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sábado, 5 de mayo de 2018

La UE veta el uso de tres insecticidas letales para las abejas

Los gobiernos de la UE dan su visto bueno para restringir el uso al aire libre de la clotianidina, el imidacloprid y el tiametoxam por ser responsables de la muerte masiva de insectos polinizadores en la UE
Una abeja muerta en un campo de almendros de Valencia. GREENPEACE
LUCÍA VILLA @Luchiva

La Unión Europea restringirá casi por completo el uso de los pesticidas que están acabando con millones de abejas y otros insectos polinizadores en Europa. En concreto, Europa vetará tres insecticidas neonicotinoides fabricados por los gigantes químicos Bayer y Syngenta: la clotianidina, el imidacloprid y el tiametoxam, autorizados en la UE desde 2005 y parcialmente limitados en 2013 por su daños a las poblaciones de abejas. Ahora, y en base a un último estudio de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicado en febrero que confirmó el grave perjuicio de estos productos para los insectos polinizadores, la Comisión ha decidido ampliar ese veto.

La nueva regulación a la que una mayoría de gobiernos de la UE ha dado el visto bueno este viernes implicará la total prohibición del uso de estos tres pesticidas en espacios al aire libre, donde se usan de forma mayoritaria, aunque se seguirá permitiendo su uso en invernaderos permanentes. Antes sólo se había limitado su uso en cultivos atractivos para las abejas como el maíz, la colza o el girasol, pero ahora el veto afecta a cualquier tipo de cultivo. La normativa entrará en vigor a finales de año, según ha anunciado la Comisión Europea en un comunicado.

"La CE propuso estas medidas hace meses en base al asesoramiento científico de la EFSA. La salud de las abejas sigue siendo de vital importancia para mí ya que forman parte de la biodiversidad, de la producción de alimentos y el medio ambiente", ha dicho el comisario europeo de Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis.

Aunque España no quiso adelantar cual sería su posición en la votación que se produjo este viernes, su voto finalmente a favor ha resultado crucial para conseguir la prohibición, que necesitaba el visto bueno de al menos 16 países con una representación del 65% de la población europea para salir adelante. Los grupos ecologistas han celebrado la decisión.

La votación contó finalmente con 16 países a favor (Francia, Alemania, España, Italia, el Reino Unido, los Países Bajos, Austria, Suecia, Grecia, Portugal, Irlanda, Eslovenia, Estonia, Chipre, Luxemburgo y Malta) —que representan el 76,1% de la población de la UE— , cuatro en contra (Rumania, la República Checa, Hungría y Dinamarca) y ocho abstenciones (Polonia, Bélgica, Eslovaquia, Finlandia, Bulgaria, Croacia, Letonia y Lituania).

La desaparición masiva de abejas y de otros polinizadores es un fenómeno que afecta al continente desde hace unos 20 años, especialmente a los países más al sur, como España, y al que los científicos han dedicado multitud de investigaciones. Aproximadamente el 90% de las especies de plantas con flores y el 75% de los cultivos en el mundo dependen de la polinización animal para sobrevivir, por lo que el declive de estos insectos implica graves riesgos para la la alimentación de la humanidad y la conservación de la biodiversidad. En Europa, el 37% de las poblaciones de abejas está en declive y el 24% en peligro de extinción, según la Coalición para la Conservación de los Polinizadores, de la que España forma parte desde 2016.

Aunque su desaparición no es responsabilidad sólo de los pesticidas —entre las causas también se cuentan los cambios en el uso de la tierra, las prácticas de agricultura intensiva, las especies exóticas invasoras, los patógenos, el cambio climático o las enfermedades y plagas— el efecto nocivo para las abejas de los insecticidas conocidos como neonicotinoides ha quedado científicamente avalado en multitud de estudios desde hace tiempo. Por eso la UE restringió parcialmente su uso en 2013. Y lo amplía ahora, tras quedar completamente confirmado por la EFSA.

No obstante, los tres químicos prohibidos por la UE no son los únicos pesticidas neonicotinoides que se usan en Europa. También el acetamiprid y el thiacloprid contienen esta sustancia activa, pero no han sido prohibidos. La EFTA considera que el primero conlleva "un bajo riesgo" para las abejas y el segundo está en revisión por ser un disruptor endocrino. No obstante, la organización ecologista Greenpeace considera que en Europa, uno de los lugares más afectados del mundo por el fenómeno de la desaparición de abejas junto a Norteamérica, se usan hasta 7 pesticidas dañinos para estos insectos.

"Los gobiernos deben prohibir todos los plaguicidas dañinos para las abejas y finalmente romper con la dependencia de los plaguicidas químicos en la agricultura”, ha señalado Franziska Achterberg, directora de Política Alimentaria de la UE de Greenpeace, que ha celebrado este primer paso "fundamental" dado hoy por Estados miembros.

martes, 20 de junio de 2017

La Unión Europea reconoce al fin los daños del bisfenol, un químico tóxico cotidiano

Por Miguel Jara 19 de junio de 2017

La Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA por sus siglas en inglés) ha reconocido oficialmente que el bisfenol A es un químico tóxico que altera nuestro sistema hormonal. Esto se sabía desde hace años por cantidad de estudios científicos pero aunque tarde llega el reconocimiento, lo que implicará la toma de medidas reguladoras de la sustancia, muy usada en tiquets de compra, juguetes infantiles, botellas de plástico o latas de conservas.

La decisión de reconocer de manera oficial que el bisfenol A (BPA) es lo que se denomina un “disruptor endocrino” fue adoptada por unanimidad en el seno del comité de la ECHA, que se reunió la semana pasada en Helsinki. Esta sustancia interfiere en el normal desarrollo de las glándulas, en las funciones cognitivas y en el metabolismo.

El bisfenol A es una de las muchas sustancias químicas contaminantes con las que estamos en contacto a diario y que una vez dentro de nuestro organismo modifican el equilibrio de las hormonas. Éstas son mediadoras químicos que conectan un órgano con otro, que los comunican.

La normal actividad de las hormonas puede ser amplificada o disminuida por los disruptores endocrinos que en ocasiones llegan a impedir la actividad de la hormona generando enfermedades.

La iniciativa ha partido de Francia que había propuesto que el bisfenol A se catalogado como tóxico para la reproducción y se incluya en una lista de sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) de la ECHA, lo que ha provocado intensos debates en el Comité de los Estados miembros de dicho organismo.

Todo esto se produce produce después del reconocimiento de cuatro sustancias de la familia de los ftalatos (usadas para modelar con facilidad los plásticos), también hayan sido reconocidas como disruptores endocrinos para los seres humanos.

Para la ECHA era fundamental establecer unos criterios claros de identificación de los disruptores endocrinos, algo que puede servir también en las discusiones que en paralelo se llevan a cabo en el contexto de la ley sobre los plaguicidas. Como explica Natacha Cingotti, responsable de las políticas de Salud y Sustancias Químicas, de la Alianza de Salud y Medio Ambiente, una de las organizaciones civiles a las que la Unión Europea ha consultado por este tema:
"Aunque los efectos adversos del BPA están muy bien documentados, las dificultades para que fuese reconocido como un disruptor endocrino nos recuerda la importancia de establecer unos criterios claros sobre los EDC que sirvan de guía en el Comité sobre Plaguicidas de la UE, que se reunirá en las próximas semanas”.

El bisfenol A, muy utilizado en la producción de los plásticos de policarbonato y en revestimientos de las latas en las que se envasan alimentos y bebidas, puede tener consecuencias adversas para la salud reproductiva, el sistema nervioso, el sistema inmunológico e incluso provocar cáncer, de mama por ejemplo, así como interferir en el metabolismo y la salud cardiovascular.

Hasta ahora la UE sólo lo había reconocido como una sustancia preocupante por sus efectos sobre la reproducción. Así que asistimos a un importante avance.

Está claro que los intereses en torno a las sustancias químicas dañinas para la salud humana son muchos.

La principal legislación europea sobre químicos tóxicos, el Reglamento REACH (acrónimo de Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas), tiene un elevado potencial para proteger la salud y el medio ambiente, pero requiere una aplicación y desarrollo efectivos.

Ya se han cumplido diez años desde que se implantó tras una dura pelea que llevó años y años por las trabas que pusieron los lobbies industriales. La Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB, en inglés) afirma que todavía queda mucho trabajo para conseguir que la normativa se aplique adecuadamente.

REACH ha ayudado a muchas empresas a comunicar mejor los riesgos de sus productos aunque las compañías siguen reticentes a tratar el tema por la mala imagen que puede acarrearles. Hace dos años se publicó el informe BISFENOL A: Una sustancia tóxica en las latas de comida. ¿Qué están haciendo las empresas alimentarias en España?

Hay empresas que lo han eliminado de sus envases o están en ello pero son las menos, por desgracia. De las más de 100 compañías encuestadas sólo siete declararon explícitamente haberlo retirado de todas sus latas y envases o hacerlo a lo largo de 2015, cuando se hizo el trabajo.

La buena noticia es que un porcentaje importante de las que contestaron, más de un 60%, sí afirmaron estar tomando medidas para eliminar el bisfenol A o al menos estar estudiándolo.

No obstante, más del 70% de las empresas rehúsan informar sobre la presencia de bisfenol A en sus latas y envases.

Esperemos que el nuevo reconocimiento de los daños de esta sustancia conduzca a las industrias a prescindir de ella.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Diarrea china en la UE

Trabajadores de una fábrica de noodles (pasta) en Nanjie, la última ciudad maoísta. / J. LEE (REUTERS)
  • La invasión de alimentos baratos asiáticos dispara las alertas sanitarias en Bruselas
  • Una partida de fresas contaminadas acabó en comedores escolares alemanes
Una nube negra pende sobre las ciudades del corazón de China; los camiones circulan a toda mecha por carreteras recién asfaltadas cargados de carbón de las minas y de vigas de hierro procedentes de las fundiciones de la zona. Mientras, en los campos acaba de terminar la recolección de la guindilla y el algodón; dentro de dos semanas le toca el turno al arroz. Y en abril al ajo. Miles de campesinas se afanan ahora poniendo la semilla que impulsará un crecimiento, extraordinariamente lucrativo, de las exportaciones de productos alimenticios. China ha inundado Europa de mercancía hasta el punto de acaparar mercados como los del ajo o la miel. Pero las primeras voces de alarma han surgido ya por el nivel de contaminación de algunos de esos alimentos y la falta de controles adecuados. Hace unas semanas, escolares alemanes sufrieron diarreas y vómitos tras devorar unas fresas de Qufu, la patria de Confucio.

El país donde ya se cose nuestra ropa, se ensamblan nuestros teléfonos inteligentes y se fabrican los juguetes de nuestros niños se lanza ahora a convertirse en un importante proveedor de comida. El valor de sus exportaciones de productos alimenticios casi se ha duplicado entre 2005 y 2010, llegando a alcanzar los 41.000 millones de dólares. Como comentaba un experto del ramo, “China ha entrado en este mercado de forma asombrosamente rápida e impetuosa”.

Pero como la imagen de esta nación de sueldos bajos no goza de mucho predicamento entre los consumidores, generalmente el ramo de los productos alimenticios calla acerca del origen de sus mercancías. Mucha gente empezó a tener claro qué porcentaje de la comida que tiene en el plato ha sido cosechada y producida en China cuando hace tres semanas miles de escolares del este de Alemania fueron víctimas de las fresas chinas contaminadas con norovirus.

Fabricantes chinos han vendido guisantes teñidos de verde, orejas de cerdo falsas o aceite de mesa usado

Como siempre, China se ha adaptado rápidamente a las necesidades del mercado. Si antes llegaban a Alemania fundamentalmente especialidades, hoy en día existe un mercado en expansión de productos básicos baratos e ingredientes preelaborados, como, por ejemplo, las fresas cortadas en cubos de 10 kilos que fueron a parar a los comedores escolares alemanes.

Hay dos cosas que hacen de China un país muy interesante para los grandes consorcios como Nestlé, Unilever o Metro: el precio y las cantidades. “Naturalmente, también podríamos comparar nuestras cebollas y setas a 10 proveedores diferentes, pero eso supone un despliegue inmenso”, explica el director de un consorcio. Las empresas tienen que instruir, atender y controlar a cada uno de sus proveedores.

Las tierras de labranza chinas son inmensas, como lo es también la cantidad de mano de obra barata. “Cosechar fresas, lavarlas y cortarlas supone mucho trabajo porque apenas se puede utilizar ninguna máquina”, explica Félix Ahlers, director de la empresa de productos congelados Frosta. Por eso surtirse de fruta en Europa, como hace su consorcio, resulta caro. Pero hay fabricantes que solo tienen en cuenta el precio.

La variedad de la mercancía que ofrece China parece prácticamente ilimitada. Por ejemplo, el país se ha convertido en el mayor exportador de miel del mundo. Además, ha intensificado la fabricación de productos elaborados: los márgenes de beneficio en el mercado son aún mayores que los de las materias primas. Una parte considerable de las capturas mundiales de salmón se procesan en China para obtener, por ejemplo, salmón ahumado.

El ajo se come en todas partes”, explica Wu Wiuqin, de 30 años, jefa de ventas de una empresa agrícola cuyo nombre, Success [éxito], es toda una declaración de principios. “Nosotros vendemos ajo en los cinco continentes”. Más del 80% del ajo comercializado en todo el mundo procede de China. Wu dice que en las ferias de alimentación comprueba que ningún país del planeta puede medirse con ellos.

Pegatinas para el transporte de animales en 
China. / K. PFAFFENBANCH (REUTERS)
Con el tiempo, la patria del pato a la pekinesa ha llegado a producir también pizzas congeladas para el mercado mundial (por la quinta parte de su precio en Alemania). Este servicio de reparto de pizzas a escala mundial no resulta demasiado preocupante medio ambientalmente. Según los cálculos del Instituto Ecológico de Friburgo, el transporte de productos congelados empeora poco el equilibrio ecológico. Por supuesto, “lo mejor es comer siempre productos locales y de temporada”, puntualiza Moritz Mottschall, miembro del Instituto Ecológico. Pero si uno tiene ganas de comer fresas en otoño, el suministro de 10 toneladas de mercancía por barco desde China produce unas emisiones de 1,3 toneladas de CO2. Ahora bien, si se acarrea en camiones esa misma cantidad de Alicante a Hamburgo se emiten 1,56 toneladas.

El mayor problema que entrañan los productos alimenticios chinos son las prácticas cotidianas de producción sobre el terreno: la carga de productos tóxicos debida al empleo de pesticidas o las dosis excesivas de antibióticos en la cría de animales, unido a veces a una total falta de escrúpulos. En 2008, un producto químico, la melamina, dañó la salud de 300.000 bebés. Los comerciantes chinos habían conseguido que la leche en polvo les cundiera más añadiendo este producto que, entre otras cosas, es perjudicial para los riñones.

Fabricantes chinos han vendido también guisantes teñidos de verde que pierden el color cuando se cocinan, orejas de cerdo falsas, col con una sustancia cancerígena como es el formaldehído y aceite de mesa usado, procedente de restaurantes, recogido en los desagües, reprocesado y vuelto a embotellar. El periódico estatal China Daily ha informado incluso de la existencia de huevos de gallina falsificados, cosa que solo resulta chistosa si uno está seguro de que jamás va a tener que comerse alguno.

En China, donde la gente no tiene esa seguridad, el activista Wu Heng se ha convertido en toda una estrella. La pasada primavera Wu leyó algo sobre un extraño polvo que los comerciantes añadían a la carne de cerdo para venderla como cara carne de vacuno. Decidió crear una página web con un mapa en el que se localizaban los escándalos de la industria alimentaria china a partir de la información facilitada por los medios de comunicación.

La supervisión de los productos vegetales es muy laxa. La mayoría llega a la UE sin pasar ningún control

Zhou Li, docente de la Universidad Renmin de Pekín que investiga la seguridad de los productos alimenticios, ha observado que, antes, los propios campesinos también comían lo que vendían. Pero ahora, una vez que han tomado conciencia de las consecuencias perjudiciales de los pesticidas, abonos, hormonas y antibióticos, producen una parte de los productos agrícolas para el mercado y el resto lo cultivan a la manera tradicional para abastecer a su familia. Hay informes que hablan de terrenos de labranza acotados donde se cultivan los vegetales que adquieren los funcionarios de alto rango.

Es cierto que en 2009 el Gobierno chino introdujo una nueva ley de seguridad alimentaria y en 2010 creó una comisión de seguridad alimentaria. Además, en el futuro, los consumidores que denuncien prácticas ilegales recibirán una recompensa.

Ahora bien, con solo volver la vista hacia Bruselas queda claro que todavía hay muchas cosas que están manga por hombro. Allí, un sistema de alarma rápida para productos alimenticios y forrajes avisa a todos los países de la UE cuando aparece un producto contaminado. Pues bien, China tiene un protagonismo desproporcionado: este año, hasta el mes pasado, se contabilizaban en Bruselas 262 avisos referentes a productos chinos. Entre ellos había pasta infestada de gusanos, gambas contaminadas con antibióticos, cacahuetes malolientes o frutas escarchadas con un contenido excesivo de azufre.

Ulrich Nöhle conoce a fondo la producción de alimentos en China. Este profesor de química alimentaria trabaja desde hace muchos años como auditor por cuenta propia en China verificando la calidad de los productos para comerciantes alemanes. Dice que lo que se recibe de China es “lo que uno ha pedido previamente”. Se debe “especificar a los socios comerciales cómo deben criar o cultivar el producto o, por ejemplo, qué requisitos implica el sello bio”. Si uno se limita a encargar en China mercancías lo más baratas posibles, sin sujeción a controles de ningún tipo, es responsable de no recibir los productos esperados.

Una vez que los productos están en camino, apenas se efectúan más controles. En el puerto de Hamburgo, donde se desembarcan la mayoría de los productos alimenticios procedentes de ultramar con destino al mercado europeo, más del 15% de los envíos con productos animales y del 20% de las mercancías vegetales proceden ya de China.

Cuando se trata de pescado, carne, miel o productos lácteos, antes de la llegada de la mercancía el importador debe registrarla en la Oficina de Control Veterinario e Importación del puerto de Hamburgo y presentar la documentación de importación. A continuación, dicha oficina decide si la mercancía se puede introducir en el país sin examinar. Los contenedores precintados solo se abren en caso de duda. Entonces los veterinarios analizan si funciona la refrigeración y si la mercancía ha sido transportada a la temperatura adecuada. A partir de ese momento, las ulteriores inspecciones son competencia de las instancias locales encargadas del control de productos alimenticios que están más familiarizadas con los chiringuitos de comida rápida y las granjas que con los flujos globales de mercancías.

Una explotación de fresas en Matou, 
al este deChina. / FANG DEHUA (AP)
La supervisión de los productos alimenticios vegetales es aún más laxa. La mayoría de las veces llegan a la UE sin pasar ningún tipo de control, a excepción de un pequeño número de productos especiales que ya han resultado problemáticos en el pasado o están bajo sospecha actualmente, como cacahuetes, soja, arroz, pasta, pomelos y té.

Este control insuficiente dificulta también la investigación de las causas cuando surgen problemas. En casi la mitad de los 3.697 casos en los que la UE lanzó advertencias durante el año pasado, los defensores de los derechos del consumidor “no pudieron rastrear la mercancía hasta llegar a sus productores originarios”, explica Nöhle, el experto en China. Por lo menos sí se ha llegado a saber quién es el proveedor de las fresas contaminadas. Estas frutas fueron cultivadas, cosechadas y congeladas en la provincia de Shandong y embarcadas rumbo a Hamburgo por la empresa Foodstuff.

Una vez en Europa, la empresa de alimentos congelados Elbfrost, un intermediario, se hizo cargo de las 44 toneladas de fruta y pagó las tasas aduaneras. Un día después, la empresa transportó las fresas en camiones hasta Mehltheuer en Sajonia. El principal cliente de Elbfrost era Sodexo, una empresa internacional de catering con sede en Francia que gestiona 65 cocinas regionales en Alemania. Funcionarios del Instituto Federal de Valoración de Riesgos y fiscales de Darmstadt investigan ahora laboriosamente en qué lugar se contaminaron las fresas.

La gerencia de Elbfrost declara que no volverá a importar mercancías de China en el futuro. La empresa dice que no puede garantizar que los proveedores chinos envíen “mercancía de calidad impecable”. Pero si la calidad es dudosa hasta ese punto, ¿por qué Elbfrost hacía pedidos a China? Hasta ahora la empresa sajona no solo ha adquirido allí fresas, sino también setas y espárragos. Elbfrost afirma que se ve abocado a importar por el “precio económico” de las mercancías chinas. El año pasado Alemania importó más de 31.000 toneladas de fresas procesadas procedentes de China a un precio medio de 1,10 euros el kilo.

Las cadenas comerciales más grandes del mundo, Walmart, Carrefour, Tesco y Metro, pero también fabricantes como Coca-Cola, Unilever, Barilla, Campbell’s o Nestlé, han reconocido que no pueden fiarse ni de los proveedores ni de los controles estatales. Pero tampoco se pueden permitir poner en circulación productos alimenticios contaminados; eso supondría un perjuicio inmenso para su imagen. Por eso los grandes del sector se han unido en la Global Food Safety Initiative [Iniciativa Mundial para la Seguridad de los Alimentos] para desarrollar controles de calidad propios.

En general, China está plenamente capacitada para fabricar productos de alta calidad, explica un controlador de productos alimenticios de Hamburgo, “pero uno recibe lo que paga”.

Artículo firmado por Susanne Amann, Charlotte Haunhorst, Udo Ludwig,Maximilian Popp, Sandra Schulz, Andreas Ulrich y Bernhard Zand.

2012 Der Spiegel. Distribuido por The New York Times Syndicate. Traducción: Newsclip


miércoles, 24 de octubre de 2012

La Unión Europea podría ahorrar "tres billones de euros" si dejara de importar petróleo y gas

Energías renovables
Atardecer en una planta de energía eólica. (ARCHIVO)
  • Greenpeace insta a la UE a iniciar una "r-evolución" energética sostenible.
  • Este cambio energético sería especialmente beneficioso para España.
  • Además de ahorro, se crearía nuevos puestos de trabajo, hasta medio millón.
AGENCIAS. 24.10.2012

Greenpeace pidió este miércoles a la Unión Europea (UE) que inicie una "r-evolución" hacia un escenario energético basado en las energías renovables, que le supondrían un ahorro de hasta 3 billones de euros hasta 2050 y la creación de 500.000 empleos adicionales hasta 2020.

"No se trata de cambiar el modelo energético disminuyendo el crecimiento económico", subrayó el experto en energía de Greenpeace Internacional Sven Teske en la presentación del informe The Energy (R) evolution,
en el que también ha participado el Consejo Europeo de Energía Renovable (EREC).

Greenpeace estima que este ahorro se produciría si dejara de depender de las importaciones de combustibles fósiles(petróleo, carbón o gas natural) y apostara por otras alternativas.

España tiene un gran potencial para aprovechar este cambio gracias a la apuesta hecha en las últimos años por las renovables

España tiene un gran potencial para aprovechar este cambio gracias a la apuesta hecha en las últimos años por las renovables y al impulso que supondría en la construcción la renovación de los edificios para hacerlos más eficientes, estimó el experto en Energía de Greenpeace UE Frederic Thoma.

Thoma recomendó a España dar "un giro de 180 grados" a su política energética para apostar por las renovables como alternativa al petróleo, el gas, el carbón y la nuclear. 

"España es uno de los países europeos con gran dependencia de las importaciones de combustibles, todo ese dinero que se paga se quema, pero podría quedarse en la economía española y usarse para crear trabajos e impulsar la economía", señaló el experto.

En el informe, Greenpeace aboga por prescindir de los combustibles fósiles no a corto plazo, sino de manera gradual, para apostar por las renovables.

Este reemplazo será inevitable, según Greenpeace, debido a que los precios de todas las fuentes de energía descenderán paulatinamente, incluidos los de las renovables, salvo los de combustibles fósiles. Estos últimos aumentarán, según sus previsiones, debido a la creciente escasez de yacimientos convencionales, lo que a su vez obligará a recurrir a métodos de extracción más peligrosos, contaminantes y costosos, como las perforaciones en alta mar o el petróleo de esquisto, y que, además, tienen un alto impacto medioambiental.

Medio millón de puestos de trabajo

Con la mitad de los mencionados 3 billones de euros ahorrados, la Unión Europea podría hacer frente a las inversiones necesarias para hacer el cambio a las energías limpias. "Merece la pena a largo plazo hacer estas inversiones, ya solo si se compara con el ahorro en los costes de importar combustibles", recalcó el secretario general del Consejo Europeo de Energía Renovable, Josche Muth.

Un modelo basado en las renovables mantendría 1,4 millones de puestos de trabajos directos en la Unión Europea hasta 2020, lo que supondría la creación de medio millón adicionales en relación a un escenario en el que se mantuviese el mix energético actual.

Greenpeace apuesta por fomentar el uso del tren, actualmente el medio más eficiente, frente a la aviación

La mayoría de estos empleos, en torno a un millón, se centraría en sector de las renovables, seguido del sector del petróleo, el gas y el diesel (162.000), el del carbón (156.000) y el nuclear (88.000). Uno de los ámbitos en los que, según el informe, es necesario aumentar la eficiencia energética es en los transportes.

Greenpeace apuesta por fomentar el uso del tren,actualmente el medio más eficiente, frente a la aviación, a la vez que prevé el desarrollo de los coches eléctricos y aboga por reemplazar los combustibles fósiles por los biocombustibles, en el caso de vehículos de gran tamaño como camiones o aviones.

Los sistemas de calefacción también deberían cambiar el gas y otros combustibles fósiles por fuentes renovables, como los paneles solares, la biomasa o calor geotermal, al tiempo que se subraya que también será necesario apostar por la producción de energía descentralizada.

viernes, 27 de enero de 2012

Las tasas de paro en España en relación a la UE: ¿nadie se siente culpable? ¿nadie siente vergüenza?

Esta mañana se ha hecho pública la tasa de paro en España: se cierra el 2011 con una cifra récord que aumenta hasta las 5.273.600 personas. 577.000 personas perdieron su empleo el pasado año. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre del año pasado, el paro representaba el 22,85% de la población activa. Y para mayor pesadumbre, según el Banco de España que es perito en dar malas noticias y malos consejos, no se volverá a crear empleo hasta la mitad del 2013. Hay que remontarse a 1995 para encontrar unas cifras similares. Entonces, la tasa de paro se encaramó hasta el 23,49%, si bien el número total de parados era menor ya que el peso demográfico de España era menor.

En Catalunya y para el conjunto del año, el paro creció en 88.700 personas, un 12,91% más que el año anterior y alcanza el 20,5% de la población activa. En el País Vasco las cifras son mejores (12,6% de paro), como también en Navarra (13,8%) y Cantabria (15,9%). En el otro otro lado de la horquilla, el paro azota el sur: Andalucía (31,2%), Canarias (30,9%) y Extremadura (28,5%). El hecho más desgarrador es que, en esta situación. un millón y medio de familias carecen de todo tipo de ingresos, y en el último trimestre se han añadido 150.000 más.

El PP parece decidido, pues, a seguir batiendo records, aunque sea a costa de dejar a familias enteras sin medios dignos de subsistencia, atentar contra la autoestima de las personas, desestabilizar en lo más profundo la vida cotidiana de la ciudadanía. Antes, en Europa, se juzgaba la inclinación más o menos socialdemócrata de los gobiernos por si anteponían el paro a a inflación, o viceversa. Después del
Tratado de Maastricht –y en especial con las últimas imposiciones neoliberales – parece que no haya en España políticas de creación de empleo (ni siquiera empresarios dignos de este nombre) y que desde el sector público se contribuye por distintos medios (todos ellos letales) a aumentar el número de parados: por todo lo que he podido leer y aprender de política económica, no sólo no se hace nada para reducir el paro, sino que de hecho, se fomenta. ¿Cómo pueden los responsables de velar por el “bien común” hacerse cómplices de la peor política económica para los seres humanos, y seguir mirándose al espejo?

Y cuando la condena no es al paro, sí lo es a la más absoluta precariedad: Después de las disminuciones de plantilla de funcionarios y “asimilados”, ayer jueves, la vicepresidenta Joana Ortega de UDC, informaba que el Govern de CiU reducirá este año un 15% del salario y de jornada laboral a los 7.103 interinos que trabajan en la Generalitat en ámbitos administrativos y técnicos para garantizar la “sostenibilidad” del sistema, a pesar de no haber llegado a ningún acuerdo con los sindicatos de la función pública.

Nuestro paro y nuestra precariedad nos ponen en la cola de la UE. Vean el último gráfico de Eurostat por lo que a tasas de desempleo se refiere, en este caso referidas a noviembre del año pasado, cuando para la eurozona, la tasa media de desempleo fue del 10,3%, y para el conjunto de la UE-27 en el 9,8%, prácticamente sin cambios en comparación con el mes anterior.

Eurostat calcula que 23.674.000 hombres y mujeres en la UE-27, de los cuales 16.372 millones se encontraban en la zona del euro, estaban desempleados en noviembre de 2011. En comparación con octubre de 2011, el número de desempleados aumentó en 55.000 en la UE-27 y en 45.000 en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo aumentó en 723.000 personas en la UE-27 y en 587.000 personas en la zona del euro.

Entre los Estados miembros, las tasas de desempleo más bajas se registraron en Austria (4,0%), Luxemburgo y los Países Bajos (ambos 4,9%), y la más alta en España (22,9%), Grecia (18,8% en septiembre de 2011) y Lituania (15,3 % en el tercer trimestre de 2011). En comparación con hace un año, la tasa de desempleo disminuyó en catorce Estados miembros y aumentó en trece. Los mayores descensos se registraron en Estonia (del 16,1% al 11,3% entre el tercer trimestre de 2010 y 2011), Letonia (18,2% a 14,8% en tre el mismo periodo) y Lituania (18,3% a 15,3% también entre el mismo periodo). Los mayores incrementos se registraron en Grecia (13,3% a 18,8% entre septiembre 2010 y septiembre de 2011), Chipre (6,0% a 9,1%) y España (20,4% a 22,9%).

Entre noviembre de 2010 y noviembre de 2011, la tasa de desempleo para los hombres aumentó de 9,8% a 10,0% en la zona del euro y del 9,5% al 9,7% en la UE27. La tasa de paro de las mujeres aumentó del 10,3% al 10,7% en la zona del euro y del 9,7% al 10,0% en la UE27.

La vergüenza más grande, el fracaso más estrepitoso: En noviembre de 2011, 5.579.000 personas jóvenes (menores de 25 años) estaban desempleadas en la UE-27, de las cuales 3,4 millones se encontraban en la zona del euro. En comparación con noviembre de 2010, el desempleo juvenil aumentó en 335.000 en la UE-27 y en 207 000 en la zona del euro. En noviembre de 2011, la tasa de desempleo juvenil fue del 22,3% en la UE27 y del 21,7% en la zona del euro. En noviembre de 2010 fue 21,0% y 20,6%, respectivamente. Las tasas más bajas se registraron en Alemania (8,1%), Austria (8,3%) y los Países Bajos (8,6%), y la más alta en España (49,6%) en la que uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo, Grecia (46,6% en septiembre de 2011) y Eslovaquia (35,1%).

En noviembre de 2011, la tasa de desempleo fue del 8,6% en los EE.UU. y de un 4,5% en Japón. Y éste es el gráfico de la vergüenza para los responsables de la política económica en España – del que no puede eludir tampoco su responsabilidad los grandes empresarios españoles.