martes, 30 de octubre de 2012

Si la contaminación invisible existe, no puede negarse los efectos de la Electrohipersensibilidad

Posted by Robert Cabré in Artículos, Artículos científicos,EHS, Salud medioambiental, SSC, Vídeos

Si la contaminación electromagnética, pese a ser invisible existe y tecnológicamente es observable, es lógico que no se niegue la existencias de personas que sean más sensibles a los campos magnéticos y se vean afectadas cuando están expuestos a los mismos.. 

El hecho de que el ser humano no posea de un modo natural magnetita, como ocurre en otros animales, como las aves y los cetáceos entre otros, no implica que no puedan existir dichos depósitos en los seres humanos, bien por desconocimiento, bien por contaminación por diferentes vías y acumulos de sales de hierro, que de un modo u otro se metabolicen de modo diferente al natural de la especie.

Una de las enfermedades más emergentes y subestimadas, en la actualidad dentro de las SSC, es la electrohipersensibilidad EHS

El hecho de ser afectado por aquello que no vemos, parece que no existe”.

Todo el mundo denominado “desarrollado”, de un modo u otro nos vemos inmersos y afectados, en un marco de electromagnetismo artificial mas intenso que el resto de los pueblos que viven con menos recursos industriales y tecnológicos, y que supera el magnetismo natural, puesto que cohabitamos con los mismos ya con las propias instalaciones eléctricas de los domicilios. No obstante, en la actualidad, ningún ser vivo del planeta se evita de la elevada exposición a los mismos, la prueba esta en la mayor desorientación y daño detectado en determinados animales que dependen de los campos magnéticos naturales, como son aves y cetáceos.

En el año 1939 el ruso Seymon Davidovich Kirlian, creo tras sus observaciones con los pacientes, la llamada Cámara Kirliam, mediante la cual fotografiaba campos magnéticos en seres vivos, tanto animales como vegetales, la cual ha sido altamente discutida al otorgar las imágenes el misticismo a lo denominado “Aureas”.

Independientemente de lo que pueda valorarse, lo que si se recoge en imagen son los destellos que se producen al descargarse , o no, los campos electromagnéticos estáticos acumulados en los organismos vivos.

Para iniciar el tema, os presento este vídeo de 4 min, producto del trabajo realizado por Ruth Jarman and Joe Gerhardt en el Laboratorio de Ciencias Espaciales de la NASA

Ficha de la película”

Las vidas secretas de campos magnéticos invisibles se revelan como caóticas siempre cambiantes geometrías.Toda la acción tiene lugar en torno a las Ciencias Espaciales de la NASA Laboratories, UC Berkeley, las grabaciones de científicos espaciales que describen sus descubrimientos. Reales grabaciones de audio VLF controlar la evolución de los campos, ya que profundizar en nuestro entorno inaudibles, revelando recurrentes “silbadores” producidos por los electrones fugaces. ¿Estamos observando una serie de experimentos científicos, el universo en constante cambio, o un documental de un mundo ficticio?.
  • Galardonado con el Premio al Mérito Científico Naturaleza por Imagine Film Festival Ciencia, Nueva York 2009.
  • Adquirido por el Museo Hirshhorn, Washington para la recogida permenant 2008.
  • Mejor Película premiada en Cutting Edge Animación en los Premios Británicos 2008.
  • Mención Especial Mejor Corto Experimental Internacional Leeds International Film Festival 2008.Otorgado Mejor Película Experimental en Tirana International Film Festival 2007.

lunes, 29 de octubre de 2012

La Epidemia Química y Hogar sin Tóxicos en Biocultura (Madrid)

Las dos charlas tendrán lugar en Biocultura, la feria que es un referente inexcusable para todos los que en España quieren una vida más sana y un modelo productivo más ecológico.
La siguiente edición de Biocultura (Feria de Madrid - IFEMA, del 8 al 11 de noviembre) contará, entre las muchas actividades que se desarrollarán en su seno, con dos actos importantes en los que tiene arte y parte el Fodesam.

En primer lugar una charla sobre La Epidemia Química, el libro que se está conviertiendo en un referente sobre los efectos tremendos que está produciendo sobre nuestra salud la contaminación química cotidiana (sábado 10 noviembre a las 19 h en la sala S, 16-17).
En segundo término, una presentación de una campaña sobre un tema muy ligado a lo anterior, la campaña Hogar sin Tóxicos, de la Fundación Vivo Sano, que encabeza Carlos de Prada, presidente del Fodesam. (Será el domingo 11 a las 16 h en la sala S 14)

Más información sobre La Epidemia Química
Más información sobre Hogar sin Tóxicos



Con independencia de la asistencia o no a estas dos charlas , la asistencia a Biocultura es algo absolutamente recomendable para todas aquellas personas que quieren conocer alternativas sin tóxicos a los más diversos productos.

Biocultura muestra buena parte de la solución a los problemas sanitarios y ambientales que denunciamos en el Fodesam.

domingo, 28 de octubre de 2012

12.000 enfermeras se van a trabajar fuera, cuando aquí se necesitan 118.000


Inyectar masivamente dinero a la banca tiene costes para la salud pública y el empleo social: 118.000 enfermeras es la cantidad que haría falta contratar para que la media del Estado Español se equiparase a la de los países de la UE (797 por cada 100.000 habitantes por 488 del Estado Español).

La crisis está haciendo mella en las enfermeras ya que sólo en lo que va de año casi se ha duplicado la tasa de paro, a pesar de que España necesita 118.000 más de las que tiene para equipararse a la media de la UE, cuyos países sin embargo han reclamado a casi 12.000 de estas profesionales desde el verano.

En concreto, según datos del sector de la enfermería a los que ha tenido acceso Efe, se han ofrecido 11.773 puestos de trabajo y el país que ha demandado un mayor número de estas profesionales ha sido el Reino Unido (6.927), al que siguen Alemania (2.163), Austria (621), Finlandia y Suecia (con 520 ofertas de trabajo cada uno) y Francia (470).

Bélgica también ha reclamado 203 enfermeras, los Países Bajos, 98; Suiza 87; Irlanda 63, República Checa 34, Hungría 25, Eslovenia 22, Grecia 16, Italia tres y Luxemburgo una.

La calidad que han demostrado las enfermeras españolas en los últimos años en el exterior ha causado una muy buena impresión en los hospitales en los que han trabajado y ha convertido a España en el país prioritario a la hora de recurrir a profesionales de fuera. La migración de enfermeras a otros países europeos es un fenómeno que comenzó en 1990, pero ahora, con la crisis, se ha acelerado.

Gran Bretaña y Francia son los destinos preferidos por estas profesionales, entre otras cosas porque, a diferencia de lo que se puede pensar, en estos países no las exigen de primeras dominar el idioma, pero además dedican, incluso, el primer mes, en el que no realizan apenas asistencias, a que lo conozcan.
Algunos países dan muchas facilidades, como lo hace también Italia, donde les ofrecen clases gratuitas del idioma y vivienda en los centros hospitalarios a un precio simbólico.

La preparación de las 250.121 enfermeras, que figuran como profesionales en el Instituto Nacional de Estadística (INE), está muy valorada fuera.

Por eso, el Consejo de la Enfermería lamenta que se tengan que ir a otros países, cuando las plantillas en España, según la posición de este órgano colegial, "son deficitarias y en algunas comunidades autónomas y hospitales están bajo mínimos". Así lo evidencian las cifras incluidas en el informe sobre recursos humanos sanitarios en España y la UE, elaborado por el Consejo.

Entre esas cifras están las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indican que la media de enfermeras en la UE por cada 100.000 habitantes es de 797 profesionales, mientras que en España es de 488, lo que le sitúa en el número 21 de la lista de países europeos en relación a ratio de enfermeros, encabezada por Finlandia.

La estadística de profesionales sanitarios colegiados del INE del pasado mes de enero reflejan también este déficit de personal, según mantienen en el sector. Las estadísticas del INE apuntan a que España cuenta con 541,43 enfermeras por cada 100.000 habitantes, con lo que para alcanzar la media europea serían necesarias 118.063 profesionales más de las que hay actualmente, un 47,20 % más. Y, según se desprende de estas cuentas, harían falta profesionales en hospitales y centros de salud de todas las comunidades autónomas, excepto en Navarra, que cuenta con 881 profesionales por cada 100.000 habitantes.

Andalucía es la región que más enfermeras necesitaría hoy para alcanzar la media europea (797) -se requerirían 32.789-, a la que seguirían la Comunidad Valenciana (15.944), Cataluña (14.822), Madrid (12.425) y Galicia (7.648). Las comunidades que menos enfermeros necesitarían para alcanzar los niveles europeos son Melilla (86), Ceuta (152), La Rioja (517) y Cantabria (1.182), con la excepción hecha de Navarra.

En cuanto a provincias, a siete de las 52 les haría falta más de 5.000 enfermeras para llegar a la ratio europea: Madrid (12.425), seguida de Barcelona (8.545), Málaga (8.107), Alicante (7.488), Sevilla (6.562), Valencia (6.419) y Murcia (5.861). Mejor situadas están Soria (9), Álava (55), Melilla (86), Palencia (132), Ceuta (152) o Teruel (180), que requieren menos de 200 enfermeras para llegar a la media europea.

Pero a pesar de este escenario, la situación económica y los presupuestos de las comunidades no permiten cubrir las necesidades reales del sistema, según los enfermeros. El año pasado, el paro aumentó en el sector de la enfermería en más de 6.100 personas, lo que supone un incremento del 162 por ciento.

Y la situación ha ido empeorando conforme ha empezado el año cuando la tasa de desempleo se situaba en el 3,91 % ya que en junio aumentó hasta el 6,55 %. En total, actualmente, hay más de 16.300 enfermeros en paro, con lo que la ratio con respecto a Europa continúa bajando.

Alicia Huerta: "Me gustaría pensar que cambiamos siempre a mejor, pero no estoy segura"

PUBLICA SU SEGUNDA NOVELA COSAS QUE OCURREN AUNQUE TÚ NO LAS VEAS

Alicia Huerta: "Me gustaría pensar que cambiamos siempre a mejor, pero no estoy segura"

La escritora Alicia Huerta publica Cosas que ocurren aunque tú no las veas, su segunda novela en la que aborda a través de su protagonista, aquejada de una enfermedad, una historia de acción trepidante e intrigante en la que no falta un componente de superación y valentía, así como de amor y esperanza.

Elena Viñas 27-10-2012

Acaba de publicar su segunda novela, un libro que dejó inacabado hace tiempo y que ha retomado ahora. ¿A qué se debe?

Cosas que ocurren aunque tú no las veas ha sufrido muchas modificaciones en estos años. De hecho, cuando empecé a escribirlo, no sabía si iba a ser una novela o un diario. Tenía una gran carga emocional y un perfil muy filosófico; tanto que no me sentía capaz de publicarlo, por lo que me enfrasqué en mi tercera novela, que aún no he publicado. Así fue hasta que hace un año, viendo que a mucha gente le había gustado mi primer libro, Delirios de persecución, decidí reencontrarme con esta novela. Descubrí que todavía tenía mucha carga, que he conseguido liberar al concluirla. Le faltan 50 o 60 páginas que no sé si algún día llegaré a publicar porque encierran mucho dolor.

La protagonista de su libro, Elisa, padece encefalomielitis miálgica, una enfermedad también conocida como síndrome de fatiga crónica. ¿Cómo cree que ha enriquecido esta dolencia a configurar el personaje?

Creo que no habría sido el mismo si no la hubiera padecido. Se trata de una mujer enferma que logra dejar de pensar en el dolor que siente para poder evolucionar. Escribí esta novela para dar voz de alguna forma a los enfermos de síndrome de fatiga crónica porque creo que puede ayudar a que la gente comprenda mejor lo que sienten y a que no sean juzgados. He llegado a la conclusión de que es imposible que la gente no afectada llegue a comprender esta enfermedad aparentemente fantasma, pero que destruye vidas.

¿Así que es complicado comprender el dolor ajeno?

Llegas a creer que lo comprendes, pero al final tiendes a juzgar a estos enfermos por su limitación, así que mi intención es que la novela la lean quienes no padecen la enfermedad para que conozcan en qué consiste. No la he escrito desde la ignorancia, yo también la padezco, así que este libro ha sido para mí una manera de salir del armario. Me parecía hipócrita quejarme de que alguien no me entendía si no le había explicado lo que me ocurría. Sin embargo, sigo creyendo que nadie me va a entender, pero no porque tenga una actitud derrotista, sino porque he llegado a la conclusión de que es imposible transferir lo que siento. Como lo tengo comprobado, decidí vivir no por la enfermedad, sino a pesar de la enfermedad, aunque no siempre es posible. Hay mucha gente que no tiene más remedio que estar de baja permanente y todavía se les sigue considerando vagos. Recientemente, la inmunóloga estadounidense Nancy Klinas, que acuñó el término de fatiga crónica en vez de encefalomielitis miálgica, ha pedido disculpas por banalizar la enfermedad.

Elisa camina despacio. Forma colas de gente cuando pasea por la calle y la gente se desespera. ¿A eso se refiere?

Eso es. La gente juzga mucho. Si un enfermo de fatiga crónica baja una escalera peldaño a peldaño, no lo hace aposta para que la gente espere, así que antes de quejarnos conviene pararnos a pensar en si es posible que le pase algo a quien tenemos delante. De todas formas, los enfermos tienen que hacer un esfuerzo para no tratar de encontrar comprensión, sino aceptación. Nada más. Tenemos que perder el complejo.

¿Hay algo que mitigue el dolor?

Creo que Elisa logra ponerlo en un segundo plano. Decide que tiene que vivir a pesar de ello. Aunque en un principio no se ve capaz de avanzar, pronto encuentra una excusa para superarse. Lo importante es que no se queja. Eso es fundamental.

Imagino que tener una buena actitud ante la vida ayuda…

La fuerza de la mente es indudable. Elisa sabe que paga los esfuerzos que hace. Es como los cantantes de ópera, que cantan un día y tienen que reposar las cuerdas vocales al siguiente.

En su relato, Elisa se encuentra en poco tiempo con tres hombres con los que mantiene una relación emocional. ¿Aprende algo de ellos?

Es curioso. Hay veces que no pasa nada en tu vida y de repente ocurre todo a la vez. Elisa se encuentra de repente con tres relaciones. Está Roberto, con quien lleva tiempo y termina rompiendo, Alejandro, a quien le une un vínculo algo fantasioso, y Alberto, el que tiene más peso aunque ella no se dé cuenta. Creo que más que aprender, lo que saca de provecho de la relación con los tres es que se ve capaz de engañar mejor de lo que le engañan a ella.

Elisa dice en el libro que las cosas que se ignoran de una persona son más de las que se conocen. ¿Acaso ocultamos tanto?

Creo que lo primero que hacemos es ocultarnos cosas a nosotros mismos. Me gusta intentar descubrir lo que me ocultan las personas porque yo lo hago.

¿Un enfermo de fatiga crónica tiende a pensar que el dolor físico ajeno no lo es tanto?

Todo el mundo siente dolor. Es cierto que no es lo mismo tener una rotura, que te escayolen y te recuperes que padecer esta enfermedad, que siempre te hace estar en la cuerda floja. Es decir, puedes estar bien, pero de repente puede darte un brote motivado por un abrazo cariñoso de alguien o por pisar una piedra en el suelo. Lo cierto y extraño de esta dolencia es que en realidad no tienes nada en el tobillo o en el codo, pero el impulso nervioso está en el cerebro y es ahí donde se activa el botón del dolor. Por eso es tan difícil convivir con un afectado.

¿Hay algo que consuele a un enfermo de este tipo?

Contar con un diagnóstico. La mayoría de los enfermos de fatiga crónica tardan una media de entre 3 y 5 años en ser diagnosticados. Son dolores difusos que no se ven en radiografías o resonancias magnéticas. Hay indicadores, pero los médicos de medicina general no llegan a percibirlos. En mujeres entre 30 y 50 años, que es cuando aparecen los síntomas más graves, se empieza el tratamiento con antiinflamatorios o analgésicos. Lo difícil es encontrar a un médico que tenga empatía y que facilite el diagnóstico lo antes posible porque ese tiempo de espera es vital para que no se agraven los síntomas. Cuando el enfermo alcanza ese contradictorio momento en el que alguien le dice que padece este síndrome y no se cura, al mismo tiempo se está convenciendo de que tiene algo y de que no se lo está inventando. Creo que hay que dar un voto de confianza a quien está enfermo, lo mismo que me parece fundamental que el enfermo piense en que hay algo más importante que él para no caer en una depresión.


¿Confía en la ciencia?

Esta enfermedad está catalogada como rara, pero la gran cantidad de afectados que empieza a haber terminará por hacerla salir de ese grupo de dolencias. El problema de estas enfermedades minoritarias es que no despiertan gran interés entre los investigadores porque no merecen la pena. El centro que más investiga está en Nevada y está patrocinado por un matrimonio con un hijo que padece la enfermedad.

¿La empatía hacia otros enfermos aumenta?

Empiezas a valorar las cosas de otra manera porque el hecho de levantarse, salir a la calle y hacer recados puede convertirse en un triunfo. Me gustaría pensar que cambiamos siempre a mejor, pero no estoy segura. Creo que está escrito en el ADN. Es decir, si alguien que enferma antes era un egoísta, probablemente lo sea más todavía mientras que el que ha sido maravilloso antes de enfermar, tenderá a preocuparse todavía más por los que le rodean.

Cuánto se echa en falta la rutina cuando nos falta, ¿no?

Así es. Cuando vi el salto estratosférico de Felix Baumgartner me impactó lo que dijo sobre la sensación que había tenido allí arriba, donde se había dado cuenta de que se sentía tan pequeño que no le preocupaban tanto los récords como abrazar de nuevo a su madre.

Nada tiene de rutinaria, sin embargo, la trama en la que se ve envuelta su protagonista....

No, desde luego que no. Ese equilibrio que ella siempre busca o que cree buscar se rompe en mil pedazos a medida que descubre que sus dos últimas relaciones sentimentales han estado rodeadas de engaño. Además, no se trata de una falsedad cualquiera, sino de una oscura trama que amenaza con llevársela por delante.

¿Qué ha encontrado de literario en un asunto como la trata de personas?

El tráfico ilegal de seres humanos que llevan a cabo las mafias tiene una dimensión enorme. De hecho, muchas de esas mafias que antes comerciaban con drogas han ido cambiando el "objeto" de su negocio, centrándose más en comerciar con personas. En el caso de la trata de blancas, por ejemplo, la ventaja es doble: por una parte, a diferencia de las drogas, se puede vender a una mujer infinidad de veces y, por otra, ya no tienen que dedicarse a buscar rutas complicadas o escondites en los medios de transporte para traspasar controles o fronteras. Han descubierto que basta con amenazar a esas mujeres con matar a sus seres queridos si intentan escapar o llamar la atención de la policía. Se aterroriza a la víctima de tal manera que acaba por convencerse de que no hay escapatoria posible. Es perverso.

sábado, 27 de octubre de 2012

La Generalitat abandona a los más pobres

  • El Gobierno catalán ha retirado la renta básica a miles de personas
  • Las personas que superan los nuevos filtros tienen que esperar unos diez meses para recibir el dinero
  • Sólo en Barcelona existen 1.414 expedientes aprobados a la espera de que la Generalitat pague
Jordi Mumbrú - Barcelona
25/10/2012

El debate sobre la independencia en Cataluña ha eclipsado el resto de informaciones y está monopolizando la precampaña electoral. Los graves problemas sociales que sufren miles de catalanes han quedado relegados a un segundo plano, una situación que favorece al PP y sobre todo a CiU, las dos formaciones que desde el Gobierno central y la Generalitat han liderado los recortes sociales más drásticos desde la transición.

Conscientes de esta situación, los partidos de izquierdas del Parlament, PSC, ERC e ICV, han forzado a la Diputación Permanente (el órgano que representa a la Cámara tras su disolución) a reclamar la comparecencia del conseller de Empresa, Francesc Xavier Mena y del de Bienestar Social, Josep Maria Cleries, para que den explicaciones sobre uno de los mayores escándalos del Govern de CiU: el impago de las rentas mínimas de inserción (RMI), el anterior PIRMI.

Esta ayuda es una paga de entre 105 y 640 euros que reciben las personas en riesgo de exclusión que ya han agotado el paro y el subsidio por desempleo. Con lo que será la última sesión en el Parlament, el antiguo tripartito podrá, al menos por un día, dejar a un lado la discusión sobre la independencia y entrar de lleno en el debate social. Los políticos de izquierdas intentarán así arrojar luz sobre uno de los temas que el Govern trata con más oscuridad. Sólo un dato: los servicios de comunicación de las consejerías afectadas se niegan a dar la cifra de las personas que actualmente cobran esta ayuda. Por suerte hay otras fuentes.

Los recortes sociales llegaron al RMI en agosto del 2011, justo el mes en que los servicios sociales hacen vacaciones. El Gobierno decía haber detectado que algunas personas se estaban aprovechando de la ayuda y que la situación se había “descontrolado”, según fuentes de la consejería. El Gobierno decidió dejar de pagar estas ayudas básicas y pidió a los servicios sociales, que estaban de vacaciones, que advirtieran a los afectados que si querían seguir cobrando, se tenían que presentar en sus oficinas. También lo comunicaron por carta a los afectados.

Es decir, aplicaron el criterio de que todos los casos eran fraudes y que se tenía que demostrar lo contrario.

Caos inevitable

El orden que pretendía encontrar la Generalitat se convirtió en caos: miles de familias sin recursos se quedaron sin la única ayuda que recibían; las pocas oficinas de servicios sociales que quedaban abiertas no daban abasto porque, además de estar bajo mínimos, no habían recibido ningún aviso previo y los funcionarios de guardia no sabían qué responder.

Tras retirar todas las pagas, el Gobierno miró con lupa los casos más sospechosos y retiró el subsidio a 4.500 personas o familias, que estaban viviendo en el extranjero o que no habían notificado el cambio de domicilio, dos de los requisitos para cobrar la ayuda. A principios de agosto de 2011, había 32.000 expedientes aprobados, algunos de los cuales eran de familias enteras.

Ese mismo mes, el Gobierno, con la ayuda del PP, aprobó una ley para aumentar el filtro de las personas que tienen derecho a cobrar la RMI. Se calcula que con el nuevo filtro han quedado fuera de la ayuda unas 6.000 personas que antes tenían derecho a percibirla.

Los problemas no terminan aquí: tras anular 4.500 expedientes que se consideraban fraudulentos y endurecer el filtro para ahorrarse la ayuda de 6.000 afectados más, han llegado los retrasos en los pagos. Después de que una persona o familia supere el nuevo filtro, tiene que esperar unos diez meses para recibir la paga. Esta situación es grave si se tiene en cuenta que para pasar el filtro hay que demostrar que se carece de “los medios necesarios para atender las necesidades básicas de la vida” y haber estado 12 meses sin que nadie de la familia “haya percibido unos ingresos superiores a la prestación de la RMI”.

De esta manera, antes de cobrar esta ayuda, una familia en riesgo de exclusión puede estar hasta 22 meses sin ningún ingreso.

1.414 casos congelados sólo en Barcelona

La negativa de la Generalitat a informar de los casos abiertos obliga a buscar otras fuentes oficiales. El Ayuntamiento de Barcelona, en respuesta a una pregunta de ICV, reconoció que sólo en Barcelona existen 1.414 expedientes aprobados a la espera de que la Generalitat pague. Cabe recordar que un expediente puede significar una familia entera, con niños incluidos.

Ricard Gomà, el concejal de ICV que logró que al menos la cifra de afectados de Barcelona saliera a la luz, ha explicado a eldiario.es que el equipo de Artur Mas está incumpliendo la ley ya que “un Gobierno puede endurecer las condiciones de acceso pero no puede dejar de pagar los casos reconocidos”. Para Gomà, se trata del “recorte más cruel, sólo equiparable a la decisión del PP de dejar a los inmigrantes sin sanidad pública”.

Fuentes de la consejería de Empresa explicaron que se ha destinado una partida de 130 millones de euros para esta paga y recordaron que no se puede destinar ni un euro más porque “Madrid obliga a cumplir con el déficit”. Hasta ahora, en los presupuestos se destinaba una partida similar pero si se tenía que aumentar, se hacía, ya que se consideraba una ayuda primordial.

Con la ausencia de las ayudas sociales públicas, todo el peso ha recaído sobre las entidades del tercer sector. Cáritas Diocesana es una de las más importantes. La responsable de Programas y Servicios en Barcelona, Mercè Darnell, ha seguido muy de cerca la polémica de la RMI ya que su entidad se ha visto obligada a ofrecer más servicios.

“Cada vez hay más desigualdades sociales y la pobreza dura más tiempo y es más intensa”, explica. Darnell considera “pura demagogia” hacer creer que hay personas que no tienen trabajo porque no lo están buscando: “Si no tienes casa porque te han embargado y tus hijos pasan hambre, ¿cómo te vas a apuntar a un curso de formación que además no sirve para nada?”, se pregunta Darnell. “Si hemos pasado del 5% de paro al 30% no es porque la gente ha dejado de buscar”, razona la experta, que denuncia que ante esta situación de más necesidad es cuando se están reduciendo las ayudas.

Sin piso ni ingresos

Algunos de los ejemplos que pone Darnell se pueden encontrar en la cola del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC), que acaba de centralizar sus oficinas en el Poblenou de Barcelona. Es el caso de Bahija, de 45 años, que ha venido a la nueva oficina acompañada de sus dos hijas. Ella estaba en Marruecos en agosto del 2011 y le retiraron la ayuda.

Desde entonces intenta recuperarla pero no lo ha conseguido. Sus hijas, escolarizadas en Cataluña, cuentan que a mediados de septiembre les echaron de casa por no pagar el alquiler y que ahora viven en casa de unos amigos. No tienen ni piso ni un solo ingreso. Algo parecido le pasa a Mimoun Lamiarrd, de 37 años y origen marroquí. En agosto pidió permiso para ir a Francia a buscar empleo pero no logró encontrar nada porque su documento sólo le permite trabajar en España, donde lleva 16 años.

Durante su breve etapa en Francia dejó de cobrar la ayuda pero desde que ha vuelto no ha logrado recuperarla. “Cuando me la concedieron la otra vez, tardaron cinco meses en pagarme”, explica con resignación. Mientras hablamos suena el teléfono de Luz Marina, su acompañante de 27 años. Ella es una enfermera colombiana. La conversación telefónica le cambia la cara. Él sonríe porque ya sabe de qué se trata. Le han dicho que sí, que mañana empieza a trabajar en Acciona, en el puerto de Barcelona.

Muchos de los inmigrantes consultados coinciden en que desde los servicios sociales les han dicho que ya se ha acabado el trabajo en España y que regresen a su país. Quien coincide con este argumento es Joaquín González, que sufre una minusvalía del 65%. La asistenta social le aseguró que hasta que el Estado reconociera su minusvalía y aprobara su Pensión no Contributiva de Invalidez le pagarían la Renda Mínima pero no ha sido así: “Al final han tardado cinco meses en responderme, pero ahora me dicen que si me la han concedido ya puedo estar contento y que los atrasos no los voy a cobrar porque no hay dinero”, lamenta.

Darnell, desde Cáritas, tiene muy presente casos como los de Joaquín. “Hay personas con disminuciones o con enfermedades mentales no diagnosticadas o mujeres maltratadas que muy difícilmente van a encontrar trabajo. No les podemos culpabilizar de no encontrar trabajo porque no lo hay”. Darnell considera “claramente insuficiente” el dinero que la Generalitat destina en los presupuestos a la RMI. Si el objetivo es evitar la exclusión, no se está cumpliendo. Muchas personas excluidas no están cobrando ninguna ayuda.