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domingo, 14 de abril de 2019

Suiza bloquea el despliegue de la telefonía 5G hasta que se demuestre su seguridad

Ginebra y algunos cantones suizos no permitirán nuevas antenas hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública
Una de las antenas que permite la tecnología móvil 5G REUTERS
TERESA BENÍTEZ DE LUGO
CORRESPONSAL EN GINEBRA: 14/04/2019

Personas con electrosensibilidad y detractores de las ondas electromagnéticas han cantado victoria esta semana en los cantones suizos de Ginebra (GE),Vaud (VD) y de Neuchatel (NE) al anunciarse que, por el momento, se bloqueará la instalación de antenas 5G en sus territorios hasta que se precise el impacto que este tipo de instalaciones tienen en la salud pública.

Por el momento no se trata sino de una suspensión que será seguida de un debate sobre la necesidad y las consecuencias sanitarias que podrían acarrear este tipo de tecnología. La decisión fue tomada tras la organización de una verdadera cruzada, de políticos y ciudadanos, contra el despliegue de emisoras de ondas de tipo 5G.

La noticia fue acogida con gran júbilo por los que se oponían a esta medida. Las autoridades congelarán, de inmediato, la instalación de antenas emisoras y se esperará hasta que Berna publique conclusiones sobre el impacto que tiene este tipo de tecnología en la salud humana para continuar con este proyecto.

Los demás cantones suizos no han reaccionado de la misma manera aunque las autoridades políticas afirmaran que seguirán con atención el desarrollo de esta polémica sobre las ondas electromagnéticas y organizarán consultas, antes del verano, para determinar si es útil la instalación de este tipo de antenas en sus territorios.

Ondas electromagnéticas milimétricas

La decisión se ha tomado invocando el principio de «precaución» hasta que existan estudios científicos independientes porque, a diferencia de la 4G, la tecnología 5G, que dentro de pocos años se instalará a nivel mundial, tendrá más potencia al emitir ondas electromagnéticas milimétricas (MMW).

Según los detractores de estas tecnologías, las antenas que emiten estas ondas tienen longitudes de ondas muy cortas, en comparación con las actuales, y serán necesarias más celdas de emisión a poca distancia entre ellas para poder conectar a barrios, pueblos o incluso ciudades enteras. El impacto para la población será permanente, señalaron.

En el cantón de Ginebra, la moción, aprobada en el Consejo de Estado contó con 58 votos favorables, 28 en contra y una abstención. En el documento se solicita que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lleve a cabo estudios científicos independientes que permitan contrastar las informaciones del gobierne suizo sobre la 5G.

Permisos de construcción paralizados

Muchos permisos de construcción, de antenas 5G, habían sido ya otorgados a los principales operadores de telefonía suizos que verán, de esta manera, recortadas sus ambiciones de ofrecer, lo antes posible, una cobertura nacional de este protocolo de comunicación.

«Swisscom», había puesto ya en venta un smartphone 5G.

Por su parte Sunrise, segundo operador del país, anunció esta semana que ya había instalado la 5 G en 150 localidades y que los limites de radiación son respetados de acuerdo con la estricta reglamentación vigente en Suiza. «Actualmente la desinformación acerca de la 5G va viento en popa», afirmaron fuentes de la compañía.

viernes, 22 de febrero de 2019

5G es la "idea más estúpida de la historia del mundo"

- Bioquímica del estado de Washington / Profesor de ciencias médicas
Publicado 19 de febrero de 2019 Por Arjun Walia
  • Los hechos: Martin L. Pall, PhD y profesor emérito de Bioquímica y Ciencias Médicas Básicas de la Universidad del Estado de Washington describe en un nuevo informe los numerosos riesgos para la salud asociados con la tecnología 5G y la radiación inalámbrica en general.
  • Reflexionar sobre: 5G está ganando atención, y podría asustarnos un poco por los efectos, pero debemos observar este miedo y hacer que las personas tomen conciencia del problema para poder tomar mejores decisiones, pero no tener miedo. Echa un vistazo a nuestro protocolo CE para esto.
Estamos en medio de un despliegue de tecnología inalámbrica 5G, y los políticos aún tienen que abordar las preocupaciones de seguridad. Recientemente utilicé al primer ministro canadiense Justin Trudeau como ejemplo, pero está sucediendo en todo el mundo. Es uno de los muchos ejemplos que ilustra cómo las grandes corporaciones controlan completamente la política. También escribí recientemente sobre Robert F. Kennedy explicando cómo se produjo esto, y cómo han podido comprometer completamente al gobierno, a los grandes medios de comunicación y a nuestras agencias reguladoras federales que se supone deben protegernos e informarnos.

En el vídeo, él usa Big Pharma como ejemplo, ya que proporcionan la mayor cantidad de dinero al congreso; incluso más que el gran petróleo y el gas. En ese artículo también describo múltiples ejemplos de fraude para que los lectores puedan tener una idea más clara de lo que está pasando y ver alguna evidencia real de ello.

Está claro que no estamos protegidos, y los políticos simplemente están cumpliendo con la voluntad de sus amos, las grandes corporaciones, que a su vez actúan como esclavos de sus "señores financieros", los grandes bancos. Continuamos viendo los productos y servicios que están siendo aprobados e implementados sin pasar por ninguna prueba de seguridad. Este es un gran problema, y una de las principales razones por las que podríamos estar viendo un aumento drástico en múltiples enfermedades y dolencias, especialmente cuando se trata de trastornos neuropsiquiátricos. Un estudio titulado "Los campos electromagnéticos de frecuencia de microondas (FEM) producen efectos neuropsiquiátricos generalizados, incluida la depresión”. Publicado en el Journal of Chemical Neuroanatomy describe esto claramente, y es solo uno de los miles de estudios revisados por expertos que plantean múltiples preocupaciones con respecto a este tipo de tecnología.

¿Existe realmente alguna preocupación por el bienestar de la humanidad dentro de estas instituciones? Si no, ¿por qué seguimos apoyándolos? ¿Es porque estamos bajo la ilusión de que hay una preocupación real? ¿Y por qué seguimos quitándonos el poder al elegir políticos corruptos?

De todos modos, en este artículo, me gustaría llamar su atención sobre el Dr. Martin L. Pall, PhD y Profesor Emérito de Bioquímica y Ciencias Médicas Básicas de la Universidad del Estado de Washington. Tomado de su informe titulado “5G: ¡Gran riesgo para la UE, los EE. UU. Y la salud internacional! "Evidencia convincente para ocho tipos distintos de grandes daños causados por las exposiciones al campo electromagnético (EMF) y el mecanismo que los causa", afirma que:
  • "Poner en decenas de millones de antenas 5G sin una sola prueba biológica de seguridad tiene que ser la idea más estúpida que alguien haya tenido en la historia del mundo".
Ese informe pasa por mucha ciencia, que solo se suma a toda la ciencia que ya está disponible con respecto a los efectos dañinos de la tecnología 5G. Si está buscando más información, a menudo dirijo a las personas hacia e Environmental Health Trust porque es un gran recurso que le da acceso a más ciencia.

Esta no es información nueva. Durante años, se han publicado numerosos estudios que demuestran los problemas de salud relacionados con la tecnología 5G y cientos de científicos han solicitado a las Naciones Unidas sobre ellos. Estas iniciativas comenzaron como resultado del trabajo realizado por el Dr. Marin Blank del Departamento de Fisiología y Biofísica Celular de la Universidad de Columbia.

Según él, con respecto a la radiación inalámbrica en general:
  • “Hemos creado algo que nos está perjudicando y se está saliendo de control. Antes de la bombilla de Edison había muy poca radiación electromagnética en nuestro entorno. Los niveles actuales son muchas veces más altos que los niveles de fondo naturales y están creciendo rápidamente debido a todos los nuevos dispositivos que emiten esta radiación. En pocas palabras, están dañando las células vivas de nuestros cuerpos y nos están matando a muchos de nosotros prematuramente".
Nuevamente, es increíble que estas tecnologías se estén implementando sin que se realicen pruebas de seguridad. ¿Cómo se permite que esto suceda? La cuestión es que, si se realizaran pruebas de seguridad, probablemente no se realizarán cambios de ninguna manera, y estas corporaciones podrían implementar y utilizar estas tecnologías.

Viendo cómo trata este artículo sobre el trabajo del Dr. Pall, a continuación hay una conferencia que explica en detalle su investigación y por qué deberíamos preocuparnos por la tecnología 5G.

Es alarmante que a algunas personas se les haya hecho creer que esto es "pseudociencia". No solo es sorprendente, sino que también es muy preocupante.

Durante la "Mesa redonda sobre la salud en los edificios", patrocinada por los NIH y organizada conjuntamente por el CDC de EE. UU. Y varias otras organizaciones, el Dr. Martin Pall, de la Universidad Estatal de Washington (WSU), concluyó que la "implementación 5G es absolutamente insana". presentación, el Dr. Pall confirmó que la radiación 2G / 3G / 4G actual a la que está expuesta la población se ha relacionado científicamente con: disminución de la fertilidad, insomnio, fatiga, depresión, ansiedad, cambios importantes en la estructura cerebral de los animales, daño al ADN celular, oxidativo estrés, alteración hormonal, cáncer y mucho más. El Dr. Pall explicó brevemente los mecanismos de cómo el electro-smog emitido por nuestros teléfonos celulares, enrutadores wifi, antenas de teléfonos celulares y otras tecnologías inalámbricas afectan las células humanas.

jueves, 17 de enero de 2019

Electrosensibilidad: Aumentan los problemas de salud relacionados con la exposición electromagnética

17 de enero de 2019 por Sessec

Antenas de telefonía, wifi, vigilabebés, teléfonos móviles, televisores inteligentes, líneas de alta tensión, cableados domésticos, subestaciones de transformación, motores eléctricos… estamos rodeados de campos electromagnéticos tanto fuera como dentro de nuestras casas. Para la gran mayoría de la población esto no supone un problema, sin embargo, para algunas personas el simple hecho de exponerse a todas estas radiaciones afecta de forma notable a su salud hasta el punto de que esta circunstancia, denominada electrohipersensibilidad, acaba de ser reconocida por un tribunal español como causa de accidente laboral.

Insomnio, dolor de cabeza, neuralgia, dolores osteomusculares, problemas circulatorios (hormigueo), de memoria cercana, desorientación espacial, prurito… son sólo algunos de los síntomas que padece Joaquín Sanz como respuesta biológica a los campos de alta y baja frecuencia. Empezó a manifestar los primeros en 2009. Pero no consiguió un diagnóstico a sus problemas hasta cinco años después. «Como es una patología que afecta a nivel sistémico y tiene una sintomatología muy variada tanto a nivel físico como cognitivo fui a todo tipo de especialistas, pero no encontraron ninguna razón orgánica que justificara mi malestar. Entonces me derivaron a Enfermedad Mental pero no me vieron nada, no había ninguna psicopatología primaria», cuenta Sanz. Entonces comprobó que cuando se ausentaba de su domicilio o del trabajo los síntomas remitían, lo que le hizo pensar que era algo medioambiental.

El problema, como explica Rosa Nieto, secretaria de la Asociación Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (Eqsds), radica en que la enfermedad no está reconocida ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni en España, y eso que la propia OMS en 2011 consideró los campos electromagnéticos de radiofrecuencia un posible carcinogénico con categoría 2B.

«La electrosensibilidad es una entidad médica que no ha recibido categoría de enfermedad por intereses. La podemos reconocer con cierta facilidad pero no está bien constatada ni regulada», coincide Joaquím Fernández Solá, jefe de la Unidad de Sensibilización Central del Hospital Clinic de Barcelona. Como explica este experto, que también es vicepresidente de la Sociedad Española de Síndrome de Sensibilidad Central, existe una base genética para este problema: «La base de la enfermedad es lo que se llama sensibilización central, que comprende más de 50 patologías (entre las que se encuentra la fibromialgia o la sensibilidad química). Son personas con una predisposición genética, se ve más en mujeres y se produce cuando te expones a productos irritantes que pueden ser desde la luz o la temperatura a las radiaciones electromagnéticas, que tienen una incidencia muy alta y que no son inocuas para toda la población. Una de cada 1.000 personas tienen síntomas cuando se expone a emisiones que les produce una disfunción en el Sistema Nervioso Central».

El diagnóstico no se obtiene por pruebas sino por criterios clínicos que miden el contexto de la exposición en relación con los síntomas. «Relacionamos una exposición determinada con los síntomas razonables de la hipersensibilidad en ausencia de otra enfermedad, como por ejemplo la psiquiátrica». Para intentar mejorar su diagnóstico desde el Clinic han hecho una propuesta de criterios de la enfermedad, porque, dice Solá «el problema es que no tiene un reconocimiento automático ni una atención específica. No está regularizado lo que, hasta cierto punto resulta frecuente en Medicina, pero es que tampoco hay interés por hacerlo». Estos criterios son: que haya una fuente de exposición adecuada; que la radiación no sea sólo de un sólo tipo de fuente; que la enfermedad mejore cuando ésta se evita; que no haya otra patología que lo justifique. Además, es habitual que estos pacientes tengan otras enfermedades por sensibilización central.

Exiliados tecnológicos

«Las personas electrosensibles no tienen tolerancia a las exposiciones habituales de campos eléctricos y electromagnéticos, estamos hablando de cosas tan comunes como llevar un móvil o el cableado eléctrico de una vivienda. Sus orígenes pueden ser motivados por exposiciones previas especialmente altas», explica Carles Surià, ingeniero y consultor en Biohabitabilidad. Además, la electrosensibilidad es crónica, irreversible y acumulativa. Por eso, más allá de medicamentos para paliar algunos de los síntomas que produce (como analgésicos para el dolor o pastillas contra el insomnio), evitar la exposición es la única medida posible para «protegerse».

Joaquín Sanz trabajaba en un oficina convencional con wifi, móviles, ordenadores, impresoras, techos técnicos, transformadores… y una subestación eléctrica en Zaragoza, lo que ha llevado a reconocer su caso como accidente laboral. Ahora se ha trasladado a un pueblecito de Teruel –Samper de Calanda de apenas 800 habitantes– tratando de huir de la contaminación electromagnética. «En mi casa entraban más de 20 wifis de mis vecinos», cuenta. Es un exiliado tecnológico. Y la contaminación electromagnética va a más.

«Pasar del 4G al 5G supone aumentar cinco veces la exposición ambiental a radiaciones. Y este va a ser un problema exponencial a medida que pase el tiempo. Estamos viendo ya consecuencias a nivel médico y, aunque no son importantes, van a ir a más por definición porque la exposición es mayor», advierte el doctor Solá.

«Los límites de exposición previstos en la ley previenen los efectos a corto plazo para tipos individuales de campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos. Pero no contempla límites de exposición inferiores en caso de interacciones entre ellos, lo que ocurre de forma común en la vida diaria. Los más aceptados a nivel internacional son las normas suecas TCO para pantallas de ordenador. Se crearon para prevenir los efectos a la salud de las radiaciones electromagnéticas. A pesar de no ser vinculantes y de que sus límites son muy inferiores a los legales, son usados por muchos fabricantes como patrón. La TCO presenta unos límites de 200 nanoTeslas a 30 cm del plano de la pantalla. En España, el nivel de acción superior en lugares de trabajo a la frecuencia de red de 50Hz, es de 6.000.000 nanoTeslas», explica Surià. Por eso, continúa, «más allá de los efectos jurídicos y de las puertas que están abriendo los tribunales al reconocimiento de nuevos casos, representa un toque de atención a la sociedad. La prevención debería ser una opción inteligente».

Un paso más para su reconocimiento legal

La sentencia del Tribunal Supremo de Aragón podría servir para fijar una doctrina hasta ahora inexistente ya que va un paso más allá de las obtenidas en 2011, 2016 y 2017 en los juzgados españoles donde la electrohipersensibilidad sólo fue reconocida como motivo de incapacidad laboral ya que los trabajadores no pudieron demostrar la relación causal. «Ahora se abre una vía para que otros casos puedan tener la misma consideración de contingencia profesional», algo relevante porque el acceso al derecho de la prestación es más duro en una enfermedad común, afirma Pedro José Jiménez, abogado de Joaquín Sanz. Esta sentencia, asegura el jurista, llena la laguna que hay en la ley que no recoge la electrohipersensibilidad como enfermedad laboral al no estar incluida en el RD 1299/2006 como sí lo están, en cambio, algunas hipersensibilidades a agentes químicos.

domingo, 13 de mayo de 2018

ELECTROSENSIBILIDAD, MEDIO AMBIENTE Y GEOBIOLOGÍA. LA IMPORTANCIA DEL LUGAR DONDE VIVIMOS Y DONDE DORMIMOS

Vivimos tiempos difíciles, aunque en realidad siempre lo son y lo han sido en alguna parte del mundo. Nunca en la historia de la humanidad hemos estado libres de conflictos sociales, guerras, daños medioambientales, etc., pero actualmente todas estas circunstancias se han globalizado y sus efectos llegan a todos los rincones del planeta.

Uno de los ejemplos más preocupantes es el del declive de la salud de la población. Vivamos donde vivamos el cambio climático, los tóxicos medioambientales, los tóxicos de consumo cotidiano en la alimentación, los productos de higiene, de limpieza, etc., y las radiaciones artificiales procedentes especialmente del gran despliegue de antenas emisoras de potentes microondas para dar servicio a la ingente cantidad de teléfonos móviles y otros instrumentos de la nueva tecnología, están dañando de forma drástica, rápida y quizá irreversible la salud de miles de millones de personas.

Es fácil observar el exponencial incremento de afectados por las radiaciones artificiales.

Por un lado están las personas que aparentemente no notan los efectos de las radiaciones, pero que un día les detectan una enfermedad que no les ha avisado previamente con síntomas evidentes. Por otra parte están quienes perciben determinados síntomas (pérdida de vitalidad, mareos, migrañas, insomnio, estrés, depresión…) y van de médico en médico, de prueba en prueba, sin que le sea detectado ningún tipo de anomalía o daño orgánico. Estas personas suelen ser electrosensibles, personas que han ido progresivamente sensibilizándose a las radiaciones tras múltiples y reiteradas exposiciones.

ELECTROSENSIBILIDAD

Hay que entender que la exposición a distintas radiofrecuencias de radio, televisión, wifi o telefonía móvil, unida a frecuencias extremadamente bajas de líneas eléctricas y transformadores, puede aumentar los riesgos en las personas expuestas, y es una de las vías de respuesta biológica que conduce a la electrosensibilidad y a una amplia gama de trastornos ligados a esta múltiple exposición. En general, la persona electrosensible presenta síntomas de su enfermedad especialmente cuando está expuesta a focos de radiación electromagnética. Por ello, la mejor defensa es evitar dicha exposición. Esto puede parecer algo sencillo, pero para las personas que sufren de electrosensibilidad en grado crónico es realmente difícil encontrar espacios libres de radiaciones. Las ciudades están inundadas de infinitas frecuencias e incluso en la naturaleza estos espacios limpios son cada vez más escasos.

SINERGIAS

Los campos electromagnéticos generan una serie de efectos nocivos por sí solos y también crean una serie de sinergias en el organismo en las que pueden intervenir otros factores de riesgo. Un aspecto poco difundido, pero de especial trascendencia para conocer el origen de algunos de los efectos nocivos relacionados con la toxicidad de productos químicos y de determinados fármacos, es su interacción con los campos electromagnéticos. Algunos de estos factores son de riesgo en sí mismos y otros se transforman en peligrosos o aumentan su nocividad al interaccionar con campos electromagnéticos. De la misma forma que la exposición a campos electromagnéticos puede provocar electrosensibilidad y ser en muchos casos el disparador de la sensibilidad química, un factor decisivo en la aparición de la electrosensibilidad y la sensibilidad química es la presencia de alteraciones geofísicas en los lugares donde más tiempo permanece la persona, especialmente en el lugar de descanso.

Muchos estudios han comprobado que las radiaciones artificiales son el desencadenante o el aumento de la nocividad de muchas sustancias y productos considerados tóxicos. Personalmente he podido comprobar en cientos de casos que las personas especialmente sensibles a campos electromagnéticos y a productos químicos han vivido sobre zonas consideradas geopáticas, debido a la presencia de corrientes de agua subterránea, fracturas geológicas y otros elementos distorsionadores de la radiación natural habitual en una determinada zona.

Esto no quiere decir que por el mero hecho de no estar sobre estas zonas alteradas podemos estar sometidos a radiaciones o a productos tóxicos, si no que el organismo tendrá mayor capacidad de defensa al no estar bajo la influencia debilitante e inmunodepresora de estas variaciones geofísicas, si no que sus efectos tóxicos serán, en muchos casos, menores.

Cuando la persona vive y sobre todo duerme en este medioambiente agresivo va deteriorando la capacidad de respuesta del organismo para defenderse, y paulatinamente abre la puerta a otros síntomas y enfermedades.

GEOBIOLOGÍA

La Tierra emite constantemente energía de diversos rangos y frecuencias. También del Cosmos nos llegan otras radiaciones que cubren prácticamente todo el espectro electromagnético. De esta interacción energética ha surgido, de hecho, la vida sobre la Tierra; sin embargo, cuando algún elemento, como una corriente de agua subterránea, una fisura geológica, minerales cristalizados, materiales magnéticos, bolsas subterráneas de agua o de aire, etc., distorsiona la resultante de la energía cosmotelúrica, aparece una zona perturbadora para la mayoría de los procesos biológicos, lo cual repercute de forma fehaciente en el desarrollo de muchas especies vegetales y animales y, sobre todo, en el ser humano.

Al entrar en un edificio o en una vivienda a veces notamos una sensación de agobio o de malestar; en otros casos, sin embargo, nos encontramos relajados y tranquilos. En el primer caso es probable que se trate de una casa con radiaciones nocivas ante las que nuestro organismo adopta una actitud defensiva, tensándose muscularmente y segregando inmediatamente sustancias internas –como las endorfinas– para contrarrestar el impacto negativo de dicha agresión. Cuando la permanencia en el lugar perturbado se prolonga, nuestro sistema inmunológico, desbordado por la intensidad y/o por el tiempo de exposición, comienza a perder eficacia.

Esto nos hace más sensibles a cualquier elemento patógeno que en circunstancias normales sería contrarrestado, pero que en estas condiciones puede resultar altamente perjudicial.

Las perturbaciones geofísicas más significativas en relación a la salud son las corrientes de agua subterránea y las fracturas geológicas en las que en su vertical suelen encontrarse importantes variaciones medibles con respecto al entorno geofísico: del campo magnético local, del potencial eléctrico del aire, de la radiación natural de microondas, de la conductividad del suelo y del aire, de la radiación infrarroja y de los rayos gamma, etc. Los sistemas moleculares de los diversos organismos –seres humanos, animales o plantas– se encuentran en constante interacción con las radiaciones electromagnéticas ambientales a través de las leyes físicas de absorción y de resonancia. Estas radiaciones electromagnéticas actúan asimismo sobre los procesos microbiológicos que se desarrollan en el interior de las células de los organismos.

MEDICINA DEL HÁBITAT

Aunque estas variaciones se pueden detectar con magnetómetros (incluso en ocasiones con una simple brújula), geiger, ionómetros, etc., la radiestesia es la mejor forma, y la más rápida y segura, de obtener una información global de la calidad biótica de un lugar. La radiestesia es el uso práctico de la intuición, y uno de los aspectos más importantes dentro de la geobiología, gracias a ella podemos determinar los niveles de salubridad de un lugar, que en muchos casos se puede confirmar posteriormente con aparatos de medición que nos indicarán si las constantes naturales de la zona están o no alteradas en un lugar concreto. Efectivamente, es posible determinar los niveles de radiactividad o las variaciones del campo magnético natural (entre otros parámetros) existentes en un punto mediante un detector geiger o un magnetómetro, aunque sólo la radiestesia nos permite conocer su estado global, imposible de averiguar, por otra parte, con otros sistemas de medición, ya que sólo sirven para evaluar un determinado parámetro, dándonos una visión parcial de la realidad y, por tanto, de la posible problemática.

Desde hace años cada vez más médicos comienzan a considerar los riesgos de los campos electromagnéticos y las variaciones geofísicas como un elemento de riesgo de suma importancia a la hora de establecer un diagnóstico clínico y especialmente a la hora de prescribir la terapia adecuada.

En muchas ocasiones, los trastornos desaparecen simplemente con cambiar la ubicación de la cama; en otras, es necesario una determinada terapia de apoyo para restablecer las constantes normales, siempre y cuando la persona haya salido de la zona afectada.

La geobiología es una auténtica medicina preventiva, paliativa y curativa. Por lo tanto, es importante para cualquier persona realizar un estudio geobiológico de la vivienda, pero más aún lo es para las personas electrosensibles para comprobar que los lugares de estancia prolongada estén en un lugar favorable, especialmente la cama.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Arrate pide una ordenanza municipal ‘garantista’ para el 5G

El abogado experto en contaminación electromagnética reclama un estudio radiológico que delimite las zonas más ‘sensibles’ de afección en la capital

M. GALINDO 4 mayo, 2018
José Alberto Arrate y José Luis Bardasano fueron los ponentes de la jornada informativa 
organizada por la plataforma. / KAMARERO  
La designación de Segovia como ciudad piloto junto a Talavera de la Reina para iniciar el desarrollo de la tecnología 5G de telecomunicaciones ha generado una importante contestación social, cristalizada en la creación de la Plataforma Stop 5G que está llevando a cabo distintas acciones orientadas a informar sobre el riesgo potencial que la denominada ‘contaminación electomagnética’ puede suponer para la salud.

El salón de actos del IES Mariano Quintanilla fue ayer el escenario de la jornada informativa convocada por la plataforma en la que el profesor emérito de la Universidad de Alcalá de Henares José Luis Bardasano y el abogado medioambientalista José Alberto Arrate expusieron sus puntos de vista sobre el riesgo de las tecnologías inalámbricas para la salud humana, así como las alternativas que Segovia puede desarrollar para paliar sus efectos en colectivos especialmente sensibles como los niños, las personas mayores o los enfermos.

Arrate, con una dilatada experiencia en este campo, aseguró que  “no se puede decir que no hay riesgo” con la llegada del 5G, ya que “el impacto de los campos electromagnéticos para la salud no se puede discutir, y así lo han hecho constar instituciones como el Consejo de Europa o la Organización Mundial de la Salud, que han considerado este problema como de primera magnitud y piden que se apliquen medidas urgentes para paliar este problema”.

En el caso de Segovia, el abogado señaló la necesidad de realizar un concienzudo estudio radiológico para conocer los puntos más saturados de la capital, para después analizar el impacto sobre la salud, y “teniendo en cuenta a las personas electrosensibles para saber si el despliegue tecnológico puede empeorar su salud”.

Tras este estudio, Arrate recomienda la redacción de una ordenanza municipal específica que sea “garantista” y que recoja las recomendaciones del Consejo de Europa sobre los niveles mínimos de radiación electromagnética. La ordenanza debe incluir la protección de zonas sensibles como parques, guarderías o centros educativos, y estudiar la implantación de “zonas blancas” libres de radiación electromagnética para las personas con hipersensibilidad.

La adopción de estas medidas es, a juicio del abogado, “muy sencilla”, y señaló que ya hay ayuntamientos que han puesto en marcha medidas de este tipo “que no perjudican el normal funcionamiento de la telefonía móvil”. “En municipios de Castilla La Mancha se han aplicado medidas de reducción de hasta 0,1 microwatios por centímetro cuadrado, cuando en Segovia se supera esta cantidad hasta 4.500 veces”, aseguró.

El abogado aseguró que “siempre es mejor regular que prohibir, porque las telecomunicaciones están ya instauradas en la sociedad, y por eso hay que regular para compatibilizar la protección con la prestación”.

5G, una tecnología cuestionada

Ecologistas en Acción pide a la alcaldesa, Clara Luquero, que Segovia no sea un ‘conejillo de indias’ de las capacidades 5G, por los posibles riesgos para la salud y el medio ambiente
Antenas en Segovia. / Juan Martín  
GUILLERMO HERRERO GOMEZ

Madrid, 22 de enero de 2018. Telefónica presenta el proyecto ‘Ciudades Tecnológica 5G’, cuya primera actuación consiste en desplegar en un plazo de tres años (2018-2020) las capacidades 5G en dos ciudades españolas, Segovia y Talavera de la Reina, cuyos regidores, Clara Luquero y Jaime Ramos, escuchan, en un acto con la estética propia de las grandes empresas tecnológicas, las bondades de esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de Nokia y Ericsson.

Se dibuja un mundo maravilloso. Con 5G, la velocidad de la conexión a Internet será muy superior a la actual. Se podrá tener hasta 100 veces más de dispositivos conectados en el hogar. Los ciudadanos conectarán sus vehículos con las infraestructuras viales, para mejorar la seguridad y la gestión del tráfico. La telemedicina será una realidad. Y se podrán pilotar drones por control remoto… “La tecnología del futuro se hace realidad con el proyecto Ciudades Tecnológicas 5G”, señala Telefónica en una nota de prensa, donde también se asegura que “Segovia y Talavera de la Reina serán un laboratorio vivo de las capacidades del 5G”.

Pero el escenario idílico que se presenta no es del agrado de todos. Y Ecologistas en Acción, una confederación de más de 300 grupos ecologistas de todo el Estado español, muestra su “honda preocupación” por la posibilidad de que Segovia y Talavera de la Reina se conviertan en un “laboratorio”, dado que “no se han experimentado previamente en un laboratorio, como debería hacerse con cualquier tecnología antes de extenderla, los efectos que las nuevas frecuencias puedan tener sobre células in vitro o sobre animales”. De este modo, Ecologistas en Acción de Segovia entiende que “ser pioneros en este tema va a implicar que las personas y el medio ambiente nos convirtamos en objeto de experimentación, no solo de los detalles tecnológicos de implementación sino también de los efectos biológicos que puedan producirse sobre sus habitantes y sobre otros seres vivos”.

En una reciente carta remitida a la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, este colectivo se declara contrario a la implantación de la tecnología 5G, pues la energía asociada a las bandas 5G es superior a la energía asociada a las bandas ya desplegadas, en las que ya se ha comprobado su efecto nocivo para la salud. En vista de tal situación, Ecologistas en Acción apela a la “sensibilidad y responsabilidad” de Luquero para “reconsiderar la posición del Ayuntamiento ante la propuesta de Telefónica”. De igual forma, los ecologistas piden iniciar un proceso de información pública y un debate abierto sobre el proyecto, evitando así que pueda parecer que se supedita el derecho a la salud de la ciudadanía a unos potenciales beneficios de tipo económico.

Ecologistas en Acción también critica que en los medios de comunicación “solo hemos oído hablar de las ventajas del proyecto”, en referencia a los puestos de trabajo que se generarían o la rapidez a la hora de navegar por Internet, “pero no se ha hecho mención a los potenciales riesgos ni a los llamamientos y resoluciones que se acumulan solicitando precaución”. “Tecnología sí, pero segura y con garantías”, prosigue diciendo la carta remitida a Luquero.

Los críticos con el proyecto ‘Ciudades Tecnológicas 5G’ dicen tener “confianza” en que la regidora de Segovia, el equipo de Gobierno y el resto de la corporación “serán responsables y decidirán defender la seguridad y salud ciudadanas por encima de cualquier interés económico y político a corto plazo que no cuente con las garantías suficientes”.

Para acabar el escrito, los ecologistas realizan una serie de peticiones a Luquero, comenzando por la de que “en las condiciones actuales, no permita el despliegue del 5G en nuestra ciudad, hasta que pueda hacerse con las debidas garantías de salud para la ciudadanía y para el medio ambiente”. También se reclama “transparencia”, dado que, a su entender, el proyecto ‘Ciudades Tecnológicas 5G’ “se ha desarrollado hasta ahora con total opacidad”. En ese sentido, se demanda la realización de una evaluación de impacto ambiental, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre; y la realización de una evaluación de impacto en salud, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

“En caso de darse luz verde a este proyecto estaríamos ante una decisión histórica que expondría a nuestra ciudad a la experimentación de una tecnología que, hasta donde sabemos, no cuenta con garantías suficientes de inocuidad”, concluye el texto de Ecologistas en Acción.

Más de 180 científicos de un total de 36 países remitieron el pasado año un escrito a Jean-Claude Juncker en el que se instaba a la Unión Europea a aplicar el ‘Principio de Precaución’, a fin de evitar los riesgos sobre la salud de la población.

El Principio de Precaución permite reaccionar rápidamente ante un posible peligro contra la salud humana, animal o vegetal, o para proteger el medio ambiente. De hecho, en caso de que los datos científicos no permitan una determinación completa del riesgo, el recurso a este principio permite, por ejemplo, impedir la distribución de productos que puedan entrañar un peligro para la salud o incluso proceder a su retirada del mercado.

“El Principio — se señala en la carta— requiere que nos detengamos hasta tener la evidencia de que no hay daño, no detenernos cuando ya tengamos evidencia del daño. Esto significa que el aumento masivo de la radiación de las frecuencias 5G debe ser detenido hasta que los científicos verdaderamente imparciales hayan demostrado que la exposición total aumentada en 5G no causará daño a niños, bebés y fetos”.

Los firmantes dicen saber que “al menos 2.000 artículos científicos revisados por pares” confirman que los actuales 2G, 3G, 4G y WiFi —incluso antes de que se agregue 5G— “pueden causar muchos tipos de graves daños a la salud no solo para los seres humanos sino también para los árboles, huevos, pájaros, abejas y otros animales salvajes”. Por ello mismo, entienden que “tenemos motivos razonables para temer efectos potencialmente peligrosos para el medio ambiente y la salud humana, animal o vegetal”. “Un aumento adicional de la radiación en el caso de añadir 5G puede contribuir a una pandemia mundial”, advierten.

Distintos trabajos han advertido también que la tecnología 5G solo es efectiva a corta distancia, por lo que se requerirá el despliegue masivo de transmisores 5G y de antenas, que se traducirá en un aumento de la exposición obligatoria a toda la población. “Este hecho —indica Ecologistas en Acción— es especialmente grave para aquellas personas ya diagnosticadas como electrohipersensibles, que podrían verse abocadas a abandonar la ciudad en un desahucio forzoso que violaría sus derechos más elementales”.

lunes, 30 de enero de 2017

El fin de una antena de telefonía “mortal”

Susana Guindo — 30 enero, 2017

El 28 de noviembre de 2012, una vecina de Pinto, Ángela decidía quitarse la vida huyendo de la enfermedad que padecía: la electrosensibilidad. Hasta entonces, muchos de nosotros nunca habíamos oído hablar de esta enfermedad contra la que varias asociaciones luchan desde hace años. 
“Un día, un nuevo síntoma apareció en Ángela al llamar desde un móvil, sus oídos empezaron a arder así como su garganta… Esto fue el principio del final, se había hecho “electrosensible”. La electrosensibilidad viene dada por la exposición continuada a campos electromagnéticos, es por eso que cuando vimos la antena a 50 metros de su piso, comprendimos de donde procedía el problema”, declaró Ángel Martín, hijo de Ángela.
Ante la “pasividad” de las administraciones competentes, Martín decidió  convocar a vecinos y vecinas de Pinto para realizar un acto simbólico cada día 28 para dar a conocer la enfermedad que afectó a su madre al tiempo que pedir responsabilidades.
“Desde entonces nuestra familia está buscando explicaciones de las administraciones, ya que en vida, durante casi dieciocho meses imploramos ayuda institucional y absolutamente ningún organismo de los que se supone nos debe defender y atender, nos tendió la mano”

Martín, en 2015, denunció el caso de su madre a través de una carta que se publicó en este medio,
“Ángela se quitó la vida debido a una patología llamada “electrosensibilidad” provocada por una antena de telefonía móvil en la calle Joan Miró”

Después de años de lucha, por fin han conseguido que la antena sea eliminada y hemos querido conocer las impresiones de Ángel ante esta noticia.

Después de años luchando por la eliminación de esa antena, ¿qué ha supuesto para ti a nivel personal?

Nos ha supuesto quitarnos una espina que teníamos clavada en el corazón. Ha sido como si te matan a un hijo, y después de largos años, meten al culpable en la cárcel. Nos faltan otras espinas que quitar, una es la de este ayuntamiento, entendemos que debe de pedir perdón público como institución. Las administraciones deben de estar al lado de los ciudadanos, y en este caso el Ayuntamiento de Pinto abandonó “totalmente” a su suerte a Ángela y a Ismael, mis padres.

No será porque no se pidió ayuda, no será porque no hubo escritos, llamadas, entradas en registro. Fuimos totalmente invisibles en el gobierno de Miriam Rabaneda, su teniente alcalde Julio López Madera y Charo de la concejalía de sanidad. El propio Julio López Madera, en la primera de las 2 únicas reuniones que tuvimos al principio del todo, nos dijo que había varias antenas en Pinto que no tenían licencia, al igual que la de la calle Joan Miró, no tenía la licencia con todos los requisitos municipales.
Que yo sepa, si alguien tiene una actividad en cualquier municipio, que necesite licencia y no la tiene, tardan 2 segundos en parar dicha actividad… aquí en Pinto, como en tantos otros municipios, se permite el lujo de declarar que tiene antenas sin las pertinentes licencias

Tuvimos sólo 2 reuniones al principio, como he dicho y en la segunda, Miriam nos dijo que cualquier cosa que nos hiciera falta, que se lo pidiéramos. Mi madre se puso muy mal y se nos denegó el reunirnos con nadie del ayuntamiento. Eso sí, cuando nos concentrábamos en el ayuntamiento cada día 28 para exigir esa reunión, se nos mandaba a la policía para identificarnos sistemáticamente.

La enfermedad de Ángela era una gran desconocida para muchos hasta que comenzasteis con esta lucha en defensa de los electrosensibles. ¿ Cuenta ahora la asociación con apoyos de las instituciones o seguís solos en vuestra batalla?

Como bien dices, “era una gran desconocida”, pero ya cada vez es más difícil encontrar a alguien que no haya oído que es la “ELECTROSENSIBILIDAD”. Este problema está en lo más alto de la mesa en administraciones como el Parlamento Europeo y la OMS.
A nosotros nos ha tocado de lleno este “nuevo” problema, que no “raro”, ya que cada día hay exponencialmente más personas afectadas que el día anterior. No es sólo por las antenas, ahora ha entrado en juego el WIFI, móviles, inalámbricos…

La exposición que tenemos todas las personas es acumulativa y exponencial y este nuevo escenario está trayendo muchísimos problemas de salud. ¡Cuanta gente nos ha venido diciendo que le sangra la nariz, que no puede dormir, que se levanta agotado, que le estalla la cabeza o está muy nervioso y agresivo su hijo!

Siguiendo el consejo de apagar todo lo inalámbrico en su casa, desaparecen los males en muchísimos casos. Sólo hay que pensar que los campos electromagnéticos provocan interferencias entre nuestras propias células, no sólo en las neuronas, las cuales se comunican entre ellas con campos electromagnéticos de muy baja frecuencia e intensidad. ¿Nos creemos que aquí no pasa nada?, ¿Que podemos hacer con el medioambiente lo que nos apetezca? Todo tiene sus consecuencias y esta la vamos a pagar muy cara. ¿Nos acordamos del amianto, del tabaco?

Uno de vuestros objetivos era que el Ayuntamiento de Pinto pidiera disculpas públicas a la familia de Ángela, a vosotros. ¿Qué decisión ha tomado en este sentido el nuevo equipo de gobierno?

Es verdad que Rafael Sánchez, el alcalde, se reunió a los pocos meses de entrar en el ayuntamiento, con toda mi familia. Le pedimos perdón público y no aceptó. Si bien es cierto, que gracias a Daniel Santacruz y a Rafael, cuando estaban en la oposición, estuvieron a nuestro lado incondicionalmente, gracias a ellos se hizo la moción para el reconocimiento de la Electrosensibilidad y la moción en contra de la nueva ley general de telecomunicaciones. Pero ahora con el ayuntamiento, nos sentimos realmente decepcionados. Seguimos entendiendo que el ayuntamiento, como organismo, abandonó totalmente a mis padres y es algo que seguiremos pidiendo y no pararemos.

Va a hacer 7 años que empezó nuestra tortura y necesitamos cerrar heridas, es algo humano ¿no?

¿Qué nuevos retos tiene vuestra asociación?

Los retos de nuestra asociación son, en primer lugar, trabajar con las instituciones sociales, políticas y sanitarias para atender a los ya afectados. La Consejería de Sanidad ha dado ya, dos seminarios a médicos sobre Sensibilidad Química Múltiple y Electrosensibilidad y habrá más cada año.

En segundo lugar, atender a los socios y a cientos de consultas que nos hacen personas que están viendo que el problema de salud les viene en su casa, debido a una antena, o al WIFI del trabajo, de un vecino, de la escuela. Estamos muy preocupados por el aumento de niños electrosensibles que están apareciendo en las escuelas, llegando a un punto de no poder asistir a sus clases, incluyendo ya a muchos profesores.

Por otro lado estamos cooperando con más de 40 asociaciones de electrosensibles y afectados por antenas en Europa, donde estamos promoviendo una ICE (Iniciativa Ciudadana Europea) y tenemos trabajos ya abiertos con la OMS y el CESE (Comité de asuntos socio económicos europeos).