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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Dr. Nicolás Olea Serrano

sábado, 6 de septiembre de 2014

El Dr. Nicolás Olea Serrano es Catedrático de Medicina en la Universidad de Granada y Coordinador de Investigación en el Hospital Clínico de esa misma ciudad. Su especialidad es Radiología y Oncología.

El profesor Nicolás Olea es un referente mundial en disrupción endocrina, y lleva más de 30 años trabajando en el área de salud/enfermedad y medioambiente, concretamente en el estudio del cáncer hormono-dependiente. El “descubrimiento” de las hormonas en el medioambiente en 1987, durante su estancia como Fulbright Schoolar en Boston (EEUU), significó un cambio importante en la orientación de los objetivos de su grupo de trabajo. Luego en 1991 participó en el consenso para la definición de “disrupción endocrina” que tuvo lugar en Wingspread (EEUU) de la mano de Theo Colborn, responsable de contaminación química de WWF-US.

En la actualidad, la hipótesis de trabajo de su grupo de investigación es ligar la exposición a compuestos químicos con actividad hormonal y enfermedad. Los investigadores de la UGR tratan de demostrar la exposición inadvertida de la población general a estos compuestos químicos y otros factores ambientales de interés, y aplican marcadores de efecto combinado en estudios epidemiológicos de diferente diseño y en muy distintas patologías.

Las investigaciones que se llevan a cabo se centran en el seguimiento de la población sana (especialmente infantil), para obtener la máxima información sobre la exposición a disruptores endocrinos y sus efectos a largo plazo, que aunque sean sutiles pudieran estar relacionados con exposiciones tempranas. En definitiva, lo que se pretende es actuar preventivamente aconsejando actitudes y hábitos de menor riesgo.

En definitiva, lo que se pretende es actuar preventivamente aconsejando actitudes y hábitos de menor riesgo.

Entrevista al Dr. Olea para el documental "SOS, Todos somos electrosensibles":


Tóxicos cotidianos ignorados, causantes de muchas enfermedades graves



NICOLÁS OLEA, PROFESOR DE RADIOLOGÍA Y MEDICINA FÍSICA DE LA UGR

«El 100% de la población tiene restos de pesticida en la grasa corporal»

El especialista lleva quince años investigando los efectos indeseados sobre la salud humana de sustancias químicas presentes en alimentos y objetos de uso cotidiano

INÉS GALLASTEGUI/GRANADA

Peces que cambian de sexo. Hombres estériles. Mujeres con residuos de pesticidas en su leche materna... El profesor de Radiología y Medicina Física Nicolás Olea Serrano lleva quince años investigando los efectos de ciertas sustancias químicas sobre la salud humana. Está convencido de que la exposición ambiental a estos productos, que se encuentran en los alimentos y en decenas de objetos de uso cotidiano, es la causante de innumerables enfermedades.

-¿Qué son los disruptores endocrinos?

-Se trata de compuestos químicos contaminantes ambientales, que una vez dentro del organismo humano 'imitan' a las hormonas naturales. La mayor parte, a las hormonas sexuales femeninas o estrógenos. Otros pocos interfieren con las hormonas sexuales masculinas o andrógenos. En algún caso más, hay imitadores de las hormonas del tiroides o del control del azúcar en sangre. Los efectos descritos están relacionados con estos sistemas hormonales: infertilidad, endometriosis, malformaciones génito-urinarias, diabetes o aumento de la incidencia de algunas formas de cáncer, como mama y testículo.

-¿Qué sustancias químicas de uso cotidiano son potencialmente peligrosas para la salud?

-Si nos ceñimos al mundo de los disruptores endocrinos, el censo incluye cerca de 800 compuestos identificados como tales. Hace unos años se pensaba que tan solo algunos pesticidas de uso agrícola tenían esta propiedad. Hoy día se sabe que tanto algunos componentes del plástico, como algunos detergentes o componentes de productos cosméticos pueden ser disruptores endocrinos. Hay que tener en cuenta que la UE reconoce que de los 140.000 compuestos químicos fabricados por el hombre, sólo hay información toxicológica suficiente de 140.

-¿Es posible demostrar la relación entre la exposición a determinadas sustancias químicas y enfermedades como el cáncer, el Alzheimer o el Parkinson?

-Realmente establecer una vinculación entre exposición y enfermedad es una tarea difícil, ya que se trata, en la mayor parte de las ocasiones, de enfermedades de aparición tardía, multifactoriales y con un largo periodo de incubación (tiempo que existe entre la exposición y la manifestación clínica). A pesar de ello, las asociaciones son lo suficientemente serias como para poner en marcha el llamado principio de prevención, que viene a decir algo así como 'cautela ante la incertidumbre'.

-¿Existen estudios científicos que prueben el peligro de ciertos productos químicos?

-Existen, al menos en el mundo animal. Está el caso preocupante de los moluscos de las rías gallegas con una enfermedad que se llama imposex y que los hace estériles, o los peces del río Ebro, con un síndrome que se llama intersex y que hace indistinguibles al macho y la hembra. Como bien dice uno de los 'descubridores' de estas afectaciones, si uno piensa que nosotros somos muy diferentes de la cañaílla gallega o la carpa del Ebro, durmamos tranquilos. Ahora bien, si pensamos que navegamos en el mismo barco.

-Cada vez son más los científicos que hablan de estos temas. ¿Están respondiendo las administraciones en consonancia?

-A duras penas. La Unión Europea apostó con valentía por la hipótesis ambiental. De hecho, el próximo mes de noviembre tendremos en Helsinki la reunión de expertos para analizar los diez años de trabajo desde la primera reunión en Weybridge (Reino Unido) en la que se confió en la hipótesis y se subvencionaron trabajos de investigación. En España, hay algunos esfuerzos individuales de la mayor calidad científica en investigación animal. En humanos, se limita a lo que nuestro grupo de Granada lleva haciendo estos últimos quince años. Un hito fue la creación de la red Infancia y Medio Ambiente en la que participan Barcelona, Menorca, Valencia, Alicante y Granada, y que reclutó mas de 6.000 niños desde el embarazo de sus madres y los ha seguido hasta los cinco años de edad. Hemos tenido ocasión de analizar los productos químicos en las placentas y establecer el mapa regional de distribución de contaminantes, por ejemplo de los pesticidas DDT y endosulfán.

-¿Y la industria?

-No conseguimos hacerlos interesarse en el tema en los aspectos que creemos del mayor interés: el conocimiento científico y la prevención de la exposición humana. Aún guardo en un marco la última carta que me dedicó el presidente de la federación de industrias químicas por comentar a la prensa lo que de forma repetida le había dicho en las reuniones científicas y en publicaciones internacionales: el 100% de la población granadina tiene DDT o sus metabolitos en la grasa. Es lo mismo que ocurre en el resto de España, sólo que nosotros lo hemos investigado. A pesar de la evidencia, la industria parece no interesarse y cree que es un asunto pasado que no ha tenido consecuencias.

-Para una persona que se desenvuelve en un entorno urbano, ¿es posible evitar estas sustancias? ¿Hay una pauta de consumo para minimizar la exposición?

-La exposición es muchas veces inadvertida, ya que los disruptores endocrinos se encuentran en múltiples artículos de consumo, por ejemplo, el residuo de plaguicidas en los vegetales o el de hormonas en las carnes; los componentes de los plásticos en los biberones, recubrimientos de latas de conserva o los selladores dentales; los ablandadores del plástico en tetinas y chupetes; los antialgas en la pintura de la piscina; los componentes de la cosmética como ftalatos, parabenes, canfenos y benzofenonas... Y así hasta 800 compuestos. ¿Pautas de consumo? Agricultura sin pesticidas, reducción en el empleo de alimentos preparados y no frescos, reducción en el consumo de plásticos y en el uso de cosmética... (por cosmética natural).

Ponencia: "Pesticidas, detergentes, plásticos y otras hormonas"


No usar botellas de plástico ni calentar plásticos en microondas


El pasado mes de Marzo, 3.800 expertos en salud pública de toda España solicitaron un mayor control sobre los disruptores endocrinos (EDCs), compuestos químicos que tienen la capacidad de alterar el equilibrio del sistema hormonal de los seres humanos y de la fauna.

El portavoz de este grupo de expertos, pertenecientes a la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), es el catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada Nicolás Olea.

3.800 expertos en salud pública de toda España han pedido a la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, así como a la Comisión Europea, que adopten una regulación más estricta respecto a los disruptores endocrinos (EDCs), compuestos químicos que interfieren con el normal funcionamiento de las hormonas esteroideas y tiroideas, entre otras.

Todos ellos pertenecen a la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), que agrupa a 12 sociedades científicas y 3.800 profesionales y científicos del campo de la Salud Pública en España y cuya misión es contribuir a la mejora de la salud y de los servicios de atención sanitaria de la población española. El portavoz de este grupo de expertos es el catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada Nicolás Olea.

Los EDCs son sustancias químicas sintéticas que tienen capacidad de alterar el equilibrio del sistema hormonal de los seres humanos y de otras muchas especies de seres vivos. Los niveles de EDCs en la población española (conocidos como “contaminación interna”) son mucho más altos que en otros países, “y suponen una amenaza para la salud, el bienestar y la economía de los ciudadanos y el Estado de Bienestar”, en palabra de los expertos.

“Los disruptores endocrinos están presentes en muchos productos utilizados en nuestra vida cotidiana, como alimentos, agua, envases, juguetes, textiles, plaguicidas, productos de higiene y otros muchos artículos de consumo”. Su presencia en el cuerpo humano puede producir problemas de salud reproductiva (infertilidad, malformaciones congénitas), tumores y otras enfermedades en los órganos productores de hormonas (mama, próstata, testículos, tiroides), enfermedades metabólicas (diabetes, obesidad), trastornos inmunológicos y afectar al crecimiento y desarrollo normal, entre otros muchos problemas.

Según denuncian los miembros de SESPAS, “las fuertes presiones del lobby químico en Europa y España están obstaculizando la aplicación de los principios básicos de la Salud Pública a través de una regulación adecuada, así como la puesta en marcha de políticas de reducción de riesgos”. Estas presiones para defender sus intereses corporativos “están retrasando la acción de todas las administraciones públicas para proteger la salud de la población”.

NICOLÁS OLEA PROFESOR DE RADIOLOGÍA Y MEDICINA FÍSICA DE LA UGR: «EL 100% DE LA POBLACIÓN TIENE RESTOS DE PESTICIDA EN LA GRASA CORPORAL»

«El 100% de la población tiene restos de pesticida en la grasa corporal»

El especialista lleva quince años investigando los efectos indeseados sobre la salud humana de sustancias químicas presentes en alimentos y objetos de uso cotidiano

INÉS GALLASTEGUI/GRANADA

Peces que cambian de sexo. Hombres estériles. Mujeres con residuos de pesticidas en su leche materna... El profesor de Radiología y Medicina Física Nicolás Olea Serrano lleva quince años investigando los efectos de ciertas sustancias químicas sobre la salud humana. Está convencido de que la exposición ambiental a estos productos, que se encuentran en los alimentos y en decenas de objetos de uso cotidiano, es la causante de innumerables enfermedades.

-¿Qué son los disruptores endocrinos?

-Se trata de compuestos químicos contaminantes ambientales, que una vez dentro del organismo humano 'imitan' a las hormonas naturales. La mayor parte, a las hormonas sexuales femeninas o estrógenos. Otros pocos interfieren con las hormonas sexuales masculinas o andrógenos. En algún caso más, hay imitadores de las hormonas del tiroides o del control del azúcar en sangre. Los efectos descritos están relacionados con estos sistemas hormonales: infertilidad, endometriosis, malformaciones génito-urinarias, diabetes o aumento de la incidencia de algunas formas de cáncer, como mama y testículo.

-¿Qué sustancias químicas de uso cotidiano son potencialmente peligrosas para la salud?

-Si nos ceñimos al mundo de los disruptores endocrinos, el censo incluye cerca de 800 compuestos identificados como tales. Hace unos años se pensaba que tan solo algunos pesticidas de uso agrícola tenían esta propiedad. Hoy día se sabe que tanto algunos componentes del plástico, como algunos detergentes o componentes de productos cosméticos pueden ser disruptores endocrinos. Hay que tener en cuenta que la UE reconoce que de los 140.000 compuestos químicos fabricados por el hombre, sólo hay información toxicológica suficiente de 140.

-¿Es posible demostrar la relación entre la exposición a determinadas sustancias químicas y enfermedades como el cáncer, el Alzheimer o el Parkinson?

-Realmente establecer una vinculación entre exposición y enfermedad es una tarea difícil, ya que se trata, en la mayor parte de las ocasiones, de enfermedades de aparición tardía, multifactoriales y con un largo periodo de incubación (tiempo que existe entre la exposición y la manifestación clínica). A pesar de ello, las asociaciones son lo suficientemente serias como para poner en marcha el llamado principio de prevención, que viene a decir algo así como 'cautela ante la incertidumbre'.

-¿Existen estudios científicos que prueben el peligro de ciertos productos químicos?

-Existen, al menos en el mundo animal. Está el caso preocupante de los moluscos de las rías gallegas con una enfermedad que se llama imposex y que los hace estériles, o los peces del río Ebro, con un síndrome que se llama intersex y que hace indistinguibles al macho y la hembra. Como bien dice uno de los 'descubridores' de estas afectaciones, si uno piensa que nosotros somos muy diferentes de la cañaílla gallega o la carpa del Ebro, durmamos tranquilos. Ahora bien, si pensamos que navegamos en el mismo barco.

-Cada vez son más los científicos que hablan de estos temas. ¿Están respondiendo las administraciones en consonancia?

-A duras penas. La Unión Europea apostó con valentía por la hipótesis ambiental. De hecho, el próximo mes de noviembre tendremos en Helsinki la reunión de expertos para analizar los diez años de trabajo desde la primera reunión en Weybridge (Reino Unido) en la que se confió en la hipótesis y se subvencionaron trabajos de investigación. En España, hay algunos esfuerzos individuales de la mayor calidad científica en investigación animal. En humanos, se limita a lo que nuestro grupo de Granada lleva haciendo estos últimos quince años. Un hito fue la creación de la red Infancia y Medio Ambiente en la que participan Barcelona, Menorca, Valencia, Alicante y Granada, y que reclutó mas de 6.000 niños desde el embarazo de sus madres y los ha seguido hasta los cinco años de edad. Hemos tenido ocasión de analizar los productos químicos en las placentas y establecer el mapa regional de distribución de contaminantes, por ejemplo de los pesticidas DDT y endosulfán.

-¿Y la industria?

-No conseguimos hacerlos interesarse en el tema en los aspectos que creemos del mayor interés: el conocimiento científico y la prevención de la exposición humana. Aún guardo en un marco la última carta que me dedicó el presidente de la federación de industrias químicas por comentar a la prensa lo que de forma repetida le había dicho en las reuniones científicas y en publicaciones internacionales: el 100% de la población granadina tiene DDT o sus metabolitos en la grasa. Es lo mismo que ocurre en el resto de España, sólo que nosotros lo hemos investigado. A pesar de la evidencia, la industria parece no interesarse y cree que es un asunto pasado que no ha tenido consecuencias.

-Para una persona que se desenvuelve en un entorno urbano, ¿es posible evitar estas sustancias? ¿Hay una pauta de consumo para minimizar la exposición?

-La exposición es muchas veces inadvertida, ya que los disruptores endocrinos se encuentran en múltiples artículos de consumo, por ejemplo, el residuo de plaguicidas en los vegetales o el de hormonas en las carnes; los componentes de los plásticos en los biberones, recubrimientos de latas de conserva o los selladores dentales; los ablandadores del plástico en tetinas y chupetes; los antialgas en la pintura de la piscina; los componentes de la cosmética como ftalatos, parabenes, canfenos y benzofenonas... Y así hasta 800 compuestos. ¿Pautas de consumo? Agricultura sin pesticidas, reducción en el empleo de alimentos preparados y no frescos, reducción en el consumo de plásticos y en el uso de cosmética...

Científicos españoles piden al Gobierno y a la Comisión Europea una regulación más estricta respecto a las sustancias químicas sintéticas

3.800 expertos en salud pública de toda España solicitan un mayor control sobre los disruptores endocrinos (EDCs), compuestos químicos que tienen la capacidad de alterar el equilibrio del sistema hormonal de los seres humanos y de la fauna

El portavoz de este grupo de expertos, pertenecientes a la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), es el catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada Nicolás Olea

3.800 expertos en salud pública de toda España han pedido a la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, así como a la Comisión Europea, que adopten una regulación más estricta respecto a los disruptores endocrinos (EDCs), compuestos químicos que interfieren con el normal funcionamiento de las hormonas esteroideas y tiroideas, entre otras.

Todos ellos pertenecen a la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), que agrupa a 12 sociedades científicas y 3.800 profesionales y científicos del campo de la Salud Pública en España y cuya misión es contribuir a la mejora de la salud y de los servicios de atención sanitaria de la población española. El portavoz de este grupo de expertos es el catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada Nicolás Olea.

Los EDCs son sustancias químicas sintéticas que tienen capacidad de alterar el equilibrio del sistema hormonal de los seres humanos y de otras muchas especies de seres vivos. Los niveles de EDCs en la población española (conocidos como “contaminación interna”) son mucho más altos que en otros países, “y suponen una amenaza para la salud, el bienestar y la economía de los ciudadanos y el Estado de Bienestar”, en palabra de los expertos.

“Los disruptores endocrinos están presentes en muchos productos utilizados en nuestra vida cotidiana, como alimentos, agua, envases, juguetes, textiles, plaguicidas, productos de higiene y otros muchos artículos de consumo”. Su presencia en el cuerpo humano puede producir problemas de salud reproductiva (infertilidad, malformaciones congénitas), tumores y otras enfermedades en los órganos productores de hormonas (mama, próstata, testículos, tiroides), enfermedades metabólicas (diabetes, obesidad), trastornos inmunológicos y afectar al crecimiento y desarrollo normal, entre otros muchos problemas.

Según denuncian los miembros de SESPAS, “las fuertes presiones del lobby químico en Europa y España están obstaculizando la aplicación de los principios básicos de la Salud Pública a través de una regulación adecuada, así como la puesta en marcha de políticas de reducción de riesgos”. Estas presiones para defender sus intereses corporativos “están retrasando la acción de todas las administraciones públicas para proteger la salud de la población”.

Nicolás Olea, un referente mundial

El profesor Nicolás Olea es un referente mundial en disrupción endocrina, y lleva más de 30 años trabajando en el área de salud/enfermedad y medioambiente, concretamente en el estudio del cáncer hormono-dependiente. El “descubrimiento” de las hormonas en el medioambiente en 1987, durante su estancia como Fulbright Schoolar en Boston (EEUU), significó un cambio importante en la orientación de los objetivos de su grupo de trabajo. Luego en 1991 participó en el consenso para la definición de “disrupción endocrina” que tuvo lugar en Wingspread (EEUU) de la mano de Theo Colborn, responsable de contaminación química de WWF-US.

En la actualidad, la hipótesis de trabajo de su grupo de investigación es ligar la exposición a compuestos químicos con actividad hormonal y enfermedad. Los investigadores de la UGR tratan de demostrar la exposición inadvertida de la población general a estos compuestos químicos y otros factores ambientales de interés, y aplican marcadores de efecto combinado en estudios epidemiológicos de diferente diseño y en muy distintas patologías.

Las investigaciones que se llevan a cabo se centran en el seguimiento de la población sana (especialmente infantil), para obtener la máxima información sobre la exposición a disruptores endocrinos y sus efectos a largo plazo, que aunque sean sutiles pudieran estar relacionados con exposiciones tempranas. En definitiva, lo que se pretende es actuar preventivamente aconsejando actitudes y hábitos de menor riesgo.

En definitiva, lo que se pretende es actuar preventivamente aconsejando actitudes y hábitos de menor riesgo.
Contacto:
Nicolás Olea Serrano
Departamento de Radiología y Medicina Física. Facultad de Medicina de la Universidad de Granada.
Correo electrónico: nolea@ugr.es

lunes, 25 de febrero de 2013

Se presenta la primera iniciativa en España para que se elimine el Bisfenol A en todos los recipientes en contacto con alimentos y bebidas



Una importante iniciativa contra la contaminación alimentaria con Bisfenol A en España

Lo que suceda con el Bisfenol A, que es el contaminante hormonal "estrella" puede marcar el camino de lo que se haga con todos los demás disruptores endocrinos. Es una batalla clave en la que están en juego cosas importantísimas para proteger la salud humana y la de la Naturaleza frente a los efectos de los contaminantes químicos, como el que se asuma que los supuestos niveles "bajos" de concentración de muchos contaminantes que ya tenemos en nuestros cuerpos pueden causar efectos. Mientras, algunas agencias que debieran velar por nuestra salud desoyen lo que dicen centenares de investigaciones científicas y establecen niveles supuestamente "seguros" de exposición a sustancias como estas.

La campaña Hogar sin Tóxicos, encabezada por Carlos de Prada (que es además Presidente del Fodesam) ha lanzado una iniciativa con el objetivo de que se elimine el Bisfenol A en cualquier clase de material que pueda estar en contacto con alimentos y bebidas en España.

Francia , con el apoyo de todo el arco parlamentario en su Asamblea Nacional aprobó la misma medida que ahora solicitamos en diciembre pasado. La decisión del país galo se basó en lo que hoy es el consenso científico mayoritario sobre los riesgos de esta sustancia.

Desde 2011 en toda la Unión Europea se decidió eliminar el Bisfenol A en los biberones infantiles a fin de proteger a los más pequeños. Ésa medida, ciertamente loable, es insuficiente incluso para proteger a los niños. Pero aún más para proteger a otras criaturas más sensibles aún que los niños ya nacidos: los niños por nacer, mucho más vulnerables. Por la misma regla de tres que se decidió eliminar el Bisfenol A en los biberones, debe ampliarse ésa medida a todos los recipientes de alimentos y bebidas a los que puedan verse expuestas las mujeres embarazadas.

Perseguimos que en España se apruebe lo mismo que en Francia, y para eso hemos elaborado un informe-propuesta que hacer llegar a todos los grupos políticos en el Congreso, con los que ya se han iniciado contactos.

La campaña, que ya cuenta con el apoyo de numerosos científicos y entidades nacionales e internacionales, se presentó a la prensa el jueves 21 de febrero.

Entre las personas que ya se han sumado se cuentan científicos como el Dr.Nicolás Olea (U. de Granada), Dr. Miquel Porta (IMIM), el Dr. Jesús del Mazo (CSIC), el Dr. Federico Velázquez de Castro (AEEA),...Y entidades como Réseau Environnement Santé (RES), de Francia), el Instituto de Salud, Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS), el Instituto Marqués, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, CCOO, Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (FODESAM),....

El Bisfenol A es una sustancia química artificial que se emplea en la fabricación de plásticos (botellas, tuppers, utensilios de cocina,...) y en el recubrimiento interior de las latas de conserva y latas de bebida. Es un disruptor endocrino, lo que significa que puede alterar el funcionamiento de nuestro sistema hormonal, mimetizando y suplantando el efecto de nuestras hormonas. El bisfenol A se ha relacionado con alteraciones del desarrollo cerebral, enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, infertilidad, cánceres de mama y próstata, etc.

Es el disruptor hormonal más estudiado. Cientos de estudios científicos muestran que puede causar efectos a niveles muy bajos de concentración.

Todos tenemos bisfenol A en nuestro organismo, y la principal vía por la que nos llega es a través de la alimentación, debido a la composición de recipientes, utensilios y envases.

El bisfenol A ya se eliminó en la UE en biberones infantiles en 2011, pero se trata de una medida excesivamente limitada e insuficiente y muchos países ya están ampliando esta prohibición. Francia ha sido el primer país de la UE en prohibirlo en todos los materiales de uso alimentario, y otros países europeos también han iniciado movimientos en este mismo sentido.

En España aún no se ha hecho nada para prohibir el bisfenol A en todos los materiales de uso alimentario.

La rueda de prensa de presentación de la campaña se celebró el jueves 21 de febrero de 2013, a las 12.30 de la mañana, en la sede de la Fundación Vivo Sano, calle Príncipe de Vergara 36-6º dcha, Madrid.

En la rueda de prensa participaron:
  • Alfredo Suárez, director de la Fundación Vivo Sano.
  • Carlos de Prada, director de la campaña Hogar sin tóxicos, Presidente       del Fodesam y conocido comunicador ambiental (redactor de la iniciativa).
  • Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, Coordinador de Investigación del Hospital Clínico de Granada, representante español en el comité de expertos de la UE sobre disruptores endocrinos.
La rueda de prensa fue un enorme éxito, con asistencia de numerosos medios de comunicación.

Algunas repercusiones de la campaña:

Científicos alertan sobre el compuesto químico Bisfenol A presente en botellas de plástico. Telediario 15 h, TVE. 21-2-13
http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/cientificos-alertan-sobre-compuesto-quimico-bisfenol-presente-botellas-plastico/1696478/

Piden que España prohíba el bisfenol A para uso alimentario como hizo Francia. EL PAÍS, viernes 22 de febrero 2013 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/21/actualidad/1361472319_051588.html

Piden que se prohíba el bisfenol A en los materiales de uso alimentario. Agencia Efe (Efe Verde)21.02.2013 | 18:24

Piden que se prohíba el bisfenol A en envases de uso alimentario. ABC.es 21-2-13 http://www.abc.es/sociedad/20130221/abci-bifenola-fundacionvivosano-alimentos-201302211713.html

En televisión de Galicia. Informativo del mediodía sobre “Fogar sen tóxicos”: http://www.crtvg.es/tvg/a-carta/telexornal-mediodia-535206. Está en el minuto 42.45 y dura 1’ 25”.

La Fundación Vivo Sano reclama que se prohíba el bisfenol A en los materiales 

Piden que se prohíba el bisfenol A en los materiales de uso alimentario. Terra.es. 21 de febrero de 2013•16:28 http://noticias.terra.es/ciencia/piden-queseprohibaelbisfenolaenlosmaterialesdeusoalimentario,7c88a05121dfc310VgnCLD2000000dc6eb0aRCRD.html

La Fundación Vivo Sano reclama que se elimine por ley el bisfenol A de los materiales de uso alimentario http://www.europapress.es/salud/noticia-fundacion-vivo-sano-reclama-elimine-ley-bisfenol-materiales-uso-alimentario-20130221150516.html

Piden que se prohíba el bisfenol A en los materiales de uso alimentario la informacion.com. Jueves, 21/02/13 – 15:24 http://noticias.lainformacion.com/salud/investigacionmedica/pidenqueseprohibaelbisfenolaenlosmaterialesdeusoalimentario_SU5HRRAp40cox8G20c9qQ5/

Piden que se prohíba el bisfenol A en envases de uso alimentario. Qué. es. 21 de febrero de 2013 http://www.que.es/ultimasnoticias/sociedad/201302211813-piden-prohiba-bisfenol-envases-alimentario-abc.html

La Fundación Vivo Sano reclama que se elimine por ley el bisfenol A de los materiales de uso alimentario. Ecodiario. El economista. 21/02/2013 – 15:05 http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/4622303/02/13/La-Fundacion-Vivo-Sano-reclama-que-se-elimine-por-ley-el-bisfenol-A-de-los-materiales-de-uso-alimentario.html

La Fundación Vivo Sano reclama que se elimine por ley el bisfenol A de los materiales de uso alimentario - noticias de salud. Info salud. 21-2-2013 http://www.infosalud.net/noticias.phpid=La+Fundación+Vivo+Sano+reclama+que+se+elimine+por+ley+el+bisfenol+A+de+los+materiales+de+uso+alimentario

La Fundación Vivo Sano reclama que se elimine por ley el bisfenol A de los materiales de uso alimentario. La Voz Libre. 21-2-13 http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/715848/la-fundacion-vivo-sano-reclama-que-se-elimine-por-ley-el-bisfenol-a-de-los-materiales-de-uso-alimentario