miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cannabis, remedio prohibido

RAUL MANNISE · 13/12/2016
Pacientes, médicos, investigadores y familiares de personas enfermas, luchan por poder regularizar y acceder de forma normal a esta potente medicina.

El Cannabis es una alternativa real e incluso superior a los fármacos en muchos casos, sobre todo en aquellos como los padecimientos de dolor crónico, casos como la fibromialgía e incluso los ataques de parkinson se pueden mitigar rápidamente con esta potente planta.

El uso medicinal esta estudiado y avalado por la comunidad científica e incluso legalizado en varios países y algunos estados de USA, el uso medicinal nada tiene que ver con el recreativo, no se fuma se administra en forma dosificada bajo control medico como cualquier otra medicina.

No obstante la prohibición actual en España y otros países del cannabis hace muy difícil o casi imposible el acceso al mismo de quienes más lo necesitan, los enfermos a los que los remedios habituales no han podido ofrecerles solución. Enfermos que muchas veces ven su vida trastocada por los graves efectos colaterales de los fármacos convencionales.

Lo peor del caso que al no haber amparo legal, los médicos tienen las manos atadas, y los pacientes se ven obligados a conseguir información y métodos artesanales, en la cocina de caso sin mucha exactitud con información de amigos o sacada de Internet.

A este fin ya se han fundado en España varias Asociaciones con el afán de apoyar con recursos e información a los enfermos las mismas, son creado por aquellos que han encontrado solución a sus graves problemas de salud en el cannabis medicinal.

Recientemente varios médicos e investigadores españoles como Manuel Guzmán, Cristina Sánchez o Mariano García de Palau, Carola Pérez y muchos otros junto a las asociaciones ya existente fundaron el OECM (Observatorio Español de Cannabis Medicinal); cuyo fin es  promover, coordinar y realizar actividades y proyectos orientados al conocimiento de las propiedades y usos medicinales del cannabis y sus derivados.

Situación legal del Cannabis medicinal en Europa y el mundo.

El estado legal de la marihuana está en pleno proceso de cambio. Hay Varios países que mantienen programas de cannabis medicinal activos en Europa, como es el caso de Alemania, Francia, Italia, Finlandia o Macedonia. Fuera de Europa muchos Estados de EE UU, Canadá, Colombia o Uruguay también han legalizado el uso medicinal. Mientras, que países como Suiza, Polonia, Croacia, Australia o Nueva Zelanda se encuentran actualmente en proceso de legislar al respecto.

Diferencias entre Cannabis recreativo y medicinal.

El Cannabis posee 400 sustancias, una sola es la que ocasiona los efectos psicoactivos del uso recreativo la llamada THC. Esta sustancia en si no tiene efectos medicinales sino que son los llamados cannabinoides. Fácilmente podríamos medicar con cannabis evitando el THC y aprovechar todo el poder curativo de la planta.

Los enfermos que utilizan el cannabis como medicina quieren evitar la psicoactividad del THC, porque interfiere en su vida cotidiana o, directamente, porque no les sienta bien.

“Cuando presentaba mi estudio sobre el tratamiento con cannabidiol o CBD, uno de los compuestos químicos del cannabis, no psicoactivo, para tratar la asfixia neonatal que causa la muerte a un millón de recién nacidos al año en el mundo, algunos colegas me daban una palmadita y decían: ‘Qué, ¿les quieres dar porros a los bebés?’ Nadie te pregunta si vas a inyectarle heroína a un paciente cuando hablas de opiáceos”, dice Martínez Orgado. El ensayo preclínico de Martínez es tan prometedor que varios laboratorios se han interesado y el año entrante comienza una prueba con pacientes a cargo de la FDA en E.E.U.U.
Manuel Guzmán, es catedrático de bioquímica y biología molecular de la Universidad Complutense de Madrid y destacado investigador en cannabinoides según sus propias palabras; “los beneficios más relevantes de la planta y sus preparados son “la atenuación del dolor y de las deficiencias en coordinación y actividad motora de enfermedades neurodegenerativas como espasmos, tics y temblores. Es un inductor del apetito y un regulador eficaz del metabolismo, ayuda a disminuir la pérdida de peso en algunas enfermedades crónicas, aplaca convulsiones y epilepsias infantiles que son refractarias a otros medicamentos y puede ayudar en problemas asociados a enfermedades crónicas como depresión, insomnio y estrés”.

Ya se cuentan con mas de 600 estudios que comprueban los efectos terapéuticos del cannabis. En muchos países el uso de esta potente medicina ya es una realidad, esperemos que pronto lo sea en España, y todo el mundo que necesite de sus bondades pueda acceder a estas, de forma normal, asistida por un profesional, dosificada como corresponde y sin tener que arriesgar penas de cárcel por cultivar o verse obligada a recurrir a vías ilegales para hacer con su medicina.

Para poder entender mejor como es de potente podemos ver este hombre aquejado por una terrible enfermedad como el Parkinson, poder detener un ataque en segundos y llevar una vida normal gracias al cannabis medicinal.


Y este es solo un ejemplo, ya hay cientos de niños que hoy caminan y juegan gracias al cannabis medicinal, niños con epilepsia en los que ningún fármaco conocido funcionaba. Es por casos como estos que se hace necesario, legislar, reglamente, investigar y promover el uso del canabbis medicinal. El cannabis medicinal no es droga, es un remedio que cura.

martes, 13 de diciembre de 2016

Un informe científico sobre el glifosato alerta sobre sus peligros para la salud y el medio ambiente

La red de acción en plaguicidas PAN Internacional ha elaborado un monográfico sobre el herbicida más utilizado del mundo, el glifosato, cuya traducción al castellano ha sido realizada y presentada por Ecologistas en Acción. El informe recopila abundante información científica sobre sus efectos para la salud y el medio ambiente, y pone en alerta a reguladores, gobiernos y personas usuarias de todo el mundo.

Además de advertir de los efectos adversos sobre el glifosato, el informe también contiene una sección útil en la gestión alternativa de malezas y proporciona información sobre una amplia variedad de enfoques no químicos para el control de malezas en diversas situaciones.

Para las entidades que han participado en el informe, la fuerte publicidad y labor de marketing de Monsanto, el principal fabricante e inventor de glifosato, bajo su marca Roundup, ha dado lugar a la percepción generalizada de que el producto químico es “seguro", a pesar de las crecientes evidencias científicas y denuncias sobre sus daños para la salud y el medioambiente.

El documento presentado por Ecologistas en Acción aporta una detallada revisión sobre los efectos adversos para la salud humana del herbicida. Intoxicación aguda, daño en riñón e hígado, desequilibrios en el microflora intestinal y el funcionamiento intestinal, cáncer, alteraciones endocrinas, disminución de la fertilidad y daños en el desarrollo fetal, daños neurológicos y disfunción del sistema inmune, son algunos de los efectos sobre la salud recogidos.

El glifosato está clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "probablemente cancerígeno" y está incluido en la "lista de plaguicidas altamente peligrosos" de PAN Internacional La red global está llamando a sustituir el herbicida por enfoques agroecológicos para el manejo de malezas en sistemas de cultivos diversificados y para situaciones que no son de cultivo.

El glifosato se está utilizando ampliamente como herbicida en agricultura y en ocasiones como desecante antes de la cosecha, con mucha intensidad sobre cultivos transgénicos, lo que supone que queden residuos sobre nuestros los alimentos. También es ampliamente utilizado en los huertos familiares y los lugares públicos, incluidos los bordes de la carretera, parques y jardines. Debido a ello numerosas publicaciones han encontrado residuos de este herbicida en pan, cereales, cervezas o incluso en el agua para beber.

Todos los análisis llevados a cabo sobre su presencia en la orina humana han arrojado datos positivos tanto en la población europea como americana. En EE UU se ha llegado a detectar incluso en la leche materna.

Como resultado, están aumentando drásticamente las prohibiciones y restricciones nacionales, así como la acción voluntaria de las autoridades locales para reducir su uso. Sri Lanka fue el primer país en prohibir su uso por completo; Italia ha prohibido el uso de pre-cosecha y el uso en lugares públicos; Francia está eliminando gradualmente su uso en las ciudades y zonas comunes.

Los impactos ambientales que se detallan en la monografía son también alarmantes, e incluyen efectos adversos sobre el funcionamiento de los ecosistemas, los servicios de polinización, el control biológico, la fertilidad del suelo y la salud de los cultivos. Los residuos son comunes en el medio ambiente, incluso en el agua de lluvia, en aguas superficiales y subterráneas, y en el medio marino.

El glifosato puede persistir en algunos suelos hasta tres años y hay evidencia de bioacumulación. La resistencia a glifosato se registra ahora en 35 especies de malezas y en 27 países, en su mayoría causados por el uso repetido de glifosato en cultivos transgénicos, la agricultura sin labranza y el uso de equipamiento.



[Informe] Glifosato http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/informe-pan-glifosato.pd

La escasa convicción por el modelo ecológico

"No consiste en desarrollar medidas proteccionistas sino en desplegar las bondades de un desarrollo social y económico armónico y cohesionado"  
Francisco Casero 09/12/2016

La superficie, el número de productores, el volumen de facturación del sector ecológico crece a buen ritmo. Al menos es ese el mensaje dominante. Ahora bien, debemos siempre reflexionar si nos sentimos satisfechos, si cada uno de los agentes sociales, públicos y privados estamos haciendo lo suficiente y necesario para que el modelo de producción y consumo ecológico ocupe el lugar económico y social que debería. El modelo agroecológico es el único que da respuesta a los retos del siglo XXI, pero aún no ocupa el lugar en la sociedad que debiera.

El consumo de productos certificados como ecológicos sigue siendo demasiado reducido, la superficie cultivada, el número de productores, transformadores y comercializadores, tiene que seguir creciendo de manera significativa. Según los últimos datos publicados, en el Estado español 1.968.570 hectáreas están en producción ecológica, 37.870 operadores trabajan en el sector, 34.679 como productores primarios, 3.492 como transformadores y comercializadores.

La Fundación Savia ha dirigido diversos informes a las administraciones públicas solicitando que fijemos como objetivo común para el año 2030 que el 30% de la superficie, la producción y el consumo sea con criterios ecológicos. Y aún a algunos les resulta muy ambicioso. Mínimo exigible diría yo, tenemos que revisar nuestras escalas y varas de medir.

Es una cuestión que va más allá de la propia salud. Apostar por el modelo ecológico es asumir una responsabilidad propia y con el futuro, es ser honestos con nosotros mismos, con el prójimo y con las generaciones futuras.

Ahora no la estamos asumiendo. No existen políticas públicas transversales que reflejen una convicción por el modelo. Es por eso por lo que vemos que no existe una apuesta clara por la compra pública responsable, que recoja criterios de sostenibilidad y proximidad, no se impulsa de manera decidida la alimentación ecológica y sana en los comedores públicos y sociales, no se está respaldando al sector productivo mediante medidas públicas que incentiven a agricultores, ganaderos y empresarios.

Andalucía está poniendo en marcha el III Plan Estratégico de Producción Ecológica. La Junta de Andalucía no es capaz de hacer frente a las demandas del sector, similar circunstancia se está produciendo en Castilla-La Mancha donde se está dejando fuera de los incentivos a miles de solicitudes y a la vez se sigue con una alegre política de creación de centros comerciales y de ocio donde abundan los establecimientos de comida basura.

Más allá de cortinas de humo en forma de páginas de periódico o anuncios generalistas que, está probado, no calan en la población, no se están poniendo en marcha acciones específicas que hagan crecer el mercado. Por el camino, seguimos aumentando el consumo de carne, la importación de alimentos producidos a miles de kilómetros en detrimento de la producción local.

Mejorar la cadena de valor del mercado de alimentos

No consiste en desarrollar medidas proteccionistas sino en desplegar las bondades de un desarrollo social y económico armónico y cohesionado. Son las empresas locales las que crean riqueza y empleo en el territorio, son las empresas ecológicas las que tienen demostrada una mayor vinculación con el lugar y la sociedad en la que desarrollan su actividad.

Resulta fundamental seguir mejorando la cadena de valor del mercado de alimentos, la producción local y en ecológico ofrece muchas respuestas, muchas mejoras a la misma. El 80% de los alimentos que encontramos en nuestros platos procede de la agricultura familiar. Otorgar transparencia al mercado, mejorar la información suministrada a los consumidores permitiría trasladarles mayor conciencia y responsabilidad. Muchos deberíamos saber, del precio que pagamos por un alimento, cuánto recibe un productor o cuánto tiene que ir destinado a medidas que palíen la contaminación generada en la producción, transporte y reciclaje de residuos. A buen seguro que el modelo de producción ecológico mejoraría su posición competitiva a los ojos de los compradores.

El actual descontento del sector productivo sobre la política de asignación de ayudas no es más que la punta del iceberg. Ayudas, que, además, van escasamente ligadas al compromiso real y duradero de los beneficiarios.

Una parte menos visible de las acciones públicas y privadas esconde, un nulo sentido crítico hacia las directrices de la PAC, la incapacidad de reconocer la inviabilidad de ciertos cultivos, destructores de recursos, el absoluto fracaso de las acciones de concienciación, la falta de ejemplo en las conductas y prioridades de las administraciones públicas. En definitiva, una, en el fondo, falta de convicción en el modelo de producción ecológico que puede pasarnos una factura impagable.

La responsabilidad tiene que ser compartida. El sector privado tiene que ser más dinámico, más eficiente, más acorde con la disponibilidad y calidad de los recursos, tiene que territorializar su actividad, ejerciendo de agente social, aplicando prácticas respetuosas con el entorno.

Igualmente, resulta imperioso impregnar de manera trasversal las políticas públicas de conceptos y principios de la ecología social, sólo así, podremos seguir manteniendo un desarrollo y calidad de vida aceptable en el futuro. Redefinir políticas como la Política Agraria Común (PAC) hacia un claro y contundente compromiso medioambiental, revertir el proceso de migración hacia las ciudades y la costa, apostar de forma clara y contundente por un modelo productivo agroecológico que permita la generación de riqueza y empleo de manera sostenible y sostenida, tiene que ser el camino.

Cosas que sólo entiende quien tiene dolor crónico……

Hasta un tercio de las personas sufren de algún dolor crónico. Si eres una de esas personas para las que el dolor de espalda, dolores de cabeza, artritis, o cualquiera de una larga lista, hace de la vida diaria una lucha, estas son tus nueve experiencias.

1. Levantarse en la mañana no es ninguna broma.

Y no sólo es el sonido de la maldita alarma!. Para las personas con dolor crónico, puede ser físicamente difícil, dice la escritora y activista de Jenni Prokopy, fundadora de ChronicBabe.com, un sitio web dedicado a las mujeres, enseña a vivir bien a pesar de la enfermedad. Cuando Prokopy, que tiene fibromialgia y otras enfermedades crónicas, dice todo duele cuando se despierta por la mañana, realmente significa todo!. “Mis pies, mis brazos, los hombros, el cuello y la espalda tienen un abrumador sentimiento de dolor, y cada paso que doy me duele”, dice ella. “Es un reto de todos las mañanas salir de la cama y comenzar el día”.

2. Costuras que molestan.

¿Alguna vez siente que no tiene nada que ponerse? Con algunas enfermedades, como la fibromialgia, el dolor puede ser tan malo que incluso las costuras laterales de los pantalones o una cintura elástica que presiona la piel y puede agravar el problema, comparte Prokopy. “Algunos días es un reto elegir que me pongo y para hacer todo lo pensado para ese día”, dice Prokopy, opta por vestidos holgados, sujetadores sueltos y zapatos que sean “holgados para el dolor del día”.

3. Desmoralizado es un eufemismo.

Las personas con enfermedades crónicas son más propensas a sufrir de depresión, y, el riesgo de suicidio casi se duplica en los pacientes con enfermedades crónicas dolorosas, dice el especialista en dolor Paul J. Christo, profesor asociado en la Escuela de Medicina Johns Hopkins y presentador del programa de radio Dolores y ganancias. Los estudios demuestran que los pacientes con dolor crónico se encuentran en un mayor riesgo de pensar, intentar, y de cometer suicidio. “El dolor crónico desmoraliza”, dice Christo. “Se pierde la capacidad de trabajar, socializar, hacer ejercicio, hacer cosas que hacen la vida digna de ser vivida.” El dolor crónico también puede hacer que los síntomas de una depresión existente empeoren. Es por eso que el trabajo con un terapeuta que entiende las necesidades de estos pacientes puede ser clave para mantener su salud mental, dice Prokopy. “Cuando el dolor es elevado y continuo, desaparece su confianza y ya no cree que todo va a estar bien”, dice ella. “Tengo días que estoy convencida de que así es cómo me voy a sentir el resto de mi vida”.

4. El sueño es difícil de conseguir.

El sueño puede tener un gran impacto en los síntomas del dolor crónico, y viceversa. Los síntomas pueden dificultar conciliar el sueño y tener un sueño reparador. Esto conduce a la mala energía durante el día y la imposibilidad de hacer las actividades diarias, dice. Para Prokopy, practicar una buena higiene del sueño es esencial. Sus rituales nocturnos incluyen la meditación y ejercicios de respiración, aceites esenciales de lavanda para ayudar a relajarse, tomar medicamentos para dormir, tapones para los oídos, dormitorio a la temperatura adecuada, no mirar a las pantallas electrónicas durante 30 minutos antes de acostarse . “Mucha gente me dice:” Yo trato de hacerlo. ‘ Pero yo, lo hago, no hay que intentarlo solamente!

5. Hacer las tareas del día.

Muchas personas con dolor crónico no admiten que ya no pueden hacer todo lo que está en su lista. A veces hacen mucho en un corto período de tiempo, y luego se sienten aniquilados y con mucho dolor los próximos días, debemos averiguar cuánto es demasiado.

6. ¿Quieres que me concentre?

Christo encuentra que muchos de sus pacientes tienen problemas para concentrarse. El dolor puede llegar a abarcar todo, por lo que es difícil concentrarse en otras cosas, como leer, hacer ejercicio, o incluso tener una conversación, dice.

7. Tener relaciones sexuales es una tarea difícil.

Si bien algunos tipos de dolor, como el dolor pélvico, obviamente, hacen que sea difícil mantener intimidad sexual con su pareja, incluso los nervios del dolor en el pie o dolores de cabeza crónicos pueden costar caro a su vida sexual.

No es sólo la pérdida de la intimidad sexual que provoca tensión en las relaciones. Otras personas tienen la tarea de conducir a su familiar a múltiples médicos, tienen que dejar de trabajar para hacerlo, o llevar a su ser querido a la sala de emergencia debido a que su dolor no está controlado adecuadamente. El dolor crónico limita el tiempo agradable juntos, dice Christo. “Otras personas, creo, son tolerantes al principio, pero después de el transcurso de 6 meses a un año o más que eso, puede ser duro tratar de conservar la paciencia, apoyo y amor”, dice.

8. Si usted no parece enfermo, las personas no pueden creer que lo esté.

A diferencia de otras enfermedades, el dolor es invisible, dice Christo, dejando a muchas personas con dolor crónico la sensación de que están solos o que no les creen. “No es como si tuvieras una herida”, dice. “Se puede ver a alguien usando un yeso o un aparato ortopédico, pero nuestro dolor es interno. Dentro del cerebro, la médula espinal, el cuerpo, y la gente no puede verlo.” Sentirse incomprendido es decepcionante, dice Christo. “Creo que conduce a una gran cantidad de ira por parte de la persona que tiene el dolor”.

9. Sus amigos probablemente no entienden.

El dolor crónico es algo que tienes que sentir para entenderlo. Por mejor intencionados que estén los amigos tratando de dar apoyo probablemente no lo consigan, dice Prokopy, y no se puede esperar esto de ellos. “Tengo amigos que nunca han tenido un dolor de cabeza y los amo con locura, pero no tienen idea de lo que es mi vida”, dice ella. Lo que importa es que tus amigos no te juzgen si tienes que cancelar los planes, y que traten de entender lo que está pasando, dice Prokopy. “Usted debe tomar decisiones, establecer límites más fuertes. Hay veces que he tenido que decir: “La gente simplemente no me entiende, no me quieren entender, y yo no puedo perder mi tiempo en ellos”.

lunes, 5 de diciembre de 2016

“La industria farmacéutica lo compra todo”

  • Federico Relimpio, especialista en Endocrinología, publica una novela en la que explica cómo los laboratorios farmacéuticos crean líderes de opinión abonando así el terreno para multiplicar sus ventas en el sistema sanitario público.
  • El autor denuncia el control de foros y congresos médicos para que determinados estudios tengan más o menos peso en función de sus intereses.
Ramiro Navarro 03/05/2013

Federico Relimpio Astolfi es especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Acaba de publicar su primer libro, KOL Líder de Opinión (editorial Anantes), presentado la semana pasada en la capital hispalense. De sus páginas emana la realidad cotidiana de un sistema sanitario asfixiante pero, sobre todo, describe cómo la industria farmacéutica dirige, a través de la formación, los congresos y las revistas científicas, y la creación de líderes de opinión que posteriormente influirán en la autorización y prescripción de los nuevos medicamentos.

Según explica, no es una autobiografía pero está basada en hechos reales: "La ficción sólo es la forma en la que he reunido y combinado los hechos para exponerlos". Aunque sus páginas pintan estampas muy realistas del ámbito hospitalario, el epicentro de su novela es la industria farmacéutica y su relación con los profesionales médicos. Relimpio deja claro que la industria farmacéutica, como tal, "es benéfica y necesaria pues desarrolla medicamentos que han convertido procesos como infecciones graves, la diabetes o el sida, que eran sentencias de muerte, en problemas crónicos".

Salvado el concepto, Federico explica cómo desde la década de los 80 el poder del sector se multiplica y su radio de acción también. "La industria farmacéutica lo compra todo", resume. Así, "abarca cuotas de influencia, desde las sociedades científicas, las personas que la componen, los foros y las revistas de cada especialidad", afirma. En general, traslada esa sensación de haber vivido muchas batallas y verlas ahora con cierta perspectiva. Batallas científicas junto a laboratorios que llevaron su firma a Diabetes Research and Clinical Practice, New England Journal of Medicine, Clinical Nutrition o Diabetes Medicine.

Para Federico, esta relación se construye desde el principio de la vida profesional. "Una vez que dejas las aulas universitarias, la formación está encomendada en buena parte a la industria farmacéutica. Si vas a un congreso organizado por una sociedad científica cuya fuente de financiación es en gran medida dicha industria, comprobarás que el que paga manda y tiene una influencia impropia sobre conferenciantes, temarios, etc.". De este modo, "uno empieza confiadamente hablando de Ciencia y al final se acaba hablando de las bondades del producto que se quiere vender en ese momento", explica. Todo en paralelo al propio desarrollo como clínico.

"Desde que eres residente, te van a seleccionar y te promocionan. Te ponen en contacto con líderes de opinión del extranjero, vas a más charlas, participas en foros, conferencias, adquieres formación y vas cobrando por ello". Poco a poco, según explica, la relación se vuelve más explícita. "En un momento dado, cuando vas a dar una charla, los hombres de alpaca o las mujeres trajeadas te dicen que sería conveniente que tal trabajo fuera soslayado o que tal cuestión no es conveniente o que hay otros que son más interesantes...". Para Federico, ese fue el momento de línea roja: "Algo olía mal y yo me bajé ahí, pero muchos se quedaron".

Quizás la cuestión más importante no es la legitimidad de las relaciones corporativas con los profesionales de su entorno sino hasta qué punto esas relaciones se traducen en mordida directa en los presupuestos públicos de Salud. El autor cita un ejemplo de su ámbito, los tratamientos para la diabetes: "Hay una estrategia dirigida para introducir nuevas terapias cuya población diana es el 3% de la población". "Cuando te das cuenta de que el 80% del presupuesto para fármacos orales en diabetes en algunos servicios de salud se viene consumiendo en medicamentos de aparición reciente y dudosa ventaja comparativa, como son las gleptinas, te preguntas por obra de quién ha ocurrido eso". En el fondo no es corruptela pues el médico sólo ha ido a congresos de su especialidad. "El que realmente ha hecho de motor de todo esto es el líder de opinión, el que yo describo en la novela y que forma parte de una palanca mucho más grande: la industria farmacéutica".

Esos líderes de opinión firman artículos científicos de impacto y consensos que se presentan ante la Administración como la evidencia científica que sustenta o debe inducir la toma de decisiones. Diabetes, gripe A, vacuna del VPH son algunos ejemplos. Pero ¿cuestionar eso no es cuestionar la evidencia científica? Para Relimpio, "la evidencia científica debe incluir más datos". El endocrino no niega que la evidencia científica ha de seguir manejándose como tal; pero cree que "a la hora de ser utilizada como palanca de decisión en un Ministerio deberían incluirse otros elementos, máxime en tiempos de crisis". Y pone un ejemplo: "si yo para dar un medicamento tengo que prescindir de profesionales de enfermería especializados en diabetología o reducir servicios en atención primaria, quizás no esté haciendo un buen negocio".

Para Federico, es un círculo vicioso y complejo. "El Ministerio aprueba unos fármacos y posteriormente la legión de la industria farmacéutica va a moverse puerta por puerta a los consultorios, llevando a los médicos a viajes y actos de formación con el dinero de sus beneficios, procedente de tus impuestos. De hecho, esas labores se hacen en jornadas consideradas días libres para formación científica, pero ¿qué formación?, ¿financiada por quién? Por la industria, ¿Para conseguir qué?", se pregunta. Eso también determina la propia práctica de la medicina. Así, el mundo del medicamento, la prescripción y la farmacología es lo que copa la formación y la práctica del sanitario. Se ha convertido a la atención primaria en emisores de recetas. "No se ha movido un dedo para que el médico salga de su condición de oficinista y se prestigie verdaderamente frente a la población, encontrando un contrapunto al especialista y haciendo una medicina verdaderamente integral".

Prescripción de novedades

Quizás y parafraseando mantras cotidianos, se le ha dado a la industria un privilegio y un prestigio por encima de sus posibilidades. Según sus datos, "el porcentaje de prescripción de novedades terapéuticas de España frente a Alemania o Inglaterra es de vergüenza". Es decir, nos damos mucha prisa en incorporar lo nuevo, lo caro, pero no siempre lo más oportuno. En su opinión, "hay que sacar al médico de una mentalidad excesivamente farmacológica cuyos resultados son matizables, para darle aire a la asistencia personal y mejorar la enfermería comunitaria, que tienen que estar mejor coordinadas". Federico subraya: "aquí practicamos una medicina que se basa en la figura patriarcal del médico".

"Cuando yo entré de líder de opinión, se me recluta justamente para el lanzamiento de la repaglinida, que hoy es un fármaco menor, pero entonces se consideraba que iba a comerse el mundo". Tenía entonces treinta y pocos años y Federico en ese momento estaba satisfecho con su creciente labor. 

"De repente estás en todos lados y te reclutan para hablar sobre una nueva molécula, pero te dicen que quieren saber qué vas a decir y empiezan aconsejarte si es mejor decir algo de tal o cual manera, hasta incluso pedirte no citar un trabajo concreto", afirma, con otra sentencia añadida: "Yo ahí me bajé del carro". Es importante tener conciencia de lo que se gasta, de la sostenibilidad del sistema, de la conciencia de formar parte de una organización. Esa conciencia no es algo generalizado, según Relimpio. De hecho, recuerda cómo en un congreso reciente introdujo el debate sobre la sostenibilidad del sistema y la gestión del gasto farmacéutico y "un compañero, relevante jefe de Servicio, me dijo que eso excedía el campo de actuación clínica, a ser un problema político". "Claro -subraya el doctor Relimpio- él era un líder de opinión".