lunes, 5 de marzo de 2012

Los expertos recomiendan evitar el uso de los plaguicidas químicos

marzo 5, 2012

Una quincena de colectivos vecinales ha solicitado al Ayuntamiento de Santa Cruz el 
uso de plaguicidas biológicos en los jardines públicos. / DA
CECILIA L. BARREIRO BUSTAMANTE | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La presentación de un escrito en el Ayuntamiento de Santa Cruz firmado por una quincena de asociaciones y colectivos de la ciudad, incluida la Plataforma Pro-Parques y Jardines, que reclaman al Gobierno municipal que se prohíba el uso de plaguicidas químicos en todo el municipio, ha provocado un gran debate sobre dichos productos. Esta iniciativa ciudadana surge tras la utilización del producto Imidacloprid en el parque García Sanabria el 11 de noviembre.

El debate, con grandes controversias, se ha visto reforzado por el uso del herbicida Glifosato en el parque Javier Fernández Quesada, en La Laguna, denunciado por la Plataforma Sí se puede debido a que, según la Directiva Europea 2009/128/CE del 21 de octubre de 2009, “el uso de plaguicidas en parques y jardines debe minimizarse o prohibirse. Cuando se utilicen deben preverse medidas adecuadas de gestión del riesgo, así como concederse prioridad a los plaguicidas de bajo riesgo y a las medidas de control biológico”.

A partir de estos hechos, se plantea si el uso de plaguicidas químicos es correcto y, por ello, DIARIO DE AVISOS ha querido consultar a expertos en la materia para saber cuánta peligrosidad representan en realidad y si se deben tomar otras medidas.
  • Nómina de productos
  • Los pl icidas. Son sustancias químicas destinadas a matar los seres vivos considerados plagas. No son venenosos pero pueden resultar tóxicos para los seres humanos. Dentro de los plaguicidas nos podemos encontrar los insecticidas y los herbicidas.
  • Imidacloprid. Es un insecticida neuroactivo fabricado por Bayer. Se utiliza para el control de plagas, tratamiento de semillas y para el control de insectos, termitas y pulgas. Fue prohibido en Francia y Alemania por su peligrosidad para las abejas. Está considerado “moderadamente tóxico”por la OMS. Tiene la potencialidad de ser contaminante de aguas subterráneas y está catalogado como ”probable” carcinógeno por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos.
  • Glifosato. Es un herbicida que elimina hierbas y arbustos. Es un plaguicida no selectivo de amplio espectro, lo que significa que mata a las hierbas que toque. Está relacionado con posibles malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas en embriones humanos de usuarios que han estado expuestos a grandes dosis.

Según Arturo Harrison, catedrático de Toxicología, “la respuesta del dilema de plaguicida sí o plaguicida no, es el uso racional y, por supuesto, en parques públicos y en jardines no tiene sentido utilizarlos porque pueden generar problemas graves a la población. Si se utilizan, nunca deben ser organoclorados, ya que son altamente persistentes. Se podrían utilizar, en cambio, las piretrinas, al ser el eslabón menos tóxico de los plaguicidas.”

El ingeniero agrónomo Javier López aclara que actualmente es legal la utilización de productos fitosanitarios en jardines. “Pero se deben utilizar sólo cuando haga falta y no como prevención. Y además, se deben aplicar las medidas de protección adecuadas, como vallar y aislar la zona. Por otro lado -agrega-, cada vez se conocen más los efectos perjudiciales de estos productos, y por ello, la sociedad presiona para que no se utilicen sino cuando son necesarios e, incluso, la legislación también va en esta línea.”

En el otro lado de la balanza, David Galarza y Antonio Cáceres, dueños de la empresa Aceviños Jardinería, comentan que el Imidacloprid es el insecticida más efectivo. “En Santa Cruz, es la única forma de controlar las plagas. Los jabones potásicos no son tan efectivos debido a que se degradan rápido, y si alrededor hay parques y jardines que no se fumigan, las plagas voladoras se reproducen también en las zonas que están siendo tratadas con estos productos”.

Para Alberto F. Acosta, ingeniero técnico agrícola, “estos productos tienen un registro en el Ministerio de Agricultura y unos permisos para aplicarlos en parques y en jardines. De todas formas, se han utilizado en casos puntuales y no en grandes cantidades. En el mercado hay otros pesticidas más inocuos como los jabones potásicos pero no son tan eficaces. Además, conllevan mayor mano de obra porque perduran menos en las plantas”.

Hay alternativas

En el caso del Glifosato. En primer lugar, se podrían utilizar los medios mecánicos (maquinaria diseñada especialmente para ello). Luego, si estos medios no son los adecuados hay otros herbicidas que son menos peligrosos para la salud, pero que, a diferencia del Glifosato que vale unos ocho euros el litro, estos rondan los veinte.

En el caso del Imidacloprid. El tratamiento menos tóxico y más natural, es el tratamiento sólo con agua. Consiste en aplicar agua a presión en la zona cuando la plaga se está creando. Si la plaga está extendida se puede recurrir a los tratamientos con jabones potásicos o fosfóricos, no son productos tóxicos y actúan degradando la piel del insecto. También se pueden utilizar los tratamientos con plaguicidas porque no incumplen la legislación, pero se debería de intentar evitar por su contaminación. Además, sería conveniente señalizar la zona, aislarla si es necesario y tener unas medidas de precaución adecuadas.

Problemática. Existe un conflicto en el uso de los plaguicidas debido a que hay insectos capaces de volverse inmunes a las dosis de plaguicidas. Esto se debe a que poseen en su constitución genética componentes que les permiten vivir en ambientes con altas concentraciones de pesticidas. Esto se trasmite a las futuras generaciones, de tal manera que en poco tiempo, según la capacidad de reproducción de la especie, toda la población se torna inmune.

Tratamientos biológicos. Debido a la resistencia de los insectos, sería conveniente buscar una medida alternativa como el control biológico. Pero, para utilizar este método se necesita una gran investigación, que puede durar varios años. Y, por otra parte, los parques y jardines al no representar un cultivo productivo, como pueden ser las frutas o las verduras, no cuentan con tanta capacidad económica, pero, según los expertos, sería conveniente que se realizaran investigaciones públicas con el fin de encontrar un método eficaz que no tenga el problema de la resistencia de los insectos y, que a la vez, sea natural, no contaminante y que no resulte tóxico para las personas, los animales y el agua.

El efecto de los compuestos tóxicos se extiende a varias generaciones

05/03/2012

El investigador de la Washington State University de Estados Unidos, Michael Skinner, ha demostrado que una gran variedad de productos tóxicos tiene efectos negativos no sólo en animales expuestos, sino también en la descendencia de éstos.

En concreto, Skinner ha constatado que tres generaciones subsiguientes pueden verse afectadas por el daño de estos tóxicos en uno de sus antepasados.

Según el científico, cuando un animal se ve expuesto a una sustancia tóxica, las secuencias de su ADN permanecen invariables pero se modifica la forma en que los genes se activan o se desactivan. Esta modificación es hereditaria.

El presente estudio es el primero que demuestra que una gran variedad de tóxicos –entre ellos los plásticos, el pesticida DEET o la permetrina, provocan enfermedades en varias generaciones. Anteriormente, Skinner
había demostrado un efecto similar producido por un un fungicida concreto .

Los resultados obtenidos abren un nuevo campo de investigación acerca de los modos de desarrollo de las enfermedades.

Yaiza Martínez

Contaminación: más infartos, ictus y tumores por la suciedad ambiental en las grandes ciudades

Contaminación: más infartos, ictus y tumores por la suciedad ambiental en las grandes ciudades
El tráfico rodado y el humo de las industrias y del tabaco han generado cifras de contaminación nunca vistas. En las últimas semanas se han registrado niveles de hasta 60 microgramos por m3 de partículas tóxicas. Éstas penetran en los alveolos y las arterias provocando dolencias respiratorias y cardiovasculares.

3 Marzo 12 - - A. Jiménez - madrid

Es una masa de polvo con origen africano la que ha amenazado esta semana a la Península. Una incómoda visita que no hace sino aumentar los ya de por sí elevados niveles de contaminación atmosférica.  Sin embargo, es poco frecuente que aparezca en la estación invernal. Suele hacerlo cuando el tiempo está despejado, hace sol y las lluvias son escasas. Pero, curiosa y desgraciadamente, estas características ambientales coinciden precisamente este año con la estación que debería ser la más fría y lluviosa. Porque estamos presenciando el invierno más seco desde que hay cifras al respecto.

Si a eso se suma la contaminación del tráfico rodado, el humo de las fábricas y del tabaco, se llega a cifras como las alcanzadas estos meses en nuestro país. Se han registrado en las últimas semanas niveles de hasta 60 microgramos por m3 de partículas en comunidades como Madrid, Sevilla o Bilbao, cuando la normativa europea no permite rebasar los 40 microgramos. «Los cambios en las presiones hacen que los contaminantes permanezcan más tiempo en la capa que respiramos», explica Ramón Fernández Álvarez, coordinador del área de Enfermedades respiratorias y Medioambientales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Muertes indirectas
La «boina» de aire sucio que incrementa la polución es responsable, aunque indirectamente, de más de 16.000 muertes prematuras al año en España. Y todo porque las sustancias nocivas, como los óxidos de nitrógeno (NO y NO2), ozono troposférico, óxidos de carbono (CO y CO2), dióxido de azufre y partículas en suspensión, penetran y se depositan en los alveolos y arterias. De esta forma producen efectos tóxicos agudos que derivan sobre todo del carácter irritante y oxidante de las sustancias atmosféricas, dando lugar a dolores de cabeza, tos, irritación de los ojos y de las vías respiratorias (que favorece la aparición de rinitis y bronquitis), inflamación pulmonar, incluso infecciones pulmonares graves y daños cardiovasculares.

Respecto a estos últimos, Gregory Wellenius, investigador y profesor del Center for Environmental Health and Technology de la Universidad de Brown (Estados Unidos), explica a este semanario que «el riesgo de ataque al corazón puede medirse por, al menos, tres mecanismos. Estudios previos demostraron que los niveles más altos de partículas ambientales pueden afectar el sistema nervioso, que es el responsable de la regulación del ritmo cardiaco y de la tensión arterial».

Ictus
En segundo lugar, estas partículas ambientales también han sido vinculadas «a un aumento de la inflamación». El experto añade que «por último, existen pruebas que sugieren que pueden afectar a la capacidad de reacción de las arterias, esto es, pueden hacerse más grandes o más pequeñas para regular la tensión arterial y el flujo de sangre a las partes diferentes del cuerpo. Estos mecanismos, individualmente o en combinación, pueden aumentar el riesgo de infarto». En el último trabajo de Wellenius y su equipo, publicado hace unas semanas en «Archives of Internal Medicine», acaban de desvelar que la contaminación atmosférica, incluso a niveles generalmente considerados seguros por las autoridades, también incrementa el riesgo de accidente cerebrovascular en la nada desdeñable cifra de un 34 por ciento. 

Además, descubrieron que el máximo peligro tras la exposición a los aires nocivos se produce entre las 12 y las 14 horas antes de sufrir el ataque. «Este periodo de tiempo que observamos entre el incremento de los niveles de las particulas del aire y el aumento del riesgo de ictus nunca se había estudiado antes. Es un resultado interesante, porque sugiere que existe una respuesta fisiológica muy rápida», añade el investigador.

En el trabajo en cuestión los expertos analizaron a más de 1.700 pacientes que acudieron al hospital por un accidente cerebrovascular. Los científicos se centraron en las partículas denominadas PM2.5, que proceden de centrales eléctricas, fábricas, camiones y automóviles, entre otros, y que penetran con facilidad en los pulmones.

Corazón
Respirar aire tan impuro también puede asociarse a un riesgo mayor de sufrir un ataque al corazón. El motivo, dicen los científicos, puede hallarse la inflamación que provocan los ya mencionados contaminantes (entre ozono, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre). Excepto el primero de ellos, un ensayo internacional mostró un incremento de posibilidades de sufrir daño cardiaco en aquellos expuestos a mayores concentraciones de tóxicos durante apenas una semana antes de un ataque cardiaco. Así lo reflejaron recientemente en el «Journal of American Medical Association» (JAMA).

A un plazo mucho más largo, estas sustancias pueden afectar a la mujer. Eso creen investigadores de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos) han demostrado que la exposición a la contaminación del aire cuando una mujer da a luz a su primer hijo, puede alterar su ADN, y en consecuencia, sufrir cáncer de mama en la premenopausia.

La alteración genética se debe a que se incrementan los niveles de una proteína, la E-cadherina, y que juega un papel importante en el mantenimiento estable de las células y de los tejidos.«Es el primer estudio que examina la exposición a la contaminación del aire en los puntos clave en la vida de una mujer», dijo la investigadora principal, Katharine Dobson.

Asma
Y estos problemas son para los más mayores. Pero, ¿qué ocurre con los pequeños? Los lactantes «realizan  40 respiraciones  por minuto, frente a las 12 respiraciones de las personas adultas, por tanto, el aire que movilizan respecto al tamaño de sus pulmones es mucho mayor y proporcionalmente la contaminación también lo es», señala a este semanario el presidente de la Sociedad de Neumología Pediátrica (SENP), Manuel Sánchez-Solis.

El experto señala que «tienen más riesgo de sufrir asma y una disminución de la función pulmonar». Sánchez-Solis aclara que «los sistemas enzimáticos y de protección frente a las agresiones externas están en pleno desarrollo, por lo que se encuentran más indefensos».

En cuanto a la disminución de la función pulmonar, el presidente de la SENP considera que «es un riesgo indiscutible de EPOC. Son candidatos a sufrir esta enfermedad cuando sean adultos. Es algo que sospechamos vehementemente».

Lo único relativamente «bueno» es que los virus del invierno han aparecido tarde, por lo que «ha habido menos ingresos por estos virus respiratorios; su epidemiología depende de las condiciones atmosféricas».

Alérgicos
Enfermedades que aparecen y otras que se agravan. Como les ocurre a los pacientes alérgicos, que pueden ver dañados sus bronquios. A ello parece contribuir en gran medida la emisión de las partículas contaminantes que emiten los motores diésel, los cuales alteran la estructura del polen y aumentan su capacidad de inducir una respuesta alérgica en aquellas personas más susceptibles.

Francisco Feo Brito, coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) explica que «el motor diésel puede llegar a emitir hasta 100 veces más partículas que los motores de gasolina y otra la alta concentración de polen de cupresáceas de los meses de enero y febrero».

Para evitar en la medida de lo posible volvernos «grises», lo mejor es «evitar estar mucho tiempo al aire libre en los días de alta concentración de contaminantes, así como cerrar las ventanas y evitar hacer ejercicio físico al aire libre».

Y además... Engordan
Su nombre suena aterrador: químicos disruptores endocrinos (EDCs, por sus siglas en inglés). Son sustancias tóxicas que provocan una acumulación de grasa presente en alimentos y productos de uso corriente. Así lo explican desde El Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición, que están trabajando sobre ellas. Muchos, dicen, son solubles en las grasas y por ello se acumulan con facilidad.

Al grupo pertenecen especialmente los pesticidas e insecticidas. Lo que hacen, en concreto, es aumentar el riesgo de trastornos relacionados con la diabetes, como el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina. Según explica Javier Salvador, del equipo del CIBERobn, «la obesidad visceral promueve la liberación de ácidos grasos libres que llegan al hígado y contribuyen a generar resistencia a la insulina, lo que favorece la diabetes».

Al nacer
Además, estos compuestos acumulados en la grasa se transmiten a los hijos durante la gestación y después de la lactancia. De hecho, un estudio realizado en hembras de roedor embarazadas mostró, tras ser expuestas a estos tóxicos durante 19 días (duración del embarazo de este mamímefro), cómo desarrollaron diabetes gestacional. Sus crías terminaron también siendo diabéticas a los seis meses de nacer. Otros trabajos revelan que los plásticos de policarbonato como el bisfenol A (utilizado en los «tuppers») podrían también contribuir en la aparición de diabetes al ser sometidos a altas temperaturas.

domingo, 4 de marzo de 2012

El ex primer ministro islandés se sienta en el banquillo por su manejo de la crisis en el país

El ex primer ministro de Islandia, Geeir H. Haarde. (EFE)
  • Geir H. Haarde está acusado de violar la ley sobre la responsabilidad de los ministros y de desoír las advertencias sobre la crisis de los bancos islandeses.
  • La defensa se centrará en que Haarde no podía intervenir la actividad de los bancos y la Fiscalía debe demostrar que sus decisiones llevaron al crac bancario.
  • La celebración del juicio estuvo en el aire hasta que el pasado jueves se tumbó una propuesta de los conservadores para volver a votar que Haarde fuera procesado.
  • MICROSCOPIO: Tres años después de la rebelión, la alternativa anticrisis de Islandia empieza a dar frutos.
EFE. 04.03.2012

El ex primer ministro islandés Geir H. Haarde afronta desde este lunes un juicio por su presunta actuación negligente en el colapso bancario sufrido por su país en octubre de 2008 y en el que se arriesga a una pena de dos años de cárcel.

El conservador Haarde, de 61 años y primer ministro entre 2006 y 2009, está acusado de violar la ley sobre la responsabilidad de los ministros y de desoír las advertencias que recibió en su momento acerca de una inminente crisis de los principales bancos islandeses.

En las vistas previas celebradas el año pasado, así como en otras declaraciones públicas, Haarde ha insistido en su inocencia y en calificar de "farsa" el juicio, que considera un proceso "político".

Un juicio discutido

La celebración del juicio estuvo en el aire hasta que el jueves pasado, el Althingi (Parlamento islandés) tumbó por 33 votos contra 27 una propuesta del líder conservador, Bjarni Benediktsson, para volver a votar de nuevo si Haarde debía de ser procesado.

El Althingi había dado luz verde en septiembre de 2010 a que Haarde fuese llevado a los tribunales, siguiendo el consejo de la comisión parlamentaria de investigación, aunque no hizo lo mismo con otros tres exministros de su gabinete, dos socialdemócratas.

El Gobierno de izquierda, al mando desde 2009, había tratado de impedir que la moción de Benediktsson fuera discutida, presentando una contrapropuesta hace un mes, pero varios diputados rompieron entonces la disciplina de partido y votaron con la oposición.

Benediktsson justificó su derrota por las supuestas presiones a sus propios diputados del Gobierno, que no se podía permitir un revés que evidenciaría más aún su frágil mayoría, reducida al mínimo tras el abandono de varios parlamentarios en los últimos meses, aunque en esta votación contó con el apoyo del opositor Movimiento de Izquierda Verde.

Entre quienes pretendían inicialmente echar abajo el proceso contra Haarde figuraban el ministro del Interior, el "rojiverde" Ögmundur Jónasson, a quien la primera ministra, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdadóttir, sugirió hace semanas que dimitiese.

Haarde también cuenta con el respaldo del obispo de Islandia, Karl Sigurbjörnsson, quien en su sermón de Año Nuevo calificó el juicio de "desgracia" para el país.

El apoyo de los islandeses al juicio

Y el apoyo popular al proceso parece haber disminuido: hace un año dos de cada tres islandeses se mostraban a favor, pero los últimos sondeos reflejan un empate entre partidarios y opositores.

Que Haarde sea el único político procesado ha generadocríticas a ambos lados del espectro político, así como el polémico papel de los socialdemócratas, que formaban parte de su coalición de gobierno y ahora dirigen el país junto con el Movimiento de Izquierda Verde.

La primera condena vinculada a la crisis no fue a banqueros ni políticos: fue a 4 ciudadanos que entraron ilegalmente en el parlamento

Algunos señalan también a David Oddsson, primer ministro conservador entre 1991 y 2004 y principal impulsor de la política neoliberal que acabó colocando a Islandia al borde la bancarrota.

Y aunque el fiscal especial ha abierto decenas de casos por corrupción contra directivos (como la cúpula del que era el primer instituto crediticio del país, el Kaupthing), los dueños de los bancos no se han visto afectados.

El día que el Althingi tumbaba la moción de Benediktsson, la Autoridad de Supervisión Financiera destituía a su director, Gunnar Andersen, por no haber informado de la creación de filiales del Landsbanki en un paraíso fiscal cuando era uno de sus directivos.

Gunnar Andersen, al que también se acusa de conseguir de forma ilegal información sobre un exministro, niega todo y dice que su destitución la han impulsado personas que quieren evitar ser objeto de las investigación del organismo que dirigía hasta hace tres días.

Pese a las investigaciones y los procesos en marcha, la primera condena vinculada a la crisis no fue a banqueros ni políticos: un tribunal sentenció el año pasado a cuatro ciudadanosapenas menores por entrar de forma ilegal en el Althingi en las protestas populares de fines de 2008, que provocaron la caída del Gobierno de Haarde.

El proceso contra el antiguo primer ministro reunirá a algunas de las principales figuras políticas del país: entre los cerca de 60 testigos figuran Jóhanna Sigurdardóttir, el ministro de Finanzas y líder "rojiverde", Steingrímur J. Sigfússon; y el propio Oddsson, que ha dicho que hará todo lo posible por ayudar a su amigo Haarde.

El tribunal que lo juzga es el Landsdómur, una corte especial que nunca antes había actuado

La defensa se centrará en que Haarde no podía intervenir en la actividad de los bancos y que la Fiscalía debe demostrar que efectivamente sus decisiones llevaron al crac bancario.

El tribunal que lo juzga es el Landsdómur, una corte especial para procesos que afecten a miembros del Gobierno, creada en 1905 y que nunca antes había actuado.

El juicio se desarrollará en un clima político enrarecido, mientras el Gobierno negocia la adhesión a la Unión Europea (UE), a la que se oponen cerca de dos tercios de la población, y con las elecciones generales de 2013 en el horizonte.

La cruel agonía griega

4 marzo 2012 | Categorías: Unión Europea ||

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Todo esfuerzo mío es una condena escrita”. Constantino Cavafis La ciudad. Poemas Canónicos (1895-1915).

Asistimos a un auténtico sacrificio en Europa. La lenta agonía a la que se está sometiendo cruelmente a los ciudadanos griegos no tiene otra razón que salvar los balances de la banca europea para iniciar después una nueva fase de conquista del capital privado en toda Europa.

Como es lógico y era de esperar, el sacrificio se disfraza de buenas palabras y argumentos para hacer creer que lo que en realidad se lleva a cabo es el “rescate” de Grecia para evitar su hundimiento inevitable. Pero no hay nada más lejos de la realidad.

Por si no había estado claro antes, el llamado segundo rescate griego ha puesto de relieve una vez más la verdadera intención de las autoridades europeas. Las mentiras se difunden con objeto de confundir, pero los datos contradicen la propaganda oficial. Ninguna de las medidas de ajuste puestas en marcha hace ya más de dos años por el gobierno griego a instancias de las autoridades europeas e internacionales ha funcionado. Como era predecible, porque en realidad no buscaban su recuperación ni podían conseguirla de ningún modo, la economía griega se ha seguido viniendo abajo, aunque ahora incluso más estrepitosamente: la actividad ha decrecido un 14% en lo que llevamos de crisis, lo que ha demostrado que los ajustes no son un remedio ante una recesión económica.

Y es lógico. Es verdad que Grecia traía de antes un mayor problema de deuda pública (entre otras razones por la corrupción de la dictadura de los coroneles, de las empresas que se lucraron con las Olimpiadas y por las trampas de Goldman Sachs liderado entonces en Europa por el actual gobernador del Banco Central Europeo), que hizo que la incidencia extraordinaria de la crisis financiera causada por la banca internacional fuese aún más grave en aquel país. Como ocurrió en otros países, el gobierno griego tuvo que afrontar una gran cantidad de gasto público suplementario a la vez que disminuían sus ingresos públicos como efecto del parón de la actividad económica, lo que originó la reciente espiral de endeudamiento.

La situación se podría haber resuelto fácilmente en los primeros momentos: se trataba de una deuda entre 40.000 y 50.000 millones de euros, unas veinte veces menor que la cantidad que los gobiernos de Alemania y Francia habían dedicado a salvar a sus bancos privados. Y unas cien veces menor de total gastado en Europa en ese menester. Es decir, muy pequeña en relación con la que se ha estado dedicando al salvamento de los intereses privados (con la diferencia, además, de que éstos eran quienes habían provocado el daño y el pueblo griego quien lo sufría, por mucho que ahora se quiera culpa de la deuda a la corrupción “minorista” que es cierto que se practica bastante en Grecia).

Para afrontar con éxito el problema de la deuda (otra cosa es acabar con los factores estructurales que lo provocan) casi con toda seguridad hubiera bastado que el Banco Central Europeo se hubiera hecho cargo de ella, negociando su pago en plazos razonables con el gobierno griego, después de haber determinado qué parte de ella es odiosa, es decir, impuesta al pueblo griego sin su consentimiento. Y que, al mismo tiempo, se hubiera puesto en marcha, también con el apoyo del BCE y de Bruselas, un plan de apoyo a la actividad económica para reconducir el modelo de crecimiento y regenerar las capacidad de creación de ingresos en la economía helena.

Es cierto que este cambio de dirección hubiera requerido reconfigurar todo el modelo de crecimiento europeo, caracterizado por la existencia de fuertes desequilibrios comerciales internos y por un espectacular incremento de la desigualdad nacional en todos los países, así como poner en marcha planes de estímulo público que requerirían un nuevo sistema fiscal más justo y progresivo en la línea de lo que hemos apuntado junto a Vicenç Navarro en HAY ALTERNATIVAS. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España. Pero es que esa era justamente la precondición para salvar también al resto de las economías afectadas por la crisis y a la europea en su conjunto.

El problema naturalmente consistía en que un cambio de esa naturaleza no era neutro desde el punto de vista del reparto de la renta y del poder, porque suponía afectar muy seriamente a los privilegios y a las ganancias de la banca y de las grandes empresas europeas y muy particularmente de la banca alemana. Incapaces de enfrentarse a estas últimas, y a pesar de que era evidente que cualquier otra actuación iba a conducir al hundimiento definitivo de Grecia, en primer lugar, y de los demás país después, las autoridades europeas decidieron intervenir en Grecia con un único principio moral y con una sola estrategia económica: la banca primero.

Eso fue lo que llevó a dejar la financiación de la deuda griega en manos de los bancos. Así, y gracias a los rumores lanzados por ellos mismos y a veces por las propias autoridades para hacer subir artificialmente la prima de riesgo griega, la deuda se ha ido encareciéndola progresiva y escandalosamente, hasta llegar a la situación actual, y proporcionando paralelamente suculentos beneficios a bancos y especuladores de todo tipo. Una espiral irracional y cuasi diabólica: la banca provoca la crisis y genera la deuda y la propia banca se encarga, con más deuda, de imponer el pago cada vez más oneroso a costa de destruir la generación de ingresos que puedan pagarla.

Para evidenciar el principio de que las deudas hay que pagarlas por encima de todo, aunque sea con independencia de su forma de nacer y de la responsabilidad de quien las haya provocado, las autoridades europeas no han dudado en estos últimos años en imponer a Grecia medidas de ensañamiento tan brutal como inadecuadas incluso para el objetivo de pagar la deuda que decían perseguir: recortes de sueldos y salarios y de gasto social o privatizaciones que han destruido el tejido empresarial y millones de puestos de trabajo, ocasionando la disminución de la actividad y de los ingresos, además de un incremento impresionante de la pobreza y el sufrimiento social de todo tipo. Eso sí, incluso aumentando las compras de armamento a Francia, Italia o Estados Unidos mientras que los gobiernos de estos países imponían al griego que bajara aún más el salario mínimo.

Al obligar a Grecia a endeudarse más en los mercados para refinanciar su deuda pública queda patente el diseño tan absurdo y oneroso de una unión monetaria que renuncia a disponer de un auténtico banco central con tal de conceder privilegios a la banca privada. Algo que no puede considerarse como un simple error sino como la consecuencia trágica de la complicidad entre las autoridades políticas y los poderes económicos y financieros que se viene dando en Europa.

Tan irracional es lo que está ocurriendo que, con tal de salvaguardar hasta el último euro de beneficio bancario, se llega incluso a perturbar el equilibrio financiero que la propia banca necesita para seguir ganando dinero.

Como sabemos, los bancos se encuentran hoy casi completamente descapitalizados como consecuencia de la quiebra que les produjo la acumulación masiva de basura financiera en los últimos años. De ahí que tenga que ser el Banco Central Europeo (convertido en financiero de la banca privada en lugar de serlo de los gobiernos, como es lo que debe hacer cualquier banco central) el que proporcione a los bancos privados todo el dinero que deseen. Así, es que tiene barra libre al 1% en el Banco Central Europeo para que financien a Grecia a tipos de interés mucho más elevados. Pero como consecuencia de las primas tan altas que provocan las presiones de la propia banca y las políticas que imponen las autoridades que la defienden, resulta que el riesgo de impago es cada vez más alto. Tan alto, que es seguro que la banca tendrá que renunciar a cobrar una buena parte de la deuda. Lo que lleva al Banco Central Europeo a intervenir, pero en lugar de salvando a Grecia, salvando de nuevo a la banca privada, ahora comprando títulos de alto riesgo en el llamado mercado secundario, es decir, trasladando de nuevo los riesgos desde los bancos privados hacia su propia entidad.

Así es como las autoridades europeas permiten que los bancos privados hagan el agosto a costa del pueblo griego. El objetivo no es otro que facilitarles que vayan saneando sus balances sin dejar de obtener pingües beneficios con el dinero del banco central, con la fuente inagotable de deuda que nace de Grecia (porque las autoridades le imponen que se endeude para pagar la deuda) y con las compras d Banco central Europeo. Un negocio redondo porque el banquete lo paga otro: el pueblo griego.

La operación es cruel en grado extremo. Para que plan funcione debe extraerse todo el beneficio que se pueda de la deuda de Grecia pero eso hay que hacerlo evitando que colapse el sistema financiero europeo (lo que podría ocurrir si la economía griega llega a la completa extenuación y deja por completo de pagar), para lo cual se precisa que Grecia agonice (haciendo subir al máximo su prima de riesgo) pero sin perder del todo la vida. El Banco Central Europeo y la Unión Europea son quienes se encargan de sostener el hilillo de vida hasta que se ejecute el acto final del plan que consistirá, muy probablemente, en un tercer rescate griego. Aunque entonces ya solo afectará a todos los títulos que el Banco Central Europeo ha comprando a las entidades financieras. Entonces Grecia quedaría liberada del peso de la deuda pero solo después de haber dejado extenuadas a su economía y a su sociedad, y ya podría empezar a librarse allí la batalla común a la de otros países europeos que le queda por ganar al capital privado europeo: desmantelar los sectores públicos y modificar profundamente la regulación económica.

No es cuestión de darle consejos a nadie, pero más les valdría a los griegos dar un definitivo golpe en la mesa y ser ellos los dispuestos a dejar la ruleta rusa en la que le obligan a estar, repudiando la deuda y saliendo del euro si hiciera falta. Pasarán años duros, pero quizá no peor que los que les esperan dentro. Y otro países, como el nuestro, deberían ir tomando nota. Grecia no va a padecer sola.

Publicado en altereconomia.org