martes, 6 de mayo de 2014

Alertan de una 'pandemia silenciosa' de trastornos en niños por tóxicos químicos

SEGÚN UN ESTUDIO PUBLICADO EN THE LANCET
  • Estiman crucial el control de estos químicos para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo.
  • Piden la creación de un organismo internacional de control y la obligatoriedad de pruebas para los productos químicos.
Los productos químicos tóxicos usados en la industria y presentes en el día a día de millones de personas pueden estar detrás del aumento de diagnósticos de problemas de desarrollo neurológico en niños, que derivan en casos de autismo, trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia y otros trastornos cognitivos.

Todo apunta a que los productos químicos industriales que dañan el cerebro en desarrollo se encuentran entre las causas conocidas de este aumento de la prevalencia de discapacidades del desarrollo neurológico, que afectan a millones de niños en todo el mundo.

En 2006, un grupo de investigadores realizó una revisión sistemática con la que identificaron cinco productos químicos industriales potenciales neurotóxicos para el desarrollo: Plomo, Metilmercurio, Bifenilos policlorados, Arsénico y Tolueno.

Desde 2006 , los estudios epidemiológicos han documentado seis productos químicos adicionales como neurotóxicos, cuya incidencia se muestra en un nuevo estudio llevado a cabo de forma conjunta entre la Harvard School of Public Health (HSPH) y la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, que habla de una verdadera pandemia silenciosa.

Pandemia. (Del gr. πανδημία, reunión del pueblo).1. f. Med. Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

En el nuevo trabajo, publicado en la revista The Lancet Neurology, los investigadores reclaman de manera urgente una estrategia mundial para la prevención y control del uso de estas sustancias.

Daños en el desarrollo cerebral

Philippe Grandjean, profesor adjunto de salud ambiental en el HSPH, destaca que la mayor preocupación de los autores del estudio es "el elevado número de niños afectados por el daño causado por tóxicos en el desarrollo cerebral, y que carecen de un diagnóstico formal. Sufren la reducción de su capacidad de atención, retraso en el desarrollo, y bajo rendimiento escolar. Y los productos químicos industriales están tomando fuerza entre las posibles causas".

El nuevo informe es la continuación de un trabajo similar realizado por los autores en 2006, en el que ya se identificaron cinco productos químicos industriales como "neurotóxicos del desarrollo", o sustancias químicas que pueden causar déficits cerebrales.

El nuevo estudio ofrece resultados actualizados sobre los efectos de productos químicos nocivos, y añade información sobre seis de ellos:

1- Manganeso.

2- Fluoruro

3- Clorpirifós (pesticida usado para controlar las plagas de insectos)

4- DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano, un pesticida)

5- Tetracloroetileno (un disolvente )

6- Éteres Difenil Polibromados ( retardantes de llama).

En el estudio se esbozan los posibles vínculos entre estos neurotóxicos recientemente reconocidos y los efectos negativos para la salud en los niños, entre ellos destacan los siguientes:

El manganeso se asocia con la disminución de la actividad intelectual y alteración de las habilidades motoras; Los disolventes están vinculados a la hiperactividad y al comportamiento agresivo; Ciertos tipos de pesticidas pueden causar retrasos cognitivos.

Aunque denuncia la especial incidencia de los citados seis tóxicos, Philippe Grandjean como coautor del trabajo también estima posible que haya muchos más productos químicos además de la docena de conocidos neurotóxicos, que estarían contribuyendo a una "pandemia silenciosa" de déficits neuroconductuales, que estarían erosionando capacidades intelectuales, alterando los comportamientos y dañando a las sociedades.

Pero, y en esto insiste el trabajo publicado en The Lancet Neurology, el control de esta pandemia es difícil debido a la escasez de datos que existen para orientar las campañas de prevención y la enorme cantidad de pruebas necesarias para que se pueda acometer una regulación del uso de estas sustancias por los gobiernos.

Los autores dicen controlar el uso de estos productos químicos es crucial para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo. Para lograr este objetivo, los autores del trabajo proponen que se instauren pruebas obligatorias para los productos químicos industriales. Además estiman conveniente la formación de un organismo internacional que evalue los productos químicos industriales y su potencial neurotoxicidad e incidencia en el desarrollo.

"El problema es de alcance internacional, y la solución debe de ser también internacional", señala Grandjean, que pone el acento en que, ya que se cuenta con las herramientas necesarias "para poner a prueba los productos químicos industriales y sus efectos nocivos sobre el desarrollo del cerebro de los niños, es el momento de convertir dichas pruebas en obligatorias".

ACCIDENTE DE TRABAJO, SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE Y SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA.

domingo, 4 de mayo de 2014

Una de las discusiones que más pronunciamientos judiciales provoca en materia de prestaciones de seguridad social es la definición de las llamadas "enfermedades laborales", es decir, aquellas que tienen su origen en el ámbito laboral y que no tienen el concepto de enfermedad profesional por no cumplir los requisitos del art. 116 LGSS -o sea, no aparecen en el cuadro actual la enfermedad y/o la actividad y/o agentes que la puedan causar-. Sin embargo, las "enfermedades laborales", y por tanto los trabajadores que las padecen, merecen la tutela de los tribunales del orden social, ya que han de ser consideradas como verdaderos accidentes de trabajo.

La cuestión se complica, os lo podéis imaginar, cuando la enfermedad contraída en el trabajo es la Sensibilidad Química Múltiple y/o el Síndrome de Fatiga Crónica. Dos recientes sentencias que estimaban las demandas de Col.lectiu Ronda en Donostia-San Sebastian, nos han reconocido el origen laboral, bajo el concepto de ambas enfermedades cuando se originan en el entorno laboral, al amparo del art. 115.2 e) LGSS que permite la declaración como accidente de trabajo de aquellas enfermedades que tengan causa exclusiva en el trabajo realizado por cuenta ajena. No obstante, no podemos olvidar que el apartado f) del mismo artículo permite también el reconocimiento de la contingencia laboral aunque la lesión o enfermedad fuese pre-existente al accidente de trabajo, si se agravó por consecuencia o con ocasión del mismo.

De hecho, en aquellas sentencias se demostró que la trabajadora estuvo expuesta a productos químicos nocivos y tóxicos en su puesto de trabajo durante años, en un local cerrado y sin ventilación ni otras medidas de seguridad que hubiesen evitado la exposición y posterior enfermedad. Lo interesante de la sentencia es el cumplimiento de una serie de requisitos que permiten establecer la relación de causalidad entre la exposición y el debut de las enfermedades, en este caso, especialmente SFC y SQM. Estos son los requisitos:

A) Se ha acreditado la existencia de agentes y su exposición continuada a los mismos en el centro de trabajo. Tal acreditación se pone de manifiesto por la existencia y manipulación de determinados agentes químicos susceptibles de desencadenar el citado síndrome.

B) La actora ha estado expuesta en su puesto de trabajo a contaminantes químicos.

C) No se han realizado mediciones de contaminantes químicos.

D) El relato temporal de la sintomatología y la incidencia del trabajo en sus dolencias a lo largo del tiempo es coherente y su relación con el trabajo es indudable.

E) No existen síntomas previos a la exposición en su centro de trabajo.

Y lo anterior conlleva que la magistrada afirme:

"Los informes médicos valorados concluyen la interrelación entre el síndrome químico múltiple, y el síndrome de fatiga crónica padecidos por la actora, el cual debutó como consecuencia de la exposición continuada a diferentes contaminantes, la paciente además del cuadro de sensibilidad química múltiple, desencadenada por la exposición repetida a ambiente laboral con contaminantes, también padece una sintomatología de fatiga, tanto física como neurocognitiva asociada al mismo, Y la sintomatología actual, que dio pie a la última de las bajas, podría ser secundaria al síndrome de hipersensibilidad química múltiple. Por tanto, en el presente caso habría quedado probado que el síndrome de fatiga crónica que padece la actora es una secuela del síndrome de sensibilidad química múltiple que padece y ambos tienen una relación directa con el ambiente laboral en que ha desempeñado su trabajo la actora".

Para finalizar: "Aun considerando por imposibilidad de acreditarse que fue un tóxico el que causó la enfermedad y que la enfermedad era preexiste, o que tenía cierta predisposición a padecerla, ésta empeora y se agrava (art. 115-2-f LGSS) o altera el proceso de curación por la exposición a los productos que debe manejar la trabajadora en su puesto de trabajo".

En fin, como afirmábamos al inicio de esta entrada, SFC y SQM -también otras enfermedades- pueden ser consideradas como accidente de trabajo si el hecho accidental viene determinado por la exposición a uno o varios agentes externo que agravan, desencadenan o producen manifestaciones clínicas de una dolencia que hasta el momento se encontraba silente.
Autor: WhatWhat. CC. flickr.com 

lunes, 5 de mayo de 2014

´Los enfermos de SQM lo pasan muy mal, pero no lo podemos medir´

Una asociación registra 650 afectados en Valencia - Torrent pagará 6 días de hotel a la enferma que tuvo que dejar su casa para no empeorar al inhalar la pintura de su finca

04.05.2014

Inma, en el interior de su vehículo
F. Bustamante 

PILAR G. DEL BURGO | VALENCIA «El síndrome de la Sensibilidad Química Múltiples (SQM) es una enfermedad entre comillas porque no está aceptada como tal por la Organización Mundial de la Salud», declaró a Levante-EMV el jefe de servicio de Medicina Interna del hospital General de Valencia, Benjamín Climent, uno de  los mayores especialistas de España en diagnosticar esta patología que va en aumento, sobre todo en mujeres en una proporción de diez a uno, aunque ningún experto se arriesga a dar cifras de prevalencia.

El dr. Climent fue quien hace cuatro años hizo el diagnóstico de Inma,la vecina de Torrent que esta semana ha tenido que abandonar sudomicilio al iniciar la comunidad de propietarios de su finca los trabajos de pintura de la escalera con un producto tóxico para ella.

Tras tres noches consecutivas de dormir dentro de su coche, junto con su hija Estefanía de 21 años, la afectada podrá descansar esta noche en un hotel de Benicarló que ella misma ha elegido y que reúne las condiciones óptimas de asepsia para alojarla. El Ayuntamiento de Torrent se ha comprometido a costear laestancia de la enferma durante 6 días. La afectada, por su parte, ha indicado que alquilará una vivienda en la localidad castellonense hasta que desaparezca el olor y las partículas volátiles del compuesto utilizado para pintar la escalera de su finca, que podría prolongarse varias semanas.

El especialista médico explicó que la SQM aparece al producirse una pérdida de los mecanismos que regulan la percepción olfativa: «Este exceso de percepción hace que las exposiciones a productos químicos, que a los demás no nos afectan, a ellos les provoquen síntomas respiratorios, irritación de mucosas, ansiedad, hipertensión y un agravamiento de la fatiga».

El proceso bioquímico que se desencadena dentro de organismo para desarrollar esta hipersensibilidad es todavía un enigma para la ciencia médica, aunque sí se sabe que esta patología va asociada frecuentemente a la fribromialgia y al síndrome de fatiga crónica, como ocurre con la paciente de Torrent.

Hay casos en los que este exceso de percepción olfativa sobreviene tiempo después de que el afectado haya sufrido una exposición accidental a un producto químico, «pero otras veces, no vemos nada de esto», apuntó Climent.

El endocrino explicó que al no poder entrar en contacto con productos químicos, los afectados comienzan a restringir sus actividades laborales y sociales y empiezan a aislarse y entonces aparece el trastorno ansioso-depresivo al no poder llevar una vida normal, «que está muy marcado en algunos pacientes» y que es casi la peor secuela.

Este nuevo síndrome no tiene tratamiento porque los afectados toleran muy mal los medicamentos. El doctor Climent declaró que aunque la enfermedad no es mortal y a lo largo de su carrera no ha visto casos de asfixia, «los afectados lo pasan muy mal; es un tipo de malestar que no podemos medir y ese es el problema».

«No se les acepta socialmente»

Al no existir una prueba diagnóstica y no poder evaluar el alcance de la enfermedad, «no se les acepta socialmente y parece que todo lo que tienen es de origen psiquiátrico, pero no es así, el trastorno ansioso-depresivo es reactivo a la pérdida de salud y se produce porque tienen una calidad de vida muy mala y porque además no les hace caso nadie porque no se lo creen».

La presidenta de la Asociación valenciana de afectados con el Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia y SQM, Francisca García Ferrandis, indicó que solo en Valencia tienen registradas 650 enfermos con diagnóstico firme tres mil personas han solicitado información sobre medidas de protección para eludir el efecto de los químicos.

miércoles, 30 de abril de 2014

Un edén tóxico: venenos en tu jardín

Greenpeace analiza los plaguicidas dañinos para las abejas en plantas ornamentales vendidas en Europa

•elmercuriodigital ▫ La agricultura industrial actual depende de distintos insumos químicos sintéticos, que van desde los fertilizantes hasta los plaguicidas tóxicos. Estos plaguicidas están diseñados para combatir las plagas de insectos y de hongos, así como para el control de plantas adventicias (las llamadas “malas hierbas”).

Apenas parece haber trabajos sobre la presencia de residuos de plaguicidas en las plantas ornamentales en Europa. Parece probable que las plantas estén tratadas con plaguicidas que afectan a las abejas y que son comercializadas para plantarlas al aire libre, lo que representa una vía de exposición y, por tanto, un riesgo importante para las abejas y otros polinizadores.

De hecho, es muy significativo el uso de diversos plaguicidas para producir flores que en muchas ocasiones se cultivan en los jardines y balcones de casa así como en parques públicos. De esta forma, compradores institucionales y personas consumidoras se transforman en cómplices involuntarios de la contaminación del medio ambiente y ponen las abejas en peligro.

Este estudio explica los resultados del análisis de laboratorio realizados en plantas ornamentales procedentes de centros de jardinería, supermercados y tiendas de bricolaje de 10 países de Europa. Las muestras se componen de más de 35 variedades populares como las violetas, las campanillas y la lavanda que son flores muy atractivas para las abejas. En general, se encontraron niveles de contaminación significativos y relevantes en el muestreo general. De las 86 muestras analizadas, se encontraron residuos de plaguicidas en 84 (lo que supone un 97,6 %). Sólo el 2% de las muestras no contenían residuos detectables. Con mucha frecuencia, los análisis dieron positivo en insecticidas de especial importancia en toxicología para las abejas. En 68 de las 86 muestras ornamentales (el 79 %) se detectaron residuos de plaguicidas peligrosos para las abejas.

Los tres plaguicidas neonicotinoides que han sido restringidos en toda Europa para ciertos usos agrícolas con el fin de evitar la exposición de las abejas a estas sustancias, fueron encontrados en casi la mitad de las muestras. Concretamente el 43% de las muestras contenía imidacloprid, Resumen ejecutivo “Un edén tóxico” . Página 2/3 el 8% contenía tiametoxam y la clotianidina se detectó en el 7% del total de las muestras, en parte en altas concentraciones.

Aunque no se puede extraer una conclusión definitiva acerca de su impacto en las abejas, el estudio demuestra que es posible que las abejas y otros polinizadores estén expuestos a concentraciones tóxicas de algunos de estos plaguicidas. Esto es importante, ya que demuestra que la prohibición impuesta en la UE tiene grandes lagunas y no es adecuada para proteger a las abejas en su formato actual.

Los neonicotinoides (como algunos otros plaguicidas) son sistémicos, lo que significa que los productos químicos tóxicos son absorbidos por las todas las parte de la planta y transportados a lo largo de todo los tejidos (hojas, flores, raíces y tallos, así como polen y néctar). Incluso cuando las flores se cultivan en invernaderos cerrados en las primeras etapas de cultivo y se tratan con neonicotinoides, siguen representando un peligro para las abejas, cuando personas e instituciones compran estas flores y las plantan en parques, jardines y balcones.

Además de los insecticidas encontrados en las muestras, también se detectaron una gran variedad de fungicidas. El más común que se detectó fue el boscalida que apareció en 44,2% de las muestras analizadas. 12 de las 86 plantas ornamentales (14 %) analizadas contenían plaguicidas no autorizados en la Unión Europea incluyendo dos que son tóxicos para las abejas. Esto puede ser debido a aplicaciones ilegales dentro de Europa o debido a las importaciones de plantas tratadas con plaguicidas procedentes de países donde los estándares son menos rigurosos que los de la UE. La existencia frecuente de  residuos de plaguicidas no autorizados en plantas ornamentales que se venden en Europa (incluyendo algunos de los plaguicidas tóxicos para las abejas) pone de manifiesto la urgente necesidad de mejores y rigurosos sistemas de gestión y seguimiento de la cadena de suministro en el sector de la floricultura. El nivel de protección para las abejas y otros polinizadores no puede verse afectado por plaguicidas ilegales y peligrosos para las abejas.

Teniendo en cuenta todos los plaguicidas encontrados, la mayor productora es Bayer Crop Science que fabrica 6 de los 18 plaguicidas peligrosos para las abejas que han sido detectados. Seguido muy de cerca por la empresa Syngenta con cinco plaguicidas.

Estos resultados pueden ser considerados como una "instantánea" del sector de la floricultura en Europa, destacando el uso significativo de plaguicidas en las cadenas de suministro de la producción de plantas ornamentales en toda Europa. Aunque no se puede hacer ninguna comparación significativa entre las diferentes variedades de plantas o los distintos países, los resultados son significativos. Los resultados muestran claramente que las restricciones existentes sobre el uso de ciertos neonicotinoides no son adecuadas para proteger a las abejas y otros polinizadores. Las plantas analizadas son muy conocidas por ser atractivas para las abejas y por lo tanto son una posible fuente de alimento para abejas y otros Resumen ejecutivo “Un edén tóxico” . Página 3/3 insectos polinizadores. En consecuencia, existe una necesidad urgente de eliminar las lagunas existentes en las restricciones de la UE sobre el imidacloprid, el tiametoxam y la clotianidina, así como prohibir explícitamente su uso en invernaderos. Además, los responsables políticos europeos deben garantizar que todos los plaguicidas identificados como perjudiciales para las abejas no se utilicen en la floricultura.

Con el fin de garantizar la protección de las abejas y de otros polinizadores es necesario y urgente un cambio fundamental hacia la producción ecológica tanto en la agricultura como en la floricultura. La agricultura ecológica no se basa en el uso de plaguicidas que afectan a las abejas, sino que las beneficia proporcionando ambientes sanos y seguros en parques y jardines donde los insectos y la biodiversidad pueden prosperar.

http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/2014/Report/abejas/gpe_informe_plaguicidas_plantas_ornamentales.pdf

martes, 29 de abril de 2014

Las federaciones químicas de CCOO y UGT se alían con el lobby que impulsa el fracking en España

"Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas” George Orwell

Enviado por Redacción el 24. Abril 2014

Medio ambiente
El pasado mes de enero los sindicatos CCOO y UGT desarrollaron unas jornadas conjuntas con la patronal petroquímica española, agrupada en torno al lobby Shale Gas España, en las que se abordaron las posibilidades de explotación de hidrocarburos mediante la técnica conocida como fracking (fractura hidraúlica) 

Las organizaciones participantes en esas jornadas firmaron una declaración conjunta denominada "Explorar para decidir", en la que se afirma que el desarrollo del fracking podría ser sumamente beneficioso “para la generación de empleo y valor añadido, inversiones producticas, ingresos fiscales y desarrollo de economías locales”, apostando por que el debate sobre esta técnica extractiva se aborde “con argumentos científicos y técnicos” 

José Luis Montesinos (1), secretario general de la Federación de Industrias Textil-Piel, Químicas y Afines (Fiteqa) de CCOO remarcó que la extracción de gas no convencional por medio de esta técnica tiene que ser abordado “a través de una regulación estatal y específica”, en la que, según él, prime la protección del medio ambiente, sea transparente y esté garantizada por el sector público, todo ello mediante un “diálogo social” ya que en el rechazo al fracking subyacen razonables preocupaciones, aunque ha subrayado que es necesario “explorar para conocer y conocer para decidir”.

El representante de UGT, Antonio Deusa, apuntó por su parte que “la búsqueda de la eficiencia y el ahorro energético es uno de los objetivos de las compañías” en el actual contexto de crisis.

Los representantes del lobby petroquímico manifestaron por su parte que esta industria de extracción de gas por medios no convencionales puede ser fundamental para su sector, para la industria en general y para la economía española, considerando que podría ser la llave de la recuperación industrial del estado.

Es innegable que para las empresas del sector esta técnica es sumamente rentable, ya que se trata de una forma extractiva con muy bajo coste económico y una alta rentabilidad económica, pese a que el impacto medioambiental puede ser desastroso. Con la generalización del fracking la industria petroquímica conseguiría acceder a grandes depósitos de hidrocarburos atrapados en las fisuras de determinados tipos de roca sedimentaria, obteniendo además toda una serie de subproductos de la explotación, como etileno, de amplio uso en la industria química.

La declaración conjunta de sindicatos y patronal química aboga por el uso de incentivos económicos locales para eliminar la oposición de las poblaciones afectadas por la práctica delfracking, una oposición que creen no se dirige contra la técnica en sí, sino contra la presencia de hidrocarburos y productos químicos.

La alineación de las federaciones de industrias químicas de los sindicatos CCOO y UGT con los intereses del lobby del fracking español no ha sentado nada bien en otras federaciones de estos sindicatos, ya que CCOO y UGT de Cantabria se han posicionado radicalmente en contra del documento suscrito. En el caso de CCOO de Cantabria se ha recordado que el último congreso de esta federación aprobó por mayoría absoluta una resolución en la que se instaba a la prohibición de esta técnica, prohibición que fue aprobada por el Parlamento de Cantabria el 15 de abril de 2013, aunque actualmente está suspendida por un recurso de inconstitucionalidad presentado por el gobierno central.

¿En qué consiste el fracking o fractura hidraúlica?

El fracking es una técnica para extraer gas natural de yacimientos no convencionales. Se trata de explotar el gas acumulado en los poros y fisuras de ciertos tipos de rocas sedimentarias estratificadas de grano fino o muy fino, generalmente pizarras o margas, cuya poca permeabilidad impide el movimiento del gas a zonas de más fácil extracción. Para ello es necesario realizar cientos de pozos ocupando amplias áreas (la separación entre ellos ronda entre 0,6 a 2 km) e inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para disolver las rocas y poder extraerlo. Entre los productos que se inyectan en el subsuelo a alta presión están documentadas al menos 260 sustancias químicas presentes en alrededor de 197 productos, y algunos de ellos se sabe que son tóxicos, cancerígenos o mutagénicos. Estos productos permanecen en el subsuelo pudiendo entrar en contacto con acuíferos subterráneos, provocando indefectiblemente su contaminación.

Otro efecto perverso de esta técnica es la ingente cantidad de agua dulce que se emplea en cada una de las perforaciones, ya que cada uno de los pozos necesita inyectar en torno a 19 millones de litros de agua para romper las pizarras o margas que contienen el gas natural, una cantidad de agua suficiente para garantizar el suministro de mil personas durante todo un año. Teniendo en cuenta que es necesario practicar cientos de perforaciones para hacer rentable un yacimiento el consumo de agua dulce se convierte en un auténtico despilfarro de un elemento vital para la vida. El agua empleada además queda contaminada, ya que, como hemos visto, se inyecta en combinación con productos químicos altamente tóxicos, por lo que es un recurso irrecuperable.

¿Qué peligros tiene para la salud y el medio ambiente?

Durante la perforación se produce un alto riesgo de explosión, riesgo de escapes de gas y de escapes de ácido sulfhídrico (muy tóxico en bajas concentraciones), así como derrumbes de la formación sobre la tubería. Entre las sustancias disueltas a partir de la fracturación rocosa, donde está el gas y durante el proceso de fractura, se encuentran metales pesados, hidrocarburos y elementos naturales radiactivos.

Contaminación de acuíferos. Posibilidades de que una de las fracturas inducidas alcance un acuífero, contaminando el agua con los fluidos de la fracturación y con el propio gas de la formación que se pretende extraer. Cada perforación, necesita unos 200,000 m3 de agua para la fracturación hidráulica. Teniendo en cuenta que los aditivos químicos suelen suponer entorno a un 2% del total de agua introducida, esto supone que en cada pozo se inyectan 4,000 toneladas de productos químicos altamente contaminantes, estos retornan a la superficie (sólo un 15-80% de los mismos) teniendo que ser depurados, si bien no se detallan técnicas reales de depuración y cantidad de fluido que pudiera ser retornados una vez depurados.

Contaminación del aire. Muchos de estos aditivos son volátiles pasando a la atmósfera directamente. Por otro lado para el acondicionamiento e inyección en la red de suministro, una cantidad de este gas, en mayor o menor grado dependiendo de la calidad de la explotación, pasará a la atmósfera por escapes y acondicionamiento del mismo. El gas no convencional extraído está formado por metano en su gran parte. Este es un gas de efecto invernadero mucho más potente en la atmósfera, que el propio CO2, en concreto, 23 veces más potente que los gases que se generan en su combustión.

Terremotos. Se ha constatado un significativo aumento de la sismicidad coincidiendo con los periodos de fracturación hidráulica. De singular peligrosidad en las cercanías de centrales hidroeléctricas, nucleares, centros logísticos de almacenamiento de combustibles, refinerías, oleoductos, etc.

Ocupación del terreno. Se suelen perforar de 1.5 a 3.5 plataformas por km2, con una ocupación de 2 hectáreas por cada una, lo que supone un gran impacto paisajístico. El periodo de ocupación de cada uno de estos pozos es dependiendo de la riqueza energética interna del subsuelo variable entre 5 y 7 años.

Especulación económica. La presión de los lobbies energéticos estadounidenses para vender el producto de su experiencia e investigación tras años de ensayos y errores es determinante en la extensión de esta técnica. Se hace creer a los países donde aún no se practica esta peligrosa técnica en los ricos potenciales de gas que albergan sus subsuelos con la única finalidad de vender técnica y equipos.
  • (1) José Luis Montesinos Moreno ha sido imputado por la jueza Alaya en el caso de los ERE fraudulentos, como "responsable de la inclusión" en las pólizas de algunos de los miembros de este sindicato, citando como ejemplo el caso de Rosario Esteban Ruiz, viuda de José Manuel Cuesta Sánchez, vinculado a Fiteqa-CCOO, quien se benefició de una póliza suscrita con Fortia Vida en la que el tomador y responsable del pago sería Vitalia. La inclusión de estas personas vinculadas a los sindicatos se produciría porque las organizaciones sindicales se convirtieron para Vitalia en una "importante fuente de información sobre empresas en crisis que pudieran estar interesadas en procesos de reestructuración de plantilla y a cambio recibirían dinero de esta consultora, bajo la justificación de toma de datos de los trabajadores o incluso cálculos (actuariales) de contraste".
  • La magistrada señala que de las últimas investigaciones "se desprende que se formalizaron pólizas a miembros de los sindicatos en las que figuraba como tomador la propia mediadora Vitalia, quien asumiría el pago de las primas como contraprestación a la ayuda e influencia de los sindicatos en la elección de la consultora para actuar en los procesos de reestructuración laboral".