miércoles, 17 de octubre de 2012

La pobreza vista a través de los ojos de niños que viven en ella

Emilio y sus hermanos pequeños, en una plaza pública de Vallecas, Madrid. (JORGE PARÍS)
  • El paro, los desahucios y los recortes ponen jaque la salud física y mental de 2.267.000 de niños en España, según Unicef.
  • Varios menores cuentan qué significa vivir por debajo del umbral de la pobreza.
  • La crisis golpea duro a las familias de Emilio, Evelyn, Ismael y Ariana.
  • Las ONG alertan de que el número de pobres aumenta mientras los que ya lo eran lo son más: hay neveras vacías, abandonos y violencia.
  • El 17 de octubre es el Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza.
A. LARRAÑETA 17.10.2012

Sentado en un banco de Puente de Vallecas (Madrid), Emilio —14 años y tres desahucios vividos—opina que la crisis "es un problema que nos está dejando sin trabajo y hace que cada vez escasee más la comida. "Eso provoca cabreos y hace que los mayores estén la mayor parte del tiempo enfadados"

La familia de Emilio -padres en el paro desde hace años con seis hijos (tres menores y tres mayores de edad, que ni estudian ni trabajan)- viven en un piso que no quieren enseñar. Lo encontraron de chiripa tras el último desalojo a la carrera en junio. "Es pequeño como un cuarto trastero", pero ha evitado su huida a un escondite de "piso de patada" (okupa) donde los Servicios Sociales pierden el rastro de los niños. "Es desesperante verte en la calle", confiesa la madre de Emilio, "y que te puedan quitar a tus hijos. No es miedo, es pánico lo que se siente".

" La crisis hace que los mayores estén la mayor parte del tiempo enfadados"

Emilio ha bajado a este banco de la calle a explicar qué significa habitar en el interior de la estadística de 2.267.000 niños en situación de pobreza en España. Grandullón y tierno, no se ve pobre, se ve "normal", porque "pobre es el que no tiene donde alojarse, ropa para cambiarse, ni comida. Hay gente peor"... y la congoja le quiebra la voz. Sus confesiones hoy son el fruto del esfuerzo de su madre porque sus seis hijos —"sin engañarles, que no se puede"— no sientan que en sus vidas falta lo básico. Han vivido en pisos sin agua y sin luz, donde las paredes "eran humedades". Y no salen las cuentas con ocho bocas a alimentar si por la puerta entran 512 euros de una renta de inserción y la calderilla 'en B' de las chapuzas del padre de familia.

Responsables de las ONG que escrutan la pobreza en España aseguran que aquí "no se pasa hambre", pero María del Pino hay veces que no come para repartir las lentejas -"a lo pobre, solo con agua y sal"- que saca a la mesa por tercer día consecutivo. Y si los niños protestan ella dirá que se ha pasado en cantidad. Más "rabia" le da no tener dinero para comprar unas zapatillas de deporte que impidan que a Emilio le apoden el "marginado" en el colegio.

Cuesta explicar a los hijos que son pobres. Más que pedir ayuda. Emilio es adolescente, pero no inconsciente. Si pudiera elegir el regalo de su próximo cumpleaños sería un perro, "que se liga mucho sacándolo a pasear", o "una Play". Aterriza en este banco de Vallecas y añade: "Aunque tal y como está la cosa, mejor comprar comida".

La crisis está acabando con la familia

La madre de Emilio tiene una teoría: "Esta crisis está acabando con las familias". Muchas a su alrededor se rompen y "llegan a las manos". Falta dinero, sobran estrés y violencia, insiste poniendo esa mirada de haberlo visto de cerca. Afortunadamente no es su caso, cuenta, y se lleva la mano al pecho. "Nosotros seguimos juntos, nos apoyamos, y eso es como tener un tesoro", se despide.

En España hay 760.000 hogares como el de Emilio, en los que todos los adultos de la casa están en el paro. En 2007 eran 324.000. A Gabriel González, coautor del último informe sobre pobreza infantil de Unicef, le escandaliza que cada vez haya más pobres y que los que eran pobres todavía lo sean más.

En España hay 760.000 hogares con niños en los que todos los adultos están en el paro

Ismael no quiere salir en la foto del periódico. A sus 15 años no le gustaría que sus compañeros del instituto de una localidad al sur de Madrid supieran que el sofá de su casa está cojo (parcheado con un gato de coche) o que los muelles de su colchón le dejan marcas en la espalda.

Su madre, Susi, parada y separada, casi ningún mes junta íntegros los 650 euros que los padres de sus tres hijos están obligados a pasarle para su manutención. Hace unos meses el Ivima casi le quita el piso después de acumular 13.000 euros de impagos. Con la ayuda de vecinos y padres del cole reunió lo suficiente para frenar el desahucio y firmó una moratoria para la deuda.

Ismael quiere unas zapatillas nuevas y no pasa el día en que le recuerde que cambie el colchón. "Son críos y piden cosas y cuando les digo que no podemos permitírnoslo se enfadan". Les digo que no hay trabajo, que sus padres no ayudan, que por no haber ya no hay ni becas y que si entonces un día nos comemos el colchón o las zapatillas".

Susi llora a menudo por su mala suerte, sobre todo después de otra entrevista de trabajo fallida. Si sus hijos la descubren, les oye decir "venga mami, que de esta salimos". Ellos son su motor y su ancla.

Jenny, en el cuarto de Evelyn, con su maleta para el desahucio.
El peor año, con diferencia

La ONG Save The Children tiene un centro de día en Vallecas (Madrid) donde -con la ayuda de la obra social de La Caixa- lleva a cabo desde 2005 el programa Proinfancia, de ayuda a familias con niños en proceso de atención social que tienen necesidades no suficientemente cubiertas. Silvia, la psicóloga del centro, resopla afirmativamente a la pregunta de si este es el peor momento de la crisis.

Vienen madres que abren la nevera y solo tienen una naranja podrida

"Con tanto paro y la retirada de las ayudas públicas, becas de comedor o libros, estamos viendo cosas y situaciones impensables". Según Silvia, "al centro vienen madres que abren la nevera y solo tienen una naranja podrida; o madres que cogen cualquier trabajo -a cualquier hora, a cualquier precio- y se ven obligadas a dejar a sus hijos solos. Es la pescadilla que se muerde la cola: si ellas no trabajan, sus hijos no comen".

Susi es una de las que tira de vecinos para que le echen un ojo a sus hijos cuando le sale un trabajillo. No tiene para pagar una cuidadora. Y ahora que está en litigio la custodia de su pequeño, tiene miedo. "Son mis hijos, ¿sabes? Me los he parido yo y me los estoy criando. No tendrán para jamón, pero chorizo no les falta", reivindica.

Durmiendo junto a una maleta

Evelyn tiene 14 años y duerme pegada a un maleta negra. Cada mañana saca la ropa que se va a poner para ir al colegio. Entre los jerséis asoman fotos y recuerdos. Evelyn guarda todo lo que no quiere dejar atrás en el desahucio inminente que le quita el sueño a la familia Alomoto, ecuatorianos en España desde 2000.

Evelyn duerme pegada a una maleta negra en la que guarda ropa, fotos y recuerdos, por si vienen los del banco a echarla de casa

Mario y Jenny Alomoto tenían que haber entregado al banco las llaves de esta casa de Entrevías el 28 de septiembre. La compraron en 2005 y la dejaron de pagar en 2010, cuando los cheques sin fondos y las nóminas impagadas llevaron a Mario a la ruina. El matrimonio y sus tres hijas —Evelyn de 14 años, Karen, de 13, y la pequeña Paula, de 3— no tienen a dónde ir. "Cada noche me acuesto con el miedo en el cuerpo y me pregunto si al día siguiente será cuando vengan a echarnos", dice el padre. Este conductor de hormigonera en paro hace lo posible porque sus hijas no noten los problemas económicos que padecen, pero Evelyn sabe de sobra qué es un desahucio. "Es cuando no puedes pagar tu casa y el banco te la quita", explica tímida ante la atenta mirada de su hermana Karen, mientras Paula, de 3, juega en el suelo con un juguete que recita una letanía de números.

Evelyn y Karen afrontan la misma amenaza de expulsión de forma dispar. Karen ni piensa en empaquetar sus cosas por adelantado, más bien le hace gracia ver la maleta de Evelyn. Eso sí, ya le ha dicho a su mejor amiga que igual un día deja de ir al colegio. Evelyn, de puertas para fuera, no habla del desahucio. "Prefiero no hacerlo. Con mis amigas hablo de las asignaturas y de otras cosas".

Secuelas en los niños

La psicóloga de Save The Children, Silvia, explica que son muchas las secuelas que la pobreza deja en los niños, tanto físicas como psicológicas. "Están peor alimentados y tienen problemas de salud, sufren fracaso escolar y el estrés que viven en sus casas se plasma en su comportamiento, a veces incluso violento contra sus progenitores. Algunos niños, además, expresan que se sienten culpables de la situación que atraviesan".

Las familias numerosas, los inmigrantes y las familias monoparentales padecen en mayor proporción la pobreza, aunque cada vez haya más en la exclase media española.

Maribel es madre soltera e inmigrante. Su hija Ariana, de 12 años, está en la cama "pachucha", por una gripe asociada a la enfermedad degenerativa que sufre, esclerodermia sistémica, de la que no le gusta hablar. Gracias a la caridad Maribel puede ponerle a Ariana las cremas que necesita para que su piel no se desgaste y sus músculos no se atrofien. Y pagar las medicinas. Todas las familias coinciden en que los servicios sociales están desbordados, las trabajadoras sociales -a las que conocen por su nombre de pila y consideran como de la familia- no pueden hacer más por ayudarles, pues con los recortes "tienen las manos atadas". Sí, las parroquias y las ONG han suplido al Estado.

A las carencias de Emilio, Ismael, Evelyn o Ariana se añade otra peculiaridad de la pobreza y es que esta se hereda y forma barreras que impiden la igualdad de oportunidades, según los expertos. "Se puede pasar una temporada en la pobreza, pero si se prolonga, se interioriza y se pasa de padres a hijos", explican. Romper esa cadena es bien difícil. Si le preguntamos a Emilio, sentado en el banco de Vallecas, en qué quiere trabajar de mayor, responde: "¿Trabajar? Lo tendré muy crudo".

Maribel, abrazando a su hija Ariana.

Los tóxicos a los que estamos expuestos en nuestro hogar

Alquilfenoles, bisfenol A, metales pesados o compuestos orgánicos volátiles son algunas de las sustancias presentes en productos cotidianos

Día 16/10/2012
ELENA CARRERAS
Ftalatos, retardantes de llama, compuestos perfluorados, alquilfenoles, bisfenol A, metales pesados o compuestos orgánicos volátiles son algunas de las sustancias presentes en productos tan cotidianos como los de aseo personal, cosméticos, limpieza, alimentos, muebles o menaje, «al amparo a veces del secreto comercial que permite a la industria un etiquetado sin demasiados detalles, denunció este martes la Fundación Vivo Sano.
Para concienciar a los ciudadanos sobre la composición de los productos que usan a diario, esta fundación ha puesto en marcha la campaña «Hogar sin tóxicos», dirigida por el experto en temas ambientales Carlos de Prada y respaldada por Greenpeace.

Detergentes, geles de baño, lociones y cremas hidratantes, ambientadores, desodorantes, perfumes, friegasuelos, sprays, pesticidas domésticos, alimentos elaborados… «Todos vienen etiquetados y eso da una falsa sensación de seguridad, porque las etiquetas no son detalladas», explica Carlos de Prada.

Para apoyar sus palabras, De Prada muestra toda una batería de etiquetas de productos que están a la venta ahora mismo en cualquier supermercado. «Donde pone tensioactivos no iónicos puede haber, por ejemplo, alquilfenoles, entre los cuales hay sustancias que pueden ser tóxicos reproductivos. Y raro será encontrar una etiqueta donde se alerte de la presencia de sustancias tan preocupantes como los ftalatos, los éteres de glicol basados en el etileno, el 1,4 dioxane, los compuestos perfluorados, etc, y eso a pesar de que infinidad de investigaciones científicas asocian estas sustancias a problemas sanitarios incluso a niveles muy bajos de concentración. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con el tabaco, no se nos informa debidamente ni se nos alerta de estos riesgos», critica el director de la campaña.

La responsable de la campaña de contaminación de Greenpeace, Sara del Río, denuncia la «falta de transparencia industrial» que permite que tengamos al alcance, dispersemos por nuestro hogar o incluso apliquemos directamente sobre nuestro cuerpo sustancias químicas tóxicas de manera totalmente inconsciente. «El volumen de sustancias químicas producidas por el hombre se ha multiplicado extraordinariamente, pasando desde el millón de toneladas anuales que se producían en 1930 a los centenares de millones de toneladas que se producen anualmente hoy en día. Algunas están estudiadas, pero muchísimas no y, lo que es peor, pueden provocar efectos combinados que desencadenan un "efecto cóctel" de consecuencias imprevisibles y que sólo veremos con el paso de los años si ninguna administración responsable pone remedio», advierte.

El científico Jesús del Mazo, del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, señala que existen estudios epidemiológicos y ambientales sobre el incremento de alteraciones en el ámbito de la reproducción y el desarrollo gonadal, tanto en humanos como en animales. «En nuestro entorno cotidiano existen sustancias, llamadas disruptores endocrinos por su potencial efecto adverso en nuestro sistema hormonal, que parecen estar relacionadas con el actual aumento de cánceres testiculares, malformaciones genitales, disminución de la calidad y cantidad espermática, etc. Son sustancias particularmente activas en etapas embrionarias e incluso pueden tener un efecto transgeneracional, por lo que es urgente aumentar la investigación sobre sus potenciales efectos que permita dictar normas que nos protejan a nosotros y a las generaciones futuras», afirma.

Un ejemplo muy estudiado de una sustancia química a la que nos exponemos en la vida cotidiana es el bisfenol A. Cientos de investigaciones científicas lo asocian a problemas sanitarios como la alteración de nuestro sistema endocrino y trastornos hormonales. Recientemente la Unión Europea prohibió su uso en biberones infantiles. «Sin embargo, el bisfenol A sigue presente en el interior de un alto porcentaje de latas de comida sin que nadie lo impida. Ni siquiera se informa de ello a los consumidores, lo cual viola su derecho a la libre elección de a qué riesgos quieren exponerse o no. Esto, evidentemente, limita nuestra posibilidad de proteger nuestra salud», comenta Carlos de Prada. 

Para poner coto a esta situación, los organizadores de la campaña han enviado misivas a los responsables de Sanidad y Medio Ambiente del Gobierno central y de las comunidades autónomas, así como a las comisiones de Sanidad y Medio Ambiente del Congreso y el Senado, reclamándoles que tomen cartas en el asunto y promuevan medidas que pongan fin a esta amenaza para la salud pública.

¿Vives en Europa? Mejor no respires

Casi un tercio de los habitantes de las ciudades de Europa está expuesto a concentraciones excesivas de partículas en suspensión en la atmósfera, partículas contaminantes que provocan daños en la salud humana, al penetrar en zonas sensibles de las vías respiratorias. La Unión Europea ha hecho avances en su objetivo de limpiar el aire, pero un nuevo informe que acaba de publicar la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) indica que muchas zonas de Europa sufren problemas persistentes con las concentraciones de partículas al aire libre y el ozono troposférico.

Janez Potočnik, comisario de Medio Ambiente, ha dicho:

Este informe constituye un oportuno recordatorio de la importancia de la calidad del aire para la salud de nuestros conciudadanos. Por esta razón, deseo que 2013 sea el Año de la Atmósfera y me centraré en mejorar nuestra calidad del aire para hacer frente a los problemas indicados hoy.
  • El informe de la AEMA sobre la calidad del aire en Europa correspondiente a 2012 examina la exposición a los contaminantes atmosféricos y ofrece el mapa de la situación de la calidad del aire en Europa. El informe tiene como objetivo apoyar la formulación de políticas eficaces para lograr una atmósfera limpia. Las conclusiones principales del informe son las siguientes:
  • - Las partículas (PM) constituyen el contaminante atmosférico que presenta más riesgos para la salud al ser causa de muerte prematura. En 2010, el 21% de la población urbana estuvo expuesta a niveles de concentración de PM10 superiores a los límites diarios más estrictos de la UE. Hasta el 30% de la población urbana estuvo expuesta a unos niveles de concentración de PM2,5, partículas más finas, superiores a los valores límite anuales de la UE, menos rigurosos. Según los niveles de referencia de la OMS, más estrictos, hasta el 81% y el 95%, respectivamente, de los habitantes de ciudades estuvieron expuestos a concentraciones de partículas superiores a los valores de referencia fijados para preservar la salud humana. Se debe, por tanto, revisar la legislación¡.
  • - El ozono (O3) puede provocar problemas respiratorios y provocar una muerte prematura. La exposición es muy alta en las ciudades, ya que el 97% de la población urbana de la UE estuvo expuesto a concentraciones de O3 superiores al nivel de referencia de la OMS en 2010. El 17% estuvo expuesto a concentraciones superiores al valor objetivo de la UE para el O3. Pero el problema también existe en el campo: en 2009, el 22% de las tierras arables de Europa quedó expuesto a concentraciones perjudiciales de O3, lo que provocó pérdidas para los agricultores.
  • - El dióxido de nitrógeno (NO2) causa eutrofización, es decir, exceso de crecimiento de plantas y algas en el agua, y acidificación, además de contribuir a la formación de partículas y O3. En 2010, el 7% de los europeos que viven en ciudades estuvo expuesto a niveles de NO2 superiores a los valores límite de la UE.
  • El benzo(a)pireno (BaP) es un carcinógeno. Un porcentaje considerable de la población urbana de la UE (entre el 20 y el 29%, entre 2008 y 2010) estuvo expuesto a concentraciones superiores al valor objetivo de la UE, que debe cumplirse de aquí a 2013.
  • - Lo ocurrido con el dióxido de azufre (SO2) ha sido un éxito: sus emisiones se han reducido en los últimos años gracias a la legislación de la UE, que exige tecnologías de depuración de las emisiones y un menor contenido de azufre en los combustibles. 2010 fue el primer año en que la población urbana de la UE no estuvo expuesta a concentraciones de SO2 superiores al valor límite de la UE. Si se ha podido conseguir con este gas contaminantes, se tiene y se debe que poder con el resto.
  • - Las concentraciones de monóxido de carbono, benceno y metales pesados (arsénico, cadmio, níquel, plomo) en el aire libre son, en general, bajas, localizadas y esporádicas en la UE, dándose pocos casos en los que se rebasen los límites y valores objetivo de la legislación de la UE.

Lo cierto es que esta situación de exceso de contaminación ha sido reiteradamente denunciada por grupos como Ecologistas en Acción. Los poderes públicos han ignorado sus avisos. A ver si escuchan a la Unión Europea y actúan en consecuencia.

martes, 16 de octubre de 2012

El sufrimiento en los enfermos de síndrome de sensibilización central SSC


Muchas dolencias provocan malestar o dolor, tal como suele ocurrir ante una simple extracción de un diente, ante un proceso infeccioso, o ante un accidente que ocasione la fractura de un hueso… etc.

Las personas que están afectadas de procesos crónicos, la situación es distinta puesto que es imposible permanecer de un modo inmune al sufrimiento, al no poder situar una fecha en su recuperación. Por este motivo pueden mostrar cuadros secundarios de ataques de angustia, pánico, crisis depresivas, temor a morir, desesperación, etc., etc.

El presente artículo “El sufrimiento en los enfermos de síndrome de sensibilización central SSC“, la necesidad de un nuevo modelo de atención, pretende realizar un análisis sobre las causas que han originado la desatención y la falta de reconocimiento de las enfermedades de SSC, valorando la necesidad de que se realice un nuevo modelo de atención.

Los afectados de SSC necesitan de los profesionales de la salud, que se abra un debate internacional sobre la quinta esencia (la autorregulación) de la profesión médica y de los profesionales de la sanidad, para iniciar reformas de actuación, importantes, antes de que sea demasiado tarde, consolidando nuevas maneras de actuación bajo equipos multidisciplinarios, en acorde a los conocimientos actuales, sin presiones políticas ni industriales.
Meditación sobre el sufrimiento en las enfermedades de SSC

Fuente: http://robertcabre.com/2012/10/01/el-sufrimiento-en-los-enfermos-de-sindrome-de-sensibilizacion-central-ssc/

viernes, 12 de octubre de 2012

SE PRESENTA "HOGAR SIN TÓXICOS"

Enviado por carlosadmin el Jue, 10/11/2012 – 23:35.

Os esperamos el 16 de octubre 2012 a las 12.00 h. en Sede de la Fundación Vivo Sano. Calle Príncipe de Vergara 36, 6º piso, Madrid

El próximo martes 16 octubre se celebra la rueda de prensa de presentación de la campaña Hogar sin Tóxicos http://www.hogarsintoxicos.org/, una campaña de la Fundación Vivo Sano que coordina el ambientalista Carlos de Prada y que apoya Fodesam.

La campaña pretende concienciar y actuar para prevenir el 
importante problema sanitario que se está generando por la 
presencia de sustancias tóxicas en nuestros hogares sin que las 
administraciones hagan gran cosa para prevenirlo.

La producción de química sintética ha experimentado un boom en las últimas décadas. En 1930 solo se producía un millón de toneladas anuales. Hoy en día son cientos de millones de toneladas. Mucha de ésa química acaba en materiales de construcción y decoración, productos de limpieza, productos de aseo personal y cosméticos, perfumes, tejidos, pesticidas domésticos, ambientadores,... Y por ello los análisis realizados del polvo de las casas han encontrado centenares de sustancias tóxicas. Sustancias que son inhaladas y que, por ésas y otra vías, acaban en nuestro cuerpo. Entre estas sustancias se cuentan algunas de las sustancias contaminantes que más preocupan a los científicos, como algunos ftlalatos, retardantes de llama,compuestos perfluorados, compuestos volátiles,... Sustancias que, según los casos, infinidad de investigaciones asocian a incrementos del riesgo de padecer problemas tales como el cáncer, asma, infertilidad,...

Hogar sin Tóxicos busca concienciar a la ciudadanía acerca de este problema y presionar a empresas y administraciones para que se acometan los cambios que hagan que re reduzca efectivamente la carga tóxica existente en nuestros hogares.

Los occidentales pasamos el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados como el hogar y filtramos diariamente lo que hay flotando en entre 15.000 y 20.000 litros de aire. El problema es especialmente preocupante para sectores de población más sensible a los contaminantes, tales como las embarazadas o los niños.