jueves, 4 de agosto de 2016

Monsanto declara la guerra al Ayuntamiento de Zaragoza: “Están politizando el glifosato”

  • La mayor multinacional del mundo en semillas transgénicas ha enviado una carta al Ayuntamiento de Zaragoza tras prohibir este el uso del glifosato en parques y zonas verdes
  • En la misiva, a la que ha tenido acceso eldiario.es, lamentan la “politización que se está haciendo en relación al glifosato, abandonando los criterios científicos”
  • Desde el Consistorio les han respondido recordando el “siniestro currículum de Monsanto, productora, entre otros, del agente naranja usado en Vietnam que causó cáncer a miles de personas”
Óscar F. Civieta 03/08/2016
Sede de Monsanto en Enkhuizen (Holanda).
El pasado 1 de agosto entró en vigor el decreto firmado por el consejero de Servicios Públicos y Personal del Ayuntamiento de Zaragoza, Alberto Cubero, que prohíbe el uso del glifosato en parques y zonas verdes de la ciudad. El principal argumento sobre el que asentaron la decisión fue la alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque “hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales y pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos (linfoma no Hodgkin)”.

La concejala de Medio Ambiente y Movilidad, Teresa Artigas, señaló que debía "primar el cuidado de la salud y del medio ambiente respecto a los intereses de las multinacionales, en este caso, Monsanto”. Esa referencia, además de la prohibición en sí, es la que parece haber impelido la reacción inmediata. Monsanto es, según datos de Greenpeace, “la empresa transnacional que controla alrededor de 90 % del mercado mundial de semillas transgénicas”. Y la decisión del Consistorio zaragozana no les ha sentado nada bien.

El pasado 19 de julio enviaron una carta al Ayuntamiento de la capital aragonesa, a la que ha tenido acceso eldiario.es, en la que critican la decisión y lamentan “la politización que se está haciendo del uso del glifosato, abandonando los criterios basados en el conocimiento científico, y que deben ser los únicos que dirijan la toma de decisiones en cuanto al uso de productos fitosanitarios”.

En la misiva, firmada por Carlos Vicente Alberto, director de Sostenibilidad de Monsanto para Europa y Oriente Medio, apuntan que el glifosato ha permitido a agricultores, jardineros, profesionales y usuarios domésticos controlar las malas hierbas (…) de forma rentable y sostenible durante más de 40 años”. Señalan, por añadidura, que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) determinó, en noviembre de 2015, que es “poco probable que el glifosato suponga un riesgo carcinogénico para los humanos”. Además, aducen que otras cinco agencias reguladoras llegaron a la misma conclusión.

Indican también que asociar el uso de este producto “al cuidado del medio ambiente y la salud, solo puede crear alarma y confusión a los ciudadanos”. Continúan explicando que en Monsanto más de 20.000 trabajadores de todo el mundo dedican sus "esfuerzos al desarrollo de soluciones tecnológicas para ayudar a alimentar a una población en crecimiento, optimizando de manera eficiente el uso de recursos tan importantes como el agua, el suelo o la energía”. Finiquitan la carta explicando la labor de la empresa e invitando al consejero Cubero a reunirse con ellos.

“Su siniestro currículum hace escasamente creíble la información que nos transmite”

La respuesta no se ha hecho esperar. Partió del Consistorio zaragozano el pasado 29 de julio. En ella repiten los argumentos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, señalando que se fían mucho más de este informe que de los mencionados por Monsanto.

Recuerdan diversos casos en los que “la justicia ha vinculado el uso de herbicidas químicos con graves afecciones a la salud humana": el del campesino francés Paul François, que ganó la batalla judicial contra Monsanto; o el de las Madres de Ituzaingó, que lograron demostrar el vínculo entre el número creciente de enfermos de cáncer y niños con malformaciones y los agroquímicos aplicados en las plantaciones de soja, entre ellos, explican, el glifosato de Roudup Ready de Monsanto.

En la réplica hacen referencia al “siniestro currículum” de la multinacional, que provoca que la información que se les transmite "sea escasamente creíble”. Listan varios casos en los que está implicada citando como fuente a Greenpeace: “Monsanto fue la productora y comercializadora del agente naranja usado en la guerra de Vietnam responsable de generar cáncer a miles de persona y que hoy está prohibido; produjo y comercializó el DDT y los PCB o askareles, químicos causantes de graves daños a las salud humana y al ambiente, ambos están hoy prohibidos; fue condenada, en Estados Unidos en 2010, a pagar 2,5 millones de dólares por más de 1.700 violaciones a normas de bioseguridad; y, en Francia en 2006, también fue condenada por publicidad engañosa sobre las falsas propiedades ecológicas del herbicida Round Up”.

Además, señalan que la multinacional fue condenada a pagar a 1,5 millones de euros por sobornar a las autoridades de Indonesia para introducir algodón transgénico en el país. El Consistorio aprovecha este punto para señalar que, además de luchar por la sostenibilidad ambiental y alimentaria, “el Gobierno de Zaragoza también tiene la lucha contra la corrupción como una de sus prioridades políticas”.

Con esta respuesta, termina la misiva, “entenderá que no aceptemos su oferta de mantener una reunión con usted”.

sábado, 30 de julio de 2016

El 95% de los inmuebles españoles requiere medidas para mejorar su eficiencia energética

  • La instalación masiva de contadores inteligentes desata la polémica entre asociaciones vecinales, que piden su paralización
La gran dificultad para ahorrar energía en el hogar radica en que los edificios son ineficientes. Por eso, un cambio de hábitos o la renovación de equipos electrodomésticos no siempre basta para reducir de manera significativa el consumo. El 95% de los edificios residenciales y de servicios existentes tienen una certificación energética por debajo del nivel C, lo que significa que deben incorporar medidas para mejorar su eficiencia, según datos del Ministerio de Industria. Las nuevas certificaciones energéticas de los edificios son obligatorias desde el 2013, y establecen una escala de la A a la G, de mayor a menor eficiencia. Los últimos datos en Catalunya (con edificios certificados a partir del 2014) indican que el 20% tienen categoría A o B, informa el Institut Català d’Energia.


“Tenemos un parque derrochador de energía. Los edificios se han hecho sin contar con sus costes energéticos”, dice Javier García Breva, experto en energía. García Breva destaca que el 50% del ahorro potencial se da en los elementos envolventes de la casas (puertas y ventanas, elementos de protección y aislantes…), mientras que otro 20% se puede conseguir con un buen uso de los equipos y un cambio de hábitos (cerrar luces, manejo del agua caliente, termostatos, stand by…).

“Estas son medidas de coste cero”, destaca. Otros ahorros complementarios se pueden lograr con dispositivos inteligentes (sensores y aplicaciones para supervisar los consumos de casa) y soluciones adicionales (radiadores de bajo consumo, calderas y luces de bajo consumo…).

Directiva comunitaria

Los expertos piden al gobierno que cumpla la directiva de la UE de eficiencia energética del 2010, cuya finalidad es lograr edificios de consumo energético casi nulo y capaces de generar electricidad in situ con fuentes renovables –su entrada en vigor es a partir del 2018 para los edificios públicos y a partir del 2020 para los nuevos edificios y las rehabilitaciones–.

Barreras al ahorro

También piden eliminar las barreras que impiden el ahorro de energía. La subida de la luz del 2013 elevó un 100% el término fijo de potencia en el recibo de la luz. “Se paga más por la potencia contratada que por la energía que realmente se consume, todo lo cual desincentiva el ahorro”, añade García Breva. Al subir la parte fija del término de potencia, la capacidad del usuario de incidir en el ahorro con su comportamiento es mucho menor. “¿Por qué tomar medidas para ahorrar electricidad si al final me siguen cobrando el término fijo de potencia a un precio caro?” es el razonamiento que se instala en el usuario.

Autoconsumo, asignatura pendiente

García Breva reclama anular las medidas que impiden el despegue del autoconsumo con energía fotovoltaica (incluido el ‘impuesto al sol’ para ciertas instalaciones) y que los contadores inteligentes sean un instrumento útil para los consumidores, que le ayuden a saber dónde se gasta la energía y cómo puede evitarlo, ya que “ahora, sólo son un instrumentos al servicio de las compañías eléctricas”.

Paralizar la instalación de contadores

Mientras tanto, la instalación de contadores telegestionables está resultando polémica entre los movimientos sociales y asociaciones vecinales que piden a la Generalitat y al Gobierno que paralicen el despliegue, al juzgar que el proceso actual no beneficia a los consumidores y no les ayuda a ahorrar energía, entre otras críticas; incluso apuntan que no están demostrada que no puedan causar daños en la salud.

La Confederació d’Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC) y la Plataforma Stop contadores Telegestionables han animado a los ayuntamientos catalanes a seguir el ejemplo del de Barcelona, que aprobó en un pleno el pasado viernes la paralización de la instalación a propuesta de la CUP, con la única oposición de Ciudadanos, que apuntaba la falta de pruebas científicas que constaten este supuesto perjuicio en la salud (radiación electromagnética).

Los partidos que votaron a favor de la paralización se mostraron a favor de instalar contadores inteligentes pero también señalaron el riesgo del uso indiscriminado de la información que éstos proporcionan a las comercializadoras eléctricas. “Este despliegue de contadores inteligentes debe garantizar que no haya perjuicios ni desde el punto de vista de la salud ni desde el punto de vista de la privacidad, y ha de asegurar que se cumple la ley de protección de datos”, instó Eloi Badia, concejal de Agua y Energia de Barcelona en Comú. Asimismo, Daniel Mòdol (PSC) recordó que la directiva comunitaria “persigue que el contador refleje el coste diario de la electricidad” y que “la bajada de precios, con la entrada de las energías renovables, no está siendo apreciada por el consumidor”.

Las entidades reclaman el derecho de los vecinos a solicitar la restitución de los contadores hasta que se garantice el cumplimiento de la normativa europea, la libre competencia, la interoperabilidad en la red eléctrica y la protección de datos.

jueves, 28 de julio de 2016

¿Están los intereses de la industria química por delante de la vida de las personas?

Publicado: Martes, 26 Julio 2016 | Por: Truthout 

"A menos que la carga ambiental de hormonas sintéticas sea disminuida y controlada, una disfunción de la población a gran escala es posible."  

Declaración de Wingspread, 1991

La UE todavía no ha regulado el uso de los disruptores endocrinos (EDC), sustancias químicas con efectos colosales en la salud utilizados en muchos productos de consumo común. Sin embargo, los EDC son la fuente de muchos trastornos: defectos congénitos, cáncer, obesidad... Este retraso en su regulación, que acaba de ser condenado por la justicia europea, no se debe para nada a la casualidad. La industria química -fabricantes de pesticidas y plásticos- está presionando intensamente y obstaculiza cualquier avance normativo serio. La periodista Stéphane Horel descifra lo que está pasando en su libro Poisoning, the Lobby and Its Objectives (El envenenamiento, el Lobby y sus objetivo). La entrevistamos a continuación 
“Piensen en cuantos puestos de trabajo relacionados con la salud estamos creando”  
Su investigación cubre la regulación de los EDC, estas sustancias químicas omnipresentes en nuestra vida cotidiana y se sospecha que contribuyen a la explosión de las enfermedades modernas. ¿Cuál es el estado de la cuestión?

Los EDC son sustancias químicas que pueden interactuar con el sistema hormonal (endocrino significa hormonal).Estas sustancias no sólo afectan a los seres humanos sino también animales, como los osos polares, los gatos o los caracoles. Se ven afectadas varias categorías de seres vivos. La exposición del feto durante el embarazo presenta el mayor riesgo, a pesar de que la exposición sigue siendo problemática en otros períodos de la vida. La vida intrauterina es realmente un momento crucial, ya que son las hormonas las que hacen los bebés. Los efectos de la exposición en ese momento pueden ser visibles al nacer, con, por ejemplo, anomalías genitales inducidas químicamente, pero también 20 o 30 años más tarde, con la aparición de cáncer, diabetes, obesidad o problemas de infertilidad.

Los EDC están presentes en miles de objetos de uso cotidiano: desde los anillos de cortina de ducha a sofás y juguetes, pero también en bolsas de transfusión de sangre y catéteres. La mayoría de estos productos tienen una utilidad real: los ftalatos, por ejemplo, son EDC que suavizan plástico. Y el bisfenol A (BPA), uno de los más conocidos EDC, permite la fabricación de un forro dentro de latas para reducir la velocidad de corrosión del metal. En la actualidad, nadie ha encontrado un equivalente que sea tan eficaz a largo plazo. Es imposible hacer un inventario de todos los lugares donde se encuentran los EDC. Todos los sectores de la industria están involucrados. En la sangre, en la leche materna, en el aire, en el polvo, en la lluvia – los EDC están presentes en todas partes. Se estima que hay alrededor de 1.000 en circulación en el mundo, pero podría haber muchos más.

El reglamento europeo está en el proceso de planificación, pero los científicos nos alertaron sobre el problema con los EDC hace casi 25 años. ¿Por qué ha habido tanto retraso?

El momento Eureka para los científicos preocupados por los EDC fue 1991. Ese año, cerca de 20 científicos -toxicólogos, zoólogos, biólogos y endocrinólogos- se reunieron en un pequeño pueblo de Wisconsin, en los EEUU. Durante un seminario de tres días, estos científicos redactaron lo que se llamaría la Declaracion de Wingspread, el nombre del centro de conferencias donde se realizó el seminario. Esta declaración se lamenta por las alteraciones del desarrollo provocadas por los productos químicos. Los científicos hacen hincapié en los riesgos resultantes de la exposición intraútero, y ponen en duda la ecuación toxicológica que dice que la dosis hace el veneno. Para los EDC es más el tiempo el que hace el veneno. La Declaración de Wingspread también advierte: "A menos que la carga ambiental de hormonas sintéticas sea disminuida y controlada, una disfunción de la población a gran escala es posible".

Desde entonces, ha habido miles de publicaciones científicas que demuestran que estos productos suponen un problema. En la actualidad existe un consenso sobre su peligro. En 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe producido por unos 20 científicos de todo el mundo, todos ellos especialistas en EDC. Este informe insiste en el hecho de que los EDC representan "una amenaza global". En 2009, y después de nuevo en 2015, la organización académica de la Sociedad de Endocrinología dijo lo mismo. Hace sólo unas semanas, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia exigía la regulación de los EDC, en alusión a "bebes pre-contaminados"

¿Qué industrias que utilizan EDC han organizado el lobby dirigido a dinamitar el plan para la regulación europea?

Son muy numerosas, dada la gran profusión de uso de los EDC. Para ejercer presión, las industrias se unen. En primer lugar está la industria química (el Consejo Europeo de la Industria Química o CEFIC), que es uno de los más poderosos en Bruselas, con 150 empleados y un presupuesto de 40 millones de euros. Este lobby reúne a pequeñas y medianas empresas, pero sobre todo a las grandes multinacionales como BASF, Syngenta, Bayer, Dow Chemical y DuPont. También está el lobby de la industria de pesticidas (ECPA, que por otra parte es también parte de CEFIC), industrias que están en la primera línea si hay una regulación de EDC. Por último, está la industria del plástico, y, en menor medida, Cosmetics Europe.

Entre las maniobras utilizadas por estos grupos de presión para bloquear cualquier regulación, te has topado con las estrategias de la duda y la negación, empleadas por primera vez por el lobby del tabaco?

¡En efecto! Para los EDC, la primera "fabricación de duda" se llevó a cabo en 2012, tras la publicación del informe sobre el Estado de la Ciencia acerca de los EDC solicitado por la Comisión Europea, una revisión del estado de la ciencia elaborada por el equipo del profesor Andreas Kortenkamp. Él es uno de los principales especialistas mundiales sobre EDC, independiente de la industria. Este informe concluye que "los EDC justifican un tratamiento igual que el que se aplica a sustancias tan preocupantes como carcinógenos, mutágenos y tóxicos para la reproducción, así como a productos tóxicos persistentes y bioacumulativos".

Su informe fue atacado de inmediato en la literatura científica. Pero esa crítica fue financiada por el lobby químico estadounidense. Fue escrito por dos empleados de Gradient Corporation -una empresa de consultores especializados que trabaja exclusivamente para la industria- y por científicos que trabajan en las industrias química y de pesticidas. Sus reproches son esencialmente metodológicos. Los autores le recriminan por omisiones de referencias y por la elección de términos, hilan muy fino acerca de detalles de escasa importancia. Es una verdadera operación de "lavado de la ciencia" que tiene como objetivo crear la ilusión de que hay una controversia científica. Ese enfoque es más presentable que abordar directamente el impacto en los negocios. La industria de los plaguicidas ha tratado de desacreditar a Andreas Kortenkamp mediante el envío de correos electrónicos a la Comisión a raíz de las declaraciones que hizo a la prensa británica.

¿Qué proponen las empresas para hacer frente al gran problema de salud pública que sus productos han creado?

La industria química ha perfeccionado un truco: sugieren tratar solo con los productos con los efectos más potentes. Eso es un engaño; se deshacen de los llamados “más peligrosos” y dejan todos los demás. Pero eso no tiene ninguna base científica, ya que los EDC pueden tener efectos a dosis muy bajas. Su toxicidad es tal que no es posible establecer una dosis por debajo de la cual no son peligrosos. Por otra parte, las personas están expuestas a docenas de EDC de forma simultánea. Un estudio en EEUU muestra que, de media, hay 43 EDC en cada mujer embarazada.¡Cuarenta y tres!¿Cuál es el resultado de la exposición a estos cócteles?

Es sobre todo a causa de estos hechos que la idea de "potencia" no tiene ningún sentido. Lo que no ha impedido a la Comisión considerarla como una cuestión válida!La Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión, a quien se le había confiado el trabajo preliminar sobre la definición de los EDC, ha sido eliminada después de cuatro años de trabajo. Esto revela una grave disfunción de Europa. Son relegados tras cuatro años de trabajo simplemente porque las conclusiones desagradan a la industria.

Además de arrojar dudas sobre los estudios científicos independientes, los fabricantes atacan el principio de precaución...

En Europa, el principio de precaución está inscrito en los textos y tiene fuerza de ley, a pesar de que no exista una definición precisa. Para el TTIP [Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión] es un principio que prohíbe ciertos compromisos, en particular con respecto a la regulación química. Se trata de nuestra única carta ética contra el todopoderoso mercado libre. Y esa es la razón por la que los fabricantes estadounidenses están decididos a hacerlo desaparecer durante estas negociaciones. Un grupo de reflexión financiado por empresas de la industria del tabaco, de químicos y de pesticidas, así como por las empresas petroleras, está tratando de sustituirlo por un "principio de la innovación. "El principio de precaución está inscrito en la Carta Constitucional de Medio Ambiente en Francia, y también ha habido intentos de su eliminación aquí. En octubre de 2014, el miembro de la Asamblea Nacional UMP, Eric Woerth, presentó un proyecto de ley para la sustitución del principio de precaución con el "principio de la innovación responsable". ¿No sabía que la idea vino de un oscuro grupo de reflexión oscura fundado y dirigido por el fabricante de Lucky Strike?

Un año antes, una carta firmada por 56 científicos de todo el mundo fue enviada a Anne Glover, principal asesor científico del presidente de la Comisión Europea en aquel momento, José Manuel Barroso. En esta carta, los científicos se lamentaban de los criterios de los EDC que la DG de Medio Ambiente había resuelto. Cabe destacar que maltrataban el criterio de precaución. Esa carta, junto con la publicación de editoriales en cerca de 15 revistas científicas, está lleno de generalizaciones. Pero, sin embargo, sirvió de coartada a la Comisión para detener el proceso de regulación de los EDC. He documentado que la gran mayoría de los científicos que firman esa carta están afiliados con la industria.

¿Por qué son los responsables políticos tan receptivos a esta presión?

Es sorprendente observar que los grupos de presión cuentan con un apoyo tan grande de los tomadores de decisiones. Hay varios factores que lo explican. En Bruselas las relaciones de poder son tales que el interés público está en minoría. La aplastante mayoría de los grupos de interés pertenece a los intereses comerciales. El diálogo con las partes interesadas, es decir, fabricantes, sustituye el debate democrático. Hay una proximidad muy importante entre el mundo de los responsables políticos y el mundo empresarial. Por otra parte, Bruselas permite una verdadera proximidad geográfica. Todo el mundo trabaja en el mismo lugar y se encuentran unos con otros en el curso normal de los acontecimientos en la burbuja de Bruselas. También hay una ausencia sorprendente de formación. Los mecanismos de presión y persuasión son ahora entendidos y bien documentados. Pero los burócratas europeos y los funcionarios elegidos no tienen formación.

En las instituciones públicas europeas hay una gran confusión entre el interés general y los intereses de las grandes empresas. Para justificar el retraso de dos años más allá de la fecha límite en su obligación de regular EDC, la Comisión está llevando a cabo un estudio de impacto: Se medirá el impacto negativo de una prohibición de los EDC sobre la economía y los negocios, pero no los efectos positivos de tales la prohibición de la salud y el medio ambiente! La vida de las personas han llegado a gozar de menos prioridad que la buena salud de las empresas.




martes, 19 de julio de 2016

Genocidio autorizado. La Comisión Europea propone continuar fumigándonos con disruptores endocrinos mientras los científicos nos analizan

Publicado: Domingo, 17 Julio 2016

La propuesta de la Comisión Europea (CE) de ayer sobre los criterios científicos que definen los disruptores endocrinos (EDC) es la última consecuencia peligrosa de un debate altamente tóxico. El lobby de la industria química, con el apoyo de ciertas facciones de la CE (en particular, la DG SANTE y el Secretario General) y algunos estados miembros (Reino Unido y Alemania), ha puesto obstáculos significativos en el camino hacia una regulación eficaz de la salud pública y el medio ambiente.

Hasta el último e intenso debate en el Parlamento Europeo, la mayor preocupación había sido una propuesta de un “criterio de potencia”, que podría haber eximido a un número significativo de productos plaguicidas de ser prohibidos. Sin embargo, como quedó claro ayer, la CE ha encontrado otra manera de complacer los intereses de la industria química, tal vez incluso más eficaz.

Los criterios presentados por el Comisario de Salud y Seguridad Alimentaria Andriukaitis estipulan una carga increíblemente alta de pruebas antes de cualquier posible prohibición de las sustancias químicas que actúan como EDC. La propuesta de la CE requiere una demostración de la causalidad entre un efecto adverso en los seres humanos y un modo de acción endocrina.

Como afirmaron Los Verdes en el Parlamento Europeo, esto va en contra de las prácticas de clasificación estándar para sustancias similares, tales como las que tienen efectos adversos sobre la reproducción. Si los criterios actuales no son respetados muchos, si no todos los presuntos EDC, escaparán a la prohibición.

Según la OMS, la literatura científica todavía no puede ofrecer una fuerte evidencia del tipo de relación causal deseada por la CE. Sin embargo, su más reciente evaluación del estado de la ciencia acerca de los EDC subraya que "hay pruebas suficientes para concluir que los efectos adversos de mediación endocrina han ocurrido en algunas especies de fauna silvestre", incluso si la evidencia de esos efectos adversos en la salud humana es débil.

Es probable que a los científicos les lleve mucho tiempo pasar de esta débil evidencia a una prueba de causalidad. Mientras tanto, muchos sospechosos EDC podrían ser admitidos en el mercado y, por defecto, en los cuerpos de la gente.

Leonardo Trasande, profesor asociado del departamento de Salud Publica de la Escuela de Medicina de la NYU, dice sobre esto:

"Las implicaciones de la espera de la evidencia perfecta de causalidad incluyen la enfermedad, la discapacidad y la pérdida de vidas en futuras generaciones de europeos. El costo de estos fracasos de las políticas en curso resonará mucho tiempo después [...] ".

Tanto Health and Environment Alliance(HEAL) como Pesticide Action Network han enfatizado análogamente esta amenaza a la salud humana planteados por una imposiblemente alto grado de evidencia.

Tampoco hay que olvidar que la DG Medio Ambiente ya había analizado el cuerpo más reciente de la literatura de los estudios toxicológicos y epidemiológicos relevantes sobre los EDC en 2013, y estaba listo para publicar criterios científicos para su definición. En ese momento, DG SANTE (entonces llamado DG SANCO) luchó del lado del lobby de la industria química para socavar el trabajo de la DG Medio Ambiente sobre esto, y fue recompensada por el presidente Juncker, poniendo a DG SANTE a cargo de los trabajos sobre la regulación de los EDC. Como ahora sabemos a ciencia cierta, DG SANTE ha destruido por completo una pieza clave de la legislación ambiental y la salud.

Ahora le corresponde al Parlamento Europeo y a los estados miembros de la UE rechazar la propuesta actual y apoyar firmemente el interés público en este tira y afloja regulatorio

Más sobre el proceso de regulación de los EDC en la UE:



La exposición a disruptores endocrinos durante el desarrollo cerebral conduce a la disminución de la capacidad intelectual de la población en su conjunto

Publicado: Domingo, 17 Julio 2016

Traduccion del informe Chemicalscompromising our children publicado por Chemtrust y Health & Environment Alliance en Junio de 2007

La pandemia silenciosa

En Europa, la extensión de los daños a la función cerebral de los niños es el resultado de la exposición a productos químicos neurotóxicos, incluyendo plomo, mercurio y PCB. Se necesita un enfoque más preventivo para evitar que las mujeres embarazadas y los niños sean expuestos a productos químicos que perjudican el desarrollo cerebral. La legislación actual, incluyendo el reglamento REACH aprobado recientemente en la UE (1) sigue siendo insuficiente, a pesar de que los estudios muestran que controles más eficaces podrían en realidad ahorrar dinero y traer muchos beneficios sociales.

Las escalofriantes estimaciones indican que 1 de cada 6 niños en los EE.UU. tiene, a dia de hoy, un trastorno del desarrollo, incluyendo discapacidades del aprendizaje, trastornos por déficit de atención y problemas de comportamiento. (2) Las cifras europeas serán probablemente comparables. La interacción de factores genéticos, ambientales y sociales son determinantes importantes para el desarrollo y funcionamiento cerebral en la infancia. Sin embargo, los químicos ambientales son una causa evitable de déficits en la función cerebral en muchos niños.

El fracaso de las anteriores regulaciones

La falta de control de los productos químicos ha resultado en déficits del coeficiente intelectual (CI) y trastornos de atención en niños. Datos convincentes sugieren que en Europa el desarrollo cerebral de miles de niños se ha visto afectado por la exposición a contaminantes de origen humano, llamados policlorobifenilos (PCB).(3,4,5) Del mismo modo, se puede concluir que el plomo y el mercurio han afectado a la función cerebral de un gran número de niños en toda Europa.(6,7,8) Para el mercurio y los PCB, la exposición surge principalmente de la contaminación de la cadena alimentaria, en particular peces. La exposición al plomo surge de pinturas antiguas, los suministros de agua, incluidas las tuberías de plomo y las soldaduras, e históricamente de la gasolina con plomo.

Es un hecho triste que las propiedades neurotóxicas sobre el desarrollo del plomo, el mercurio y los PCBs fueron recogidas por la epidemiología después de que el daño a los niños ya estaba hecho. El control previo de estos productos químicos era insuficiente y se requería un alto nivel de evidencia, por lo que la exposición generalizada y el daño a la población no fue prevenido.(9)

Recientemente, unos 200 eminentes científicos de los cinco continentes declararon que la exposición a sustancias químicas de uso común hace que los bebés sean más propensos a desarrollar una serie de problemas de salud más adelante en la vida, como diabetes, trastornos del déficit de atención, cáncer de próstata, problemas de fertilidad, trastornos tiroideos e incluso obesidad. Cuando fetos y recién nacidos están expuestos a diversas sustancias tóxicas, el crecimiento y las funciones de órganos fundamentales pueden verse afectados. En un proceso llamado "programación fetal", los niños se han convertido en susceptibles a enfermedades más adelante en su vida, y en algunos casos pueden transmitir la susceptibilidad a su descendencia.(10)

En la actualidad, la principal estrategia para reducir los riesgos y los daños en el desarrollo cerebral para la presente y las futuras generaciones es la solida implementación del Plan de Acción de Salud y Medio Ambiente de la UE y de la OMS.

Aunque la UE ha puesto en vigor recientemente el reglamento REACH para productos químicos industriales, son precisas numerosas mejoras para abordar adecuadamente los neurotóxicos que afectan al desarrollo.

Consecuencias de una regulación inadecuada

Se ha sugerido que la riqueza de una nación se correlaciona con la salud durante el desarrollo y la inteligencia del colectivo.(11) Desafortunadamente, se sabe que los productos químicos a los que todavía hay cierto grado de exposición permanente han causado déficits en el CI y han dado lugar a que los niños no alcancen su pleno potencial. Mientras que un déficit de algunos puntos en el CI puede no ser particularmente notable, la disminución tendrá profundos efectos sobre la población en su conjunto.

Usando como ejemplo una población hipotética de 456 millones, que era la población aproximada de los 25 Estados miembros de la UE en 2004, el gráfico 1 (NdT: en el articulo original) muestra esta población con un CI promedio de 100. En este caso aproximadamente el 2,3% de la población tendría un CI, la puntuación utilizada para definir retraso mental. Esto significa efectivamente que habría 10,5 millones de retrasados mentales y alrededor de 10,5 millones de niños superdotados.
El segundo gráfico muestra lo que ocurre cuando el CI promedio se reduce en 5 puntos, de 100 a 95. Ahora, el 3,6% de la población, 16,4 millones de personas, tienen un CI por debajo de 70. Esto representa un aumento de más del 50% en el número de niños con retraso mental. El número de niños superdotados, definido como los que tienen un CI superior a 130, han disminuido en más del 50%, de 10.5 a 4,2 millones. Por tanto, un pequeño cambio en el promedio del CI produce unas necesidades enormemente aumentadas de educación especial y servicios, así como la disminución de la capacidad intelectual de la población en su conjunto.(12)
Costes económicos

La medidas para prevenir la exposición a productos químicos neurotóxicos en el desarrollo ahorrará miles de millones de euros al año en toda la UE. Los déficits del CI, para un individuo y durante toda su vida, son costosos. Por ejemplo, se ha estimado que la pérdida de un único punto de CI se asocia con una reducción global media de ingresos del 2.39%.(13) Cuando esto es observado para la gran población de la UE, las pérdidas son sustanciales. También hay costes considerables para la sociedad, incluyendo los costes de la prestación de servicios médicos y de apoyo a las personas con deterioro de la función cerebral causadas por productos químicos. Tales costes se han estimado en los EE.UU.,(14) y equivalen a unos 52,6 millones de dólares anuales ( 39 millones de euros). Esta cifra incluye las pérdidas de ingresos atribuibles a la exposición al plomo y el tratamiento y atención de los trastornos neuroconductuales causados por otras exposiciones químicas. Para la UE (25) el número de niños nacidos en 2005 fue de 4,8 millones, en comparación con alrededor de 4 millones en los EE.UU.. Incluso si hay un mayor gasto en servicios médicos y de apoyo en los EE.UU. en comparación con Europa, los costes de los efectos del plomo y otros productos químicos neurotóxicos en la UE es probable que asciendan a decenas de miles de millones de euros cada año. Por otra parte, este cálculo ignora la angustia y el sufrimiento de los niños y los padres afectados, y las repercusiones financieras que estos a menudo conllevan.

La posibilidad de que los productos químicos también puedan interferir con el proceso normal de envejecimiento y contribuir a los déficits de memoria en la vejez también debería ser una preocupación.(15) Con una población cada vez más envejecida esto también podría tener repercusiones económicas y sociales enormes.

Pruebas inadecuadas de los productos químicos y sobreestimación de los “niveles seguros”

Por desgracia, sólo unos pocos productos químicos han sido alguna vez analizados en lo que respecta a su capacidad para hacer descarrilar el desarrollo cerebral.(16) Los actuales métodos de análisis son costosos y consumen tiempo, y es necesario desarrollar mejores métodos para identificar los productos químicos con propiedades neurotóxicas en el desarrollo. Gran parte de la prueba pueden no ser adecuada para predecir las consecuencias humanas de la exposición de bajo nivel a largo plazo. Por ejemplo, los efectos neurotóxicos de la exposición prenatal o temprana al plomo, a los PCB o al metilmercurio en los seres humanos se producen con niveles de ingesta aproximadamente tres órdenes de magnitud inferiores a los previstos a partir de datos de roedores, y de hecho puede que no exista ningún “nivel seguro”.(17) Esto significa que los métodos actuales de evaluación de riesgos, que partiendo de ensayos en ratas y ratones extrapola los datos a los seres humanos, pueden sobreestimar los “niveles seguros” para los seres humanos y, por tanto, dejar a la población desprotegida.(18)

Ignorando las señales de alarma

Además, aún cuando se ha demostrado que los productos químicos tienen propiedades neurotóxicas en experimentos con animales, las medidas regulatorias no aparecen rápidamente. Tomemos el ejemplo de deca-BDE (difenileter decabromado), que se utiliza como retardante de llama. Un estudio realizado en Suecia en ratones informó en 2003 que el deca-BDE causaba efectos en el desarrollo cerebral.(19) En 2006, otro estudio de un laboratorio en los EE.UU. también mostró que el deca-BDE podía causar efectos sobre la función cerebral en roedores.(20) Pero cuatro años después, de que apareciera la preocupación sobre sus efectos neurotóxicos durante el desarrollo, el uso de esta sustancia en productos de consumo sigue siendo generalizada.

Conclusiones

Se necesita una regulación con un enfoque de mayor precaución de los productos químicos con propiedades neurotóxicas en el desarrollo. Tal medida reguladora necesita emplear muchos más "factores de evaluación" o "factores de seguridad" que los que normalmente son aplicados al extrapolar los niveles de seguridad en los seres humanos a partir de la información obtenida en estudios con roedores. La necesidad de mayores factores de seguridad se ve subrayada por la experiencia pasada.

Por otra parte, podría mejorar la salud pública si se eliminara la exposición a los productos químicos con propiedades neurotóxicas en el desarrollo siempre que fuera posible, especialmente teniendo en cuenta los datos emergentes que indican que puede no haber niveles seguros. Los seres humanos pueden ser particularmente sensibles debido a la complejidad del cerebro humano y a que su desarrollo cerebral se produce durante un largo período. Además, más productos químicos deben someterse a análisis de sus efectos en el comportamiento y la función cerebral. Se requiere un esfuerzo considerable para desarrollar pruebas adicionales para identificar productos químicos que pueden hacer descarrilar el desarrollo cerebral.

Por último, señales tempranas de alarma deberían dar lugar a alguna rápida respuesta política, como las restricciones provisionales hasta que se realicen investigaciones adicionales, lo que estaría en línea con el principio de precaución.

Recomendaciones específicas sobre las medidas para reducir y eliminar definitivamente la exposición a neurotoxinas con efectos en el desarrollo

La UE y los gobiernos nacionales de toda Europa deberían:

  • Formular rápidamente y asegurar la difusión más amplia posible de consejos para que los grupos vulnerables puedan limitar su exposición a productos químicos con propiedades neurotóxicas en el desarrollo conocidas o sospechosas;
  • Asegurar, a través de la aplicación del reglamento REACH y sus exámenes de la legislación,
  • la más fuerte protección posible de la salud pública y el medio ambiente, incluyendo un enfoque en la neurotoxicidad en el desarrollo;
  • Promover la gestión racional de productos químicos y el control, tanto a nivel internacional en el SAICM, (21) como bilateralmente a través del desarrollo y la política comercial con países fuera de la UE;
  • Proteger a los niños contra los déficits en la función cerebral, iniciar y aplicar una mayor precaución en toda la legislación de productos químicos y foros de política mediante la previsión de que los umbrales para los efectos neurotóxicos en el desarrollo pueden ser inexistentes en los seres humanos. Al menos existe una necesidad de factores de seguridad mucho más amplios que los actualmente empleados cuando se trata de estudios en animales;
  • Dedicar suficientes recursos financieros y de otros tipos para desarrollar con rapidez mejores métodos de detección y análisis para identificar los productos químicos con propiedades neurotóxicos en el desarrollo;
  • Dar prioridad a proyectos de investigación para proteger a los grupos vulnerables, como los bebés, los niños y las mujeres embarazadas, sobre todo teniendo en cuenta las dosis de exposición a sustancias químicas, el momento y la duración de la exposición, la exposición procedente de múltiples fuentes (por ejemplo, alimentos, aire, agua) y los efectos combinados de múltiples sustancias químicas (es decir, el efecto cocktail);
  • Asegurar que los proyectos de monitorización de contaminantes en los seres humanos, vinculados con la investigación en curso para evaluar los hitos del desarrollo críticos en estos niños monitorizados (y también en la etapa de madurez),sean suficientes para recoger los efectos sobre el desarrollo del cerebro en la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) debería:
  • Apoyar, colaborar y coordinar los mecanismos y actividades entre las organizaciones de investigación y sus organismos de apoyo para aportar la mejor evidencia científica a la gestión de sustancias químicas internacional y nacional;
  • Difundir los resultados de investigación relacionados con los productos químicos y sus impactos sobre la salud humana;
  • Sensibilizar a los grupos vulnerables como los niños, las mujeres embarazadas y las mujeres en edad fértil sobre los productos químicos con propiedades neurotóxicas en el desarrollo y sus efectos en la salud.
Los profesionales de la salud pueden:
  • Contribuir a una sólida implementación del reglamento REACH a nivel nacional, presentando observaciones, experiencia y asesoramiento sobre los productos químicos y los problemas de salud a los responsables políticos, los grupos ecologistas que trabajan en el campo, y el público;
  • Identificar y promover la investigación científica y clínica que contribuye a la identificación de los productos químicos con propiedades neurotóxicas de desarrollo.
Referencias

1 REACH is the Regulation concerning the Registration, Evaluation, Authorisation and restriction of Chemicals http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:32006R1907:EN:NOT

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9 Rice DC, Evangelista de Duffard AM, Duffard R, Iregren A, Satoh H, Watanabe C (1996). Lessons for neurotoxicology from selected model compounds: SGOMSEC joint report. Environ Health Perspect.104(2): 205–215.

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15 Schantz SL, Gasior DM, Polverejan E, McCaffrey RJ, Sweeney AM, Humphrey HE, Gardiner JC. (2001). Impairments of memory and learning in older adults exposed to polychlorinated biphenyls via consumption of Great Lakes fish. Environ Health Perspect. Jun;109(6):605-11.

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20 Cressey MA, Reeve EA, Rice DC, Markowski V (2006). Behavioral impairments produced by developmental exposure to the flame retardant decaBDE. Neurotoxicology and Teratology. 28(6): 707-708.

21 SAICM (Strategic Approach to International Chemicals Managemen http://www.chem.unep.ch/saicm/