La Fundación Desarrollo Sostenible
pone en marcha una iniciativa para que familias y pequeñas empresas
se den de baja en el recibo e instalen placas solares para producir
su propia luz de forma independiente y legal, sin conexión a la red
tradicional. Los costes por instalación oscilan entre los 12.000 y
24.000 euros, amortizables en ocho años.
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Una vivienda con autoproducción solar
'independizada' de su compañía eléctrica.
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Una nueva rebelión se cierne sobre las
eléctricas. No hablamos de las andanadas lanzadas por Podemos contra
los altos precios de la luz, el oligopolio del sector y su
connivencia con los gobiernos de turno, sino de una iniciativa que,
si alcanza el éxito, dañará gravemente los ingresos de las
compañías.
Se trata de 'Corta los cables', una
campaña impulsada por la Fundación Desarrollo Sostenible que
promueve la insumisión de los ciudadanos ante el yugo del recibo de
la luz con la 'independización' de los hogares y pequeñas empresas
del sistema eléctrico. El objetivo es convertir a cada familia en un
productor de electricidad desde sus casas, oficinas, granjas,
talleres…, rompiendo la relación contractual con las compañías
eléctricas.
Es un nuevo concepto de autoconsumo,
desligado totalmente de la red eléctrica, en el que el cliente
genera y acumula con placas solares toda la energía que necesita
durante todo el año, sin necesidad de contar con la red tradicional
ni pagar el recibo.
"El sistema de autosuficiencia
eléctrica permanente (AOSS en sus siglas en inglés) supone un gran
avance en la tecnología de autoabastecimiento eléctrico,
permitiendo que cualquier vivienda pueda desconectarse de la red
eléctrica y tener una red propia que le permita disponer de la
energía necesaria en cada momento para su consumo propio. El sistema
se compone de diversos dispositivos de generación eléctrica,
establecimiento de red interna, inyección directa a la red eléctrica
domestica y acumulación. Todo ello equipado con mecanismos
automatizados que permiten un confort y un servicio equivalente al de
la red eléctrica convencional".
Este tipo de autoconsumo sortea las
trabas impuestas por el Gobierno, dado que supone una ruptura
contractual con la compañía y se produce al margen del sistema
eléctrico tradicional
Así de claro y meridiano arranca el
manifiesto con el que la Fundación trata de captar adeptos a la
nueva causa por toda España. En sólo cinco meses, más de 130.000
personas se han interesado por el proyecto, que al estilo de los
movimientos sociales que ahora remueven a muchos españoles de sus
sofás se ha ido extendiendo no sólo vía internet, sino también
mediante charlas presenciales por diferentes provincias.
El corte de cables que promueven no
sólo es simbólico, es también real y legal, sorteando las trabajas
que está imponiendo el Gobierno al desarrollo del autoconsumo en
hogares y empresas con vertido a la red de energía sobrante. El
autoconsumo independiente nace como alternativa al poder del
oligopolio eléctrico e intenta traer a las ciudades un fenómeno que
comenzó a desarrollarse en entornos rurales hace ya muchos años.
Aquellas casas de campo, granjas,
explotaciones agropecuarias y otro tipo de instalaciones que estaban
aisladas y no podían conectarse a la red eléctrica tradicional
conseguían la electricidad autoproduciéndola con placas solares. No
pagaban recibo alguno y todo su electricidad era renovable, sin
recibos, sin trabas legales, pero con grandes limitaciones técnicas.
Sin embargo, los nuevos sistemas AOSS permiten que "cualquier
usuario de electricidad que disponga de una superficie soleada
suficiente, aproximadamente de siete metros cuadrados por cada KW de
potencia contratada en la actualidad y que tenga un espacio en la
vivienda de 4 metros cuadrados para instalar el sistema de
acumulación, el de energía auxiliar y los sistemas de inyección y
control", pueda ser completamente independiente del sistema.
Es completamente legal, técnicamente
viable y cien por cien renovable, con costes por instalación
amortizables en ocho años, con importantes ahorros sobre el recibo
tradicional
"Con el Sistema AOSS, tienes la
posibilidad de ser el dueño, el propietario de tu energía. Te
permite darte de baja de la compañía eléctrica y depender
exclusivamente de ti. Sin más recibos a fin de mes, sin amenazas,
sin subidas inesperadas, sin miedo a encender la luz. Con la
tranquilidad de depender exclusivamente de tu esfuerzo, de tu gestión
energética y con el respaldo y la garantía de una empresa
acreditada y comprometida mediante contrato con el usuario y con la
Fundación Desarrollo Sostenible", señala esta institución en
su web. El coste de las instalaciones puede oscilar entre los 12.500
euros para una de 3 kilovatios (genera 6.000 Kw/h anuales) a los casi
24.000 euros de una de 7 kilovatios (genera 12.000 Kw/h anuales), de
forma que la inversión podría amortizarse en un periodo de 8 años.
Eso sí, todo dependerá de las necesidades y perfiles de cada
consumidor, así como de la ubicación e insolación de la vivienda o
industria a equipar.
Antes se hacía en casas de campo y
granjas, pero ahora se puede instalar en las viviendas y pequeñas
empresas en ciudad si se dispone de espacio suficiente para colocar
las placas solares necesarias
"Los precios hay que adaptarlos en
cada instalación a las necesidades energéticas de cada vivienda de
forma que no hay dos presupuestos iguales. Dos viviendas que posean
consumos anuales similares pueden tener un presupuesto de la
instalación muy dispar, hasta el punto que uno sea mucho mayor en
uno que el otro. Esto se puede deber, por ejemplo, a que el hábito
de la vivienda sea conectar muchos aparatos eléctricos a la misma
vez y la otra lo hace repartido a lo largo del día, por lo que la
primera necesita una mayor potencia instalada que la segunda",
señalan a modo explicativo los promotores de Corta los cables. Lo
que es completamente gratis es la materia prima, el sol. La energía
fotovoltaica, además, es cien por cien renovable y no contaminante.
La autosuficiencia energética es completamente legal y las
instalaciones, desde el punto de vista fiscal, se acogen a la
normativa actual del pago de IVA de las facturas.
También se requieren las licencias
que, en su caso, determinen los ayuntamientos. Si la iniciativa
prospera en pueblos y urbanizaciones, se podrían llegar a crear
redes AOSS para compartir la energía generada sobrante entre las
instalaciones interconectadas. "Esta modalidad permitiría que
el sistema auxiliar fuera común a todos los vecinos interconectados
y , por lo tanto, más económico. También tendría la ventaja de
complementar la disponibilidad de energía, sumando la acumulación
disponible", señalan.
¿Y si se vive en un piso de un
edificio, es posible instalar un sistema de autoconsumo? Sí se
puede, "siempre que el titular de la instalación disponga de la
superficie necesaria de captación solar, tanto en cubierta como en
fachada sur, y cuente con la autorización necesaria de la comunidad
de propietarios. En este caso lo ideal sería que todo el edificio se
interconectara o que lo hicieran los vecinos del mismo que deseen
poner su instalación", concluyen la plataforma. Ya hay decenas
de empresas especializadas en el desarrollo de proyectos solares que
han sido acreditadas como "empresas instaladoras" para
poder ser contratadas por los interesados.