jueves, 11 de febrero de 2016

Demuestran que la fibromialgia no es una enfermedad imaginaria

  • Médicos genetistas identifican 90 polimorfismos en el ADN de los enfermos que afectan al sistema inmunológico y nervioso
Una persona que padece fibromialgia, recibiendo un masaje (GYI)  
JOSEP FITA 09/02/2016 

Muchas veces se han sentido incomprendidos. O peor aún, acusados de simular una dolencia. Pero ahora la ciencia les da la razón. Y es que médicos genetistas han descubierto que la fibromialgia -una enfermedad que hasta ahora se consideraba en general como un trastorno psicológico de somatización- es una patología de origen neurológico, resultado de desequilibrios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central.

Gracias a un estudio llevado a cabo con 3.000 personas –de las que dos tercios de ellas estaban afectadas de fibromialgia y fatiga crónica- se ha podido determinar que hay 90 polimorfismos en el ADN de los enfermos que afectan al sistema inmunológico y nervioso. Esta investigación “representa la única evidencia científica de marcadores genéticos asociados a la fibromialgia”, según afirman sus autores, Genomic Genetics International (GGI).
“Hay suficientes evidencias para considerar esta patología como una enfermedad de base orgánica, siempre que esté bien diagnosticada”, explica a La Vanguardia el doctor José Ignacio Lao, director de GGI. El problema que sufren los pacientes que padecen esta dolencia es que su sistema inmunológico tiende a responder de una manera exagerada. “La primera reacción de este sistema cuando nos agrede algo es la inflamación. Pero en los que sufren fibromialgia esta reacción es mucho más intensa y prolongada en el tiempo, lo que llega a ser perjudicial”, argumenta Lao.
Hay suficientes evidencias para considerar la fibromialgia como una enfermedad de base orgánica, siempre que esté bien diagnosticada
DR. JOSÉ IGNACIO LAO

Los genetistas han descubierto la interacción de dos genes que explican por qué el estímulo doloroso es más fuerte en los enfermos de fibromialgia. Incluso hay otro gen –llamado receptor opioide mu- “que hace que estas personas no sólo perciban más el dolor físico, sino también el psíquico”, esgrime el director del GGI. “Un rechazo social o una ruptura de pareja les deja una huella más profunda que a otras personas que no tengan esta variante genética”, agrega.

¿El principio del fin del estigma?

A pesar de que la fibromialgia fue identificada como patología por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992 –incluida dentro de los reumatismos en la Clasificación Internacional de Enfermedades-, muchas de las personas que la padecen han tenido que soportar injustificadamente el duro estigma de estar simulando, a ojos de los demás, una dolencia. “Los acusaban de quejicas, de vagos, pero ahora tenemos una explicación a nivel de marcadores biológicos de todo lo que les pasa”, apunta Lao.

Más allá de los dolores que padecen los enfermos de fibromialgia –“a todos los niveles, no sólo del músculo esquelético”, puntualiza Lao- éstos ven afectada su capacidad para mantener el equilibrio químico cerebral. Sufren una tendencia de déficit de neurotransmisores –las sustancias químicas cerebrales responsables de la transmisión nerviosa- de ahí que dentro de la patología haya una inclinación a la pérdida de memoria (deterioro cognitivo precoz), a la depresión y a los trastornos del sueño, por falta de serotonina. “Incluso situaciones estresantes para ellos desencadenan brotes de la enfermedad”, recuerda el director del GGI.
Los acusaban de quejicas, de vagos, pero ahora tenemos una explicación a nivel de marcadores biológicos de todo lo que les pasa
DR. JOSÉ IGNACIO LAO

Aunque a día de hoy la fibromialgia no tiene un remedio médico, lo cierto es que hay muchas esperanzas puestas en el campo de la biotecnología para que ésta pueda hallar una solución definitiva. La genética ya está desarrollando nuevos agentes terapéuticos. “Uno de ellos es el RNA de interferencia”, señala Lao. “Son pequeñas moléculas que lo que pretenden es bloquear específicamente el gen que los enfermos tienen más expresado”, añade.

La genética ya permite un tratamiento individualizado para saber, en otras cosas, cómo los enfermos metabolizan los antiinflamatorios, como el ibuprofeno, que toman para minimizar los efectos de la fibromialgia, “y sobre todo cuál es la dosis eficaz y más segura, que es lo realmente importante”, explica Lao. Incluso se puede hacer medicina preventiva en familias con antecedentes. Y es que en los entornos familiares donde hay un caso de fibromialgia se multiplica por ocho la probabilidad de que aparezcan más casos, según demuestran las estadísticas.
En España se calcula que un 2,4% de la población padece fibromialgia

Incluso se dan casos en niños, aunque pocos, en los que ya aparece esta hipersensibilidad. De hecho, muchas de las personas que padecen la enfermedad de mayores explican que de niños eran hipersensibles a ciertos estímulos.

Gracias a todos estos nuevos tratamientos se abre una puerta a la esperanza para todos aquellos que sufren fibromialgia. En España se calcula que un 2,4% de la población la padece.

domingo, 7 de febrero de 2016

¿Por qué la Comisión no legisla los contaminantes hormonales? Respuesta en “Un asunto tóxico”

Está claro que para los lobbies de la industria química los disruptores endocrinos son un negocio. ¿Pero dónde está el negocio para la Comisión? Te presentamos el informe “Un asunto tóxico” que desvela los mails intercambiados entre los representantes de la industria y las personas que “velan” por nuestra salud.

Ecologistas en Acción trae a España a la periodista Stèphane Horel, para presentar la traducción al español de su famoso informe “Un Asunto tóxico”, que saca a la luz la trama de intereses entre la industria y miembros de la Comisión en cuanto a los contaminantes hormonales.

Descarga el Informe “Un asunto tóxico” aquí.

Cuando en 2013, la Dirección General de Medio ambiente de la Comisión cumplió su obligación de definir qué criterios tienen las sustancias disruptoras endocrinas (EDCs), para eliminarlas del mercado, la industria química y de plaguicidas, con BASF y Bayer a la cabeza, se pusieron en pie de guerra.

Los ataques de la industria han sido feroces: subvencionar estudios que desacrediten las investigaciones científicas independientes, presionar a la DG de Medio Ambiente desde otras Direcciones Generales de la Comisión, como la de Salud (aunque parezca increíble) y como no, crear alarma social sobre el daño económico que puede producir la eliminación de los disruptores endocrinos de sus productos. Para solucionar esta alarma, nada mejor que un largo estudio de impacto socio-económico que terminará, con suerte, este verano de 2016.

Todo, con tal de retrasar la legislación de los disruptores endocrinos lo suficiente como para que entre en vigor el TTIP. Para este tratado, la legislación de los EDCs será una “barrera comercial” ya que no existe en EEUU.

Ése será el golpe final para que sustancias tóxicas sospechosas de causar cáncer y otras graves enfermedades sigan como ingrediente de productos de uso diario de estas industrias.

En mitad de la negociación del TTIP, creemos que es una gran oportunidad poder debatir con la autora de esta investigación, aprovechando la presentación de su investigación en castellano. La presentación será el día 9 de febrero en Madrid y el 10 en Barcelona, con entrada libre. Además de la autora, en Madrid podremos debatir con eurodiputados y en Barcelona se hablará de las opciones legales que tenemos.

Aquí puedes ver los programas de la presentación:

En Madrid, el día 9


En Barcelona, el día 10:

martes, 2 de febrero de 2016

Biólogos constatan cómo los metales pesados alteran el ADN

Las acumulaciones de arsénico, plomo y cobre se concentran en las branquias y el hígado, según un estudio realizado con lubinas y doradas, en el que también se pone de manifiesto la genotoxicidad del arsénico por su efecto reforzador de los radicales libres.
Imagen de archivo en la que un hombre muestra dos ejemplares de lubina.
ENRIQUE MORÁN / ENERO 2016

La sociedad se siente cada vez más preocupada por la presencia de metales pesados en nuestro ambiente y especialmente, por las repercusiones que pueden tener en la salud. Fruto de esta inquietud es el trabajo de investigación Monitorización de efectos de metales pesados en sistemas acuáticos: lubina y dorada, realizado por el grupo Respuestas celulares al estrés ambiental, financiado por el Plan de Investigación de la Junta de Andalucía. Sus componentes pertenecen al Departamento de Biología Ambiental y Salud Pública y más concretamente del área de biología celular de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Huelva (UHU).

El director del estudio es Rafael Torronteras, profesor titular y decano de Ciencias Experimentales. El trabajo es enormemente interesante para avanzar en el conocimiento de los efectos de los metales pesados en los seres vivos y por ende, en el ser humano. Comenta que la elección de la lubina y dorada está justificada por su abundancia en el Golfo de Cádiz. El trabajo de investigación se realizó con tres metales: plomo (Pb), arsénico (As) y cobre (Cu). Los peces fueron objeto de una exposición de 24 y 96 horas a cada uno de esos elementos. El estudio permitió ver dónde se registraban las principales concentraciones de esos componentes en el organismo de estos animales. Las partes que se tomaron como referentes fueron el hígado, el músculo, las branquias y el cerebro. Aparte de éstas, para percibir su efecto a nivel genético, se incluyeron los glóbulos rojos.

El equipo de la Universidad de Huelva demostró que los lugares de mayor concentración fueron las branquias y el hígado. En ambos elementos se percibieron alteraciones patológicas que en el hígado se tradujeron incluso en necrosis. Los niveles son sensiblemente inferiores en el músculo (carne). Pese a esas repercusiones en la salud del animal, “el pez se defiende y no pone en peligro su vida”, apunta Torronteras.

Pero quizá el aspecto más importante era estudiar lo que pasa en la sangre para conocer el comportamiento de los metales pesados en la genética o ADN, es decir, si son genotóxicos. El estudio de la UHU ha demostrado que sí tienen esa genotoxicidad y alteran el ADN especialmente en el caso del arsénico. Queda demostrado que “cuanto más metal, más daño genético que se traduce en mayor rotura de cromosomas y la aparición de micronúcleos”.

El estudio propone alternativas a los niveles de toxicidad establecidos que por la agencia medioambiental de Estados Unidos, Environmental Protection Agency (EPA). Los datos del equipo onubense sostienen que se precisan mayores niveles, en los casos del plomo y el cobre, para que sean dañinos para el organismo que los establecidos por el ente norteamericano. No pasa lo mismo con el arsénico. Aquí, el estudio de la Universidad de Huelva sitúa un nivel inferior que el de la EPA para considerar la presencia de este metal pesado como dañina para un organismo.

Pero, ¿cómo se han conseguido todos estos datos? Los científicos lo han estudiado en la relación que se da entre los radicales libres y las enzimas que tienen poder antioxidante. Los radicales libres son un producto de la presencia de oxígeno en nuestro organismo, esencial por otra parte para la existencia. Ese proceso origina sin embargo, unos elementos altamente oxidantes o tóxicos que son los radicales libres, que “a cierto nivel son positivos para el organismo. Sin embargo, a medida que comienzan a actuar en las moléculas de las células son tóxicos y patológicos”. Para mantenerlos a raya, el organismo produce enzimas “que nos defienden del exceso de radicales”.

El problema surge con la presencia de los metales pesados que “contribuyen a que el organismo produzca más radicales”. Rafael Torrontera insiste en que “necesitamos cierto nivel de radicales ya que tienen capacidad bactericida y favorecen la actividad vascular”. Lo que se conoce como estrés oxidativo es precisamente la producción en exceso de esos radicales libres que “supera la capacidad antioxidante o de producción de enzimas”. Ese exceso es perjudicial para las células, el ADN y genera alteraciones en las moléculas, las proteínas y el genoma”. “Hay enzimas que necesitan de iones metálicos pero los metales pesados tienen la capacidad de sustituirlos y de provocar daños. Esa capacidad sustitutiva se percibe especialmente con el plomo, cobre, cadmio, arsénico y talio”.

Regresando a los estudios realizados con la lubina y la dorada, el escaso perjuicio infligido en el músculo por los metales pesados no evita un efecto beneficioso que se da en esta parte de los animales: que sirven como un estupendo biomarcador, es decir, que ofrecen información sobre el nivel enzimático del organismo y por lo tanto si es el adecuado o está afectado por la presencia de metales.

Los metales pesados y su presencia en el medio ambiente y su relación con los seres vivos marcan en buena parte, la agenda investigadora de este equipo de la Universidad de Huelva y producirá nuevos trabajos en el futuro.

lunes, 25 de enero de 2016

“Hay nerviosismo en las autoridades del ICAM porque cada vez es menos silenciado lo que sucede allí dentro”

Publicado en 23 enero, 2016

Hablamos con José María García del colectivo de afectados de Síndromes de Sensibilización Central, que estaba presente en la concentración frente a las puertas del ICAM. José María reitera sus denuncias sobre ese organismo: “Rigen criterios económicos y no médicos ni humanos a la hora de otorgar las incapacidades laborales temporales y permanentes a las personas enfermas. El personal medico que allí trabaja emplea contra este colectivo malos modos que rayan el maltrato y el abuso…”

¿Cuáles fueron los motivos de la convocatoria a concentrarse este martes frente al ICAM?

Este martes dia 19 de Enero, hubo una nueva concentración en las puestas del ICAM (Institut Català d´Evaluacions Mediques), en protesta contra los criterios económicos y no médicos ni humanos, que imperan a la hora de otorgar las incapacidades laborales temporales y permanentes, a las personas enfermas. Y no solo por esto, sino por los modos y maneras que emplea el personal medico que allí trabaja, que no solo es indigno, sino que traspasa la peligrosa y controvertida linea de abusos y maltratos… cosa muy grave,ya que hablamos de un organismo público, que en este caso depende del Departament de Salut de la Generaritat de Catalunya.

¿Piensas que puede modificar algo la situación con el cambio en el gobierno?

Ni el hecho de que se haya llegado a un acuerdo de gobierno, con un partido como es la C.U.P, anticapitalista, antimilitarista, anti-stablisment, y “anti” lo que se quiera, (en los acuerdos firmados para formar gobierno con Junts pel Si, presidido por Carles Puigdemont, uno de los puntos que puso como condición decía “Revisión de la política restrictiva de los dictámenes del ICAM…”,) hará detener la codicia recaudatoria de un Gobierno corrupto, aunque sea a costa de entre otras fechorías, vulnerar los derechos humanos, cosa que sucede sistemáticamente en el ICAM.

¿Qué sabes del nuevo Conseller de Salut?

Con el cambio de gobierno que ha habido, han elegido a un nuevo Conseller de Salut. Han buscado a una persona que parezca que tiene un perfil menos de derechas y neoliberal que el que ha habido hasta ahora, por haber militado en el pasado, entre otros partidos, en el PSC. Digo entre otros partidos, porque ha estado y ha ido cambiando a varios partidos, hasta que ha encontrado uno en el que le han confeccionado una chaqueta de Conseller. No importa que no tenga titulación relacionada, ni conocimientos con la Sanidad, porque para lo que parece que pretende hacer no es necesario tenerlos. Los méritos que de momento se le conocen son, hacer declaraciones, como las que hizo alabando y agradeciendo al anterior Conseller de Salut, su labor realizada en el cargo.

Digo nuevo Conseller de Salut, aunque para los que estamos afectados de Síndromes de Sensibilización Central (fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple y electrohipersensibilidad), ya es una cara conocida. En tiempos en que la entonces socialista Maligna Marinna Geli era consellera de Salut (digo entonces, porque ya no es ni consellera ni socialista, cuando dejó el cargo entró en nómina de una empresa farmacéutica, y ahora también anda por ahí cambiando de chaqueta, a ver si suenan las campanas…) Toni comín, el actual conseller de salut, fue la mano negra, con mirada dulce de ojos azules, que hizo todo lo posible para boicotear la i.l.p (Iniciativa Legislativa Popular), para modificar la política sanitaria que debía mejorar la situación de los que padecemos S.S.C. Desde entonces hasta ahora, la situación de los que padecemos estas enfermedades, no ha hecho mas que empeorar.

Por eso todo parece apuntar, y ojala que me equivoque, (en el caso del ICAM es evidente que siguen igual), que este cambio de Gobierno, tanto de President de la Generaritat, como de Consellers, entre los que se encuentran el de Salut, responde mas a un cambio de imagen, que no a un cambio de políticas, para que parezca que todo cambia y finalmente seguir igual…

¿Qué puedes decirnos de la concentración frente al ICAM? ¿Existieron amenazas para que no se realizara?

En la concentración que hubo este martes, emplearon más efectivos de seguridad publica y privada que en la que hubo hace un par de meses. Para evitar que pasara lo que en la anterior concentración (ingreso y okupación de la sede del ICAM) no vaya a ser que de nuevo alteren el microclima siniestro e inhumano que les gusta recrear allí dentro, para disponer de más impunidad para vulnerar los derechos humanos.

A pesar de que este tipo de actos parezcan testimoniales, anecdóticos o inútiles, (por no convocar a excesivas personas; porque no tienen mucho o en este caso nula repercusión en los medios de comunicación públicos y privados subvencionados) hay signos que dan que pensar que tienen más relevancia y efecto de lo que parecen.

El ICAM , se puso en contacto con el comité de empresa de la CGT, de conductores de autobuses de TMB, que entre otros estaban convocados, para decirles -o más bien amenazarles-, que si mantenían la convocatoria y asistían a la concentración, se paralizarían las reuniones que se estaban manteniendo entre ambos.

Curioso… Al ICAM no le importa, (y lo ha llegado a comunicar fehacientemente a los afectados) si los conductores de autobuses no pueden conducir un vehículo por razones de salud. Los obliga a volver a su puesto de trabajo, y si la empresa no les cambia de ubicación, están obligados a retomar su tarea, con el peligro no solo de su integridad y su vida, sino de los pasajeros que van en ellos. Pero en cambio al ICAM SÍ que le importa que los conductores, hartos de estas situaciones, se manifiesten en las puertas del lugar y den a conocer estas situaciones.

¿Mencionabas la inquietud de las autoridades del ICAM ante la movilización de personas afectadas, sindicatos y Plataformas? ¿Entiendes que la difusión a través de la prensa independiente se vincula con esto?

Su hay un signo de nerviosismo perceptible, ya que la subdirectora del ICAM, Consol Lemonche, en declaraciones a medios de comunicación, da una imagen serena y relajada, desdramatizando y manipulando lo que realmente esta pasando. Pero luego en las reuniones que se han llevado a cabo se muestra muy nerviosa y preocupada y se comporta de manera intolerante y con maneras que la han llevado a desprogramar las reuniones que estaban previstas entre el ICAM y la CGT. Es que esta señora, acostumbrada y hecha a la época en que solo había un medio de comunicación que era el NODO, continua con esa misma mentalidad, sin darse cuenta, de que los medios alternativos, son cada vez menos minoritarios, y la impunidad del centro que dirige, un lugar tan siniestro como silenciado, como ha sido siempre el ICAM, nunca ha estado tan en tela de juicio como ahora, y eso que los medios oficiales públicos y privados subvencionados, aún no reflejan las atrocidades que allí se cometen.

¿Por qué interesa ocultar los síndromes de sensibilización central? Una historia de enfermedad y neoliberalismo

Homera Rosetti / @h_roset
Publicado en el Sentit Critic, 22 de enero del 2016

En Catalunya hay más de 250.000 enfermos y – sobre todo – de enfermas de síndromes de sensibilización central. Aún siento tantos, tienen muchos problemas para ser reconocidas como enfermedades oficiales y para poder acceder a una pensión de invalidez.

Son tres enfermedades: la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica y las sensibilidades químicas múltiples. Las tres tienen un componente genético muy importante. Las personas con fibromialgia padecen un gran dolor en los tejidos sin que haya ninguna lesión aparente, dolores de cabeza, insomnio, problemas de concentración y mareos. El síndrome de fatiga crónico o encefalomielitis miálgica (SFC/EM) causa un profundo cansancio físico y mental, infecciones crónicas y migrañas. Las personas con sensibilidades químicas múltiples (SQM), tal como indica su nombre, tienen intolerancia a productos químicos en el medio ambiente. Hace ya tiempo que se ha añadido una cuarta enfermedad, la electrohipersensibilidad. Para ninguna de estas enfermedades existe un tratamiento curativo y las analíticas básicas no sirven para detectarlas.

Se trata de enfermedades crónicas, reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero socialmente desconocidas y políticamente silenciadas en este país. ¿Por qué interesa ocultarlas? Clara Valverde – antes profesora de enfermería y ahora enferma veterana del SFC – nos da algunas claves del por qué de todo esto en su último libro : De la necropolítica neoliberal a la empatía radical. Violencia discreta,  cuerpos excluidos y repolitización(Icaria, 2015).

1. Los síntomas son invisibles y, por tanto, fáciles de silenciar. Aunque pueden tener “buena cara”, la calidad de vida de estos enfermos se parece a la de los que sufren los efectos secundarios de la quimioterapia y comparable a la de los que viven la última etapa del sida. El daño está dentro de las células o en sus membranas, y por esa razón no se perciben alteraciones en las analíticas más frecuentes. Y por eso la parte más conservadora de la comunidad médica cuestiona el diagnóstico. Estos enfermos tienen una esperanza de vida de 25 años menos que la media a causa de las complicaciones cardiovasculares, del cáncer o por los suicidios que van en aumento. Pero es difícil oír sus voces desde la cama.

2. No son rentables para la industria farmacéutica. Se trata de enfermedades complejas del sistema neurológico, inmunológico, cardiovascular y endocrinológico. Con lo cual, el tratamiento es diferente para cada paciente, ya que depende de los síntomas que haya desarrollado. En algunos países, como el Reino Unido, se ha intentado definir los SSC como enfermedad psiquiátrica, para así consolidar el negocio de los antidepresivos. Otro motivo para marginar estas enfermedades es que cuestionan la medicina alopática, excesivamente simplista y medicalizada. Eso explicaría el rechazo de buena parte del “lobby” médico a investigar y diagnosticar los SSC.

3. Pueden representar un importante gasto público en atención médica y, sobre todo, en pensiones de incapacidad en tiempos de recortes en el presupuesto de sanidad. El resultado es que la mayoría de las personas con algún SSC hoy en día no tienen acceso a sus especialistas (inmunólogos, neurólogos o reumatólogos) y se ha denunciado una tendencia a negar sistemáticamente la incapacidad por vía administrativa. Los enfermos tienen que iniciar un largo viaje judicial que puede llegar a los dos años, y con informes obtenidos, necesariamente en la sanidad privada. Un negocio redondo. Además, últimamente el Institut Català d’Avaluacions Mèdiques (ICAM) está dejando sin prestaciones a los que ya las tenían concedidas por vía judicial. El Col·lectiu Ronda lo ha denunciado tal como explica este extenso reportaje en el CRITIC: ‘El viacrucis de les malalties cròniques: sense poder treballar i sense pensió d’invalidesa’.

4. Son enfermedades que afectan sobre todo a las mujeres. Como en tota enfermedad relacionada con el sistema inmunológico, las mujeres son las protagonistas. También las mujeres tienen una doble exposición a tóxicos: por el tipo de empleos que tienen y en la limpieza del hogar. Por ahora, el hecho de que los SSC mantienen a un alto porcentaje de las mujeres menores de los 50 años en sus casas no crea alarma social. Si la mayoría fueran hombres, probablemente sería muy diferente y no estarían tan cuestionados durante el diagnóstico de la enfermedad como están las mujeres, a menudo etiquetadas de “depresivas” o “histéricas”.

5. Están relacionadas con la degradación del medioambiente. La OMS ha alertado del aumento de los tóxicos en el medioambiente y del aumento de la temperatura de la atmósfera que están dañando el sistema inmunológico. De hecho, las SQM están reconocidas en muchos países, incluido el Estado español, pero muchas administraciones sanitarias siguen negado su existencia, como ocurre en Catalunya. También se intenta obviar la importancia de los aspectos medioambientales en la fibromialgia y en la fatiga crónica, mientras que se niega la existencia de la hipersensibilidad electromagnética, sobre todo por algunos gobiernos y por las compañías telefónicas.

Un aviso del futuro que vendrá…

“Lo más importante que nos dicen estas enfermedades no es sobre el cuerpo sino sobre el mundo que nos rodea”, asegura Clara Valverde. Los enfermos de SSC son más que un aviso sobre el peligro que representa el empeoramiento de la salud de los humanos a causa de la degradación del medio ambiente. Las injusticias y la exclusión que vive este colectivo constituyen también un aviso de aquello que es capaz de hacer el neoliberalismo: abandonar, maltratar y dejar morir a los vulnerables. “Sé que mi noche es la noche del mundo”, escribe el filósofo Santiago López Petit, diagnosticado con SFC, en su libro ‘Hijos de la noche’ (Edicions Bellaterra, 2014).

Mujeres, enfermos y personas emigrantes reciben los golpes más duros de las políticas neoliberales en una sociedad aún muy clasista y desigual. Pero cada día aparecen nuevas rendijas. El Tribunal Superior de Justicia confirmó en su día que “estas enfermedades son altamente invalidantes” y las sentencias favorables a dar la incapacidad permanente a este colectivo ya no son excepciones aisladas.

Naty Gómez, enferma de patologías múltiples e invalidantes después de un ictus, y luego Marta Saskia, enferma de SQM, acamparon dos meses delante del ICAM para reclamar su derecho a una pensión. “Estoy enferma pero no soy tonta”, recordaba Naty desde su tienda. Las dos ya han recibido el alta mientras siguen demasiado enfermas para trabajar, pero su lucha ha dado sus frutos: hace una semana se ha constituido la Plataforma d’Afectats de l’ICAM –la PAICAM— con el objetivo de abolir o depurar un organismo que algunos usuarios comparan con el “Tribunal de la Inquisición”.