jueves, 14 de agosto de 2014

Contratar electricidad verde, y sin tener que pagar más

Por: Ana Martinez Nebot | 29 de marzo de 2013

En España, existen varias cooperativas que comercializan electricidad de fuentes renovables a precio de mercado. Nadie puede garantizarte que los electrones que consumes sean limpios (porque en las redes se mezclan con electrones de otras procedencias), pero sí que los kilovatios verdes que pagas se producen y se suministran (y alguien los disfruta). No es la panacea. Pero es un paso más para incrementar la producción de electricidad renovable y caminar hacia un modelo energético más limpio y democrático. Un modelo energético al servicio del medioambiente y de los ciudadanos.
Por conciencia y por economía. Siempre he defendido y propiciado el aprovechamiento de las energías del entorno. Para disfrutar de una vivienda más sana, más grata y más barata de mantener, adquirí un ático orientado al sureste. Y unos años después invertí los ahorros en una rehabilitación de cierto cariz bioclimático. Aislé la piel de mi casa (paredes, suelo, fachada, techo y cubierta) para interponer una barrera a las inclemencias exteriores, y abrí los espacios al sol y al viento para calentarlos y ventilarlos de forma más natural (y reducir los equipos de climatización al mínimo). Con la intención de generar electricidad a partir del sol, proyecté una nueva galería invernadero que, al mismo tiempo que regulaba la temperatura interior, permitía la ubicación en su cubierta de placas fotovoltaicas.

Al empezar a vivir en un piso de alquiler, postergué el consumo de energía verde para cuando tuviera casa propia (y pudiera instalar placas fotovoltaicas o una minoturbina eólica). Y mi contribución al medio ambiente quedó relegada casi al uso racional del agua y al reciclaje de los residuos.Todo cambió hace un mes. Gracias a Pep Puig (Vic, 1.947). Este doctor en ingeniería industrial por la UPC (además de miembro de la Ong Alternativa Verde y presidente de Eurosolar España, entre otros cargos), amplió mi perspectiva del consumo energético verde más allá del autoconsumo. Me hizo ver que con sólo cambiar de compañía eléctrica podía incrementar, y de forma inmediata, la producción de electricidad verde. Y defender, de paso, otro modelo energético.

En la entrevista que le hizo Jaume Barberà en el programa Singulars, Puig proponía una alternativa energética verde al alcance de todos. Tras realizar un análisis exhaustivo del actual sistema eléctrico español (oligopoly según Jordi Évole), donde explicaba el porqué el recibo de la luz no para de subir (entre 1999 y 2013 ha sufrido un incremento del 74,69%, pasando de tener una de las tarifas más bajas de la UE a la una de las más elevadas, según Eurostat), el déficit de tarifa se engrosa y, paradójicamente, las grandes corporaciones eléctricas (Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Endesa, HC y E.On) incrementan sus beneficios cada año. Puig instaba “a crear un sistema eléctrico totalmente descentralizado y al servicio del ciudadano”. Y “con un acto tan sencillo como dejar de ser clientes de los oligopolios y pasarnos a cooperativas que ya comercializan electricidad verde al 100% en España”.

¿Qué son las cooperativas de electricidad verde?

Básicamente, son empresas que comercializan (y, a veces, producen) kilovatios procedentes exclusivamente de fuentes renovables (como el sol, el viento, el agua, el calor geotérmico, las olas, las mareas o la biomasa). Aunque estas entidades pueden adquirir electricidad en el mercado general (y a los grandes oligopolios energéticos), todas avalan el origen renovable de toda la electricidad que comercializan y producen (con certificados de la Comisión Nacional de la Energía, CNE). Pero hay más. En las cooperativas, los consumidores forman parte de la empresa (son socios). El objetivo no es sólo apostar por una energía limpia y renovable sino promover un modelo energético compartido con los ciudadanos (abierto y participativo). ¿Un nuevo orden mundial de la energía? ¿O una idea antigua que vuelve a emerger?, me pregunté.

¿Se trata de un fenómeno nuevo?

Pese a que hablar de cooperativas eléctricas suene moderno (y en cierto modo lo sea) su historia se remonta a casi una centuria. Las cooperativas energéticas nacieron en Europa en las primeras décadas del siglo XX, asentándose principalmente en Dinamarca, Alemania y Reino Unido, para resolver el suministro de luz en los pueblos apartados de las primeras grandes redes eléctricas. En España, antes de la Guerra Civil, se alumbraron más de 2.000 entidades. De aquellas pioneras resisten unas 20 entidades (15 de ellas en la Comunidad Valenciana): San Francisco de Asís (Crevillente), Algimia de Alfara, Catral, Biar, Callosa de Segura, Castellar, Guadassuar, Alginet, Chera, Sot de Chera, Vinalesa, Meliana, Museros, Almenara y El Serrallo (Castellón). Estas cooperativas -algunas con alto porcentaje de renovables- venden la electricidad entre un 15 y un 30% por debajo que las compañías convencionales. Y cada vez más tienden a invertir en instalaciones renovables o de cogeneración (como las cooperativas de nueva planta). El caso más destacado es la de San Francisco de Asís (que ha derivado en el actual grupo Enercoop).

¿Por qué surgen hoy las cooperativas?

Ya no se trata de hacer llegar la luz donde no hay, sino de que esa 'luz' sea limpia y renovable. Y de que las infraestructuras energéticas estén al servicio de la sociedad (en lugar de quedarse en manos de unos pocos). Éstos son los dos grandes retos que fomentan y persiguen las nuevas cooperativas verdes que surgen en los años 90 en diferentes países europeos. Aunque las asociaciones españolas tienen todavía un carácter casi testimonial (han asomado hace apenas tres años), siguen la estela de modelos tan afianzados en el mercado como Ecopower (Bélgica), Enercoop (Francia) o Greenpeace Energy (Alemania). Se trata de iniciativas que atizan el candente debate de la energía, en la misma línea de defensa ambiental que propuestas como Ecooo Plataforma por un nuevo modelo energético. Los últimos datos revelan que lo verde avanza. Las energías renovables suman ya el 44,3% de la demanda eléctrica del país, y gracias a ellas, las emisiones de CO2 del sector eléctrico han aminorado en enero de 2013 un 58,5% respecto a 2.012. ¿Conseguiremos avanzar hacia donde queremos, y necesitamos, a partir de incentivar el crecimiento de las renovables?

¿Qué cooperativas de energía verde destacan en España?

1. Grupo Enercoop. Alicante. Con sede en Crevillent (Alicante), es la firma matriz de un grupo cooperativo que procede de la Cooperativa Eléctrica Benéfica San Francisco de Asís creada en 1.925 para ofrecer electricidad a las empresas de la región, en especial del sector textil. En la actualidad, Enercoop reúne a varios socios productores, distribuidores y comercializadores de energías renovables y de cogeneración para seguir suministrando electricidad verde a la población alicantina a un precio menor. La tarifa que aplica a sus kilovatios verdes (procedentes tanto de sus minihidráulicas o su huerta fotovoltaica como del mercado mayorista) es entre un 13 y un 15% inferior a las oficiales.

2. Som Energia. Cataluña y España. 972 183 386 (o "Somos energía" en catalán). Es la primera cooperativa de producción y consumo de energía verde en España y el segundo distribuidor nacional de electricidad 100% renovable después de Gesternova (una sociedad anónima que comercializa kilovatios verdes desde 2005 procedentes de los productores de Energías Renovables, Appa). Som Energia se constituyó en 2010, a partir de una convocatoria vía email de Gijsbert Huijink, un holandés afincado en Catalunya (profesor en aquel momento de la Universitat de Girona) y de un centenar de alumnos y exalumnos. Cuenta con sus propias plantas de energía solar fotovoltaica y una central de biogás.

3. GoiEner. Pais Vasco. Aunque se presenta en 2011 en la comarca guipuzcoana del Goierri, esta cooperativa sin ánimo de lucro se registra legalmente a finales de 2012. Al entender las cooperativas como entes locales que impulsan las economías del entorno, GoiEner comercializa energía verde exclusivamente en Euskadi. Eso sí, ayuda a impulsar cooperativas de ámbito local en toda España.

4. Zencer. Andalucía y España. 902 750 736. Acaba de llegar al mercado. Creada en Fuengirola (Málaga), opera en el mercado eléctrico desde enero de 2013. Se trata de la primera cooperativa de consumidores y usuarios de energía eléctrica en Andalucía, pero está acreditada para suministrar energía verde a toda España.

¿Cómo contratar electricidad verde?

Los trámites son sencillos y vía web. Hay que empezar por darse de alta como socio (abonando unos 100 euros, que son reembolsables si te das de baja, y que da derecho a cinco contratos de luz) y después rellenar el contrato de suministro adjuntado el último recibo de la luz. Nada más. Ni cambios en la instalación ni sobrecostes en el precio de la energía. En la mayoría de las cooperativas, el precio del kilovatio verde es el mismo que el regulado por el gobierno (o tarifa de último recurso, TUR). Para cotejar importes, se pueden utilizar algunos comparadores 'on line' (Comparatarifas.es, Eligetuenergia.com o Comparador de la CNE).

miércoles, 13 de agosto de 2014

Alimentos que curan y podemos plantar en casa (segunda parte)


Si te gusto la primera parte de: Alimentos que curan y podemos plantaren casa no te podes perder esta segunda entrega, con mas información e ideas de plantas que podes cultivar hasta en tu cocina y te ayudaran a tener una dieta mas sana.

Al igual que en la primera entrega son cosas comunes que podemos plantar en nuestro patio, jardín o hasta dentro de la casa o en una terraza si no tenemos mas espacio.

Zanahorias

Como se plantan:

Necesitan mucha luz y la tierra no puede tener piedras o escombros a la raíz para crecer sin obstáculos, al plantar en macetas ver que drene bien y que tenga una buena profundidad.

Usos:

Trastornos hormonales, combate los resfriados y tiene efectos en el funcionamiento del intestino: es antidiarreico, pero en exceso, termina teniendo el efecto contrario.

Hierba de gato

Como se planta:

La planta crece mejor en climas fríos y no necesitan muchas horas de sol al día, en macetas no necesita mucha profundidad.

Usos:

Si tenemos gato, este se pondrá muy contento pero también podemos aprovechar porque masticar las hojas ayuda a aliviar el dolor de muelas y reducir la fiebre. La infusión se puede utilizar como calmante.

Ajo

Como se planta:

Gusta de la luz natural y un suelo bien drenado. Se puede plantar casi en cualquier época pero si se planta en invierno produce bulbos mas grandes. Si quieres plantar ajo es fácil visita nuestra completa ficha que te ayudara a tener éxito: Cultivar Ajos (Ficha)

Usos:

El ajo actúa como anticoagulante, antibacteriano y antioxidante además de combatir la congestión nasal y ayudar a prevenir el cáncer del tracto digestivo. Muchos médicos recomiendan comer dos dientes de ajo al día para reducir el colesterol.

Diente de león

Como se planta:

Crece de forma natural en muchos jardines, es mas muchos ignorantes le dicen mala hierba, pero lo que mucha gente no sabe es que su flor es dulce y las hojas más jóvenes son muy sabrosos en las ensaladas, es un planta comestible desde la raíz a la flor y con muchas propiedades, para conseguirla podemos usar las semillas quitandolas de los pompones y se puede sembrar en cualquier suelo y condición es un planta muy resistente.

Usos:

El diente de león hoja tiene más hierro y calcio que las espinacas. Tiene muchas propiedades tal vez la más conocida es la estimulación de la actividad hepática. La infusión de diente de león ayuda a que el metabolismo del hígado, eliminando toxinas más fácilmente, aumenta el flujo de bilis, y ayuda en la digestión de las grasas.

CUIDADO: No utilizar el diente de león, si usted está embarazada o llevando un tratamiento con antibióticos, anticoagulantes, o fármacos protectores gástricos que contengan litio.

Apio

Como se planta:

Prefiere climas más cálidos y tierra con muchos nutrientes se puede plantar en maceta.

Usos:

El apio aporta muchas ventajas: tiene acción diurética, sirve para combatir el estreñimiento, alivia la acidez estomacal, es una fuente de calcio, disminuye el colesterol (debido a que aumenta la secreción de ácidos biliares), repone los electrolitos perdidos en la actividad física, tiene propiedades anti- inflamatoria e incluso ayuda para prevenir el cáncer de ovario.

Bardana

Como se planta:

Necesita tierra profunda, debido a que sus raíces crecen mucho (y justo esta es la parte que se usa de la planta), no soportan bien el trasplante, tierra floja y abonada, gusta de la semisombra, se puede cultivar en maceta bien profundas.

Usos:

Tiene propiedades diuréticas y antibacterianas y es ideal contra problemas de la piel, durante el priemer año se puede cosechar su raiz y comerla como hortaliza.

Orégano

Como se planta:

Es muy fácil de cultivar: Crece en climas cálidos o fríos, sólo necesitan un suelo húmedo fértil. Gusta de la luz pero tolera la sombra también se propaga rápido y crece bien en macetas.

Usos:

Su té alivia la tos, indigestión, calambres musculares y dolores de cabeza, y es antifúngico.

Ajenjo (Artemisa amarga)

Como se planta:

Necesita media sombra, tierra arcillosa plantarlo solo en maceta puede ser tóxico para otras plantas, las semillas son pequeñas por lo que hay que aclarar luego de unas semanas, no tolera las heladas.

Usos:

El ajenjo ayuda a combatir el mal aliento, dolores menstruales, ardor de estómago e incluso anemia. También es una gran repelente de insectos, incluyendo los piojos.

Arnica

Como se planta:

Le gusta la luz, tierra arcillosa, plantar en zona aislada o en maceta fuera del alcance de niños o mascotas ya que es tóxico.

Usos:

Es un potente anti-inflamatorio generalmente se ha usado por vía tópica para el tratamiento de hematomas , esguinces , inflamaciones causadas por picaduras de insectos y en enfermedades reumáticas.

Para usarlo, preparar los siguientes ingredientes: una parte de árnica fresca, cinco partes de alcohol de grano (disponibles en farmacias, es alcohol que se puede beber sino usar vodka) y cinco partes de agua. Picar la planta mezclar con los demás ingredientes. Dejar reposar durante al menos 15 días (pero se puede almacenar hasta un año) y hacer compresas con una porción de la mezcla diluida en nueve partes de agua con sal.

Espero les guste y puedan tener alguna de estas plantas en casa si te perdiste la primera parte acá esta el enlace: Alimentos que curan y podemos plantar en casa

Puedes ver la primera parte en:

lunes, 11 de agosto de 2014

Medicamentos en busca de enfermedad

El fraude por el que GlaxoSmithKline debe pagar una multa astronómica obedece a la estrategia de ‘crear’ patologías para vender más. El Paxil se presentó como ‘la píldora de la timidez’

GSK y Abbott han pagado multas millonarias por malas prácticas. / GETTY  
La imagen de la Big Pharma ha sufrido un nuevo golpe. Dos grandes laboratorios farmacéuticos, GlaxoSmithKline y Abbott, han aceptado en las últimas semanas pagar multas astronómicas por haber incurrido en graves malas prácticas en la promoción y venta de medicamentos. Ambas compañías se han reconocido culpables y han aceptado sendos acuerdos extrajudiciales para evitar males mayores, en el caso de que los procesos que se seguían contra ellas llegaran a juicio. Las malas prácticas reconocidas incluyen vender medicamentos para patologías en las que no están indicados, pagar a los médicos dádivas y sobornos para que los prescriban y, lo que es más grave, ocultar la existencia de efectos adversos.

En el trasfondo de estas multas multimillonarias subyace el giro estratégico emprendido por algunos laboratorios a finales de los años ochenta para incrementar los beneficios, no por la vía de obtener nuevos y mejores fármacos, algo que resulta cada vez más costoso, sino por la de conseguir nuevas indicaciones para sus viejos medicamentos. Esta estrategia incluye la creación artificial de enfermedades, lo que en inglés se conoce como disease mongering, es decir, el intento, muchas veces culminado con éxito, de convertir procesos naturales en la vida como la menopausia, la tristeza o la timidez, en patologías susceptibles de ser tratadas con fármacos.

EEUU castiga las dádivas a médicos o la ocultación de efectos indeseados

Dos casos han contribuido a afianzar la imagen de villana que acompaña a la Big Pharma, para disgusto de los laboratorios serios y comprometidos, que deploran este tipo de comportamientos. El papel de héroe lo ha asumido en este caso el Gobierno de Estados Unidos, que bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton decidió acabar con los abusos y desmanes en que incurrían algunas farmacéuticas dispuestas a saltarse las normas de la ética e incluso la ley para preservar la cuenta de resultados.

GlaxoSmithKline, la tercera mayor farmacéutica del mundo, con una facturación de 33.998 millones de euros en 2010, tendrá que pagar ahora 2.400 millones de euros por haber promovido durante años la prescripción en menores de un antidepresivo, el Paxil, autorizado únicamente para adultos por los efectos adversos demostrados en pacientes jóvenes; por haber indicado otro medicamento, el Wellbutrin, para procesos en los que no tenía actividad terapéutica demostrada, como la obesidad o la disfunción sexual; y por haber ocultado que uno de sus medicamentos más vendidos, el Avandia, aprobado para tratar la diabetes, aumentaba el riesgo de afección cardiaca.

La obtención de nuevos fármacos resulta más cara que explotar los viejos

El de GSK ha sido considerado el mayor fraude de la historia, pero no era el único. En mayo, la farmacéutica Abbott llegó a un acuerdo similar y aceptó pagar unamulta de 1.225 millones de euros por haber extendido el uso de un anticonvulsivo aprobado en 1983 para tratar la epilepsia y el trastorno bipolar, a otras patologías en las que no tiene ninguna eficacia probada, como la agitación en ancianos con demencia senil. El laboratorio pagó durante 10 años a médicos y residencias de ancianos para que prescribieran el fármaco. También Pfizer aceptó pagar en 2009 una multa de 1.800 millones de euros por la promoción fraudulenta de otros 13 medicamentos.

En la mayor parte de estos casos subyace una misma estrategia: promover de forma fraudulenta el uso de fármacos en afecciones en las que no están indicados. Y una vez logrado, ocultar los efectos adversos para evitar perder mercado. La comercialización de Paxil en 1999 es un ejemplo paradigmático de disease mongering. Hasta ese momento se reconocía como entidad patológica la agorafobia, un trastorno muy severo por el cual las personas que lo sufren son incapaces de salir de casa y cuando lo hacen, pueden sufrir ataques de pánico. El lanzamiento de Paxil se centró en una nueva entidad, la fobia social, que daba mucho juego puesto que podía abarcar desde formas leves de agorafobia a la simple y llana dificultad para hablar en público. Paxil se presentócon gran acompañamiento mediático como la píldora de la timidez y el laboratorio eligió para su lanzamiento en Europa la ciudad de Londres, capital del reino donde, según el tópico, hay más tímidos.

El Paxil era en realidad un viejo antidepresivo, la paroxetina, que volvía al mercado con nuevos ropajes y, por supuesto, nueva indicación. Cuando desde los foros de salud pública se criticó al laboratorio por esta manipulación, sus responsables culparon a la prensa de la distorsión. Pero en su discurso ante la junta de accionistas, el que entonces era el máximo ejecutivo de la división responsable del nuevo fármaco, Barry Brand, fue bastante más sincero: “El sueño de todo comercial es dar con un mercado por conocer o identificar, y desarrollarlo. Eso es justamente lo que hemos logrado hacer con el síndrome de ansiedad social”, proclamó, entre grandes aplausos.
Efectos adversos que no debían salir a la luz 
En 2004 se supo que GSK había ocultado que entre los niños y adolescentes tratados con Paxil se producía una mayor tasa de pensamientos y conductas suicidas. Al ser descubierta, la compañía llegó a un acuerdo extrajudicial y se comprometió a publicar todos los datos de sus estudios clínicos. Mientras tanto, la investigación de este y otros casos motivó en 2007 un cambio legislativo en Estados Unidos que obligó a las farmacéuticas a publicar todos los datos de los estudios clínicos que hicieran. Esta normativa es la que permitió descubrir que GSK había ocultado también datos comprometedores de su fármaco Avandia, que se recetaba para tratar la diabetes.
La farmacéutica había iniciado en 1999 un estudio secreto para averiguar si Avandia era más seguro que su competidor Actos, de la empresa Takeda. Los resultados fueron desastrosos: no solo no era más eficaz, sino que presentaba un significativo mayor riesgo de daño cardiaco. Estos resultados deberían haberse comunicado a las autoridades sanitarias, pero en lugar de hacerlo, la compañía hizo todo tipo de maniobras para evitar que trascendieran. Una investigación del diario The New York Times reveló en 2010 diversos correos internos entre directivos en los que se advertía de que los datos del estudio no debían ver, bajo ningún concepto, “la luz del día”. 
Los riesgos de Avandia fueron confirmados en un estudio independiente de un cardiólogo de Cleveland. GSK reconoció que conocía los riesgos de Avandia desde 2005, pero las investigaciones posteriores indican que la compañía ya tenía conocimiento de los efectos adversos no declarados desde antes de su comercialización, en 1999, y no solo permitió que se prescribiera sin ninguna advertencia, sino que hizo todo lo posible por ocultarlo sabiendo que había alternativas más seguras para los pacientes. 
Que Avandia mantuviera su cuota de mercado era una cuestión estratégica para GSK, en un momento en que su portafolio estaba huérfano de nuevos productos. Entre los documentos conocidos ahora figura un informe interno, en el que la compañía evaluaba el coste que tendría la revelación de los efectos adversos: 600 millones de dólares solo entre 2002 y 2004. Efectivamente, la evolución de la compañía en Bolsa así lo acreditaba.
En la misma época que el Paxil se comercializó toda una oleada de fármacos conocidos como las píldoras de la felicidad destinados a librarnos, a golpe de pastilla, de las angustias, temores, fobias y frustraciones que inevitablemente nos acompañan en la vida. En la mayoría de los casos eran principios activos con eficacia demostrada en muy acotadas patologías. El objetivo de la estrategia de comercialización era ampliar todo lo posible el campo terapéutico a cubrir.

En las últimas décadas, la industria se debate entre el viejo paradigma de buscar nuevos o mejores fármacos para las viejas y nuevas enfermedades, algo que resulta muy arriesgado, y el que defienden los ejecutivos más agresivos, muchos de los cuales no tienen ninguna relación con la farmacología, partidarios de recurrir a otras estrategias para aumentar los beneficios. Así se ha pasado muchas veces del viejo paradigma de “enfermedad en busca de medicamento” al mucho más lucrativo de “medicamento en busca de enfermedad”.

Esta estrategia, objeto de numerosos artículos en las revistas médicas, suele articularse en tres fases. En la primera se trata de identificar las patologías, próximas o no a la indicación inicial, en las que podría justificarse de algún modo la prescripción del fármaco. La segunda consiste en colonizar los medios de comunicación con estudios, reportajes y entrevistas, de apariencia independiente, sobre la importancia social de la patología a tratar, y lo mucho que sufren quienes las sufren. Una vez sensibilizada la población y las autoridades sanitarias, se pasa a la tercera fase: ofrecer la solución. Para lograr este círculo virtuoso es importante contar, si es posible, con el concurso de los propios pacientes.

En 1999 la oficina de Nueva York de PRNews contabilizó un millón de menciones del nuevo fármaco Paxil, el único aprobado hasta ese momento contra la ansiedad social. Una investigación posterior del diario The Washington Post reveló que entre 1997 y 1998 se habían publicado más de 50 reportajes extensos en la prensa norteamericana sobre lo terrible que era la ansiedad social y lo mucho que estaba aumentando.

A esa época pertenecen también los dos fármacos que mejor simbolizan los grandes réditos de esta estrategia: Viagra y Prozac. Poco antes del lanzamiento de Viagra, los problemas de la disfunción eréctil tuvieron una sorprendente atención en los medios de comunicación. Entre los estudios de mayor eco mediático figuraba uno que revelaba que nada menos que el 72% de los hombres entre 40 y 70 años de Estados Unidos sufrían algún tipo de dificultad a la hora de conseguir la erección, lo cual resultaba terriblemente alarmante para los expertos que opinaban sobre el tema. La píldora azul ha tenido tal éxito que no solo se prescribe en los casos de auténtica disfunción eréctil, sino en muchos otros en los que es dudoso que tenga alguna eficacia. Últimamente se usa también con fines recreativos, para prolongar la erección. No existen estadísticas precisas de las víctimas, incluso mortales, de estos abusos, pero las hay.

Para vender Prozac, los laboratorios se dirigían al usuario, no al médico

La fluoxetina, el principio activo de Prozac, se aprobó en Estados Unidos en 1992. Llegó a España en 1997 precedida por una intensa y exitosa campaña que incluía menciones elogiosas en obras literarias y cinematográficas. La comercialización de Prozac incorporó una novedad: por primera vez los laboratorios no se dirigían a los médicos para aumentar la prescripción, sino a los posibles usuarios. Como era de esperar, batió el récord de progresión de ventas de un fármaco. Ya en el primer año se vendieron dos millones de unidades, la mayor parte con cargo a la Seguridad Social, a la que se le pasó una factura de 9.200 millones de pesetas.

Para hacerse una idea de lo que esa cifra representa basta con recordar que el lanzamiento de Prozac coincidió con la promulgación de la normativa que introducía en España la comercialización de genéricos y el sistema de precios de referencia. La aplicación combinada de esas dos medidas debía producir el primer año un ahorro de 8.000 millones. Prozac se comió todo el ahorro previsto.

Siguiendo fielmente la pauta del disease mongering se presentó también el fármaco que debía ayudar a las mujeres a superar esa fase tan terrible de la vida que es la menopausia, protegerlas del infarto y la osteoporosis y garantizarles poco menos que la eterna juventud: la controvertida terapia hormonal sustitutoria. De nuevo llegó al mercado precedida de un gran número de reportajes e informes sobre las consecuencias de la menopausia, que no solo trae sofocos, sequedad vaginal, aumento de peso y dificultades para dormir, sino graves riesgos para la salud. Varios estudios habían mostrado que la caída de estrógenos tras la menopausia hace perder a las mujeres la protección que tenían frente al infarto y acelera la pérdida de masa ósea. Todo ello era cierto, pero no lo era tanto que el nuevo fármaco tuviera los efectos protectores que proclamaba. A pesar de ello, se presentó como la gran panacea. Como ocurrió en otros países, los jefes de ginecología de los principales hospitales españoles convocaron a la prensa para recomendar que la terapia fuera administrada con carácter preventivo a todas las mujeres a partir de los 50 años y por un periodo de por lo menos 10. Afortunadamente, la Seguridad Social no les hizo caso.

Intensas campañas reclaman el reconocimiento de nuevos síndromes

Durante los años siguientes se produjo un goteo de estudios que alertaban de los posibles efectos adversos de esta terapia. En 2002, cuando en España ya la habían tomado más de 600.000 mujeres y en Estados Unidos más de 20 millones, llegó el “jarro de agua fría a la eterna juventud femenina”, para utilizar la expresión con que tituló la crónica el diario The New York Times. La FDA interrumpió de golpe un estudio en el que participaban 16.000 mujeres, el Women Health Iniciative, que debía demostrar todas las bondades y efectos preventivos por los que se estaba recetando. El estudio debía finalizar en 2005, pero los resultados preliminares indicaban que el tratamiento no solo no tenía los efectos protectores sino que a partir de los 5,2 años de tratamiento, aumentaba el riesgo de sufrir cáncer de mama invasivo y accidente cerebro-vascular. Con el tiempo se ha visto que el fármaco tiene su utilidad en casos muy concretos y muy cuidadosamente evaluados, pero nunca debe administrarse, como se pretendió, como tratamiento preventivo con carácter general y menos como “píldora” para combatir el miedo a envejecer.

Mientras tanto, nuevos síndromes han aparecido y son objeto de intensas campañas para que se les reconozca como patología tratada. Nuevos fármacos se suman a la estrategia del disease mongering. La polémica se centra ahora en el amplio abanico de los trastornos de la personalidad, el desorden bipolar y el déficit de atención.