domingo, 15 de abril de 2012

Madrid, contra el "negocio" del copago en la sanidad

Miles de personas rechazan en la calle la privatización y los recortes en las prestaciones sociales

PÚBLICO.ES/AGENCIAS MADRID 15/04/2012 16:32 Actualizado: 15/04/201

Miles de personas se han concentrado en Madrid.-Andrea
Comas/REUTERS
Miles de personas (mil, según la policía, y diez mil, a juicio de los organizadores) se han manifestado esta tarde en Madrid en defensa de la sanidad y educación públicas y contra los recortes en las prestaciones sociales.

Bajo el lema 'Tu salud es su negocio. No al copago', alrededor de cuarenta organizaciones han convocado la marcha, que ha comenzado en la glorieta de la Beata Ana María de Jesús y ha finalizado casi dos horas después en la plaza Cánovas del Castillo, junto a la fuente de Neptuno.

'Los recortes para los de Las Cortes', 'Mariano escucha, la pública está en lucha' y 'Yo ya pago, no al repago' son algunas de las proclamas que se han oído durante la protesta, que ha transcurrido sin incidentes. Los manifestantes, muchos de los cuales vestían las camisetas verdes en defensa de la educación pública, han abucheado al Ministerio de Sanidad a su paso por la sede, al grito de 'Vergüenza'.

Cientos de manifestantes se han reunido en Zaragoza

"Es mentira que la sanidad, la educación y los servicios sociales públicos sean insostenibles", ha denunciado una de las asistentes que ha leído un comunicado al término de la manifestación, añadiendo que la ley 15/97, cuya derogación han exigido los manifestantes, "permite la entrada masiva de la empresa privada en la gestión de la sanidad pública". También han pedido una educación "cien por cien laica y gratuita", el fin de los conciertos educativos y "el fin del trasvase de dinero público a intereses privados", entre otras reivindicaciones.

La de Madrid es una de las distintas marchas que han tenido lugar este domingo en diferentes ciudades de España contra los tijeretazos en sanidad, en un momento en el que el Gobierno guarda silencio sobre los términos en los que realizará el recorte extra de 10.000 millones de euros en sanidad y educación y ha reducido en un 6,8% la partida de los presupuestos destinada al sector sanitario (288,96 millones de euros menos respecto al año anterior).

Varios cientos de manifestantes se han reunido en Zaragoza, convocados por la Plataforma contra la Privatización de la Sanidad de Aragón, para protestar contra los tijeretazos y la privatización en sanidad. Bajo el lema 'No nos toquéis la sanidad', la marcha se ha iniciado a las 12.00 horas desde la plaza San Miguel de Zaragoza para dirigirse, por el centro de la ciudad, a la plaza del Pilar. Una vez allí, han leído un manifiesto delante de la Delegación del Gobierno.

"Se están riendo de nosotros, con buenas palabras. Lo que quieren poco a poco, en Aragón más despacio que en otros sitios como Madrid, Cataluña o Valencia, es privatizar el sistema", afirma Demetrio Calvo, miembro de la plataforma organizadora.

En Ciudad Real, miles de personas se han concentrado contra la privatización de un hospital

En su opinión, la sanidad es todavía "realmente eficiente", "sostenible", y una de los mejores de Europa, a pesar de que en España se gasta en ella entre un 6,3 y un 6,5% de la riqueza nacional cuando la media europea es un 7,5%.

Entre 5.000 personas, según fuentes policiales, y 8.000, según la organización, se han sumado este domingo a la marcha de protesta convocada por la Plataforma del Hospital 'Virgen de Altagracia' de Manzanares (Ciudad Real) para manifestar el rechazo de la ciudadanía a la privatización de este hospital, que el próximo mes cumplirá 40 años de historia.

Durante la manifestación, que se ha iniciado a las 12.00 del mediodía en Gran Teatro y ha concluido a las 13.45 horas en la Plaza de la Constitución con la lectura de un manifiesto, los asistentes han coreado consignas como 'El pueblo camina adelante y el alcalde camina para atrás' o 'Alcalde dimisión' y, al finalizar, se ha registrado más gente en la plaza que en la anterior ocasión, el pasado 15 de enero.

Ropa sucia y contaminación

Posteado por: admin 12 abril, 2012

Día de colada: Llenas la lavadora con tu ropa sucia, pones el detergente y le das al botón de encendido. ¿Pero sabías que puedes estar contaminando el agua?

Al abrir tu armario puedes descubrir que no hay un lugar más internacional en tu casa que el lugar donde guardas tu ropa: zapatos hechos en Vietnam, pantalones de Turquía, camisetas procedentes de China, jerséis de Sri Lanka… La industria de la moda no tiene fronteras. Incluso las grandes marcas de moda producen al otro lado del mundo e importan la ropa a Europa y el resto del mundo.

Sin embargo, las investigaciones de Greenpeace han encontrado que estas prendas, a menudo importadas de Asia, pueden contaminar el agua cuando las lavamos. Al lavar la ropa, residuos de peligrosos productos químicos se liberan directamente al agua. Esto puede ocurrir en cualquier lugar, independientemente de la legislación vigente. Las sustancias tóxicas van a parar a ríos, lagos y mares, donde se convierten en sustancias aún más tóxicas y en perturbadores hormonales.

Estos disruptores endocrinos pueden afectar seriamente a nuestra salud; incluso pueden afectar a los bebes antes de nacer en el vientre de materno. Los estudios científicos revelaron que estos disruptores hormonales están relacionados con varios tipos de cáncer, problemas de fertilidad y trastornos neurológicos.

Según Greenpeace varias conocidas marcas de moda producen ropa que libera sustancias tóxicas al lavarse: Por ejemplo, los productos de Converse fabricados en Vietnam que se venden actualmente en España; ropa de Calvin Klein producida en Sri Lanka y que se vende en Suiza; ropa y artículos de Ralph Lauren hechos en Filipinas que se vende en Italia; también algunas de las prendas de H & M fabricados en China han dado positivo a estos elementos tóxicos.

La ropa sucia nos intoxica, pero de una manera diferente de espera. Esta investigación revela que las grandes marcas de moda no son garantía de prendas libres de tóxicos.

sábado, 14 de abril de 2012

Enfermos de Síndrome de Sensibilización Central reclaman el reconocimiento del sistema sanitario

El Adelantado - Segovia

Los participantes en la concentración, ante la sede del 
INSS. /J.Martín
Enfermos y familiares de pacientes con Síndromes de Sensibilización Central se concentraron ante la fachada del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) para reivindicar el reconocimiento en el sistema sanitario de este tipo de enfermedades.

Bajo esta denomiiación, se engloban un grupo de enfermedades que comparten una elevada comorbilidad y sobre todo que tienen la característica común de una hipersensibilización del SNC, lo que supone un amplísico abanico sintomático. Además tienen carácter multisistémico y puden llegar a ser absolutamente inhabilitantes para las personas que las paceden.

Estas enfermedades empiezan a tener una presencia muy importante en nuestra sociedad, muy lejos de los umbrales de las llamadas “enfermedades raras”, y son principalmente la Encefalomielitis Miálgica -malconocida como sínrdome de fatiga crónica, la Fibromialgia y la Sensibilidad Química Múltiple.

Los afectados por estos trastornos aseguran que mientras que la investigación científica de estas patologías ha avanzado mucho” los tribunales médicos e inspectores del INSSno han actualizado sus conocimientos, por lo que parece lógico que las nuevas aportaciones científicas deriven en una actuación más coherente por parte de la administración sanitaria”.

Además aseguran sentirse “desprotegidos en el sistema sanitario y social ya que los equipos de valoración ignoran los informes de los especialistas y los resultados de las pruebas.”

Las abejas desaparecen: por qué debemos preocuparnos

El ritmo de desaparición de las abejas ha aumentado en todo el mundo, un grave problema ecológico y económico

Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA 11 de abril de 2012

- Imagen: Mateusz Atroszko -
Las abejas desaparecen en todo el mundo desde hace décadas y, en los últimos años, el ritmo se ha acelerado. La situación es mucho más grave que quedarse sin miel: la mayoría de los alimentos que consumimos, o muchas plantas que ofrecen servicios esenciales en los ecosistemas, no serían posibles sin la polinización de estos insectos. Los científicos han detectado más de una docena de factores que inciden en las desapariciones, repentinas en ocasiones, de las colmenas. Insecticidas, productos químicos nocivos, hongos, parásitos, contaminación del aire o cambio climático son algunos de ellos.

Las abejas desaparecen en todo el mundo

El descenso del número de abejas melíferas, las abejas de la miel, se conoce desde hace 50 años. En 2011, un amplio estudio del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) destacaba la aceleración mundial del problema en los últimos años.

Cerca de un 84% de los cultivos comerciales depende de la polinización de las abejas

En Europa, según el informe de Naciones Unidas, los países más afectados son Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Holanda, España y Reino Unido. En Estados Unidos, la pérdida de colonias de abejas les ha dejado desde 2004 con la menor capacidad polinizadora de los últimos 50 años. En este país acuñaron el término "síndrome de despoblamiento de las colmenas" para referirse a las pérdidas repentinas de sus colonias. Los apicultores de lugares tan distantes como Asia o África informan de situaciones similares desde hace años.

En España, Luis Pérez Ventosa, presidente de la Fundación Amigos de las Abejas, señala que la situación es "dramática", como ocurre en algunas comarcas de Galicia, donde las abejas casi han desaparecido. Según Pérez, el problema puede ir a peor, "si bien algunos medios sensacionalistas se pasan al relacionarlo con el fin del mundo y cosas parecidas".

Un grave problema ecológico y económico

El problema es más importante de lo que parece si no se conoce a estos insectos. Las abejas sirven para mucho más que hacer miel. Su papel como polinizadoras es clave en la naturaleza y en la economía: Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA, recuerda que de las cien especies de cultivos que proporcionan el 90% de la comida mundial, más del 70% se polinizan gracias a las abejas.

En Europa, cerca de un 84% de los cultivos vegetales comerciales y un 80% de las plantas en estado salvaje dependen de la polinización de las abejas, según la Comisión Europea. La Unión Alemana de Apicultores estima en 22.000 millones de euros anuales las ganancias que posibilitan estos y otros insectos polinizadores.

¿Por qué desaparecen las abejas?

Los científicos investigan desde hace años la desaparición de las abejas y han detectado más de una docena de factores negativos que inciden por separado o en conjunto ("efecto cocktail"):

Insecticidas: dos recientes estudios publicados en la revista 'Science' señalan que el uso extendido de los insecticidas neonicotinoides han afectado de forma negativa a las colonias de abejas y abejorros. Estos pesticidas, introducidos a principios de los años noventa del siglo pasado, se han generalizado para el control de plagas en los cultivos de todo el mundo.

Productos químicos: diversos estudios han demostrado que algunas sustancias pueden afectar al sentido de la orientación, la memoria o el metabolismo de las abejas.

Nosema Ceranae: la presencia de este hongo en las colmenas mata a las abejas y favorece otros factores letales para estos insectos, como el ácaro parásito Varroa. Así lo señalaba un estudio de la revista Applied and Environmental Microbiology.

Parásitos: además del mencionado Varroa, otros parásitos, como un pequeño escarabajo que daña las colmenas, causarían más daños que hace décadas.

Contaminación del aire: reduce la potencia de los mensajes químicos que emiten las flores y a las abejas y otros insectos les cuesta más localizarlas, según un estudio de la revista Atmospheric Environment. Sería un círculo vicioso: si no encuentran las flores no comen bien, mientras que las flores no se reproducen al no polinizarse.

Cambio climático: podría agravar la situación de varias formas, como la alteración en el tiempo de floración de las plantas o la cantidad y época de lluvias, que afectaría a la cantidad y calidad del néctar.

Especies invasoras: abejas de otras regiones, como la africana o la asiática, se han introducido en Estados Unidos y Europa, respectivamente, y dañan a las especies autóctonas.

Campos electromagnéticos: las emisiones de postes eléctricos podrían confundir a las abejas.

¿Cambios en la socialdemocracia francesa y en la española?

abr 13

Artículo publicado por Vicenç Navarro, 13 de abril de 2012

Este artículo analiza la situación de la socialdemocracia francesa y española, comentando críticamente algunas de las posturas que han aparecido publicadas por autores cercanos o pertenecientes a la socialdemocracia española.

Parece que el descontento de la ciudadanía con los instrumentos políticos que históricamente han sido más receptivos a las demandas de las clases populares -tales como los partidos socialdemócratas- están teniendo un cierto impacto en algunos países, provocando la recuperación de parte del ideario político que se había abandonado cuando gobernaban. Uno de los protagonistas del cambio provocado por este descontento popular es el Partido Socialista Francés (PSF). Su candidato François Hollande había sido el candidato “moderado” durante las últimas primarias de tal partido. Su “moderación” había sido la causa de la aprobación y simpatía por parte del establishment mediático en Francia hacia su candidatura, un establishment temeroso de cualquier contagio radical del PSF por parte de las corrientes de izquierda de aquel partido y de fuera de él. Un elemento atractivo del candidato Hollande para tal establishment mediático había sido su abandono de políticas redistributivas. La redistribución no era un concepto con el cual tal político se hubiera encontrado cómodo. Hollande representaba con esta actitud un comportamiento bastante generalizado en gran número de partidos socialdemócratas europeos (ver mi artículo “El abandono de las políticas redistributivas por parte de las izquierdas gobernantes” en www.vnavarro.org, publicado en Sistema Digital. 06.01.12).

Como parte de este abandono, Hollande había indicado que estaba en contra de elevar sustancialmente los impuestos de los súper ricos, aduciendo los mismos argumentos que han utilizado los políticos conservadores y liberales (en realidad, neoliberales) para rechazar tales políticas fiscales. Hace sólo un año, Hollande afirmó, como ha indicado recientemente el ‘Financial Times’ (28.02.12), que estaba en contra de tales medidas “confiscatorias” (el término que utilizó), pues lo único que tales políticas conseguirían sería que los súper ricos se desplazaran a otros países, argumento que el lector habrá leído miles de veces en los medios (muy influenciados por los ricos). Hollande afirmó que quería que los súper ricos pagaran impuestos en Francia y sólo lo conseguiría evitando impuestos confiscatorios.

Pero, mira por donde, durante la campaña electoral Hollande ha cambiado de posición, e informa a todo el mundo, incluidas las clases populares, que gravará los ingresos de más de un millón de euros, con un 75% de tasa marginal. Ni que decir tiene que los súper ricos han puesto el grito en el cielo, como documenta muy bien el artículo de Hugh Carnegy en el ‘Financial Times’ (28.02.12) que he citado en el párrafo anterior. Este grito ha sido apoyado por el candidato conservador-neoliberal, Sarkozy, el cual ha subrayado que tal política fiscal afectaría negativamente al nuevo ídolo cinematográfico francés Jean Dujardin, reciente ganador del Oscar al mejor actor, insinuando que Francia perdería tal tipo de personalidades carismáticas de la cultura francesa si tales políticas fiscales “confiscatorias” tuvieran lugar, ahuyentando el talento y a los súper ricos de Francia. Parece que tal argumento no está teniendo ningún impacto en la población francesa. Según Carnegy, nada menos que entre el 61% y el 65% de franceses aprueban tal medida fiscal, supuestamente “confiscatoria”, lo cual explica que el candidato Hollande lo esté pidiendo ahora, en periodo electoral. Ahora bien, el problema que tiene Hollande es que la población francesa tiene memoria (y la campaña Sarkozy se lo recuerda citando las declaraciones de Hollande en contra de las medidas que ahora apoya). De ahí su grave problema de credibilidad. Ahí está el problema del Partido Socialista Francés y de gran número de los partidos socialdemócratas europeos. El cambio en los partidos socialdemócratas no debe ser sólo de valores y programas, sino también de equipos y personas. Hollande es un personaje político muy vulnerable, pues hoy apoya medidas a las que ayer se opuso.

Esta observación no tiene por qué desmerecer las medidas que ahora apoya. En realidad, éstas significarían, en caso de aplicarse, un cambio muy sustancial de las políticas públicas existentes hoy en Francia y en la mayoría de los países de la Unión Europea. Por primera vez, un dirigente político, con posibilidades reales de salir elegido presidente de un país, propone cambiar las políticas neoliberales de austeridad que dominan hoy en la Unión Europea, poniendo en su lugar políticas de estímulo económico y creación de empleo. Hollande ha cuestionado el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobierno (TSCG), impuesto por el binomio Merkel-Sarkozy, que está desmontando el Estado del Bienestar en los países de la Unión Europea, forzando recortes de gran magnitud en el gasto público, incluyendo gasto público social.

El objetivo central de la banca, dirigida por el BCE y por el binomio Merkel-Sarkozy, es desmantelar la protección social y debilitar al mundo del trabajo, incluso a costa de crear otra Gran Recesión (las políticas del Gobierno Rajoy están también claramente en este sentido). La llamada “crisis de la deuda pública” (una crisis artificial, creada en parte por la banca y el BCE) cuenta a su servicio con las agencias de valoración de bonos, que juegan un papel determinante en la creación de tal crisis. No es mera casualidad que François Fillon, primer ministro del Gobierno Sarkozy, utilizara como máximo indicador de “la falta de rigor” de las propuestas del candidato Hollande, el hecho de que cualquiera de estas agencias de evaluación de bonos les daría un suspenso mayúsculo (Le Journal Dimanche, 15.01.12). El señor Fillon, por cierto, ha sido uno de los oponentes a establecer agencias de valoración públicas europeas que valoraran objetivamente y rigurosamente los bonos públicos de los Estados de la Unión Europea. La falta de credibilidad de las agencias privadas está bien mostrada, incluso por dirigentes de tales agencias, tales como el vicepresidente de Moody’s, que tras dejar la agencia admitió, frente a la comisión del Congreso de EEUU encargada de analizar las causas de la crisis financiera, que los trabajos de tales agencias están orientadas primordialmente a satisfacer los intereses de sus clientes, en lugar de realizar análisis objetivos de la valía de tales bonos. Más claro es imposible decirlo. Y estas agencias, que son utilizadas por el BCE como su indicador de calidad de los productos financieros, son las que están creando el problema artificial de la deuda pública.

LA IMPORTANCIA DE LA VICTORIA DE HOLLANDE

Es importantísimo para la Unión Europea que el binomio Merkel-Sarkozy deje de dominar tal comunidad. La derrota de Sarkozy podría ser un paso en esta dirección, aunque es frustrante que la socialdemocracia alemana esté todavía estancada en el pensamiento neoliberal heredado del Gobierno Schröder, que el Gobierno Zapatero intentó imitar. Ni que decir tiene que existen distintas opciones dentro del Partido Socialdemócrata alemán. Pero el que probablemente sería el sucesor de Merkel, Peer Steinbrück, en caso de que ganara tal partido, ha ridiculizado las propuestas de Hollande, acusándole de “ingenuo”, añadiendo que es más que probable que cambiaría una vez elegido, lo cual, por cierto, no es nada descartable. Serge Halimi, director de ‘Le Monde Diplomatique’, en un artículo titulado “Sacking Sarkozy won’t be enough” en la revista de izquierdas de EEUU ‘Counterpunch’ (03.04.12), señala como Lionel Jospin, que como candidato había criticado el Pacto de Estabilidad (como ahora Hollande critica el TSCG), acabó aceptándolo tras meros cambios estéticos (añadiendo la palabra crecimiento después de estabilidad, sin proveer los instrumentos para poder estimular la economía). La imagen de Hollande, apoyando ahora medidas que ayer criticó, subraya la vulnerabilidad de su credibilidad. El punto clave, sin embargo, no es tanto lo que ahora Hollande (y otros dirigentes de la socialdemocracia) prometen, aunque es positivo que lo prometan, sino lo que harán cuando salgan elegidos presidentes. Dirigentes de todos los partidos (y los partidos socialdemócratas entre ellos) prometen medidas populares que, frecuentemente, luego no llevan a cabo. Que lo realicen o no, dependerá, no de su palabra, promesa, o programa electoral, sino de dos factores. Uno es la fuerza de los partidos a su izquierda. Sin que estos partidos tengan suficiente poder en Francia para influenciar al PSF, el gobierno Hollande no lo hará. Y el segundo factor, incluso más importante que el primero, es la movilización y presión popular por parte de los movimientos sociales y del movimiento sindical. Sin que ello ocurra, el “talante” moderado del señor Hollande predominará si gana las elecciones, por mucho que haya prometido lo contrario.

¿CAMBIOS EN LA SOCIALDEMOCRACIA ESPAÑOLA?

Una situación todavía más acentuada de vulnerabilidad de su credibilidad es el caso Rubalcaba en el PSOE. ¿Cómo puede hacer propuestas de cambio cuando él, secretario general del partido socialdemócrata, el PSOE, fue el segundo de a bordo del Gobierno Zapatero hasta hace sólo unos meses? Las medidas tomadas por el Gobierno Zapatero en respuesta a la crisis fueron enormemente impopulares y causaron la mayor derrota electoral que el PSOE haya sufrido desde el establecimiento de la democracia en España. Y el Gobierno Zapatero tenía como la persona más poderosa, después del propio Zapatero, a Rubalcaba, que siempre defendió tales medidas. La falta de recambio en la dirección de tal partido le ha hecho un flaco favor al mismo, pues el Gobierno Rajoy puede responderle, como hace responde constantemente, “¿por qué no hizo usted estas políticas públicas que ahora recomienda cuando usted gobernaba?”. Esta vulnerabilidad la utiliza efectivamente el Partido Popular en casi cada ocasión que recibe críticas de Rubalcaba.

La clara necesidad de un cambio dentro de la socialdemocracia en España y en Europa ha originado una serie de respuestas que advierten del supuesto peligro que la socialdemocracia mire a su pasado e intente recuperar sus “esencias”, término peyorativo que se utiliza para definir las políticas públicas de carácter redistributivo que se han basado en un intervencionismo público acentuado. Así, Soledad Gallego Díaz, en un artículo titulado “¿Hay futuro para la social democracia?” en ‘El País’ (25.03.12), desanima a la socialdemocracia a recuperar sus principios, tales como su énfasis en políticas redistributivas, concluyendo que el renacimiento de la socialdemocracia no puede basarse en el abandono de la Tercera Vía o la Neue Mitte de Gerhard Schröder (que sí que abandonaron tales políticas). Un tanto semejante ocurre en el artículo de José María Maravall titulado “los deberes actuales” (27.03.12), donde tal autor, que en su día fue ministro del Gobierno de Felipe González, aplaude también a Tony Blair y Gerhard Schröder por haberse distanciado de lo que llama despectivamente las “esencias” de la socialdemocracia, lo cual les llevó a una larga estancia en el Gobierno, que Maravall atribuye a la popularidad de sus medidas.

Tales expresiones de admiración responden a un gran desconocimiento sobre la inexistente supuesta popularidad de tales Gobiernos. Como varios autores han documentado (ver mi artículo “El porqué del declive de la Nueva Vía en el socialismo español”, ‘Sistema Digital’, 10.06.11), el Partido Laborista liderado por Blair fue perdiendo apoyo electoral a partir de su primer mandato, cuando abandonó lo que Soledad Gallego Díaz y José María Maravall llaman despectivamente las “esencias” socialdemócratas. Tal partido había conseguido el 33% del electorado en 1997, la primera vez que fue elegido. En 2001, bajó ya al 25%, más tarde, en 2005 al 22% y en 2010 ya colapsó al 19%. La larga permanencia del Gobierno Blair tuvo poco que ver con la popularidad de sus políticas (en realidad, muy poco populares), y mucho con el sistema bipartidista de Gran Bretaña y la enorme crisis del Partido Conservador. Si Gran Bretaña hubiera tenido un sistema proporcional, el Partido Laborista no podría haber continuado gobernando por tanto tiempo. Un tanto semejante ocurrió con el Partido Socialdemócrata alemán, bajo el liderazgo de Schröder. Éste había conseguido alcanzar el 34% del electorado en 1998, para bajar al 30% en 2002, al 27% en 2005 y al 16% en 2010. 
Además, perdió casi la mitad de sus miembros. En realidad, la enorme crisis de los partidos socialdemócratas se basa en su abandono de los principios socialdemócratas entre los cuales la redistribución sustancial de los recursos fue uno de sus principios básicos.

Maravall asume, erróneamente, que el abandono del compromiso redistributivo de los Gobiernos socialdemócratas (diluido con el paso del tiempo) se debe a su compromiso con el principio de universalidad, es decir, con su compromiso con la expansión de los derechos de la ciudadanía o universalización de los derechos. No hay contradicción, sin embargo, entre universalidad y redistribución. En realidad, el primero requiere lo segundo. No puede garantizarse el acceso universal a los servicios públicos del Estado del Bienestar sin medidas redistributivas. La universalización de los derechos sociales, garantizando que todo ciudadano tenga igual acceso a la sanidad, por ejemplo, requiere una redistribución de los recursos. No es por casualidad que los países más desiguales, como EEUU, sean también los que tienen menos universalidad en su acceso a los derechos sociales. El principio básico (que el término “esencia” intenta ridiculizar) de que “cada uno reciba los servicios y recursos según su necesidad –basado en el principio de que cada uno tenga acceso a poder resolver su necesidad-, y ‘de cada uno según su capacidad’ (y los recursos que tenga)”, era tan válido cuando se estableció el socialismo en democracia –la socialdemocracia- como lo es ahora.

Algo parecido ocurre con los derechos políticos. En los países que se consideran democráticos, la universalidad de los derechos políticos está claramente mermada por la existencia de grandes desigualdades. EEUU es un ejemplo de ello. Las enormes concentraciones de la riqueza y su dominio del proceso político violan el proceso democrático.

Basado en estos datos, que son robustos e incuestionables, aconsejaría a aquellos partidos que “recuperaran sus esencias”, abandonadas desde hace tiempo, causando su enorme crisis. Renovar los planteamientos, necesarios para adaptarlos a los tiempos que vivimos, no puede hacerse a base de abandonar lo que la socialdemocracia fue y debería continuar siendo. Es relativamente fácil ver por qué la socialdemocracia está en profunda crisis, como también es relativamente fácil ver qué es lo que debería haber hecho cuando gobernaba y no se hizo. El abandono de sus esencias y su adaptación al neoliberalismo creó una enorme concentración de poder financiero y económico que ha dominado la vida política y mediática de los países, incluyendo España. Es imposible recuperar la democracia sin eliminar tal concentración de poder económico, financiero y mediático existente hoy en España. La realidad de este hecho es evidente. Lo que ocurre es que la socialdemocracia no se atreve a enfrentarse con los poderes fácticos, pues actualmente existe un maridaje entre sus profesionales del poder y estos grupos. Pero esto es materia para otro artículo.

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