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lunes, 11 de mayo de 2020

Implantación del 5G y coronavirus

¿Cómo es posible que precisamente en este período de grave crisis sanitaria se acelere la implantación de una tecnología tan cuestionada y sin garantía sanitaria?

La pasada semana una curiosa noticia nos llamaba la atención: unos extraños haces luminosos en el espacio fueron avistados por decenas de personas en la Comarca de Pamplona- Iruñerria. La explicación, sin embargo, resultaba muy razonable: Las luminarias correspondían al tren de satélites privados Starlink, lanzados por la compañía aeroespacial Space X; ya han lanzado 360 satélites y para el año próximo llegarán a ser 12.000.

No hace falta una investigación muy exhaustiva para comprobar que esto es parte del despliegue de la infraestructura de la tecnología 5G y el “Internet de las Cosas”, tecnología que el propio Defensor del Pueblo ha señalado como carente de las necesarias garantías ambientales y sanitarias. La comunidad científica, en base al conocimiento ya existente sobre los efectos biológicos de la contaminación electromagnética, ha alertado sobre las graves consecuencias sanitarias y medioambientales que el despliegue de la infraestructura 5G provocará. Incluso Bruselas, Suiza, Eslovenia y un importante número de municipios de EEUU, Gran Bretaña e Italia han planteado una moratoria al 5G hasta que no se demuestre su inocuidad; en otro lado de la cuerda se ubican ciudades punteras en el despliegue del 5G como Wuhan en China.

¿Cómo es posible que precisamente en este período de grave crisis sanitaria se acelere la implantación de una tecnología tan cuestionada y sin garantía sanitaria?

En efecto, hoy por hoy la única defensa contra el coronavirus es nuestro sistema inmunitario, que puede verse debilitado por efecto de la exposición a la contaminación electromagnética producida por las radiofrecuencias. Precisamente las radiofrecuencias son el medio de funcionamiento para la comunicación y transmisión de datos de la tecnología inalámbrica (móviles, wifi, inalámbricos…), y la tecnología 5G incrementará exponencialmente esta exposición además de extenderla a toda la superficie del globo terráqueo a través de miles de satélites-antena, algunos lanzados la pasada semana y otros previstos para los próximos meses.

Las radiofrecuencias podrían favorecer la propagación de los virus. Una reciente investigación china publicada en la revista «Virology» sobre otro tipo de coronavirus, explica que la infección aumenta las concentraciones de calcio en las células y eso acelera la replicación de los virus y por tanto la letalidad de la infección vírica. El bloqueo de los canales de calcio inhibe la infección; el Dr. Martin Pall he demostrado que las radiofrecuencias abren los canales de calcio y aumentan las concentraciones de calcio en las células, exactamente lo que necesitan los virus para replicarse.

¿Cómo es posible que mientras se pide (o impone) un sacrificio a la población con el confinamiento como respuesta a un virus, los gobiernos e industria de las telecomunicaciones aceleran la implantación del 5G, tecnología que agrava las infecciones víricas?

Hay miles de hogares con niños y niñas que no han salido a la calle en semanas, bajo la continua exposición a radiofrecuencias provenientes de sistemas wifi, móviles y otros aparatos electrónicos domésticos; hoy más que nunca es evidente la falta de aplicación de las recomendaciones de protección de la población, especialmente la población infantil, frente a las radiofrecuencias que establecía la Resolución 1815 de la Comisión Europea en 2011. Las instituciones difunden el “Quédate en casa”, aunque parece que pocos estamentos oficiales se ha preocupado sobre los factores ambientales de nuestra estancia en el hogar pese su influencia en el sistema inmunológico y la capacidad de respuesta a procesos víricos. Sumando el previsto despliegue del 5G, los efectos en la salud futura de las exposiciones actuales a radiofrecuencias podrían ser importantes.

Y de la mano de la microbiología, los efectos medioambientales del 5G debido a la alteración ubicua del entorno electromagnético terrestre se prevén como incluso más críticos que los sanitarios; afección a microbiología, insectos, aves, plantas y bosques e incluso a mamíferos. Una mayor ruptura del equilibrio de los ecosistemas puede poner en jaque a los servicios ecosistémicos que son la base de la vida.

Ya es sabido que la infraestructura 5G no sólo consistirá en satélites, sino en millones de antenas urbanas y de dispositivos emisores camuflados en todos los electrodomésticos y objetos imaginables, pasando por la sustitución de los teléfonos móviles actuales. Para ello se deberán emplear (se están empleando) unos recursos energéticos, materiales y financieros muy necesarios en otros ámbitos, generando un importante volumen de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, acelerando el cambio climático.

Aspiramos a la paralización de la tecnología 5G porque además de sus perniciosos efectos sanitarios, medioambientales y sociales, no es necesaria. No queremos conducción autónoma ni cirugía a distancia, ya que las personas, profesionales, nos generan mucha más confianza que las máquinas y lo que necesita el sistema sanitario público es revertir los recortes y recuperar su fortaleza y calidad, y no dilapidar su presupuesto en el 5G. Tampoco nos interesa pagar tan elevado precio por mejorar nuestra conexión; la fibra óptica, incluso en el medio rural, ya ofrece unas altas velocidades por cable y es apta para el teletrabajo o el acceso a la cultura y al ocio. Obviamente, no deseamos en absoluto que la “nube” virtual se apropie de nuestros datos y se entrometa en nuestra privacidad haciéndonos más vulnerables a la manipulación, al ciberdelito, a la vigilancia permanente y, por lo tanto, a la limitación de nuestra libertad y derechos.

Finalmente, deseamos recordar a las instituciones navarras y españolas que el “progreso” que deseamos no es precisamente en favor de tecnologías sin garantía sanitaria como el 5G y el capital relacionado con ello, y por ello solicitamos:

La aplicación urgente del “Quédate en casa” también a la industria de las telecomunicaciones durante este confinamiento.La paralización del despliegue 5G mientras que la ciencia no determine su inocuidad y las aseguradoras no cubran las responsabilidades por afección a la salud.Y la derivación de esos recursos energéticos, financieros, legales o humanos previstos para el 5G a sanidad, medio ambiente, salud ambiental y aplicación de la Resolución 1815.

De esta forma, el progreso, el desarrollo y la tecnología podrán estar enfocados al medio ambiente, las personas y su salud.

Firmamos el artículo los siguientes grupos:

Plataforma Stop 5G Navarra – Nafarroako Stop 5G Plataforma

Enlaces relacionados:

miércoles, 19 de febrero de 2020

Ecologistas en Acción pide detener el despliegue del 5G

Tecnología Redacción 24/01/2020
  • Representantes de la comunidad médica y científica, de organizaciones medioambientales y más de 192.000 personas de 203 países piden a la ONU, a la OMS, a la Unión Europea, al Consejo de Europa y a los gobiernos de todas las naciones que atiendan un llamamiento que el 25 de enero se difunde en todo el planeta.
  • Ecologistas en Acción reclama con urgencia que se paralice el despliegue de la red inalámbrica de quinta generación.
Las empresas de telecomunicaciones mundiales, con el apoyo de los gobiernos, han comenzado el despliegue de la red inalámbrica de quinta generación (5G) sin garantías para la salud pública y el medio ambiente. La implantación del 5G incrementará masivamente la exposición a la radiación de radiofrecuencia (RF) de las telecomunicaciones acumulándose a la ya existente con las actuales redes 2G, 3G, 4G y wifi.

Para transmitir las enormes cantidades de datos requeridos para Internet, la tecnología 5G, cuando esté completamente implementada, utilizará ondas milimétricas, que penetran poco en el material sólido. Esto requerirá que cada operador instale estaciones base cada 100 metros en las áreas urbanas de las ciudades, utilizando el mobiliario urbano público: farolas, marquesinas, semáforos, etc. También se lanzarán al espacio miles de satélites que rodearán la Tierra a diferentes altitudes para diversos fines de telecomunicaciones, pero principalmente para la entrega de Internet. Los astrónomos hacen una llamada en la que advierten que un número tan grande de objetos emisores de radio podría hacer imposible la radioastronomía y piden evitar que el desarrollo tecnológico sin un control serio convierta la práctica de radioastronomía en una antigua ciencia extinta.

La radiación de radiofrecuencias ha demostrado ser perjudicial para los seres humanos y el medio ambiente. La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) y el Consejo de Europa, entre otros organismos, han advertido ya de los riesgos de la exposición a radiofrecuencias, así como de la especial vulnerabilidad a dicha exposición de las personas electrohipersensibles, niñas y niños, embarazadas y personas de edad avanzada o con enfermedades crónicas. El despliegue del 5G constituye un temerario experimento sobre la humanidad y el medio ambiente.

Ecologistas en Acción pide al nuevo Gobierno que tenga en cuenta las observaciones y requerimientos de la Resolución del Defensor del Pueblo de 21 de agosto de 2019, en la que reconoce que la implantación de la tecnología 5G en nuestro país no ha sido objeto de evaluación ambiental previa. No se ha hecho oficialmente una evaluación ambiental previa del Plan 5G ni de los proyectos piloto derivados del mismo. Tampoco se ha justificado la negativa del Ministerio de Economía y Empresa a hacerla, y ello a pesar de que diversas asociaciones lo solicitaron durante el trámite de información pública del Plan 5G. En este sentido el Defensor del Pueblo destaca que el Ministerio, a través de su Secretaría de Estado para el Avance Digital, ha ignorado diversos artículos de la Ley 21/2013, de Evaluación Ambiental, evitando consultar el borrador del Plan 5G y los borradores de los proyectos piloto 5G al órgano ambiental correspondiente.

Además, como reconoce el Defensor del Pueblo, en los proyectos piloto que se están llevando a cabo se va a utilizar una banda de frecuencias para la cual aún no se han fijado los límites de exposición seguros, lo que es algo totalmente opuesto al principio de precaución. Y apunta a que tampoco se ha prestado una atención especial a las personas electrosensibles ni en el Plan 5G ni en los Proyectos Piloto como pide el Defensor de Pueblo y determina la Resolución 1815 del Consejo de Europa.

Como consecuencia de lo anterior, Ecologistas en Acción pidió al Ministerio de Economía y Empresa la revisión de oficio del Plan Nacional 5G y de todos los actos que se han aprobado en desarrollo del mismo. El plan no tiene la preceptiva evaluación ambiental estratégica ni una evaluación de impacto en la salud.

Varios organismos internacionales están evaluando la exposición humana en el próximo escenario de exposición 5G, a la vez que científicas y científicos de la NTP analizan esta tecnología. Por ello Ecologistas en Acción, junto con miles de personas de todo el mundo, exigen a los gobiernos que se paralice el despliegue de esta red inalámbrica mientras no se demuestre que este producto es inocuo.

domingo, 12 de enero de 2020

PROTESTA GLOBAL 25 DE ENERO STOP 5G

Protesta Global contra la 5G, un llamamiento internacional, el sábado 25 de enero.

¿Por qué Stop5G?

El impacto en la salud de las personas y el medio ambiente de la tecnología inalámbrica está documentado científicamente desde hace varias décadas. Es por esta razón que la OMS calificó en 2011 a las radiofrecuencias en la categoría de posible cancerígeno, y que la Resolución 1815/2011 del Parlamento Europeo, a la que se adhirió en su momento el Gobierno de Navarra, aconseja bajar límites de emisión y proteger a la población, en particular a personas electrosensibles, niños y ancianos.
El atractivo de esta tecnología para todos y el desarrollo económico que puede inducir, ha hecho que estas precauciones hayan sido abandonadas por nuestras instituciones. La consecuencia es que vivimos cada vez en un entorno más “radiado”, y en el futuro próximo con la 5G se avecina un incremento exponencial, que implicará incluso el lanzamiento de miles de satélites para “radiar” a la tierra (documéntate en castellano en el Llamamiento internacional stop 5G).

La 5G “promete” un desarrollo económico, pero no se está contemplando los costes de esta tecnología: los impactos sobre la vida en general, y en particular sobre la salud de las personas. Por la propia definición de esta nueva generación de telefonía, “El Internet de las Cosas”, se pasará de la conexión de las personas a los objetos. Lógicamente va a suponer un enorme y omnipresente incremento de la radiación que nadie está cuantificando ni limitando. Muchos científicos llevan advirtiendo de los peligros de esta tecnología, pero nuestras instituciones están sordas, a veces por falta de información, otras tal vez por la complejidad de tener en cuenta a todos los intereses implicados. El hecho es que ciudadanos y medio ambiente estamos absolutamente desprotegidos. Los valores límite son establecidos por organismos supuestamente independientes, pero que en la realidad cotidiana evidencian no serlo.

Una sociedad libre sólo puede serlo con información, y el impacto de las nuevas tecnologías se está negando, luego nos niegan la libertad y por tanto la posibilidad de protegernos a nosotros y a los nuestros. Se sabe que los niños son especialmente vulnerables. El defensor del pueblo ha dicho recientemente (2019) que en España: El despliegue del 5G se realiza sin garantías ambientales ni sanitarias.

Pero… “¿esto tiene que ver conmigo? Pero… ¿exactamente qué problema de salud puede acarrear el 5G?

Usemos las palabras de algunos de los organismos de salud (clica en el link para acceder al documento), juzga tú mismo:

Academia Europea de Medicina Ambiental: "Existe una fuerte evidencia de que la exposición a largo plazo a ciertos CEM (Campos Electromagnéticos) es un factor de riesgo para enfermedades como ciertos tipos de cáncer, la enfermedad de Alzheimer y la infertilidad masculina".

Academia Estadounidense de Medicina Ambiental: “El hecho de que la exposición a RF (radiofrecuencias) causa daño neurológico ha sido documentado repetidamente. Se ha encontrado un aumento en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica y el daño oxidativo, que están asociados con el cáncer cerebral y las enfermedades neurodegenerativas”.

Ministerio de Saludde Israel: “Se recomienda el uso razonable de la tecnología móvil e inalámbrica, incluida la consideración de alternativas como teléfonos fijos, el uso de un altavoz mientras se habla por un teléfono móvil y la abstención de instalar la base de teléfonos inalámbricos en una habitación, sala de trabajo o sala de niños”.

Comité Nacional Ruso sobre Protección contra la Radiación No Ionizante: "los niños usuarios de teléfonos móviles probablemente enfrentarán los siguientes peligros para la salud en el futuro más cercano: interrupción de la memoria, disminución de la atención, disminución del aprendizaje y las capacidades cognitivas, aumento de la irritabilidad, problemas para dormir, aumento de la sensibilidad al estrés y aumento de la preparación epiléptica. Riesgos de salud remota esperados (posibles): tumores cerebrales, tumores de nervios acústicos y vestibulares".

¿Otras evidencias?

La propia industria reconoce en sus informes su preocupación por que los impactos sobre la salud afecten a su cuenta de resultados.

El proveedor de seguros Swiss Re subraya el alto riesgo de la 5G, y por tanto las aseguradoras no aseguran sobre esta tecnología.

¿Qué puedo hacer?

Infórmate, informa, ¡Únete a nosotros!

Por el derecho a la información.
Por el derecho a la salud y a una tecnología biocompatible.
Porque una sociedad que no protege la salud de los ciudadanos ni del medioambiente no tiene futuro.

COMPARTE, GRACIAS.

Convocan:

Acción Pamplona (Asanacem, Ecologistas en Acción, EQSDS).

ACCIONES DE PROTESTA 25 DE ENERO STOP 5G, en:

BARCELONA: 12:30h Pg de Gracia/Diagonal (Davant del PALAU ROBERT)

PAMPLONA: 11h a 13h en la Plaza del Ayuntamiento

SEGOVIA: 17h Plaza del AZOGUEJO

MURCIA: 18h a 20.30 GLORIETA de ESPAÑA

MADRID: 12:30-14:00h Paseo DEL PRADO 18 (Frente al Ministerio de Sanidad)

GRANADA: 12:30-13:30 h Plaza del Carmen Nº3 de Granada

viernes, 20 de diciembre de 2019

La red 5G (III). Ocultación deliberada de la evidencia científica de los perjuicios

LOS GOBIERNOS MUNDIALES NO VELAN DEBIDAMENTE POR LA SALUD DE LOS CIUDADANOS
  
MAGDALENA DEL AMO - 12 Dic 2019
No pretendemos alarmar, sino informar. La red 5G es mucho más nociva que la 4G. Nos enfrentamos al mayor problema para la salud que la humanidad del presente tiene planteado. Y todo por la dichosa economía de unos cuantos adoradores del dios Mamon, que consideran que el dinero tiene prioridad sobre cualquier otro factor, aunque este se llame salud. Nosotros, cumpliendo con nuestra obligación de periodistas, alzamos el altavoz para alertar sobre lo que está ocurriendo, que es de suma gravedad. No podemos continuar oyendo la suave orquesta del Titanic, mientras el barco se hunde y perecemos con él. Estudios publicados recientemente, muy bien contrastados, predicen quemaduras térmicas en la piel de los seres humanos por efecto de la radiación 5G.

Se oculta deliberadamente la evidencia científica de los perjuicios

Los grandes interesados en la implementación del 5G son la industria y los gobiernos, y han ido excluyendo a los científicos reconocidos a nivel mundial, expertos en el ámbito de las ondas electromagnéticas que han documentado efectos biológicos en humanos, animales, insectos y plantas, y efectos alarmantes en la salud y el medio ambiente en miles de estudios contrastados. El motivo de que las actuales pautas de seguridad sean inadecuadas son los conflictos de intereses de los organismos de normalización “debido a sus relaciones con las compañías de telecomunicaciones o eléctricas socavan la imparcialidad que debe regir la regulación de los Estándares de Exposición Pública de las radiaciones no ionizantes”. El profesor emérito Martin L. Pall expone en detalle en su revisión de la literatura los conflictos de interés, y las listas de estudios importantes que han sido excluidos.

Las pautas de seguridad actuales se basan en la hipótesis obsoleta de que el calentamiento es el único efecto dañino de los campos electromagnéticos. Sin embargo, como bien declaran Maekov y Grigoriev, “los estándares actuales no consideran la contaminación real del medio ambiente con radiación no ionizante”. Cientos de científicos, incluidos muchos de los que firmaron la petición a la que aludimos y de la que tomamos los datos, han demostrado que se producen muchos tipos diferentes de enfermedades y lesiones agudas y crónicas son causadas sin calentamiento a partir de niveles de radiación muy por debajo de las directrices internacionales.

Las antenas deberían estar situadas lejos de las zonas donde se duerme y se trabaja y de los lugares de tránsito. De igual modo, para proteger la vida silvestre, deberían estar excluidas de los espacios naturales. Al mismo tiempo, los satélites de comunicaciones comerciales deberían ser limitados en número y prohibirlos en órbitas bajas o medianas. Tampoco estas sugerencias científicas de alerta están siendo tomadas en cuenta. Es como predicar en el desierto, o peor,

La radiofrecuencia tiene efectos agudos y crónicos

La radiación de radiofrecuencias tiene efectos tanto inmediatos como a largo plazo. El cáncer y las enfermedades cardíacas son ejemplo de efectos a largo plazo. La alteración del ritmo cardíaco y los cambios en la función cerebral son ejemplo de efectos inmediatos. El síndrome que en la antigua Unión Soviética se denominó enfermedad de las radiofrecuencias y que hoy en día se denomina mundialmente hipersensibilidad electromagnética puede ser agudo o crónico. El profesor Dr. Karl Hecht ha publicado una historia detallada de estos síndromes, compilados a partir de una revisión de más de 1500 artículos científicos rusos y de las historias clínicas de más de 1000 de sus propios pacientes en Alemania. Los hallazgos objetivos incluyen trastornos del sueño, presión arterial anormal y frecuencia cardíaca, trastornos digestivos, pérdida de cabello, tinnitus y erupción cutánea. Los síntomas subjetivos incluyen mareos, náuseas, dolores de cabeza, pérdida de memoria, incapacidad para concentrarse, fatiga y síntomas parecidos a la gripe y al dolor cardíaco.

Los gobiernos mundiales no cuidan a los ciudadanos

En contra de lo que establece el principio de precaución y el sentido común, la Unión Europea, los Estados Unidos y los gobiernos nacionales de todo el mundo no solo no están haciendo nada al respecto, sino que están tomando medidas para garantizar un entorno regulatorio “libre de barreras”, es decir, vía libre sin ningún tipo de restricción. Como hemos expresado, están prohibiendo a las autoridades locales hacer cumplir las leyes ambientales, y “en aras de una implementación rápida y rentable”, eliminando “cargas innecesarias, como los procedimientos de planificación local y la variedad de límites específicos en las emisiones de campos electromagnéticos y los métodos necesarios para agregarlos”. Es completamente suicida, pero es lo que hay.

Los gobiernos también promulgan leyes para hacer que las instalaciones inalámbricas se puedan utilizar en cualquier lugar público. Con el 2G, 3G y 4G, una gran parte de las instalaciones inalámbricas se ubicaban en propiedades privadas a cierta distancia de hogares y negocios. Sin embargo, para que se espacien a menos de 100 metros de distancia –que es la que requiere la red 5G—ahora se ubicarán en la acera, justo al lado y  enfrente de hogares y negocios, y sobre las cabezas de los peatones, incluidos madres con bebés. En los procedimientos de instalación se están suprimiendo los requisitos de notificación y audiencia pública. Incluso en los casos en que exista una audiencia pública y 100 expertos científicos testifiquen contra el 5G, se aprueban leyes que hacen que sea ilegal que las autoridades locales tengan en cuenta su testimonio. Es decir, de nada nos servirá la denuncia y la protesta. La legislación en Estados Unidos, por ejemplo, prohíbe a los gobiernos locales regular la tecnología inalámbrica “en base a los efectos sobre el medio ambiente de la radiación de radiofrecuencia”, y los tribunales han revocado las reglamentaciones locales sobre colocación de torres celulares, simplemente porque la mayoría de los testimonios públicos versaban sobre la salud. El mundo al revés. Las aseguradoras no proporcionan cobertura contra los riesgos de CEM, y no hay claridad sobre quién asumirá la responsabilidad legal por los daños que surjan de la exposición al 5G, ya sea en la Tierra o en el espacio. Vacío legal total, pero quien pierde es el afectado. Continuaremos en “La Red 5G IV”.

miércoles, 30 de octubre de 2019

El despliegue del 5G se realiza sin garantías ambientales y sanitarias

28/10/2019
  • Ecologistas en Acción pide al Ministerio de Economía y Empresa la revisión de oficio del Plan Nacional 5G y de todos los actos que se han aprobado en desarrollo del mismo.
  • El plan no tiene la preceptiva evaluación ambiental estratégica ni una evaluación de impacto en la salud.
  • Al mismo tiempo, no existe la Comisión Interministerial de Radiofrecuencias y Salud, que debería velar por las condiciones de despliegue de las redes inalámbricas.
El despliegue de la tecnología 5G se está realizando en España de forma muy irregular y sin las garantías suficientes. Alertado sobre ello, el Defensor del Pueblo, en su resolución de 21-8-2019, concluye que el Plan Nacional 5G no se sometió a evaluación ambiental estratégica y que dicha decisión se adoptó unilateralmente por el órgano promotor del plan, el Ministerio de Economía y Empresa, sin consultar con el órgano ambiental, el Ministerio para la Transición Ecológica, sobre la procedencia de efectuar dicha evaluación. Por tanto, el plan incumple los requisitos exigidos por la Ley 21/2013 de evaluación ambiental estratégica e incluso podrían suscitarse dudas en relación con la falta de aprobación formal.

Del mismo modo, tampoco se ha realizado la evaluación del impacto en salud que prevé el artículo 35 de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

Ecologistas en Acción ha presentado ante la Secretaría de Estado para el Avance Digital del Ministerio de Economía y Empresa un recurso extraordinario de revisión contra el Plan Nacional 5G y todos los actos que se han aprobado en desarrollo del mismo. A su vez, ha solicitado a la ministra Nadia Calviño la revisión de oficio del Plan Nacional 5G y de todos los actos que se han aprobado en su desarrollo.

Ecologistas en Acción también ha enviado una carta a la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y a la ministra de Transición Ecológica. En ella se les solicita que, teniendo en cuenta las consideraciones de la resolución del Defensor del Pueblo, en la que considera que “el análisis de estos aspectos y del potencial riesgo para la salud del empleo de la tecnología 5G a través de la banda de 26 GHz excede las funciones de esta institución y requiere la intervención de órganos y administraciones públicas distintas de la Secretaría de Estado, entre ellas las sanitarias”, se elabore conjuntamente con el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social el proyecto de reglamento por el que debe regularse la Comisión Interministerial sobre Radiofrecuencias y Salud, y que se apruebe por el Consejo de Ministros.

Ecologistas en Acción intentará por los medios legales y judiciales a su alcance que se cumpla la normativa que tiene como fin la protección del medio ambiente y de la salud pública ante este despliegue de la tecnología 5G que se ha dejado irresponsablemente al libre albedrío de las empresas de telecomunicaciones, dando por sentada su inocuidad, algo que cada vez está más en cuestión.

martes, 2 de julio de 2019

Alerta ante el despliegue del 5G

  • Ecologistas en Acción alerta de que el despliegue de la tecnología 5G se está haciendo sin evaluar sus posibles efectos sanitarios y ambientales, a pesar de los contundentes y numerosos llamamientos científicos a aplicar el principio de precaución.
  • No se ha realizado la evaluación de impacto sobre la salud que exige la Ley de Salud Pública, y sin que se haya puesto en marcha el Comité de Radiofrecuencias y Salud recogido en la Ley de Telecomunicaciones.
En todo el mundo se está produciendo el despliegue acelerado de la tecnología 5G. Vodafone ha anunciado en España que lanzará nuevos servicios gratuitos 5G en 15 ciudades vendiendo los primeros móviles 5G, usando a vieja estrategia de crear gratis la necesidad para más adelante cobrarla. Los medios de comunicación destacan los grandes beneficios de esta nueva tecnología, pero no nos explican que paralelamente está habiendo una verdadera movilización de científicos a nivel internacional que están alertando de sus riesgos potenciales.

Cuando se introduce una nueva tecnología en el mercado previamente se ha investigado en un laboratorio con células y animales para demostrar su inocuidad para las personas y el medio ambiente. Pero en el caso del 5G no es así. En 2017, Hardell, científico en base a cuyas investigaciones epidemiológicas la OMS declaró las tecnologías inalámbricas como cancerígeno de nivel 2B, encabezó un llamamiento firmado por 180 científicos pidiendo a la Unión Europea una moratoria del despliegue del 5G hasta que se demuestre su inocuidad, pues ya se han publicado miles de artículos científicos que evidencian el daño producido por las anteriores tecnologías inalámbricas para la salud de las personas, pero también para los animales y para las plantas. Sin embargo, el 5G no se ha investigado previamente a su introducción. En 2018 se puso en marcha un nuevo llamamiento científico firmado ya por más de 100.000 investigadores, médicos, asociaciones y ciudadanas de 187 países pidiendo a la OMS y a la ONU que se detenga el despliegue hasta contar con evidencias de inocuidad. Numerosos científicos han escrito a políticos, senadores y gobernadores pidiendo una moratoria.

A finales de 2018 el SCHEER, Comité Europeo de Riesgos Emergentes clasificó en su informe de riesgos con un 3 sobre 3 el daño potencial para la fauna salvaje que se puede producir por el aumento de contaminación electromagnética debido al despliegue del 5G.

De hecho, algunos políticos han atendido a las advertencias científicas. La ministra de Medio Ambiente de Bruselas ha bloqueado el despliegue 5G alegando que no está dispuesta a que los habitantes de Bruselas se conviertan en “conejillos de indias”. Cantones suizos, a los que pertenecen ciudades tan importantes como Ginebra o Lausana, también han bloqueado el 5G hasta que se investiguen sus posibles efectos sobre la salud. Alcaldes como el de la ciudad italiana de Morino también se han opuesto a este despliegue. Ayuntamientos como el de Florencia han firmado una moción por la que se reclama que se aplique el principio de precaución.

La ciudadanía también se está movilizando a nivel mundial. Existen más de 150 movimientos STOP 5G repartidos por todos los continentes. En EE UU el movimiento ‘Americanos por una Tecnología Responsable’ ha reunido 59 ciudades de 23 Estados. Ciudadanos y asociaciones de San Francisco, Washington, Nueva York, Santa Fe o Chicago no solo se están manifestando, también en algunos casos están emprendiendo acciones judiciales contra la FCC, organismo que regula las telecomunicaciones en EE UU, por no proteger la salud de los ciudadanos.

Ecologistas en Acción y la Plataforma Estatal Contra la Contaminación Electromagnética denunciaron en su día en las aportaciones públicas al Plan Nacional 5G que este se ha puesto en marcha sin realizar una evaluación de impacto sobre la salud, como determina la Ley General de Salud Pública. Llama por otra parte poderosamente la atención que la Ley de Telecomunicaciones de 2014 preveía la constitución de un Comité Interministerial sobre Radiofrecuencias y Salud, pero no se ha creado en cinco años. Y ello a pesar de que el Defensor del Pueblo ha hecho varios requerimientos para ello al Ministerio de Sanidad del gobierno del PP y al Ministerio de Industria del gobierno del PSOE. Es decir, no existe un órgano que realice un seguimiento de los posibles efectos para la salud de este despliegue.

Para que una tecnología sea social y ambientalmente apropiada debería no causar daño a las personas y a las restantes formas de vida animales y vegetales; no debería comprometer de modo irreparable el patrimonio natural y la salud de las futuras generaciones; no debería ser coercitiva, y debería respetar los derechos y las posibilidades de elección de sus usuarios voluntarios y de sus sujetos involuntarios y no debería tener efectos generalizados irreversibles, aunque estos parezcan a primera vista ser beneficiosos o neutros. Ninguno de estos requisitos los cumple la tecnología 5G. Y lo que es gravísimo, su despliegue supone un incremento exponencial de la contaminación electromagnética, tanto por un aumento en las potencias, pues el 5G se añade, no sustituye al 2G, 3G, 4G ni al wifi. Se emplearán nuevas frecuencias, también se van a desplegar millones de nuevas antenas y se van a poner en órbita miles de satélites en todo el mundo de tal modo que no existirá un rincón en la Tierra en el que se garantice que quienes necesitan preservarse de esta tecnología por motivos de salud, como las personas electrohipersensibles, puedan hacerlo.

A lo largo de la historia nos hemos equivocado muchas veces con nuestras decisiones tecnológicas. Aunque nos hayan proporcionado grandes avances en nuestra calidad de vida, también han llevado aparejados graves inconvenientes para la salud, los ecosistemas y el planeta. Hasta ahora, esos errores han sido fruto del desconocimiento. Esta va a ser la primera vez en la historia de la humanidad en la que la ciencia nos ha alertado de los potenciales y graves efectos negativos que esta nueva tecnología 5G puede tener para la vida si no se investiga previamente y se corrigen sus posibles riesgos.

Para Ecologistas en Acción estamos siendo víctimas de un “despotismo tecnológico”. Políticos y medios de comunicación, salvo honrosas excepciones, parecen estar más al servicio de la tecnología que de la ciudadanía. La tecnología debería estar sujeta a un control democrático real. La ciudadanía debería estar informada de sus ventajas, pero también de sus posibles riesgos, y entre todos deberíamos decidir si nos interesa seguir hacia adelante o si preferimos “parar un poco” para perfeccionar la nueva tecnología y no cometer errores que luego se demuestren irreversibles. Aunque nos vendan la rapidez y la baja latencia del 5G que va a permitir bajarnos una serie en segundos, lo que una vez más podemos poner en riesgo desde la inconsciencia es la vida misma. Hay que aplicar el principio de precaución y desplegar una tecnología solo cuando se garantice su inocuidad.

domingo, 14 de abril de 2019

Suiza bloquea el despliegue de la telefonía 5G hasta que se demuestre su seguridad

Ginebra y algunos cantones suizos no permitirán nuevas antenas hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública
Una de las antenas que permite la tecnología móvil 5G REUTERS
TERESA BENÍTEZ DE LUGO
CORRESPONSAL EN GINEBRA: 14/04/2019

Personas con electrosensibilidad y detractores de las ondas electromagnéticas han cantado victoria esta semana en los cantones suizos de Ginebra (GE),Vaud (VD) y de Neuchatel (NE) al anunciarse que, por el momento, se bloqueará la instalación de antenas 5G en sus territorios hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública.

Por el momento no se trata sino de una suspensión que será seguida de un debate sobre la necesidad y las consecuencias sanitarias que podrían acarrear este tipo de tecnología. La decisión fue tomada tras la organización de una verdadera cruzada, de políticos y ciudadanos, contra el despliegue de emisoras de ondas de tipo 5G.

La noticia fue acogida con gran júbilo por los que se oponían a esta medida. Las autoridades congelarán, de inmediato, la instalación de antenas emisoras y se esperará hasta que Berna publique conclusiones sobre el impacto que tiene este tipo de tecnología en la salud humana para continuar con este proyecto.

Los demás cantones suizos no han reaccionado de la misma manera aunque las autoridades políticas afirmaran que seguirán con atención el desarrollo de esta polémica sobre las ondas electromagnéticas y organizarán consultas, antes del verano, para determinar si es útil la instalación de este tipo de antenas en sus territorios.

Ondas electromagnéticas milimétricas

La decisión se ha tomado invocando el principio de «precaución» hasta que existan estudios científicos independientes porque, a diferencia de la 4G, la tecnología 5G, que dentro de pocos años se instalará a nivel mundial, tendrá más potencia al emitir ondas electromagnéticas milimétricas (MMW).

Según los detractores de estas tecnologías, las antenas que emiten estas ondas tienen longitudes de ondas muy cortas, en comparación con las actuales, y serán necesarias más celdas de emisión a poca distancia entre ellas para poder conectar a barrios, pueblos o incluso ciudades enteras. El impacto para la población será permanente, señalaron.

En el cantón de Ginebra, la moción, aprobada en el Consejo de Estado contó con 58 votos favorables, 28 en contra y una abstención. En el documento se solicita que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lleve a cabo estudios científicos independientes que permitan contrastar las informaciones del gobierne suizo sobre la 5G.

Permisos de construcción paralizados

Muchos permisos de construcción, de antenas 5G, habían sido ya otorgados a los principales operadores de telefonía suizos que verán, de esta manera, recortadas sus ambiciones de ofrecer, lo antes posible, una cobertura nacional de este protocolo de comunicación.

«Swisscom», había puesto ya en venta un smartphone 5G.

Por su parte Sunrise, segundo operador del país, anunció esta semana que ya había instalado la 5 G en 150 localidades y que los limites de radiación son respetados de acuerdo con la estricta reglamentación vigente en Suiza. «Actualmente la desinformación acerca de la 5G va viento en popa», afirmaron fuentes de la compañía.

martes, 26 de febrero de 2019

La llegada de la tecnología 5G viene acompañada de más radiación: una cruz para personas electrohipersensibles

Por Carla Benito, 26 febrero, 2019

A nivel español pues no hay ningún tipo de regulación que presione a las empresas productoras de telefonía móvil para responder ante unos límites por salud y seguridad. En Francia, el trabajo en conjunto de dos organizaciones ha conseguido ya la retirada de ciertos modelos del mercado.
El Colectivo Ronda ha acogido a la Asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud y dos asociaciones francesas en el día que se iniciaba el Mobile World Congress en Barcelona para denunciar el poco control en la industria telefónica respecto a las ondas electromagnéticas

Per la pressió de l'associació Phonegate alert França ja ha retirat tots els exemplars de 10
models de telèfon mòbil / Carla Benito
El escándalo llamado Phonegate destapó que varias compañías de teléfonos móviles falseaban los datos a fin de pasar las pruebas de seguridad de sus aparatos. La asociación Phonegate Alert consiguió vía petición judicial que la ANSES, la Agencia nacional de seguridad sanitaria de la alimentación, del medio ambiente y del trabajo francesa, publicara un estudio que había realizado donde se estudiaba la exposición de 500 móviles diferentes. La presión de la asociación hacia las autoridades francesas ante la impasividad de las empresas productoras hizo que Francia retirara todos los ejemplares de 10 modelos de teléfono móvil.

La norma europea establece para los móviles un nivel máximo de SAR (Tasa de absorción específica en sus siglas en inglés Specific Absorption Rate) de 2 watios por cada kilogramo pero algunos fabricantes se acercan peligrosamente a esta cifra y la mayoría la pasan o la multiplican en el contacto con la piel. Por lo demás, los directores de las dos principales organizaciones que trabajan por la regularización de los derechos en torno a los móviles y sus radiaciones en Francia, consideran que este nivel de exposición a las ondas electromagnéticas ya es demasiado elevado.

Coincidiendo con el inicio de la celebración del Mobile World Congress en Barcelona, ​​la asociación estatal con grupos locales Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud han denunciado en la sala de actos del Colectivo Ronda el uso indiscriminado de la tecnología teniendo esto en consecuencia un impacto superior en la salud de personas con electrohipersensibilitat (EHS) y sensibilidad química múltiple (SQM). Juan Antonio Rivera, asesor en salud del hábitat, geobiología, contaminación electromagnética y bioconstrucción, es también uno de los portavoces de la asociación Electro y Químico Sensibles miedo el Dereho a la Salud. Explicó que si bien a nivel internacional el caso Phonegate sonó, no fue hasta que ellos sacarlo en rueda de prensa en Madrid que comenzó a hacerlo en España.

De aquella intervención, ahora, dos diputados de Podemos están preguntando al Gobierno  ‘¿Qué se está haciendo en España?’ Dado que el caso Phonegate ha supuesto sólo en Francia la retirada o intervención de 100.000 smartphones del mercado por superar los límites SAR permitidos. Pero si bien la tarea de denuncia es importante, también lo son otras acciones que realizan como asociación como crear guías de accesibilidad para personas EHS o SQM, realizar protocolos de actuación hospitalaria o proponer la modificación de la guía de valoración de la INSS hacia estas personas.

A nivel español pues no hay ningún tipo de regulación que presione a las empresas productoras de telefonía móvil para responder ante unos límites por salud y seguridad. En Francia, el trabajo en conjunto de dos organizaciones ha conseguido ya la retirada de ciertos modelos del mercado.

La preocupación se incrementa por la aparición del 5G. Pierre-Marie Théveniaud es el presidente de Robindes Toits, la Asociación Nacional para la Seguridad Sanitaria en las Tecnologías Inalámbricas (Association nationale pour la SECURITE sanitario dans les technologies sanos hilos), desde donde quieren poner al descubierto las mentiras que hay alrededor de la emisión del 5G. Théveniaud, de visita en Barcelona para hablar del caso Phonegate y la situación actual, ha querido poner énfasis en que hoy en día lo tenemos todo conectado: “la casa, el coche, en el trabajo, las comunicaciones son en red … muchos estudios apuntan que sí existen efectos nocivos para la salud pero aún así se están permitiendo bandas de frecuencia más alta “. Dijo además, que sí se está yendo hacia el modelo 5G con todo lo que conlleva y es que esta tecnología “aportará 12,3 trillones de dólares a la economía global de aquí a 2035 y sólo 500 mil millones de euros de inversión necesarias en los próximos 10 años según Bruselas “. En este sentido, Théveniaud ha denunciado que “la salud de la población no debe basarse sólo en el beneficio”.
Marc Arazi, Juan Rivera y Pierre_marie Théveniaud durante la rueda de prensa en 
Barcelona de Phonegate Alert / CB
Se habla de la tecnología 5G como inteligente dado que las antenas pueden orientarse para encontrar el mejor ángulo: se minimiza el epicentro de salida para mejorar y ampliar la recepción. Théveniaud también ha explicado que, con este método, la potencia de radiación es más alta, de hasta 900 kW de radiación. Además, denuncia que la intención sea “montarlo en la calle, en las aceras, como servicio público”. Estar rodeado de antenas pequeñas, que conectan con antenas grandes, que a la vez conectan con satélites, hace que todo el mundo esté afectado por la radiación y que, probablemente, más gente empiece a desarrollar efectos secundarios. Efectos que pueden ser, según Théveniaud y los estudios donde se apoya, de carácter sanitario o biológico. En este sentido, las demandas que emiten desde Robin des Toits son muy concretas: una moratoria para el desarrollo del 5G y hacer estudios de los efectos sanitarios previos a su implementación, una revisión de las normas específicas desde bases científicas, no utilizar los móviles entre los menores de 14 años y, teniendo en cuenta los efectos biológicos y más en las funciones cognitivas de niños y jóvenes, reconocer oficialmente los efectos sanitarios de la electrohipersensibilidad.

Los datos estiman que en el mundo hay más de 300 millones de personas con EHS pero aún así “los productore s dan prioridad a la capacidad y al diseño de sus modelos por encima de la salud de 6 mil millones de usuarios”. Esta es la denuncia principal de la asociación Phone Gate Alert. Protect users ‘health que cuenta con el doctor Marc Arazi como presidente. Arazi, también presente en Barcelona coincidiendo con el Mobile World Congress, ha aprovechado para denunciar que las autoridades públicas no están informando a la población ni los consumidores de lo que supone la exposición a las ondas electromagnéticas ante el contacto de su uso sobre el cuerpo.

Actualmente hay dos reglamentos en torno a la industria de la telefonía: uno de ellos, de Estados Unidos, que le siguen 19 países, y otra, entre los que se encuentran España y la mayoría de estados de Europa, que le siguen 150. Este segundo es del año 1993 y el de Estados Unidos de 1996. Arazi considera que ambos están anticuados y que el de EEUU es más protector de la salud que el vigente aquí.

Desde la asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud consideran que el escándalo Phonegate pone en evidencia como “los niveles reales de radiación de los teléfonos móviles supuestamente regulados por los gobiernos europeos son en realidad mucho mayores que los anunciados por los fabricantes, en muchos casos los niveles reales de radiación son trece veces más altos que los límites establecidos por las autoridades competentes “. Ante esto, Marc Arazi explica que el 90% de los móviles comprobados en Francia en 2015 excedían los valores de SAR y con estos datos en la mano han logrado hacer retirar 10 modelos de móviles. Y es en esta línea que Arazi quiere insistir.

Hoy por hoy, sólo Francia y los Países Bajos realizan un control post puesta en el mercado de los productos. Hay entonces que seguir presionando pero también Arazi pide generar conciencia y cambiar los usos del móvil y por ello es necesaria la implicación del consumidor, que no debe verlo como una limitación: “no dejamos de conducir cuando pusimos los cinturones de seguridad en los coches “.