Mostrando entradas con la etiqueta Fraude. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fraude. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de noviembre de 2018

Fraude en las emisión de radiaciones de los teléfonos móviles. Hubo un DieselGate y hay un PhoneGate


Nos encantan los teléfonos móviles pero emiten radiaciones electromagnéticas y hoy estamos más radiados de lo que pensamos. ¿Por qué? Porque las compañías que venden los terminales han ocultado de manera sistemática que sus emisiones son mucho mayores de lo que marcan las leyes hechas para proteger la salud pública.

Así lo ha descubierto y lo advierte el médico francés Marc Arazi. Este profesional sanitario destapó en 2016 el llamado PhoneGate -el fraude de los fabricantes de móviles a la hora de certificar la tasa de radiación de sus modelos en cabeza y cuerpo (SAR), que en Europa es de 2.0 Watios por kilogramo (W/Kg) de peso.

Arazi ha venido a España a la jornada informativa “5 G y salud en la sociedad de la información”, celebrada en la Asociación de la Prensa de Madrid y organizada por la asociación de pacientes EQSDS (Electro y Químico Sensibles por el derecho a la salud). Y ¿qué es lo que cuenta este galeno? En sus palabras:
6.000 millones de usuarios de móviles han sido engañados por los fabricantes de móviles” al haber estado expuestos a una radiación “más de 20 veces por encima del umbral reglamentario”.
Por ello, tras dos años de trabajo de PhoneGate Alert -la asociación creada para liderar esta causa- ha conseguido que en Francia se empiecen a retirar móviles del mercado y que otros actualicen su SAR aunque advirtió que no pasarán por ningún control los móviles de segunda mano ni otros dispostivos como las tabletas y los PC.

Pero Arazi pretende ir más allá haciendo que la misma retirada de móviles se haga en otros países (lo cual afectará a 250 modelos) y seguir con las acciones legales internacionales contra los empresarios implicados ya que asegura que 
el PhoneGate será diez veces más importante que el DieselGate. Los efectos de los campos electromagnéticos en las personas son conocidos y veraces pero no hay controversia cuando hablamos de salud y telefonía móvil”, afirmó Arazi que ha conseguido que el gobierno francés publique los informes con las pruebas de los controles de radiación de los teléfonos.
Además, este médico preocupado por la salud de la pública ha impulsado una nueva norma que mide la radiación en la piel a 0 milímetros de la misma, en vez de cómo se hacía con la anterior normativa que situaba los medidores a entre cinco y 20 centímetros de distancia, al inadecuado para el uso real de un teléfono por motivos obvios, lo pegamos a nuestra oreja y prácticamente al cerebro mientras hablamos por él.

El problema que se avecina ahora es el despliegue del 5G que significa más potencia de emisión de las antenas para abarcar más datos de los terminales. Mientras que los científicos independientes piden que se reduzcan las tasas de radiación a 0,1 mW cm₂, la red 5G superará con creces esos valores, advierte Ceferino Maestu, director del Laboratorio de Bioelectromagnetismo de la Universidad Politécnica de Madrid.

Puede parecer ciencia ficción pero no lo es. La existencia de hipersensibles nos adelanta lo que puede ser una epidemia a medio plazo pues todos somos susceptibles de padecer el problema. Pero la información no llega a la sociedad por su escasa presencia en los medios y porque, para abordar un problema, primero hay que reconocer que existe. Pero uno de los impedimentos es la poderosa industria que hay detrás”, abundó durante la conferencia Minerva Palomar, presidenta de EQSDS.

Esta vulnerabilidad a los campos electromagnéticos también la determina nuestra naturaleza electrosensible y el hecho de que evolutivamente no estamos adaptados a convivir con tal magnitud de campos artificiales. Estos afectan a la glándula pineal y su producción de melatonina.

Esta hormona es responsable de mantener el reloj biológico central en hora para que los ritmos circadianos y todas las funciones de nuestro organismo trabajen en sincronía. Pero también es un gran protector antitumoral, según aportó en una ponencia el doctor Darío Acuña, catedrático en fisiología de la Universidad de Granada.

Bernardo Hernández Bataller, Impulsor del Dictamen aprobado por el CESE (Comité Económico y Social Europeo) sobre hipersensibilidad electromagnética en 2014, expuso el proyecto que, por conflictos de interés nunca vio la luz. Este dictamen habría sido pionero en favorecer el reconocimiento de los derechos de las personas electrohipersensibles, su discapacidad funcional, el acceso a ciertas prestaciones y las medidas para prevenir el aumento de casos aplicando el principio de precaución en el ámbito laboral:
No puede hacerse caja haciendo que las ciudades se vuelvan inalámbricas sin pensar en las consecuencias. Hoy los electrohipersensibles nos jugamos la vida porque es imposible estar en un lugar que te produce toda esta sintomatología: pérdida de memoria, dificultad para razonar, para hablar, pérdida de movilidad, de equilibrio, desorientación, dolor, problemas en el corazón… Por eso necesitamos tecnología verde, segura y biocompatible”, concluyó.
El pasado 1 de noviembre la comunidad científica independiente hizo dos nuevos llamamientos (5G Space Appeal y The EMF Call) solicitando a la ONU, la OMS y los gobiernos la moratoria de la 5G y el 5G espacial que repercutirán en la mayor la exposición de las personas y el medioambiente.

viernes, 2 de octubre de 2015

¿Qué tiene que ver el escándalo de Volkswagen con el TTIP?

  • Ahora se comprenden las presiones de ciertos lobbies para que se reduzcan los controles de emisiones de CO2
01/10/2015

Una multinacional ha admitido que ha engañado a la agencia de Estados Unidos encargada de la protección del medio ambiente. Da igual si además es la mayor constructora de automóviles del mundo o si los 11 millones de vehículos sobre los que ha cometido el fraude ascienden a la misma cifra de coches que EE UU producen en un año. De fondo, tras el escándalo mediático, está la impunidad con la que operan las corporaciones en el mercado. La evidencia más clara de que quienes se encargan de generar la riqueza -que debería desembocar en bienestar- se dedican a anteponer sus beneficios delante de la salud humana y la protección del clima. Es también el fin del argumento liberal establecido, por el cual, hacer el bien para uno mismo sin que nadie intervenga en la economía es positivo para todos.

¿Hacia dónde conducimos nuestra sociedad si permitimos que los que la destruyen marquen las reglas de juego? Buena parte de los desmanes que cometen a diario nuestras empresas se pueden asociar sencillamente con el TTIP, porque ésta es la más nueva de las herramientas para hacer que las corporaciones sigan campando impunes a sus anchas.

La negociación del tratado de libre comercio (es la palabra que usa el capitalismo para definir la desigualdad) no es un fenómeno ad hoc que haya nacido de la nada. Es obvio, pero hace falta decirlo. El TTIP es la rama que se extiende aún más en un árbol cuyo tronco ha sido plantado, regado y consolidado por el poder de las grandes empresas desde hace tiempo.

Para tratar de alejar esta crítica de la demagogia habitual con la que se erigen las voces discordantes contra el TTIP, cabe señalar que aún no hay nada escrito. Todo son conjeturas y filtraciones. Por lo tanto, la única forma de desmontar este Tratado Neoliberal es exponer hacia dónde nos ha llevado hasta ahora el modelo que se quiere perpetuar.

Del fraude a la mesa de negociación del TTIP

Qué duda cabe de que los intereses de Volkswagen están bien representados en el TTIP. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA, por sus siglas en inglés), de la que VW forma parte, es una de las voces con más autoridad en la mesa de negociación. De hecho, es la cuarta asociación de lobby que más reuniones ha tenido con la Comisión Europea para tratar aspectos relacionados con el tratado: 16. La segunda, si excluimos a lobbies de carácter transnacional como Business Europe o el Transatlantic Business Council, en cuyas filas también se encuentra VW. Aquí ya se han expuesto algunas de las normativas sobre emisiones de CO2 que Business Europe ha tratado de bloquear, ahora sabemos que en beneficio de marcas como la alemana.

Volkswagen no es un caso aislado, a pesar de que la ACEA tratara de negarlo en una nota de prensa de septiembre. El lobby de la industria del automóvil forma parte de un entramado mucho grande de sectores que presionan en favor del TTIP. Como evidencian los datos del imprescindible Corporate Europe Observatory, por cada 100 reuniones que la Comisión tuvo con lobbies de la industria durante el 2014, sólo 10 se produjeron con grupos que representan a la sociedad civil.

Es preocupante que la Comisión Europea, encargada de negociar el TTIP con EE UU, pida consejo para cerrar un Tratado que involucra a 800 millones de consumidores a los representantes de las empresas que les venden coches de forma fraudulenta.

En 2014, la ACEA pidió a Estados Unidos y la Unión Europea “un acuerdo comprensible en relación al TTIP”. En el diccionario empresarial, esto se resume en no “poner más trabas” y hacer la vista gorda en emisiones de C02. La ACEA trató de demostrar la equivalencia en el nivel de seguridad de los vehículos a ambos lados del Atlántico. Algo que ya parecía difícil tras el escándalo de General Motors por el que la marca estadounidense tuvo que retirar del mercado 11 millones de coches tras un fallo en sus sistemas de seguridad que provocó la muerte de decenas de personas. Ahora, aún más.

El fraude de Volkswagen pone en jaque las negociaciones del TTIP

Los argumentos de la industria automovilística europea para defender el TTIP también carecen de validez desde que Estados Unidos identificó el fraude de Volkswagen, y no la Unión Europea. “Las normas de seguridad a ambos lados del atlántico han demostrado con sus resultados ser equivalentes.
Por ello debemos ser capaces de ponernos de acuerdo sobre el reconocimiento mutuo y aspirar a la armonización”, decía la ACEA a principios de año.

En realidad dicha afirmación no es cierta. En la UE, la Comisión Europea establece las normas generales de emisión y los fabricantes de automóviles, a continuación, envían sus coches a un organismo de homologación nacional de su elección. Una vez certificado , el coche puede ser enviado al distribuidor y nunca se prueba de nuevo. En los EEUU, los coches son sometidos a tres pruebas más estrictas.

Precisamente en el marco del TTIP, el Pew Research Center hizo una encuesta sobre la posibilidad de armonizar regulaciones. El resultado genera más división aún. Sólo 2% de los alemanes afirma confiar en los estándares ambientales americanos y el 96% se opone también a las normas de seguridad de sus coches.

Regulaciones ambientales a la baja

No sólo en lo que respecta a la seguridad de los vehículos hay división, también en la armonización de regulaciones ambientales que proponen Estados Unidos y la Unión Europea en el marco del TTIP. La UE dice que no cederá y que su posición en relación al clima es “ambiciosa”, pero el país encabezado por Obama tiene otra idea de lo que significa esa palabra.

Por ejemplo, en el marco de las negociaciones sobre la conferencia mundial del clima que se celebrará en París en noviembre, el choque entre la UE y EEUU es abrumador.

La Unión Europea se ha comprometido para 2030 a reducir sus emisiones en un 40 por ciento en comparación con los niveles de 1990. Además, quiere reflejar su ambición con un acuerdo que sea jurídicamente vinculante. No obstante, EEUU no ha podido prometer nada más que una reducción de sus emisiones en un 26 por ciento, pero en relación a los niveles de 2005, cuando sus emisiones eran un 40% superiores a 1990.

Parte de legislación europea en relación al clima, a Estados Unidos le parece una “barrera comercial” que abolir; lo dijo en un informe de 2014.

La justicia no es igual para todos

El Departamento de Justicia de Estados Unidos podría llevar a cabo una investigación criminal sobre Volkswagen por su fraude. También Alemania y otros países estudian abrir una investigación contra la marca. Los juicios, por supuesto, se desarrollarían en cortes nacionales o europeas. Algo muy distinto a lo que ocurriría si Volkswagen o cualquier otro inversor decidiera demandar a un Estado a través del mecanismo de ISDS que quiere incluir el TTIP.

El ISDS, por muchos cambios de nombre que haga la Comisión, plantea tribunales de arbitraje internacionales paralelos a los juzgados nacionales o europeos. Se trata de dotar a las corporaciones de mayores ventajas a la hora de reclamar daños sobre sus inversiones que a los ciudadanos a la hora de denunciar, por ejemplo, el escándalo de Volkswagen.

¿Hay algún tribunal específico que permita a los ciudadanos afectados por el fraude de VW demandar a la compañía en una instancia judicial privada sin posibilidad de recurso y sin hacer público el proceso judicial? No, en cambio, una compañía que esquiva los controles medioambientales en 11 millones de vehículos diésel de todo el mundo, si podría utilizar el arbitraje privado para demandar a un Estado si cree que ha legislado en contra de sus beneficios.

El escándalo de Volkswagen, como señalaba el portavoz de los verdes Florent Marcellesi, muestra que las corporaciones no dudan en saltarse la ley si es necesario. La salud de los ciudadanos y la protección del medio ambiente no puede ser una barrera comercial que abolir.

lunes, 11 de agosto de 2014

Medicamentos en busca de enfermedad

El fraude por el que GlaxoSmithKline debe pagar una multa astronómica obedece a la estrategia de ‘crear’ patologías para vender más. El Paxil se presentó como ‘la píldora de la timidez’

GSK y Abbott han pagado multas millonarias por malas prácticas. / GETTY  
La imagen de la Big Pharma ha sufrido un nuevo golpe. Dos grandes laboratorios farmacéuticos, GlaxoSmithKline y Abbott, han aceptado en las últimas semanas pagar multas astronómicas por haber incurrido en graves malas prácticas en la promoción y venta de medicamentos. Ambas compañías se han reconocido culpables y han aceptado sendos acuerdos extrajudiciales para evitar males mayores, en el caso de que los procesos que se seguían contra ellas llegaran a juicio. Las malas prácticas reconocidas incluyen vender medicamentos para patologías en las que no están indicados, pagar a los médicos dádivas y sobornos para que los prescriban y, lo que es más grave, ocultar la existencia de efectos adversos.

En el trasfondo de estas multas multimillonarias subyace el giro estratégico emprendido por algunos laboratorios a finales de los años ochenta para incrementar los beneficios, no por la vía de obtener nuevos y mejores fármacos, algo que resulta cada vez más costoso, sino por la de conseguir nuevas indicaciones para sus viejos medicamentos. Esta estrategia incluye la creación artificial de enfermedades, lo que en inglés se conoce como disease mongering, es decir, el intento, muchas veces culminado con éxito, de convertir procesos naturales en la vida como la menopausia, la tristeza o la timidez, en patologías susceptibles de ser tratadas con fármacos.

EEUU castiga las dádivas a médicos o la ocultación de efectos indeseados

Dos casos han contribuido a afianzar la imagen de villana que acompaña a la Big Pharma, para disgusto de los laboratorios serios y comprometidos, que deploran este tipo de comportamientos. El papel de héroe lo ha asumido en este caso el Gobierno de Estados Unidos, que bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton decidió acabar con los abusos y desmanes en que incurrían algunas farmacéuticas dispuestas a saltarse las normas de la ética e incluso la ley para preservar la cuenta de resultados.

GlaxoSmithKline, la tercera mayor farmacéutica del mundo, con una facturación de 33.998 millones de euros en 2010, tendrá que pagar ahora 2.400 millones de euros por haber promovido durante años la prescripción en menores de un antidepresivo, el Paxil, autorizado únicamente para adultos por los efectos adversos demostrados en pacientes jóvenes; por haber indicado otro medicamento, el Wellbutrin, para procesos en los que no tenía actividad terapéutica demostrada, como la obesidad o la disfunción sexual; y por haber ocultado que uno de sus medicamentos más vendidos, el Avandia, aprobado para tratar la diabetes, aumentaba el riesgo de afección cardiaca.

La obtención de nuevos fármacos resulta más cara que explotar los viejos

El de GSK ha sido considerado el mayor fraude de la historia, pero no era el único. En mayo, la farmacéutica Abbott llegó a un acuerdo similar y aceptó pagar unamulta de 1.225 millones de euros por haber extendido el uso de un anticonvulsivo aprobado en 1983 para tratar la epilepsia y el trastorno bipolar, a otras patologías en las que no tiene ninguna eficacia probada, como la agitación en ancianos con demencia senil. El laboratorio pagó durante 10 años a médicos y residencias de ancianos para que prescribieran el fármaco. También Pfizer aceptó pagar en 2009 una multa de 1.800 millones de euros por la promoción fraudulenta de otros 13 medicamentos.

En la mayor parte de estos casos subyace una misma estrategia: promover de forma fraudulenta el uso de fármacos en afecciones en las que no están indicados. Y una vez logrado, ocultar los efectos adversos para evitar perder mercado. La comercialización de Paxil en 1999 es un ejemplo paradigmático de disease mongering. Hasta ese momento se reconocía como entidad patológica la agorafobia, un trastorno muy severo por el cual las personas que lo sufren son incapaces de salir de casa y cuando lo hacen, pueden sufrir ataques de pánico. El lanzamiento de Paxil se centró en una nueva entidad, la fobia social, que daba mucho juego puesto que podía abarcar desde formas leves de agorafobia a la simple y llana dificultad para hablar en público. Paxil se presentócon gran acompañamiento mediático como la píldora de la timidez y el laboratorio eligió para su lanzamiento en Europa la ciudad de Londres, capital del reino donde, según el tópico, hay más tímidos.

El Paxil era en realidad un viejo antidepresivo, la paroxetina, que volvía al mercado con nuevos ropajes y, por supuesto, nueva indicación. Cuando desde los foros de salud pública se criticó al laboratorio por esta manipulación, sus responsables culparon a la prensa de la distorsión. Pero en su discurso ante la junta de accionistas, el que entonces era el máximo ejecutivo de la división responsable del nuevo fármaco, Barry Brand, fue bastante más sincero: “El sueño de todo comercial es dar con un mercado por conocer o identificar, y desarrollarlo. Eso es justamente lo que hemos logrado hacer con el síndrome de ansiedad social”, proclamó, entre grandes aplausos.
Efectos adversos que no debían salir a la luz 
En 2004 se supo que GSK había ocultado que entre los niños y adolescentes tratados con Paxil se producía una mayor tasa de pensamientos y conductas suicidas. Al ser descubierta, la compañía llegó a un acuerdo extrajudicial y se comprometió a publicar todos los datos de sus estudios clínicos. Mientras tanto, la investigación de este y otros casos motivó en 2007 un cambio legislativo en Estados Unidos que obligó a las farmacéuticas a publicar todos los datos de los estudios clínicos que hicieran. Esta normativa es la que permitió descubrir que GSK había ocultado también datos comprometedores de su fármaco Avandia, que se recetaba para tratar la diabetes.
La farmacéutica había iniciado en 1999 un estudio secreto para averiguar si Avandia era más seguro que su competidor Actos, de la empresa Takeda. Los resultados fueron desastrosos: no solo no era más eficaz, sino que presentaba un significativo mayor riesgo de daño cardiaco. Estos resultados deberían haberse comunicado a las autoridades sanitarias, pero en lugar de hacerlo, la compañía hizo todo tipo de maniobras para evitar que trascendieran. Una investigación del diario The New York Times reveló en 2010 diversos correos internos entre directivos en los que se advertía de que los datos del estudio no debían ver, bajo ningún concepto, “la luz del día”. 
Los riesgos de Avandia fueron confirmados en un estudio independiente de un cardiólogo de Cleveland. GSK reconoció que conocía los riesgos de Avandia desde 2005, pero las investigaciones posteriores indican que la compañía ya tenía conocimiento de los efectos adversos no declarados desde antes de su comercialización, en 1999, y no solo permitió que se prescribiera sin ninguna advertencia, sino que hizo todo lo posible por ocultarlo sabiendo que había alternativas más seguras para los pacientes. 
Que Avandia mantuviera su cuota de mercado era una cuestión estratégica para GSK, en un momento en que su portafolio estaba huérfano de nuevos productos. Entre los documentos conocidos ahora figura un informe interno, en el que la compañía evaluaba el coste que tendría la revelación de los efectos adversos: 600 millones de dólares solo entre 2002 y 2004. Efectivamente, la evolución de la compañía en Bolsa así lo acreditaba.
En la misma época que el Paxil se comercializó toda una oleada de fármacos conocidos como las píldoras de la felicidad destinados a librarnos, a golpe de pastilla, de las angustias, temores, fobias y frustraciones que inevitablemente nos acompañan en la vida. En la mayoría de los casos eran principios activos con eficacia demostrada en muy acotadas patologías. El objetivo de la estrategia de comercialización era ampliar todo lo posible el campo terapéutico a cubrir.

En las últimas décadas, la industria se debate entre el viejo paradigma de buscar nuevos o mejores fármacos para las viejas y nuevas enfermedades, algo que resulta muy arriesgado, y el que defienden los ejecutivos más agresivos, muchos de los cuales no tienen ninguna relación con la farmacología, partidarios de recurrir a otras estrategias para aumentar los beneficios. Así se ha pasado muchas veces del viejo paradigma de “enfermedad en busca de medicamento” al mucho más lucrativo de “medicamento en busca de enfermedad”.

Esta estrategia, objeto de numerosos artículos en las revistas médicas, suele articularse en tres fases. En la primera se trata de identificar las patologías, próximas o no a la indicación inicial, en las que podría justificarse de algún modo la prescripción del fármaco. La segunda consiste en colonizar los medios de comunicación con estudios, reportajes y entrevistas, de apariencia independiente, sobre la importancia social de la patología a tratar, y lo mucho que sufren quienes las sufren. Una vez sensibilizada la población y las autoridades sanitarias, se pasa a la tercera fase: ofrecer la solución. Para lograr este círculo virtuoso es importante contar, si es posible, con el concurso de los propios pacientes.

En 1999 la oficina de Nueva York de PRNews contabilizó un millón de menciones del nuevo fármaco Paxil, el único aprobado hasta ese momento contra la ansiedad social. Una investigación posterior del diario The Washington Post reveló que entre 1997 y 1998 se habían publicado más de 50 reportajes extensos en la prensa norteamericana sobre lo terrible que era la ansiedad social y lo mucho que estaba aumentando.

A esa época pertenecen también los dos fármacos que mejor simbolizan los grandes réditos de esta estrategia: Viagra y Prozac. Poco antes del lanzamiento de Viagra, los problemas de la disfunción eréctil tuvieron una sorprendente atención en los medios de comunicación. Entre los estudios de mayor eco mediático figuraba uno que revelaba que nada menos que el 72% de los hombres entre 40 y 70 años de Estados Unidos sufrían algún tipo de dificultad a la hora de conseguir la erección, lo cual resultaba terriblemente alarmante para los expertos que opinaban sobre el tema. La píldora azul ha tenido tal éxito que no solo se prescribe en los casos de auténtica disfunción eréctil, sino en muchos otros en los que es dudoso que tenga alguna eficacia. Últimamente se usa también con fines recreativos, para prolongar la erección. No existen estadísticas precisas de las víctimas, incluso mortales, de estos abusos, pero las hay.

Para vender Prozac, los laboratorios se dirigían al usuario, no al médico

La fluoxetina, el principio activo de Prozac, se aprobó en Estados Unidos en 1992. Llegó a España en 1997 precedida por una intensa y exitosa campaña que incluía menciones elogiosas en obras literarias y cinematográficas. La comercialización de Prozac incorporó una novedad: por primera vez los laboratorios no se dirigían a los médicos para aumentar la prescripción, sino a los posibles usuarios. Como era de esperar, batió el récord de progresión de ventas de un fármaco. Ya en el primer año se vendieron dos millones de unidades, la mayor parte con cargo a la Seguridad Social, a la que se le pasó una factura de 9.200 millones de pesetas.

Para hacerse una idea de lo que esa cifra representa basta con recordar que el lanzamiento de Prozac coincidió con la promulgación de la normativa que introducía en España la comercialización de genéricos y el sistema de precios de referencia. La aplicación combinada de esas dos medidas debía producir el primer año un ahorro de 8.000 millones. Prozac se comió todo el ahorro previsto.

Siguiendo fielmente la pauta del disease mongering se presentó también el fármaco que debía ayudar a las mujeres a superar esa fase tan terrible de la vida que es la menopausia, protegerlas del infarto y la osteoporosis y garantizarles poco menos que la eterna juventud: la controvertida terapia hormonal sustitutoria. De nuevo llegó al mercado precedida de un gran número de reportajes e informes sobre las consecuencias de la menopausia, que no solo trae sofocos, sequedad vaginal, aumento de peso y dificultades para dormir, sino graves riesgos para la salud. Varios estudios habían mostrado que la caída de estrógenos tras la menopausia hace perder a las mujeres la protección que tenían frente al infarto y acelera la pérdida de masa ósea. Todo ello era cierto, pero no lo era tanto que el nuevo fármaco tuviera los efectos protectores que proclamaba. A pesar de ello, se presentó como la gran panacea. Como ocurrió en otros países, los jefes de ginecología de los principales hospitales españoles convocaron a la prensa para recomendar que la terapia fuera administrada con carácter preventivo a todas las mujeres a partir de los 50 años y por un periodo de por lo menos 10. Afortunadamente, la Seguridad Social no les hizo caso.

Intensas campañas reclaman el reconocimiento de nuevos síndromes

Durante los años siguientes se produjo un goteo de estudios que alertaban de los posibles efectos adversos de esta terapia. En 2002, cuando en España ya la habían tomado más de 600.000 mujeres y en Estados Unidos más de 20 millones, llegó el “jarro de agua fría a la eterna juventud femenina”, para utilizar la expresión con que tituló la crónica el diario The New York Times. La FDA interrumpió de golpe un estudio en el que participaban 16.000 mujeres, el Women Health Iniciative, que debía demostrar todas las bondades y efectos preventivos por los que se estaba recetando. El estudio debía finalizar en 2005, pero los resultados preliminares indicaban que el tratamiento no solo no tenía los efectos protectores sino que a partir de los 5,2 años de tratamiento, aumentaba el riesgo de sufrir cáncer de mama invasivo y accidente cerebro-vascular. Con el tiempo se ha visto que el fármaco tiene su utilidad en casos muy concretos y muy cuidadosamente evaluados, pero nunca debe administrarse, como se pretendió, como tratamiento preventivo con carácter general y menos como “píldora” para combatir el miedo a envejecer.

Mientras tanto, nuevos síndromes han aparecido y son objeto de intensas campañas para que se les reconozca como patología tratada. Nuevos fármacos se suman a la estrategia del disease mongering. La polémica se centra ahora en el amplio abanico de los trastornos de la personalidad, el desorden bipolar y el déficit de atención.

lunes, 8 de octubre de 2012

FACUA denuncia el fraude de la Alcachofa de Laón, un 'producto milagro' comercializado a nivel mundial

El Corte Inglés, uno de sus principales anunciantes en España

"La mejor solución para bajar hasta 3 kilos en una semana" o "hasta 2 kilos cada 3 días", aseguran distintas versiones de sus anuncios.

FACUA.org - España - 08/10/2012
Este nuevo fraude para adelgazar se comercializa a nivel mundial.
FACUA - Consumidores en Acción ha denunciado ante las autoridades sanitarias y de protección al consumidor la publicidad y venta de la Alcachofa de Laón, un producto fraudulento para adelgazar que promete la pérdida de hasta 3 kilos por semana.

Este nuevo producto milagro se comercializa a nivel mundial. En España, uno de sus principales vendedores y anunciantes es La Tienda en Casa, de El Corte Inglés, que también lo comercializa en sus establecimientos y ha sido denunciado por FACUA por este burdo fraude a los consumidores.

"La mejor solución para bajar hasta 3 kilos en una semana", asegura la publicidad del producto en La Tienda en Casa que se presenta como "un complemento alimenticio elaborado con el corazón de la alcachofa que, gracias a sus propiedades, de manera natural ayuda a desintoxicar el organismo y a acelerar la quema de grasa".

En otro de los anuncios de la Alcachofa de Laón que se emiten en castellano prometen "perder hasta 2 kilos cada 3 días" y aseguran que es "el más rápido y eficiente desintoxicante, depurador de grasas y reductor de peso que existe actualmente". También muestran el supuesto testimonio de una consumidora que, en lugar de seguir una dieta, "solo utilizará Alcachofa de Laón" y asegura haber perdido 12 kilos en 15 días.

El producto se comercializa en frascos de siete unidades a 39,90 euros. Así, es 800 veces más caro que otros extractos de alcachofa que existen en el mercado cuyas propiedades, advierte FACUA, no son en ningún caso adelgazantes.

Retirada del mercado

FACUA ha remitido sus denuncias a distintas administraciones de Sanidad y Consumo de ámbito autonómico, al Instituto Nacional del Consumo y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, dependientes de la Secretaría General de Sanidad y Consumo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

FACUA reclama a las autoridades competentes que actúen con celeridad y pongan freno a este fraude masivo. Así, demanda que retiren el producto del mercado y apliquen las empresas responsables sanciones proporcionales a los beneficios que están obteniendo con su venta.

Entre otras normas, la publicidad de la Alcachofa de Laón vulnera distintas disposiciones del Real Decreto 1.907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, que prohíbe la atribución de propiedades adelgazantes, y la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, que incluye como ilícita la publicidad engañosa.

martes, 20 de marzo de 2012

Bagó ha captado 50 millones de fondos públicos desde 2002 mediante el CSC

  • Hospitales y centros sociosanitarios gestionados por el Consorcio de Salud y Social de Cataluña contratan el servicio de cocina a empresas del Grupo Serhs

De las múltiples facetas de Ramon Bagó —alcalde de Calella por CiU entre 1979 y 1991, empresario de éxito, uno de los arquitectos del sistema sanitario catalán y Creu de Sant Jordi en 2001— hay dos que se encuentran en la cocina de los hospitales catalanes. Una es la del gestor sanitario, la del hombre que durante 20 años ha podido intervenir en la dirección de decenas de centros a través del Consorcio de Salud y Social de Cataluña (CSC), un organismo público donde ha ocupado todos los cargos de responsabilidad —actualmente es vicepresidente y consejero de sus empresas filiales— y que agrupa a más de 60 hospitales financiados por la Generalitat pero cuya gestión depende de fundaciones, consorcios y otras entidades públicas y privadas sin afán de lucro. La otra cara de Bagó que se mezcla entre los fogones es la del empresario dueño de un conglomerado, el Grupo Serhs, con 74 empresas, 2.600 empleados y 473 millones de euros de facturación en 2011. Tres de ellas han obtenido, desde 2002, contratos de centros mediante el CSC.

La Oficina Antifraude de la Generalitat abrió en enero una investigación para aclarar este aparente conflicto de intereses. EL PAÍS ha rastreado los contratos de la última década entre hospitales y centros gestionados por el CSC y las empresas de Bagó, y ha descubierto que estas han conseguido contratos por 50,8 millones de euros. De ellos, casi una tercera parte (15,3) han acabado en sus cuentas sin mediar concurso.

La mayoría de los miembros de una mesa de contratación que benefició a Bagó eran del CSC

Hay tres circunstancias en la que es posible el conflicto de intereses. La primera se da en los centros de los que el CSC es el responsable directo, aunque sean financiados por la Generalitat. Es el caso de Cotxeres de Borbó, en Barcelona, una concesión administrativa obtenida por el CSC de la Generalitat en 2008 para la construcción y gestión durante 30 años de un equipamiento con 255 plazas sociosanitarias. Circunstancias parecidas concurren en la residencia Frederica Montseny de Viladecans (Baix Llobregat), con 233 plazas. El centro está gestionado por un consorcio formado por el Ayuntamiento de Viladecans y el propio CSC.

Las otras dos situaciones en las que el conflicto de intereses puede emerger están vinculadas a dos de servicios que ofrece el CSC: el de contrato de gestión y el servicio de licitaciones. En el primero el CSC nombra, a través de una filial, al gerente que se encargará de fijar objetivos, presupuestos y líneas estratégicas. En aquellos centros, como algunas residencias, no obligados a sacar a concurso los servicios, el gerente tiene autonomía para contratarlos.

En el segundo caso, la mesa de contratación del CSC, formada en su mayoría por su propio personal (secretario e interventor incluidos), se encarga de redactar las bases del concurso, efectuar la apertura de plicas y valorar las ofertas. Este sistema paralelo de licitación ha sido cuestionado por la Intervención, según ha sabido este periódico, aunque la Generalitat avaló en 2009 su legalidad.

Casi un tercio de los contratos han sido asignados sin concurso público

El mayor importe captado por Serhs en la sanidad catalana ha provenido de la Corporación de Salud del Maresme y la Selva, entidad que gestiona los hospitales de Blanes y Calella, y tres centros sociosanitarios en la zona. Bagó fue alcalde de Calella por CiU entre 1979 y 1991, y la corporación tiene incluso un pequeño paquete de acciones de Serhs, según consta en las cuentas depositadas en el registro mercantil. Serhs ha gestionado la cocina sin pausa al menos desde el año 2000. También ha sido la empresa elegida para varias obras. En total, las empresas de Serhs se han llevado 19,8 millones de euros en contratos desde 2002.

Dos grandes complejos sociosanitarios de la Obra Social de Catalunya Caixa, en Cornellà (Baix Llobregat) y en el barrio de Vall d’Hebron de la capital catalana, han representado también un flujo importante de dinero para Serhs.

Ambos están financiados enteramente por la Generalitat y el CSC gestiona el primero desde julio de 2004 y dirigió el segundo entre 2002 y 2011, ya que la política de la entidad financiera no es gestionar directamente sus centros, sino contratar para ello a una empresa especializada en la gestión de equipamientos sociosanitarios, según una portavoz.

En ambos casos contrató sin concurso a Serhs para los servicios de cocina, lo que le ha reportado ingresos de 9,2 millones de euros. Una portavoz del CSC asegura que la contratación cumple la ley, ya que se trataba de un “acuerdo entre dos empresas privadas” y el concurso no era necesario.

El dueño de Serhs asegura que siempre ha “cumplido la ley”

Badalona es otra de las plazas fuertes de Serhs. El hospital municipal, gestionado por el CSC desde hace 14 años, ha concedido a la empresa de Bagó en la última década el contrato de cocina sin concurso público por 4,8 millones de euros, a pesar de las advertencias de la Sindicatura de Cuentas. Un total de 7,3 millones del centro sociosanitario El Carme, también gestionado por el CSC, fluyeron hacia Serhs, estos a través de concurso, con un contrato a 14 años firmado en 2003. Badalona, gobernada por el PSC hasta las pasadas elecciones y ahora por el PP, ha concedido otros contratos a Serhs en servicios sociales por medio millón de euros. El hospital de la ciudad ha sacado hace unos días el concurso para la cocina del centro por primera vez en su historia.

Los otros dos grandes contratos de Serhs localizados por este periódico son los de los centros sociosanitarios Frederica Montseny (4,66 millones entre 2007 y 2015) y Cotxeres de Borbó (3,85 millones por un contrato vigente entre 2011 y 2016). En este último centro, otra empresa del grupo Serhs ha logrado dos contratos por 720.000 euros por mobiliario y equipos de cocina.

La mesa de contratación de Viladecans ilustra la confusión de intereses que puede producirse en las licitaciones del CSC. El presidente es un representante del Consorcio Sociosanitario de Viladecans (CSSV). La secretaria es la del CSC, al igual que tres de los vocales, y el cuarto representa al CSSV. Es decir, la mayoría de los presentes forman parte de una entidad, el CSC, cuyo vicepresidente es el dueño de la empresa adjudicataria.

Ramon Bagó ha asegurado a este periódico que ha “cumplido siempre la ley”, aunque no quiso entrar en detalle sobre las adjudicaciones a sus empresas. Según Bagó, sus empresas se han presentado a decenas de concursos en Cataluña. Los mismos argumentos ha utilizado el CSC, que asegura haber cumplido “escrupulosamente la normativa vigente en cada momento” y que su servicio de licitación tramita “más de 25 concursos de restauración, de los que muy pocos han sido obtenidos por Serhs”.

domingo, 26 de febrero de 2012

VÍDEO: Haciéndose rico a costa de la sanidad pública

by ELI on 26/02/2012·LEAVE A COMMEN T· in PORTADA

Hace dos años que en la revista cafèambllet investigamos sobre el destino del dinero público en manos de los gestores de la sanidad catalana.

Hemos encontrado cosas escandalosas: facturas fantasma, centenares de miles de euros gastados en estudios que nadie ha visto, alcaldes de diversos partidos cubriéndose las espaldas los unos a los otros y -como no- amenazas a aquellos que se atrevieran a hacer público este escándalo.

Unas amenazas que lejos de detenernos en nuestro empeño de poner luz en un entorno tan opaco, nos han empujado a denunciar con todas nuestra fuerzas una situación que va más allá del escándalo. Una situación que es la raíz de los recortes sanitarios que afectan a millones de ciudadanos.

La publicación de este trabajo ha hecho que la Oficina Antifraude de Cataluña haya abierto una investigación y hemos sido citados a comparecer. Pero con esto no es suficiente.

En este vídeo explicamos como funciona la trama, el mecanismo que permite que, en toda Cataluña, políticos y empresarios afines al poder gasten centenares de millones de euros sin ningún control efectivo.

Una situación que, lamentablemente, no es exclusiva de Cataluña y que, de una manera u otra afecta a la gestión del dinero público en toda España.

El robo mas grande de la historia de Cataluña (Parte I)


El robo mas grande de la historia de Cataluña (Parte II)


Lo que se puede ver en estos vídeo es solo una parte de todo lo que hemos encontrado. Dos años de investigación nos han permitido observar cosas auténticamente increíbles. Cosas que vistas en el cine serian poco creíbles.

A continuación encontraréis los links a los reportages, noticias y artículos de análisis que hemos publicado durante todo el proceso de investigación.

Crónica de una investigación

La publicación del primer artículo llega después de meses de investigación, de hacer preguntas para intentar entender un sistema opaco protegido por el silencio de mucha gente.

El 21 de marzo de 2011 publicamos


Nos sorprendió mucho saber que, aunque pagados con dinero público, los sueldos de los gestores son secretos!

Ante este primer gesto de opacidad, empezamos a tirar del hilo. Un día más tarde, el 22 de marzo, publicamos


¿Pero qué criterios se siguen a la hora de la dirección que se da a esta inversión? ¿Quién decide si se ha de arreglar el jardín del hospital, comprar monitores nuevos para urgencias o contratar más enfermeras?

Como era de esperar, la luz puso nerviosos a quienes viven en la oscuridad… y llegaron las amenazas:


En seguida, intentando reaccionar, la Corporación emite un comunicado largo, denso pero sin las respuestas que se le pidieron.


Como se puede ver, estamos ante una trama compleja. Esta complejidad obliga a buscar las maneras más extrañas para explicar la historia… por eso hicimos un


Así que seguimos investigando. El 11 de abril publicamos


Nos damos cuenta de que detrás de todo hay, como casi siempre, un enorme poder político facilitando la opacidad. PSC y CiU se unen en el silencio.

Así, ajenos al mundo, los gestores continúan…


En este punto no podemos evitar hacer alguna reflexión…


Y los hechos obligan a preguntarse si hay un


Como nadie contesta, empezamos a ir a los plenos municipales a preguntar el destino del dinero de los ciudadanos… un expectáculo lamentable…


Poco acostumbrados a escuchar, a ser preguntados, algunos alcaldes enseñan su cara menos democrática…


El poder sanitario pasa al contraataque y acusa a quienes ven en los recortes un peligro para la salud: “Se hará lo mismo con menos dinero y el servicio no se verá afectado… quienes lo dudan hacen demagogia” dicen los gestores. Por eso nos preguntamos:


¿Pero de verdad no hay dinero? La triste realidad es esta:


Pero tocar a alguien tan poderoso no sale gratis….


Miedo? Preocupación? La verdad que enfrentarse a este poder tan grande desde una redacción integrada por 2 personas da un poco de vértigo… pero no podemos evitar publicar que


Hasta aquí hemos llegado. De momento. Mientras quienes gestionan el dinero de los ciudadanos se sigan negando a dar explicaciones, desde esta humilde redacción seguiremos preguntando. Porque donde no hay transparencia hay corrupción y porque cuando el pueblo no puede controlar que hacen sus representantes con el dinero de todos, no hay democracia.

Si esta información os ha parecido interesante, por favor, compartidla.

Muchas gracias,

Albano Dante Fachin

Director


Twitter: @_cafeambllet

NOTA: el cafèambllet se financia única y exclusivamente con los ingresos publicitarios obtenidos en la versión en papel de la revista.