martes, 9 de abril de 2013

Hacia un diagnóstico de la fatiga

  • Investigadores españoles descubren ocho posibles marcadores de esta enfermedad, lo que podría facilitar su diagnóstico y su tratamiento
Cristina Montane, afectada por el síndrome de fatiga crónica. / MASSIMILIANO MINOCRI
Fue publicar el estudio, a finales de marzo, y empezar a llegar peticiones de personas que querían que el inmunólogo Julià Blanco analizara su sangre en busca de las pruebas que permitan afirmar que padecen el síndrome de fatiga crónica (SFC). “Pero nosotros somos un laboratorio de investigación, no clínico”, se disculpa el investigador del IrsiCaixa y autor principal del estudio. Por primera vez se han identificado ocho moléculas del sistema inmunitario cuya presencia en sangre puede interpretarse como un biomarcador de la enfermedad.

Para los afectados, el descubrimiento va más allá de un hallazgo científico. Porque la fatiga crónica no se parece a otras enfermedades. “Se puede diagnosticar bien, pero la metodología para hacerlo es puramente clínica, poco cuantitativa”, señala Blanco. Los síntomas —cansancio matinal invalidante durante más de seis meses, intolerancia al ejercicio físico, problemas de concentración...— permiten identificarla, pero lo cierto es que pasan de media diez años desde que se manifiesta hasta que se diagnostica, explica José Alegre, especialista en fatiga crónica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Además de la sanitaria, la enfermedad tiene una vertiente sociolaboral: si no hay diagnóstico, es más complicado recibir una baja médica o el reconocimiento de una discapacidad. De ahí que cualquier avance suponga un mundo para los afectados por un síndrome del que se desconoce el origen, pero que afecta a una de cada 1.000 personas, según algunas estimaciones —no hay estudios de prevalencia; Alegre menciona estudios americanos con un 2% de mujeres entre 18 y 55 años afectadas—.

Se podría decir que Cristina Montané, barcelonesa de 52 años, se diagnosticó a sí misma. “Todos mis recuerdos de infancia son de que estaba cansada, con frío, constipada. No tenía conciencia de enfermedad porque para mí aquello era lo normal”, explica. Cuando se quedó embarazada de su primer hijo descubrió que se encontraba bien: “Me di cuenta de que podía hacer vida normal”. Le pasó lo mismo durante la gestación de sus otros dos hijos, y el médico empezó a descartar otras patologías. “Al final fui yo la que busqué una lista de síntomas y le dije ‘los cumplo todos”. Montané tuvo que dejar de trabajar una década. Ahora que sus hijos son mayores ha vuelto a hacerlo, pero en casa y con horario flexible. “Es necesario empezar por educar a los médicos en esta enfermedad; nada justifica que sigan haciendo gala de la más absoluta desinformación sobre una enfermedad tan grave, compleja y extensa”, reclama.

El estudio de los investigadores catalanes de IrsiCaixa (impulsado por la Obra Social La Caixa, la Generalitat de Catalunya y el hospital Germans Trias i Pujol), publicado en la revista Journal of Translational Medicine, es novedoso porque en lugar de analizar un solo parámetro en muchos pacientes, estudiaron todas las células del sistema inmunitario en un número limitado de pacientes. Fue así como descubrieron que “existía un patrón”, explica Blanco. “Los resultados nos dicen que hay una alteración a nivel inmunológico”, añade, que se manifiesta en ocho moléculas alteradas. Además del potencial que supone en el diagnóstico, el hallazgo es interesante porque “podría aproximarnos a un mejor tratamiento que module el sistema inmune y pudiese modificar el curso del SFC, que hoy es hacia la cronicidad”, añade Alegre.

Carlos González, aquejado del síndrome de fatiga crónica desde 2005, ironiza: “Es una enfermedad para ricos porque te condena a vivir como un cura. Yo un día puedo estar cuatro horas delante de ordenador y luego estar tres semanas baldado por un virus. No puedes tener estrés, hay que cuidar la alimentación, dormir bien...”. Por suerte, él, que hoy tiene 42 años, trabajaba entonces en un banco en Holanda con un gran sueldo, lo que le permitió someterse a multitud de pruebas que presentaron anormalidades en Londres, Holanda o Bélgica, además de participar en el estudio del Vall d’Hebron. “Me pasé un año que me arrastraba y pensaba que era cansancio. Luego cogí una mononucleosis infecciosa y a las cuatro semanas el virus no desapareció. Lo tuve durante tres años. Al principio solo iba de la cama al sofá”, recuerda.

“Tuve la suerte de que mi banco cerró, nos indemnizaron y pude descansar. Ahora tengo una incapacidad, aunque en Holanda pueden quitártela en unos años”. Carlos no puede tener horarios, pero ya se atreve a hacer planes y hace vídeos desde casa con el ordenador.

“Los estudios no se quieren hacer a gran escala porque no interesa saber cuántos afectados hay, que son más que los seropositivos. Los médicos prefieren dar antidepresivos”, se lamenta González. Coincide con él Montané, que colabora con una plataforma de afectados y asegura que está harta de ver llegar a personas “atiborradas” de antidepresivos y ansiolíticos. “Uno acaba haciendo de médico de sí mismo”, suspira. Ella toma suplementos vitamínicos y minerales, y todo lo que “fortalece el sistema inmunológico”.

Es una enfermedad muy política, con muchos intereses, y las farmacéuticas no se pueden lucrar”, añade González. “Frustra que la mitad de los médicos se lo cree y la mitad no, cuando es una enfermedad reconocida por la OMS y con 4.000 estudios. Hay ignorancia porque es una enfermedad que durante la carrera no estudian”, continúa Carlos, un caso atípico, pues tres de cada cuatro casos son femeninos.

La abogada Lourdes Martínez, especializada en fatiga crónica, recuerda a una clienta pediatra que reconocía: “Yo esta enfermedad no me la creía”. Esta médico con un expediente brillantísimo terminó el MIR, y, reventada, se cogió un año libre convencida de que estaba exhausta de trabajar. No ha vuelto a ejercer.

Martínez, que ha llevado ya 50 casos, cuenta y no para. A su cabeza viene un chico que vomitaba del estrés en los exámenes porque su padre pensaba que era un vago o una ingeniera a quien se le desencadenó la fatiga crónica con una toxoplasmosis. “Lo llamaban la enfermedad del yuppie porque lo eran los primeros casos diagnosticados. Suele ser gente muy brillante, con trabajos muy buenos, pero el cansancio muchas veces hace que su cerebro no funcione bien. Se desorientan o no pueden estar concentrados en una lectura más de 20 minutos”, prosigue la letrada que ha llevado también casos de divorcio de algún cliente. “Es difícil para la familia. Son muy dependientes aunque aparentemente sean autónomas”.

La tortura de pasar por el tribunal médico

Conseguir una incapacidad es una travesía larga, cara y en muchos casos infructuosa. “Por vía administrativa es casi imposible, y por la judicial es muy complicado pero se va consiguiendo”, se alegra Lourdes Martínez, abogada especializada en fatiga crónica. La Seguridad Social no cubre, por ejemplo, pruebas de esfuerzo que no sirve para mejorar la salud del paciente, pero sí son pruebas determinantes para que un juez acepte la incapacidad. “El problema es que solo hay dos unidades especializadas en fatiga, las dos en Barcelona y no es fácil conseguir un informe de los internistas de la sanidad pública que los jueces valoran más que de la privada”, añade.

Ana Ruiz calcula que se ha gastado en cinco años de enfermedad unos 25.000 euros entre médicos privados, pruebas y asesoría legal. Además, durante los 18 meses que he estado a la espera del juicio, no recibió ningún tipo de ingreso. Ni salario, ni incapacidad temporal, ni siquiera paro porque la empresa no quería despedirla hasta tener sentencia firme.

Martínez califica de “tortura” el paso de sus clientes por los tribunales médicos. “O no les creen o les humillan. Y eso es a raíz de la Ley de Jurisdicción Social de 2011. Antes si estabas un 18 meses de baja, se iniciaba un expediente de incapacidad. Y ahora, a los 12 meses te dan el alta médica. Dejan a la gente a los pies de los caballos. Las empresas grandes pueden ser sensibles, pero a una empresa pequeña la funde”.

Antes de conseguir la incapacidad, Ana Ruiz pasó por seis tribunales. “En todos me he sentido tratada como una delincuente, humillada. Incluso en un caso el mal trato me provocó un ataque de ansiedad que me dejó en la cama una semana”.

dna exclusivo: DoT despierta a cancerígenos torres de telefonía celular

Domingo, 07 de abril 2013, 9:00 IST | Lugar: Mumbai | Agencia: ADN


El departamento de telecomunicaciones o DoT por fin ha despertado al hecho de que puede haber una correlación entre el cáncer y la exposición a la radiación de torres de telefonía celular.

El departamento de telecomunicaciones o DoT por fin ha despertado al hecho de que puede haber una correlación entre el cáncer y la exposición a la radiación de torres de telefonía celular. Un amplio estudio llevado a cabo por un organismo DoT ha documentado casos de muerte por cáncer en las áreas sobreexpuestas a las torres de telecomunicaciones en Mumbai.

"TERM celular Mumbai ha estado recibiendo quejas sobre la radiación de alta sospecha de torres de telefonía móvil. Al ir a través de algunos de estos casos, un caso ha llegado a notar que en un complejo residencial a seis miembros de cinco familias individuales han sido diagnosticados con cáncer en un período de 5-6 años ", dijo el informe de los recursos para la aplicación de Telecom y Monitoreo (TERM), Mumbai.

La sociedad en cuestión es Jawan Nagar sociedad en Borivali. Bipin Shah, un residente, dice: "Cuando el estudio se llevó a cabo, el gobierno dijo que los niveles de radiación estaban bajo control después de que dos torres más se instalaron en la zona. Hemos decidido trasladar la corte en contra de las compañías de torre ", dijo.

Hay una creciente preocupación por el impacto de la radiación torre de telecomunicaciones en los seres humanos y muchos ciudadanos, asociaciones de vecinos y medios de comunicación han destacado anteriormente estas preocupaciones.

El informe TERM documentado el perfil de salud de los demandantes. La encuesta abarca las sociedades en Borivali, Bandra, Wadala, Thane, Andheri, Parel y Dadar, entre otros. El Departamento de Transporte planea ahora llevar a cabo más estudios de este tipo en Mumbai y otras partes del país.

Chetan Shah, de 34 años, residente de la sociedad Jawan Nagar, dijo que al menos ocho vecinos han muerto a causa de cáncer en la sociedad en los últimos dos años. "Cada cierto tiempo se oye hablar de otra muerte.Hemos estado continuamente quejándose de las torres de celulares nuevos que se erigieron en torno a nuestra sociedad. Están tan cerca - ni siquiera los 20 metros de distancia ", dijo.

Otro residente Jawan Nagar, de 72 años de edad, Rasnidhi Vyas, cuya esposa murió Chandrika del cáncer de mama en 2009, recuerda las numerosas visitas a Nanavati Hospital. "El cáncer volvía hasta que los médicos dieron por vencidos." Chandrika más tarde fue también diagnosticada con cáncer de pulmón. "Ella estaba postrada en cama y con dolor tremendo. Me duele recordar incluso aquellos días ", dice.

Kirtida Bhatt, de 62 años, fue diagnosticado con cáncer en junio pasado. "Afortunadamente fue el escenario de partida y nos fuimos al médico a tiempo y consiguió el quiste extirpado mediante cirugía. Luego me fui para una tomografía computarizada por recomendación de mi médico. Encontraron 2-3 quistes otros pequeños cerca del mismo lugar para el que fue asignado a ir a través de seis ciclos de quimioterapia. Estoy agradecido que estoy claro ahora todos los signos de cáncer."

KR Samant de vivienda Namaskar sociedad en Andheri (E), también forman parte de la encuesta PLAZO, ha estado luchando contra las empresas de telecomunicaciones desde hace casi un año. Su esposa sufre de cáncer de mama y dos personas en su sociedad han muerto.

Chetan Shah dice que su familia vive con miedo después de haber visto a tantos vecinos sucumbir al cáncer."No vamos a esperar a que uno de nosotros para conseguir el cáncer y han decidido tomar acciones legales", dijo.

En septiembre de 2012, el gobierno redujo los límites de emisión de radiación de torres de telefonía móvil a 450 mW / m ² de 4.500. Pero incluso esto está muy por encima de las normas internacionales.

lunes, 8 de abril de 2013

El copago obliga a discapacitados a pedir adelantos para comprar fármacos

08.04.13 – 01:14 - E. BROTONS | ALICANTE.

«La situación es ahora mismo caótica». Así define la patronal de los centros especiales de empleo para discapacitados de la Comunitat el momento por el que están pasando por los impagos, por el retraso en recibir las subvenciones por parte del Consell, los recortes y con peticiones, cada vez más, de trabajadores que con salarios de unos 700 euros y familiares en el paro no pueden hacer frente al gasto mensual del copago farmacéutico. «Algunos centros pueden adelantarles, pero otros no porque no tienen», afirma el presidente de la Agrupación Empresarial Valenciana de Centros Especiales de Empleo (Agevalcee), Juan José Serrano.

El panorama es desalentador. Actualmente, estos centros todavía no han recibido del Consell las subvenciones de 2012 y que supone un ingreso de cerca 20 millones de euros.

Actualmente, hay 124 centros especiales en activo en la Comunitat con 4.000 trabajadores discapacitados. Desde hace poco tiempo los responsables se han quedado «sorprendidos» por las peticiones de adelanto de nóminas para hacer frente al pago de medicinas desde que se implantó el artículo 160 de la Ley 10/2012 de 21 de diciembre, que establece el copago farmacéutico, ortoprotésico y ayudas técnicas para las personas con discapacidad y/o en situación de dependencia.

Según el presidente de la patronal, al principio empezaron a detectar casos aislados, pero ya no es así y se ha ido extendiendo. «He hablado con otros centros y les está pasando lo mismo; el copago está afectando», señala Serrano, quien en su centro, de una plantilla de 180 trabajadores entre un 15% y 20% piden adelanto de nóminas y en centros entre de treintena y 40 trabajadores, suelen solicitarlo hasta un 10%.

«Hasta ahora cuando pedían que les adelantásemos era para otros gastos como recibos de luz y cosas muy puntuales, pero ya son muchos para medicinas y suelen solicitarlo la última semana del mes porque ya no pueden continuar comprando», añade.

Cantabria aprueba por unanimidad la ley que prohíbe el ‘fracking’

  • El Gobierno regional, del PP, se sitúa así frente al Ejecutivo central, que apoya esta técnica
  • Los tres partidos presentes en la cámara han votado a favor de la prohibición

El Parlamento de Cantabria ha aprobado este lunes por unanimidad la ley que prohíbe el uso del fracking, la polémica técnica de extracción de gas no convencional mediante fracturación hidráulica, en todo el territorio de la comunidad autónoma. Se trataban del primer punto en el orden del día del pleno: "Debate y votación del dictamen de la comisión al proyecto de ley de Cantabria por la que se regula la prohibición en el territorio de la comunidad autónoma de Cantabria de la técnica de fractura hidráulica". Un texto remitido por el Gobierno, del Partido Popular, que con esta ley se sitúa en oposición al Ejecutivo central, que ve con buenos ojos la técnica de la fractura hidráulica y está dándole cobertura legal. Se trata de la primera comunidad autónoma que aprueba una normativa que prohíbe el fracking en su territorio.

El proyecto de ley asegura en el primer párrafo de la exposición de motivos: "La fractura hidráulica como técnica para la extracción de gas, o fracking, plantea en la actualidad interrogantes tanto desde el punto de vista de la salud como desde la perspectiva de la protección medioambiental, fundamentalmente por la posibilidad de que con la utilización de esta técnica pueda producirse contaminación en los acuíferos subterráneos dada la inyección de productos tóxicos y contaminantes que resultan necesarios para la utilización de esta técnica".

El consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Urbanismo, Javier Fernández, ha asegurado que se trata de una ley que "apuesta por el futuro", un futuro, según ha dicho, "vinculado" a la protección del medio ambiente, al paisaje y a los recursos hídricos de Cantabria. Según ha señalado, y recoge Europa Press, para esta ley se ha optado por "el principio de precaución" mientras las "dudas" e "incógnitas" que plantea esta técnica "no queden definitivamente despejadas".

Se trata de la primera comunidad autónoma que aprueba una ley para prohibir el 'fracking' en su territorio

La ley ha sido aprobada con la unanimidad de los tres partidos presentes en el Parlamento: PP, PRC y PSOE. Es una ley "clara, precisa y sencilla", como lo es también el "clamor popular" que se ha escuchado en Cantabria contra esta técnica, ha afirmado el consejero, recoge Efe.

Cantabria acumula desde 2011 seis permisos de exploración de hidrocarburos —la figura que permite investigar si existen reservas de gas pizarra—, cinco de ellos concedidos por el Ministerio de Industria y uno por el Gobierno anterior, del regionalista Miguel Ángel Revilla. La cuenca vascocantábrica, una zona que abarca territorios de Cantabria, Álava y Burgos, está en el punto de mira de las empresas interesadas en extraer gas pizarra mediante la técnica del fracking. Según sus datos, es la que cuenta con mayor potencial, casi la mitad de todo el gas que se estima que hay en territorio español.

"La aprobación de la ley que prohíbe la utilización en Cantabria de la técnica de la fracturación hidráulica utilizada para la extracción de gas no convencional cierra la puerta a la creación de puestos de trabajo y a la atracción de inversiones, valoradas en cien millones de euros solo en la fase de exploración", ha protestado hoy en un comunicado la plataforma Shale Gas España, que agrupa a las empresas interesadas en la explotación de este recurso.

España tiene, según cálculos del Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas, recursos de gas no convencional para 39 años de consumo. Esta institución presentó el mes pasado un estudio que aconseja no perder este tren energético.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/08/actualidad/1365443283_986703.html

Sanidad asegura que «no existe motivo de alarma» por metales pesados fuera de Azsa

El Principado hará un estudio entre la población asturiana para comparar los índices de mercurio de la gente sana y los empleados de la empresa

Instalaciones de Asturiana de Zinc (Azsa). 
mara villamuza
Asimismo, la Consejería de Sanidad anunció ayer la puesta en marcha de un estudio para determinar la presencia de mercurio en sangre de la población asturiana. La dirección General de Salud Pública, con la colaboración del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias, está tomando muestras a 150 personas mayores de 18 años y de todos los grupos de edad con el fin de analizar los niveles de este metal y poder, de este modo, comparar estos resultados con los obtenidos de los análisis efectuados a los trabajadores de las empresas Asturiana de Zinc (Azsa) e Ingeniería Montajes del Norte (Imsa), víctimas de un envenenamiento por metales pesados en las instalaciones que la multinacional del grupo Xstrata posee en San Juan de Nieva.

Julio Bruno precisó que los resultados de ese informe encargado por la consejería «permitirán valorar adecuadamente los niveles de mercurio en sangre detectados en los trabajadores de Asturiana de Zinc, situándolos en el contexto global de la población asturiana». El director general consideró que en un asunto tan delicado como el envenenamiento por mercurio es preciso pronunciarse «con absoluto rigor y transparencia» como, a su juicio, viene haciendo la Consejería de Sanidad desde el inicio de la crisis del mercurio.

El director de Salud Pública recalcó también que, a raíz del accidente en Azsa, se puso en marcha «un dispositivo extraordinario para una situación extraordinaria, con el objetivo de dar mayor seguridad en el seguimiento de los afectados, independientemente de su situación laboral futura». Así, explicó que todos los trabajadores afectados han sido citados ya por el servicio de Medicina Interna del HUCA y se les han hecho todas las pruebas necesarias por parte de diferentes especialidades. Además, se seguirá con un protocolo de atención para detectar a tiempo problemas de salud a largo plazo.

Bruno aseguró también que se han realizado análisis ya al 62 por ciento de la plantilla de Azsa y contarán finalmente con una muestra de «unos 700 trabajadores de los 824 de la plantilla total». Según los sindicatos consultados, «el director tiene que saber que habla de analíticas, no de trabajadores; conocemos casos de cuatro y cinco análisis al mismos trabajador». Julio Bruno indicó que el 5 por ciento de los análisis referidos presentan niveles en sangre de mercurio por encima de los 15 microgramos en litro de sangre, es decir, por encima de los valores límites derogados ya hace cuatro meses por la Comisión Nacional de Seguridad y Salud Laboral.

Según el director de Salud Pública, la presencia de mercurio en el organismo es «preocupante» y, en ese sentido, ofreció algunos datos que tienen que ver con el consumo de grandes peces depredadores, como el pez espada o emperador y el atún por parte de las madres durante el embarazo. De hecho, el Ministerio de Sanidad y la propia Consejería de Sanidad recomiendan a las mujeres embarazadas y a los menores de cuatro años limitar la ingesta de este tipo de pescado y han puesto en marcha otras estrategias para tratar de reducir la presencia de este metal pesado en la población. En Azsa, por ejemplo, se repartió un folleto del Ayuntamiento de Nueva York a este respecto.