viernes, 11 de octubre de 2013

Etiquetado de transgénicos: Gigantes de la biotecnología gastan millones para evitarlo

10/10/13 Por Heide Malhotra


Rótulos en alimentos modificados genéticamente daría a los compradores más control sobre sus decisiones de compra. Más de 40 países ya requieren que en las etiquetas de los alimentos identifiquen si los productos contienen OGM.

Las corporaciones gigantes de biotecnología como Monsanto Co. y DuPont Pioneer gastaron millones de dólares para derrotar los esfuerzos para etiquetar los alimentos que contienen organismos modificados genéticamente (OMG). Ahora sus esfuerzos se vuelven al Estado de Washington, donde una votación sobre el tema está programada para el 5 de noviembre.

Más de 40 países ya requieren que en las etiquetas de los alimentos identifiquen si los productos contienen OGM. El proyecto de ley de etiquetado en el estado de Washington busca que el producto sea etiquetado, pero no está en juego el prohibir los alimentos que contienen ingredientes modificados genéticamente.

"El etiquetado de los alimentos modificados genéticamente daría a los compradores más control sobre sus decisiones de compra", dice un comunicado de la iniciativa ‘SÍ al 522’ sitio web patrocinado por los defensores de un proyecto de ley de etiquetado de los OMG en el estado de Washington.

Washington vota diferente que California

Los ciudadanos de Washington que apoyan etiquetar los alimentos transgénicos iniciaron un movimiento popular llamado Sí al 522. El proyecto de la Iniciativa No. 522 fue presentada el 29 de junio de 2012.

En noviembre de 2012, una acción similar fue derrotada en California por un margen estrecho. Los opositores al etiquetado de los OMG gastaron 45.6 millones dólares y el grupo pro - etiquetado unos 8.7 millones, de acuerdo con Ballotpedia.

El voto en Washington interpreta de manera diferente cuando se compara con el voto de California. Los ciudadanos de Washington no van a las urnas, pero votan por una balota en un período de tres semanas.

Los ciudadanos de Washington están en contra de los alimentos transgénicos desde hace algún tiempo, “debido a los continuos esfuerzos de la industria para obtener la aprobación de la Food and Drug Administration para un salmón modificado genéticamente", según político.

El grupo pro - etiquetado está ganando en las encuestas a partir de septiembre. Superó a aquellos en contra del etiquetado con una proporción de 3 a 1, según una encuesta de Elway.

Millones en gastos para derrotar al etiquetado de los OMG

Los desafíos más grandes de I- 522 son efectuados por Monsanto y DuPont Pioneer.

En septiembre, Monsanto y sus aliados recaudaron 11.6 millones de dólares, y gastaron 1,7 millones, mientras que sus opositores levantaron aproximadamente 5,5 millones y gastaron 1,9 millones de dólares, de acuerdo con Ballotpedia.

En California, Monsanto gastó 8.1 millones de dólares y DuPont 5.4 millones para derrotar la iniciativa de etiquetado de los OGM. La Grocery Manufacturers Association gastó 2 millones de dólares en contra de esta propuesta. La asociación incluye Safeway Inc., Starbucks Corp., Target Corp., Kellogg Cgo., Kraft Foods Inc., General Mills Inc., Hershey Co., Coca -Cola Co., PepsiCo Inc., y otros.

Quien más gasta no es necesariamente el ganador

Los defensores del etiquetado de los OMG sugieren que gastar más no necesariamente implica que la medida será derrotada. Hasta ahora, las probabilidades están a favor del grupo de pro - etiquetado.

Muchos autores dicen que si los oponentes no tienen nada que ocultar, no gastarían tanto dinero para derrotar una medida que sólo pide etiquetar los productos modificados genéticamente y no los prohíbe. Ecoportal.net

La Gran Época

Fuente: http://www.ecoportal.net/EcoNoticias/Etiquetado_de_transgenicos_Gigantes_de_la_biotecnologia_gastan_millones_para_evitarlo

Los oncólogos denuncian limitaciones en el acceso a fármacos contra el cáncer

Un estudio de la Sociedad Española de Oncología Médica revela que en varios hospitales hay al menos un fármaco no disponible pese a estar aprobado en España.

EUROPA PRESS Madrid 10/10/2013 

"El uso de los mejores tratamientos oncológicos 
es un derecho irrenunciable", dice la SEOM. EP
En algunos hospitales españoles se están produciendo limitaciones en la disponibilidad y el acceso a algunos fármacos contra el cáncer para indicaciones en las que ya está aprobado su uso, según los resultados de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) entre sus socios. "En cáncer no podemos admitir que ningún tratamiento oncológico aprobado por el Sistema Nacional de Salud (SNS) tenga limitaciones de prescripción", ha señalado el presidente de esta sociedad científica, Juan Jesús Cruz, que alerta de las desigualdades de acceso a estos fármacos que pueden ocasionar estas limitaciones.

La encuesta fue remitida a los más de 200 servicios de Oncología Médica que hay en España, obteniendo finalmente una muestra de 80 centros repartidos por todo el territorio nacional. En ella se analizaba específicamente la existencia de dificultades para la prescripción de fármacos oncológicos de alto impacto económico que tuvieran indicación aprobada y con todos los trámites regulatorios necesarios completados para su uso en el SNS. Para ello, se solicitaba respuesta específica para cada fármaco en todas sus indicaciones aprobadas, de acuerdo a estos criterios: prescripción sin limitaciones, prescripción posible pero con limitaciones (generalmente realización de informes justificativos) y finalmente prescripción no permitida en ese hospital en concreto.

El mayor número de problemas se agrupan en Catalunya y Andalucía

Así, el análisis ha revelado que en 22 hospitales de los 80 encuestados existe al menos un fármaco que, en algunas de sus indicaciones, no puede estar disponible pese a estar aprobado para ese uso en España, y en 40 centros del total existen limitaciones para alguna de las indicaciones.

La SEOM no ha querido ofrecer más detalles de la encuesta por cuestiones de protección de datos, pero en el análisis por comunidades y en función del número de encuestas recibidas, se observa que el mayor número de problemas se agrupan en Catalunya y Andalucía.

Ante estos datos, los oncólogos piden poder ofrecer a los pacientes aquellos tratamientos que hayan demostrado ser eficaces, seguros y se encuentren avalados por las agencias reguladoras, y exigen que "los aspectos relacionados con el coste de los mismos deben ser tratados de una manera racional por las autoridades sanitarias, los expertos y la industria farmacéutica, sin que las demoras en su incorporación a la práctica clínica supongan un perjuicio para los pacientes".

"El uso de los mejores tratamientos oncológicos es un derecho irrenunciable que no tiene por qué estar reñido con un empleo racional de los recursos y un mayor celo en la contención del gasto", según Cruz. Por ello, se ofrecen a colaborar con las autoridades sanitarias nacionales y autonómicas en el mantenimiento de la calidad en Oncología para garantizar la equidad de los pacientes con cáncer en el acceso a fármacos antitumorales. "Nuestra capacidad de diálogo con las administraciones sanitarias tiene ya un amplio recorrido plural e independiente", ha remarcado.

Fuente: http://www.publico.es/473903/los-oncologos-denuncian-limitaciones-en-el-acceso-a-farmacos-contra-el-cancer

jueves, 10 de octubre de 2013

Detroit, de la ruina total al desarrollo verde gracias a huertos ecológicos

08 Octubre, 2013

Detroit es una ciudad arruinada. La crisis en el sector de la automoción obligó a cerrar las fábricas de coches que daban empleo directo a la mayoría de la población e indirecto al resto. En la actualidad, Detroit es casi una ciudad en ruinas, sobre todo, muchos barrios residenciales. Sin embargo, puede que resurja de sus cenizas gracias a un proyecto verde: la creación de huertos urbanos ecológicos.La antigua ciudad del automóvil está viviendo un cambio radical. El cierre masivo de fábricas de automóviles y la crisis inmobiliaria de todo Estados Unidos han provocado una de las peores situaciones que se recuerdan. Cada año, 15.000 ciudadanos se ven obligados a dejar su hogar. Una enorme ciudad con casas y jardines vacíos. En las esquinas, desempleados. Algunos llaman a Detroit la Nueva Orleans sin el Katrina.

Quizá Detroit se convierta en el paradigma del nuevo sistema económico, un sistema sostenible y verde. Hay que llegar hasta la ruina total para resurgir. Hace años era una ciudad próspera a costa de maltratar el medio ambiente: producía miles de coches que contaminaban el ambiente y contribuían al cambio climático con sus emisiones.

En la actualidad, las fábricas de piezas para automóviles se están transformando en invernaderos donde se cultivan verduras ecológicas. Los parques abandonados y los jardines de las casas se transforman en huertos. La gente sin empleo comienza a comprender que el cambio está en sus manos, ni en el Gobierno, ni en las instituciones que lo sustentan. El futuro puede ser la agricultura ecológica. El beneficiado no es sólo el medio ambiente. También la propia comunidad, que se sienten más unida, más solidaria.

Apenas un 10% de las casas sigue en pie. El resto ya no existe. Sólo quedan los solares. La revolución verde ha sido iniciada por ciudadanos que no se resignan y que luchan por sobrevivir y por recuperar su dignidad mediante el cultivo ecológico de alimentos.

Ya hay más de un millón de explotaciones agrícolas ecológicas. La tierra se está regenerando con la ayuda de estos agricultores, en su mayoría expulsados de sus hogares y sin trabajo. Detroit ha pasado de contar con dos millones de habitantes a ser una ciudad de 700.000. La ciudad dispone de 100 kilómetros cuadrados de terrenos libres, el equivalente a la ciudad de San Francisco. La agricultura urbana es la gran esperanza de unos habitantes que no han querido abandonar su ciudad.

Mayor cohesión social

La "Red por la seguridad alimentaria de la comunidad negra de Detroit" es un caso especial. Se trata de una ONG que ha creado su propia granja en un parque abandonado de la ciudad. En sus dos hectáreas, la organización produce miel, verduras, frutas, setas.... El objetivo es demostrar que es posible cultivar sus propios alimentos y lograr de esta forma la independencia e incluso algunos ingresos.

Se cierra el ciclo: hijos y nietos de quienes en su día abandonaron la vida del campo y sus cultivos en el sur para ir a trabajar a las fábricas de automóviles que ahora han cerrado.

Además, se da una oportunidad a los jóvenes. Se educa a la juventud para que sepan cómo se producen los alimentos y el esfuerzo que cuesta conseguirlos. Una de las zonas más afectadas por la crisis cuenta con un colegio en el que se imparten cursos de agricultura ecológica, un centro de educación único en Estados Unidos en el que, además, se ayuda a las madres solteras que lo deseen a formarse para acceder a la universidad mientras aprenden a cuidar de sus hijos. No es sólo un medio de vida. Es una forma de crear un futuro para toda la comunidad.

El colegio es una especie de granja escuela, con huertos y animales, en la que se aprende a cultivar y a conservar los alimentos, así como conceptos esenciales de economía agrícola para iniciar una actividad empresarial en el sector. La actividad agrícola es una salida de futuro para los alumnos.

Ecologiaverde.com

Fuente: http://canal311.com/index.php/noticias/item/718-detroit-desarrollo-verde

martes, 8 de octubre de 2013

Vínculos tóxicos en Europa

Carlos de Prada

Los toxicólogos que han torpedeado los planes de la UE para proteger la salud de los ciudadanos han tenido vínculos con la industria química

04/10/2013 | 20:37 h.

Decir que el asunto de las sustancias que pueden volver "locas" a nuestras hormonas está que arde en Europa es poco. La cosa es ya un verdadero incendio. Una guerra desatada.
  • De un lado, la industria química mundial, demasiado pendiente de si en Europa se acuerdan o no mayores controles para ella.
  • De otro lado, la comunidad científica, preocupada por el crecimiento de una serie de problemas de salud que pueden tener en los contaminantes alteradores hormonales una de sus causas principales.
Uno de los últimos y más sangrantes episodios de esta batalla entre la salud de las personas y los intereses económicos, fue la reciente publicación, ante el estupor general, de un polémico texto por parte de un grupo de editores de revistas de toxicología. Sorprendentemente, decía que los planes de la Comisión Europea para proteger la salud de millones de personas frente a la amenaza de los contaminantes químicos capaces de alterar el equilibrio hormonal humano eran exagerados, que se basaban en presunciones  "científicamente infundadas" sobre el principio de precaución, y que iban contra el "sentido común". El editorial, publicado en la revista Toxicology Research, causó un terremoto entre los eurodiputados, los científicos y las más diversas personas interesadas en la cuestión. Entre las reacciones, varios documentos científicos de repulsa razonada. El último de ellos firmado por más de un centenar de investigadores del primer nivel mundial, entre ellos decenas de editores de revistas de investigación médica en este campo, fue publicado por la prestigiosa revista Endocrinology, publicación de referencia en el asunto de debate: el de los contaminantes que actúan como disruptores endocrinos. En él los científicos dejaban claro que el escrito de esos toxicólogos "hace un flaco servicio a la Comisión Europea, a la Ciencia -incluida la toxicología- y lo más importante, a la salud pública".

Al menos 17 de los 18 editores de revistas de toxicología que firmaron esa crítica han tenido vínculos con la industria química

Muchos se preguntaron cómo era posible que un puñado de editores de revistas de toxicología se manifestase de ese modo en contra de los esfuerzos de la comunidad científica y de la Comisión Europea para mejorar la protección de la salud frente a los riesgos químicos. Y, además, que lo hiciese con unas formas que casan mal con lo que suelen ser los textos científicos, mediante un escrito "emocional, inespecífico, mezclando Ciencia y política y plagado de errores" tal y como lo definen científicos como Åke Bergman, de la Universidad de Estocolmo, firmante de una de las contestaciones al escrito de los toxicólogos.

Una revista online especializada -Environmental Health News - acaba de publicar una bomba informativa que acaso pueda ayudar a resolver algunas de las dudas planteadas.

La revista ha publicado que los toxicólogos cuyo editorial ha intentado torpedear los planes europeos de tener una legislación más exigente sobre sustancias químicas han estado ligados a empresas que se verían afectadas por tal regulación. En concreto, al menos 17 de los 18 editores de revistas de toxicología que firmaron esa crítica contra los planes de la UE de regular más estrictamente las sustancias disruptoras endocrinas, han tenido vínculos con la industria química. O sea, que en algún caso toxicólogos cuyos criterios aparentemente científicos benefician a la industria química, pueden haberse visto beneficiados por la propia industria química. Algo que algunos científicos, como Bergman consideran ciertamente "preocupante".

Un escandaloso caso de conflictos de interés que es probable que agite el debate sobre la fiabilidad de cierta toxicología que hasta ahora ha hecho prevalecer sus enfoques en asuntos que conciernen a temas tan sensibles como la protección de la salud de millones de personas en todo el mundo frente a los riesgos químicos.

Environmental Health News da datos concretos, con nombres, apellidos y fechas, y en algún caso, cantidades de dinero, que revelan los vínculos que los toxicólogos en cuestión o las entidades en las que han estado han tenido con la industria química (y en algún caso también con la del tabaco). Se citan así los vínculos habidos, según los casos, con la industria química europea (European Chemical Industry Council), con el lobbie International Life Sciences Institute (ILSI), cuyos fondos proceden de industrias alimentarias, químicas, farmacéuticas o biotecnológicas, con la industria química americana (American Chemistry Council), con industrias químicas de las fragancias sintéticas, los detergentes y los cosméticos,  con el European Center for Ecotoxicology and Toxicology of Chemicals (ECETOC), cuyos fondos procederían de  industrias químicas, de pesticidas y petroleras. Se citan contratos, asesorías, o incluso  publicaciones toxicológicas que recibían fondos de ciertas compañías, o estudios realizados trabajando con personal de empresas químicas, o pagados por ellas, como algún estudio hecho sobre el más controvertido de los contaminantes hormonales, el bisfenol A. Y se ven , en fin, mezclados los nombres propios de algunos toxicólogos con otros como Dow, Monsanto, Syngenta, Bayer. Más detalles en Science and conflicts of interest: Ties to industry revealed.

Ante lo anterior, Daniel Dietrich, el toxicólogo que lideró el polémico editorial en cuestión, y que habría sido asesor de la industria, ha declarado por su parte que "cualquier vínculo entre los editores y la industria es un tema de discusión irrelevante", añadiendo que no creía que "la discusión sobre conflictos de interés sea útil a nadie porque desvía la atención del asunto real". No obstante, y precisamente ese es el motivo de la publicación de estos datos por Environmental Health News, es probable que haya quien piense que más que desviar la atención, la centra en el asunto real de fondo de por qué una serie de personas sostienen unos planteamientos que cuestiona la mayoría de la comunidad científica involucrada en esta cuestión.

Los datos dados a conocer por Environmental Health News, que eran una especie de secreto a voces para muchos conocedores del tema, hacen evidente que los conflictos de interés, en quien debiese hacer Ciencia independiente y no sujeta a los intereses industriales, son algo muy relevante. Porque si estos se dan siempre puede existir la sospecha de que lo que publiquen algunos especialistas, y además en temas tan sensibles como los que tienen que ver con la defensa de la salud pública frente a intereses industriales, pueda ser puesto en cuarentena.

¿Intereses de la industria por encima de la salud?

La gran cuestión es si algunas autoridades considerarán que los argumentos de ésos toxicólogos son inconsistentes,  teniendo en cuenta además sus conflictos de interés. Y si tendrán o no más en cuenta el verdadero consenso mayoritario de la Ciencia en este tema. ¿Se optará por anteponer los intereses de la poderosísima industria química a los de la defensa de la salud humana y la Ciencia, o será al revés?

Son sustancias que se detectan ya en el cuerpo de la mayor parte de los europeos porque están por doquier: plásticos, pesticidas, cosméticos, productos de limpieza…

El momento es crítico. Precisamente ahora  el Parlamento Europeo está debatiendo una nueva regulación sobre ese heterogéneo grupo de sustancias conocidas como disruptores endocrinos. Son sustancias que se detectan ya en el cuerpo de la mayor parte de los europeos -porque están por doquier: plásticos, pesticidas, cosméticos, productos de limpieza…- y que la comunidad científica asocia a los problemas de salud más diversos, desde el cáncer a la infertilidad, pasando por el asma, malformaciones congénitas, problemas cognitivos en los niños y muchas otras patologías. Se han publicado decenas de miles de estudios científicos sobre los efectos de estas sustancias.

El gran consenso científico existente, estaba llevando a que se avanzara positivamente hacia el establecimiento de una regulación más exigente que sirviese para controlar más eficazmente estas sustancias. Importantes grupos de investigadores suscribieron declaraciones para apoyar el proceso (como la Declaración de Berlaymont o la del Collegium Ramazzini, de las que ya informamos).

Todo parecía ir más o menos bien. Por fin la Comisión Europea estaba escuchando la voz de la comunidad científica en esta cuestión y parecía que la protección de la salud iba a ser más tenida en cuenta que los intereses particulares de algunas industrias químicas. De fondo, los poderosos lobbies de la industria química mundial maniobraban. No en balde, lo que suceda en Europa es algo que afectará al comercio internacional global de muchas sustancias. Y fue precisamente en medio de todo ese proceso tan delicado, que se publicó el citado editorial de los editores de ésas revistas de toxicología que ha levantado todo este revuelo.

Una toxicología a debate

La fabricación de dudas , tal y como bien saben los expertos en estas cuestiones, es algo muy socorrido cuando una serie de grandes intereses económicos se creen amenazados. Se han llegado incluso a publicar libros extensos sobre ello. Es algo tan antiguo como la tinta del calamar. Y se ha venido usando una y otra vez cuando la evidencia científica ponía en aprietos a grandes corporaciones químicas. Según los que definen el fenómeno no hace falta tener razón. Basta con que alguien, con cierta apariencia de "autoridad" en una materia, publique algo que permita decir que hay "controversia". Y ya está. Algunos políticos y administraciones -tantas veces sujetos a servidumbres- y que a lo mejor se estaban viendo presionados por la fuerza de una evidencia científica real para proteger a la población, encuentran así el agarradero de apariencia "científica" para no actuar, para retrasar unas medidas o para descafeinarlas. Da igual que el consenso mayoritario de la Ciencia sea evidente y que el documento usado como excusa no tenga base.

¿Obedecía el editorial de los toxicólogos a ése tipo de estrategia?

Con independencia de esta polémica concreta, ese grupo de toxicólogos causante de la controversia, representa en alguna medida una toxicología discutida cuyos criterios a la hora de decidir qué representa un riesgo y qué es seguro son muy cuestionados por muchos científicos. En especial en este tema de las sustancias que afectan al equilibrio hormonal. Muchas veces, las concentraciones de contaminantes que da por buenas ésa toxicología, como si fuesen seguras para las personas, son enormemente superiores a las que indican  infinidad de estudios publicados en las revistas científicas más serias del planeta.  Sin embargo, determinadas agencias reguladoras como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han mostrado una fuerte tendencia a desoír lo que decían centenares de investigaciones. Un ejemplo de ello es lo sucedido por ejemplo con el bisfenol A, donde se ha hecho más caso de unos pocos informes pagados por la industria  que de más de 200 realizados por científicos del máximo peso y publicados por las revistas de investigación más serias del planeta que mostraban que la sustancia puede causar efectos a niveles bajísimos de concentración. También se han hecho públicos conflictos de interés en los comités de expertos oficiales que han opinado en estas cuestiones, desoyendo el resultado de tantas y tantas investigaciones.

El trasfondo de este conflicto es, pues,  la existencia misma de cierta toxicología, muy del agrado de la industria y de ciertas esferas oficiales, que lleva mucho tiempo resistiéndose a incorporar lo que la Ciencia lleva décadas descubriendo en miles de investigaciones acerca del verdadero riesgo de muchas sustancias químicas . Porque ésos conocimientos científicos cuestionan profundamente el rigor real de sus evaluaciones de riesgo y hacen surgir dudas acerca de que sean realmente "seguros" los niveles legales de exposición a muchas sustancias que establecen ciertos toxicólogos.

Es una toxicología, cómodamente instalada, que ha confiado mucho en estudios pagados por la propia industria, en cálculos matemáticos abstractos para determinar niveles "seguros" de exposición, que ha evaluado toxicidades de sustancias aisladas cuando las sustancias nunca están aisladas y pueden tener efectos conjuntos, que ha estudiado mucho una clase de efectos a corto plazo descuidando otros a largo plazo,  que ha analizado efectos de dosis altas olvidándose de los que pueden causar dosis menores, que ha despreciado infinidad de datos epidemiológicos, etc. En definitiva, es la toxicología que ha dado como "seguro" lo que ha Ciencia más seria lleva mucho revelando que puede estar causando una grave crisis sanitaria y ecológica. La toxicología que ha "legalizado" una parte de la contaminación química que hoy padecemos y que, por lo tanto, es probable que deba ser  superada para hacer frente a los retos planteados.

Lo publicado sobre ésos conflictos de interés, permite ahora ver con otros ojos el editorial que publicaron recientemente estos toxicólogos. Probablemente -como han deslizado algunos científicos- en un afán de estos toxicólogos, más afines a los enfoques de la industria química, de contrarrestar el efecto que tan apabullante consenso científico sobre los riesgos de tantas sustancias estaba teniendo sobre la UE, basado en millares de investigaciones científicas publicadas en las revistas más serias del planeta.

Contundente respuesta científica al editorial de los toxicólogos

Antes de conocerse los datos publicados sobre los conflictos de interés de los citados toxicólogos, la comunidad científica ya había respondido contundentemente al editorial de los mismos. Muchos de los primeros espadas mundiales en el asunto de los disruptores endocrinos publicaron una réplica en la revista Environmental Health. Su título, tan contundente como irónico: "Ciencia y política sobre disruptores endocrinos no deben mezclarse: una réplica a una intervención de "sentido común" por parte de los editores de revistas de toxicología".

La disrupción de la acción de las hormonas masculinas en la vida del feto y las malformaciones, han sido descritas durante décadas en la literatura científica

En el escrito, científicos de todo el mundo criticaban la injerencia de ésos toxicólogos, reafirmándose en que la Unión Europea necesita un control más estricto de las sustancias contaminantes que pueden "enloquecer" nuestras hormonas.

Estaban muy preocupados por la confusión que tal editorial podía causar en los momentos críticos en los que están los debates sobre el asunto en Europa. Sobre todo para quien no entienda que pueda haber una toxicología trasnochada , y acaso más que eso, que esté ignorando los dictados de la Ciencia más avanzada.

El escrito, firmado por los lideres mundiales en este campo de investigación, adscritos a centros y universidades de medio mundo (Suecia, Dinamarca, Estados Unidos, Reino Unido, Holanda,  Canadá, Japón, Noruega, España, Suiza...), denunciaba  que lo dicho por tales editores de revistas de toxicología "ignora la evidencia científica y los principios bien establecidos de evaluación del riesgo químico" y es "inexacto y objetivamente incorrecto". 

Los científicos que lo suscriben, entre los cuales se cuentan algunos que han participado en la redacción de informes sobre la cuestión para la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medio Ambiente y otras entidades, se mostraban preocupados porque el texto publicado por ésos editores parezca diseñado para influir las inminentes decisiones de la Comisión Europea sobre los disruptores endocrinos, contra los enfoques recientemente expresados por los 129 firmantes de la Declaración de Berlaymont.

Los científicos se manifestaban "perplejos" por la visión burda que sobre el funcionamiento del sistema hormonal parecía derivarse de las opiniones vertidas por los editores de ésas revistas de toxicología, como si ignorasen cosas básicas, como el "papel que el sistema endocrino tiene en la programación durante el desarrollo, y que la alteración de ésa programación (por la acción de sustancias contaminantes) lleva a efectos irreversibles”. “Tales fenómenos –prosiguen-, por ejemplo, la disrupción de la acción de las hormonas masculinas en la vida del feto y las malformaciones que ello genera, han sido descritas durante décadas en la literatura científica".

Los científicos criticaban también que los citados editores de algunas revistas de toxicología negasen que pudiera hablarse de sustancias que no tengan un umbral seguro de exposición cuando en las propias revistas internacionales de toxicología se manifiestan "principios biométricos y matemáticos ampliamente aceptados acerca de la imposibilidad de establecer umbrales a nivel de poblaciones". 
Igualmente, se mostraban sorprendidos, entre otras cosas, por algunas afirmaciones hechas por estos toxicólogos en cuestión que restaban importancia a los estudios realizados con animales (lo que cuestionaría el sentido de buena parte de la propia práctica toxicológica que tanto se basa en ellos). Pero lo que veían como más preocupante es que al criticar el principio de precaución que quiere aplicar la UE, diciendo que no está científicamente fundamentado, los toxicólogos citados parecieran confundir lo que tiene que ver con la Ciencia y lo que tiene que ver con la política.

En parecidos términos se pronunció después otro grupo de investigadores, más de un centenar, en una importante declaración publicada por la revista Endocrinology. Entre los firmantes figuraban decenas de editores de las más prestigiosas revistas mundiales en este campo de investigación.

Fuente: http://www.estrelladigital.es/blogs/carlos_de_prada/VinculostoxicosEuropa_7_1480721916.html

sábado, 5 de octubre de 2013

Entrevista: Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital Gregorio Marañón

"Hay tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, que son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia"

La fibromialgia es una enfermedad crónica, caracterizada por dolor músculo esquelético generalizado, fatiga, y otros muchos síntomas de intensidad importante, que afecta a millones de personas en todo el mundo, la mayoría mujeres (su prevalencia es de 20 mujeres por cada hombre). Solo en España se estima que el 2,4% de la población mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia, y eso teniendo en cuenta que muchos casos todavía no han sido detectados, por tratarse de una patología con un diagnóstico difícil, y que suele retrasarse con respecto a la aparición de los primeros síntomas. Aunque en la actualidad no tiene cura, el Dr. Javier Rivera, experto en fibromialgia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, se muestra optimista sobre futuros avances en su tratamiento porque, dice, “es una enfermedad en la que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite”, y aconseja a los pacientes que se impliquen en su cuidado, porque su calidad de vida depende en gran medida de su actitud ante la enfermedad.

Entrevista realizada por Eva Salabert

La fibromialgia comparte muchos síntomas con otras patologías, ¿cuándo, entonces, se considera que un paciente tiene fibromialgia? ¿Cuáles son los síntomas específicos que la definen y distinguen de otros trastornos similares?

El síntoma fundamental de la fibromialgia es el dolor crónico en aparato locomotor. Es el síntoma de contacto con el hospital o la consulta, es decir, ese es el primer síntoma. Cuando se hace la anamnesis –la recogida de datos del paciente–, aparecen inmediatamente otros síntomas que son también muy prevalentes, como las alteraciones del sueño, la rigidez matutina, los trastornos de la esfera cognitiva, dolores de cabeza, que son aquellos que presentan, digamos en bloque, los pacientes; es decir, que casi el cien por cien de los pacientes tiene ese tipo de sintomatología.

¿Qué pruebas o criterios se emplean para diagnosticar la fibromialgia?

El diagnóstico es exclusivamente clínico, es decir, el conjunto de manifestaciones clínicas es lo que habitualmente nos orienta en el diagnóstico de cualquier enfermedad, y concretamente en el caso de la fibromialgia son estos síntomas que te he dicho, y muchos otros más, que no aparecen en la totalidad de los pacientes, pero que van unidos sin duda a lo que es la fisiopatología de la fibromialgia. A la hora de enfocar el diagnóstico lo primero que nos llama la atención siempre es el conjunto de síntomas que tiene, y que habitualmente es muy numeroso, y luego una característica muy especial de estos pacientes es que las manifestaciones clínicas que refieren son siempre de una intensidad importante, no es algo que pase desapercibido, que te cuenten como un síntoma más, como un detalle más…, sino que habitualmente son síntomas que alcanzan un grado de intensidad importante si lo comparas con ese mismo síntoma en otras enfermedades. Así, primero, las manifestaciones clínicas típicas, segundo, la agrupación de muchas de ellas y, tercero, la intensidad de las manifestaciones, rápidamente orientan hacia el diagnóstico de fibromialgia.

Esta enfermedad es significativamente más frecuente en las mujeres, ¿a qué es debido?

Sí, es tan frecuente como de 20 a 1, aproximadamente. No sabemos exactamente por qué, aunque hay varias teorías, y quizá la más lógica es que sea un tema hormonal, pero en todos los estudios que se han hecho, ninguno ha arrojado un resultado concluyente en cuanto a que la mujer tiene más facilidad de presentar el problema por su diferencia hormonal con respecto al varón. Otra historia que se ha investigado mucho es el papel social que desempeña la mujer en general en la sociedad mundial, porque el problema de la fibromialgia es casi igual aquí en Occidente, que en Asia o en África incluso, lo que pasa es que la percepción o la visualización de la enfermedad en otros países es distinta a la que tenemos en el mundo Occidental. Pero, en fin, yo creo que con lo que hay que ligarlo lógicamente es con el tema hormonal.

Desde hace unos años, cada vez conozco más casos de personas –en este caso mujeres– que han sido diagnosticadas de fibromialgia ¿se trata de una enfermedad muy frecuente?

En España, que hay un estudio epidemiológico ya desde hace unos años, exactamente el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la enfermedad. Encajar en los criterios diagnósticos de la enfermedad significa que esas personas tienen ya la enfermedad perfectamente establecida, pero también hay casos de fibromialgias que todavía no están perfectamente establecidas y que, por cierto, ese debe ser nuestro enfoque en el futuro, es decir, detectarlas antes.

"En España, el 2,4% de la población general mayor de 18 años encaja en los criterios diagnósticos de la fibromialgia"

No se conocen las causas exactas de la fibromialgia, aunque sí se considera que existen algunos factores que pueden propiciarla, ¿hay alguna forma de prevenir su aparición?

No, no la hay. Se consideran factores desencadenantes cualquier tipo de estrés, o bien estrés físico, o estrés emocional. El estrés físico asociado a la aparición de la fibromialgia está relacionado con infecciones, fundamentalmente infecciones crónicas, con accidentes de tráfico, con cirugías, traumatismos, etcétera. Y en cuanto al estrés emocional, pues todo puede influir, por ejemplo, a veces de repente salta a la prensa médica un trabajo en donde se ha demostrado, no sé, que el abuso sexual desencadena fibromialgia, pues efectivamente, el porcentaje de mujeres agredidas sexualmente que tienen fibromialgia es mayor que el resto de la población femenina. Pero pueden intervenir desde temas laborales, como situaciones de acoso laboral, o la pérdida del trabajo, hasta problemas familiares…, todas las circunstancias que crean un estrés emocional importante son factores desencadenantes, pero solo desencadenantes, es decir, que tiene que haber algo más, tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia.

"Tiene que haber una base de predisposición sobre la que actúe el factor desencadenante para que se produzca la fibromialgia"

¿Existe predisposición genética?

Sí, sí, eso está muy estudiado. Es más, te diré que el estudio genético es uno de los campos más activos en el momento, y en ese sentido hay varios trabajos que indican claramente que existen una serie de genes, una serie de polimorfismos genéticos, asociados íntimamente con el desarrollo de la fibromialgia, y eso va un poco en consonancia a la agregación familiar que existe. Hay familias con una probabilidad incluso ocho veces mayor de padecer fibromialgia. Hay una agrupación familiar, y en una misma familia, por ejemplo en cuatro generaciones que son más o menos las que habitualmente conviven, se dan varios casos de fibromialgia. Lo que no hay es una transmisión directa de padres a hijos; es decir, que si la madre tiene la enfermedad, no quiere decir que la hija la tenga, pero sí es mucho más probable en determinadas familias que una prima tenga también fibromialgia. En resumen, hay un componente genético, y ese componente genético se traduce en una agregación familiar clara.

El paciente de fibromialgia debe implicarse en el tratamiento

La fibromialgia provoca numerosos síntomas, y algunos son fluctuantes y no siempre tienen la misma intensidad. ¿Cuáles son los tratamientos más indicados para estos pacientes?

En la fibromialgia, creo que como en cualquier enfermedad, hay una base sintomática, que está siempre presente, y luego hay unos síntomas que efectivamente fluctúan, y fluctúan un poco en relación a lo que te comentaba antes de los factores desencadenantes; es decir, que situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad. Son pacientes que pasan temporadas malas, y muchas de las temporadas malas guardan una estrecha relación con alguna otra historia que les está perjudicando o atenazando. Ahora mismo, por ejemplo, la situación laboral que vivimos en nuestro país está desencadenando brotes en pacientes. No solamente es lo que vive el paciente, sino lo que le toca vivir por su familia, como sus hijos, o su pareja, que están en situaciones precarias; eso les produce un estrés que hace que su fibromialgia adquiera en ese momento unas características más intensas. Es una enfermedad que evoluciona en forma de brotes.

"Las situaciones especiales de estrés físico y emocional hacen que estos pacientes tengan más brotes de la enfermedad"

En cuanto al tratamiento de la fibromialgia, se pueden hacer muchas cosas, y lo dramático es no hacer nada, porque cuando no se hace nada la enfermedad evoluciona desastrosamente. El tratamiento es imprescindible, porque conseguimos controlar la situación, evitar brotes y, sobre todo, evitamos el deterioro del paciente. Piensa que, según los estudios, esta enfermedad aparece, como edad media, a los 47 años, y el paciente va a convivir con ella el resto de su vida. Y, claro, a los 47 años la situación es muy buena, pero 20 años más tarde la situación ha cambiado, y si no hemos conseguido controlar el problema, la fibromialgia alcanza ya unas dimensiones que se escapan completamente al control del propio paciente, y por supuesto del médico, deteriorando enormemente la calidad de vida del paciente.

Por lo tanto, no podemos permitir que la enfermedad evolucione sola. Y creo que hay tres vías demostradas que mejoran a estos pacientes: una de ellas es el tratamiento farmacológico, ya que tenemos fármacos que controlan bien algunos de los síntomas de la enfermedad; la segunda es el ejercicio físico, que es fundamental porque está comprobado que los pacientes que tienen una buena dinámica de ejercicio físico en sus vidas están siempre muchísimo mejor; y la tercera es la vía psicológica, son pacientes que con un buen entrenamiento psicológico superan mejor todos los problemas que les van surgiendo. Es decir, que esas tres vías: medicación, ejercicio y terapia psicológica, son imprescindibles en estos momentos en el manejo de la fibromialgia.

Entonces, los pacientes de fibromialgia, a pesar del dolor y el cansancio, que limitan su actividad, ¿deben hacer ejercicio físico regularmente?

Sí. En nuestra sociedad lo que pensamos, lo que piensa el paciente, es que la medicina lo soluciona todo, es decir,  ‘yo me pongo malo, y si hay una pastilla, pues me la dan y me curo, y si es una cirugía, pues mejor todavía porque ni siquiera me tengo que tomar la pastilla…’, eso es un poco el concepto que hay, y que funciona en un porcentaje de enfermedades, pero alguna se escapa de esa historia. En el caso de la fibromialgia, el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente. El sistema sanitario no tiene forma de conseguir ese tipo de cosas que dependen exclusivamente del paciente, y cuando hay una enfermedad como ésta, en la que las pastillas tienen solo un recorrido limitado y no existe otro tipo de terapia, como por ejemplo cirugía, no queda más remedio que centrarnos en lo otro. El paciente que entiende bien esto que estoy diciendo es un paciente que evoluciona bien, el paciente que no entiende esto, y sigue pretendiendo que el sistema sanitario resuelva su problema, es precisamente el que peor evoluciona.

"En la fibromialgia el papel que juega el paciente en su propia curación es muy importante, porque el que hace ejercicio es el paciente, el que cambia sus hábitos de vida es el paciente, el que deja de fumar es el paciente…"

¿Es ese el principal consejo que se le podría dar a un paciente de fibromialgia, que se implique en su propia curación?

Pues yo creo que sí, que es uno de los consejos que con más frecuencia damos, e intentar convencer al paciente de la importancia de su papel, y de que no ponga en manos del sanitario toda la solución de su problema. Y quizás sea uno de los consejos más importante, junto a conseguir unos estándares de vida muy buenos, y en función de lo buenos que sean, así evolucionará la enfermedad.

Avances en investigación y tratamiento de la fibromiagia

¿Se ha producido algún avance significativo que haga pensar que en algún momento se podrá llegar a curar la fibromialgia?

Yo creo que el avance más importante que se ha producido en los últimos 20 años con el tema de la fibromialgia es precisamente que en estos momentos es una enfermedad que se ve, se reconoce, mientras que hace 20 años a las pacientes se las tildaba con los mayores calificativos de desprecio que te puedas imaginar: locas, histéricas, desequilibradas… Era una situación dramática, porque la gente se encontraba mal, estaba enferma, y encima era marginada por la sociedad médica, porque no estoy hablando solo de la sociedad en general, sino incluso de la sociedad médica. Y todavía hoy hay médicos que dicen que no creen en la fibromialgia.

En cuanto al conocimiento de la enfermedad, hemos podido acotar un poco qué es lo que está ocurriendo, es decir, la base patológica, la base fisiopatológica de la fibromialgia, y se debe a trastornos de las moléculas que se encargan de la transmisión del estímulo nervioso, tanto a nivel del sistema nervioso central, como del sistema nervioso periférico. Se han descrito montones de alteraciones, y esas alteraciones son las que en estos momentos se intentan corregir con las últimas moléculas que están saliendo al mercado, que básicamente son fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central, como los antidepresivos, los anticonvulsivantes, los hipnóticos, los antipsicóticos… Con todos estos fármacos estamos consiguiendo avances en el tratamiento. El problema quizá es que estos medicamentos están diseñados para otro tipo de enfermedades, y en estos pacientes no funcionan igual, con lo cual el ajuste es mucho más delicado en ellos que en un paciente que, por ejemplo, tiene un problema de psicosis maníaco-depresiva, al que le administras un antipsicótico y la mejoría suele ser espectacular, mientras que aquí no es así porque no tienen una psicosis maníaco-depresiva.

¿Hay entonces que personalizar el tratamiento, adaptándolo a cada paciente de fibromialgia?

El ajuste del tratamiento en un paciente con fibromialgia es un ajuste muy fino, y creo que lo que tenemos que evitar es la iatrogenia, es decir, el daño que se hace al administrar un tratamiento. Ese daño con estos fármacos es muy evidente, porque los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central tienen muchísimos efectos secundarios, y cuando estás atiborrando a un paciente con este tipo de fármacos, muchas veces prevalecen los efectos secundarios; de hecho, muchos de los síntomas que me cuenta el paciente en la consulta no son de la fibromialgia, sino precisamente de los fármacos que está tomando para tratarla. Por ello, hay que ajustar el tratamiento a la dosis mínima imprescindible, para que mejore, pero sin provocar un efecto secundario inaceptable, que es algo que también me encuentro con frecuencia, que el paciente viene absolutamente hecho polvo porque está recibiendo por ejemplo opioides mayores –que se han puesto de moda en el tratamiento del dolor–, y está en unas condiciones lamentables porque está enganchado a los opioides y ese es su problema, no la fibromialgia, que ha pasado a un segundo plano.

"Estoy convencido de que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que debemos actuar analizando a los jóvenes que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad"

¿Qué medidas se podrían adoptar en el marco del actual sistema de salud para mejorar la calidad de vida de los pacientes de fibromialgia?

En la sociedad actual, con la situación de la sanidad que estamos viviendo, creo que tenemos un reto doble. Por un lado, darle al paciente el mejor tratamiento posible, que ahora no se está haciendo, porque no hay conocimiento, no hay desarrollo de unidades específicas, y eso hace que el paciente reciba un tratamiento un poquito fragmentado; y muchas veces no hay coordinación, y las listas de espera también son bastante negativas en este asunto. Por ello, uno de los retos es mejorar la asistencia sanitaria actual, que yo creo que es mejorable. Y el segundo reto es algo más ambicioso, y es la detección precoz. Yo estoy convencido que la fibromialgia se puede detectar en el instituto, y creo que es donde debemos actuar, analizando a los jóvenes, que con 18 años ya presentan algunos rasgos que sugieren que en el futuro pueden desarrollar la enfermedad. Hay que centrarse en esos jóvenes para que cuando lleguen a los 47 años, que es la edad media de diagnóstico, no tengan ya una fibromialgia que luego nos va a costar controlar mucho más que si la hubiéramos controlado desde los 18 años. Además, en la fibromialgia tenemos datos que nos permiten valorar los factores desencadenantes o agravantes.

"El mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual es que no hemos alcanzado ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite"

Lo más importante son los mensajes optimistas, positivos, y yo creo que el mensaje más positivo acerca de la fibromialgia en el momento actual, es que es una enfermedad que tiene solo un cierto recorrido en cuanto a curación; es decir, que no hemos alcanzado ni muchísimo menos ni todo el conocimiento ni todas las posibilidades terapéuticas que admite, hoy por hoy. Y el reto es precisamente eso, alcanzarlo.

Incluso en un momento como el que estamos viviendo, donde se está recortando por todas partes, y parece que todo se está viniendo abajo, incluso con los medios actuales que tenemos, es posible mejorar la situación. Solamente haciendo bien las cosas en estos momentos, creo que el recorrido es muy esperanzador, es muy positivo para el paciente con fibromialgia.

Supongo que a nivel internacional se seguirá investigando, y espero que los resultados de esa investigación vayan después en beneficio de todos…

España, en otras épocas, concretamente antes de la crisis, era uno de los países más productores de investigación en fibromialgia, pero ha caído en picado, y en estos momentos los proyectos de investigación en fibromialgia se cuentan con los dedos de las manos.

Las políticas europeas se han dirigido siempre a salvaguardar el sistema sanitario, porque en Europa el sistema sanitario cubre el coste del medicamento, y cada vez que la agencia europea del medicamento tiene que aprobar un medicamento se lo piensa mucho porque sabe que eso va a repercutir directamente en cada uno de los sistemas sanitarios, a diferencia por ejemplo de los americanos, que saben que el que lo soporta es el paciente directamente, o la compañía de seguros contratada por el paciente.

Entonces se da la circunstancia, que es paradójica completamente, de que la FDA, que es la agencia americana, aprueba medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia, y los aprueba en base a los ensayos clínicos que se han hecho en Europa, entre otros. Y aquí no se aprueban, con los mismos estudios, los mismos medicamentos, y eso se entiende muy mal. Y sobre todo el que lo entiende muy mal es el paciente, porque ya sabes que hoy en día la gente se entera cinco minutos más tarde de que ha ocurrido algo, y te vienen diciendo, por ejemplo, ‘oiga, es que me he enterado que en Estados Unidos acaban de aprobar la pregabalina para la indicación de fibromialgia’, y resulta que aquí no la han aprobado.

Fuente: http://www.webconsultas.com/salud-al-dia/fibromialgia/entrevista-dr-javier-rivera-experto-en-fibromialgia