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jueves, 19 de diciembre de 2013

El increíble poder descontaminante de las plantas en su hogar

Miércoles, 18 de diciembre 2013

Las flores y las plantas son tan caras que se han convertido en un lujo que sólo unos pocos pueden seguir permitiéndose en estos tiempos difíciles.

Es una pena, porque un interior con flores proporciona paz y alegría. Lo natural es vivir rodeados de plantas, y no de cemento, pintura, plástico, madera barnizada y aparatos eléctricos.

Además, tener plantas y flores en casa es bueno para la salud; algunos tipos de plantas tienen virtudes descontaminantes y contribuyen en gran medida a sanear la atmósfera que respiramos.

El interior se encuentra de 5 a 10 veces más contaminado que el exterior

El Observatorio de la Calidad del Aire en los Hogares es un organismo público francés que ha llevado a cabo un extenso estudio sobre esta materia; su conclusión ha sido que el 10% de las viviendas están muy contaminadas, siendo mayor la contaminación química en el interior que en el exterior. El 30% de los hogares presentan simultáneamente de 3 a 8 contaminantes en grandes cantidades, debido a productos de limpieza, aparatos de calor, tabaquismo o ácaros.

El más común es el formaldehído, un gas peligroso por su poder irritante y alérgico. En 2004, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC en sus siglas en inglés) lo clasificó como claramente cancerígeno para el hombre. Según sus estudios, el formaldehído está presente en productos de limpieza y detergentes domésticos, champús, ambientadores, alfombras, geles de ducha, muebles de madera aglomerada, pinturas de interior, revestimiento de suelos, etc.

No obstante, existen otros muchos contaminantes interiores, conocidos por el nombre de “COV” (Compuestos Orgánicos Volátiles).

Los contaminantes que nos rodean en casa

Aparte del formaldehído, muy común, los detergentes y disolventes también pueden emitir tricloroetileno y xileno.

Los pegamentos y colas, incluidos los utilizados para pegar tanto el parqué como la moqueta, también pueden emitir xileno y tolueno.

Las botellas y otros objetos de plástico pueden ser una fuente de benceno; los muebles barnizados, de pentaclorofenol; las pinturas, de xileno y, si alguien fuma en casa, es probable que respiremos amoníaco.

Aun a riesgo de repetirme, quiero dejar claro que, salvo en los plásticos, todos estos componentes orgánicos volátiles se encuentran presentes a la vez que el formaldehído.

El avance experimentado por las técnicas de aislamiento hace que los gases se queden cada vez más tiempo atrapados en las habitaciones. Sabiendo que pasamos como mínimo el 80% del tiempo en interiores, se podría explicar que el número de alergias respiratorias se haya duplicado en 20 años.

No todos los contaminantes son igual de nocivos

La peligrosidad de los COV varía de unos a otros, ya que entran en juego numerosos factores.

Por un lado, no todos los contaminantes son igual de nocivos; por otro, la duración y frecuencia de exposición a los contaminantes varía mucho y, por último, no todos los individuos reaccionan igual ante ellos. A algunas personas, como pueden ser los niños, las personas enfermas o las alérgicas, les afectarán más que a otras.

Para los científicos es muy fácil conocer los efectos de los COV sobre la salud cuando la exposición a los contaminantes es corta y en dosis altas. Por el contrario, resulta mucho más complicado determinar sus efectos con exactitud cuando la exposición es muy prolongada y cuando hay muchos contaminantes que se presentan difusos y poco concentrados.

Esta exposición a los contaminantes puede provocar desde molestias leves a infecciones graves. Entre los síntomas moderados destacan la irritación de nariz, ojos, piel y laringe, así como una sensación de malestar o fatiga crónica.

Entre las afecciones más graves se encuentran alteraciones de diversos órganos y sistemas con afectación de riñones, corazón, pulmones, hígado y aparato digestivo.

El sorprendente descubrimiento de la NASA sobre las plantas

Cuando en 1973 los equipos de la NASA (la agencia espacial norteamericana) recuperaron el Skylab 3, una cápsula tripulada enviada al espacio, descubrieron que contenía más de un centenar de COV potencialmente dañinos para los astronautas.

Por ello se decidió estudiar la manera de purificar el aire del interior. El Dr. Wolverton era especialista en contaminación y métodos de limpieza mediante algunas plantas y había llevado a cabo investigaciones sobre la limpieza de la contaminación provocada por armas bacteriológicas en la que había comprobado que las plantas de los terrenos pantanosos de Florida podían eliminar el “agente naranja” (introducido accidentalmente en las aguas locales tras varios ensayos realizados por el gobierno en la base de la Fuerza Aérea Eglin).

Tras este éxito, continuó con sus investigaciones en el Stennis Space Center de la NASA (el antiguo Mississippi Test Facility), donde ultimó el uso de plantas para la limpieza de las aguas utilizadas en los centros de la Agencia. El sistema que ideó para reemplazar las fosas sépticas tradicionales por recipientes llenos de jacintos todavía se sigue utilizando en la actualidad.

Después de estos experimentos comenzó a estudiar las propiedades descontaminantes de las plantas sobre el aire y, en especial, sobre los COV: amoníaco, benceno, formaldehído, monóxido de carbono, pentaclorofenol, tolueno, tricloroetileno, xileno… De hecho, en aquella época todos estos compuestos ya eran conocidos por sus efectos irritantes y su potencial cancerígeno.

El Dr. Wolverton creó un espacio cerrado, del tamaño de una habitación, perfectamente aislado, en el que introdujo juntos tanto COV en una dosis elevada como quince macetas. Al comienzo del experimento, al entrar en el edificio se experimentaba una sensación de quemazón en los ojos, así como una molestia respiratoria, los dos síntomas clásicos del “síndrome del edificio enfermo”. Pero gracias a estas plantas, los COV iban desapareciendo, hasta que la mayor parte de ellos quedaba eliminada y se podía volver a entrar en la habitación sin sufrir las molestias anteriores.

Cómo purifican el aire las plantas

Los contaminantes penetran en la planta a través de las hojas gracias a unos orificios llamados “estomas”. Los estomas sirven para que las plantas respiren y puedan realizar la fotosíntesis y la regulación hídrica. Mediante ellos se producen los intercambios de gas entre la planta y la atmósfera. Los COV, muy volátiles y de poco peso molecular, tienen la capacidad de penetrar en los estomas y, una vez dentro, entran en contacto con el agua que recubre las paredes. Al pasar a estado líquido, entran en las células para ser metabolizados, o bien almacenados.

Los contaminantes también pueden simplemente depositarse en las hojas. Entonces entran en contacto con la cutícula, una capa cerosa que protege la planta. De ahí pueden migrar hacia el interior de las hojas. (1)

¿Qué plantas hay que elegir?

La azalea, ayuda a reducir el nivel de xileno, amoniaco y monóxido de carbono. Debe colocarse sobre todo en la cocina y en el baño, donde es más frecuente que aparezcan este tipo de contaminantes. La azalea, dicho sea de paso, tiene también la ventaja de ser el más elegante de los arbustos (al menos a mí me lo parece).

La hiedra, muy fácil de conservar, absorbe el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno. Ponga un tiesto en su oficina, el dormitorio o el salón.

Los crisantemos, descomponen el amoníaco, el benceno, el formaldehído, el monóxido de carbono y el tricloroetileno. ¡Se pueden poner en todas partes!

El ficus, una planta a prueba de bombas, también absorbe el amoniaco, el formaldehído y el xileno.

La azalea, la hiedra, el crisantemo y el ficus son solamente cuatro ejemplos de plantas descontaminantes. Pero hay muchas más (como el aloe vera, el photos, la orquídea o el helecho) cada una de ellas “especializada” en unos tipos u otros de contaminantes), que podrá elegir según sus gustos personales y los contaminantes que quiera eliminar.

lunes, 22 de octubre de 2012

Los hogares españoles albergan sustancias tóxicas y perjudiciales

Labores del hogar. (ARCHIVO
  • Denuncian que hay más de cien mil sustancias tóxicas en los hogares españoles.
  • Están presentes en los productos de limpieza, alimentación o higiene.
  • También en los materiales de la casa, como muebles o elementos de decoración.
20MINUTOS.ES/AGENCIAS. 17.10.2012

El hogar, que limpiamos y cuidamos con mimo, es sin embargo foco de sustancias tóxicas. Según denuncia la Fundación Vivo Sano, más de cien mil sustancias tóxicas se encuentran en los productos de limpieza, alimentación o higiene presentes en los hogares españoles.

Esta fundación ha presentado la campaña Hogar sin tóxicos, en la que incluye una
petición a las autoridades de Sanidad y Medio Ambiente para que reduzcan la carga de sustancias sintéticas en el día a día de la población.

Los organizadores de
Hogar sin tóxicos, que cuentan con el apoyo entre otros de Greenpeace y CC OO, han elaborado una lista de doce peticiones dirigidas a las autoridades para acabar con esta "amenaza sanitaria". Entre ellas, exigen mayor implicación de la administración, de modo que controle la cantidad de tóxicos en los hogares, fuerce a las empresas a realizar una "producción limpia" y actualice la normativa para mejorar la protección de los consumidores.

Yesos, paneles, moquetas...

Es cierto que múltiples materiales o elementos de construcción y decoración pueden liberar sustancias tóxicas en nuestro hogar. Tanto los materiales con los que está construida nuestra casa, como los muebles o elementos de decoración pueden liberarlas.

Por ejemplo, las
placas de yeso o los paneles que recubren techos y paredes pueden liberar diversas sustancias tóxicas. Lo mismo ocurre con los materiales de aislamiento.

Según Hogar sin tóxicos, alfombras y moquetas pueden contener tóxicos como retardantes de llama, además de ser
un sumidero de las sustancias químicas que contiene el polvo doméstico. Finalmente, puede ocurrir que el mobiliario y las maderas contengan compuestos nada deseables, como conservantes tóxicos o barnices que pueden liberar tóxicos.

Otras fuentes

Existen otros muchos productos que pueden transmitir tóxicos a nuestro organismo. La ropa que guardamos en nuestros armarios ha podido incorporar tóxicos en su composición en muchas partes del proceso de producción y comercialización.

En Hogar sin tóxicos llaman la atención también sobre los plásticos, omnipresentes en nuestro hogares, porque pueden liberar numerosas sustancias perjudiciales. Uno de los ejemplos mejor conocidos y estudiados es la presencia de bisfenol A en el plástico utilizado para los biberones. Además, el plástico es uno de los materiales dominantes en los juguetes.

Aparatos electrónicos pueden contener metales pesados o retardantes de llama

Numerosos aparatos eléctricos o electrónicos como televisores, móviles, portátiles, etc., pueden tener en su composición sustancias tan peligrosas como metales pesados o retardantes de llama.

Caso aparte son los productos de limpieza e higiene, una importante vía de entrada de tóxicos en el hogar. Tendemos a acumular en nuestro hogar una amplia variedad de productos químicos de limpieza muy fuertes sin pararnos a pensar qué consecuencias pueden tener para nuestra salud.

Los ambientadores domésticos liberan al ambiente un coctel de sustancias muy problemáticas, algunas de ellas cancerígenas. Tampoco debemos olvidar los sprays, que además del conocido problema de los CFCs (clofluorocarbonos), pueden contener sustancias como disolventes entre los que encontramos hidrocarburos preocupantes.

viernes, 19 de octubre de 2012

CAMPAÑA 'HOGAR SIN TÓXICOS' DE FUNDACIÓN VIVO SANO

Expertos plantean la posibilidad de que la industria química pague un canon para investigar la inocuidad de productos

Foto: EUROPA PRESS
Hasta ahora, la directiva europea Reach sólo propone que sean las propias empresas las que realicen un informe sobre la seguridad de sus servicios

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Expertos en salud medioambiental han planteado, con motivo de la presentación de la campaña 'Hogar sin tóxicos' de Fundación Vivo Sano, la posibilidad de que la industria química pague un canon para investigar la inocuidad de los productos que lanzan al mercado.

Así lo ha expresado el científico del Centro de Investigaciones Biológicas (CSIC), Jesús del Mazo, que sostiene que, hasta ahora, la directiva europea Reach sólo propone a las empresas "presentar un informe" sobre la seguridad de sus servicios. Por ello, considera que esta norma aprobada en 2007, y actualmente en revisión, "ha sido un poco un brindis al sol".

A su parecer, existe en este momento "un problema de regulación", que se agrava con la falta de investigación. Para él, no se están realizando estudios suficientes sobre las más de 140.000 sustancias químicas tóxicas existentes "porque no hay dinero y porque no hay interés".

Por ello, del Mazo apuesta por priorizar la investigación "sobre los compuestos que tienen más riesgo". En este sentido, se detiene en los disruptores endocrinos, los cuales "empujan al organismo a la masculinización o feminización en los primeros estadios del embrión".

Al hilo de ello, explica que éstos han producido un "declive" en la cantidad y calidad del esperma del hombre hasta tal punto que "ahora tiene un 50 por ciento menos de espermatozoides que hace 50 años y sigue progresando". Además, subraya que también han provocado "un aumento del cáncer testicular y de las malformaciones genitales".

LAS SUSTANCIAS QUÍMICAS TÓXICAS AFECTAN EN FUNCIÓN DE LA GENÉTICA

Del Mazo informa de que los disruptores endocrinos no son las únicas sustancias presentes en los utensilios cotidianos del hogar y en los alimentos y que, además, "pueden actuar en combinaciones". Sin embargo, el efecto de ellas dependerá "del fondo genético de la persona".

Debido a todo lo anterior Fundación Vivo Sano ha lanzado esta campaña en colaboración con Greenpeace. Su director es el periodista medioambiental Carlos de Prada, que lamenta el hecho de que, hasta la fecha, "sólo el uno por ciento de las sustancias químicas tóxicas contempladas por la directiva Reach han sido estudiadas".

Según su criterio, esta situación tiene que cambiar, ya que "está afectando a la salud de todos". Así, parafrasea a la Organización Mundial de la Salud (OMS) al asegurar que "una de cada cuatro enfermedades puede deberse a sustancias ambientales", y que "cerca del 90 por ciento de todos los casos de cáncer se deben a ellas".

Además, hace hincapié que éstas se encuentran en los hogares, con el consiguiente riesgo para las personas, "especialmente para niños o embarazadas". De este modo, cita a algunas como "los ftalatos, los compuestos orgánicos volátiles, los retardantes de llama o los compuestos perfluorados".

En cuanto a los lugares dónde se pueden encontrar, De Prada señala a "los productos de aseo, cosmética y limpieza; los alimentos y el agua; en la propia piel, en los muebles o en los perfumes". Así, pone como ejemplo a los ftalatos presentes en el polvo doméstico, que "están asociados a un incremento del riesgo de padecer asma infantil".

LAS ALTERNATIVAS SE ENCUENTRAN EN LOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS

No obstante, asegura que se pueden encontrar alternativas, las cuales se desgranan en la web de la campaña 'hogarsintoxicos.org', pero que el grado de concienciación del español "es más bajo que el del alemán o el danés, por ejemplo". De esta manera, observa que "existen pinturas que no emiten disolventes, productos de limpieza y de aseo cero por ciento y alimentos ecológicos".

Respecto a estos últimos, el experto sostiene que "España es el país de la Unión Europea con mayor producción ecológica", pero lamenta que "la mayoría se va a exportación". Sin embargo, advierte que este sector "está creciendo" y que, "en según que productos, no es mucho más caro" que el alimento normal.

Para mejorar este y otros aspectos relacionados, De Prada ha pedido, además de la implicación personal, el ejercicio responsable de las instituciones. Por ello, considera manifiestamente mejorable el cinco por ciento que Sanidad dedica a la prevención, ya que él recortaría el gasto sanitario "recortando enfermos mediante la prevención".

Además, advierte, en referencia a los grupos empresariales, que las etiquetas de los productos "deben contener una especificación más completa de su contenido", algo que comparte la responsable de la campaña antitóxicos de Greenpeace, Sara del Río, que añade que la Ley de la Propiedad Industrial les ampara "para que no pongan nada".

Por último, el director de la Fundación Vivo Sano, Alfredo Suárez, ha puesto de relieve el llamamiento que han enviado "a las comisiones de Sanidad del Congreso y el Senado; a los ministerios de Sanidad y de Agricultura, Alimentación y Medioambiente; y a las comunidades autónomas"."Vamos a iniciar un diálogo para tomar medidas y hacer cambios en las normativas", concluye.

viernes, 12 de octubre de 2012

SE PRESENTA "HOGAR SIN TÓXICOS"

Enviado por carlosadmin el Jue, 10/11/2012 – 23:35.

Os esperamos el 16 de octubre 2012 a las 12.00 h. en Sede de la Fundación Vivo Sano. Calle Príncipe de Vergara 36, 6º piso, Madrid

El próximo martes 16 octubre se celebra la rueda de prensa de presentación de la campaña Hogar sin Tóxicos http://www.hogarsintoxicos.org/, una campaña de la Fundación Vivo Sano que coordina el ambientalista Carlos de Prada y que apoya Fodesam.

La campaña pretende concienciar y actuar para prevenir el 
importante problema sanitario que se está generando por la 
presencia de sustancias tóxicas en nuestros hogares sin que las 
administraciones hagan gran cosa para prevenirlo.

La producción de química sintética ha experimentado un boom en las últimas décadas. En 1930 solo se producía un millón de toneladas anuales. Hoy en día son cientos de millones de toneladas. Mucha de ésa química acaba en materiales de construcción y decoración, productos de limpieza, productos de aseo personal y cosméticos, perfumes, tejidos, pesticidas domésticos, ambientadores,... Y por ello los análisis realizados del polvo de las casas han encontrado centenares de sustancias tóxicas. Sustancias que son inhaladas y que, por ésas y otra vías, acaban en nuestro cuerpo. Entre estas sustancias se cuentan algunas de las sustancias contaminantes que más preocupan a los científicos, como algunos ftlalatos, retardantes de llama,compuestos perfluorados, compuestos volátiles,... Sustancias que, según los casos, infinidad de investigaciones asocian a incrementos del riesgo de padecer problemas tales como el cáncer, asma, infertilidad,...

Hogar sin Tóxicos busca concienciar a la ciudadanía acerca de este problema y presionar a empresas y administraciones para que se acometan los cambios que hagan que re reduzca efectivamente la carga tóxica existente en nuestros hogares.

Los occidentales pasamos el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados como el hogar y filtramos diariamente lo que hay flotando en entre 15.000 y 20.000 litros de aire. El problema es especialmente preocupante para sectores de población más sensible a los contaminantes, tales como las embarazadas o los niños.


domingo, 15 de abril de 2012

Ropa sucia y contaminación

Posteado por: admin 12 abril, 2012

Día de colada: Llenas la lavadora con tu ropa sucia, pones el detergente y le das al botón de encendido. ¿Pero sabías que puedes estar contaminando el agua?

Al abrir tu armario puedes descubrir que no hay un lugar más internacional en tu casa que el lugar donde guardas tu ropa: zapatos hechos en Vietnam, pantalones de Turquía, camisetas procedentes de China, jerséis de Sri Lanka… La industria de la moda no tiene fronteras. Incluso las grandes marcas de moda producen al otro lado del mundo e importan la ropa a Europa y el resto del mundo.

Sin embargo, las investigaciones de Greenpeace han encontrado que estas prendas, a menudo importadas de Asia, pueden contaminar el agua cuando las lavamos. Al lavar la ropa, residuos de peligrosos productos químicos se liberan directamente al agua. Esto puede ocurrir en cualquier lugar, independientemente de la legislación vigente. Las sustancias tóxicas van a parar a ríos, lagos y mares, donde se convierten en sustancias aún más tóxicas y en perturbadores hormonales.

Estos disruptores endocrinos pueden afectar seriamente a nuestra salud; incluso pueden afectar a los bebes antes de nacer en el vientre de materno. Los estudios científicos revelaron que estos disruptores hormonales están relacionados con varios tipos de cáncer, problemas de fertilidad y trastornos neurológicos.

Según Greenpeace varias conocidas marcas de moda producen ropa que libera sustancias tóxicas al lavarse: Por ejemplo, los productos de Converse fabricados en Vietnam que se venden actualmente en España; ropa de Calvin Klein producida en Sri Lanka y que se vende en Suiza; ropa y artículos de Ralph Lauren hechos en Filipinas que se vende en Italia; también algunas de las prendas de H & M fabricados en China han dado positivo a estos elementos tóxicos.

La ropa sucia nos intoxica, pero de una manera diferente de espera. Esta investigación revela que las grandes marcas de moda no son garantía de prendas libres de tóxicos.