miércoles, 19 de marzo de 2014

Sensibilidad química múltiple: diferencias epidemiológicas, clínicas y pronósticas entre la de origen laboral y la de origen no laboral

Multiple chemical sensitivity: Epidemiological, clinical and prognostic differences between occupational and non-occupational cases

Santiago Nogué Xaraua, María Alarcón Romayb, José-Miguel Martínez Martínezbc, Jordi Delclós Clanchetbc, Elisabet Rovira Prata, Joaquím Fernández Solàd
  • a Unidad de Toxicología Clínica, Hospital Clínic, Barcelona, España
  • b Unidad Docente Mateu Orfila, Universidad Pompeu Fabra y ASEPEYO, Barcelona, España
  • c Centro de Investigación en Salud Laboral (CiSAL), Universidad Pompeu Fabra, Barcelona, España
  • d Unidad de Fatiga Crónica, Hospital Clínic, Barcelona, España
Palabras Clave

Sensibilidad química multiple. Intolerancia ambiental idiopática. Riesgos laborales.

Keywords

Multiple chemical sensitivity. Idiopathic environmental intolerance. Occupational risks.

Resumen

Fundamento y objetivo

El progresivo aumento de pacientes con síndrome de sensibilidad química múltiple (SQM) y la falta de estudios que relacionen su aparición con un posible origen laboral plantean la necesidad de investigaciones en este campo. El objetivo ha sido comparar aspectos epidemiológicos, clínicos y pronósticos entre las SQM de origen laboral y no laboral.

Pacientes y método

Estudio observacional de una serie de pacientes diagnosticados de SQM en la Consulta Externa de Toxicología del Hospital Clínic de Barcelona entre 2002-2007. El origen (laboral o no laboral) de la SQM se consideró como la variable independiente. Las variables dependientes fueron la actividad laboral, los agentes desencadenantes de la SQM, los productos químicos que se asocian al desarrollo de manifestaciones clínicas, la gravedad de los síntomas, las comorbilidades y la incapacidad laboral. Se comparó la distribución porcentual de resultados en el grupo de origen laboral y en el grupo de origen no laboral.

Resultados

Se incluyeron 165 pacientes, con una media de edad de 47,7 años, de los que un 90,9% fueron mujeres. Al comparar los pacientes con SQM de origen laboral con los pacientes con SQM de origen no laboral, se obtuvieron diferencias significativas en la presencia de comorbilidades, como el síndrome de fatiga crónica (el 68,1 frente al 88,5%; p=0,002) o la fibromialgia (el 49,3 frente al 73,9%; p=0,002), en las incapacidades temporales (el 60,9 frente al 39,6%; p=0,006) y en las permanentes (el 8,7 frente al 22,9%; p=0,006).

Conclusiones

Los pacientes con SQM atribuida a un origen laboral presentan menos comorbilidad e incapacidades permanentes que los pacientes con SQM de origen no laboral.

Artículo

Introducción

La sensibilidad química múltiple (SQM) o intolerancia ambiental idiopática es un síndrome caracterizado por la pérdida de tolerancia a la presencia ambiental de productos químicos en concentraciones consideradas como no tóxicas1. Cullen propuso este término en 19872, mientras que en 1999 se consensuaron los criterios diagnósticos que se utilizan en la actualidad3. Encuestas poblacionales realizadas en varios países muestran que hasta un 10% de la población refiere intolerancias ambientales, aunque la cifra real de pacientes con SQM no llegaría al 0,1%4,5.

La causa del síndrome de SQM es desconocida, pero en ocasiones se ha asociado a exposición a productos químicos (plaguicidas, hidrocarburos, gases irritantes y otros), especialmente en el medio laboral6,7,8. En la práctica clínica, la SQM suele ir acompañada de otras comorbilidades, la más frecuente es el síndrome de fatiga crónica (SFC), con el que podría compartir mecanismos etiológicos y fisiopatológicos en el contexto de los denominados síndromes de sensitivización central9,10. Sus manifestaciones clínicas son multiorgánicas, en forma de síntomas sobre diversos órganos y sistemas, en particular el aparato respiratorio (tos, disnea) y el sistema nervioso central (cefalea, inestabilidad), irritación ocular y faríngea, y mal estado general, lo que impide que el paciente permanezca en un ambiente donde haya perfume, colonia, ambientador, lejía, humo procedente de los tubos de escape de los vehículos de motor u otro agente químico aromático11. El diagnóstico de la SQM es clínico, ya que no se dispone de marcadores biológicos ni de pruebas complementarias específicas12. La SQM carece, por otro lado, de un tratamiento eficaz, por lo que sólo se le suele recomendar al paciente que evite la exposición a los productos frente a los que ha perdido tolerancia y terapéutica sintomática de las manifestaciones clínicas.

Respecto a la posible relación de la SQM con un origen laboral, el número de estudios existentes es muy limitado por la habitual dificultad para identificar el agente causal, lo que al mismo tiempo dificulta su reconocimiento como enfermedad profesional o accidente laboral13. Por esto, se diseñó este estudio con el objetivo de comparar las características epidemiológicas, clínicas y pronósticas de las SQM asociadas a un origen laboral con las de las SQM de origen no laboral. Se estableció como hipótesis que la SQM de origen laboral se acompaña de mayor comorbilidad e incapacidad.

Pacientes y método

Diseño del estudio y población de referencia

Estudio observacional de una serie de 165 casos diagnosticados de SQM en la Consulta Externa de la Sección de Toxicología Clínica del Hospital Clínic de Barcelona. La recogida de datos se llevó a cabo en el período comprendido entre enero de 2002 y diciembre de 2007, incluidos los casos nuevos diagnosticados cada año de síndrome de SQM. El diagnóstico de SQM fue clínico y se estableció sobre la base de los 6 criterios de consenso que definen la SQM (tabla 1). Se excluyeron los pacientes menores de 18 años y los mayores de 70 años.

Tabla 1. Criterios diagnósticos de la sensibilidad química múltiple

  • 1 Es una enfermedad crónica
  • 2 Sus manifestaciones se repiten de forma reproducible
  • 3 Responde a exposiciones a concentraciones bajas
  • 4 Se desencadena por compuestos químicos no relacionados entre sí
  • 5 Mejora al eliminar esos incitadores
  • 6 Afecta a muchos aparatos y sistemas del organismo

Para establecer el origen laboral de la SQM, los pacientes debían cumplir los 3 criterios mayores y al menos 4 de los criterios menores definidos por el equipo de investigación y revisados por un experto en materia de toxicología laboral (tabla 2)14,15.

Tabla 2. Criterios de atribución del origen laboral

Criterios mayores
  • • El paciente reúne los criterios diagnósticos de SQM de acuerdo a la conferencia de consenso de 1999
  • • El paciente no tenía manifestaciones de SQM antes de incorporarse a la actividad laboral que se está investigando
  • • El paciente no tenía manifestaciones ni de síndrome de fatiga crónica, ni de SQM ni de fibromialgia antes de incorporarse a la actividad laboral que se está investigando
Criterios menores
  • • El paciente está o ha estado expuesto en su puesto de trabajo a plaguicidas, disolventes, hidrocarburos o irritantes
  • • El paciente ha iniciado manifestaciones clínicas de SQM en su puesto de trabajo
  • • El paciente ha mejorado de las manifestaciones clínicas de su SQM fuera de su puesto de trabajo (al menos durante una época)
  • • El paciente no está expuesto a plaguicidas, disolventes, hidrocarburos o irritantes fuera de su puesto de trabajo
  • • Hay más personas en la misma empresa diagnosticadas simultáneamente de SQM
  • • La Inspección de Trabajo ha demostrado deficiencias en la empresa que afectan a la seguridad e higiene en el trabajo y que están directamente relacionadas con la presencia de productos químicos, los que son susceptibles de haber podido afectar a la salud de los trabajadores, ya sea en forma de enfermedad profesional o de accidente laboral
  • • Existe una sentencia judicial en la que queda establecido un daño para la salud de los trabajadores de la empresa que está directamente relacionado con la presencia de productos químicos en el lugar de trabajo

SQM: sensibilidad química múltiple.

La identificación de los agentes desencadenantes de los síntomas, la cuantificación de su gravedad y las repercusiones sobre la vida diaria se llevaron a cabo mediante la cumplimentación por los pacientes del cuestionario de autoevaluación Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI)16.

Los Comités de Ética y de Investigación del Hospital Clínic de Barcelona aprobaron el diseño del estudio.

Variables de análisis

El origen laboral o no laboral de la SQM se consideró como la variable independiente. Las variables dependientes fueron la actividad laboral, la gravedad de los síntomas, la presencia de comorbilidades, la incapacidad laboral, los productos químicos vinculados a los síntomas, el tipo de exposición laboral asociada a la SQM y los síntomas provocados por los productos químicos. La actividad laboral se identificó sobre la base del contenido de los informes clínicos del paciente, en los que se especificaba su respectiva ocupación; las etiquetas de la actividad laboral se agrupaban si la frecuencia de algunas de ellas era menor de 10.

La gravedad de los síntomas de los pacientes se estableció sobre la base de los resultados obtenidos en el cuestionario QEESI, al que el paciente respondió en cada visita anual a la Consulta de Toxicología. De las 5 escalas de este cuestionario, la gravedad de los síntomas y la intolerancia química se tomaron como escalas de referencia al valorar la gravedad de los síntomas presentados por el paciente; se estableció como criterio de gravedad el obtener una puntuación igual o superior a 40 puntos sobre 100 en las escalas de exposición inhalatoria y no inhalatoria.

La variable comorbilidad se construyó sobre la base de la presencia o ausencia de un diagnóstico de SFC, fibromialgia (FM), depresión o enfermedad tiroidea.

La presencia o ausencia de incapacidad laboral se recogió en el informe clínico mediante la documentación aportada por el paciente en sus visitas a la Unidad. Algunas de estas incapacidades se habían concedido previamente a la citada visita, especialmente las incapacidades temporales. Sin embargo, muchas de ellas se concedieron posteriormente, y el paciente las comunicaba en sus visitas sucesivas a la Consulta Externa de Toxicología.

El tipo de exposición laboral asociada a la SQM se obtuvo sobre la base de la información proporcionada por el paciente, la existencia de brotes epidémicos desencadenados por tal exposición y, en algunos casos, los informes proporcionados por la Inspección del Trabajo. Cuando se estableció una relación causa-efecto, se clasificaron como accidentes de trabajo o enfermedad profesional según el art. 115.1 y 115.2 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social.

A partir de la anamnesis realizada a los pacientes, se recogieron los datos referentes a los productos químicos que se asociaron a su sintomatología. Dado el gran número de etiquetas creadas para esta variable, 56 en total, aquéllas cuya frecuencia fue superior a 10 se reagruparon en las 5 principales categorías.

Los síntomas desencadenados por la exposición a agentes químicos se obtuvieron también por la anamnesis, las respuestas del cuestionario QEESI y los informes de otros especialistas que atendieron al paciente. Las 38 etiquetas creadas para esta variable se agruparon en 5 categorías de síntomas cuando sus frecuencias eran superiores a 10.

Se consideró que la SQM formaba parte de un brote epidémico si existía afectación simultánea de 2 o más personas en un tiempo y espacio determinados.

Análisis de los datos

Se realizó un análisis descriptivo de las variables definidas para este estudio mediante el cálculo de la frecuencia y el porcentaje de las variables cualitativas, la media y la desviación estándar de la edad, y la mediana y los percentiles 25 y 75 del tiempo de seguimiento de los pacientes que habían acudido a la Consulta Externa de Toxicología en más de 2 ocasiones. Para valorar la asociación entre cada variable dependiente y la variable independiente se comparó la distribución de frecuencias (porcentajes) de las variables dependientes en los grupos de la variable independiente (origen laboral y origen no laboral). Para determinar si las diferencias eran estadísticamente significativas se utilizó la prueba exacta de Fisher. Los análisis de datos se realizaron con los paquetes estadísticos SPSS (SPSS Inc., Chicago, Illinois) y STATA versión 8 (StataCorp, College Station, Texas).

Resultados

Se incluyeron 165 pacientes diagnosticados de SQM con una media de edad de 47,7 años (extremos de 27–69 años), y de los que un 90,9% eran mujeres. El 41,8% presentaba una SQM relacionable con un origen laboral. El tiempo mediano de seguimiento en la Consulta Externa de Toxicología del Hospital Clínic de los pacientes que habían acudido en más de 2 ocasiones fue de 503 días; un 25% de los pacientes había acudido a los 364 días y un 75% lo había hecho a los 709 días.

En la tabla 3 se describen las características de esta serie de pacientes. En relación con los puestos de trabajo, destaca que el 21,8% de los pacientes eran administrativos. En cuanto a las comorbilidades, el 80% también estaba diagnosticado de SFC, el 63,3% de FM, el 62,4% de depresión, el 10,9% de hipotiroidismo y el 6,7% de hipertiroidismo. Se constató que el 48,5% tenía concedida una incapacidad temporal y el 17% una incapacidad permanente. En el 14,5% de los casos se relacionó una fumigación o vertido de plaguicidas con la exposición desencadenante de la SQM y en el 4,8% una exposición profesional a productos de limpieza doméstica.

Tabla 3. Características de los pacientes con sensibilidad química múltiple atendidos en la Unidad de Toxicología del Hospital Clínic
 
n%
Sexo
Mujer15090,9
Varón159,1
Edad en años, media y desviación típica47,77,4
Tiempo de seguimiento en días, mediana y percentil 25, percentil 75503364, 709
Actividad laboral
Administrativo3621,8
Enfermera de hospital116,7
Enfermera de centro de atención primaria84,8
Limpieza148,5
Auxiliar de clínica106,1
Otros8048,5
Nunca ha trabajado63,6
Gravedad síntomas
Graves a13481,2
No graves b3118,8
Comorbilidades
Síndrome de fatiga crónica13280,0
Fibromialgia10563,6
Depresión10362,4
Hipotiroidismo1810,9
Hipertiroidismo116,7
Incapacidad laboral
Incapacidad temporal8048,5
Incapacidad permanente2817,0
Activo2213,3
Paro127,3
No trabaja actualmente2313,9
Tipo de exposición laboral asociada a SQM
AT
Fumigación o vertido de plaguicidas2414,5
Vertido de hidrocarburos42,4
Otros AT127,2
Enfermedad relacionada con el trabajo
Exposición profesional a gases/vapores irritantes74,2
Exposición profesional a productos de limpieza doméstica84,8
Exposición profesional a otros productos químicos116,8
Productos químicos vinculados a los síntomas
Productos de limpieza doméstica c14185,5
Interiores d14487,3
Vía pública e10563,6
Disolventes y pinturas f6841,2
Cosméticos e higiene personal g14386,7
Síntomas desencadenados por los productos químicos
Respiratorios h12173,3
Otorrinolaringológicos i9155,2
Digestivos j7646,1
Neurológicos k13883,6
Otros: dermatológicos, cardíacos, oftalmológicos, psiquiátricos l9557,6
Total165100

AT: accidente de trabajo; QEESI: Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory; SQM: sensibilidad química múltiple.
a El paciente ha obtenido puntuaciones mayores o iguales a 40 puntos en las escalas 1 y 3 del QEESI.
b El paciente ha obtenido puntuaciones menores a 40 puntos en las escalas 1 o 3 del QEESI.
c Detergentes, lejía, limpiacristales, limpiasuperficies, productos de limpieza no especificados, salfumán o suavizante.
d Aire acondicionado, ambientador, tinta de periódicos y revistas, humo de velas, insecticidas.
e Alquitrán, gasoil, gasolina, humo de tabaco o humo de tubo de escape.
f Disolventes, pinturas o barniz.
g Champú, colonia, cosméticos, desodorante, jabón, laca del pelo, perfume o ropa nueva.
h Disnea, toracalgia o tos.
i Afonía, disgeusia, irritación de garganta o rinorrea.
j Anorexia, epigastralgia, náuseas o vómitos,
k Pérdida de memoria, pérdida de concentración, cefalea, embotamiento mental, astenia, mareo o mal estado general.
l Dermatológicos: erupciones; cardíacos: palpitaciones; oftalmológicos: irritación ocular; psiquiátricos: ansiedad.

De los pacientes cuya SQM se relacionaba con un origen laboral, el 89,9% eran mujeres y el 64,7% mayores de 45 años en el momento de la primera visita; no se encontraron diferencias estadísticamente significativas respecto al grupo con SQM de origen no laboral (91,7% y 62,5%, respectivamente). La proporción de pacientes que formaba parte de algún brote epidémico en la SQM de origen laboral fue mayor que en la de origen no laboral (el 34,8 frente al 0%; p<0 font="">

Se observó que algunas profesiones presentaban un mayor porcentaje de pacientes con SQM de presunto origen laboral respecto al SQM de origen no laboral, como los administrativos (el 26,6 frente al 19,8%), el personal de limpieza (el 15,9 frente al 3,1%), las enfermeras de centros de atención primaria (el 8,7 frente al 2,0%) y los auxiliares de clínica (el 7,2 frente al 5,2%), con diferencias estadísticamente significativas (p=0,003). En cambio, el porcentaje de enfermeras de hospital con SQM considerada como de posible origen laboral fue menor que en el grupo con SQM de origen no laboral (tabla 4). Respecto a las exposiciones laborales aparentemente desencadenantes de SQM, las situaciones más frecuentes fueron la fumigación o vertido de plaguicidas (el 33,3% de los casos), el vertido de hidrocarburos (el 5,8%) en los casos de accidente laboral y la exposición a productos de limpieza (el 11,6%) o a gases y vapores irritantes (el 8,7%) en las enfermedades profesionales.

Tabla 4. Distribución de las variables de estudio según la sensibilidad química múltiple de origen laboral y la de origen no laboral en los pacientes atendidos en la Consulta Externa de Toxicología del Hospital Clínic



Origen laboral Origen no laboral



n % n % pa
Actividad laboral
Administrativo 17 26,6 19 19,8 0,003
Enfermera de hospital 3 4,3 8 8,3

Enfermera de centro de atención primaria 6 8,7 2 2,0

Limpieza 11 15,9 3 3,1

Auxiliar de clínica 5 7,2 5 5,2

Otros 27 39,1 53 55,2

Nunca ha trabajado 0 0,0 6 6,2



Gravedad síntomas
Gravesb 52 75,4 82 85,4 0,111
No graves 17 24,6 14 14,6



Comorbilidad
Síndrome de fatiga crónica 47 68,1 85 88,5 0,002
Fibromialgia 34 49,3 71 73,9 0,002
Depresión 44 63,8 59 61,5 0,871
Hipotiroidismo 10 14,5 8 8,3 0,219
Hipertiroidismo 3 4,3 8 8,3 0,362


Incapacidad laboral
Incapacidad temporal 42 60,9 38 39,6 0,006
Incapacidad permanente 6 8,7 22 22,9

Activo 12 17,4 10 10,4

Paro 5 7,2 7 7,3

No trabaja actualmente 2 2,9 7 7,3



Tipo de exposición laboral asociada a SQM
AT









Fumigación o vertido de plaguicidas 23 33,3 1 1,0 <0 p="">
Vertido de hidrocarburos 4 5,8 0 0,0

Otros AT 11 15,9 1 1,0



Enfermedad relacionada con el trabajo
Exposición profesional a gases o vapores irritantes 6 8,7 1 1,0 <0 p="">
Exposición profesional a productos de limpieza doméstica 8 11,6 0 0,0

Exposición profesional a otros productos químicos 11 15,9 0 0,0



Productos químicos vinculados a los síntomas
Productos de limpieza domésticac 57 82,6 84 87,5 0,382
Interioresd 60 86,9 84 87,5 1,000
Vía públicae 45 65,2 60 62,5 0,745
Disolventes y pinturasf 29 42,0 39 40,6 0,874
Cosméticos e higiene personalg 59 85,5 84 87,5 0,817


Síntomas desencadenados por los productos químicos
Respiratoriosh 52 75,4 69 71,9 0,722
Otorrinolaringológicosi 44 63,8 47 48,9 0,081
Digestivosj 31 44,9 45 46,9 0,875
Neurológicosk 58 84,1 80 83,3 1,000
Otros: dermatológicos, cardíacos, oftalmológicos, psiquiátricosl 43 62,3 52 54,2 0,339
Total 69 100,0 96 100,0


AT: accidente de trabajo; QEESI: Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory; SQM: sensibilidad química múltiple.
a Prueba exacta de Fisher.
b El paciente ha obtenido puntuaciones mayores a 40 puntos en las escalas 1 y 3 del QEESI, de lo contrario, se clasificarán como no graves.
c Detergente, lejía, limpiacristales, limpiasuperficies, productos de limpieza no especificados, salfumán o suavizante.
d Aire acondicionado, ambientador, tinta de periódicos y revistas, humo de velas, insecticida espray no especificado u olor del agua corriente.
e Alquitrán, gasoil, gasolina, humo de tabaco o humo de tubo de escape.
f Disolventes, pinturas o barniz.
g Champú, colonia, cosméticos, desodorante, jabón, laca del pelo, perfume o ropa nueva.
h Disnea, toracalgia o tos.
i Afonía, disgeusia, irritación de garganta o rinorrea.
j Anorexia, epigastralgia, náuseas o vómitos.
k Pérdida de memoria, pérdida de concentración, cefalea, embotamiento mental, astenia, mareo o mal estado general.
l Dermatológicos: erupciones; cardíacos: palpitaciones; oftalmológicos: irritación ocular; psiquiátricos: ansiedad.

No se encontraron diferencias significativas entre la gravedad de los síntomas de los pacientes y el origen de la SQM, aunque se observó un mayor porcentaje de pacientes con criterios de gravedad en las SQM de origen no laboral (el 85,4 frente al 75,4%). Tampoco se encontraron diferencias entre los productos químicos que desencadenaron síntomas en los pacientes con SQM de causa aparentemente laboral o los que desencadenaron síntomas en los pacientes con SQM de causa no laboral (tabla 4).

Las diferencias en los porcentajes de comorbilidades en la SQM relacionable con una actividad laboral frente a la de origen no laboral fueron sólo significativas para el SFC (el 68,1 frente al 88,5%; p=0,002) y la FM (el 49,3 frente al 73,9%; p=0,002).

El porcentaje de incapacidad temporal en los pacientes cuya SQM parecía ser de origen laboral fue mayor que en los pacientes con SQM de origen no laboral (el 60,9 frente al 39,6%), mientras que en las incapacidades permanentes fue al contrario (el 8,7 frente al 22,9%); se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas (p=0,006). Sin embargo, no se observaron diferencias estadísticas al agrupar las incapacidades temporales y permanentes en una sola variable, que fueron del 69,6% en los pacientes con SQM de origen aparentemente laboral y del 62,5% en los pacientes con SQM de origen no laboral.

Discusión

La SQM es un síndrome complejo en el que a los síntomas propios de la sensibilidad química se le solapan con frecuencia los procedentes de otras comorbilidades, lo que dificulta tanto la valoración clínica de los pacientes como la interpretación fisiopatológica del cuadro. La magnitud del problema (165 nuevos casos en 6 años) no es muy probablemente un reflejo de su prevalencia en la población general, ya que la escasa presencia de otras unidades especializadas en esta enfermedad dentro de la sanidad pública ha condicionado la visita de los pacientes a la nuestra. Otro sesgo importante es el hecho de que en nuestro hospital hay unidades especializadas tanto de SFC como de FM, por lo que muchos de estos pacientes se han remitido desde estas unidades para ratificar el diagnóstico de SQM y establecer un posible origen toxicolaboral. Por todo esto estimamos que la prevalencia de SQM en la población general no debe ser mayor del 0,05%.

Por otro lado, la relación entre el ámbito laboral y la SQM es trascendente, ya que en bastantes ocasiones (41,8% de los casos) existió una aparente asociación entre la exposición a productos químicos en el puesto de trabajo y el inicio de una SQM, aunque esta cifra pudo haberse elevado por el hecho de que los pacientes se atendieron en una unidad de toxicología clínica. En la presente serie destaca también la elevada prevalencia de comorbilidades en forma de SFC y de FM, lo que tiene una muy probable relación con el hecho ya mencionado de que en el mismo centro sanitario haya unidades especializadas de estas enfermedades. Los pacientes con SQM de aparente origen laboral han mostrado menos comorbilidades e incapacidades permanentes que los pacientes con SQM de origen no laboral, lo que puede significar que los mecanismos que desencadenan la SQM de origen no profesional tienen más trascendencia patogénica, sintomática, invalidante e irreversible que los derivados de una exposición laboral.

Como sucede en muchas otras series de pacientes con SQM, un elevado porcentaje de la población de estudio eran mujeres17. Esta diferencia de sexo puede explicarse por el histórico rol de la mujer en la sociedad en lo que a la limpieza del hogar se refiere, situación unida al crecimiento exponencial de la oferta de productos químicos de uso doméstico con efectos sobre la salud. Otro factor podría ser la progresiva incorporación de la mujer a un mercado laboral donde es frecuente la exposición reiterada a productos químicos en los puestos por ellas desempeñados18. Esta marcada diferencia de género podría provenir también de una genética predisponente ligada al sexo o de un factor hormonal dependiente de los estrógenos, y que potenciaría la sensibilidad central corticolímbica19.

Una parte de la problemática del ámbito laboral que rodea algunos casos de SQM, y en particular a los brotes epidémicos (en los que estaba implicado el 34,8% de los pacientes del estudio), radica en la frecuente falta de su reconocimiento causal por parte de las entidades implicadas. En ocasiones llega a constatarse fehacientemente el uso de productos químicos no autorizados (especialmente biocidas de aplicación ambiental), la evidente falta de medidas de seguridad e higiene en los puestos de trabajo, una ausencia de información a los trabajadores sobre situaciones de riesgo, la incorrecta aplicación de productos tóxicos, la inadecuada formación de los aplicadores, la inobservancia de los períodos de seguridad, la falta de equipos de protección personal y un largo etcétera, aunque muchas veces no se dispone de la información suficiente para corroborar la relación causal y, secundariamente, establecer responsabilidades y compensaciones.

La fumigación o vertido de plaguicidas y la exposición profesional a productos de limpieza fueron las exposiciones iniciales que presentaron con mayor frecuencia los pacientes con SQM de aparente origen laboral. El contacto continuo del personal de limpieza con productos químicos, que en muchas ocasiones no presentan la información toxicológica reglamentaria, y la falta de medidas de seguridad en la aplicación de plaguicidas y biocidas podrían explicar esta mayor presentación en el ámbito laboral.

Es conocida la íntima relación clínica y patogénica de la SQM con el SFC y la FM en el contexto común de los denominados síndromes de sensitivización central20. Ello hace que estos pacientes puedan añadir síntomas progresivos de descontrol en la percepción de la fatiga física o neurocognitiva (SFC), del dolor (FM) y de la exposición a productos químicos (SQM), además de otras manifestaciones (síndrome seco, disfunción tiroidal, etc.). A partir de los resultados obtenidos en el presente estudio, se pudieron observar diferencias en la frecuencia de aparición de comorbilidades ligadas a la SQM según su posible origen laboral o no. El mayor porcentaje de SFC y FM en el grupo de SQM de origen no laboral y la falta de significación estadística del resto de las comorbilidades fueron contrarios a lo esperado en el planteamiento del trabajo. Tanto el SFC como la FM se encuentran clasificados como enfermedades específicas y reconocidas por la OMS y por el Centro de Diagnóstico de Enfermedades (Atlanta, EE. UU.) con los códigos CIE-10 G93.3 y CIE-10 M79.7, respectivamente21. Aunque la SQM está catalogada como síndrome y no como enfermedad, la Resolución del Parlamento Europeo del 4 de septiembre de 2008 sobre la revisión intermedia del Plan de Acción Europea sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010 incluye a la SQM dentro del número creciente de enfermedades vinculadas a factores medioambientales y a la medicina del medio ambiente22.

Los resultados del presente estudio observaron un mayor porcentaje en la concesión de incapacidad laboral temporal en los pacientes cuya SQM era de origen laboral. Este hecho puede traducir la repercusión inmediata de la exposición, con sintomatología aguda e intensa, que invalida al paciente. Estudios previos no habían demostrado diferencias significativas de incapacidades entre las SQM de origen laboral y las de origen no laboral, probablemente por una falta de determinación del origen laboral o porque las incapacidades laborales ya se habían concedido previamente a la asistencia a la consulta7. Una vez establecida la SQM, las dificultades para reincorporarse al puesto de trabajo o para el reconocimiento de una invalidez son notables y, en ocasiones, discriminatorias23. Es importante tener en cuenta que las incapacidades permanentes que se han otorgado a estos pacientes, en grado total o absoluto, se han concedido sobre la base de sus comorbilidades y no por su SQM. Esta relación entre SQM y comorbilidades podría explicar el mayor porcentaje de incapacidades permanentes en los pacientes con SQM de origen no laboral, ya que la falta de una secuencia temporal que permita establecer el orden de aparición de las comorbilidades podría haber creado confusión a la hora de conceder la incapacidad permanente, y declinarse, casi siempre, por una aparición inicial de las comorbilidades sin relación con el ámbito de trabajo y descartar, así, cualquier concesión por SQM de origen laboral. Además, las dificultades para demostrar que ha habido una exposición tóxica y la no declaración, por esto, de un accidente de trabajo han constituido otro factor evitativo para declarar una causalidad laboral a muchos casos con SQM.

Consideramos que este trabajo representa una aportación novedosa en el campo de la SQM debido al escaso número de estudios previos publicados en España respecto a la relación de la SQM con el ámbito laboral, como ocurre en otros países24. Además, la descripción epidemiológica de una entidad poco conocida para los médicos internistas, médicos de familia y especialistas en medicina del trabajo y la utilización de unos criterios de atribución del origen laboral podrían contribuir positivamente a una mejor identificación de estos casos que se acompañan siempre de una marcada reducción en la calidad de vida25.

La principal limitación del estudio ha sido la dificultad para establecer una relación causal entre las SQM que se han relacionado en su origen con la actividad laboral: la información provenía mayoritariamente del propio paciente, el que se encontraba inmerso con frecuencia en un proceso de reclamación de daños y con manifestaciones de deterioro cognitivo que contribuían a dificultar la valoración de la anamnesis. Además, no se disponía de concentraciones ambientales ni de marcadores biológicos de la exposición presuntamente implicada y los informes de Inspección de Trabajo de los que se dispuso para evaluar los casos fueron muy escasos, por lo que se hubo de recurrir a la aplicación de unos criterios de atribución del origen laboral no validados. Otras limitaciones han sido el pequeño tamaño muestral basado en el estudio epidemiológico de una serie de casos y el uso de un cuestionario no validado al español (QEESI), que se utiliza en la práctica clínica como instrumento de valoración de la gravedad, cuando su finalidad inicial era discriminar entre pacientes y controles26.

Recientes legislaciones adoptadas por la Unión Europea, como el Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias y Preparados Químicos, representan un instrumento que podría permitir un mayor control sobre el uso de productos químicos a través de la gestión de los riesgos para la salud y el medio ambiente, de forma racional y responsable, y que podría contribuir a reducir las exposiciones de riesgo en el mundo del trabajo y los casos de SQM27.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Agradecimientos

Al Dr. Pere Sanz por la revisión de los criterios de causalidad laboral, al Dr. Joan Benach por el seguimiento evolutivo del trabajo y al Dr. Fernando Benavides por habernos guiado en su estructura y proporcionado algunas referencias bibliográficas.

Recibido 22 Octubre 2009

Aceptado 1 Diciembre 2009

Autor para correspondencia. SNOGUE@clinic.ub.es

Bibliografía

1.Ortega-Benito J.M. Prestación de servicios sanitarios basados en la evidencia: hipersensibilidad química múltiple o intolerancia ambiental idiopática. Med Clin (Barc). 2002;118:68-72. 
2.Cullen M.R. The worker with multiple chemical sensivities: An overview. Occup Med. 1987;2:655-61. Medline
3.Bartha L, Baumzweiger W, Buscher DS, Callender T, Dahl KA, Davidoff A, et-al. Multiple chemical sensivity: A consensus. Arch Environ Health. 1999;54:147-9. Medline
4.Caress SM, Steinemann A.C. Prevalence of multiple chemical sensivities: A population-based study in the Southeastern United States. Am J Public Health. 2004;94:746-7. Medline
5.Obiols J. Documentación NTP 557. Intolerancia ambiental idiopática (IAI): sensibilidad química múltiple (SQM) y fenómenos asociados. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo. Ministerio de trabajo y asuntos sociales [consultado 11/04/2009]. Disponible en: http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/501a600/ntp_557.pdf.
6.Sparks P.J. Idiopathic environmental intolerances: Overview. Occup Med. 2000;15:497-510. Medline
7.Nogué S, Fernández-Solá J, Rovira E, Montori E, Munné P. Sensibilidad química múltiple: análisis de 52 casos. Med Clin (Barc). 2007;129:96-8.
8.Hong ZR, Hong SY, Han MJ, Lee HS, Gil HO, Yang JO, et-al. Pesticide-initiated idiopathic environmental intolerance in South Korean farmers. Inhal Toxicol. 2007;19:577-85
. Medline
9.Yunus M.B. Central sensitivity syndromes: A new paradigm and group nosology for fibromyalgia and overlapping conditions, and the related issue of disease versus illness. Semin Arthritis Rheum. 2008;37:339-52. Medline
10.Fernández-Solá J, Lluís-Padierna M, Nogué-Xarau S, Munné-Mas P. Síndrome de fatiga crónica e hipersensibilidad química múltiple tras exposición a insecticidas. Med Clin (Barc). 2005;124:451-3.
11.Ortega-Pérez A. Sensibilidad a múltiples compuestos, una enfermedad comúnmente inadvertida. Med Clin (Barc). 2005;125:257-62.
12.Ortega-Pérez A. Hipersensibilidad química múltiple: en busca de la sistematización de su diagnóstico. Med Clin (Barc). 2007;129:94-5.
13.Nakazawa H, Ikeda H, Yamashita T, Hara I, Kumai Y, Endo G, et-al. A case of sick building syndrome in a japanese office worker. Ind Health. 2005;43:341-5.
 Medline
14.Ingber A, Merims S. The validity of the Mathias criteria for establishing occupational causation and aggravation of contact dermatitis. Contact Dermatitis. 2004;51:9-12. Medline
15.Mathias C.G. Contact dermatitis and workers’ compensation: Criteria for establishing occupational causation and agravation. J Am Acad Dermatol. 1989;20:842-8. Medline
16.Miller CS, Prihoda T.J. The Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (EESI): A standardized approach for measuring chemical intolerances for research and clinical applications. Toxicol Ind Health. 1999;15:370-85.
Medline
17.Lax MB, Henneberger P.K. Patients with multiple chemical sensitivities in an occupational health clinic: Presentation and follow-up. Arch Environ Health. 1995;50:425-31. Medline
18.Lipson JG, Doiron N. Environmental issues and work: Women with multiple chemical sensivities. Health Care Women Int. 2006;27:571-84. Medline
19.Gräns H, Nilsson M, Dahlman-Wright K, Evengard B. Reduced levels of oestrogen receptor beta mRNA in Swedish patients with chronic fatigue syndrome. J Clin Pathol. 2007;60:195-8. Medline
20.Sorg B.A. Multiple chemical sensitivity: Potential role for neural sensitization. Crit Rev Neurobiol. 1999;13:283-316. Medline
21.International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems 10th Revision. Version for 2007. World Health Organization [consultado 21/06/2009]. Disponible en: http://www.apps.who.int/classifications/apps/icd/icd10online/.
22.Resolución del Parlamento Europeo, de 4 de septiembre de 2008, sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004–2010 (2007/2252(INI)). Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004–2010: Bruselas [actualizado 4/9/2008; consultado 19/06/09]. Disponible en: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P6-TA-2008-0410+0+DOC+XML+V0//ES.
23.Vierstra CV, Rumrill PD, Koch LC, McMahon B.T. Multiple chemical sensivity and workplace discrimination: The national EEOC ADA research project. Work. 2007;28:391-402. Medline
24.Moen B.E. Chemical sensitivity and the work place environment: Research needs. Psychoneuroendocrinology. 2005;30:1039-42. Medline
25.Skovbjerg S, Brorson S, Rasmussen A, Johansen JD, Elberling J. Impact of self-reported multiple chemical sensitivity on everyday life: A qualitative study. Scand J Public Health. 2009;37:621-6. Medline
26.Miller C.S. The compelling anomaly of chemical intolerance. Ann N Y Acad Sci. 2001;933:1-23. Medline
27.Real Decreto 1802/2008, BOE n.° 266 4/11/2008 (Nov. 3, 2008), por el que se modifica el Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas, aprobado por Real Decreto 363/1995, de 10 de marzo, con la finalidad de adaptar sus disposiciones al Reglamento (CE) n° 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo [consultado 15/06/09]. Disponible en: http://www.boe.es/boe/dias/2008/11/04/pdfs/A43712-43714.pdf.



Carta científica 2014

Estados psicopatológicos en pacientes con síndrome de fatiga crónica, asociada o no a sensibilidad química múltiple

Artículo del Hospital Clínic: 

http://www.elsevier.es/eop/S0025-7753(13)00842-7.pdf

Donde dijeron digo, ahora dicen Diego.... ¿que intereses se ocultan detrás de esto?, podéis comparar el estudio realizado en el 2009, con el del enlace del 2014 ¿que ha cambiado en estos cinco años, aparte del incremento de enfermos?  

martes, 18 de marzo de 2014

Hallan anomalías inmunológicas y dos biomarcadores de la fatiga crónica

Vida |17/03/2014

Barcelona, 17 mar (EFE).- Los enfermos de Encefalomielitis Miálgica, conocida como Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC), presentan anomalías inmunológicas, lo que ha permitido hallar dos posibles biomarcadores de la enfermedad.

Este descubrimiento se ha logrado gracias a un estudio presentado hoy por la Asociación de Sanitarios al Servicio de la Encefalomielitis Miálgica (ASSSEM).

Alrededor de 200 enfermos que padecen EM/SFC, y que han asumido el coste de sus análisis, han participado en el estudio, que se ha basado en una comparativa de biomarcadores de la enfermedad, que ha permitido corroborar anomalías inmunológicas marcadas y dos posibles biomarcadores en un alto porcentaje de afectados por la EM/SFC.

La comparativa de biomarcadores se ha basado, en parte, en los resultados de un estudio inicial liderado el año pasado por el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa.

Este estudio, coordinado por el investigador del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol en IrsiCaixa, Julià Blanco, identificó alteraciones en 8 moléculas del sistema inmunitario de 12 pacientes con SFC, asociadas a un peor funcionamiento del sistema inmunitario, que podrían servir para mejorar el diagnóstico de esta enfermedad.

Tras este trabajo, ASSSEM propuso a IrsiCaixa incluir a más pacientes en el estudio, pero la falta de financiación pública para cubrir el coste del proyecto y la falta de pacientes diagnosticados en unidades especializadas hizo inasumible esta ampliación.

Ante el temor a que este avance no tuviera repercusión clínica, ASSSEM decidió asumir los costes, con la colaboración de los afectados, para hacer una comparativa de biomarcadores.

Según ha explicado el presidente de ASSSEM, José Luis Rivas, los resultados preliminares "reafirman que la investigación del sistema inmunitario es el camino para conocer esta enfermedad, diagnosticarla y desarrollar un tratamiento".

"Necesitamos aliados en la investigación básica, como IrsiCaixa, para continuar investigando nuestra enfermedad y su relación con el sistema inmunitario", ha dicho Rivas.

Por ello, ASSSEM ha lanzado hoy una campaña de microdonaciones en las redes sociales para financiar el proyecto de investigación "Caracterización de las Células T reguladoras en pacientes con Encefalomilitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica".

La asociación necesita recaudar 29.000 euros, que espera recoger con la campaña de microfinanciación que ha iniciado hoy y durará 40 días, bajo el título "Investigación de nuevas herramientas de diagnóstico de la EM/SFC".

El investigador Julià Blanco ha explicado que el proyecto de investigación que se llevará a cabo si se recauda el dinero dará continuidad al del año pasado con los mismos investigadores.

Las células T reguladoras son un elemento clave en el sistema inmunitario, ya que controlan tanto la respuesta a patógenos como las respuestas autoinmunes.

"Dado que el control de patógenos y los trastornos autoinmunes están alterados en pacientes con EM/SFC, creemos que el estudio de estas células puede aportar datos relevantes para entender la implicación del sistema inmunitario en esta enfermedad", que afecta a un 2 % de la población, ha señalado Blanco.

El objetivo de los investigadores es, además de definir nuevas herramientas de diagnóstico, comprender mejor las causas del Síndrome de Fatiga Crónica e identificar dianas terapéuticas.

El estudio tendrá una duración de un año y se realizará con muestras ya almacenadas en el laboratorio de IrsiCaixa, por lo que no significará ninguna molestia para los afectados.

domingo, 16 de marzo de 2014

CAMPOS ELECTRO-MAGNÉTICOS Y SUS RIESGOS- Dr. Olle Johansson – Entrevista

Publicado el 14 marzo, 2014 por ALISH

Me complace presentaros la entrevista con Olle Johansson Ph. D, Doctor en Medicina y Neurocientífico en el Instituto karolinska de Estocolmo. Coautor del Informe Bioinitiave, y por tanto, una de las máximas autoridades en campos electromagnéticos y sus efectos en la salud, con más de 30 años de investigaciones a sus espaldas.
Olle Johansson  
Entrevista  
Alish durante la 
entrevista  
Es alguien directo, sencillo y que no se anda por las ramas. Sus afirmaciones son tajantes y claras, y su mensaje claro: las investigaciones demuestran sin lugar a dudas que la población está en riesgo a consecuencia de la elevada contaminación electromagnética; aunque como ser humano, espera y desea estar equivocado.

Miles de informes científicos lo demuestran ya, a pesar de que se nos sigue manteniendo en la inopia, mientras algunos se llenan los bolsillos a nuestra costa. Como científico implicado, siente el deber moral de divulgarlo, y en eso está, a pesar de jugarse la vida en ello.

La visita de Dr. Olle Johansson a Barcelona en noviembre del 2013 fue para dar una conferencia en una Jornada Técnica organizada por APQUIRA y OIKOS AMBIENTAL, asociaciones de afectados, cuando son las Universidades y los Colegios Médicos que deberían estar invitándolo.
Olle Johansson, Montse Ferrer (Oikos 
ambiental)y Alicia Ninou (Alish) 
durante su visita a Barcelona
Esta es la conferencia que dio el Dr. Johansson en el Col·lectiu Ronda en Barcelona el 23 de noviembre de 2013, en la cual habló extensamente de los efectos sobre la salud.

Los subtítulos en español debéis activarlos en el mismo video:

No es la primera vez que publico trabajos sobre la contaminación electromágnética. Considero que el tema es suficientemente grave e importante. Aquí podéis ver mi documental SOS EHS y las entrevistas que hice en 2011-2012 sobre el tema:

viernes, 14 de marzo de 2014

RECOMENDACIONES DEL COMITÉ ASESOR NORTEAMERICANO SOBRE EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA

Autor/a:
1.- Que es el Comité Asesor del Síndrome de Fatiga Crónica del Departamento de Sanidad y Servicios Humanos Norteamericano.

2.- Qué es el Síndrome de fatiga Crónica.

3.- Que Recomendaciones ha realizado dicho Comité al citado Departamento en el 2013.

4.- Conclusiones finales,el reconocimiento legal de la verdadera naturaleza de la enfermedad.

1 -. ¿QUE ES EL COMITÉ ASESOR DEL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA DEL DEPARTAMENTO DE SALUD Y SERVICIOS HUMANOS NORTEAMERICANO?

El Comité Asesor del Gobierno Federal Norteamericano sobre el Síndrome de Fatiga crónica,(en adelante US CFSAS, por sus siglas en inglés), es un Organismo Administrativo establecido el 5 de Septiembre del 2002,con la intención de asesorar, consultar y hacer recomendaciones sobre esta seria enfermedad, al Secretario del Departamento Norteamericano de Sanidad y Servicios Humanos, (Secretary of the US Department of Health and Human Services), dada la magnitud que está alcanzando esta grave dolencia en el país, con una prevalencia estimada de 1.000.000 de personas, (un millón), muchas de las cuales se quejan de acceso limitado a atención especializada, y de ser atendidos por facultativos que por carecer de conocimientos de diagnostico y tratamiento actualizado no le prestan una atención adecuada, ni socio- sanitaria, ni en ocasiones jurídica.

2 .- ¿QUE ES EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA?

Como indica la Respuesta de la Comisaria de la Dirección General de Sanidad y Consumo de la Unión Europea, Doña Andreoula Vassilou de 1 de Octubre del 2009, a preguntas de varios eurodiputados, el SFC ha sido un trastorno controvertido durante años, esta situación ha generado importantes diferencias de opinión con respecto a la capacidad de trabajo de los enfermos, y a su derecho a percibir prestaciones de la Seguridad Social. En la actualidad parece un hecho probado que este síndrome, (al igual que la fibromialgia) es un trastorno grave e incapacitante, si bien sigue existiendo controversia, y todavía se discute sobre la terminología y clasificación más idónea.

Por consiguiente la versión actual de la Clasificación Internacional de Enfermedades, de la OMS, CIE 10, (de 1992), incluye el SFC, en su apartado G.93.3, dentro de la categoría de las enfermedades Neurológicas, concretamente la asimila a la Encefalomielitis Miálgica, y no hay razón como para rechazar el tratamiento en ningún Estado Miembro, aduciendo la supuesta inexistencia del trastorno como ocurría anteriormente... pues es una enfermedad neurodegenerativa de desarrollo neurológico y cerebral y no psiquíatrica.

En el mismo sentido se manifiesta la también Respuesta de la Comisión Europea por boca del Eurodiputado Mr. Borg de 13 de Mayo del 2013, como contestación a la solicitud de mejoras en el diagnóstico y reconocimiento de la Encefalomielitis Miálgica, presentada por el europarlamentario Willy Meyer, cuando afirma que ya la OMS ha incluido a esta Enfermedad en su Clasificación Internacional de Enfermedades, CIE –10, (como asimilada al síndrome de Fatiga Crónica) y vuelve a recordar que es a los Estados Miembros a quien corresponde definirla correctamente, así como mejorar su diagnóstico y reconocimiento, porque es sobre ellos, en quien recae exclusivamente dicha “responsabilidad”, por ser algo que afecta a su competencia interna.

La Jurisprudencia Española, viene asimilando el SFC a la Encefalomielitis Miálgica, ya desde la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 8 de Mayo del 2001, Sala de lo Social, (JUR 2001/197645), que al mismo tiempo la define como una inflamación del sistema nervioso central y de la musculatura ,con malestar general, dolor muscular, fiebre ligera, colon irritable, trastornos del sueño, dificultades para la concentración mental, depresión y crisis ansiosas, vértigo, pérdida de memoria, cefaleas, ganglios inflamados y dolor de garganta”.

3 -. ¿QUÉ RECOMENDACIONES HA REALIZADO DICHO COMITÉ EN 2013?

El citado Comité,tras su reunión celebrada los pasados días 22 y 23 de Mayo del 2013, en Washington D.C, ha remitido una carta al Departamento de Salud Norteamericano, en la que se contienen una serie de recomendaciones, un total de 11, encaminadas fundamentalmente a reclasificar o restablecer el SFC al capítulo de enfermedades neurológicas tal como establece la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización mundial de la Salud, (OMS) la número 10, junto a las otras sugerencias que más adelante intentaremos pormenorizar.

Las recomendaciones del citado Comité Asesor, se pueden clasificar en dos tipos.

Recomendaciones Primarias.

Recomendaciones Secundarias.

3.1) – RECOMENDACIONES PRIMARIAS:

Introducción:

En la opinión del comité Asesor del Síndrome de Fatiga Crónica Estadounidense, la mayor prioridad para el Departamento de Sanidad y Servicios sociales.

No debe ser otra que el incremento substancial de los esfuerzos en investigación en esta materia, y la obtención de la financiación necesaria a dicho efecto. Los futuros esfuerzos en materia de investigación, deben seguir una linea de aproximación integral o conjunta, porque esta enfermedad se caracteriza por una desregulación de un gran número de sistemas corporales que están interrelacionados entre sí, particularmente el sistema demonológico y el sistema nervioso.

Así pues formando equipos multidisciplinares de investigadores, se formaría a una plataforma para dirigir estudios longitudinales, (suficientemente amplios), bien controlados, metodologicamente adecuados, que permitieran clasificar la fisiopatolgía de este síndrome, y así poder desarrollar modalidades de tratamientos más efectivos.

Siendo necesario la creación de bancos de serología, y tejidos para investigaciones futuras.

1.- Recomendamos con urgencia al Departamento de Sanidad y Servicios sociales Norteamericano, (DHHS, por sus siglas en inglés), que se dirija al Instituto Nacional de Salud (NIH), al objeto de establecer 5 centros de excelencia dentro del territorio Estadounidense, donde efectivamente se empleen los conocimientos del “estado actual de la ciencia” relativos al diagnóstico, manejo clínico”, tratamiento e investigación relativa a las personas con síndrome de Fatiga Crónica.

Estos Centros, (auténticas ciudades de la medicina ), deben seguir el modelo establecido por el programa establecido para los Centros de Excelencia, con unos fondos que rondan la inversión de 1.5 millones de dólares por centro y por año, durante un período de 5 años.

Nota:

Ya existe un Centro de Excelencia privado sobre el SFC/EM, (auténtica ciudad semejante a las del cáncer), en Estados Unidos, el denominado WPI, ubicado en el campus universitario de la ciudad de Reno, Nevada ( EEUU); así mismo el Gobierno Británico ha prometido si se encuentran los fondos suficientes la creación de otro Centro de semejantes características en Norwich, en la Universidad de East Anglia, gracias a la labor del Dr.Ian Gibson, antiguo diputado del partido laborista.

2.- Recomendamos igualmente con la misma urgencia al Departamento de Sanidad y Servicios sociales, a través del Instituto Nacional de Salud, que acelere la publicación de una Solicitud de fondos suficientes como para atraer a investigadores de nivel senior a fin de que se comprometan en el estudio del SFC.

El Departamento Nacional de Salud debería financiar becas extramurales, (para científicos de fuera de EEUU), revisadas por un panel de expertos que haga especial énfasis en los conocimientos de SFC de los aspirantes, a través del RO1, RO3, R21 y otras formas tradicionales de concesión de premios a pioneros.

Nota: Esta recomendación, recuerda el mecanismo administrativo de selección de expertos que elaboró el Documento de Consenso del Gobierno Canadiense sobre los Criterios de Diagnóstico del Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica del 2003.

3.- El Departamento de Salud y Servicios sociales, debería proveer fondos para desarrollar una “Red Internacional de Colaboradores” que estaría destinada a la investigación multidisciplinar relacionada con el SFC utilizando criterios estandarizados aceptados por la Comunidad Científica Internacional que investiga el SFC.

Comentario:

Los criterios estandarizados aceptados por la Comunidad Científica Internacional son los citados Criterios Canadienses sobre el SFC/EM; del 2003, así como los del artículo publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Internal Medicine del 2011, esto es “Encefalomielitis Miálgica: Criterios Internacionales de consenso“.

“Esta red internacional de colaboradores proporcionaría un enorme número de pacientes de todas partes del mundo, y requeriría investigadores para desarrollar y emplear en protocolos comunes”.

4.- El Departamento de Sanidad y Servicios Sociales, (en adelante DHSS), debería proveer recursos y fondos suficientes para la creación de un laboratorio con un staff nacional, comprometido con la investigación del Síndrome de Fatiga Crónica.

3.2) RECOMENDACIONES SECUNDARIAS:

5.- El citado Departamento debería promover,incentivar,y conceder fondos para la investigación destinada a la diagnosis, epidemiología, y tratamiento del SFC en niños y adolescentes.

Comentario:

El ya citado artículo titulado: Encefalomielitis Miálgica: Criterios Internacionales de consenso del 2011, ya contiene normas para este débil segmento de la población, en lo relativo a minimizar los riesgos relativos a la procreación, gestación, lactancia y educación de los hijos de este colectivo de enfermos, que deben ser minimizados mediante la colaboración de personal especializado y resto de los miembros de la familia.

En España la Sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz Sección 5ª, nº 254 del 2009, de 15 de junio, Rollo de Apelación 605/2008, resuelve un recurso dirigido por el marido, en trámites de divorcio, para acreditar la falta de capacidad de su mujer afecta de SFC, para desempeñar las funciones de guarda y custodia de sus hijos, al pretender dotar a esta enfermedad de naturaleza psiquiátrica, (Síndrome de Munchausen).

La Audiencia desestima el recurso del marido, pues su pretensión no tiene entidad suficiente puede desvirtuar los informes médicos procedentes de una clínica especializada de prestigio que afirmaban la idoneidad de la esposa para la educación de los hijos.

6.- El Departamento de Sanidad, a través de los CDC (Centros de Control y Prevención de Enfermedades) y del Instituto Nacional de Salud, (NIH), debería continuar con la esponsorización e incluso acelerarla, de los talleres centrados en áreas específicas del SFC, e invitar a investigadores que no trabajan habitualmente en esta materia, pero que han destacado por tener interés en la enfermedad.

7.- El Departamento de Salud debería perseguir el objetivo de hacer que el SFC se convierta en un tema de estudio de todos lo que prestan atención sanitaria, promoviendo, conferencias regionales y nacionales, apropiadas, allí donde fueran necesarias, con fondos de su procedencia.

8.- El Departamento de Salud y Servicios sociales Norteamericano debería enfatizar la continua formación de los adjudicadores y revisores de solicitudes de incapacidad laboral permanente en esta materia.

El secretario del Departamento debería recomendar a los adjudicadores se guiaran por el Reglamento de Seguridad social de 1999-2p, que específicamente clarifica las políticas de concesión de incapacidades laborales permanentes en materia de SFC, (esto significa que la incapacidad laboral para obtener estas pensiones está todavía judicializada, que hay que acudir a los tribunales de Justicia, y no se concede aun en vía administrativa salvo casos excepcionales, hasta que no se reforme la legislación pertinente, que identifique el simple síndrome de fatiga crónica con la grave enfermedad neurológica denominada Encefalopatía Miálgica, tal como indica la OMS y sus resoluciones aclaratorias.

En España, al no existir Reglamento de este tipo, las pruebas sobre valoración de incapacidades han sido aclaradas por parte de la Jurisprudencia de los TSJ, Salas de lo social.

Así podemos citar por todas la STSJ de Madrid, Sala de lo social sección 3ª, de 30 de Mayo del 2005.JUR 2006/14467. Recurso de Suplicación nº 1065/2005. Esta Resolución confirma la sentencia del Juzgado de lo Social, que declara a la actora, de profesión directora de Recursos Humanos, afecta de una Incapacidad permanente absoluta, derivada de enfermedad común por Síndrome de Fatiga crónica, tras aplicar el Protocolo del SFC, según los Criterios Internacionales de los CDC de Atlanta, Internacionales de Fukuda, completado con el conjunto de medios de prueba o nuevas tecnologías, a las que venimos haciendo referencia, y que se practican en la clínica Delfos de Barcelona, que cuenta con una Unidad Especializada en el SFC.

Concretamente se aplicaron: la prueba inmunológica de la actividad de las Ribonucleasas; el test de Ejercicio Físico de la bicicleta estática; y el estudio de la disfunción neurocognitiva Test Wais III para adultos, más escala de impacto de la fatiga”.

Estas pruebas, que coinciden en lo substancial con el Reglamento de Seguridad social Norteamericano de 1999.29, (véase supra), han sido declaradas como idóneas, adecuadas y suficientes en relación con la pretensión revisoria que se propone, puesto que ayudan a una mejor comprensión de la situación de la recurrente, de cara a poder calibrar su capacidad laboral residual, solucionando así lo excesivamente escueto de la resolución judicial recurrida, (Sentencia de la Sala de lo social del TSJ de Castilla-La Mancha, Sede Albacete, de 13 de enero del 2005. Recurso 994/04.

Igualmente,podemos traer a colación que el Reglamento de Personal de los Cuerpos de Policía de Navarra, regulado por Decreto Foral 718/2003, de 29 de diciembre, que excluye a las personas que padezcan o hayan padecido Fibromialgia, (y por ende SFC).

9.- El DHHS debería incrementar la educación pública sobre el SFC, a través de una campaña pública de prestigio y rigurosidad.

A la discriminación en la atención sanitaria, educación y situación en los centros de trabajo se les debería hacer frente activamente.

10.- El Comité Asesor del SFC,insta, y apoya la clasificación del Síndrome de Fatiga Crónica, como una Enfermedad del Sistema Nervioso, tal y como aparece en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la salud CIE 10, (de 1992) en su epígrafe G.93.3.

Recordar igualmente que esta denominación es también empleada en Gran Bretaña, y Canadá, y en buena parte de la jurisprudencia española.

11.- El Departamento de Sanidad debería considerar la participación de Instituciones tan importantes como:

El Departamento de Defensa; el Departamento de Asunto de Veteranos; Agencia para la Investigación y calidad de atención de la salud al ciudadano; y el Instituto Nacional de Discapacidad y de Investigación para la rehabilitación.

Como miembros ex - oficio del Comité Asesor del Síndrome de Fatiga Crónica para participar en futuras deliberaciones y recomendaciones.

4.- CONCLUSIONES FINALES. RECONOCIMIENTO LEGAL DE LA VERDADERA NATURALEZA DE LA ENFERMEDAD:

Las Recomendaciones del Comité Asesor Norteamericano del SFC al Secretario de Estado de Sanidad y Servicios Humanos de la primavera del 2013, y la Solicitud a la Comisión Europea de mejoras en el diagnóstico y tratamiento de la Encefalomielitis Miálgica, (asimilada al SFC), presentada por el Eurodiputado Willy Meyer, -al otro lado del Atlántico-, parecen coincidir en lo básico y esencial, que no es otra cosa que reclamar con urgencia el “Reconocimiento de los Estados que integran la Comunidad Internacional de la verdadera naturaleza de la enfermedad”, tal como indica la propia OMS en su última Codificación de Enfermedades, CIE –10, epígrafe G.93.3, puesto que la inmensa mayoría de los países occidentales, a excepción de Canadá, siguen aplicando en sus respectivas codificaciones nacionales, la muy anticuada CIE 9, que contempla a esta grave dolencia desde una perspectiva psicosomática, conductista o psiquiátrica, como un mero síndrome, o conjunto de síntomas de origen desconocido, y de carácter transitorio, lo cual constituye un grave incumplimiento de los Acuerdos adquiridos no solo con la OMS, sino con la propia Organización Internacional del Trabajo,(OIT), que igualmente tiene reconocida esta muy seria dolencia, (nota de prensa del Sr.Meyer de 22-3-2013).

Para terminar citar de nuevo a la Jurisprudencia Española, que como fuente complementaria e integradora del ordenamiento jurídico, se viene manifestando en este sentido desde hace años, así la Sentencia del TSJ Cantabria, Sala de lo Social nº 971/2006, de 30 de Octubre, señala : ”La necesidad del reconocimiento social de estas nuevas enfermedades, (se refiere a la fibromialgia y al Síndrome de Fatiga Crónica), y ello por dos razones fundamentales, su prevalencia y extensión en nuestro país, así como por el desarrollo de nuevas tecnologías que permiten medir lo que antes era una entelequia”, puesto que como indica la también Sentencia del Juzgado de lo social nº 2 de Badajoz, de 8 de octubre del 2003, AS 2003/3866: “ El SFC, es una de esas enfermedades de las que se ignora desde cuando existen, probablemente desde siempre, pero que solo han sido identificadas recientemente en virtud del desarrollo de la ciencia médica”, (fundamento de derecho 3º).

Por todo ello debe de quebrar la regla de interpretación restrictiva en materia de este tipo incapacidades laborales, que así mismo estaba basada en el deseo de las empresas de no asumir los déficits de productividad y absentismo laboral, al igual que en la permanente crisis del sistema de pensiones, para no determinar la desprotección de quienes se encuentran en situación protegida, (fundamento de derecho 4º).

Revista del Ilustre Colegio de Abogados Sevilla
La Toga nº 189, pagina 64, 65 y 66

jueves, 13 de marzo de 2014

Las causas principales de la fibromialgia son procesos tóxico-alimentarios e infecciones virales crónicas

lainformacion.com
unes, 10/03/14

La intolerancia a la lactosa, las infecciones crónicas por el virus Epstein Bar y las amalgamas metálicas (plata y mercurio) ocasionan la mayoría de los casos de fibromialgia, según explica el doctor José Rodríguez Moyano en su libro 'Manual de Fibromialgia. Nuevas aportaciones', fruto de la investigación y su experiencia con estos pacientes.

El libro recoge que los síntomas varían según la causa. Así, cuando el origen es la intolerancia a la lactosa suelen padecer diarrea, meteorismo, cefaleas, cansancio, etc. Sin embargo, "si el síndrome está motivado por infecciones bacterianas o virales también suelen sufrir faringitis crónica, dolores cervicales y febrícula", afirma.

Las infecciones crónicas constituyen una causa frecuente de fibromialgia, según cuenta el doctor Rodríguez Moyano en su libro. Se trata de una hipótesis que se ha comprobado en diversas investigaciones. Entre ellas, un estudio publicado en 2012 en 'Pain Research Treatment' que señala que "las infecciones parecen ser capaces de inducir la fibromialgia incluso si no hay una relación causal documentada. En particular virus como los de la hepatitis C, VIH, Coxsackie B, y Parvovirus, y bacterias como la Borrelia podrían estar involucradas".

Otro motivo frecuente de fibromialgia, es la intolerancia o sensibilidad alimentaria. De hecho la Sociedad Andaluza para el Estudio de las Enfermedades por Alimentos (SAEIA) ya ha demostrado en un estudio que la intolerancia a los alimentos, en particular a la lactosa, ocasionaba fibromialgia.

El alimento con más intolerancia fue el grupo de las proteínas lácteas, seguido de la harina de trigo, el huevo, algunas carnes y pescados, concluía esta sociedad científica. "La intolerancia a la lactosa puede comprobarse con un simple test", resalta el doctor Rodríguez Moyano, quien recomienda la retirada de los lácteos de la dieta y una terapia de detoxificación consiguen mejorar los síntomas en poco tiempo, añade.

Por otro lado, la acumulación en el organismo de mercurio procedente de las amalgamas dentales es otra posible causa de fibromialgia apuntada en el manual. "Cuando las amalgamas de plata-mercurio (metálicas) tienen más de diez años y el proceso de aleación ha sido incorrecto la toxicidad puede acabar provocando el síndrome fibromiálgico en algunos pacientes", señala el doctor Rodríguez Moyano. En estos casos se recomienda su sustitución por cerámicas cumpliendo las estrictas recomendaciones de seguridad y la detoxificación a través de medicina biorreguladora.

Finalmente, destaca que la ingesta de alimentos y contacto con herbicidas, pesticidas, también pueden desencadenar la aparición del síndrome, comenta este experto. "Se piensa en un síndrome fibromiálgico por intoxicación de organofosforados cuando el enfermo trabaja por ejemplo en el cultivo bajo plásticos, donde se utilizan frecuentemente plaguicidas", señala, "aunque es necesario realizar análisis clínicos para determinarlo", afirma.

Respecto a los tratamientos, estos pacientes deben recurrir como primera elección de tratamiento a la medicina manual (osteopatía) y medicina biorreguladora. La medicina manual a través de la manipulación vertebral y la movilidad articular, entre otros factores, "mejora la rigidez articular y puntos dolorosos"; mientras que la medicina biorreguladora facilita la eliminación de toxinas causantes del síndrome, restablece el sistema inmunitario y la regresión de la enfermedad, destaca. Los medicamentos biorreguladores utilizan principios activos naturales en microdosis que favorecen los mecanismos de recuperación del organismo.

El libro, del que se publica su tercera edición online por 'www.bubok.es' incluye los últimos estudios sobre el origen y síntomas de este síndrome que padecen unos 900.000 españoles, y que se caracteriza por dolores articulares, musculares y tendinosos generalizados, cansancio, fatiga, rigidez matutina, cefaleas, mareos y trastornos en la región genitourinaria, intestinal y faríngea. La persistencia de estos síntomas durante años y el retraso en su diagnóstico pueden desencadenar frecuentes crisis de ansiedad y depresión.
(EuropaPress)