jueves, 8 de mayo de 2014

Alertan del uso desmesurado de las redes wifi

6 de mayo, por Navarra

Ecologistas en Acción de Navarra está llevando a cabo una campaña de información y sensibilización en colegios y escuelas sobre aquellas redes de Internet que basan su conexión en sistemas wifi. La campaña ha ido dirigida a informar a todos los Directores y Directoras de todos los colegios de La Ribera, así como a todas sus APYMAS de los riesgos y peligros que suponen esta tecnología, sobre todo, para los niños y niñas.

Preocupados por la salud de los niños y niñas y, por extensión, por la de todos, estamos llevando a cabo esta campaña de información y sensibilización sobre los sistemas de transmisión de datos sin cable, wifi. Posiblemente su centro ya cuente con un router wifi, aún así esta información puede ser de su interés. Si por el contrario en su centro todavía no se ha colocado, les agradeceríamos tomen en consideración los siguientes argumentos y opten finalmente por una red cableada.

Información sobre el wifi

Wifi es la abreviatura de Wireless Fidelity, un conjunto de normas para redes inalámbricas (redes en las cuales la comunicación entre sus componentes se realiza mediante ondas electromagnéticas), que siguen especificaciones técnicas ajustadas al protocolo IEEE 802.11 o wifi, que es un estándar de protocolo de comunicaciones del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE-Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos). El IEEE es una asociación profesional mundial que, entre otras cosas, establece protocolos y normas de funcionamiento de los sistemas de comunicación inalámbricos. Wifi se creó para ser utilizada en redes locales inalámbricas de ordenadores LAN (Local Area Network), para usarlo en el acceso a Internet.

Los routers wifi emiten a lo sumo 100mW, pero suponen un riesgo para los niños y niñas, cuando se está desarrollando su cerebro y su sistema nervioso. Los sistemas wifi emiten cuando hay transferencia de datos. Sin embargo, se consigue una mejor conexión y una mayor velocidad con conexión por cable. Habría que usar el wifi como último recurso, cuando no se pueda establecer conexión por cable y si es absolutamente necesario. No se debería instalar en los dormitorios de los niños o cerca de los mismos. El problema fundamental son los niveles de emisión/inmisión de microondas pulsátiles a los que estamos expuestos. Las emisiones de los sistemas wifi se sumarán a las emisiones de los sistemas de telefonía móvil, especialmente, en los grupos de edad sensibles como personas mayores o niños y niñas cuando se instalan estos sistemas, por ejemplo, en centros de enseñanza.

Estudios y resoluciones

Los primeros estudios a nivel europeo se dan en el ámbito laboral y detallan los campos electromagnéticos como uno de los riesgos emergentes sobre el que ya se tienen evidencias y se catalogan como peligrosos en un Informe del Observatorio Europeo de Riesgos de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo [1].

La Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética (ICEMS) en su conferencia internacional: Aproximación al Principio de Precaución y los Campos Electromagnéticos: Racionalidad, legislación y puesta en práctica, en la ciudad de Benevento, Italia, (22-24 de febrero de 2006), llegó a una serie de conclusiones, a través de la Resolución de Benevento, en la que propone: Promover las alternativas a los sistemas de comunicación sin hilos, por ejemplo: uso de la fibra óptica y de los cables coaxiales [2]. Las propuestas del ICEMS para los sistemas inalámbricos urbanos (Wi-Fi, WI-MAX) deben estar sometidas a una revisión pública de la exposición potencial a campos electromagnéticos (CEM) y, en el caso de estar instalados, los municipios deben asegurar una información disponible para todos y actualizada regularmente.

En septiembre de 2007 se presentaba uno de los estudios más relevantes en este terreno, el denominado Bioinitiative Report; realizado por un grupo internacional de científicos, investigadores y profesionales de la salud pública [3]. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) ha contribuido en este nuevo informe con un capítulo propio: “Últimas lecciones de las primeras alertas: el principio de precaución 1896-2000”. El Bioinitiative Report expone una detallada información científica sobre los impactos en la salud cuando se está expuesto a la radiación electromagnética cientos y miles de veces por debajo de los límites establecidos. Los autores han revisado más de 200 estudios científicos y trabajos de investigación y han concluido que los niveles existentes de seguridad pública son inadecuados para la protección de la salud. Desde el punto de vista de las políticas de salud pública, unos nuevos límites de seguridad están justificados basados en el peso total de la evidencia. Los investigadores señalan que las evidencias sugieren que los efectos biológicos e impactos en la salud pueden ocurrir y de hecho ocurren a niveles mínimos de exposición, niveles que pueden estar miles de veces por debajo de los límites públicos de seguridad actuales. Los campos electromagnéticos de radiofrecuencia o microondas pueden considerarse genotóxicos (que dañan el ADN de las células) bajo ciertas condiciones de exposición, incluyendo los niveles de exposición que están por debajo de los límites de seguridad existentes. Advierten, además, de que niveles muy bajos de exposiciones pueden llevar a las células a producir proteínas de estrés, y reconocen las exposiciones a estas emisiones como dañinas, constatándose que estas emisiones pueden causar reacciones inflamatorias, reacciones alérgicas y cambiar las funciones inmunes normales.

Atendiendo a estos estudios aparece la primera norma relativa a la exposición de la población a campos electromagnéticos, es la Resolución 1815 de mayo de 2011, donde la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa insta a los Estados Miembros a proteger la salud de la población, especialmente la de los niños, frente a este tipo de radiaciones de alta frecuencia (como las emitidas por WI-FI), recomendando dar preferencia en las escuelas a las conexiones por cable frente a las inalámbricas.

Esta recomendación viene avalada por la decisión de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, de clasificar este tipo de radiaciones (WI-FI, móviles, DECT, etc.), el 1 de junio de 2011, como “agente cancerígeno para humanos tipo 2B” en base a 2.000 estudios con evidencias.

Componente económica

Ante el debate y elección sobre qué tipo de red se instala en el centro, suponemos que la componente económica será también de importancia. Es por ello que los sistemas wifi están proliferando de tal manera. Si se compara el precio que puede costar una red de conexión por cable frente a lo que cuesta una que funcione con un router wifi la diferencia es notable. Las instituciones que tienen que financiar dichas redes desatienden las recomendaciones de organismos internacionales, ya que la legislación nacional y europea marcan niveles de emisión mucho más altos. Y es a este argumento al que se atienen.

Si observamos a nuestro alrededor comprobamos la existencia de productos o compuestos químicos que se sabe que tienen consecuencias negativas para la salud y que aún así no se prohíben. Queda entonces la decisión final sobre el consumidor.

Otra vez en manos de las grandes corporaciones

Son las empresas de telecomunicaciones las mayores interesadas en la extensión de los sistemas wifi. Ya que al no existir barreras o limitaciones, como pueden darse en sistemas basados en el cable, se pueden conectar a los routers un mayor número de terminales. A un solo router wifi se pueden conectar varios ordenadores, tabletas y lo que es más importante, móviles. A más líneas de telefonía conectadas, con mayor capacidad de transmisión de datos, más consumo. Al generarse un mayor consumo, los beneficios de estas compañías aumentan considerablemente.

Nos están vendiendo esta tecnología como inocua, pero sin los routers wifi la elevada proliferación de los teléfonos inteligentes no se hubiera producido. De hecho, las compañías telefónicas que ofrecen servicios de Internet primeramente ofrecen routers que solo pueden operar mediante wifi. Si el usuario prefiere uno que pueda funcionar mediante cable, lo ha de solicitar.

Por tanto, es normal que si se pregunta a las compañías de telefonía sobre los posibles riesgos para la salud que tienen los sistemas sin cables, estas respondan que no hay ningún riesgo. Se escudan en que los límites marcados por la legislación están muy por encima de los que emite un sistema wifi. Frente a los diferentes estudios científicos encontramos las presiones de estas empresas, que anteponen su propio beneficio a la salud de todos, y en especial a la salud de los más sensibles, como lo son los niños y niñas.

Nuestras recomendaciones

Les agradecemos la lectura detallada de estas notas y esperamos les sirva de utilidad en el debate sobre qué tipo de red instalan en su centro de estudio. Si por el contrario, ya tienen un sistema wifi instalado, les aconsejamos que se decanten finalmente por una red cableada.

Como pueden comprobar, sí existen estudios y sí existe normativa que recomienda dar preferencia en las escuelas a las conexiones por cable frente a las inalámbricas. A este respecto la Resolución 1815 de mayo de 2011, del Consejo de Europa es muy clara. También es concluyente la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, al clasificar este tipo de radiaciones (wifi, móviles, DECT) como “agente cancerígeno para humanos tipo 2B”.

Ampliamos nuestros reparos a estas fuentes de emisión de contaminación electromagnética basándonos en el principio de precaución. Además, promovamos un buen uso de las tecnologías. El uso abusivo de tecnologías como el wifi o la telefonía móvil en niños y niñas va en contra de un consumo responsable, respetuoso con la salud y con el medio ambiente.

Notas

[1] [Declaraciones de Eusebio Rial, director de la institución. Europa Press 1/03/2007.

[2] [AA. VV: Benevento Resolution 2006. Electromagnetic Biology and Medicine, Volume 25, Issue 4 2006. pp. 197-200. Francesco Boella, Francesco Mozzo, Francesco Panin, Livio Giuliani: Perspectives in risk management in Italy: the impact of WiMax and Wifi (PP presentation) Foundations of bioelectromagnetics: towards a new rationale for risk assessment and management. 6th ICEMS Workshop, December 17, 2007, Venice, [[Italy

[3] [Carl Blackman, USA, Martin Blank, USA, Michael Kundi, Austria, Cindy Sage, USA, et alii: BioInitiative Report: A Rationale for a Biologically-based Public Exposure Standard for Electromagnetic Fields (ELF and RF).Release Date: August 31, 2007. 610 pp. www.bioinitiative.org

martes, 6 de mayo de 2014

Alertan de una 'pandemia silenciosa' de trastornos en niños por tóxicos químicos

SEGÚN UN ESTUDIO PUBLICADO EN THE LANCET
  • Estiman crucial el control de estos químicos para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo.
  • Piden la creación de un organismo internacional de control y la obligatoriedad de pruebas para los productos químicos.
Los productos químicos tóxicos usados en la industria y presentes en el día a día de millones de personas pueden estar detrás del aumento de diagnósticos de problemas de desarrollo neurológico en niños, que derivan en casos de autismo, trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia y otros trastornos cognitivos.

Todo apunta a que los productos químicos industriales que dañan el cerebro en desarrollo se encuentran entre las causas conocidas de este aumento de la prevalencia de discapacidades del desarrollo neurológico, que afectan a millones de niños en todo el mundo.

En 2006, un grupo de investigadores realizó una revisión sistemática con la que identificaron cinco productos químicos industriales potenciales neurotóxicos para el desarrollo: Plomo, Metilmercurio, Bifenilos policlorados, Arsénico y Tolueno.

Desde 2006 , los estudios epidemiológicos han documentado seis productos químicos adicionales como neurotóxicos, cuya incidencia se muestra en un nuevo estudio llevado a cabo de forma conjunta entre la Harvard School of Public Health (HSPH) y la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, que habla de una verdadera pandemia silenciosa.

Pandemia(Del gr. πανδημία, reunión del pueblo).1. f. Med. Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

En el nuevo trabajo, publicado en la revista The Lancet Neurology, los investigadores reclaman de manera urgente una estrategia mundial para la prevención y control del uso de estas sustancias.

Daños en el desarrollo cerebral

Philippe Grandjean, profesor adjunto de salud ambiental en el HSPH, destaca que la mayor preocupación de los autores del estudio es "el elevado número de niños afectados por el daño causado por tóxicos en el desarrollo cerebral, y que carecen de un diagnóstico formal. Sufren la reducción de su capacidad de atención, retraso en el desarrollo, y bajo rendimiento escolar. Y los productos químicos industriales están tomando fuerza entre las posibles causas".

El nuevo informe es la continuación de un trabajo similar realizado por los autores en 2006, en el que ya se identificaron cinco productos químicos industriales como "neurotóxicos del desarrollo", o sustancias químicas que pueden causar déficits cerebrales.

El nuevo estudio ofrece resultados actualizados sobre los efectos de productos químicos nocivos, y añade información sobre seis de ellos:

1- Manganeso.

2- Fluoruro

3- Clorpirifós (pesticida usado para controlar las plagas de insectos)

4- DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano, un pesticida)

5- Tetracloroetileno (un disolvente )

6- Éteres Difenil Polibromados ( retardantes de llama).

En el estudio se esbozan los posibles vínculos entre estos neurotóxicos recientemente reconocidos y los efectos negativos para la salud en los niños, entre ellos destacan los siguientes:

El manganeso se asocia con la disminución de la actividad intelectual y alteración de las habilidades motoras; Los disolventes están vinculados a la hiperactividad y al comportamiento agresivo; Ciertos tipos de pesticidas pueden causar retrasos cognitivos.

Aunque denuncia la especial incidencia de los citados seis tóxicos, Philippe Grandjean como coautor del trabajo también estima posible que haya muchos más productos químicos además de la docena de conocidos neurotóxicos, que estarían contribuyendo a una "pandemia silenciosa" de déficits neuroconductuales, que estarían erosionando capacidades intelectuales, alterando los comportamientos y dañando a las sociedades.

Pero, y en esto insiste el trabajo publicado en The Lancet Neurology, el control de esta pandemia es difícil debido a la escasez de datos que existen para orientar las campañas de prevención y la enorme cantidad de pruebas necesarias para que se pueda acometer una regulación del uso de estas sustancias por los gobiernos.

Los autores dicen controlar el uso de estos productos químicos es crucial para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo. Para lograr este objetivo, los autores del trabajo proponen que se instauren pruebas obligatorias para los productos químicos industriales. Además estiman conveniente la formación de un organismo internacional que evalue los productos químicos industriales y su potencial neurotoxicidad e incidencia en el desarrollo.

"El problema es de alcance internacional, y la solución debe de ser también internacional", señala Grandjean, que pone el acento en que, ya que se cuenta con las herramientas necesarias "para poner a prueba los productos químicos industriales y sus efectos nocivos sobre el desarrollo del cerebro de los niños, es el momento de convertir dichas pruebas en obligatorias".

ACCIDENTE DE TRABAJO, SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE Y SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA.

domingo, 4 de mayo de 2014

Una de las discusiones que más pronunciamientos judiciales provoca en materia de prestaciones de seguridad social es la definición de las llamadas "enfermedades laborales", es decir, aquellas que tienen su origen en el ámbito laboral y que no tienen el concepto de enfermedad profesional por no cumplir los requisitos del art. 116 LGSS -o sea, no aparecen en el cuadro actual la enfermedad y/o la actividad y/o agentes que la puedan causar-. Sin embargo, las "enfermedades laborales", y por tanto los trabajadores que las padecen, merecen la tutela de los tribunales del orden social, ya que han de ser consideradas como verdaderos accidentes de trabajo.

La cuestión se complica, os lo podéis imaginar, cuando la enfermedad contraída en el trabajo es la Sensibilidad Química Múltiple y/o el Síndrome de Fatiga Crónica. Dos recientes sentencias que estimaban las demandas de Col.lectiu Ronda en Donostia-San Sebastian, nos han reconocido el origen laboral, bajo el concepto de ambas enfermedades cuando se originan en el entorno laboral, al amparo del art. 115.2 e) LGSS que permite la declaración como accidente de trabajo de aquellas enfermedades que tengan causa exclusiva en el trabajo realizado por cuenta ajena. No obstante, no podemos olvidar que el apartado f) del mismo artículo permite también el reconocimiento de la contingencia laboral aunque la lesión o enfermedad fuese pre-existente al accidente de trabajo, si se agravó por consecuencia o con ocasión del mismo.

De hecho, en aquellas sentencias se demostró que la trabajadora estuvo expuesta a productos químicos nocivos y tóxicos en su puesto de trabajo durante años, en un local cerrado y sin ventilación ni otras medidas de seguridad que hubiesen evitado la exposición y posterior enfermedad. Lo interesante de la sentencia es el cumplimiento de una serie de requisitos que permiten establecer la relación de causalidad entre la exposición y el debut de las enfermedades, en este caso, especialmente SFC y SQM. Estos son los requisitos:

A) Se ha acreditado la existencia de agentes y su exposición continuada a los mismos en el centro de trabajo. Tal acreditación se pone de manifiesto por la existencia y manipulación de determinados agentes químicos susceptibles de desencadenar el citado síndrome.

B) La actora ha estado expuesta en su puesto de trabajo a contaminantes químicos.

C) No se han realizado mediciones de contaminantes químicos.

D) El relato temporal de la sintomatología y la incidencia del trabajo en sus dolencias a lo largo del tiempo es coherente y su relación con el trabajo es indudable.

E) No existen síntomas previos a la exposición en su centro de trabajo.

Y lo anterior conlleva que la magistrada afirme:

"Los informes médicos valorados concluyen la interrelación entre el síndrome químico múltiple, y el síndrome de fatiga crónica padecidos por la actora, el cual debutó como consecuencia de la exposición continuada a diferentes contaminantes, la paciente además del cuadro de sensibilidad química múltiple, desencadenada por la exposición repetida a ambiente laboral con contaminantes, también padece una sintomatología de fatiga, tanto física como neurocognitiva asociada al mismo, Y la sintomatología actual, que dio pie a la última de las bajas, podría ser secundaria al síndrome de hipersensibilidad química múltiple. Por tanto, en el presente caso habría quedado probado que el síndrome de fatiga crónica que padece la actora es una secuela del síndrome de sensibilidad química múltiple que padece y ambos tienen una relación directa con el ambiente laboral en que ha desempeñado su trabajo la actora".

Para finalizar: "Aun considerando por imposibilidad de acreditarse que fue un tóxico el que causó la enfermedad y que la enfermedad era preexiste, o que tenía cierta predisposición a padecerla, ésta empeora y se agrava (art. 115-2-f LGSS) o altera el proceso de curación por la exposición a los productos que debe manejar la trabajadora en su puesto de trabajo".

En fin, como afirmábamos al inicio de esta entrada, SFC y SQM -también otras enfermedades- pueden ser consideradas como accidente de trabajo si el hecho accidental viene determinado por la exposición a uno o varios agentes externo que agravan, desencadenan o producen manifestaciones clínicas de una dolencia que hasta el momento se encontraba silente.
Autor: WhatWhat. CC. flickr.com 

lunes, 5 de mayo de 2014

´Los enfermos de SQM lo pasan muy mal, pero no lo podemos medir´

Una asociación registra 650 afectados en Valencia - Torrent pagará 6 días de hotel a la enferma que tuvo que dejar su casa para no empeorar al inhalar la pintura de su finca

04.05.2014

Inma, en el interior de su vehículo
F. Bustamante 

PILAR G. DEL BURGO | VALENCIA «El síndrome de la Sensibilidad Química Múltiples (SQM) es una enfermedad entre comillas porque no está aceptada como tal por la Organización Mundial de la Salud», declaró a Levante-EMV el jefe de servicio de Medicina Interna del hospital General de Valencia, Benjamín Climent, uno de  los mayores especialistas de España en diagnosticar esta patología que va en aumento, sobre todo en mujeres en una proporción de diez a uno, aunque ningún experto se arriesga a dar cifras de prevalencia.

El dr. Climent fue quien hace cuatro años hizo el diagnóstico de Inma,la vecina de Torrent que esta semana ha tenido que abandonar sudomicilio al iniciar la comunidad de propietarios de su finca los trabajos de pintura de la escalera con un producto tóxico para ella.

Tras tres noches consecutivas de dormir dentro de su coche, junto con su hija Estefanía de 21 años, la afectada podrá descansar esta noche en un hotel de Benicarló que ella misma ha elegido y que reúne las condiciones óptimas de asepsia para alojarla. El Ayuntamiento de Torrent se ha comprometido a costear laestancia de la enferma durante 6 días. La afectada, por su parte, ha indicado que alquilará una vivienda en la localidad castellonense hasta que desaparezca el olor y las partículas volátiles del compuesto utilizado para pintar la escalera de su finca, que podría prolongarse varias semanas.

El especialista médico explicó que la SQM aparece al producirse una pérdida de los mecanismos que regulan la percepción olfativa: «Este exceso de percepción hace que las exposiciones a productos químicos, que a los demás no nos afectan, a ellos les provoquen síntomas respiratorios, irritación de mucosas, ansiedad, hipertensión y un agravamiento de la fatiga».

El proceso bioquímico que se desencadena dentro de organismo para desarrollar esta hipersensibilidad es todavía un enigma para la ciencia médica, aunque sí se sabe que esta patología va asociada frecuentemente a la fribromialgia y al síndrome de fatiga crónica, como ocurre con la paciente de Torrent.

Hay casos en los que este exceso de percepción olfativa sobreviene tiempo después de que el afectado haya sufrido una exposición accidental a un producto químico, «pero otras veces, no vemos nada de esto», apuntó Climent.

El endocrino explicó que al no poder entrar en contacto con productos químicos, los afectados comienzan a restringir sus actividades laborales y sociales y empiezan a aislarse y entonces aparece el trastorno ansioso-depresivo al no poder llevar una vida normal, «que está muy marcado en algunos pacientes» y que es casi la peor secuela.

Este nuevo síndrome no tiene tratamiento porque los afectados toleran muy mal los medicamentos. El doctor Climent declaró que aunque la enfermedad no es mortal y a lo largo de su carrera no ha visto casos de asfixia, «los afectados lo pasan muy mal; es un tipo de malestar que no podemos medir y ese es el problema».

«No se les acepta socialmente»

Al no existir una prueba diagnóstica y no poder evaluar el alcance de la enfermedad, «no se les acepta socialmente y parece que todo lo que tienen es de origen psiquiátrico, pero no es así, el trastorno ansioso-depresivo es reactivo a la pérdida de salud y se produce porque tienen una calidad de vida muy mala y porque además no les hace caso nadie porque no se lo creen».

La presidenta de la Asociación valenciana de afectados con el Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia y SQM, Francisca García Ferrandis, indicó que solo en Valencia tienen registradas 650 enfermos con diagnóstico firme tres mil personas han solicitado información sobre medidas de protección para eludir el efecto de los químicos.

miércoles, 30 de abril de 2014

Un edén tóxico: venenos en tu jardín

Greenpeace analiza los plaguicidas dañinos para las abejas en plantas ornamentales vendidas en Europa

elmercuriodigital ▫ La agricultura industrial actual depende de distintos insumos químicos sintéticos, que van desde los fertilizantes hasta los plaguicidas tóxicos. Estos plaguicidas están diseñados para combatir las plagas de insectos y de hongos, así como para el control de plantas adventicias (las llamadas “malas hierbas”).

Apenas parece haber trabajos sobre la presencia de residuos de plaguicidas en las plantas ornamentales en Europa. Parece probable que las plantas estén tratadas con plaguicidas que afectan a las abejas y que son comercializadas para plantarlas al aire libre, lo que representa una vía de exposición y, por tanto, un riesgo importante para las abejas y otros polinizadores.

De hecho, es muy significativo el uso de diversos plaguicidas para producir flores que en muchas ocasiones se cultivan en los jardines y balcones de casa así como en parques públicos. De esta forma, compradores institucionales y personas consumidoras se transforman en cómplices involuntarios de la contaminación del medio ambiente y ponen las abejas en peligro.

Este estudio explica los resultados del análisis de laboratorio realizados en plantas ornamentales procedentes de centros de jardinería, supermercados y tiendas de bricolaje de 10 países de Europa. Las muestras se componen de más de 35 variedades populares como las violetas, las campanillas y la lavanda que son flores muy atractivas para las abejas. En general, se encontraron niveles de contaminación significativos y relevantes en el muestreo general. De las 86 muestras analizadas, se encontraron residuos de plaguicidas en 84 (lo que supone un 97,6 %). Sólo el 2% de las muestras no contenían residuos detectables. Con mucha frecuencia, los análisis dieron positivo en insecticidas de especial importancia en toxicología para las abejas. En 68 de las 86 muestras ornamentales (el 79 %) se detectaron residuos de plaguicidas peligrosos para las abejas.

Los tres plaguicidas neonicotinoides que han sido restringidos en toda Europa para ciertos usos agrícolas con el fin de evitar la exposición de las abejas a estas sustancias, fueron encontrados en casi la mitad de las muestras. Concretamente el 43% de las muestras contenía imidacloprid, Resumen ejecutivo “Un edén tóxico” . Página 2/3 el 8% contenía tiametoxam y la clotianidina se detectó en el 7% del total de las muestras, en parte en altas concentraciones.

Aunque no se puede extraer una conclusión definitiva acerca de su impacto en las abejas, el estudio demuestra que es posible que las abejas y otros polinizadores estén expuestos a concentraciones tóxicas de algunos de estos plaguicidas. Esto es importante, ya que demuestra que la prohibición impuesta en la UE tiene grandes lagunas y no es adecuada para proteger a las abejas en su formato actual.

Los neonicotinoides (como algunos otros plaguicidas) son sistémicos, lo que significa que los productos químicos tóxicos son absorbidos por las todas las parte de la planta y transportados a lo largo de todo los tejidos (hojas, flores, raíces y tallos, así como polen y néctar). Incluso cuando las flores se cultivan en invernaderos cerrados en las primeras etapas de cultivo y se tratan con neonicotinoides, siguen representando un peligro para las abejas, cuando personas e instituciones compran estas flores y las plantan en parques, jardines y balcones.

Además de los insecticidas encontrados en las muestras, también se detectaron una gran variedad de fungicidas. El más común que se detectó fue el boscalida que apareció en 44,2% de las muestras analizadas. 12 de las 86 plantas ornamentales (14 %) analizadas contenían plaguicidas no autorizados en la Unión Europea incluyendo dos que son tóxicos para las abejas. Esto puede ser debido a aplicaciones ilegales dentro de Europa o debido a las importaciones de plantas tratadas con plaguicidas procedentes de países donde los estándares son menos rigurosos que los de la UE. La existencia frecuente de  residuos de plaguicidas no autorizados en plantas ornamentales que se venden en Europa (incluyendo algunos de los plaguicidas tóxicos para las abejas) pone de manifiesto la urgente necesidad de mejores y rigurosos sistemas de gestión y seguimiento de la cadena de suministro en el sector de la floricultura. El nivel de protección para las abejas y otros polinizadores no puede verse afectado por plaguicidas ilegales y peligrosos para las abejas.

Teniendo en cuenta todos los plaguicidas encontrados, la mayor productora es Bayer Crop Science que fabrica 6 de los 18 plaguicidas peligrosos para las abejas que han sido detectados. Seguido muy de cerca por la empresa Syngenta con cinco plaguicidas.

Estos resultados pueden ser considerados como una "instantánea" del sector de la floricultura en Europa, destacando el uso significativo de plaguicidas en las cadenas de suministro de la producción de plantas ornamentales en toda Europa. Aunque no se puede hacer ninguna comparación significativa entre las diferentes variedades de plantas o los distintos países, los resultados son significativos. Los resultados muestran claramente que las restricciones existentes sobre el uso de ciertos neonicotinoides no son adecuadas para proteger a las abejas y otros polinizadores. Las plantas analizadas son muy conocidas por ser atractivas para las abejas y por lo tanto son una posible fuente de alimento para abejas y otros Resumen ejecutivo “Un edén tóxico” . Página 3/3 insectos polinizadores. En consecuencia, existe una necesidad urgente de eliminar las lagunas existentes en las restricciones de la UE sobre el imidacloprid, el tiametoxam y la clotianidina, así como prohibir explícitamente su uso en invernaderos. Además, los responsables políticos europeos deben garantizar que todos los plaguicidas identificados como perjudiciales para las abejas no se utilicen en la floricultura.

Con el fin de garantizar la protección de las abejas y de otros polinizadores es necesario y urgente un cambio fundamental hacia la producción ecológica tanto en la agricultura como en la floricultura. La agricultura ecológica no se basa en el uso de plaguicidas que afectan a las abejas, sino que las beneficia proporcionando ambientes sanos y seguros en parques y jardines donde los insectos y la biodiversidad pueden prosperar.

http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/2014/Report/abejas/gpe_informe_plaguicidas_plantas_ornamentales.pdf