tocado eso en la vida, como a todos en ocasiones nos sonríen o nos dan la espalda la salud, el amor o la fortuna. Pues bien, después de dos años de médicos, pruebas, síntomas que no remiten (pitidos en los oídos, mareos, dolores de cabeza diarios, calambres, taquicardias€) y muchas cajas de medicamentos, decidí medir el nivel de electrocontaminación de mi casa (Infante/ Barrio del Carmen), ya que a escasos cien metros había dos grandes antenas de telefonía. El resultado fue altísimo (4.740 mW/m2). En pocos días, empecé a mentalizarme y a asumir que el mío también podía ser uno de esos casos ´raros´.

Intentando dar en la web con un especialista al que consultar, encontré algo que no esperaba. A la luz de la numerosa y reveladora información científica disponible, ni los casos de electrosensibilidad son ´raros´ ni tampoco ´anormales´. La literatura científica independiente no admite controversia: los efectos de los campos electromagnéticos generados a gran escala, principalmente, por la tecnología telefónica inalámbrica (antenas, móviles, wifis, teléfonos ´fijos´ inalámbricos, PDA´s) y similares (microondas) son nocivos para la salud a todos los niveles: endocrino, cardiovascular, sistema hormonal, neurológico, celular€ siendo uno de los efectos demostrados (Informe Reflex, 2004, financiado por la CCE) que se rompen los enlaces de ADN a niveles de radiación bajos. Hay que advertir que, en los niños los efectos son muy superiores a los que padecemos los adultos y también que son acumulativos. El organismo suma y sigue. Lo que sucede es que hay personas que desarrollan una sintomatología ´de aviso´, la ´electrosehipersensibilidad´ y otras que no, pero están igualmente expuestas a los riesgos para la salud de esta nueva plaga. A la larga (cinco/diez años de exposición) enfermedades graves de todo tipo, cánceres de todos, cardiopatias, y un largo etc.

Esto no sólo lo atestiguan numerosos artículos de investigación sino que científicos de todo el mundo han suscrito numerosos llamamientos públicos colectivos alertando a las autoridades y a la sociedad de los inminentes y graves riesgos que para la salud pública conlleva la proliferación de este tipo de tecnologías: resolución de Salzburgo 2001; declaración de Friburgo, 2002; declaración de Venecia, 2007; llamamiento de Bruselas, 2007; panel de Seletun, Noruega, 2009; declaración de París, 2009.

Aun así, a pesar de que la comunidad científica internacional (frente a los sesgados contrainformes de la industria) se expresa con voz unánime, esto es, a pesar de que no se da la posibilidad de que las autoridades responsables desconozcan el problema, los límites legales que serían adecuados para nuestra salud (mil megavatios por metro cuadrado se considera exposición extrema) se superan en nuestro país en miles de veces y el debate de la nueva ley no contempla rebajarlos.

Mientras, una parte de nuestros vecinos europeos y occidentales como Italia, Alemania, Austria o Suiza, tienen legislaciones más restrictivas que la nuestra (incluso Rusia y China), advierten a sus ciudadanos de los efectos dañiños del uso privado de estas tecnologías, retiran de escuelas, centros educativos, hospitales, bibliotecas, instituciones públicas, etc., antenas, wifis, wimax, bluetooth y dispositivos inalámbricos, y cuidan, como es su deber, a los grupos de riesgo (niños, ancianos, epilépticos, embarazadas) así como a las personas ´electrosensibles´, muchas, gravemente incapacitadas. Suecia lidera aquí los logros y reivindicaciones.

De todo lo anterior también nos advierten: la OMS (IARC), clasificando el 31 de mayo de 2011 las radiaciones electromagnéticas de radiofrecuencia como posible cancerígeno en humanos (grupo 2B); la Asamblea del Consejo de Europa, resolución 1815 (2011), instando a los Gobiernos europeos a que adopten de inmediato medidas para reducir la exposición de los ciudadanos a todo tipo de radiaciones electromagnéticas; la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), confirmando que «las radiaciones de microondas pueden provocar enfermedades tales como leucemia infantil, tumores cerebrales, cáncer de mama, alteraciones en el sistema nervioso, cambios en las funciones cerebrales y daños en el sistema inmunitario».

Afortunadamente, en casa, la solución es sencilla, gratuita (si la exigimos) y accesible para todos: teléfonía fija e internet por cable. La telefonía por cable es totalmente inocua para nuestra salud y la de nuestros hijos. A nivel político, tal y como está el patio, y con las multinacionales de telecomunicación enfrente, más nos vale empezar a informarnos y cuidarnos los ciudadanos (perdón, los consumidores) por nuestra cuenta.

Pero, por favor, no consintamos que nuestros hijos estén todo el día irradiados en los colegios. Reclamemos, como mínimo, que retiren los wifis de los centros educativos públicos (incluida la universidad, a la que pertenezco). Sólo contando el periodo de educación obligatoria, un niño pasa más de 10.000 horas en su centro. Según la Convención Internacional de los Derechos del Niño de 1989, niños y niñas tienen derecho a vivir con salud y bienestar, a tener una protección especial para desarrollarse, y a ser los primeros en recibir protección y auxilio. No se trata de dar la espalda a la tecnología, sino de utilizarla de forma segura. Apostemos por el cable y el principio de precaución.

jueves, 5 de diciembre de 2013

LA ESTAFA DE LOS PRODUCTOS ECOLOGICOS

Hace mas de una década las personas con Sensibilidad Química Múltiple no tenían acceso a productos ecológicos, solo podían recurrir al pequeño agricultor, el que vive y siembra de forma ecológica y produce para su familia y poco mas.

Las siembras ecológicas no necesitan un estudio de ingeniería ni un laboratorio, no necesitan manipular geneticamente semillas, es simplemente: estiércol, rotación de cultivos, control de plagas de forma natural, es decir, si no se agrede a los pequeños animalitos; abejas, hormigas, mariquitas, gorriones, ellos se encargan del control de plagas. Con los productos químicos se ha ido matando el ciclo natural de todos.

Los alimentos ecológicos, son vitales para enfermos de Sensibilización Central, para enfermos crónicos, enfermos de cáncer, ancianos y niños y más para enfermos de Sensibilidad Química Múltiple, Encefalomielitis Miálgica, Fibromialgia, Electrohipersensibilidad, Esclerosis Múltiple, etc.

Recordemos que hay datos científicos sobre pesticidas, plaguicidas y productos químicos de uso diario, como los responsables del Alzheimer, Parkinson, otras enfermedades del sistema nerviosos central y diversos tipos de cáncer. Aun así se hace nada por retirarlos.


Definimos ecológico: Disciplina que se relaciona con el estudio de los seres y su ambiente.

Ya en 1869 ErnstHaeckel entendía por ecología a la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos con su ambiente, pero más tarde amplió esta definición al estudio de las características del medio.

En los últimos ocho años tanto el Gobierno, Ministerio de Sanidad, Consumo, Comunidades Autónomas han visto un filón, en esta necesidad de alimentación ecológica, otra manera de ganar más dinero.

No se cumplen los requisitos para atender, cuidar y proteger la salud de los ciudadanos españoles, pero si se ha puesto en el mercado tantos productos  “ecológicos “ que son un insulto para la inteligencia de personas enfermas y/o consumidores.

Con unos precios abusivos, prohibitivos, como ejemplo, 5,00€ un litro de leche.

¿Y esa leche es ecológica?

¿Esa leche nos garantiza que las vacas no están tratadas con antibióticos?

¿Nos garantiza que comen pastos y no piensos hechos de cadáveres de vacas enfermas?

¿Nos garantiza que esa leche no lleva sosa caustica y otros productos insanos?

Pues no, aunque pudiéramos pagar ese precio, no tenemos esa garantía.

- Una finca productora de naranjas, pasa de un año a otro a ser “productora de naranjas ecológicas” todo esto, claro esta, con unas tasas y pagos a la correspondiente Comunidad Autonomía.

- De repente los productos de alimentos envasados, van sin conservantes ni c olorantes, así lo anuncian y algunos son "ecológicos" cosa imposible, eso si, previo pago de “ese distintivo” de la Comunidad Autónoma.

Conclusión, no son ecológicos, simplemente pagan para venderlo como tal.

-  Un campo de cultivo tratado con abonos químicos fertilizantes y pesticidas tarda en eliminar esos tóxicos años, y el árbol lo sigue manteniendo en su savia, por tanto ese sello de “ecológico” es una estafa a los ciudadanos.

- Un producto alimenticio que se fabrica de la misma forma, no es ecológico porque el fabricante pague el “sello correspondiente”.

¿Qué se esta consiguiendo?

Que las grandes empresas, puedan pagar esas cantidades que le permiten vender como ecológico, el mismo producto contaminado con químicos: pesticidas, fertilizantes, plaguicidas, abonos químicos, ácidos, colorantes que afectan al sistema nervioso, conservantes que son sumamente cancerígenos, y un gran etc.

Los pequeños agricultores y verdaderos productores de alimentos ecológicos, con su baja producción no pueden pagar estas “tasas”. Así seguimos sin conseguir alimentos sanos y las pequeñas y medianas empresas, se hunden, nada extraño en este País. Hundir al pequeño empresario y facilitar y enriquecer a las multinacionales.

Como ejemplo curioso:

En el supermercado Mercadora venden velas ecológicas, “cera vegetal ecológica “

¿Desde cuando la parafina es ecológica?

¿Desde cuando la cera vegetal, de abejas, es blanca y huele a petróleo?

Es una estafa mas a los consumidores.

Desde Altea, seguiremos investigando e informando de sobre “productos ecológicos” que no lo son y los ecológicos de verdad y la trama para aplastar a los pequeños productores.