domingo, 9 de enero de 2011

El escándalo de DuPont. Nuestra salud tiene precio: 3,3 millones de dólares


La EPA anuncia un acuerdo con DuPont de 3,3 millones de dólares por no reportar estudios sobre toxicidad de sustancias químicas

Fuente. EPA Traducción Eva Caballé para No Fun 

WASHINGTON 21/12/2010 – La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE.UU. ha anunciado hoy que DuPont ha aceptado pagar una multa de 3,3 millones de dólares para resolver el incumplimiento del Acta de Control de Sustancias Tóxicas (TSCA).

DuPont no notificó inmediatamente a la EPA investigaciones que indicaban un riesgo sustancial que se encontró durante la prueba de sustancias químicas para su uso como protectores de la superficie (coberturas y antiadherentes), protectores para mampostería, repelentes de agua, selladores y pinturas. El Acta de Control de Sustancias Tóxicas (TSC) obliga a las empresas a informar a la EPA cuando tienen investigaciones que demuestran que una sustancia química podría suponer un riesgo importante para la salud humana y el medio ambiente.

"DuPont no cumplió con la ley y no notificó a la EPA la información que tenía sobre sustancias químicas que pueden constituir un riesgo para la salud humana y el medio ambiente", dijo Cynthia Giles, subdirectora de la Oficina de Aplicación y Garantía de Cumplimiento (Office of Enforcement and Compliance Assurance). "La EPA se toma muy en serio que las empresas cumplan con las leyes de nuestra nación para proteger la salud pública."

El 5 de mayo de 2006, DuPont notificó a la EPA que no había presentado estudios químicos de toxicidad requeridos por la TSCA Sección 8(e). El 12 de julio de 2006, DuPont presentó dichos estudios que contenían información sobre la toxicidad de varias sustancias químicas al ser inhaladas. La EPA determinó que 57 de los estudios contenían información que demostraba que las sustancias químicas podían suponer un riesgo sustancial para la salud y el medio ambiente y por lo tanto sujetas a la Sección 8 (e) de la TSCA. El cumplimiento de los requisitos de información de la TSCA por parte de las empresas permite a la EPA comprender y limitar, si es necesario, el uso de sustancias químicas potencialmente tóxicas.

DuPont es un fabricante de sustancias químicas, que ofrece productos y servicios para los mercados de agricultura, nutrición, electrónica, comunicaciones, seguridad y protección, hogar y construcción, transporte y ropa. DuPont tiene su sede en Wilmington y opera en aproximadamente 90 países.

Enlace  a la copia del acuerdo.

Más información sobre los requisitos de información de la TSCA Sección 8(e).

Información de contacto: Stacy Kika, kika.stacy@epa.gov, 202-564-0906, 202-564-4355

Fuente: EPA (21/12/2010). TraducciónEva Caballé para No Fun http://nofun-eva.blogspot.com/
 
Más información:
 
Estudio del Environmental Working Group  (EWG) del año 2003 que demuestra que el teflón de las sartenes es más tóxico de lo que DuPont declara.
Utensilios de cocina y toxicidad

sábado, 8 de enero de 2011

Menos plaguicidas y más cosechas e ingresos

El programa de manejo integrado de productos y plagas en África occidental avanza en forma importante
20 de diciembre de 2010, Roma - Los agricultores de África occidental lograron reducir el uso de plaguicidas tóxicos, incrementar sus cosechas e ingresos y diversificar los sistemas agrícolas, gracias a un proyecto internacional que promueve prácticas agrícolas sostenibles.

Cerca de 100 000 agricultores de Benin, Burkina Faso, Malí y el Senegal participan en un programa de capacitación impulsado por la comunidad (el Programa regional de África occidental de manejo integrado de productos y plagas (MIPP) que lleva a cabo la FAO.

Los pequeños productores trabajan en pequeños grupos organizados en escuelas de campo para agricultores y están creando y adoptando "buenas prácticas agrícolas" mediante un aprendizaje práctico y experimentación directa.

Para producir cultivos sanos, el MIPP promueve el mejoramiento del suelo y opciones a los plaguicidas químicos, como el uso de insectos benéficos, variedades adaptadas, plaguicidas naturales y prácticas agrícolas. El programa también contempla cuestiones de comercialización y de inocuidad de los alimentos.

"Las tendencias agrícolas de los últimos decenios en África occidental han sido de incremento del uso de plaguicidas muy tóxicos en los cultivos de mayor valor y con más irrigación. Hay una falta general de conocimiento en la región sobre los efectos negativos de los plaguicidas en la producción, la economía y la salud de las comunidades y del medio ambiente", explica William Settle, Oficial técnico superior de la FAO.

"Los sencillos experimentos realizados sobre el terreno que se llevan a cabo en las escuelas de campo para agricultores dan a éstos medios para producir con mayor respeto al medio ambiente, incrementar considerablemente sus cosechas y obtener más ingresos", añade Settle.

"La creación de capacidad en la comunidad es indispensable para la intensificación sostenible de la producción de alimentos, que contribuirá a fortalecer la seguridad alimentaria y a mejorar los medios de subsistencia en la región, importante paso hacia el cumplimiento del primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir el hambre y la pobreza."
Búsqueda colectiva de soluciones

Por lo general un grupo de unos 25 agricultores, coordinados por un instructor, prepara dos parcelas de capacitación en su aldea: en una se aplican métodos agrícolas locales convencionales y en la otra se usan mejores prácticas adecuadas al cultivo y al lugar, basadas en el MIPP, para observar y comparar los resultados de ambas parcelas.

Más de 2 000 instructores procedentes de docenas de organizaciones de los gobiernos locales, el sector privado y la sociedad civil han recibido capacitación para ayudar a los agricultores a aplicar métodos agrícolas sostenibles.

En Malí, un estudio realizado en 65 aldeas de productores de algodón que recibieron capacitación en 2007-2008 reveló una reducción del 94% en el uso de plaguicidas químicos, y un aumento del 400% en el uso de materiales orgánicos, como compostas y estiércol, sustancias que pueden reparar la disminución de la fertilidad del suelo.

En Burkina Faso, el MIPP ayudó a incrementar las cosechas entre un 14% y un 70%. Casi 16 000 agricultores han recibido capacitación a través del proyecto, y esta cifra se habrá duplicado para fines de 2011.
Los datos sobre el Senegal y Malí indican reducciones del 90% en el uso de plaguicidas químicos entre los agricultores, uno o dos años después de haber recibido la capacitación. En el Senegal, los agricultores también pasaron al uso de plaguicidas botánicos y biológicos. El aumento del uso entre los agricultores de materiales orgánicos, como compostas y paja del arroz, es uno de los resultados más impresionantes del programa, informa la FAO.

Producción sostenible de algodón
El cultivo del algodón produce las consecuencias más graves en el medio ambiente, en comparación con los demás cultivos de la región, debido a su impacto en los frágiles suelos y al uso excesivo de plaguicidas.

El programa de MIPP está trabajando con los agricultores para intensificar en forma sostenible el sistema de producción de algodón, incrementando las cosechas mediante la aplicación de compostas, la siembra de leguminosas para crear cultivos de cubierta y el uso de técnicas de gestión mejorada de las semillas y las plantas. Los agricultores están diversificando su uso de los cereales y los cultivos para mejorar los suelos (legumbres y forrajes), con los que se puede alimentar a los animales o se pueden vender en los mercados locales.

En este año el proyecto de MIPP también está comenzando a dar seguimiento a la concentración de residuos de plaguicidas en muestras de agua tomadas de numerosos sitios en seis países del África occidental, a lo largo de los ríos Níger y Senegal. El programa trabaja en colaboración con la Universidad del Estado de Oregón (Estados Unidos de América) para crear capacidad en los laboratorios locales a fin de detectar la presencia de plaguicidas en el agua.

La segunda fase del proyecto de MIPP, por un valor de 9,5 millones de USD, que se lleva a cabo en Benin, Burkina Faso, Malí y el Senegal, es financiada por el Gobierno de los Países Bajos. Sólo las ganancias económicas cubren fácilmente los costos del proyecto durante su duración, y además hay muchos otros beneficios no económicos en materia de salud de la comunidad, instrucción y medio ambiente. Aportan financiación adicional y están asociados el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Unión Europea y España.

Si se obtienen recursos sería posible capacitar hasta a 500 000 agricultores en los próximos cinco años, a un costo estimado de entre 30 y 40 millones de USD, informó la FAO.

Fuente:
http://www.fao.org/news/story/es/item/48986/icode/

Comunicado de la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética y la Asociación Vallisoletana de Afectados por Antenas de Telecomunicaciones

LA PLATAFORMA ESTATAL CONTRA LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA (PECCEM) Y LA ASOCIACIÓN VALLISOLETANA DE AFECTADOS POR ANTENAS DE TELECOMUNICACIONES (AVAATE) INFORMAN SOBRE APARATOS INALÁMBRICOS CAPACES DE CONTAMINAR PELIGROSAMENTE NUESTRA VIVIENDA Y SOBRE CÓMO MINIMIZAR ESTA CONTAMINACIÓN DE INTERIORES EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE Y CUANDO SEA POSIBLE.
LOS FABRICANTES DE APARATOS INALÁMBRICOS ESTÁN AL CABO DE IMPORTANTES ESTUDIOS SOBRE EFECTOS EN LA SALUD DEBIDO A LAS RADIACIONES QUE EMITEN SUS ANTENAS Y POR ESTA RAZÓN HOY EN DIA HAY YA EN EL MERCADO TELÉFONOS INALÁMBRICOS DE BAJA O NULA RADIACIÓN Y YA ESTÁ EN MARCHA EL SISTEMA ALTERNATIVO AL WIFI:

“Las oficinas municipales de St. Cloud (Minnesota, EEUU) son las primeras en utilizar un novedoso sistema de comunicación inalámbrica basado en luz visible que reemplaza a la tecnología WiFi”. Ver info en archivo adjunto.

Este sistema podría utilizarse también para crear zonas WIFI.

Sin entrar en la conveniencia o no de esta alternativa y mucho menos en la valoración de su inocuidad o nuevo peligro, lo importante es saber que no hemos tocado techo con el sistema WIFI, que con seguridad conoceremos otros sistemas inalámbricos mucho menos peligrosos que el WIFI, tanto como para que las generaciones futuras nos puedan preguntar con asombro sobre cómo fue posible que aceptáramos de tan buen grado instalar antenas de hiperfrecuencias en casa e incluso las dejáramos emitiendo toda la noche?

A las futuras generaciones que sabrán mucho más que nosotros les parecerá inadmisible que por orden Ministerial se instalaran antenas de hiperfrecuencias en las aulas pero mucho más increíble aún que los adultos, padres, madres, profesores/as y directores/as no se rebelaran contra una decisión que hizo de los propios hijos y alumnos cobayas de un experimento a escala nacional. Algo que debería ganarse el nombre de "El caso español" ya que un plan como el PLAN ESCUELA 2.0 -que prevé que 20 ó 25 antenas vayan a estar emitiendo simultáneamente en un mismo aula, más un router o punto de acceso WIFI que gestionará todo el trasiego de datos incluidos los de la calle si hiciera falta-, es algo único, al menos en Europa, donde el sistema WIFI se desmantela en escuelas, bibliotecas y hospitales en cada vez más países.

LA PLATAFORMA ESTATAL Y AVAATE RECOMIENDAN QUE SE UTILICEN TELÉFONOS CON CABLE QUE SON MÁS SEGUROS PORQUE NO EMITEN RADIACIONES FRENTE A LOS INALÁMBRICOS, INCLUIDOS LOS DE BAJA O NULA RADIACIÓN YA QUE ESTO EN LA MAYORÍA DE LOS MODELOS TAN SOLO AFECTA A LA ESTACIÓN BASE QUE DEJA DE EMITIR CUANDO EL TELÉFONO ESTÁ ASENTADO EN ELLA. (Media Markt ofrece teléfonos de nula o baja radiación. En Internet, además, pueden comprarse modelos cuyos teléfonos emiten hasta un 65 % menos que los standard.

EL TELÉFONO, SIN EMBARGO SIGUE EMITIENDO, ALGUNOS ALGO MENOS QUE LOS STANDARD PERO SIGUEN SIENDO LOS VALORES DE IRRADIACIÓN MUY ALTOS YA QUE EL TELÉFONO SE PONE A MENOS DE 2 CM DEL CEREBRO.

VOLVER AL CABLE ES UNA RECOMENDACIÓN QUE TAMBIÉN HIZO YA AHACE UN AÑO EL GOBIERNO ALEMÁN A TRAVÉS DEL MINISTERIO DE LA SALUD A TODOS LOS CIUDADAANOS ALEMANES.

ESTA RECOMENDACIÓN SE DEBE TENER ESPACIALMENTE EN CUENTA CUANDO HAY NIÑOS, EMBARAZADAS Y ENFERMOS CRÓNICOS EN EL HOGAR

PARA TERMINAR, SOLO DECIROS QUE SE HA FORMADO UN GRUPO QUE SE AUTODENOMINA "ESCÈPTICOS" Y QUE SE DEDICAN A HABLAR SOBRE LA INOCUIDAD DE ESTAS RADIACIONES PONIENDO EN ENTREDICHO A MAGNÍFICOS CIENTÍFICOS DE PRESTIGIO INTERNACIONAL Y POR SUPUESTO A TODOS Y CADA UNO DE LOS GRUPOS ASOCIACIONES Y COLECTIVOS QUE LUCHAMOS POR DESCONTAMINAR EL MEDIO AMBIENTE DE RADIACIONES DE ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS EN BASE AL PRINCIPIO ALARA/ALATA QUE DEFIENDE EL ÍNIMO DE RADIACIÓN TECNICAMENTE POSIBLE. Y SEGUN INGENIEROS DE TELECOMUNICACIONES ESO ES POSIBLE INCLUSO BAJANDO HASTA MÁS 50.000 VECES LOS NIVELES QUE PERMITE LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA.

LOS ESCÉPTICOS NIEGAN QUE HAYA ESTUDIOS QUE MUESTREN EFECTOS Y ABOGAN POR UN MUNDO CONTAMINADO POR CEM (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS) HASTA QUE NO APAREZCAN ESTUDIOS QUE PRUEBEN SIN NINGUNA DUDA QUE LAS RADIACIONES PROVENIENTES DE ANTENAS DE TELEFONÍA MÓVIL Y DE TODOS LOS APARATOS INALÁMBRICOS QUE HAY EN EL MERCADO SON NOCIVAS PARA LA SALUD.

ESTE GRUPO TIENE EL APOYO FINANCIERO DE LAS OPERADORAS. POR LO QUE CONSIGUEN PROGRAMAS EN TV Y OTROS RECURSOS PARA LLEVAR LA NOTICIA DE LA INOCUIDAD AL GRAN PÚBLICO QUE –YA LO SABEMOS TODOS - SIEMPRE SE HAYAN MÁS DISPUESTOS A ACEPTAR LAS BUENAS NOTICIAS QUE LAS MALAS.

NO OLVIDÉIS QUE PREVENIR ES MEJOR QUE CURAR Y CONTRA EL ESCEPTICISMO INFORMACIÓN INDEPENDIENTE Y OBJETIVA

http://www.asquifyde.es/noticia-detalle.aspx?noticia=955

"LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE, UNA VOZ DE ALARMA"

Espacio Humano, nº 148. Enero 2011 (fuentes: Mi Estrella de Mar y Carlos de Prada)


El Día de Navidad, 26 de diciembre de este 2010 que ha acabado -hace semana y media-, Rosa escribía a MI ESTRELLA DE MAR en los siguientes términos elogiosos que transcribo con su permiso:

“Hola, Mariajo! Mi nombre es Rosa y lo primero que quisiera decir es que este blog tiene un valor inestimable y te felicito enormemente por tan útil trabajo, máxime cuando con estas dolencias resulta complicado encontrar las fuerzas para llevarlo a cabo siempre que a uno le gustaría... […]. He sabido que lo que tenía se llamaba SQM hace apenas 3 años: anteriormente [...] tendía a creer que era psicosomático y a tratar de ignorarlo... hasta que descubrí este blog y un libro sobre el tema [el de Carlos de Prada] que me abrieron los ojos: parecía escrito todo para mí!!! […]. Muchas gracias por todo y ánimo con el blog, que de verdad es de gran ayuda!! Un oasis en mitad del desierto... [...]”.

Tras sus motivadoras palabras, la grata sorpresa vino cuando tras enviarle yo unos datos que me pedía y que en MI ESTRELLA DE MAR especifico que sólo facilito por correo privado, Rosa me explicó que era licenciada en psicología y terapeuta, y que acababa de publicar un artículo sobre sensibilidad química múltiple en el mes de enero de Espacio Humano, la decana y muy conocida revista madrileña gratuita dedicada a temas alternativos.

Deseaba mi parecer y por adelantado se disculpaba por si me añadía trabajo dado que como sabía por lo que vengo comentando en el blog, apenas puedo contestaros por mis sempiternos problemas de salud (aunque leer vuestras reflexiones sobre cada entrada sea una alegría).

El artículo se basa en dos fuentes: MI ESTRELLA DE MAR y el libro de Carlos de Prada “SQM. El riesgo tóxico diario” (primer y único monográfico en España de momento al menos, sobre sensibilidad química múltiple).

Es por ello que Rosa nos referencia como tal en su artículo, ya que, me comenta: “ambos han sido las principales fuentes de información y me han ayudado muchísimo a la hora de comprender qué me estaba pasando y cómo es el estado de cosas en torno a la SQM en la actualidad; y ambos lo merecen por el tremendo esfuerzo que es evidente hay detrás de ellos. Espero que algunas personas que lean el artículo se tomen el interés de conocerlos”.

Desde aquí agradecer a Rosa el gesto, que dice de su honestidad y transparencia como autora al dar crédito, y con ello difusión, a estas personas que trabajamos con mucho esfuerzo, a caballo entre bambalinas y los medios de comunicación, para los demás. Con ello dará además la oportunidad a sus lectores más curiosos de ampliar información sobre la SQM y sus patologías relacionadas, cuando así lo deseen.

Os recomiendo vivamente la lectura del texto: está muy bien estructurado y redactado, es de fácil lectura y ofrece un magnífico resumen de dos páginas con una panorámica completa del tema.El artículo, además, se encuentra al comienzo del ejemplar, lo que lo hace más fácil de ver para los lectores de la revista. Ya le he dado mis sinceras felicitaciones. Me ha encantado.

Los datos de la revista, para quien quiera hacerse con un ejemplar en papel en cualquiera de los sitios en los que se distribuye gratuitamente, son los siguientes: Espacio Humano, nº 148. Enero 2011 (págs. 10-11).

LA REVISTA “ESPACIO HUMANO”

Antes de que la SQM me obligara a aislarme en mi hogar, recuerdo de ver esta revista en TODAS las tiendas, herboristerías, restaurantes alternativos y ferias a donde iba.

Se trata de una muy conocida revista gratuita pionera en temas alternativos con una amplia distribución desde 1996 en más de 400 puntos de la Comunidad de Madrid (entre herboristerías, restaurantes vegetarianos, supermercados ecológicos, etc.) y eventos del sector (ferias, congresos...). Su tirada en formato papel es de 17.000 ejemplares controlados por el organismo oficialPDG/OJD. Aparte, la revista ofrece online a través de suhemeroteca digital algunos de sus ejemplares atrasados.

En la publicación escriben más de treinta contribuidores, entre otrosRamiro Calle, el conocido profesor de yoga y escritor, introductor de esta disciplina en España.

ARTÍCULO DE ROSA CASAS: "LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE, UNA VOZ DE ALARMA" (TRANSCRIPCIÓN Y PDF)

Espacio Humano_revista enero 2011_nº 148_La SQM, una voz de alarma. Rosa Casas (3 h.)

viernes, 7 de enero de 2011

Entrevista con Miquel Porta Serra en torno a Nuestra contaminación interna

“[…] Las causas de nuestra impregnación corporal por compuestos tóxicos persistentes son socioambientales, la naturaleza de la contaminación es en gran medida socioecológica..."
Salvador López Arnal Para Kaos en la Red 17-7-2009 a las 1:11
1210 lecturas 1 comentario

Miquel Porta Serra es doctor en Medicina, catedrático de Salud Pública de la Universidades Autónoma de Barcelona y de Carolina del Norte, e investigador del IMIM. Entre sus publicaciones, además de sus numerosos artículos en prestigiosas revistas científicas internacionales, cabe destacar sus artículos en El País, Claves, Daphnia y WorldWatch.   

Vuestra última publicación, la que muy recientemente has editado junto a Elisa Puigdomènech y Ferran Ballester, lleva por título: Nuestra contaminación interna. Concentraciones de compuestos tóxicos persistentes en la población española. ¿Contaminación interna? ¿Qué tipo de contaminación es ésa?

Se refiere a la acumulación en el organismo humano de contaminantes químicos, a la impregnación corporal de plaguicidas y residuos industriales como los PCB (policlorobifenilos) o las dioxinas. Sustancias cuyas concentraciones van aumentando en nuestros cuerpos a medida que crecemos, pues los organismos vivos no las podemos excretar. En nuestros estudios de investigación medimos estos contaminantes en sangre, grasa corporal, en las placentas...

¿A quienes va dirigido principalmente vuestro libro? ¿A los profesionales de la salud y del medio ambiente?

Esta es mi apuesta: va dirigido a toda ciudadana interesada, y lo digo así no porque excluya a los varones (para nada), sino porque las mujeres suelen ser más maduras que los hombres en estos temas. En apariencia puede interesar más a los profesionales de la salud, el medio ambiente y las otras ciencias de la vida y la sociedad (desde la educación, la alimentación y la sociología hasta el derecho, la química y la ingeniería ambientales). Pero elegí adrede una editorial “laica”, no una editorial de medicina, pues quiero salir de los círculos técnicos, ir más allá de los “iniciados” y expertos en contaminación. Conozco a mucha gente cuya profesión no es científica o médica y que está mucho mejor informada y concienciada que la mayoría de médicos, salubristas o químicos. Me refiero a que tienen mucho interés, conocimiento y criterio sobre las relaciones entre medio ambiente y salud pública.

¿De qué concentraciones de compuestos tóxicos persistentes en la población española habláis? ¿Cómo se producen esas concentraciones? Previamente incluso si me permites, ¿podrías definir la noción de “compuestos tóxicos persistentes” (CTP)?

Fundamentalmente, son plaguicidas y residuos industriales que contienen átomos de cloro, lo que hace que se disuelvan muy bien en las grasas. Los CTP que detectamos en más del 85% de la población general sana de Cataluña son el DDT y su principal producto de degradación, el DDE, ciertos PCB (como los congéneres 118, 138, 153 y 180), el HCB (hexaclorobenceno, un herbicida) y el β-HCH (un “hermano” del lindano).

¿Esta contaminación representa un importante reto para la salud pública española? ¿Somos conscientes de su peligrosidad? ¿Por qué?

En el libro invitamos a reflexionar sobre hipótesis como ésta: “Es probable que la distribución poblacional de algunos CTP explique una parte relevante de la carga social que hoy suponen algunas de las enfermedades y transtornos más prevalentes”. Entre ellos, infertilidad, malformaciones congénitas, problemas de aprendizaje y desarrollo neuroconductual, obesidad, diabetes, varios cánceres, Alzheimer, Parkinson... La conciencia sobre esos riesgos es nítida en amplias minorías en todo el mundo, también en España. Aunque, ciertamente, el conocimiento sobre los efectos adversos de los CTP está empapado de incertidumbres, no puede ser de otro modo.

Permíteme que insista en este punto. ¿Estás diciendo entonces que entre las múltiples causas de estas enfermedades que citas –diabetes, cánceres, Alzheimer, Parkinson- los CTP son un factor a tener muy en cuenta y que, por tanto, representan –o deberían representar- un asunto importante para la salud pública en nuestro país (y en otros países)?

Sí, desde luego.

¿Crees que, digamos, nuevas enfermedades como el síndrome de fatiga crónica o la fibromialgia están relacionadas con estos contaminantes?

Es posible, pero estudios serios todavía hay muy pocos.

¿Poseemos suficientes conocimientos científicos sobre los efectos nocivos de estas sustancias –pienso en plaguicidas o residuos industriales- sobre la salud humana?

“Suficientes”, no sé... ¿Qué es “suficiente”? No soy quién debe decirlo: somos todos quienes debemos decirlo, no sólo los investigadores. Pero existen muchos conocimientos... El libro entero es una invitación a que pensemos sobre ello. Y en el epílogo, entre citas de Sabina, Celaya, Riechmann y El Roto, insisto en que los significados y las implicaciones culturales y sociales de los hallazgos no se desprenden jamás automáticamente de los estudios clínicos, epidemiológicos y ambientales.

¿Y por qué? ¿Por qué los significados e implicaciones culturales no son meros corolarios de esos estudios? ¿Qué más hace falta para extraer esas conclusiones?

¿No es obvio el por qué? Pues porque hablamos de placentas contaminadas, de amamantar, de vejez, de cáncer... de nuestros cuerpos, de “poblaciones”... de cuando la enfermedad nos golpea con dureza e inexplicablemente... Hablamos de residuos, plásticos, comida... de impuestos, inspecciones, precios, comodidad... Porque las implicaciones emocionales, económicas o políticas son múltiples. Igual que lo son las causas y las posibles soluciones de la contaminación por CTP.

Esta concentración de la que estamos hablando, ¿es homogénea en España o está desigualmente repartida por nuestro territorio?

Existen grandes diferencias entre unas personas y otras. En la población general de Cataluña, por ejemplo, la concentración máxima del DDE es 7.838,21 ng/g y la mínima, 1,02 ng/g. O sea, una persona tiene concentraciones que son 7.684 veces superiores a las de otra. En el libro hemos seleccionado figuras, representaciones gráficas de estos datos que nos parecen imágenes o “fotografías” fundamentales para reflexionar. El análisis de la distribución poblacional o social de las concentraciones de estos contaminantes tóxicos muestra que no siguen una distribución “normal”, en el sentido estadístico de la palabra (y quizá tampoco en el sentido sociocultural); al contrario, presentan una gran asimetría, es decir, existen grandes desigualdades sociales también en los niveles corporales de tóxicos ambientales.

Y en estas desigualdades que señalas: ¿el trabajo que se desempeña, las condiciones en que se realiza, la clase social a la que se pertenece, juegan un papel importante?

Vamos a analizarlo. Creo que los patrones no serán sencillos. En muchas personas (quizá, la mayoría) la exposición a CTP en el lugar de trabajo es de menor duración que la que tenemos a lo largo de toda la vida a través de los alimentos. Eso no significa que no debamos actuar en los lugares de trabajo cuando hay exposiciones dañinas.

¿Es por eso por lo que en el libro habláis a menudo de la “población general”...?

Tu pregunta guarda una relación clara con lo que acabo de decir, y es coherente. Pero no es esa la razón. Simplemente me pregunto ¿y a la población general qué organizaciones la defienden?

Por lo demás, ¿puede la ciudadanía evitar exponerse a sus efectos?

Las medidas individuales son limitadas, aunque ayuda evitar en la medida de lo posible la ingesta de grasas. Sin olvidar que fumar es poco coherente con preocuparse por la exposición a CTP...

Las concentraciones de CTP observadas en un momento dado en una población adulta son el resultado de la acumulación de CTP a lo largo de prácticamente toda la vida. Ello es así, hoy en día, para los CTP que con mayor frecuencia analizamos en este libro. Esa cronicidad de la exposición y de la acumulación en el organismo debe tenerse en cuenta siempre que se valora el papel de una fuente de exposición concreta en un momento determinado.

Claro que puede tener sentido preocuparnos por la contaminación humana que pueda causar una exposición laboral o una fuente de CTP cercana a un lugar de residencia; entre otras razones, porque esa exposición puede ser más modificable que la exposición que supone la alimentación; aunque fácil nunca es, pues esas exposiciones responden a intereses económicos muy arraigados y a veces reportan beneficios económicos y sociales nada desdeñables.

Cuando se habla de dioxinas y de otros compuestos tóxicos se suele pensar en Tarragona y en el sureste español. ¿Por qué? ¿Son zonas especialmente castigadas o es más bien un tópico desinformado?

Si me atengo al objeto de la entrevista –y en esta ocasión es lo que quiero hacer– te diré que apenas hay datos sobre contaminación interna en los habitantes de esas zonas. En todo caso, lo que suela pensarse me interesa poco, lo que me interesa es lo que no suele pensarse. Sin olvidar que en diversas ocasiones he dado mi apoyo a compañeros que denunciaban la evidente contaminación en esas zonas.

¿Existen sectores de la población más vulnerables que otros ante estos compuestos contaminantes? Creo que de hecho apenas pueden ser eliminados y que la acumulación corporal aumenta paulatinamente con la edad. ¿Es así?

No creo que sea adecuado hablar de “susceptibilidad” a los CTP, bastante se abusa ya de este equívoco concepto en medicina, a menudo por una tergiversación de ciertos conocimientos sobre genética. Sería inaceptable que los riesgos de los CTP se quisieran privatizar. Las causas de nuestra impregnación corporal por CTP son socioambientales, la naturaleza de la contaminación es en gran medida socioecológica, y su control exige de actuaciones de calado social –que son, evidentemente, de naturaleza esencialmente política y económica. Por razones culturales, ideológicas y morales hay que anticiparse a los intentos de biocomercialización de los CTP en el ámbito de la medicina privada. Cuidado con los curanderos de CTP... Y sí, tienes razón, basándonos en los resultados obtenidos en los estudios analizados en este libro podemos concluir que –aunque algunos estudios señalan una reducción de los niveles de determinados CTP a lo largo del tiempo–, a día de hoy aún nos encontramos expuestos a múltiples CTP desde los primeros momentos de vida embrionaria y hasta la muerte. La mayoría de la población, a niveles relativamente bajos; ciertas minorías, a concentraciones muy superiores. Sí, la acumulación corporal aumenta paulatinamente con la edad; no obstante, los “efectos de cohorte” están poco estudiados: puede que algunos aumentos asociados a la edad en realidad se deban a que ciertas cohortes estuvieron más expuestas.

¿Efectos de cohorte? Puedes aclarar este concepto.

l concepto de “cohorte de nacimiento” se refiere a la generación a la que pertenecemos, al grupo de personas que nacimos el mismo año. Por suerte, ahora muchos ya no saben lo que una “quinta”...

¿Hay algún ejemplo a destacar en el campo internacional en este ámbito de la vigilancia?

Aparte de Cataluña, los únicos dos países del mundo con programas gubernamentales sistemáticos de análisis de la distribución poblacional de CTP en muestras representativas son Alemania y EEUU; quien quiera una revisión de lo que hacen estos y otros países puede ver nuestro artículo en la revista “Environment International” (2008, vol. 34, págs. 546-561).

¿Qué políticas públicas, y acaso también privadas, pueden ayudar a disminuir la exposición de las personas a estos contaminantes? Item más y acaso previo: ¿podrían ser eliminados o prohibidos esos contaminantes o debemos acostumbrarnos a vivir con esos peligros anexos a la “civilización industrial”? ¿Es este un sendero poco razonable?

Un anhelo del libro (quizá demasiado ambicioso, pero ¿por qué no?) es ayudar a dinamizar las políticas públicas y privadas (alimentación y ganadería, riesgos químicos, residuos, energía, medio ambiente, educación, trabajo y salud laboral, medicina) que pueden disminuir la exposición de las personas a estos contaminantes y, por tanto, disminuir la carga de muerte, enfermedad y sufrimiento que actualmente contribuyen a causar.

Tú mismo has escrito un epílogo para vuestro libro que lleva por título “Caminos por los que podríamos caminar, sin miedo, aunque a ratos preocupados, y quizá avanzar”. ¿Qué caminos son esos? ¿Podrías describirlos sucintamente?

Como investigador científico hay cosas que no entiendo. Las observo y no las entiendo. A menudo estás solo, has hallado algo que no entiendes: tienes algo que no entiendes. (A veces eso te hace muy feliz). Entonces lo guardas en tu bolsillo como un canto rodado; puede estar ahí muchos años, en el bolsillo del tejano gastado. Tu prosigues ese viaje que se parece a los que cantaba Kavafis... Y luego, un día, en un recodo del camino encuentras un colega o una amiga, o un ciudadano desconocido: y en mi palma esta ese guijarro, por si ella aprecia en él un destello, un significado. Eso y la continuación de la historia es lo que esbozo en el epílogo...

Se señala en el libro una de vuestras finalidades básicas: “propiciar una reflexión que debe ser culturalmente imaginativa, moralmente valiente, técnicamente innovadora y siempre respetuosa con los hechos y las incertidumbres que desvela la investigación científica”. ¿Imaginativa, valiente, innovadora, respetuosa? ¿No pretendéis, una vez más, asaltar utópicamente los cielos?

No es una utopía, es una realidad (aunque insuficiente, claro, como todo lo humano): muchísima gente y muchas organizaciones ciudadanas están desarrollando una reflexión y una praxis que tienen esas cualidades. Incluso existen en las empresas y en sectores de las Administraciones.

¿Quieres añadir algo más?

Sí, gracias. En este volumen están sintetizados los trabajos de todos los grupos que en España investigamos sobre la distribución poblacional de los CTP y que tenemos una trayectoria contrastada (a nivel internacional, claro, la investigación no tiene otro escenario). Su participación en el libro es un signo del buen ambiente de trabajo y de la positiva colaboración que existe entre los grupos. Estoy muy contento con esa diversidad de aportaciones, con que nadie dijese que ‘no’ a escribir en el libro. Cincuenta autores es una cifra que dice mucho…

También es de destacar el apoyo que la edición del libro ha recibido del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS - CCOO), de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), y de Científicos por el Medio Ambiente (CiMA). Pero nada de ello habría sucedido sin Jorge Riechmann (de ISTAS), Pía Paraja (de los Libros de la Catarata) y la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), una organización auténticamente crítica, científica y democrática (y no como otras, que apenas son algo más que altavoces de la industria biomédica más convencional). Fíjate en la presencia en la contraportada del libro de los logos de esas 4 organizaciones, es una apuesta de los editores: creemos que hoy estas alianzas son imprescindibles para afrontar los retos que problemas como los CTP nos plantean a todos. Esta colaboración es también la puesta en práctica de una idea muy conocida: los investigadores no queremos estar solos, aislados; al contrario, deseamos construir espacios de reflexión y debate con las organizaciones sociales más dinámicas y transformadoras. La propia elección de una editorial “laica”, que ya hemos comentado, va en esa línea: abrir la discusión al máximo de ciudadanas/os. Aunque veremos si lo logramos, pues las cuestiones tienen una fuerte componente técnica, y el libro también la tiene. Ah, y algo que es de simple justicia: destacar el inmenso trabajo de las otras editoras, Elisa Puigdomènech, Ferran Ballester, Magda Gasull y Magda Bosch de Basea.

Gracias, Miquel, muchísimas gracias por tu tiempo y por tus informadas respuestas y reflexiones.

Fuente:
www.kaosenlared.net/noticia/entrevista-miquel-porta-serra-torno-nuestra-contaminacion-interna

Aunque la entrevista es de  Julio del 2009, merece la pena leerla porque sigue muy vigente en la actualidad y no hemos avanzado nada, los que sufrimos de FM, SFC Y SSQM, sabemos de lo que habla, espero que como toda información que cuelgo os sirva para reflexionar sobre el tema.