viernes, 13 de noviembre de 2015

"Acabaré vistiendo armadura"

Vicente García padece electrosensibilidad y tiene que llevar una vestimenta
adecuada para su enfermedad. | MAURICIO PEÑA  
Fulgencio Fernández | 08/11/2015

Vicente García Padece electrosensibilidad. Camina por calles "que las ondas electromagnéticas" le permiten, entra en bares sin wifi... Padece hipersensibilidad a las ondas. "Ya nadie nos hace ni puñetero caso”

Vicente García camina con su tradicional sombrero, "un tipo elegante", piensas y se lo dices. Se lo quita, lo posa boca arriba y ves que el interior va protegido por una malla metálica. Y cuando coge confianza te enseña los calzoncillos marianos que siempre lleva, especiales, por el exterior parecen aquellos históricos calzoncillos para soportar el duro invierno, pero él también los lleva en verano pues llevan en su interior otra redecilla metálica. Y su casa está forrada, y las cortinas también tienen redecilla... Y cuando entra en un bar y ve el tradicional cartel de "Hay wi-fi" huye como alma que le lleva el diablo...

- Estoy viendo que voy a acabar poniendo una armadura de esas metálicas. Cuando salen las fotos de esos ritos de los Templarios en Ponferrada paso una envidia de sus trajes; bromea este leonés que, sin embargo, lleva sobre sus espaldas una larga serie de sufrimientos.

Huye de estos lugares por su bien y el de su salud pues Vicente García padece hipersensibilidad a las ondas electromagnéticas y tiene "enemigos" a la vuelta de cualquier esquina: calles con antenas de telefonía, bares con wi-fi, la moda de los ayuntamientos de crear wi-fi libre en plazas y edificios públicos, microondas, teléfonos móviles, teléfonos inalámbricos...

- Ya sé que para alguna gente soy un pejigueras, pero no deseo que pasen lo que yo he pasado y paso, pero sobre todo, sólo pretendo alertar sobre una barbaridad que estamos cometiendo. Mira, la Organización Mundial de la Salud, que tanto revuelo ha armado con su informe de la carne, también recomienda que la potencia recomendada en todos estos aparatos de los que hemos hablado sea de 0.1 W/metro cuadrado y, ¿sabes cuánto es en España? pues de 450; es decir, 4.500 veces lo permitido...
Paa salir a algún restaurante lo primero que valoro es que no tenga cobertura
Y después de explicarlo añade una coletilla: "Pero no existimos, somos invisibles, nadie quiere saber nada de nosotros ni de nuestro problema, yo he tenido médicos que me lo han reconocido todo, que me han hablado de la relación evidente con determinados tipos de cáncer pero si le dices que te lo escriba...".

Él se defiende como puede. Siempre lleva a mano un aparato de medir las radiaciones y éste es quien marca la ruta de sus paseos por la ciudad. Y a la hora de salir a comer a algún restaurante de la provincia el primer ‘parámetro’ que valora, antes incluso que la cocina, es que no haya cobertura. "Cada vez quedan menos".

Y su experiencia de tantos sufrimientos ha hecho que lleve en su cabeza un ‘mapa’ de los lugares recomendables y los imposibles para pasear por la ciudad. "La Plaza Mayor la tengo vetada y hay calles en las que el nivel de radiaciones desborda ‘por las ventanas’: El Barrio de San Pedro es bastante malo en general; luego hay calles imposibles, como Padre Isla u Ordoño II; también es terrible por las inmediaciones del edificio de la Junta".

- Y no estoy hablando de política; bromea, pero "aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid", añade que "estamos esperando que nos reciba el alcalde o el consejero, en Castilla y León; y en Madrid tampoco saben nada de la solicitud de entrevista con el ministro de Sanidad". Cuando dice "estamos" se refiere a los miembros de Alcoe (Asociación Leonesa Contra las Ondas Electromagnéticas), que vienen trabajando en la concienciación de la población y para el próximo día 24 anuncia una conferencia en la que participará Vicente García, explicando su caso particular, muy significativo.
Vicente García usa sombrero y calzoncillos marianos, ambos revestidos con una malla metálica interior
Este ‘caso particular’ arranca cuando ya hace unos cuantos años, de la noche a la mañana, Vicente García comenzó a tener problemas muy serios: "Quedé prácticamente inválido. No podía conducir, me costaba un triunfo abrocharme un botón de la camisa y podía pasar tres cuartos de hora para pelar una manzana, pues me resistía a que me lo hicieran, no quería perder mi autonomía pero cada vez me encontraba peor, con dolores, psoriasis, calambres en las piernas que me producían unos dolores bestiales, se me rompían unas venillas...". Y comenzó un largo calvario, de médico en médico, "uno me llegó a decir que era el Síndrome de Guillain-Barré, por el que es el propio cuerpo el que se ataca a sí mismo... Llegamos al convencimiento de que se trataba de una fibromialgia y estoy convencido de que hay mucha gente que le está pasando algo parecido".

- ¿Y cómo llegó al diagnóstico de ser electrohipersensible?

- Pues leyendo mucho, en todas partes, y cuando te pones en la pista recapacitas que en el trabajo diario, en mi trabajo, me pasaba más de dos horas diarias trabajando con el inalámbrico, pues me permitía moverme mientras hablaba con el cliente... Y los inalámbricos son terribles, cuando le dije al médico que también oía mal me miró en profundidad y encontró un pequeño agujero en los huesecillos del interior del oído, no se lo podía creer.

Y en esa batalla está. "Mira yo ya me voy arreglando, con mi aparato para medir, con mis corazas, con mis trucos como levantarme por la noche y estar 15 minutos debajo de una ducha fría... pero no podemos estar corriendo peligros como los que corremos, dándole la espalda a enfermos, no reconociendo sus minusvalías, es una locura seguir potenciado de una manera brutal todas estas historias de móviles, inalámbricos, antenas que se superponen unas a otras, habrá que ser racionales o tendremos que creer que es evidente que hay grandes negocios que se aúnan en una causa común, las telecomunicaciones, la energía y la sanidad. Las telecomunicaciones y la energía son un gran negocio y la enfermedad también", dice mucho más serio que cuando bromea con corazas o sus marianos y añade algo que repite con cierta frecuencia. "No estamos en contra de la tecnología, ni de los avances científicos. No se trata, pues, de estar en contra del progreso y la tecnología, sino de que ésta sea segura".
Hay calles por las que es un tormento pasar: la Plaza Mayor, en la Junta, Padre Isla, Ordoño o San Pedro
Y, como en tantos otros aspectos de la vida diaria, recurre a las comparaciones con algunos países en los que ya han empezado a tomarse estas cosas más en serio. "En Suecia, es curioso que siempre acabemos en los mismos países cuando se habla de estar adelantados, está reconocida como una discapacidad funcional, como una enfermedad profesional, mientras que en España tan solo hay un médico que te la diagnostique como enfermedad". Pero también es optimista pues su lucha va ganando batallas: «En Francia, hace dos meses, un juez concedió la primera invalidez permanente a un enfermo de electrohipersensibilidad, creemos que abre una puerta, ¿no estamos todos en Europa?

- ¿Y en España?

- Ahora mismo lo está peleando una periodista madrileña, Minerva Palomar, para ser la primera mujer en España que recibe una pensión de por vida por hipersensiblidad electromagnética, pero que ya ha asumido que tendrá que abandonar Madrid pues esta ciudad resulta ‘invivible’ para ella, llega a perder la memoria.

- Sólo pretendo que dentro de unos años no nos tengamos que preguntar: ¿Por qué no hicimos nada? ¿Por qué no actuamos a tiempo? Será difícil explicarlo cuando vean la cantidad de pruebas que teníamos.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El mundialmente renombrado cirujano cardiovascular Dr. Lundell, habla sobre lo que realmente causa las enfermedades cardíacas

El Dr. Lundell, Doctor en Medicina, valida la teoría de la inflamación o de la acidez del Dr. Robert O. Young.
EL MUNDIALMENTE RENOMBRADO CIRUJANO CARDIOVASCULAR HABLA SOBRE LO QUE REALMENTE CAUSA LAS ENFERMEDADES CARDÍACAS.

Nosotros los médicos, a veces, con toda nuestra formación, conocimiento y autoridad, tendemos a tener un ego demasiado grande haciendo difícil admitir que nos equivocamos. Así que, aquí está. Yo personalmente admito con toda libertad que me he equivocado. Como cirujano cardiovascular con veinticinco años de experiencia sobre mis espaldas y habiendo practicado más de 5000 operaciones a corazón abierto, hoy es mi día para enmendar los errores con hechos médicos y científicos.

Me formé durante muchos años con los mejores y más prominentes médicos, etiquetados de “líderes de opinión”. Continuamente bombardeados con literatura científica, atendiendo constantemente a seminarios formativos, nosotros los líderes de opinión insistíamos en que las enfermedades coronarías eran el resultado simplemente del aumento de colesterol en sangre.

La única terapia aceptada era prescribir medicamentos para disminuir el colesterol y recetar una dieta restringiendo severamente la ingesta de grasas. Esto último, por supuesto, insistíamos reduciría el colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Cualquier desviación de estas recomendaciones era considerada herejía y podía derivar posiblemente en una mala praxis.

¡Señores no funciona!

Estas recomendaciones ya no son defendibles, ni científica ni moralmente. El descubrimiento hace algunos años de que la verdadera causa de las enfermedades del corazón residía en la inflamación de las paredes arteriales, está conduciendo lentamente a un cambio de paradigma a la hora de cómo serán tratadas en un futuro las enfermedades cardiovasculares y otras dolencias crónicas.

Las recomendaciones dietéticas, largamente establecidas, han generado una epidemia de obesidad y diabetes, cuyas consecuencias palidecen ante cualquier plaga histórica del pasado, en cuanto a términos de mortalidad, sufrimiento humano y consecuencias terribles económicas se refiere.

A pesar del hecho de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas y hemos reducido el contenido en grasas de nuestras dietas, este año van a morir más americanos (y Europeos) que nunca a causa de enfermedades cardiovasculares.

Las estadísticas de la Asociación Americana del Corazón muestra que 75 millones de americanos sufren en la actualidad de enfermedades cardiovasculares, 20 millones padecen diabetes y 57 millones padecen pre diabetes. Estos desordenes están afectando en gran medida y de forma alarmante cada año a gente cada vez más joven.
Simplemente mencionar que sin inflamación presente en el cuerpo, no hay manera de que pueda acumularse colesterol en los vasos sanguíneos y provocar enfermedades coronarias e infartos. Sin inflamación el colesterol puede circular más libremente a través del cuerpo, tal como debería ser naturalmente. Es la inflamación la causante de que el colesterol se vea atrapado.

El proceso de la inflamación no es complicado; de hecho es bastante sencillo, es la reacción de defensa natural que tiene el organismo frente a cualquier invasor extraño como una bacteria, toxina o virus. El ciclo de la inflamación es perfecto en su manera de proteger tu cuerpo de estos invasores bacterianos o víricos. Sin embargo, si exponemos crónicamente el organismo a lesiones provocadas por toxinas o alimentos que el cuerpo humano jamás fue diseñado para procesar, se produce una condición llamada inflamación crónica. La inflamación crónica es tan perniciosa como es beneficiosa la inflamación aguda.

¿Qué persona medianamente razonable se expondría a sabiendas constantemente a alimentos y otras sustancias que se sabe provocan lesiones en el cuerpo? Bueno, quizá los fumadores, pero ellos al menos lo eligen conscientemente.

El resto de nosotros simplemente hemos seguido las recomendaciones dietéticas de la corriente dominante del momento que consiste en una dieta baja en grasas saludables y rica en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estábamos lesionando repetidamente nuestro sistema cardiovascular. Este daño constante genera inflamación crónica que a su vez conduce a las enfermedades cardiovasculares, infartos, diabetes y obesidad.
Permitirme que lo repita de nuevo: La lesión y la inflamación en nuestros vasos sanguíneos y arterias está causada por una dieta baja en grasas, precisamente la recomendada durante años por la medicina oficial actual.

¿Quiénes son los principales culpables de la inflamación crónica?

Muy sencillo, es la sobrecarga de carbohidratos simples altamente procesados como el azúcar, las harinas y todos los productos fabricados con ellos,y el consumo excesivo de aceites vegetales omega-6 como los de soja, maíz y girasol que se hallan presentes en muchos alimentos procesados.

Por un minuto visualiza un cepillo duro frotando repetidamente una piel suave hasta conseguir que enrojezca bastante y esté a punto de sangrar. Continúa haciendo esto varias veces al día, cada día durante cinco años. Si puedes soportar este cepillado doloroso llegarás a tener un área sangrante, inflamado e infectado que empeorará con cada nueva lesión. Esta es una buena manera de visualizar el proceso inflamatorio que podría estar ocurriendo ahora mismo en tu cuerpo.

Independientemente de dónde se de el proceso inflamatorio, ya sea externamente o internamente, da lo mismo. He observado de cerca miles de arterias, y una arteria enferma se parece a una pared que haya sido rascada repetidamente con un cepillo. Varias veces al día los alimentos que ingerimos crean pequeñas lesiones que generan más lesiones, haciendo que el organismo responda continuamente y apropiadamente con la inflamación.

Mientras degustamos el sabor tentador de un pastelito, nuestros cuerpos responden alarmantemente como si se tratara de un invasor extraño declarando la Guerra. Los alimentos cargados con azucares y carbohidratos simples, o procesados con aceites omega-6 diseñados para durar mucho tiempo en las estanterías han sido el pilar principal de la dieta americana durante seis décadas. Estos alimentos han estado envenenando lentamente a todo el mundo.

¿Cómo es posible que ingiriendo una simple golosina se pueda generar todo un torrente inflamatorio haciéndote enfermar?

Imaginando por un momento que derramas sirope sobre el teclado de tu ordenador tendrás una ligera idea de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos carbohidratos simples como el azúcar, el nivel de azúcar en sangre se dispara rápidamente. Como respuesta, tu páncreas segrega insulina cuyo propósito principal es hacer que la glucosa penetre dentro de la célula dónde será almacenada como energía. Si la célula está llena y no necesita más glucosa la rechazará para evitar tener un exceso ya que esto sería muy perjudicial.

Cuando tus células repletas rechazan la glucosa extra, el azúcar en sangre aumenta produciendo más insulina y la glucosa se convierte en grasa almacenada.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la inflamación?

El azúcar de la sangre es controlado por un campo muy estrecho. Las moléculas extra de azúcar se adhieren a una variedad de proteínas que a su vez lesionan los vasos sanguíneos. Esta continua lesión de los vasos sanguíneos genera la inflamación. Cuando tus niveles de azúcar se disparan varias veces al día, durante cada día, es exactamente como introducir una lija en tus delicados vasos sanguíneos.

Aunque no seas capaz de verlo, te aseguro que está ahí. Lo he visto en más de 5000 pacientes quirúrgicos a lo largo de veinticinco años y todos ellos compartían un común denominador; inflamación arterial.

Volvamos a nuestro pastelito, esa golosina aparentemente inocente. No sólo contiene azúcar, sido que ha sido preparado con uno de los muchos aceites omega 6 como el de soja. Las patatas fritas están hechas con aceite de soja; los alimentos procesados se han producido con aceites omega 6 porque duran más en la estantería. Los omegas 6 son esenciales ya que forman parte de cada membrana celular que controla lo que entra y sale de la célula, sin embargo, deben estar en equilibrio correcto con los omegas 3.

Si este equilibrio se rompe por consumir demasiado omega 6 la membrana celular produce componentes químicos llamados citoquinas que causan inflamación.

La dieta Occidental establecida actual ha generado un desequilibrio muy grande entre estas dos grasas. La proporción de desequilibrio va desde 15:1 a 30:1 a favor de los omegas 6. Esto es una cantidad increíble de citoquinas provocando inflamación. En el entorno alimentario actual, la proporción óptima y saludable debería ser de 3:1.

Y para empeorar las cosas aún más, tu exceso de peso provocado por comer este tipo de alimentos genera células grasas sobrecargadas que a su vez vierten grandes cantidades de químicos preinflamatorios que se suman a la lesión ya ocasionada por tener altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó con un simple dulce se convierte con el tiempo en un círculo vicioso que degenera en enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes y finalmente la enfermedad de Alzheimer a medida que el proceso inflamatorio continúa sin cesar.
No se puede escapar al hecho de que cuanto más consumamos alimentos preparados y procesados, más nos toparemos, poco a poco cada día, con procesos inflamatorios.

El cuerpo humano no puede procesar, ni ha sido diseñado para consumir, alimentos cargados con azúcares o bañados en aceites omegas-6.

Solo hay una solución para evitar la inflamación

Volver a los alimentos en su estado natural. Para crear músculo come más proteína. Elige carbohidratos muy complejos como frutas y vegetales con muchos colores. Corta con la inflamación eliminando todos los aceites omegas 6 como el aceite de maíz o el de soja que se emplean en la mayoría de alimentos procesados industrialmente.
Una cucharada sopera de aceite de maíz contiene 7,280 mg de omega-6 y una cucharada de aceite de soja contiene 6,940 mg. Mejor consume siempre aceite de oliva o mantequilla proveniente de vacas que se alimenten de hierba.

Las grasas de origen animal contienen menos del 20% de omega-6 y tienen muchas menos probabilidades de causar inflamación que los aceites poliinsaturados supuestamente etiquetados de saludables. Olvídate de la “ciencia” que te ha machacado la cabeza durante décadas. No existe la ciencia que afirma que la grasa saturada por si sola provoque enfermedades cardiovasculares. Asimismo, también es muy débil la ciencia que afirma que las grasas saturadas aumentan los niveles de colesterol en sangre. Actualmente, desde que ya sabemos que el colesterol no es el causante de las enfermedades cardiovasculares, preocuparse por las grasas saturadas es aún más absurdo hoy en día.

La teoría del colesterol condujo a recomendar dietas con poca o ninguna grasa, que a su vez, generó los mismísimos alimentos que en la actualidad está causando estragos; una verdadera epidemia inflamatoria. La medicina oficial cometió un terrible error al aconsejar a la gente que evitara ingerir grasas saturadas y tomara alimentos ricos en grasas omega-6. Actualmente tenemos una epidemia de inflamación arterial que conduce a enfermedades cardiovasculares y otros asesinos silenciosos.

Lo que puedes hacer es elegir alimentos completos como los que solía servir tu abuela y no los que compraba tu madre en supermercados con estanterías repletas de alimentos procesados e industriales. Al eliminar los alimentos que provocan inflamación y añadir nutrientes esenciales procedentes de alimentos frescos no procesados ni industriales, revertirás el daño ocasionado a tus arterias y organismo por consumir, a lo largo de los años, la típica dieta americana.

El Dr. Dwight Lundell fue el director de personal y director de cirugía del Hospital “Banner Heart Hospital”, en Mesa, AZ. Su practica privada en el Centro de cuidados Coronarios estaba en Meza, AZ. El Dr. Lundell dejo la cirugía para dedicarse a tratar las enfermedades cardiovasculares desde el punto de vista nutricional. Es el fundador de “Healthy Humans Foundation” (Fundación de Humanos Saludables) que promueve la salud humana con un enfoque de ayudar a grades corporaciones a promocionar el bienestar.

Nota: te recomendamos la dieta alcalina para revertir las enfermedades causadas por la inflamación arterial, tal como se explican en este interesante artículo. Desde aquí puedes descargarte GRATUITAMENTE la Guía de Introducción a la Alimentación Alcalina y Dieta Alcalina.

Descubren que hinchazón abdominal no la producen los gases sino los músculos

EFE Barcelona 15 ene 2015
Los investigadores del VHIR observaron hace más de cinco años este cambio
muscular. EFE/Archivo  
Investigadores del grupo de Fisiología y Fisiopatología Digestiva del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) han demostrado que la distensión abdominal puede evitarse corrigiendo la respiración y la postura, ya que está causada por una serie de movimientos musculares y no por gases.

El estudio, publicado en la revista "Gastroenterology", cierra la última fase de los 15 años de investigación que han sido necesarios para demostrar que detrás de la hinchazón del vientre no están ni los gases, ni el contenido del abdomen.

Para llevar a cabo la última etapa de la investigación, el equipo del VHIR hizo un estudio prospectivo con 45 pacientes con enfermedades funcionales intestinales y episodios de distensión abdominal, que habían acudido al hospital en diferentes momentos con hinchazón y sin ningún síntoma.

"Tras un TAC abdominal, para ver la forma del abdomen, y una electromiografía, para comprobar la actividad muscular, vimos que los pacientes con distensión desencadenan una maniobra que empieza con un hinchazón del tórax y conduce a una bajada del diafragma y una protusión de la pared abdominal anterior", ha explicado el doctor Fernando Azpiroz, líder de la investigación.

Al constatar que se trataba de un problema muscular, los investigadores impartieron a los pacientes entre una y tres sesiones de formación en las que les enseñaron a revertir la situación, relajando los intercostales y el diafragma, y contrayendo la pared abdominal anterior.

Como resultado, los pacientes lograron eliminar la hinchazón del vientre, reduciendo la actividad de los músculos intercostales y el diafragma.

Tanto para el diagnóstico como para las sesiones de formación, el investigador del VHIR ha explicado que usaron "un sistema muy sofisticado, preciso y costoso", con el que pudieron seguir todas las variables, y los pacientes ver la reacción de sus músculos.

Azpiroz ha puntualizado que, además de la necesidad de confirmar el ensayo en una muestra mayor de pacientes, todavía queda trabajo por hacer para validar el sistema, simplificarlo y poder trasladarlo a la práctica clínica.

"En cualquier caso -ha añadido el doctor- el tratamiento experimental ha demostrado que la distensión abdominal está bajo control voluntario y se puede revertir".

El hallazgo desvela también por qué los pacientes con hinchazón abdominal suelen sentir que les falta el aire, ya que tienen el tórax oprimido y eso les dificulta la respiración.

La distensión abdominal es uno de los principales síntomas de las enfermedades funcionales del intestino, como el intestino irritable, la pesadez abdominal y la dispepsia funcional, y está detrás de cerca del 40 % de las consultas en gastroenterología.

Los investigadores del VHIR observaron hace más de cinco años este cambio muscular, después de comprobar que en los pacientes con distensión, tanto el volumen de gas en el intestino como el volumen total de las vísceras en la cavidad abdominal presentan un aumento pequeño que por sí solo no justifica la distensión.

martes, 10 de noviembre de 2015

Sensibilidad Química Múltiple (SQM) - Primera parte

LUNES, 9 DE NOVIEMBRE DE 2015

Criterios para definir la SQM. Dr. Jesús
Jurado-Palomo
El Dr. Jesús Jurado-Palomo, especialista en Alergología del Hospital General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina, nos explica en qué consiste la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y cuáles pueden ser sus síntomas.

La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es un síndrome complejo que se presenta como un conjunto de síntomas vinculados con una amplia variedad de agentes y componentes que se encuentran en el medio ambiente, presentándose dichas reacciones con una exposición a niveles comúnmente tolerados por la mayoría de las personas (1).

Fue descrito por primera vez en 1950 habiéndose llegado a denominar bajo diferentes términos (2) como son: “Síndrome de hipersensibilidad química”, “Alergia universal”, “Sensibilidad alimentaria y química”, “Alergia cerebral”, “Enfermedad ambiental”, “Enfermedad del Siglo XX”, “Síndrome de Respuesta a las Sustancias Químicas”, o incluso “Enfermedad ecológica”, siendo el término “Sensibilidad Química Múltiple” (SQM) (del inglés: “Multiple Chemical Sensitivities”) acuñado por Cullen en 1987 (3,4).

Existe un Consenso Internacional (5) del año 1999 que sienta las bases de unos criterios para definir la SQM, como son:

  • a. Reproductibilidad de síntomas con la exposición química repetida.
  • b. Carácter crónico.
  • c. Niveles bajos (más bajos que los usuales o previamente tolerados) de exposición.
  • d. Mejoría o resolución de síntomas al eliminar los factores precipitantes.
  • e. Respuesta frente a múltiples sustancias sin relación en la estructura química.
  • f. Sintomatología que afecta a múltiples sistemas orgánicos.
¿Qué productos químicos se han descrito que puedan ocasionar la Sensibilidad Química Múltiple (6,7)?

No es bien conocida la etiología (causas) y patogenia de la SQM, siendo complejo la tarea de definir los agentes causales basándose en la información existente. La relación entre la exposición a sustancias químicas y la aparición de patologías a lo largo de la vida, constituye un problema complejo.

En una revisión (8) se estableció una clasificación de los compuestos químicos asociados a la SQM según las fuentes de exposición:
  • a. Contaminación exterior: plaguicidas, disolventes volátiles, vapores de pinturas y combustibles, productos de combustión, alquitranes, emanaciones de motores diésel y gasolina y aire de zonas industriales.
  • b. Contaminación aérea de interiores (ámbitos doméstico y laboral), especialmente en espacios cerrados: productos de combustión del gas y calentadores domésticos, esponjas sintéticas, plásticos, plaguicidas, perfumes, desodorantes, detergentes, productos de limpieza, desinfectantes, tinta de periódicos y otros materiales impresos, textiles, cortinas, alfombras y moquetas, olores de compuestos derivados del petróleo, maderas y alimentos cocinados.
  • c. Alimentos, aditivos y contaminantes alimentarios, como el maíz y azúcar de maíz, residuos de plaguicidas, fungicidas, colores artificiales, edulcorantes, conservantes alimentarios, ceras de protección y materiales de empaquetado.
  • d. Contaminantes del agua y aditivos ingeridos a través del agua de consumo humano.
  • e. Fármacos y productos de consumo habitual como Ácido Acetilsalicílico (A.A.S.), barbitúricos, sulfonamidas, diluyentes, saborizantes, conservantes, aceites minerales, lociones, laxantes, vitaminas sintéticas, cintas adhesivas, cosméticos, perfumes, champús, productos de higiene personal, adhesivos dentales, sales y aceites de baño, camas de agua, rotuladores de punta de fieltro, abrillantadores, pulidores, piscinas cloradas, contrastes radiológicos, lentes de contacto y componentes de plásticos liberados de material médico.
¿Cuáles son los síntomas de la Sensibilidad Química Múltiple?

Diferentes documentos han recogido una serie de síntomas de la SQM por aparatos y sistemas (6,9):

Neuromusculares:
  • Pérdida de conciencia
  • Tropezar/arrastrar los pies
  • Convulsiones
  • Sensación de falta de equilibrio
  • Visión doble
  • Hormigueo en los dedos / dedos de los pies
  • Espasmos musculares
  • Desmayo
  • Entumecimiento en los dedos de las manos / pies
  • Sensación de torpeza
  • Problemas para enfocar la vista
  • Frío o coloración azulada en uñas y dedos
  • Sensación incontrolable de sueño
Relacionados con la cabeza:
  • Infecciones en los senos nasales
  • Presión en la cabeza
  • Sensación de presión en la cara / en el cuero cabelludo
  • Sensación de aturdimiento
  • Pitidos en el oído
  • Dolor de cabeza
Musculo-esqueléticas:
  • Dolor muscular
  • Debilidad en las piernas y brazos
  • Rigidez general
  • Calambres en los dedos de los pies / piernas
  • Dolor en las articulaciones
Gastrointestinales:
  • Gases abdominales
  • Problemas para la digestión de alimentos
  • Diarrea
  • Dolor abdominal/ calambres
  • Hinchazón abdominal / hinchazón
  • Retención de gases
  • Estreñimiento
Cardiovasculares:
  • Palpitaciones
  • Latido irregular
  • Molestias en el pecho
Afectivos:
  • Tensión nerviosa
  • Llanto incontrolado
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Pensamientos de suicidio
  • Falta de motivación
  • Alteraciones del sueño
  • Nerviosismo
  • Furia repentina
  • Temblor de manos
Respiratorios:
  • Tos/ bronquitis
  • Asma o respiración sibilante
  • Goteo postnasal
  • Producción excesiva de moco
  • Dificultad para respirar
  • Irritación ocular, escozor
  • Susceptibilidad ante infecciones
  • Irritación en la Garganta / ronquera
Cognitivos:
  • Dificultades de memoria
  • Problemas de dicción
  • Tendencia a dar respuestas cortas
  • Problemas de cálculo numérico
  • Problemas de escritura
  • Dificultad de concentración
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Dificultades en el habla
  • Ausencias
Otros síntomas:
  • Sensación de cansancio/letargo
  • Congestión nasal
  • Irritación/enrojecimiento en la piel
  • Nauseas
  • Reflujo ácido
  • Mareos / aturdimiento
  • Mucosidad en las vías respiratorias inferiores
  • Estornudos
  • Transpiración
  • Fiebre
  • Sensación de preocupación
Referencias bibliográficas:

1 Sears ME. The medical perspective on environmental sensitivities. Canadian Human Rights Commission, 2007. Disponible en: http://www.chrc-cdp.ca/research_program_recherche/esensitivities_hypersensibilitee/toc_tdm-en.asp Accessed December 2009.
2 Ordaz Castillo E, Marqués Marqués F. Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple sustancias químicas: Un problema ambiental emergente. Rev.Salud Ambient 2001;1:92-6.
3 Cullen MR. The worker with Multiple Chemical Sensitivities: an overview. In: Cullen M, ed. Workers with Multiple Chemical Sensitivities.Vol.4 Occupational Medicine: state of the art reviews. Philadelphia, PA: Hanley and Belfus, Inc, 1987: 655-62.
4 Cullen, MR. Multiple chemical sensitivities: summary and directions for future investigators. Occup Med. 1987;2:801-4
5 Multiple chemical sensitivity: a 1999 consensus. Arch Environ Helth. 1999; 54:147-9.
6 Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Gobierno de España. Documento de Consenso de Sensibilidad Química Múltiple, 2011. Disponible en URL: http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/SQM_documento_de_consenso_30nov2011.pdf 
7 Ortega Pérez, Arturo. Hipersensibilidad química múltiple: en búsqueda de la sistematización de su diagnóstico. Med Clin (Barc). 2007;129:94-5.
8 Ashford N, Heinzow B, Lütjen K, Marouli C, Mølhave L, Mönch B, Papadopoulos S, Rest K, Rosdahl D, Siskos P, Velonakis E. European report. Chemical Sensitivity in Selected European Countries: an Exploratory Study, 1994.
9 Conclusions and recommendations of a workshop on multiple chemical sensitivities (MCS). Regul Toxicol Pharmacol. 1996; 24:S188-S189.  

Artículo original escrito por:
Dr. Jesús Jurado-Palomo
Especialista en Alergología
y Experto Universitario en Genética Clínica
Servicio de Alergología
Hospital General Nuestra Señora del Prado
Talavera de la Reina (Toledo)
@JuradoPalomo

Un nuevo método detecta si la leche materna contiene parabenos y bisfenol A

Investigadores españoles han creado una herramienta que analiza si la leche materna contiene contaminantes químicos sintéticos como el bisfenol A y los parabenos. Los resultados de este trabajo, realizado en diez mujeres de Granada, confirman que estas sustancias son ubicuas, lo que podría deberse a la utilización diaria y masiva de productos de cuidado personal por parte de las madres.
Una madre amamanta a su bebé (FOTO: CREA
UGRdivulga | Sinc | Madrid | Actualizado el 05/11/2015

Científicos del departamento de Química Analítica de la Universidad de Granada (UGR) han desarrollado un nuevo método bioanalítico que permite averiguar, mediante una sencilla prueba, si la leche materna contiene parabenos y bisfenol A de manera inequívoca.

 La investigación, publicada en el Journal of Chromatography B, se llevó a cabo en una muestra formada por 10 madres que amamantaban a sus hijos de la provincia de Granada, que participaron de forma voluntaria en el estudio.

Los científicos analizaron la presencia en la leche de estas mujeres de cinco importantes contaminantes emergentes en leche humana: los parabenos metil, etil, propil y butilparabeno, y el bisfenol A, peligrosos productos químicos.

La metodología propuesta por los autores de este trabajo, que se aplicó a las muestras de leche procedentes de estas madres que daban el pecho a sus hijos, permite detectar cantidades de hasta 0.1-0.7 nanogramos del contaminante analizado en 1 mililitro de leche.

“Aunque desde un punto de vista estadístico el número de muestras analizadas en este trabajo es pequeño, es importante resaltar que prácticamente todas las muestras estaban contaminadas con alguno o varios de los compuestos estudiados. La herramienta que hemos desarrollado abre la puerta a estudios generales más amplios, en los que se aumentará el número de madres analizadas”, explican los autores principales de este trabajo, Rocío Rodríguez Gómez y Alberto Zafra Gómez.

Sustancias químicas sintéticas

En las últimas décadas, el desarrollo industrial ha provocado un enorme aumento de la exposición humana a numerosos xenobióticos capaces de causar efectos adversos en la salud. Esto es particularmente importante en el caso de una serie de sustancias químicas sintéticas, denominadas disruptores endocrinos químicos (EDCs), que interfieren con la función normal de las hormonas.

“Se trata de una amplia gama de productos químicos que podemos encontrar en los alimentos que consumimos habitualmente, y también en el aire y el agua que consumimos. Entre estos productos químicos sintéticos destacan el bisfenol A (BPA) o los parabenos (PBs)”, señala el investigador de la UGR.

El BPA es ampliamente utilizado en la fabricación de plásticos de policarbonato y resinas epoxi, y se encuentra en productos de consumo habitual: latas de conserva, envases de alimentos y aguas, conducciones de aguas potables, automóviles y aviones, biberones e incluso en materiales relacionados con la salud humana, como prótesis o composites dentales.

Por su lado, los PBs son compuestos químicos ampliamente utilizados como bactericidas y conservantes antimicrobianos, especialmente contra mohos y levaduras en los productos cosméticos, productos farmacéuticos, alimentos y bebidas. Individualmente o en combinación, los PBs se utilizan en más de 13.200 formulaciones en casi todos los tipos de cosméticos.

“En los últimos años se ha demostrado la capacidad de estas sustancias químicas para interferir en importantes funciones fisiológicas. Además, se ha demostrado que los PBs no se metabolizan en tejidos de cáncer de mama y se ha centrado la atención en su potencial naturaleza carcinógena y tóxica”, destaca Alberto Zafra.

Uso de productos de higiene personal

Las principales vías de exposición humana a estos compuestos son la vía dérmica de contacto, por ingestión directa o por inhalación. “El estudio de la exposición a los disruptores endocrinos químicos es especialmente importante en el caso de los lactantes alimentados con leche materna, que están en las primeras etapas de desarrollo y por lo tanto son más vulnerables y susceptibles a cambios en el sistema endocrino”, apunta el autor principal de este trabajo.

El estudio encontró BPA en el 80% de las 10 muestras analizadas, y en cinco de ellas se cuantificó en concentraciones que oscilan entre 0.6 a 2.1 nanogramos por mililitro.

En cuanto a los parabenos, se encontraron niveles semejantes en siete (70%) de las muestras (entre 1-2 ng/mL), a excepción de dos de ellas. La primera mostró concentraciones ligeramente más elevadas (1.3-5.4 ng/mL). La otra muestra contenía concentraciones aproximadamente 10 veces mayores que las demás.

“En general, nuestros resultados confirman la afirmación de que estas sustancias son ubicuas, lo que podría deberse a la utilización diaria y masiva de productos de cuidado personal por parte de las madres”, señala Alberto Zafra.

Un valioso fluido biológico

El investigador afirma que la leche materna “es un fluido biológico valioso que puede servir como indicador tanto de la exposición materna a diferentes tipos de sustancias químicas, en particular a los EDCs, ya que puede ser una vía principal de exposición para los lactantes alimentados con ella a los contaminantes exógenos”.

“El control de estas sustancias –continúa– puede informarnos sobre la incidencia y la aparición de enfermedades y otros efectos adversos que se están relacionando con este tipo de moléculas, como diferentes tipos de cáncer, cambios en la estructura y función del cerebro, alteraciones del comportamiento, desórdenes en el sistema reproductivo, metabolismo, e incluso del sistema inmunológico, tanto en la madre como en su hijo a medio o largo plazo”.

Referencia bibliográfica:

R. Rodríguez-Gómez, N. Dorival-García, A. Zafra-Gómez, F.J. Camino-Sánchez, O. Ballesteros, A. Navalón. New method for the determination of parabens and bisphenol A in human milk samples using ultrasound-assisted extraction and clean-up with dispersive sorbents prior to UHPLC–MS/MS analysis. Journal of Chromatography B. Volume 992, 15 June 2015, Pages 47–55. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1570023215002251