09 de
Ene, 2012
Por
Ngala Killian Chimtom
YAOUNDÉ,
(IPS) - Maya Stella, gerente de un restaurante en la capital de
Camerún, ya no usa plástico para envolver los alimentos que vende a
sus clientes. Lo ha sustituido por hojas de banana o plátano, porque
son naturales y considera que utilizarlos con este fin es parte de la
cultura africana.
Las
prácticas de envolver alimentos en Camerún han cambiado con el paso
del tiempo.
Tradicionalmente, la población empleaba hojas de banana
para cubrir el «corn-fufu» -comida típica a base de harina de
maíz-- y hasta el puré de boniato. La textura resbaladiza de las
hojas impide que la comida quede pegada. Pero en los últimos años
el plástico fue reemplazando a las hojas. El aroma de las mismas,
que daba un sabor específico al corn-fufu, fue desapareciendo,
haciendo que el producto se fuera volviendo más bien insulso. «Los
alimentos tienen realmente un buen sabor cuando se envuelven en hojas
de banana», dijo la profesora Agatha Tanya, nutricionista en la
Universidad de Yaoundé 1.
El
secretario general del Ministerio de Ambiente y Desarrollo
Sostenible, Patrick Akwa, elogió el regreso gradual a las hojas
vegetales como un paso importante hacia la protección ambiental.
«Los plásticos usados se degradan muy fácilmente en el ambiente si
no se eliminan de modo adecuado, pero las hojas de banana pueden
tirarse porque se descomponen naturalmente», explicó.
Pero el
motivo más importante por el que Stella volvió a estos
«tradicionales papeles de envoltorio» fue un informe que oyó en la
radio estatal, que señalaba que usar plástico para envolver
alimentos era peligroso para la salud humana. Escuchó que esos
materiales «pueden causar cáncer», por lo que decidió proteger a
sus clientes, según nos explicó.
La
alerta la dio Maurice Dikonta, un conferenciante e investigador
químico de la Universidad de Yaoundé 1, quien desde hace 15 años
estudia plásticos y polímeros. Guiado inicialmente por su interés
académico, Dikonta cree ahora que sus conclusiones pueden ayudar a
salvar vidas. «Cuando uno quiere que esos plásticos sean
manejables, agrega lo que se llama plastificantes. Moléculas que los
vuelve blandos, o suaves, o flexibles, como los que se usan para
envolver alimentos. Estos plastificantes no permanecen en el plástico
tras introducirlos en un horno microondas o si se emplea para
envolver alimentos calientes», explicó. «En esas condiciones, los
plastificantes se evaporan y penetran en los alimentos. Así que cada
vez que uno come un alimento envuelto en plástico, en realidad está
consumiendo esos plastificantes, que son tóxicos», añadió.
El
doctor Henry Besong, de la Hope Clinic en Yaoundé, nos dijo que la
sustancia química tóxica hallada en el plástico es el bisfenol A
(conocido por sus siglas inglesas BPA). El BPA es un compuesto
orgánico que se emplea en la fabricación de resinas para revestir
latas de alimentos y bebidas y en plásticos como el policarbonato,
materia prima de biberones, botellas de agua, equipos deportivos,
dispositivos médicos y dentales y electrodomésticos. «El BPA imita
al estrógeno femenino, y puede causar cáncer de mama y baja
producción espermática en los hombres», sostuvo Besong.
En un
informe del estadounidense Environmental Working Group figura un
listado de algunos de los peligros que puede causar la exposición al
BPA, entre ellos anormalidades cromosómicas y en el sistema
reproductivo, lesiones cerebrales y neurológicas, cáncer y
problemas cardiovasculares. Pero la exposición a esta sustancia
tóxica no solamente ocurre a partir del consumo de alimentos
envueltos en plástico. El BPA se deposita en los materiales con los
que entra en contacto, como los alimentos y el agua. Esto significa
que usar biberones que contengan BPA pone en riesgo la salud de los
bebés.
Sudáfrica
fue el primer país africano en prohibir la «manufactura,
importación, exportación y venta de biberones», mientras que, en
Asia, Malasia planea prohibir totalmente el BPA este año. China,
otrora líder mundial en la fabricación de biberones, prohibió en
junio el uso de esta sustancia en su elaboración, y también la
importación y venta de otros productos que contengan BPA.
La Unión
Europea y países como Brasil, Canadá, Costa Rica y Turquía ya
prohibieron o restringieron los productos que contienen BPA. Y en
abril, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados
Unidos decidirá si limita el uso de esta sustancia en los
envoltorios de alimentos.
Los
cameruneses tienen que dejar de envolver alimentos en plástico
porque «no es sano», afirmó la nutricionista Agatha Tanya.
Recomienda sustituir este material por hojas de banana y plátano,
dado que «no solo no implican riesgos, sino que dejan un muy buen
sabor».
Algunas
radios comunitarias en Camerún se hicieron eco de la advertencia y
llevan a cabo campañas masivas contra el uso de los envoltorios
plásticos. En Oku, una localidad de la región noroccidental, la
respuesta a la campaña «La voz de Oku» fue tremenda. «Ya no puedo
usar plástico para envolver alimentos», dijo Marceline Yula, un ama
de casa de ese poblado, agregando que la salud de su familia no debe
comprometerse.
Pero
todavía hay mucha resistencia. Dikonta señaló que incluso su
esposa es reticente a sus advertencias. «Ella sostiene que los
alimentos están presentables envueltos en plástico», dijo. Según
Dikonta, la prensa, las agencias del gobierno y las autoridades
políticas, religiosas y tradicionales, deben llevar a cabo campañas
de concienciación sobre los peligros de usar plástico para envolver
los alimentos, especialmente cuando estos están calientes.
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