domingo, 18 de noviembre de 2012

"La crisis no puede servir para reducir derechos en favor de intereses privados"

Profesionales de la salud defienden que la sanidad pública "no sea un negocio" en una marcha multitudinaria en Madrid en contra del plan privatizador de la Comunidad

ANNA FLOTATS Madrid 18/11/2012 16:06 Actualizado: 18/11/2012

Los trabajadores de la sanidad pública madrileña en la 
Puerta del Sol. A. F.
Cuando la marea blanca o casi el tsunami blanco (#tsunamiblanco en Twitter) ha empezado a llegar a la Puerta del Sol después de recorrer el centro de Madrid, Santiago Manzano, pediatra del Hospital del Tajo, ha leído un manifiesto consensuado por la Plataforma de la Sanidad Pública Madrileña. "Soy trabajador de la sanidad pública, como muchos de vosotros; y soy usuario de la sanidad pública, como todos vosotros", se ha presentado antes de leer el texto.

"El plan de la Comunidad llevará al desmantelamiento de la sanidad pública y afectará directamente a los usuarios", ha sentenciado tras advertir de que "la sanidad es un derecho en peligro". "En plena crisis, con el desempleo actual y con un empobrecimiento general de la población, la Comunidad golpea donde nos duele a todos, en la sanidad, en nuestro Estado del bienestar", ha proclamado. En nombre de los trabajadores sanitarios de la Comunidad, Manzano ha recalcado que "la crisis no puede servir para reducir derechos en favor de intereses privados". "No estamos ante un conflicto laboral, nos enfrentamos al desmantelamiento del Estado social".

El plan del presidente de la Comunidad, Ignacio González, es privatizar totalmente seis centros(con una gestión público-privada) sacando a concurso su atención sanitaria. El plan de ahorro también pasa por externalizar la gestión del 10% de los más de 400 centros de salud de la Comunidad y transformar completamente dos hospitales punteros de la Comunidad. Por una parte, el hospital de La Princesa, puntero en investigación, se convertirá en un centro de atención a personas mayores de 75 años; y el Hospital Carlos III, que está especializado en enfermedades infecciosas y tropicales, pasará a ser un centro de media y larga estancia. Natalia Patiño, enfermera de este centro y presente en la manifestación, denuncia que el hospital "ha trabajado duro muchos años para ser un centro de referencia" y que "es injusto" que ahora "[los políticos] se carguen este esfuerzo y este trabajo".

" Que paren de quitarnos lo que hemos conseguido con años de esfuerzo", dice un manifestante

Otra de las medidas del plan es el cierre, el próximo 31 de diciembre, del Instituto de Cardiología, en el que trabajan 190 profesionales. "El Gobierno dice que no se cierran hospitales, pero es mentira. Aun así, no protestamos sólo por eso sino por toda la sanidad pública", explica Elisa Santamaría, trabajadora del centro desde hace 21 años, mientras avanza por la calle Alcalá hasta la Puerta del Sol.

En la manifestación no sólo han participado profesionales de la salud. Juan Otero, comercial de profesión, se ha acercado al centro de la capital con un objetivo claro: "Que paren de quitarnos lo que hemos conseguido con años de esfuerzo". "Esto nos afecta a todos porque todos somos pacientes. Creíamos que teníamos derechos asegurados, pero no es así", añade Trinidad Cabadas, administrativa del Hospital Clínico desde hace 40 años.

Detrás de una de las pancartas que encabeza la protesta está Mari Nieves Lozano, técnico superior de anatomía patológica en el Hospital Niño Jesús, que se verá afectada por otro de los recortes que planea la Comunidad: la concentración de todos los laboratorios en cuatro únicos hospitales. "La sanidad no es un negocio, no tiene que generar dinero sino dar prestaciones a personas que ya han pagado por estos servicios", señala.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Rosa y espinas

17nov 2012

Aníbal Malvar es periodista y escritor. Su última novela
es "La balada de los miserables" (Akal, 2012)
miserables/9788446035435. Más información
en http://es.wikipedia.org/wiki/Aníbal_Malvar Sígueme en
                       twitter @anibalmalvar

Un fiscal anda pidiendo multas de entre 60 y 90 euros a unos manifestantes por insultar al presunto ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert. Tal fiscal ha de ser, sin duda, catalán y secesionista, o quizá francmasón, ya que con esta postura está atacando uno de los rasgos de españolidad que mejor nos definen como patria: el insulto al político. Prohibir la vejación oral al mandatario sería casi peor, para nuestra identidad nacional, que ilegalizar la copla, vetar el toreo, cambiar a Del Bosque, cerrar las iglesias, liofilizar los callos, depilarle el pelo del pecho al latin lover o quitarle la peineta a Cospedal. Qué despropósito.

Los hechos desencadenantes de la excéntrica ansia sancionadora del fiscal ocurrieron en julio, cuando el presunto ministro inauguraba en Santander los cursos de la Menéndez Pelayo. Dos estudiantes, un parado, una viuda con hijo y un miembro de la Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública –o sea, una representación estadística cabal de la España roja, a falta de un Bardem– llamaron aquel día a Wert hijo de puta, chorizo, ladrón, mamporrero del Opus, meapilas y churraconfesionarios. No observo yo en estos delicados epítetos intención vejatoria alguna, sino más bien holganza o alegría descriptiva, versatilidad retórica y fineza didascálica. Un buen ministro de cultura jamás osaría multar a quien le llama churraconfesionarios. Lo metería en la RAE.

Si al final se multa a los poetas de Santander, no sé qué habría que haber hecho con el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, cuando llamó al juez Pedraz pijo ácrata, indecente e impresentable, tras el archivo de la causa contra el 25-S. O al dimitido diputado popular gallego José Manuel Castelao (“las leyes son como las mujeres, están para violarlas”). O al alcalde popular de Valladolid,León de la Riva, cuya oda a la ex ministra socialista Leire Pajín merece honores de obra capital en esta antología o floresta de la lírica política española: “Tengo que decir que cada vez que le veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a decir aquí. La Leire Pajín, una chica preparadísima, hábil, discreta, va a repartir condones a diestro y siniestro por donde quiera que vaya y va a ser la alegría de la huerta”.

Durante la vista celebrada ayer, la única que comprendió que el insulto al político debe ser considerado en España como una de las bellas artes fue la abogada defensora: “El límite de las críticas a los cargos públicos es más amplio que para el resto de personas”, dijo. Pues claro que sí. Contra el fiscal leguleyo, la defensora letrada, que sí ha leído a Quevedo:

No me va bien con lenguaje
Tan de grados y corona;
Hablemos prosa fregona
Que en las orejas se encaje.

Espero que los acusados sean finalmente absueltos, pues eliminar el insulto de nuestra vida política sería arrebatarle lo último que le queda de contenido y de gracia. A falta de oradores y de ideas, votemos a los orates y que sus prosas fregonas inspiren a nuestros vates en sus manifas gritonas. Y a los fiscales que se la cogen con papel de fumar, les remito al epítome pronunciado por la diputada Andrea Fabra en sede parlamentaria: “Que se jodan”. 

La privatización de la sanidad pública de Madrid: nula de pleno derecho

Por Luisa Lores (fuente: Nueva Tribuna)

La ausencia de transparencia y los intereses cruzados entre los que toman la decisión y los que se benefician de ella la convierten en nula de pleno derecho y no debe ser admitida por los profesionales del sistema público ni por la población de la Comunidad de Madrid.

Publicado el 16 de Noviembre de 2012

“Rajoy confía a Aznar, presidente de la FAES, la misión de rediseñar la sanidad pública y Aznar pone a trabajar a su fundación para profundizar en la privatización de la sanidad, implantar copagos y eliminar servicios del SNS”, esta noticia aparecida en los medios de comunicación en el verano de 2011 es el inicio del acelerado desmantelamiento de nuestra sanidad pública. Los mensajes a la población quedaron meridianamente claros, la sanidad hay que pagarla, quien no pueda solo accederá a una cartera básica y los centros totalmente públicos tenderán a desaparecer.

El gobierno de la CAM y su recién nombrado (aunque no votado para el cargo) presidente Ignacio González, junto a su consejero de sanidad Fernández Lasquetty (FAES), aprovecha el trámite de los presupuestos de la comunidad para incluir la privatización de la gestión de siete hospitales públicos, el hospital de la Princesa, que tras esta decisión nadie reconocerá (convertido en geriátrico, sin docencia ni investigación, sin servicios punteros y con una drástica reducción de su personal) y los hospitales Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina, Tajo, Sureste y Henares, además de una parte de su Atención Primaria.

Los hospitales podrán realizar su propia selección del personal, que será discrecional. Las condiciones de trabajo de los profesionales están por determinar, pero sin duda empeorarán (en las huelgas de los hospitales de gestión privada de Fuenlabrada y Alcorcón, las plantillas reclamaba igualar sus condiciones con las de los hospitales con gestión pública).

Aguirre tuvo que rescatar (con dinero público) “sus hospitales PFI (hospitales de iniciativa de financiación privada)” en 2010, cuya eficacia y eficiencia está muy cuestionada, y ahora “saneados” se ponen a la venta. Veremos si el Sr González sigue utilizando dinero público para pagar el canon anual, ya que la Comunidad de Madrid ya ha pagado el coste total de la construcción de los nuevos hospitales, cerca de 700 millones de euros de dinero público, pero aún adeuda 4.300 millones.

La decisión afecta a 5.500 trabajadores. Los que se queden, pasarán a ser contratados con las condiciones que impongan las empresas concesionarias:

– Capio está en manos de CVC, un fondo de capital riesgo británico con sede en Luxemburgo. Gestiona 28 centros sanitarios en 4 comunidades autónomas.

– El grupo USP-Quirón. Fue comprado en febrero 2012 por el fondo de inversión británico Doughty Hanson. Gestiona 12 hospitales y 26 centros sanitarios en España.

– Adeslas por un lado y Sanitas por el otro forman, con la CAM y Bancaja (Bankia) el grupo sanitario Ribera Salud, que también gestiona hospitales en Madrid y Valencia. El 80% de los hospitales de Adeslas pertenece a la sociedad Goodgrower y el 20% a Criteria de Caixa Catalana. Sanitas pertenece al grupo BUPA Internacional Health Insurance, la mayor compañía privada de asistencia sanitaria del Reino Unido.

De esta forma, la privatización aprobada por el gobierno popular de Madrid dejará a sus hospitales públicos en manos de empresas y fondos de capital riesgo extranjeros, esencialmente del Reino Unido.

El objetivo de esta privatización no parece ser el ahorro y la sostenibilidad del SNS ya que el coste medio por cama de los 4 hospitales que gestiona Capio es un 36% mayor que la del centro público con la cama más cara, el Clínico de san Carlos. Además, las entidades financieras de Ribera salud, la CAM y Bancaja/Bankia, son insolventes y han tenido que ser rescatadas con dinero público (juntas suponen uno de los mayores agujeros negros de la economía actual)

El grupo USP, otro gestor privado de la sanidad madrileña, ha pasado recientemente por graves problemas financieros, que le llevaron al borde del concurso de acreedores hasta caer en manos del fondo de inversión británico.

El objetivo tampoco parece ser el incremento de la competencia y de la eficiencia, según pretenden hacernos creer, ya que la gestión privada se concentra en pocas empresas y estas están a su vez relacionadas entre sí: Adeslas y Sanitas forman parte de Ribera salud y Capio podría formalizar la compra de Ribera Salud y con ello alcanzar una posición aún más estratégica en la gestión de la sanidad privada y pública en España. Por otra parte, todas las empresas privadas dueñas de la sanidad madrileña (Adeslas, Sanitas, Capio, USP y clínicas de la Medical destination) están incluidas en el la patronal de empresas IDIS, que se reúnen para tomar decisiones conjuntas, con el apoyo de Farmaindustria y la industria de tecnologías.

¿Que subyace bajo la privatización de la sanidad pública de la CAM?

– Los intereses cruzados existentes:

Algunos patronos de la FAES, fundación que elaboró el documento de privatización de nuestro SNS, o sus familiares directos pertenecen, o pertenecían durante su elaboración, a Bankia (Ribera Salud) y/o a los consejos de administración o los patronatos de las fundaciones de la industria sanitaria privada.

Uno de los objetivos esenciales de la Madrid Medical destination (MMD) sociedad privada “sin ánimo de lucro” del popular Manuel Lamela (1,8 millones de euros/año de ingresos para el exconsejero, según estimaciones) es la atención al turismo sanitario de primer nivel, por lo que es una de las entidades que más se beneficiará de la decisión del gobierno de Rajoy de suspender la atención sanitaria a no residentes. El Instituto Valenciano de Infertilidad, socio de la MMD y principal grupo europeo de reproducción asistida, se aprovechará de la ausencia de cobertura de este servicio por la sanidad pública, así como Capio, Sanitas y Adeslas, que incrementarán sus clientes en este y otros servicios que se eliminarán de la cartera básica del SNS (decreto 16/2012).

Además, Romay Becaría (FAES) es patrono de la fundación renal FRIAT, concertada con la sanidad pública, Rodrigo Rato, aún es director de la Caja Madrid de Bankia (Ribera salud) y la presidenta de Genómica, de la farmacéutica Zeltia, empresa patrocinadora de las empresas beneficiarias (IDIS) es Rosario Cospedal hermana de Dolores (FAES).

– El fracaso de la gestión sanitaria del gobierno de Aguirre, ya que sus nuevos hospitales solo tienen cabida en los presupuestos y en la asistencia sanitaria de la Comunidad sí previamente se desmantelan los hospitales públicos, que gozaban de gran prestigio antes de someterse al rodillo de la expresidenta.

– El intento de compensar las pérdidas de una red de empresas y entidades financieras con grandes problemas de tesorería y en muchos casos vinculadas al partido gobernante.

La decisión de privatizar la sanidad madrileña es de tal envergadura que no puede ser adoptada por un presidente interino, aprovechando el trámite de los presupuestos, sino que debería discutirse en el parlamento o incluso someterse a una consulta popular.

La ausencia de transparencia y los intereses cruzados entre los que toman la decisión y los que se benefician de ella la convierten en nula de pleno derecho y no debe ser admitida por los profesionales del sistema público ni por la población de la Comunidad de Madrid.

viernes, 16 de noviembre de 2012

El Consejo de Estado concluye que el euro por receta es inconstitucional

SEÑALA QUE LA FIJACIÓN DEL PRECIO DE LOS MEDICAMENTOS CORRESPONDE SOLO AL ESTADO

El Consejo de Estado concluye que el euro por receta es inconstitucional
El Consejo de Estado lo preside el ex ministro de Sanidad, Romay Beccaría -en el centro- (EFE).
El Consejo de Estado que preside el ex ministro de Sanidad del PP, Romay Beccaría, considera inconstitucional la aplicación del euro por receta en comunidades como Cataluña y Madrid. El órgano asesor del Gobierno se pronunció así en un dictamen emitido el pasado 21 de junio a propuesta del ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, en el que explicaba sus dudas sobre la constitucionalidad de dicha tasa que, por aquel entonces, solo estaba fijada en Cataluña y que, recientemente, se ha incluido también en Madrid, que lo aplicará a partir del 1 de enero de 2013. El informe (PDF) fue aprobado con el voto particular de los consejeros Teresa Fernández de la Vega, Fernando Ledesma y Enrique Alonso, que, en contra del criterio de la mayoría, no consideran que haya argumentos suficientes para determinar su inconstitucionalidad.

La Comisión Permanente del Consejo de Estado considera que las Comunidades Autónomas no pueden incidir “ni directa ni indirectamente” en la fijación del precio de los medicamentos que son objeto de financiación pública, por ser ésta cuestión una competencia exclusiva del Estado consagrada en el artículo 149.1.16ª de la Constitución. Por ello, la aplicación de esta tasa, que tanto Madrid como Cataluña han justificado por su "efecto disuasorio", supondría "una ruptura de la exigencia constitucional de que el acceso a las prestaciones farmacéuticas se produzca en condiciones de igualdad en todo el territorio del Estado".

“Precisamente por ello –concluye el dictamen, que no es vinculante- no cabe admitir que, en ejercicio de su potestad tributaria, las Comunidades Autónomas impongan gravámenes cuya exacción comporte, en última instancia, un incremento del coste que los ciudadanos hayan de abonar para obtener un determinado medicamento o producto sanitario. Este es precisamente el efecto que provoca la tasa prevista en el artículo 41 de la Ley catalana 5/2012 (el citado euro por receta), cuyo establecimiento tiene una clara repercusión sobre el coste final de los medicamentos o productos sanitarios que se dispensen en el territorio de Cataluña, ya que, como consecuencia de la exacción de este tributo, las personas a las que se prescriba un medicamento en dicho ámbito territorial se verán obligadas a pagar por cada receta un euro más que los restantes usuarios del Sistema Nacional de Salud”.

Rajoy podría pedir su supensión

Para el organismo, la aplicación del euro por receta entra también en conflicto también con las previsiones del artículo 149.1.1, que establece el hecho de que corresponde al Estado la competencia exclusiva para "la regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales". Y concluyen, así mismo, que en este orden de ideas se funda la Ley estatal 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, que, al enunciar los principios generales que la informan, menciona expresamente "la prestación de los servicios a los usuarios del Sistema Nacional de Salud en condiciones de igualdad efectiva y calidad" y "la financiación pública del Sistema Nacional de Salud de acuerdo con el vigente sistema de financiación autonómica". El artículo 23 de dicha norma señala también que "todos los usuarios del Sistema Nacional de Salud tendrán acceso a las prestaciones sanitarias reconocidas en esta Ley en condiciones de igualdad efectiva".

Con estos argumentos, el Gobierno de Mariano Rajoy se puede cargar de razones para llevar impugnar ante el Tribunal Constitucional el artículo 41 de ley 5/2012 que fijó el euro por receta en Cataluña y de la norma madrileña que ha incluido esta tasa en los presupuestos de la región. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya mostró recientemente su rechazo a esta medida porque supone, dijo, que los ciudadanos "paguen dos veces" por sus medicamentos. Rajoy abogó por abrir una negociación con Madrid y Cataluña para lograr su retirada, aunque avisó que podría recurrir, finalmente, al Alto Tribunal. El asunto ha reabierto, además, una batalla política con el PP de Madrid y con su presidenta, Esperanza Aguirre, que ha señalado públicamente, que la medida "no contradice ningún principio del Partido Popular". Si el Gobierno decidiese recurrir, el Constitucional podría decretar, ipso facto, la suspensión temporal del euro por receta.

De la Vega no ve argumentos suficientes

El dictamen del Consejo de Estado tiene, sin embargo, tres votos particulares de De la Vega, Ledesma y Alonso, en el que exponen que no ven argumentos suficientes para concluir que la aplicación del euro por receta sea inconstitucional. La ex vicepresidenta del Gobierno señala que "por razones de urgencia no pueden articularse in extenso las razones que en detalle explican esta posición". Entienden, eso sí, que "no es suficiente argumento de que la tasa incida sobre los precios finales de los medicamentos" y señalan que dicha desigualdad también se produce en los cambios introducidos para modificar las tasas judiciales, sin que nadie haya pedido la impugnación de dichas tasas.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Manifestaciones en Madrid y Barcelona contra la privatización de la gestión sanitaria

SE SUMAN A LOS ENCIERROS DE ARANJUEZ, PARLA Y ARGANDA

Manifestaciones en Madrid y Barcelona contra la privatización de la gestión sanitaria

Miles de personas se han manifestado en Madrid y Barcelona para protestar contra el fin de la gestión pública sanitaria. Se suman al encierro del hospital Infanta Cristina, que cuenta ya con trabajadores de otros centros incluidos en los planes de privatización de la Comunidad de Madrid.


laSexta.com | Madrid | Actualizado el 11/11/2012 a las 14:56 horas

Miles de vecinos de la zona este de la Comunidad de Madrid han protagonizado una marcha de cinco kilómetros hasta el hospital del Henares, para decir ''no'' a la privatización de la gestión sanitaria y defender el modelo de sanidad pública.

En Barcelona, con el lema: ''Si nos roban la sanidad, nos cortan la vida'', miles de personas han salido a la calle, en plena campaña electoral, para protestar por los recortes de la Generalitat.

Desde que entró en vigor el euro por receta, muchos pacientes han suspendido su tratamiento por imposibilidad en el pago de medicamentos, según los manifestantes.

Multitud de carteles en las paredes de los hospitales de Madrid, todos ellos contra la privatización de la gestión sanitaria. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, dice que la privatización, conllevará, ''una gestión más eficiente y mejor''.

Hace años, Esperanza Aguirre inauguró nuevos hospitales, cuyo dinero provenía de constructoras, pero también de fondos de capital riesgo, a cambio de un canon que pagaba la Comunidad de Madrid.

En cinco años de funcionamiento, las empresas ya han recuperado la inversión. 840 millones de euros pagados por los empresarios, frente a 990 millones de la Comunidad de Madrid.

Es un negocio para las empresas, ya que se quedan con los hospitales cercanos y con los pacientes más baratos, los que no tienen complicaciones y cuando empeoran, los destinan a centros públicos.

Estos centros con ánimo de lucro cuentan con menos personal y según algunos estudios cuentan con un 2% más de mortalidad. Nadie de la Consejería de Sanidad ha querido responder al respecto.