martes, 19 de mayo de 2015

Urgente: mañana martes 19 concentración en apoyo a María Goretti gravemente enferma y desahuciada cuyo estado empeora día a día

Por Kaos. Derechos Humanos

Martes #19Mayo concentración apoyo #Goretti a las 10hrs. Ajuntament Horta-Guinardo, RondaGuinardó 49, MetroAlfonso Maria Goretti, empeora: enferma severa de Sensibilidades Químicas Múltiples, ha sido ‘desahuciada’ y llevada a una residencia no preparada para acogerla. Se encuentra muy grave. Necesitamos que en forma URGENTE se le otorgue una vivienda apta para su supervivencia.

Martes #19Mayo concentración apoyo #Goretti a las 10hrs. Ajuntament Horta-Guinardo, RondaGuinardó 49, Metro Alfonso

Maria Goretti, empeora: enferma severa de Sensibilidades Químicas Múltiples, ha sido ‘desahuciada’ y llevada a una residencia no preparada para acogerla. Se encuentra muy grave. Necesitamos que en forma URGENTE se le otorgue una vivienda apta para su supervivencia.

sábado, 16 de mayo de 2015

URGENTE: La situación de María Goretti, muy enferma y desahuciada, empeora

Por Kaos. Derechos Humanos

María Goretti, enferma severa de Sensibilidades Químicas Múltiples, demasiado enferma para trabajar y sin pensión (así es el Gobierno de la Generalitat de Catalunya), fue desalojada de su piso al no poder pagar el alquiler. Los servicios sociales de Barcelona le han dado una habitación en una residencia en la que Goretti no debería estar porque […]

María Goretti, enferma severa de Sensibilidades Químicas Múltiples, demasiado enferma para trabajar y sin pensión (así es el Gobierno de la Generalitat de Catalunya), fue desalojada de su piso al no poder pagar el alquiler.

Los servicios sociales de Barcelona le han dado una habitación en una residencia en la que Goretti no debería estar porque los productos de limpieza que se utilizan en los pasillos y WCs, entran por debajo de la puerta y intoxican más a Goretti.

A Goretti, como cualquier enferma severa de SQM, la más mínima cantidad de productos químicos le puede hacer entrar en choc tóxico y matarla.

En el Albergue donde está, no entienden esta enfermedad y lo que están haciendo está poniendo en peligro a Goretti.

Y mientras tanto, todos en Barcelona en campaña electoral y prometiendo de todo, mientras María Goretti se muere por no poder tener lo mínimo, un espacio en el que ella con sus conocimientos de Control Ambiental, puede cuidarse.

Clara Valverde
Presidenta LigaSFC

Estos son los SMS que ha mandado hoy Goretti a una amiga:

“Estoy cansada y llorando y lo que me queda… Resulta que todos piensan que saben lo que es mejor para mi menos yo. Me siento tan anulada, tan “pollito” mojado. Servicios Sociales considera que estoy mejor aquí que sola en mi casa. Los del Albergue me hacen hablar con un psiquiatra del centro que, sin entender nada, pretende darle la vuelta a mi situación diciendo que no hay nada comprobado en estas enfermedades y que tiene mucho de psicológico “La primera noche en este Albergue fue tan insoportable que a las 7 h de la mañana un trabajador llamo SEM porque me quedaba sin respiración e inmóvil en la cama y necesitaba oxigeno. Vinieron 3, me maltrataron, me gritaron, me humillaron, me hicieron prueba de glucosa y un electro, y no me dieron oxigeno. Me dijeron que iban a llevarme a urgencias para que me viera un psiquiatra, les dije que no, que me ahogaba por la pintura y tóxicos y la fatiga. Estaba muy débil. Me exigieron que firmara un papel conforme no me dejaba ayudar. Me negué porque era mentira y les pedí por favor que se fueran, sus olores eran fuertes pero se negaban”.

Entonces aparece la directora por el pasillo y cambian completamente la actitud y dicen, bueno, sentimos no poder ayudarla, me dan la mano y le dan el parte a la directora. Yo no lo vi. Y se fueron. Me quedé en shock y más echa polvo, no podía abrir la ventana ni sacarme la mascara ni abrir puerta pasillo… Todo eran tóxicos y me ahogaba. Es muy duro lo que estoy viviendo. Al día siguiente y tras firmar un papel que ponía que yo pasaba por encima de la decisión de un juez, me cambian habitación”.

“Te escribo llorando, gasto mucho en sms y no cuento ni la mitad. Necesito explicar al mundo esta injusticia y no puedo comunicarme. Hace casi 3 horas necesitaba comer, tenia que esperar a que viniera el cocinero casi dos horas después. Yo no puedo hacerlo. Mientras tanto fuera limpiaban pasillo y habitaciones y la peste que entraba por debajo de la puerta me hizo vomitar con el estomago vació y me revienta la cabeza, no me moví, no comí y no podré descansar?. ¿Por qué nadie entiende que yo no mando en mi cuerpo, que es vital comer y descansar cuando necesito y no cuando me lo imponen, que todo lo que me rodea me esta matando… ¿Por aquí me torturan así? Solo quiero mi espacio y que me dejen en paz. No volveré a llamar a emergencias ni al médico en mi vida, no puedo más, amiga”.

María Goretti
Foto de portada: Districte15
Quién es María Goretti y por qué está en esta situación


jueves, 14 de mayo de 2015

El puente que se come la contaminación

13 mayo 2015
El objetivo del concreto fotocatalítico que tendrá el puente Sarajevo es 
regenerar el aire alrededor.  
Un puente que descompone y devora con rapidez mugre, moho, hollín, aceite y humo de cigarrillo gracias a los rayos ultravioleta.

¿Acto de magia? No. Se trata de una reacción química que al aprovecharse en ciertos materiales, como el concreto, permite mitigar la polución ambiental.

"Funciona como una planta durante la fotosíntesis, en el sentido de que consume el CO2 (dióxido de carbono) y regenera el aire alrededor del lugar en el que se encuentra", le explica a BBC Mundo Toni Casamor, del estudio BCQ Arquitectura Barcelona.

El estudio está a cargo de la remodelación del puente Sarajevo, en Barcelona, España, y que incluirá hormigón con el aditivo que permite que ocurra el proceso descrito.

La tecnología ha sido probada en la sede 
de Air France en el aeropuerto parisino 
de Charles de Gaulle.

Oficialmente, lo que ocurre es lo siguiente: "Cuando materiales conocidos como fotocatalíticos absorben las radiaciones ultravioleta del sol, las sustancias contaminantes producidas por la actividad humana, se convierten en elementos inocuos", se explica en el estudio "Concreto fotocatalítico autolimpiante" publicado en la Revista Internacional para la Investigación y el Desarrollo Científico en 2014.

¿Y qué es la fotocatálisis? "El aumento de la velocidad de una reacción química por efecto de la luz o de otras formas de energía radiante", según la última edición del diccionario de la Real Academia Española.

Es así como al utilizarse en el pavimento de alguna calle, justamente donde se origina la polución, como es el caso del puente Sarajevo, el proceso de fotocatálisis descompone elementos orgánicos como alergénicos, algas, bacterias y el óxido de nitrógeno producido por el combustible de los automóviles que, a su vez, contribuye a la formación de la lluvia ácida.

Novedoso
Este tipo de hormigón es más costoso que el normal.  
Este tipo de hormigón es más costoso que el normal.

El concepto de fotocatálisis se conoce desde hace años, sin embargo, "su aplicación en materiales cuyo componente principal es el cemento, es algo reciente", se afirma en el estudio "Concreto fotocatalítico autolimpiante".

Un punto en contra es la imposibilidad de este proceso para descomponer sustancias inorgánicas como manchas y óxido, explica en su sitio web la Sociedad del Concreto, en Inglaterra.

Adicionalmente, se encuentra el tema del costo.

"Como esto incluye un aditivo que se le pone al hormigón durante la mezcla, eso lo hace un poco más costoso que el normal. Es difícil estimar el valor porque hay varios elementos a considerar, pero es alrededor de un 15% más caro", le dice Casamor a BBC Mundo.

¿Sirve?

El concreto que utiliza el proceso de fotocatálisis también se conoce como "autolimpiante" porque, para mantenerlo limpio, no requiere de químicos nocivos para el ambiente.

Además de este material, se han desarrollado vidrios y baldosas que utilizan reacciones de fotocatálisis.

Su efectividad ha sido analizada en algunos estudios. Uno de ellos es el de laRevista Internacional para la Investigación y el Desarrollo Científico y otro, publicado con anterioridad, es de la Universidad Tecnológica de Eindhoven, en Holanda.

En ambos se refieren experimentos que demuestran que este método mejora la calidad del aire en áreas contaminadas.

La Sociedad del Concreto refiere que esta tecnología se ha probado en la sede de la aerolínea Air France, en el aeropuerto Roisyy-Charles de Gaulle en París, Francia; en el Hotel de la Policía, en la ciudad francesa de Burdeos, y en la Iglesia de Dios Padre Misericordioso, en Roma, Italia.

Desalojo de una enferma

María Goretti Guisande, en un box de urgencias del hospital de Sant Pau. 
Ha sido trasladada en ambulancia tras ser desahuciada de su casa.  
Una mujer, una dolencia grave, un desahucio. María Goretti Guisande ha perdido su piso esta mañana y ha ingresado en un centro de alojamiento temporal municipal. La hemos acompañado.

Xavi Herrero Follow @twitterdev
Lali Sandiumenge Follow @twitterdev

11 de maig de 2015

“Han forzado mi puerta”. María Goretti Guisande dormía cuando esta mañana un taladro ha perforado el cerrojo de su casa. La ha despertado la luz de la habitación al encenderse. Ha abierto los ojos y ha visto a mucha gente. Incapaz de moverse, lo único que ha podido hacer es mandar con el móvil dos mensajes de urgencia: a la asociación antidesahucios 500X20 y a Genoveva Seydoux, otra enferma, como ella misma, de las enfermedades de los síndromes de sensibilización central (SSC), cuyo día internacional se celebra mañana.

Me están desalojando, les ha dicho.

La comitiva judicial ha entrado en su casa. Agentes de la policía catalana, trabajadores de servicios sociales y del servicio de emergencias médicas (SEM). La han sentado en una silla, la han bajado en el ascensor, la han metido en una ambulancia y se la han llevado. Detrás ha quedado una puerta rota, sus muebles, sus cosas, sus recuerdos y las pocas cajas que había podido empezar a embalar.

Goretti Guisande ha perdido su piso, que para ella era mucho más que su hogar: era su hospital y la burbuja donde vivía protegida de los tóxicos del exterior.

“Creo que estoy en un estado de choque y de autoengaño. Creo que saldré de aquí y volveré a mi casa”, repetía esta mañana, desesperada, en un box de urgencias del hospital de Sant Pau, donde la han trasladado por orden del médico forense que el juez había convocado al desahucio. Afectada de sensibilidad química múltiple severa tiene también fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, cualquier químico puede causarle transtornos graves, por eso se ha resistido hasta el final a mudarse a un centro de alojamiento temporal, la alternativa de vivienda que le ofrecía el Ayuntamiento. Por eso tampoco quería hoy estar en el servicio de urgencias del hospital barcelonés.

La pesadilla empezó en otoño de 2013, cuando, incapacitada para trabajar prácticamente no puede moverse, dejó de tener ingresos y ya no pudo seguir pagando el alquiler. En 2014 recibió tres notificaciones de desahucio, que sus abogados asignados de oficio consiguieron paralizar a causa de su enfermedad. El propietario ofreció condonarle la deuda si se iba en quince días, pero en su situación eso no era factible. No fue hasta principios de febrero pasado cuando se intentó ejecutar el desalojo, aunque un grupo de activistas de laasociación 500X20 y la PAH consiguieron pararlo. El 13 de abril, el juez decretó el lanzamiento abierto, es decir, que podía ser desalojada sin notificación previa. Goretti vivía desde entonces con la angustia de perder su piso en cualquier momento.

No solo a ella, tampoco a su abogada la habían advertido de que el desahucio sería hoy. “El alzamiento abierto es una medida para evitar que lo paren, como en la ocasión anterior. Es muy perjudicial, y más en el caso de una mujer tan enferma como ella”, afirma Laia Caralt, letrada del despacho que fue designado de oficio para representarla. El hecho de que haya acudido un médico forense y el SEM muestra que era un desalojo especial y que el juez era consciente de la gravedad de su estado. Estaba bien documentado. Para Clara Valverde, enferma y presidenta de la Liga Síndrome de Fatiga Crónica, su caso abre un precedente “muy peligroso” para otras enfermas de SSC. “Hay muchas enfermas amenazadas de desahucio. Hay muchas enfermas que están sin ingresos y sin pensiones. Hay muchas Gorettis”, denuncia.

Su invalidez, ha dejado a Goretti impotente y sin opciones. Si fuera por ella, decía entre sollozos este mediodía en Sant Pau, agarraría la puerta y se iría por las buenas del hospital. Pero ni tenía su silla de ruedas ahí, ni sitio a donde ir. Originaria de Galicia, de 37 años, está sola y tiene a su familia lejos. La atienden los servicios sociales de su distrito y una trabajadora social desde hace tiempo.

Goretti no ha podido salir del centro sanitario hasta primera hora de la tarde, cuando la han dado el alta tras hacerle una analítica y visitarla los médicos de urgencias y un psiquiatra. Una ambulancia la ha vuelto a trasladar, esta vez al centro de alojamiento temporal Hort de la Vila, un recurso municipal abierto hace dos años en el barrio de Sarrià para ofrecer techo a víctimas de desahucios y a personas con dificultades para acceder a una vivienda.

El Ayuntamiento de Barcelona asegura que el centro, que gestiona la orden hospitalaria de Sant Joan de Déu, está preparado para acogerla. Le han dispuesto una habitación individual pintada con pintura ecológica, y sábanas y toallas especiales. Su abogada discrepa: el informe que presentaron los servicios sociales al juzgado, sostiene, alertaba que los espacios comunes baño, comedor se limpian a diario con productos convencionales y que la alimentación es una dieta común, no ecológica. “Servicios sociales dijo que su situación de salud es extrema, pero que era lo único que le podían ofrecer”, dice.

Cuando ha llegado al centro, a Goretti se le ha caído el alma a los pies. Su habitación es pequeña pero luminosa, pero huele todavía a recién pintado y las ventanas no consiguen apagar el ruido del intenso tráfico de la avenida Via Augusta, dos plantas más abajo, y a ella cualquier estímulo puede provocarle una crisis de dolor paralizante. El baño común, situado justo enfrente de su puerta, desprende un intenso olor a desinfectante. Única cosa positiva en esta carrera de obstáculos: le han comprado productos de alimentación ecológica, y podrá mantener su dieta aunque no comer a las horas que suele hacerlo ella, que come solo cuando tiene fuerzas y tiene el reloj interno estropeado.

La puerta de la habitación es estrecha, y se derrumba cuando le cuesta entrar con la silla de ruedas. Llora. Calla. En la habitación, un escritorio de madera, un armario, una cama, un espejo y un lavamanos. Servicios sociales le ha traído algunas de sus pertenencias: una caja de cartón con su televisor, otra con libros, unas cuantas bolsas llenas, dos maletas. Goretti cuenta que esta mañana las han preparado rápido y que casi no ha podido elegir qué llevarse. Las abre y mira: ropa que no usa, cajas vacías de medicamentos, una caja con joyas que no necesita. Pero, sobre todo, le faltan su colchón y su almohada, los únicos con los que el dolor le da una tregua. “Se lo pedí a servicios sociales, que si me echaban me los trajeran”, murmura.

El futuro de Goretti pende de un hilo. La enfermedad la ha incapacitado para trabajar y ganarse la vida su último empleo remunerado fue en 2009 pero la Seguridad Social y el Institut Català d’Avaluacions Mèdiques i Sanitàries (ICAMSS) le denegaron la petición de invalidez. Servicios sociales le está tramitando una renda mínima de inserción. Es la única manera, dicen desde el Ayuntamiento, de que pueda acceder a un piso de emergencia social. Mientras tanto, tendrá que quedarse en el Hort de la Vila. Mientras tanto, promete el consistorio, le guardarán todas sus cosas en un depósito municipal.

Su situación es tan compleja como su enfermedad. El mientras tanto puede durar.
Goretti se desespera. Su piso era su hospital. Tiene sensibilidad química múltiple 
y cualquier estímulo puede desencadenarle una crisis.  
Por la tarde, Goretti es dada de alta en Sant Pau. Le han hecho una analítica 
y la han visitado médicos de urgencias y un psiquiatra.  
Una ambulancia la traslada a un centro de alojamiento temporal municipal. 
No tiene otra opción a su alcance.  
Goretti llega al centro, en Sarrià, donde ha de vivir hasta que 
pueda acceder a un piso de emergencia social.  
La habitación huele a recién pintado. Se oye el ruido del intenso tráfico de la ciudad. 
Goretti teme que le desencadene una crisis de dolor.  
Destrozada y agotada. Su futuro es incierto. Querría dormir, despertarse 
y estar de vuelta a su casa.  
Los servicios sociales le han llevado unas cuantas pertenencias a la 
habitación. El resto se lo guardarán en un depósito municipal.  
Durante el desahucio, Goretti no ha podido elegir qué llevarse. Le faltan su colchón y su 
almohada, los únicos que le permiten dormir pese al dolor.  
Ante la ventana de su nueva habitación. Sin saber qué le deparará el futuro.  

viernes, 8 de mayo de 2015

La primera casa autosuficiente sin facturas de agua ni luz se ha hecho realidad y se perfila como la vivienda del futuro

Aunque pareciera un sueño inalcanzable ya es realidad; se ha conseguido construir una casa que no depende de las compañías eléctricas porque es autosuficiente, sin facturas de agua ni luz. Ha sido bautizada con el nombre de Casa Martina y construida por José Vaquero a 40 Kilómetros de Madrid. Se trata de una de las llamadas casas pasivas que significa que tienen un mínimo consumo energético o goza de total independencia energética.

José Vaquero, ha tenido que ser muy constante durante años y sortear muchas dificultades hasta llegar a ver los resultados, pero sobre todo no dejar de creer nunca que estaba en lo cierto al pensar que es la vivienda del futuro y se hizo fuerte ante las dificultades: “España es el único país del mundo que penaliza la energía solar, si quieres consumir la energía de tus propios paneles solares debes pagarle a las compañías eléctricas una tasa, una penalización. Es como plantar un huerto y tener que pagarle al supermercado por consumir tus propios tomates”. Se lamenta el constructor y autor del proyecto para la empresa Alternativa Energética

La casa obtiene la energía de fuentes renovables, tiene sistemas de energía fotovoltaica, solar térmica y geotérmica. Pero tan importantes son las fuentes de energía renovables como tener un aislamiento perfecto y una orientación estudiada al milímetro. Teniendo en cuenta las sinergias del entorno donde se ubica la casa, se puede aprovechar al máximo la energía de la propia naturaleza.

A Casa Martina no le hace falta abrir las ventanas para ventilar, el aire circula y se renueva en su interior gracias a un pozo canadiense: una instalación que hace pasar el aire del exterior por debajo de la tierra para hacer que entre al interior de la casa a la misma temperatura que hay. A su vez, permite que salga el aire renovándolo sin perder energía. De este modo la casa está fresca en verano y cálida en invierno.

Una red de recogida y tratamiento de aguas pluviales y grises, abastece dos depósitos que permiten aprovechar el agua para llenar las cisternas de los inodoros y regar las zonas verdes y un pequeño invernadero que tiene la vivienda.
Cuando la renovación del aire del pozo canadiense no es suficiente para aclimatar la vivienda, se recoge la energía de la instalación solar térmica y de una bomba de calor geotérmica, logrando una temperatura confortable todo el año. La combinación de todos estos sistemas y acciones para ahorrar energía, hacen que Casa Martina sea un ejemplo a seguir.

En cuanto al coste, José Vaquero, afirma que no se puede decir una cifra puesto que cada casa pasiva es un proyecto que se diseña en función del cliente y de las necesidades del entorno. Sin embargo, advierte: “Hay que valorar la hipoteca energética, que es lo que mucha gente no ve, lo que te ahorras en pagar energía a las compañías durante todos los años que vivas en una casa pasiva. La inversión se suele amortizar en 8 o 10 años”

Fotos: Scheneider Electric

Para más información: www.schneider-electric.com