jueves, 5 de diciembre de 2019

URGENTE: SOBRE PARTICIPACIÓN ASOCIACIONES CONFESQ EN CUMBRE DEL CLIMA

Os escribimos para comunicaros que gracias a Ecologistas en Acción vamos a poder participar en la Cumbre del Clima. Tenemos mucha ilusión porque creemos que es un acontecimiento de gran importancia a nivel mundial, pero también para nuestras enfermedades, para mostrar nuestras necesidades e inquietudes para mejorar la calidad de vida de todos/as.

Queremos poner en conocimiento las actividades en las que vamos a participar desde CONFESQ en Madrid, que son las que mostraremos a continuación (si quieren ver el Programa Completo se encuentra en el siguiente enlace: https://cumbresocialclima.net/programa-provisional/?fbclid=IwAR3qCD0wgOi0hUVD49Ni6Gr_t5NlJKhaqmwOePYnkWGj3ftEdxDaKCp-2wE) :
  • Viernes 6 de diciembre: Marcha por el Clima: Emergencia Climática. 18h. Ver recorrido aquí. Lugar de encuentro por definir
  • Lunes 9 de diciembre. 10h00-11h00 - CONFESQ - Enfermedades ambientales: comunicado de los pacientes (Nota: Se ruega a los asistentes que acudan sin perfumes ni cosméticos perfumados por respeto a las personas con sensibilidad química múltiple). Dinamiza la actividad Antonio G. Armas, Director del Programa de Radio «Investigadores por el Mundo» y » Enfermedades Raras» en Libertad FM Radio. Participan: Mª José Félix, en calidad de Presidenta de CONFESQ; Esther Fernández de Landa, Rocío Aparicio y Marina como afectadas de Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y/o Electrosensibilidad (EHS).
  • Martes 10 de diciembre. 16h00-17h15 - ELECTRO Y QUÍMICO SENSIBLES POR EL DERECHO A LA SALUD (EQSDS) Conferencia: Contaminación química y radioeléctrica: riesgos para la salud y nuevas enfermedades emergentes ¿y yo qué puedo hacer? Dra. Pilar Muñoz Calero. Médica experta en salud medioambiental.
  • Jueves 12 de diciembre. 17h00-17h45 - SFC-SQM MADRID. Presentación de la Exposición en el Museo Virtual de Ecologia Humana Enfermedades ambientales: cuando el medio ambiente nos enferma enteras. María López Matallana (SFC-SQM Madrid). Pilar Muñoz Calero (Fundación Alborada). Carlos Varea (Asociación para el Estudio de la Ecología Humana/Universidad Autónoma de Madrid)
  • Del 7 al 12 de diciembre: Exposición de fotografía Enfermedades ambientales:cuando el ‘medio’ ambiente me enferma ‘entera’ sobre Enfermedades Ambientales en el Museo Virtual de Ecología Humana (Asociación para el Estudio de la Ecología Humana/Universidad Autónoma de Madrid) de la Asociación SFC-SQM Madrid de afectado/as por Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple. Consiste en un cartel de la exposición en el área dedicada a exposiciones, con un código QR para su acceso.
Desde cada asociación se puede participaren Manifestaciones y actividades paralelas que se desarrollan en las diferentes Comunidades Autónomas. Hemos hecho una recopilación de actividades que encontráis en el documento adjunto.

SI VAIS A CONVOCAR A VUESTROS SOCIOS Y OTROS AFECTADOS EN ALGUNA, DECÍRNOSLO PARA INCLUIRLO EN LA PROGRAMACIÓN DE CONFESQ

Estamos diseñando flyers (para imprimir) con información sobre Enfermedades Ambientales y Carteles

para sensibilizar no solo de los efectos secundarios del clima al mundo en general, sino de las enfermedades que aparecen y empeoran por esta causa que está afectándonos a todos y todas cada vez más. Si queréis darnos algún dato de relevancia relacionado con las enfermedades ambientales (SQM y EHS) sobre datos estadísticos, problemas o vivencias de vuestras CCAA que queráis que queden reflejadas en el Comunicado de Prensa, estaremos encantados/as de recibir dicha información y hacer mención de ella.

Os invitamos a participar de forma activa en este evento.

Sería estupendo que pudierais asistir a Madrid. pero en caso de no poder por motivos de carácter personal hacemos mención de noticias y eventos encontrados en redes sociales por si queréis asistir o estar al tanto de qué anda sucediendo por vuestra zona o Comunidad Autónoma, y si queréis (y podéis) asistir con algún flyer para sensibilizar y poner voz a nuestra realidad sería fantástico.

Estamos siempre agradecidos/as con vuestra dedicación e implicación, y os enviamos un sincero abrazo.

Seguimos en contacto.  

CONFESQ
COALICIÓN NACIONAL ENTIDADES
DE FM, EHS, SFC/EM y SQM
Tfno: 677 98 87 00 / 91 1697904

domingo, 17 de noviembre de 2019

Enfermedades ambientales, enfermedades invisibles

Más de un millón y medio de personas en España padecen de fibromialgía, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple y electrosensibilidad; el 90 por ciento mujeres. Recientemente el INSS ha publicado un informe sobre estas patologías que ha provocado la indignación de pacientes y asociaciones.
Reflejo de la fachada del Museo Guggenheim en Bilbao. ÁLVARO MINGUITO
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN DE SEGOVIA Y ASOCIACIÓN DE ELECTRO Y QUÍMICO SENSIBLES POR EL DERECHO A LA SALUD

En enero pasado, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) publicó un informe dirigido a inspectores y médicos de familia titulado “Guía de actualización en la valoración de la fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple, electrosensibilidad y trastornos somatomorfos”. Las cuatro primeras enfermedades se denominan “de sensibilización central” y de la quinta afirma esta guía que “el antecedente histórico de los trastornos somatomorfos [una patología psiquiátrica] se halla en el concepto de histeria”. No existe justificación alguna para mezclar todas ellas en un mismo documento.

Las enfermedades de sensibilización central son patologías emergentes que, en pocos años, según los datos de prevalencia más bajos aportados por el INSS, han llegado a afectar en España a, como mínimo, 1.500.000 personas, de ellas entre el 85 % y el 90 % son mujeres. Para hacernos una idea de la magnitud del problema, por comparación, esta es una cifra muy superior a las 150.000 personas diagnosticadas en España con párkinson.

La guía ha despertado la indignación entre las asociaciones de pacientes, que han iniciado movilizaciones, han solicitado su retirada y contemplan, en caso contrario, recurrir a la vía judicial. El Ministerio ha accedido a retirar los trastornos somatomorfos del documento, pero el contenido del informe “sigue siendo intolerable” para las asociaciones de pacientes. Así lo han puesto de manifiesto en el “Análisis Crítico del Informe del INSS” que pone en evidencia la falta de rigor del mismo. Investigaciones, que no recoge el documento, apuntan a serios problemas celulares y metabólicos en estos pacientes que podrían estar causados por factores ambientales, en concreto, por químicos y ondas electromagnéticas.

Entre los redactores de esta guía de referencia médica del INSS no se encuentra nadie experto en estas patologías. Además, se ha manejado una bibliografía exigua, desactualizada y sesgada, ignorando criterios de consenso de organismos internacionales y estudios científicos. Incluso, las recomendaciones que contiene la guía podrían constituir “un delito contra la salud”, según denuncian las asociaciones de afectados. Por ejemplo, se afirma que “la etiología de la fibromialgia es desconocida”, señalando que “las clasificaciones son orientativas y ninguna tiene evidencia científica”. Aun así, elige una que clasifica a los pacientes “basándose en el perfil psicopatológico”. Pero, aunque reconocen que “no existe tratamiento farmacológico específico”, aconsejan utilizar antidepresivos. A pesar de que estudios publicados señalan que el uso de antidepresivos, en estos casos, puede agravar los síntomas.

Por otro lado, el porcentaje de personas con fibromialgia que también padecen depresión que la guía recoge (30 %) es inferior al que otros autores apuntan para patologías como lupus (56 %), esclerosis múltiple (42 %), párkinson (50 %), asma (41 %), sida (85 %), diabetes (33 %). Además, el documento del INSS desaconseja específicamente la realización de pruebas que podrían servir para objetivar daños fisiológicos en pacientes con síndrome de fatiga crónica.

La guía afirma que “los pacientes con sensibilidad química múltiple y con trastornos somatomorfos comparten síntomas y características psicológicas”. Cuando habla del tratamiento hace una afirmación tan peligrosa como que “al recomendar evitar la exposición se transmite un mensaje de causalidad que no está basado en las evidencias y que puede hacer perdurar la sintomatología”. Igualmente, en cuanto a electrosensibilidad (sensibilidad a ondas y campos electromagnéticos), afirma: “La recomendación de evitar la exposición tampoco parece adecuada”. Luego está recomendando a los pacientes que se expongan a aquello que los enferma.

Para entender el problema, interesa saber que hasta 1981, cuando se ponía un nuevo químico en circulación (tanto en alimentos como en productos de limpieza, pesticidas, etc.), no era obligatorio hacer estudios previos. Para entonces, ya había en torno a 100.000 sustancias comercializadas.

BARRERAS INVISIBLES

Antonio ha respondido a mis preguntas por ordenador con mucho trabajo. Tendría que haberle hecho las preguntas para este artículo por teléfono, aunque imagino que también le cuesta hablar por teléfono. Me dice que la publicación de esta guía se convierte en el mayor obstáculo para alcanzar una mejoría en su salud, e incluso su mayor amenaza. "Para poder mejorar en mi salud con esta hipersensibilidad es fundamental evitar al máximo la exposición –me cuenta por escrito-, y eso en muchas ocasiones depende de terceras personas. Actualmente la penetración del uso de tecnologías inalámbricas en la vida cotidiana es de tal calibre que es absolutamente omnipresente alrededor de cualquier persona. Cada persona porta como mínimo un teléfono móvil, pero también una tablet, un ebook, tiene un teléfono inalámbrico y un wi-fi en su casa, pero también los transportes públicos, bibliotecas, parques, centros culturales, hospitales, etc., tienen wi-fi y las ciudades están repletas de antenas de telefonía móvil. Esto significa que para poder estar con gente necesito de su colaboración para ciertas adaptaciones, por ejemplo los teléfonos móviles o inalámbricos o wi-fi de mis vecinos me pueden afectar a tal extremo de dejarme totalmente ko".

Pienso en alguien con una silla de ruedas, los obstáculos que encuentra todo el tiempo en su camino. Antonio dice que la electrosensibilidad es una discapacidad como otra cualquiera, "sólo que las barreras en vez de ser escaleras son radiaciones invisibles".

Antonio no se llama Antonio, prefiere no utilizar su verdadero nombre, pero es una persona electrosensible. Forma parte de la asociación EQSDS, muy activa, que reivindica fundamentalmente, y según las palabras de Antonio, "que se reconozca formalmente la existencia de personas especialmente sensibles que han desarrollado problemas de salud asociados a la exposición de químicos y radiaciones que en otras personas no implican reacciones de forma inmediata, y a niveles que actualmente son legales para la población general".

Otras reivindicaciones tienen que ver con necesidades sin cubrir por la ausencia del reconocimiento, explica Antonio. Es importante el reconocimiento de la discapacidad asociada a estas patologías, para que las personas enfermas no pierdan derechos fundamentales, como el derecho a un puesto de trabajo, a una vivienda accesible, a la salud, a la educación y la integración social.

Mientras todo esto llega, Antonio considera muy importante y urgente "la creación de espacios libres de contaminación química y electromagnética donde las personas en situación más crítica, puedan recuperarse y poder retomar y reconducir sus vidas mientras gestionan un espacio habitable".

CON ESTUDIOS CIENTÍFICOS

Desde 2006, el programa Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas (REACH) de la UE ha obligado a que se registren y demuestren la no peligrosidad de las sustancias químicas que se ponen en circulación, pero por sus características, más del 50 % de ellas no tienen obligación de hacerlo. Por ello, todos tenemos en sangre decenas de químicos de los que sólo el 2 % han sido estudiados.

World Wildlife Fund (WWF) investigó la presencia de 103 químicos en sangre de los ministros de la Unión Europea. Se detectaron 76 de ellos, tóxicos, bioacumulables, persistentes, con una media de 41 compuestos por persona. Muchas de estas sustancias son xenoestrógenos, disruptores endocrinos que afectan en mayor medida a las mujeres.

CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

Por otra parte, las tecnologías inalámbricas, cuyo crecimiento está siendo exponencial desde 1990, también se han puesto en circulación sin realizar estudios previos en laboratorio para demostrar su no peligrosidad. Ante la alarma social y científica, en 1999, con la mayoría de estas tecnologías ya desplegadas, el ICNIRP (organismo privado en el que se apoya la OMS), estableció unos límites de potencia que sólo contemplaban efectos térmicos.

Investigadores en bioelectromagnetismo han demostrado con estudios científicos revisados por pares que además, por exposiciones crónicas y en intensidades miles de veces por debajo de las reguladas, se producen efectos biológicos : roturas de ADN, estrés oxidativo celular, daños neurológicos, daños reproductivos, alteraciones celulares e iónicas, apertura de la barrera hematoencefálica… (lo que podría permitir que pasen al cerebro las sustancias químicas no estudiadas que todos tenemos en sangre). Los resultados de los daños provocados por químicos y campos electromagnéticos en células, animales y personas demostrados por estudios científicos , son coincidentes con los daños que los investigadores están publicando para las enfermedades de sensibilización central. Lo que se produce es una pérdida de los equilibrios del organismo con afectación celular, inmunológica, hormonal y del sistema nervioso.

RECONOCER LAS ENFERMEDADES

Científicos de todo el mundo reunidos en 2015 en la Real Academia de Medicina de Bruselas pidieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a Naciones Unidas que asignen un código CIE (Código Oficial de Enfermedades) y reconozcan la existencia de electrosensibilidad y sensibilidad química múltiple (la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica sí están reconocidas por la OMS desde los años 90).

También han pedido a estos organismos protección frente a la exposición a campos electromagnéticos, pues las directrices actuales son inadecuadas y no protegen la salud. Además, solicitaron a la UE, la OMS y la ONU en 2017 y 2018 que se bloquee el despliegue de la 5G (nueva tecnología para móviles) hasta que se cuente con informes que demuestren su inocuidad, pues las tecnologías anteriores se ha verificado que son dañinas para personas, plantas y animales. La ministra belga de Medio Ambiente, alcaldes como el del municipio de Morino, en Italia, y varios cantones suizos han bloqueado el despliegue de la tecnología 5G.

En España, curiosamente, la misma persona que fijó los límites de emisión para las tecnologías inalámbricas ha trabajado después para compañías de telecomunicaciones. Este técnico, desde el Comité Científico Asesor sobre Radiofrecuencias y Salud, ha defendido la inocuidad de estas tecnologías y ha hecho algo tan grave como manipular las conclusiones de estudios científicos sobre electrosensibilidad. Pero se da la circunstancia de que, además, esa misma persona ha sido, desde 2012, responsable técnico del Ministerio de Sanidad en fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple y electrosensibilidad.

¿Es creíble que casi un millón y medio de mujeres hayan desarrollado recientemente un trastorno psiquiátrico en España? ¿O es que sale más ‘barato’ culpabilizar a las mujeres, recetarles antidepresivos y condenarlas al ostracismo? Es incómodo reconocer que el sistema económico es dañino para la biodiversidad y afecta a la salud de las personas, pero es necesario aceptar las responsabilidades y el cambio de rumbo que eso debería conllevar.

Artículo publicado en la revista Ecologista y adaptado por Saltamontes.

martes, 12 de noviembre de 2019

La exposición prenatal a partículas finas se asocia con cambios cerebrales y de conducta en infantes

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

El estudio preliminar muestra que este tipo de contaminación atmosférica, aún incluso dentro de los límites establecidos por la Unión Europea, altera el desarrollo del cerebro infantil.
La disminución de volumen en el cuerpo calloso se relacionan con la aparición
de trastornos como la hiperactividad o el autismo. [iStock/wildpixel]
Marta Pulido Salgado

La quema de combustibles fósiles, así como los procesos industriales y agrícolas, produce una mezcla compleja de partículas finas en suspensión, gases, compuestos orgánicos volátiles y metales que contaminan a diario el aire de la atmosfera. Durante las últimas décadas, la polución se ha relacionado con alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso central infantil. Sin embargo, la comunidad científica dispone de pocos datos.

Por consiguiente, Jordi Sunyer y su equipo, del Instituto de Salud Global de Barcelona, junto con otros investigadores españoles, franceses e ingleses, centraron sus esfuerzos en determinar los posibles efectos de la exposición a partículas finas durante el embarazo sobre dos áreas del cerebro de preadolescentes. En concreto, los ventrículos laterales y el cuerpo calloso.

En el estudio, publicado por la revista Environmental Research, participaron 186 infantes de entre 8 y 12 años de edad, de ambos sexos, procedentes del proyecto BREATHE (en su origen, siglas inglesas para Desarrollo del Cerebro y la Contaminación Atmosférica por Partículas Finas en Escolares), realizado en 40 escuelas de la ciudad de Barcelona.

Los científicos estimaron la cantidad de partículas finas de 2.5 micras (PM2.5) presentes en la atmosfera durante el último trimestre de embarazo, mediante datos del Estudio Europeo de Cohortes para los Efectos de la Contaminación Atmosférica y el historial de residencia de cada uno de los pequeños. Imágenes obtenidas por resonancia magnética permitieron medir el volumen de las zonas cerebrales de interés. Asimismo, madres, padres y profesores rellenaron un cuestionario acerca del comportamiento de los niños.

De acuerdo con los resultados, existe una relación entre la exposición a una concentración de 7 microgramos de PM2.5 por metro cúbico de aire, a lo largo de los últimos 3 meses de gestación, y la perdida de 50 milímetros cúbicos de volumen en el cuerpo calloso. Cambios de esta magnitud se asociaron con mayor hiperactividad en los infantes.

El cuerpo calloso conecta áreas homólogas de los dos hemisferios, y su alteración puede conllevar la aparición de trastornos de conducta como el autismo o el déficit de atención. Los científicos sugieren que la exposición a la contaminación atmosférica favorecería la activación de las células de la microglía. Estas células del sistema inmunitario residentes en el cerebro secretarían moléculas infamatorias tóxicas para las neuronas y los oligodendrocitos, que forman la vaina de mielina que recubre los axones neuronales. La degeneración de estos dos tipos celulares ocasionaría la disminución del volumen del cuerpo calloso.

Sunyer y sus colaboradores destacan el carácter preliminar del estudio. En un futuro, plantean realizar experimentos con mayor número de participantes para corroborar el hallazgo y establecer si en este caso, correlación implica causalidad.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Effects of prenatal exposure to particulate matter air pollution on corpus callosum and behavioral problems in children», de M. Mortamais et al., en Environmental Research; 178: 108724, publicado el 7 de septiembre de 2019.

miércoles, 30 de octubre de 2019

El despliegue del 5G se realiza sin garantías ambientales y sanitarias

28/10/2019
  • Ecologistas en Acción pide al Ministerio de Economía y Empresa la revisión de oficio del Plan Nacional 5G y de todos los actos que se han aprobado en desarrollo del mismo.
  • El plan no tiene la preceptiva evaluación ambiental estratégica ni una evaluación de impacto en la salud.
  • Al mismo tiempo, no existe la Comisión Interministerial de Radiofrecuencias y Salud, que debería velar por las condiciones de despliegue de las redes inalámbricas.
El despliegue de la tecnología 5G se está realizando en España de forma muy irregular y sin las garantías suficientes. Alertado sobre ello, el Defensor del Pueblo, en su resolución de 21-8-2019, concluye que el Plan Nacional 5G no se sometió a evaluación ambiental estratégica y que dicha decisión se adoptó unilateralmente por el órgano promotor del plan, el Ministerio de Economía y Empresa, sin consultar con el órgano ambiental, el Ministerio para la Transición Ecológica, sobre la procedencia de efectuar dicha evaluación. Por tanto, el plan incumple los requisitos exigidos por la Ley 21/2013 de evaluación ambiental estratégica e incluso podrían suscitarse dudas en relación con la falta de aprobación formal.

Del mismo modo, tampoco se ha realizado la evaluación del impacto en salud que prevé el artículo 35 de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

Ecologistas en Acción ha presentado ante la Secretaría de Estado para el Avance Digital del Ministerio de Economía y Empresa un recurso extraordinario de revisión contra el Plan Nacional 5G y todos los actos que se han aprobado en desarrollo del mismo. A su vez, ha solicitado a la ministra Nadia Calviño la revisión de oficio del Plan Nacional 5G y de todos los actos que se han aprobado en su desarrollo.

Ecologistas en Acción también ha enviado una carta a la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y a la ministra de Transición Ecológica. En ella se les solicita que, teniendo en cuenta las consideraciones de la resolución del Defensor del Pueblo, en la que considera que “el análisis de estos aspectos y del potencial riesgo para la salud del empleo de la tecnología 5G a través de la banda de 26 GHz excede las funciones de esta institución y requiere la intervención de órganos y administraciones públicas distintas de la Secretaría de Estado, entre ellas las sanitarias”, se elabore conjuntamente con el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social el proyecto de reglamento por el que debe regularse la Comisión Interministerial sobre Radiofrecuencias y Salud, y que se apruebe por el Consejo de Ministros.

Ecologistas en Acción intentará por los medios legales y judiciales a su alcance que se cumpla la normativa que tiene como fin la protección del medio ambiente y de la salud pública ante este despliegue de la tecnología 5G que se ha dejado irresponsablemente al libre albedrío de las empresas de telecomunicaciones, dando por sentada su inocuidad, algo que cada vez está más en cuestión.

jueves, 24 de octubre de 2019

El 85 % de la población española ha respirado aire contaminado por ozono

Por Ecologistas en Acción / Redacción Tercera Información

Gobierno y comunidades autónomas siguen sin adoptar medidas eficaces sobre el transporte, la industria y la ganadería que eviten los episodios puntuales y reduzcan los niveles de fondo.

El informe estatal sobre ozono elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 480 estaciones oficiales de medición repartidas por todo el territorio español, entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2019. Presenta datos exhaustivos de la contaminación por ozono, por comunidades autónomas y por zonas y estaciones de medición.

Entre sus principales conclusiones, destacan:

– El ozono troposférico sigue siendo el contaminante atmosférico que año tras año afecta a más población y territorio en el Estado español. Durante 2019 sus niveles se han mantenido en general estables, con alzas y descensos según los territorios, relacionadas con las variaciones geográficas de las temperaturas y las precipitaciones en primavera y verano.

– El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha afectado en 2019 a 39,8 millones de personas en el Estado español, el 85 % de su población, así como a 455.000 kilómetros cuadrados, el 90 % del territorio. Es decir, seis de cada siete españoles han respirado un aire con más ozono del recomendado por la OMS.

– Si se considera el valor objetivo establecido por la normativa española y europea, más laxo que el de la OMS, la población que ha respirado aire contaminado por encima del estándar legal sería de 9,8 millones de personas, un 21 % del total, en torno a tres millones de afectados más que en 2013 y 2014, pero millón y medio menos que en 2015, 2017 y 2018. Es decir, uno de cada cinco españoles ha respirado un aire que incumple el estándar legal vigente de ozono.

– Durante 2019, los territorios más afectados por el ozono troposférico han sido Cataluña y la Comunidad de Madrid, que han presentado la peor situación general del Estado. La contaminación por ozono ha sido también más alta que en años anteriores en Andalucía oriental, el norte del País Valenciano y el Valle del Ebro de Cataluña al País Vasco, y más baja en el tercio occidental de la Península, la cornisa cantábrica y la Región de Murcia.

– Coincidiendo con las olas de calor estivales, en 2019 se han producido numerosas superaciones del umbral de información y una docena de superaciones del umbral de alerta, concentradas en Cataluña, donde este último umbral no se rebasaba desde el año 2003.

– El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante secundario que durante el verano afecta sobre todo a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la contaminación urbana e industrial.

– El mantenimiento de la contaminación por ozono en 2019 es consecuencia en primera instancia del repunte en la quema de combustibles fósiles que está acompañando al nuevo ciclo económico, agravada por el aumento de las temperaturas resultado del cambio climático.

– La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, causa cada año entre 1.500 y 1.800 muertes en el Estado español. Las personas más afectadas son las niñas y los niños, las personas mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiorrespiratorias crónicas.

– El coste sanitario y laboral de la contaminación por ozono fue de 5.000 millones de euros en 2013, un 0,33 % del PIB español, según el Banco Mundial, sin considerar los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales. Solo los costes económicos de la menor producción de dos cultivos como trigo y tomate, por su exposición al ozono en España, se estimaron en 800 millones de euros en el año 2000, el 3,2 % del PIB agrícola.

– La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. Pocas ciudades cuentan con protocolos de actuación frente a las puntas de contaminación por ozono, y sólo Valladolid contempla y aplica medidas de limitación del tráfico en episodios como el de la ola de calor de la última semana de junio, cuando mientras las grandes ciudades francesas restringían el tráfico las españolas se limitaban a informar rutinariamente a la población sensible, en el mejor de los casos.

– Los planes de mejora de la calidad del aire para reducir la contaminación por ozono son obligatorios según la legislación. Pero diez comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Illes Balears, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, País Valenciano, Madrid, Navarra y País Vasco) siguen sin elaborarlos. Por vez primera un tribunal regional como el de Castilla y León declaró en 2018 la obligación de dichas administraciones de elaborar tales planes. Obligación sobre la que en los próximos meses se pronunciará el Tribunal Supremo.

– Ecologistas en Acción reclama al Ministerio para la Transición Ecológica que aborde el Plan Nacional de Ozono comprometido hace años, al que remiten las comunidades autónomas. para justificar su inactividad. El vigente Plan Aire II es inoperante porque limita las actuaciones sobre el ozono a la realización de estudios y a la mejora de la medición. Aunque la Audiencia Nacional ha sentenciado que el Plan Aire II da cumplimiento a las obligaciones legales del Gobierno central respecto al ozono, Ecologistas en Acción recurrirá al Tribunal Supremo.

– Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono son la disminución del tráfico motorizado, la adopción de las mejores técnicas industriales disponibles, la sustitución de los disolventes orgánicos por agua, el ahorro y la eficiencia energética y el cierre de las centrales térmicas de carbón. También es necesario declarar un Área de Control de Emisiones (ECA) para el Mar Mediterráneo, penalizar fiscalmente a los vehículos diésel y una moratoria para las nuevas grandes explotaciones ganaderas intensivas.