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viernes, 27 de diciembre de 2019

Un estudio español revela la presencia de químicos perjudiciales en las UCI neonatales

Un equipo de científicos granadinos ha advertido por primera vez de la presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de productos utilizados en las UCI neonatales
Los científicos de la UGR muestran algunos de los elementos analizados en este trabajo 
sobre químicos perjudiciales en las UCI neonatales - UGR
Un equipo de científicos granadinos ha advertido por primera vez de la presencia de Bisfenol-A (BPA) y Parabenos (PBs) en una amplia gama de dispositivos médicos plásticos, textiles y productos de cuidado personal, incluyendo pomadas; y suplementos nutricionales, que se utilizan habitualmente en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de los hospitales y que entran en contacto con los recién nacidos.

En un artículo que publica este miércoles la revista «Environmental Health Perspectives», los investigadores han analizado más de 50 ítems que entran en íntimo contacto con bebés recién nacidos de muy bajo peso en el día a día de su estancia hospitalaria, y advierten de que los bebés están expuestos de forma inadvertida a BPA y PBs, a través de múltiples vías de exposición, tanto dérmica, digestiva, respiratoria, como intravenosa o parenteral. La exposición a estos compuestos disruptores endocrinos se ha relacionado con disfunciones que conducen a diferentes enfermedades, tanto en el niño como en los adultos.

Entre los ítems analizados se encuentran jeringas y tubos de plástico para la administración intravenosa de líquidos o para nutrición parenteral; sondas de plástico para alimentación nasogástrica y enteral; máscaras respiratorias y tubos endotraqueales y un variado espectro de circuitos de derivación cardiopulmonar, apósitos, vendajes y electrodos. También analizaron otros productos específicos para bebés, como productos de cuidado personal, algunos textiles, cambia-pañales y protectores para colchones.

El trabajo ha determinado que el 60% de los objetos o productos seleccionados resultaron contener BPA, mientras que los PBs estaban presentes en el 80% de los ítems. El mayor contenido de BPA se encontró en la llave de tres vías (>;7.000ng/g), seguido del apósito de película transparente estampado (esparadrapo), el tubo de alimentación gastro-duodenal, los guantes estériles para uso de los profesionales, el catéter umbilical y el conjunto de extensión de perfusión intravenosa (concentraciones de BPA de entre 100 y 700ng/g).

Los investigadores observaron también unas concentraciones elevadas de PBs, superiores a 100ng/g en varios elementos, en las gafas de protección de la fototerapia para el bebé, el apósito de película transparente estampado (esparadrapo), el catéter intravenoso, y el juego de extensión de perfusión intravenosa.

Cuando analizaron la actividad hormonal de los extractos de los materiales seleccionados, en ensayos de estrogenicidad y anti-androgenicidad, los que más actividad hormonal mostraron fueron el chupete, la llave de tres vías y el apósito de película transparente estampado.

Este trabajo ha sido llevado a cabo por un grupo multidisciplinar de investigadores clínicos, pertenecientes a los Hospitales Universitarios Virgen de las Nieves (cuya UCIN y población de recién nacidos fueron analizados) y Clínico San Cecilio de Granada, e investigadores de la Universidad de Granada (UGR), del Centro de Investigación Biomédica (CIBM) y del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA. La investigación ha sido financiada por el Instituto de Salud Carlos III y la Unión Europea.

Como explica el autor principal de este trabajo, el catedrático de Radiología y Medicina Física de la UGR y médico en el Hospital Clínico San Cecilio, Nicolás Olea, los recién nacidos con bajo peso al nacer requieren un entorno de cuidados complejos en una UCIN, que trata de simular las condiciones uterinas hasta el correcto desarrollo de la piel inmadura y del funcionamiento de los sistemas gastrointestinal, inmune, nervioso y respiratorio.

En este medio hospitalario los recién nacidos se someten a múltiples técnicas y procedimientos que incluyen instrumentos y dispositivos médicos que entran en contacto íntimo con su cuerpo, muchos de los cuales están hechos del plástico policarbonato, de resinas epoxi o de PVC, en los que sustancias como el BPA forma parte de su estructura o ha sido añadido para mejorar las características del producto.

«Además, los parabenos se incluyen como componentes de algunos plásticos como conservantes y antimicrobianos. Se utilizan también en cosméticos, así como en otros artículos de consumo. Tanto BPA como Pbs puede desprenderse durante el empleo de estos materiales, ya sea por desgaste del polímero plástico o por el sometimiento a condiciones de pH y temperatura favorables para su liberación», advierte el catedrático de la UGR.

Hasta la fecha, sólo dos estudios habían abordado la exposición de neonatos en UCIN a estos compuestos químicos, y en ambos estudios se mostró un aumento en las concentraciones de BPA en la orina de los niños, relacionada con una mayor frecuencia e intensidad en la utilización de estos dispositivos médicos; alcanzándose valores de hasta 30 veces superiores respecto a los encontrados en la población general.

También se han descrito niveles más altos de PBs en los recién nacidos hospitalizados en relación con un mayor uso de medicamentos, aunque no se han identificado cuales eran otras posibles fuentes de exposición como ha ocurrido en el artículo que ahora se publica.

Los autores señalan que es urgente implementar medidas preventivas de la exposición a estos compuestos, disruptores endocrinos, BPA y PBs, que incluyan tanto cambios de protocolos clínicos como uso de materiales libres de disruptores endocrinos.

No en vano, los autores de esta investigación están desarrollando en la actualidad nuevos protocolos de trabajo y nuevos procedimientos que pretenden disminuir la exposición de los niños a estos y otros factores medioambientales en los que se desenvuelven las primeras semanas de vida de los recién nacidos durante la estancia en el hospital, que pudieran interferir con su normal desarrollo.

domingo, 23 de julio de 2017

Algunos cosméticos pueden ser nocivos para la salud

Una experta alerta en una conferencia en Barcelona de que llevan ingredientes tóxicos

El Periódico / Barcelona viernes, 21/07/2017
Una mujer, tratada con cosméticos. / AP / HASSAN AMMAR
La mitad de los ingredientes analizados que se encuentran en productos cosméticos son considerados tóxicos por la OMS y la FDA, y algunos están relacionados con enfermedades como el cáncer, la dermatitis o el asma, según ha denunciado la experta en cosmética química Sara Werner en una conferencia en Barcelona.

Según ha explicado Werner, "existen hasta 12.000 ingredientes en los productos cosméticos, de los cuales solamente se han analizado 2.400", la mitad de estos clasificados como tóxicos y que pueden afectar a nuestra salud.

La experta en cosmética ha explicado que estos ingredientes ya están registrados en la lista REACH, un proyecto de la comunidad científica internacional que no solamente controla y estudia los productos químicos, sino que analiza nuestra exposición a estos, que puede generar los efectos "acumulativo y de cóctel", ambos relacionados con el cáncer.

De entre los miles de ingredientes tóxicos, Werner ha aludido concretamente a los conservantes más utilizados en el mercado, los parabenos, que han sido estudiados y declarados perjudiciales para la salud desde hace 25 años y que "ahora los fabricantes de cosmética están corriendo para eliminar de sus productos".

COSMÉTICA SEGURA

Esta experta, cuya madre padece sensibilidad química múltiple y fue quien la sensibilizó acerca de la sobre exposición a los químicos tóxicos, alerta de que "el 60% de las sustancias que entran en nuestro cuerpo lo hacen a través de la piel y no por lo que comemos o respiramos".

Werner ha explicado que ya hay iniciativas en todo el mundo que elaboran y venden productos cosméticos libres de tóxicos, entre ellas la empresa que ella fundó y dirige, Cocunat, que comercia con "cosmética segura y saludable".

Esta experta ha sido protagonista de una de las conferencias que organiza TEDxBarcelona, un foro cuyo objetivo es dar a conocer ideas y proyectos relacionados con la ciudad de Barcelona.

Marcas de crema de sol con y sin tóxicos

Un análisis de una organización de consumo danesa THINK Chemicals desvela qué marcas de crema de sol están libres de tóxicos y cuáles contienen disruptores endocrinos, alérgenos o contaminantes ambientales.

La semana pasada, nuestros lectores y lector http://kemi.taenk.dk/as, tras leer el post sobre sustancias que debemos evitar en las cremas solares, nos pidieron nombres de marcas concretas que estuviesen libres de tóxicos.

Algo obvio, porque como consumidores, tenemos derecho a conocer la seguridad de los productos que ponemos sobre nuestra piel. Más en el caso del riesgo que plantea la exposición infantil y de mujeres gestantes y lactantes a estos los disruptores endocrinos.

Análisis de marcas de protectores solares

Mostramos los resultados de la organización de consumidores danesa THINK Chemicals, un ejemplo a la hora de analizar tóxicos en productos de consumo, al que debemos acudir ante la falta de estudios igual de completos en España.

De las 47 marcas analizadas por THINK Chemicals, 17 se encontraban libres de tóxicos. Nos alegra descubrir que las empresas cosméticas están dando respuesta a la creciente demanda de productos más seguros

Muchas de las marcas analizadas pueden encontrarse en España. Presentamos los resultados del estudio:

Cremas solares con tóxicos

Para más información, seguir enlace que hay en cada nombre de marca. Una vez en la página de Think Chemicals, se puede traducir online:
  • Garnier Ambre Solaire ligera y sedosaSPF 30: contiene los disruptores endocrinos etilparabeno y metilparabeno, además de perfume y EDTA, un contaminante ambiental. Como filtro utiliza nano partículas de dióxido de titanio, que ha sido clasificado como probable cancerígeno por la Agencia Internacional de Estudios contra el Cáncer.
  • Korres Protector Solar Cara y Cuerpo SPF Emulsión yogur 30: contiene el filtro solar etilhexil metoxicinamato (OMC), sospechoso de ser disruptor endocrino y fragancias que pueden causar alergias.
  • Lancaster Sun Belleza SPF 30: una de las peores marcas en cuanto a contenido en disruptores endocrinos, tiene BHT, ciclopentasiloxano, etilhexil metoxicinamato, propilparabeno y metilparabeno de sodio. Además incluye numerosas fragancias que pueden causar alergias, ciclopentasiloxano, EDTA y benzoato de bencilo que son contaminantes ambientales. Como filtro solar utiliza nanoTiO2 (dióxido de titanio, probable cancerígeno).
  • Nuxe Solar SPF 30: utiliza como filtro solar Etilhexil metoxicinamato, sospechoso de ser disruptor endocrino. Además entre sus ingredientes utiliza fragancias y contaminantes ambientales como el EDTA tetrasódico y el limoneno.
  • Piz Buin hidratante Sun Lotion SPF 30: contiene los disruptores endocrinos BHT y ciclopentasiloxano, que también es perjudicial para el medio ambiente. Además contiene perfume y EDTA disódico.
  • Garnier Ambre Solaire, leche protectora SPF: a diferencia del anterior, este producto no tiene disruptores endocrinos, aunque sí tiene fragancias y el contaminante ambiental EDTA.
  • Shiseido Wetforce Sun Expert con protección anti envejecimiento SPF 30: contiene el disruptor endocrino Benzofenona-3, además de fragancias y nano partículas de dióxido de titanio, probable cancerígeno.
  • AveneLoción SPF30: Con fragancias y contaminantes ambientales, como el EDTA disódico, pero sin EDC (disruptores endocrinos).
  • Biotherm Fluido Solar 30 piel húmeda o seca: Sin EDC pero con fragancias y EDTA disódico.
  • Cien Protector Solar SPF 30 clásico: No contiene EDC, pero sí fragancias que pueden ser alergénicas como linalol, limoneno, salicilato de bencilo, eugenol, cumarina y citronelol. También partículas nano de dióxido de Titanio. Las nanopartículas son motivo de preocupación aunque la Unión Europea las considera seguras hasta un 25%, siempre que se utilicen sobre la piel intacta (cuidado en el caso de bebés) y no como aerosoles. El dióxido de titanio ha sido clasificado como probable cancerígeno por la Agencia Internacional de Estudios contra el Cáncer.
  • Clarins Cuidado Solar 30: No contiene EDCs, pero sí fragancias que pueden ser alergénicas como cinnamal hexilo, hydroxyisohexyl carboxaldehído 3-ciclohexeno, linalol, limoneno, cinnamal amilo, cumarina, citronelol, alfa-ionona isometil geraniol y contaminantes hormonales, además de partículas nano.
  • Lancome SPF 30 bronceador: Sin EDC pero con posibles alérgenos, contaminantes ambientales y fragancia.
  • Lavera crema solar SPF 30: sin EDC, con fragancias y con los contaminantes ambientales limoneno y benzoato de bencilo.
  • Nivea Sun SPF 30: no contiene disruptores endocrinos, aunque sí los contaminantes ambientales EDTA trisódico y limoneno y fragancias.
  • Vichy fresco hidratante leche SPF 30: no contiene disruptores endocrinos pero sí fragancias que pueden causar alergias, EDTA disódico y nanopartículas de dióxido de titanio y de sílice.
  • Yves Rocher Comfort Lotion SPF 30: no contiene disruptores endocrinos pero sí contiene perfumes que pueden causar alergias y EDTA tetrasódico.
Cremas solares aconsejadas por THINK Chemicals

Estas son las marcas libres de disruptores endocrinos y otros tóxicos, como fragancias, alérgenos y contaminantes ambientales:


lunes, 30 de enero de 2017

Los disruptores endocrinos o alteradores hormonales que debes evitar #consumosostenible


FACUA.org España - 30/1/201

La presencia de disruptores endocrinos que alteran el equilibrio hormonal del organismo en multitud de productos para el hogar, para el cuidado personal, o en alimentos, causan graves problemas de salud en la población. Pero, como personas consumidoras, podemos tomar medidas para evitar estar expuestas a estas sustancias que las personas expertas ya han demostrado que son causantes de varias enfermedades metabólicas.

Estas son cinco de las sustancias que hay que buscar en las etiquetas de composición de los productos que adquirimos, si queremos evitar estos alteradores hormonales.

Bisfenol A (BPA)

Es sin duda el mayor disruptor endocrino que hay en el mercado. Se trata de un producto químico utilizado en la industria de los plásticos, latas de alimentos o bebidas, recibos de compras, extractos bancarios, CDs, DVDs. e, incluso, biberones.

En 2011, se prohibió en la Unión Europea la utilización del Bisfenol A en los biberones. Asimismo, se prohibió la comercialización de productos que contuvieran este componente.

COV (Compuestos Orgánicos Volátiles)

Se trata de hidrocarburos gaseosos a temperatura ambiente normal o muy volátiles a esa temperatura. Tienen un origen tanto natural, como antropogénico (evaporación de disolventes orgánicos, quema de combustibles fósiles, transporte,…).

La presencia de COV está, fundamentalmente, influenciada por actividades donde se utilicen disolventes orgánicos: pinturas y barnices, industria siderúrgica, de la madera, cosmética y farmacéutica.

Algunos son extremadamente peligrosos para la salud como el benceno o el dicloroetano, y otros lo son para el medioambiente como el acetaldehído. Producen daños a la salud por vía respiratoria, irritación de los ojos o garganta, efectos psiquiátricos y efectos cancerígenos como el benceno. Estos compuestos también pueden entrar a través de la piel.

Ftalatos

Se usan como plastificantes para dar flexibilidad a determinados productos, incluidos juguetes, pero también en la composición de algunas cortinas plásticas de baño y en muchos productos de vestir, en pegamentos, ambientadores, envases.

La UE prohibió su uso en chupetes, tetinas o mordedores, pero no en otros productos. Estar expuestos a ftalatos podría causar asma o alergias infantiles entre otros problemas.

Estos ftalatos entran a través de la piel, por la vía respiratoria o digestiva y acceden al torrente sanguíneo. En el etiquetado la composición no vamos a encontrar Ftalatos, sino que debemos buscar alguna de estas siglas: dietil hexil ftalato (DEHP), el di-isononil ftalato (DINP), el di-iso-decil ftalato (DIDP) el dimetil ftalato (DMP), el dietil ftalato (DEP), el dibutil ftalato (DBP).

Parabenos

Muchos productos infantiles mantienen en su composición esta sustancia usada como conservantes antimicrobianos en cosmética, alimentación y farmacia desde 1.930, porque son baratos y eficaces contra microbios y bacterias.

Lo podemos encontrar en productos cosméticos, jarabes, supositorios, colirios, etc. y en alimentación, en aperitivos a base de patata, patés y frutos secos recubiertos.

Su principal efecto nocivo más inmediato es la dermatitis por contacto. Pero su efecto a medio y largo plazo, como el de todos los disruptores endocrinos, lo convierte en un ‘veneno silencioso’ con más incidencia en los bebés y embarazadas.

Triclosán

Es un agente antibacteriano y fungicida. Se puede encontrar en productos de cuidado personal como jabones, desodorantes, enjuagues bucales, pastas de dientes y en productos cotidianos como juguetes, alfombras y textiles o productos para limpieza del hogar.

También en instalaciones sanitarias y médicas, productos de atención médica y de cría de animales. Algunos estudios científicos ya han establecido una relación entre esta sustancia y el desarrollo de determinadas alergias. Puede, asimismo, producir efectos a nivel muscular, cardíaco y disrupción hormonal.

Busca siempre la información de los productos que componen las cosas que adquieras y decide antes de comprar cuáles quieres evitar

miércoles, 11 de enero de 2017

Revelan presencia de componentes químicos de higiene en la sangre menstrual

EFE / Granada 11/01/2017

Investigadores de la Universidad de Granada han revelado con un nuevo método la presencia en la sangre menstrual de componentes químicos usados en productos de higiene personal, especialmente contaminantes orgánicos que se utilizan en productos cosméticos, artículos para el hogar o fármacos.

Científicos de la Universidad de Granada han desarrollado una nueva y sencilla metodología analítica que permite determinar la presencia en el organismo de contaminantes orgánicos, especialmente parabenos y benzofenomas que se usan en cosméticos, artículos para el hogar y fármacos.

La directora de la cátedra de Investigación "Antonio Chamorro-Alejandro Otero", Enriqueta Barranco, y la ginecóloga Olga Ocón Hernández, en colaboración con miembros con un grupo de investigación de Oncología básica y clínica del Instituto de Investigación Biosanitaria, han desarrollado este estudio.

Ocón ha detallado que la asimilación por parte del organismo de estos compuestos químicos depende de la forma de exposición, aunque ha recalcado que pueden acumularse en compartimentos porque el sistema metabólico excretor no es "completamente efectivo".

La investigación ha buscado la presencia de cuatro parabenos y seis benzofenonas en las muestras de sangre menstrual de 25 mujeres españolas y ha encontrado componentes químicos en todas.

Los resultados obtenidos reflejan que todas las muestras contenían al menos tres de los compuestos, siendo el metilparabeno (96%) y la benzofenona-3 (96%) los más frecuentemente detectados.

"La preocupación en el uso y consumo de productos en cuya composición se encuentren parabenos y benzofenonas deriva de los recientes hallazgos acerca de los efectos adversos en salud que estos compuestos pueden causar actuando como disruptores endocrinos, ya que se ha demostrado que tienen la capacidad de alterar la homeostasis normal del sistema endocrino en los seres vivos", ha señalado Ocón.

Así, se ha relacionado la exposición a estos productos tóxicos con un mayor riesgo de sensibilización alergénica, daño en el esperma y endometriosis, entre otras enfermedades.

Hasta el día de hoy, la mayoría de estudios epidemiológicos que investigan la relación entre niveles de exposición humana a contaminantes con efectos en salud suelen usar suero u orina como matriz para realizar la medida de contaminantes.

"Para establecer relaciones con desórdenes menstruales o endometriosis pensamos que sería interesante su medida en sangre menstrual, ya que proporciona una mejor estimación de su contribución al microambiente hormonal uterino, porque la progesterona y el estradiol son hormonas esenciales para el control del ciclo menstrual", ha señalado la investigadora.

Entre las conclusiones de la investigación, Ocón ha apuntado que "plausible" que la exposición humana a este tipo de sustancias afecte a su producción y función, a la regulación del ciclo menstrual y a las características del sangrado.

martes, 10 de noviembre de 2015

Un nuevo método detecta si la leche materna contiene parabenos y bisfenol A

Investigadores españoles han creado una herramienta que analiza si la leche materna contiene contaminantes químicos sintéticos como el bisfenol A y los parabenos. Los resultados de este trabajo, realizado en diez mujeres de Granada, confirman que estas sustancias son ubicuas, lo que podría deberse a la utilización diaria y masiva de productos de cuidado personal por parte de las madres.
Una madre amamanta a su bebé (FOTO: CREA
UGRdivulga | Sinc | Madrid | Actualizado el 05/11/2015

Científicos del departamento de Química Analítica de la Universidad de Granada (UGR) han desarrollado un nuevo método bioanalítico que permite averiguar, mediante una sencilla prueba, si la leche materna contiene parabenos y bisfenol A de manera inequívoca.

 La investigación, publicada en el Journal of Chromatography B, se llevó a cabo en una muestra formada por 10 madres que amamantaban a sus hijos de la provincia de Granada, que participaron de forma voluntaria en el estudio.

Los científicos analizaron la presencia en la leche de estas mujeres de cinco importantes contaminantes emergentes en leche humana: los parabenos metil, etil, propil y butilparabeno, y el bisfenol A, peligrosos productos químicos.

La metodología propuesta por los autores de este trabajo, que se aplicó a las muestras de leche procedentes de estas madres que daban el pecho a sus hijos, permite detectar cantidades de hasta 0.1-0.7 nanogramos del contaminante analizado en 1 mililitro de leche.

“Aunque desde un punto de vista estadístico el número de muestras analizadas en este trabajo es pequeño, es importante resaltar que prácticamente todas las muestras estaban contaminadas con alguno o varios de los compuestos estudiados. La herramienta que hemos desarrollado abre la puerta a estudios generales más amplios, en los que se aumentará el número de madres analizadas”, explican los autores principales de este trabajo, Rocío Rodríguez Gómez y Alberto Zafra Gómez.

Sustancias químicas sintéticas

En las últimas décadas, el desarrollo industrial ha provocado un enorme aumento de la exposición humana a numerosos xenobióticos capaces de causar efectos adversos en la salud. Esto es particularmente importante en el caso de una serie de sustancias químicas sintéticas, denominadas disruptores endocrinos químicos (EDCs), que interfieren con la función normal de las hormonas.

“Se trata de una amplia gama de productos químicos que podemos encontrar en los alimentos que consumimos habitualmente, y también en el aire y el agua que consumimos. Entre estos productos químicos sintéticos destacan el bisfenol A (BPA) o los parabenos (PBs)”, señala el investigador de la UGR.

El BPA es ampliamente utilizado en la fabricación de plásticos de policarbonato y resinas epoxi, y se encuentra en productos de consumo habitual: latas de conserva, envases de alimentos y aguas, conducciones de aguas potables, automóviles y aviones, biberones e incluso en materiales relacionados con la salud humana, como prótesis o composites dentales.

Por su lado, los PBs son compuestos químicos ampliamente utilizados como bactericidas y conservantes antimicrobianos, especialmente contra mohos y levaduras en los productos cosméticos, productos farmacéuticos, alimentos y bebidas. Individualmente o en combinación, los PBs se utilizan en más de 13.200 formulaciones en casi todos los tipos de cosméticos.

“En los últimos años se ha demostrado la capacidad de estas sustancias químicas para interferir en importantes funciones fisiológicas. Además, se ha demostrado que los PBs no se metabolizan en tejidos de cáncer de mama y se ha centrado la atención en su potencial naturaleza carcinógena y tóxica”, destaca Alberto Zafra.

Uso de productos de higiene personal

Las principales vías de exposición humana a estos compuestos son la vía dérmica de contacto, por ingestión directa o por inhalación. “El estudio de la exposición a los disruptores endocrinos químicos es especialmente importante en el caso de los lactantes alimentados con leche materna, que están en las primeras etapas de desarrollo y por lo tanto son más vulnerables y susceptibles a cambios en el sistema endocrino”, apunta el autor principal de este trabajo.

El estudio encontró BPA en el 80% de las 10 muestras analizadas, y en cinco de ellas se cuantificó en concentraciones que oscilan entre 0.6 a 2.1 nanogramos por mililitro.

En cuanto a los parabenos, se encontraron niveles semejantes en siete (70%) de las muestras (entre 1-2 ng/mL), a excepción de dos de ellas. La primera mostró concentraciones ligeramente más elevadas (1.3-5.4 ng/mL). La otra muestra contenía concentraciones aproximadamente 10 veces mayores que las demás.

“En general, nuestros resultados confirman la afirmación de que estas sustancias son ubicuas, lo que podría deberse a la utilización diaria y masiva de productos de cuidado personal por parte de las madres”, señala Alberto Zafra.

Un valioso fluido biológico

El investigador afirma que la leche materna “es un fluido biológico valioso que puede servir como indicador tanto de la exposición materna a diferentes tipos de sustancias químicas, en particular a los EDCs, ya que puede ser una vía principal de exposición para los lactantes alimentados con ella a los contaminantes exógenos”.

“El control de estas sustancias –continúa– puede informarnos sobre la incidencia y la aparición de enfermedades y otros efectos adversos que se están relacionando con este tipo de moléculas, como diferentes tipos de cáncer, cambios en la estructura y función del cerebro, alteraciones del comportamiento, desórdenes en el sistema reproductivo, metabolismo, e incluso del sistema inmunológico, tanto en la madre como en su hijo a medio o largo plazo”.

Referencia bibliográfica:

R. Rodríguez-Gómez, N. Dorival-García, A. Zafra-Gómez, F.J. Camino-Sánchez, O. Ballesteros, A. Navalón. New method for the determination of parabens and bisphenol A in human milk samples using ultrasound-assisted extraction and clean-up with dispersive sorbents prior to UHPLC–MS/MS analysis. Journal of Chromatography B. Volume 992, 15 June 2015, Pages 47–55. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1570023215002251